Ansaldo Energia (AEN) se hace con el cien por cien de la empresa británica Nuclear Engineering Services (NES)

La operación permitirá a la división de AEN Ansaldo Nucleare «ofrecer más servicios y expandirse en mercados internacionales», según el grupo italiano acerca de la compra de la empresa británica, especializada en el desmantelamiento de instalaciones nucleares.

El acuerdo forma parte de las decisiones anunciadas por parte de Fondo Strategico Italiano para el grupo Ansaldo Energia cuando se anunció la venta del 40% de AEN a Shanghai Electric (SEC), junto con la creación de dos sociedades de riesgo compartido entre estas dos últimas.

Estos dos proyectos están destinados a la fabricación de turbinas de gas para los mercados asiáticos y al desarrollo de un centro de investigación y desarrollo en Shangai (China).

NES emplea a 400 personas en tres centros del Reino Unido con una facturación de unos 45 millones de euros y entre sus actividades están las de diseño, construcción y puesta en marcha de tres plantas destinadas a vaciar y recuperar material contaminado de Sellafield.

Esta es una planta de reprocesamiento de material nuclear desde 2003, cuando dejó de producir energía eléctrica, y que se dedica a almacenar desechos nucleares y a recuperar el combustible utilizado en su proceso.

TEPCO vierte toneladas de agua subterránea acumulada en la central de Fukushima al Pacífico

La empresa afirmó que el agua ha sido vertida para evitar que entrara en contacto con una zona altamente contaminada del complejo, gravemente afectado por el terremoto y posterior tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, según informó la agencia japonesa de noticias Kiodo.

El vertido fue planificado desde hace meses como una medida clave para hacer frente a la acumulación de agua radiactiva en la central, si bien el mismo fue aplazado en varias ocasiones a causa de la filtración de agua con altos niveles tóxicos.

Fukushima estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

Japón rechaza reactivar una planta nuclear del oeste del país

Asimismo, un tribunal japonés desestimó la solicitud de la compañía eléctrica Kansai de reactivar la actividad de los reactores de su central nuclear de Ohi en la prefectura de Fukui, al oeste del país, lo que supone el primer éxito conseguido por demandantes antinucleares en los últimos cuarenta años, según informó la cadena japonesa de televisión NHK.

Esta instalación ha estado inactiva debido a los controles de seguridad que se ordenaron para todas las plantas nucleares del país tras el desastre del reactor de Fukushima en 2011, cuando un tsunami desencadenó el peor accidente nuclear desde Chernóbil.

La sentencia podría convertirse en otro obstáculo para el retorno de la actividad en las centrales nucleares del país, que permanecen a la espera de pasar los controles de seguridad necesarios debido al papeleo y a discusiones sobre la interpretación de la nueva legislación.

El alcalde de Vitoria (PP) traslada a Soria su rechazo, y el de la «mayoría de los vitorianos», a la reapertura de la central de Santa María de Garoña

Maroto, en declaraciones tras comparecer en el Parlamento vasco ante la Ponencia para el estudio de las competencias de las administraciones públicas que actúan en la Comunidad Autónoma Vasca, reiteró que no respalda la posible reapertura de Garoña y subrayó que, aunque su postura no coincida con las ideas de su partido, «sí coincide con la posición mayoritaria de Vitoria» y va a seguir defendiéndola.

El primer edil recordó que este pasado martes coincidió con el ministro Soria, en la presentación del nuevo monovolumen que se fabrica en la planta de Mercedes-Benz de Vitoria y le volvió a manifestar, con la presencia de la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, su disconformidad con la reapertura de Garoña. «Mi posición es reiterada y diferente a la posición oficial, pero es la mayoritaria en Vitoria y no voy a cambiarla».

El alcalde explicó que el ministro le recordó los datos sobre déficit energético y las reformas que debe hacer el Estado para defender la postura del Gobierno de Rajoy a la hora de defender la apertura de la central.

«En el ámbito de Garoña se han dado muchas veces explicaciones para cerrarla y, después, explicaciones para reabrirla, lo que ha generado incertidumbres entre los ciudadanos que yo comparto», ha subrayado.

Además, subrayó que le trasladó su postura personalmente al ministro y defendió que, como alcalde, su «obligación» es manifestar al Gobierno el «malestar» de la ciudadanía vitoriana.

Ante la posibilidad de que esta postura discrepante le vaya a suponer un «desgaste» en su propio partido, Maroto dijo que prefiere «el desgaste político por tener que tomar una decisión no compartida en el partido», que el desgaste de su «manera de pensar» y de sus «convicciones», y «no poder dormir tranquilo todos los días». «Prefiero el desgaste político al desgaste de mis convicciones y en mi partido lo saben», zanjó.

CCOO «se niega» a que se anteponga la rentabilidad de la central

Por su parte, la organización Comisiones Obreras de Industria «se niega a aceptar, ni sindical ni socialmente», la posibilidad de que se pueda anteponer la rentabilidad económica de las centrales nucleares a la seguridad de las personas y del medioambiente.

A juicio del sindicato, alargar la vida útil de las centrales debería estar condicionada a la seguridad, las inversiones, a plantillas estables y bien dimensionadas y al traspaso de conocimiento.

En este contexto, consideró que el anuncio realizado por Endesa en la línea de pedir alargar la vida de las plantas atómicas es «sorprendente» ya que el mismo día se anunció que el personal de los reactores que son propiedad de Endesa (Ascó y Vandellós) estaban en huelga «al negarse la empresa a garantizar la estabilidad del empleo» y a cumplir con el Plan Procura, que le permitió mantener la actividad hace unos años.

Por eso, CCOO anunció que mantendrá «hasta las últimas consecuencias» la lucha que ha emprendido en las contratas de Trillo y Almaraz para evitar el «progresivo deterioro de las condiciones laborales de las plantillas» y que «dará la batalla» en el conflicto de Ascó y Vandellós para garantizar una energía nuclear segura y sostenible.

En cuanto a la posibilidad de extender la actividad de las plantas estimó que sólo sería posible si se realizan las inversiones materiales y humanas necesarias y si se controla de forma continuada el funcionamiento de las plantas.

Nuclenor no ha decidido todavía si pedirá la renovación de Garoña, algo que podría hacer en su Consejo de Administración del mes de junio

Según informó Elías Fernández, portavoz de la planta atómica, la solicitud estará «condicionada a lo que Nuclenor decida». Por ello, en la central nuclear está «a la espera» de que se reúna el Consejo de Administración.

Esta cita podría celebrarse en junio, cuando está prevista la reunión ordinaria, aunque «la fecha aún no está cerrada», o bien, se podría convocar un Consejo de Administración de carácter extraordinario, similar al que se celebró en diciembre de 2012, cuando se acordó extraer el combustible y dejar de producir electricidad.

Este lunes, el presidente de Endesa, Borja Prado, anunció la intención de la empresa de solicitar la renovación de la licencia de Santa María de Garoña, para que esta pueda reanudar su actividad.

Sin embargo, desde el reactor burgalés señalaron que «no hay novedades» porque el anuncio no cambia la situación, que estará condicionada a lo que Nuclenor –Iberdrola y Endesa a partes iguales– decida en Consejo de Administración y confían en que el titular actuará «en el momento oportuno».

En todo caso, la vuelta a la operación de la central no es solamente presentar la solicitud de renovación al Ministerio de Industria y éste, a su vez, pedir informe al Consejo de Seguridad Nuclear, sino que aún hay que hacer trabajos previstos y que están pendientes.

Hace dos semanas, Fernández informó que en lo que respecta a la central, toda la documentación para presentar la solicitud de renovación, previsiblemente hasta 2024, estaba preparada, a falta de dos meses para que el 6 de julio expire el plazo de un año posterior al fin de la licencia de operación anterior. En el momento actual, la planta se rige por una licencia de cese de explotación.

Sin embargo, el pasado mes de febrero, el Gobierno aprobó un real decreto en el que se modificaba el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas con el fin de que una central nuclear cuyo cierre no se deba a fines relacionados con la seguridad nuclear o la protección radiológica, es decir, por motivos económicos, dispondría de un año a partir de su cese de actividad para solicitar una nueva renovación de su permiso de explotación.

Así, el texto permite a Santa María de Garoña solicitar su renovación de la licencia y reanudar su actividad antes de esa fecha. La planta cesó su actividad y se desacopló de la red en diciembre de 2012 –siete meses antes de la caducidad de su licencia– por un nuevo impuesto aprobado por el Gobierno.

Castilla y León agradece a Endesa la petición de continuidad

Por su parte, el consejero de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, agradeció a Endesa la petición de reapertura de la centrar nuclear, aunque.

Villanueva recordó que la postura de la Junta «ha sido clara» en defensa del mantenimiento de su labor siempre que la seguridad esté garantizada por el Consejo de Seguridad Nuclear, por lo que insistió en que es al Consejo de Administración de Nuclenor al que le corresponde realizar la solicitud de continuidad. «Si no lo solicita no nos queda otra que agradecer la petición a Endesa», aseveró.

ELA acusa al Gobierno de «anteponer los intereses de las eléctricas»

Por su parte, el sindicato ELA denunció que el Gobierno de Mariano Rajoy «antepone de nuevo los intereses de las grandes eléctricas por encima de la seguridad de las personas» en la central nuclear de Garoña. En este sentido, advirtió de que la central burgalesa supone «un riesgo para el medioambiente y las personas» y también «un sumidero de dinero público».

«Según Endesa, el cierre de la central fue por motivos económicos y ahora este obstáculo ha desaparecido, haciendo alusión al impuesto retroactivo al combustible nuclear gastado y a los residuos radiactivos», indicó ELA.

Durante los meses de cierre de Garoña, «Endesa e Iberdrola no han parado hasta que sus peticiones se han cumplido, el Gobierno ha dado marcha atrás y una vez más les ha dado lo que querían». Según advirtió, «la ciudadanía tendrá que pagar de su bolsillo el coste de gestión de los combustibles nucleares gastados y de los residuos radiactivos».

El sindicato de Adolfo Muñoz apuntó que el cierre de la central burgalesa «no fue por un simple motivo económico» y «las eléctricas no quisieron pagar las mejoras exigidas por seguridad por el Consejo de Seguridad Nuclear».

«Garoña no es segura y todas las personas que vivimos alrededor corremos un grave riesgo que, año tras año, gobiernos y empresas quieren ocultar», denunció.

Finalmente, anunció que hasta que se efectúe la petición de la licencia, cuya «fecha límite es el 6 de julio», ELA continuará «luchando para que esta central no se ponga en marcha nunca más» porque constituye «un riesgo para el medioambiente y las personas», además de «un sumidero de dinero público que no estamos dispuestos a pagar».

PSE-EE denuncia que el Gobierno de Rajoy «se ha entregado» a las eléctricas al facilitar la reapertura

El secretario general de los socialistas alaveses, Txarli Prieto, afirmó que el anuncio de Endesa sobre la reapertura de Garoña demuestra que el Gobierno de Mariano Rajoy «se ha entregado a los intereses de las eléctricas» al facilitar, «de forma opaca», la actividad de unas instalaciones «obsoletas e innecesarias». Además, propuso que el Parlamento vasco se pronuncie, «de forma urgente, contra la concesión de la nueva licencia».

El dirigente socialista aseguró que «los responsables de la eléctrica explicaron a los accionistas que las razones económicas que motivaron el cierre en 2012 ya no existen, debido al cambio en la legislación que concierne a la retroactividad de los impuestos a los residuos nucleares» y recordó que estos cambios vienen «derivados de las últimas modificaciones fiscales del Ejecutivo de Rajoy que permite a Nuclenor pagar 153 millones de euros menos que si hubiera mantenido la actividad hace dos años».

«Garoña es una central obsoleta que fue cerrada por un Gobierno socialista, que se ha demostrado que no es necesaria y cuya reapertura no sirve más que para alarmar a los ciudadanos por las dudas de seguridad que plantea», ha reprochado. Además, denunció la «falta de transparencia» del Ministerio de Industria.

Txarli Prieto registró una proposición no de Ley para su debate urgente en el Parlamento vasco, en la que recordó que «el conjunto de las instituciones vascas, con especial intensidad las alavesas, y la gran mayoría de los representantes políticos, vienen manifestando desde hace años su rechazo a la prolongación de la vida útil de unas instalaciones que forman parte de la primera generación de reactores nucleares, que fueron diseñadas para 30 años, y que ya han estado 40 funcionando».

De esta forma, precisó que «se ha cumplido con creces la rentabilidad económica diseñada por sus propietarios y ningún informe técnico puede avalar la seguridad de su continuidad».

Tras «constatar que esos argumentos son desoídos» por los propietarios de la central, «que parecen dar por amortizada la preocupación mundial que causaban los reactores de primera generación tras el desastre de Fukushima», y que «parece que han contado con las facilidades ofrecidas legalmente por el Gobierno de Rajoy», Prieto planteó «instar al Gobierno de España a no autorizar una nueva licencia para la reapertura de estas instalaciones».

El dirigente del PSE-EE quiere que este rechazo se exprese en junio, para que la posición de la Cámara «sea atendida antes de que el Consejo de Seguridad Nuclear y el Gobierno tomen ninguna decisión».

El PNV lamenta que Nuclenor vaya a solicitar la reapertura

Por su parte, el portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, lamentó que la empresa propietaria de la central nuclear de Garoña vaya a solicitar su reapertura, puesto que, según dijo, es una instalación atómica que está «obsoleta» y que no «aporta nada» a la generación eléctrica de España.

«Esto ha sido una mala noticia. Pensábamos que ya se había pasado página. Ha sido contestada por todos los partidos políticos, incluido el PP en Euskadi, y ahora nos enteramos de que Nuclenor va a solicitar la reapertura. No es una buena noticia y lo mejor que podemos hacer es cerrarla cuanto antes», sentenció el diputado vasco.

Denunció igualmente que el Gobierno «no se había dado cuenta de que era una central obsoleta, que no aporta nada a la generación eléctrica».

El Gobierno vasco está «absolutamente en contra» de la continuidad

También, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, aseguró que el Ejecutivo autónomo se encuentra «absolutamente en contra» de una posible continuidad de la actividad de la central nuclear de Garoña, tanto «por razones de seguridad» como de «obsolescencia».

El portavoz del Gabinete Urkullu recordó que, en Euskadi «en general y en Araba en particular» ha habido declaraciones del conjunto de las instituciones, entre ellas, el Parlamento vasco o las Juntas Generales alavesas, contrarias a la continuidad de Garoña.

Según el Gobierno autónomo, la central burgalesa «ha cumplido ya su vida útil» y «existen razones de seguridad y fundadas en la obsolescencia de la central» que justifican el mantenimiento de su cierre. «Por supuesto, el Gobierno está absolutamente en contra de la decisión de reabrir esta instalación energética», dijo.

Erkoreka no quiso especular sobre «los motivos o circunstancias» por los que el Gobierno central «haya podido tomar esta decisión». «Si ha habido o no presiones, o se ha encontrado en un contexto en el que la influencia de grandes empresas haya podido ser decisiva en la decisión, entra en el terreno de lo secundario y lo anecdótico», explicó.

A su juicio, «lo claro» es que «ya hay una posición institucional clara, casi unánime» de las instituciones vascas y las alavesas en contra de la continuidad de la central nuclear, «y continúan estando vigentes los motivos de obsolescencia y de seguridad que aconsejaban en el pasado y siguen aconsejando el mantenimiento del cierre». «El Gobierno vasco no puede estar más en contra de esta decisión del Gobierno central», puntualizó.

Para Erkoreka, los criterios «que deben prevalecer» en el informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) deben ser «técnicos, relativos a la seguridad». A su juicio «no tiene lugar tomar decisiones con relación a la vida útil de una central nuclear que no se fundamenten estrictamente en motivos relacionados con la viabilidad de las instalaciones y, sobre todo, con su seguridad y las garantías que dan al entorno».

Además, reiteró que Garoña, con 43 años de explotación, ha agotado su «vida útil» y que ello, unido a «motivos de seguridad» hacen que el Gobierno vasco insista en que «no debería continuar abierta».

Los ecologistas ven «descabellado» la posible reapertura

Finalmente, Greenpeace y Ecologistas en Acción consideraron «descabellado» el anuncio del presidente de Endesa de que esta compañía e Iberdrola solicitarán al CSN la reapertura de la Garoña.

Greenpeace mostró su «gran preocupación» por este anuncio al tratarse Garoña de la central nuclear más antigua de la Unión Europea y la quinta del mundo. «Una nuclear envejecida presenta riesgos para la población y el medio ambiente completamente evitables, ya que la aportación de electricidad de Garoña al conjunto es muy pequeña y existen muchas alternativas más seguras como las energías renovables.», declaró Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear de esta organización.

Señaló que los riesgos derivados del envejecimiento de Garoña son «insalvables» porque «siempre estaría a la zaga de las normas de seguridad que se establecen como aceptables hoy en día».

«Ciertas partes esenciales de los reactores nucleares no pueden ser sustituidas, los reemplazos y las actualizaciones introducen nuevos riesgos debido a las diferencias en la compatibilidad, la pérdida de personal experimentado (en especial, aquellos que conocen la planta desde el principio) conduce a la pérdida de unos conocimientos de vital importancia y el aumento del almacenamiento del combustible nuclear gastado también añade riesgos», añadió.

Por su parte, Ecologistas en Acción aseguró que «el gasto millonario en reparaciones no garantizaría la seguridad de una central obsoleta y llena de grietas, la zona continuaría en amenaza constante y los empleos pendientes de la siguiente avería y cierre».

Ecologistas en Acción recalcó que reabrir Garoña supondría una inversión de 150 millones de euros, lo que consideró «descabellado», y que «las reparaciones no despejan la incertidumbre en una central tan vieja». «Nuevas averías podrían producir la paralización de la planta o incluso un accidente con escape radiactivo incluido. El accidente de Fukushima, cuyo reactor número 1 es idéntico al de Garoña, ha puesto a las claras el riesgo de jugar con la energía nuclear», apostilló.

Los trabajadores de Ascó y Vandellós califican de «éxito» la huelga, puesto que consiguió un 95% de seguimiento

Fuentes de la empresa se limitaron a apuntar que se trata de un proceso interno y que, como tal, no se facilitarán datos de participación, aunque aplaudieron el cumplimiento «escrupuloso y responsable» de los servicios mínimos por parte del comité de empresa.

Estas fuentes recordaron que de las tres centrales, la de Ascó I se encuentra parada en proceso de recarga «con mucho trabajo» que hacer, por lo que es en este centro donde más trabajadores hubo ultimando las tareas de mantenimiento de la central.

El sindicato, satisfecho con el resultado de la huelga general, remarcó que «tan solo acudieron a trabajar los que debían cumplir con unos servicios mínimos que CC.OO. de Industria consideró abusivos y desproporcionados», puesto que a su juicio «anteponen los beneficios de las eléctricas al ejercicio de un derecho constitucional como es el derecho de huelga», por lo que analiza la posibilidad de denunciar los hechos.

Esta protesta se trata del «primer round» de un combate que pretende cerrar la negociación del convenio colectivo de los empleados para el que desean que «contemple el necesario rejuvenecimiento de la plantilla y garantice el mantenimiento del empleo».

En algunas de las instalaciones de Ascó y Vandellós, apuntó CCOO, Endesa y sindicatos sellaron un acuerdo sobre el capítulo de la subcontratación. Sin embargo, agregó, todavía no hay un «compromiso» de que la dirección vaya a mantener el empleo y a garantizar el relevo generacional, tal y como sucede en Tarragona.

Por ello, el calendario de protestas se mantendrá en las próximas jornadas, con movilizaciones del 23 al 26 de mayo; del 30 de mayo al 2 de junio, y del 13 al 16 de junio en forma de huelga general.

Endesa anuncia que solicitará junto a Iberdrola la reapertura de Garoña

«Estamos tomando todas las medidas oportunas que son necesarias, capitalizando la compañía. Lo que pasa es que depende mucho del Gobierno, más que de nosotros», afirmó Borja Prado en declaraciones a la prensa después de la Junta General de Accionistas de Endesa. Prado no pudo precisar si, una vez solicitada la reapertura de la central nuclear, esta vuelta al funcionamiento de Garoña será efectiva «en tres meses o un año» pues será el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)el que dictamine las inversiones que se tengan que realizar y Nuclenor, sociedad participada al 50% por Iberdrola y Endesa, valore si siguen adelante con la reapertura anunciada. De ser así, Garoña volvería a la actividad, previsiblemente, por un período de diez años.

Por su parte, el consejero delegado de Endesa, Andrea Brentan, puntualizó que las razones económicas que motivaron en 2012 la parada de Garoña ya no existen, debido a que ha habido un cambio en la legislación que concierne a la retroactividad de los impuestos a los residuos nucleares, de manera que ese obstáculo «ha desaparecido». Respecto al futuro de Garoña en un contexto en el que las compañías eléctricas denuncian que la actividad de generación eléctrica no está suficientemente remunerada, Brentan advirtió que en el futuro será necesario «cuidar cómo se desarrolla un mercado mayorista que hoy está totalmente distorsionado».

Hay que recordar que el pasado mes de febrero el Gobierno aprobó un real decreto en el que se modificaba el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas con el fin de que una central nuclear cuyo cierre no se deba a fines relacionados con la seguridad nuclear o la protección radiológica, es decir, por motivos económicos, dispondría de un año a partir de su cese de actividad para solicitar una nueva renovación de su permiso de explotación. En consecuencia, la fecha límite para hacer esta solicitud es la del 6 de julio puesto que su licencia caducó el 6 de julio de 2013. Siete meses antes, ante los nuevos impuestos puestos en marcha por el Gobierno que afectaban a las centrales nucleares, Nuclenor decidió que Garoña dejara de producir electricidad.

Críticas al Gobierno por Garoña

El secretario general del PSOE de Castilla y León, Julio Villarrubia, aseguró que el Gobierno, las eléctricas y la empresa Nuclenor van «de la manita» para reabrir la central nuclear de Santa María de Garoña, tras la decisión de Endesa de pedir la licencia de operación. Villarrubia aprovechó para reclamar al Gobierno que cumpla con el Plan Reindus e invierta los cien millones de euros comprometidos en la zona de la central nuclear de Garoña.

El dirigente socialista indicó que la decisión adoptada es «la crónica de una situación que los socialistas venimos diciendo hace tiempo. Está pasando lo que dijimos que iba a pasar: que iban de la manita el Gobierno, las eléctricas y la empresa; nadie se lo creía, esos paripés, esos desencuentros y esos enfrentamientos con el ministro Soria, el que casi acaba con la minería en nuestra tierra y que también está metido en esta historia».

Villarrubia manifestó que a los socialistas les han dedicado muchos titulares y algunos epítetos poco afortunados y «aquí está la realidad contundente». Además reclamó que, si la central nuclear echa a andar, se le pongan los impuestos y tasas correspondientes para que una parte del «tremendo» beneficio que cae en manos de unos pocos, «quede un poco para la mayoría de la gente de Castilla y León, de Burgos y de la comarca de Garoña».

Por su parte, el portavoz del PNV en las Juntas Generales de Álava, Ramiro González, acusó este lunes al PP de «cambiar la legislación para permitir la reapertura de Garoña» a pesar de que se trata de una central «obsoleta». El nacionalista vasco se mostró convencido de que en el tiempo en que Garoña ha estado cerrada «se ha mantenido una negociación silenciosa» entre las compañías eléctricas y el Gobierno del PP para llegar a esta situación que propicia la reapertura de la central nuclear.

En una nota dirigida al diputado general de Álava, el popular Javier de Andrés, González le exige que «defienda de una vez por todas los intereses de Álava, se oponga a la reapertura de Garoña» y «no se pliegue a los intereses de Rajoy y del PP en Madrid, como ha hecho en el caso de Foronda». González anunció además su intención de presentar una iniciativa para que el diputado general explique en el próximo pleno de control «qué postura va a mantener» en este asunto. La central nuclear se encuentra a sesenta kilómetros de Bilbao y cuarenta de Vitoria-Gasteiz.

Más contundente fue el parlamentario vasco de EH Bildu, Dani Maeztu, que pidió al Gobierno vasco «que rompa toda relación con Endesa e Iberdrola si se reabre la central nuclear de Garoña». Maeztu denunció que ambas compañías responden «con desprecio» a la ciudadanía vasca, muy especialmente a la alavesa, y a sus instituciones, ya que insisten en reabrir la central nuclear pese a que éstas han exigido «por unanimidad» el cierre definitivo de la planta.

El parlamentario de EH Bildu advirtió del «gravísimo riesgo» de reabrir Garoña y dijo que es una medida injustificada puesto que «la oferta energética es muy superior a la demanda». «No hay más que ver los parques eólicos con los molinos parados debido precisamente a ese exceso de oferta», afirmó.

Los sindicatos de Ascó y Vandellòs denuncian unos servicios mínimos abusivos durante los días de huelga

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo estableció unos servicios mínimos que «superan huelgas generales anteriores», denunció el sindicato, sin cuantificar estos servicios.

La notificación de los servicios que publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE) desgrana el personal de cada departamento, pero no concreta un porcentaje obligado a trabajar de los 1.094 empleados de la plantilla.

Se da el caso de que la central de Ascó I está en parada programada para la recarga de combustible y los sindicatos criticaron que «no está produciendo energía y, por tanto, no puede afectar al abastecimiento».

En esta central, el servicio mínimo es de «230 personas en el grupo que está parado más los retenes, cuando en la huelga del 12 de noviembre del 2012 fue de 35 más retenes, en iguales circunstancias», denunció CCOO.

Este sindicato también consideró que el argumento de «no poder reducir potencia por la seguridad del suministro en el momento actual es ridículo» ya que el parque tiene una «elevada sobrecapacidad (102.300 MW)» para un «consumo máximo punta de 40.000 MW».

Así, a juicio de Comisiones, «sacar de la producción 1.000 MW no desestabiliza en modo alguno el sistema, aunque tiene una repercusión económica importante en los beneficios de la empresa, participada fundamentalmente por Endesa y, en menor medida, por Iberdrola».

Las centrales catalanas las gestiona la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV) y fuentes de este organismo declinaron valorar la huelga al ser un «asunto interno».

Sin embargo, comentaron que «Ascó tiene más servicios mínimos porque al estar en parada la situación es singular», recordaron que los servicios mínimos los fija Industria y defendieron que «el criterio prioritario es la seguridad».

CCOO recordó que «el sistema eléctrico, y sus mecanismos de garantía, soportan perfectamente, sin incidencias y sin riesgo para el abastecimiento, tanto las paradas programadas y de recarga de todos los grupos nucleares, como las no programadas».

El sindicato también entregó «actas de reuniones en las que la empresa paraliza la puesta en marcha de la central nuclear a la espera de decisiones del Gobierno en relación con determinados impuestos».

Los convocantes de la protestas consideraron que «para el ministerio es normal retrasar la entrada de una nuclear en el sistema eléctrico, pero no permite retrasos en la recarga por ejercer un derecho fundamental y constitucional como es la huelga».

La huelga está convocada del 16 al 19 de mayo, del 23 al 26 de mayo, del 30 de mayo al 2 de junio, del 6 al 9 de junio y del 13 al 16 de junio, desde las 24 horas del primer día hasta las 24.00 horas del cuarto día.

Según los sindicatos, ANAV rechazó las principales propuestas de la parte social y planteó recortar las condiciones laborales de la plantilla e implantar una política de contratación a bajo coste, mientras que ellos defienden que no haya despidos mientras dure la licencia de explotación.

El CSN denuncia el robo de un equipo radiactivo en Almendralejo

El equipo pertenece a la instalación Elaborez y se encontraba en el interior de un vehículo estacionado en la Avenida de San Antonio número 72-74 de la citada localidad extremeña, según informó el organismo.

El CSN señaló que el equipo sustraído no entraña riesgos radiológicos siempre que se mantenga íntegro y cerrado, puesto que las fuentes radiactivas se encuentran en su interior, protegidas y encapsuladas.

No obstante, matizó que sí podrían presentarse riesgos de exposición a la radiación en caso de apertura o destrucción del equipo que dejen las fuentes sin sus protecciones.

Por ello, indicó que cualquier persona que lo localice debe evitar su manipulación y avisar inmediatamente a las autoridades, policía o servicio de atención de urgencias (112).

Para ayudar a su identificación, el CSN detalló la descripción del material sustraído. Se trata de una maleta portadora de dimensiones 80x50x50 centímetros, aproximadamente, y apertura superior con doble cierre de seguridad.

El equipo es de color naranja con forma de caja, asa metálica en la parte superior, pantalla de cristal con un teclado numérico y un tubo metálico donde se aloja una de las fuentes radiactivas, y tanto la maleta como el equipo disponen de la señalización de material radiactivo.

Nuclenor expone a los alcaldes de los pueblos cercanos a Garoña la situación actual de la planta y de la próxima construcción del ATI

El encuentro se celebró en las instalaciones de la central nuclear en el marco de las reuniones periódicas entre ambas partes. El director de la central, Miguel Ángel Cortés, explicó el estado actual de la central, como afronta Nuclenor las tareas relacionadas con la situación administrativa del cese de actividad.

Cortés insistió en que la situación de cese de actividad es compatible con el mantenimiento de todas las capacidades técnicas y organizativas para mantener la reversibilidad del proceso.

En la reunión se presentó en detalle el proyecto del Almacén Temporal Individual (ATI) que se construirá en la planta y que actualmente se encuentra en fase de tramitación administrativa. Este silo será necesario en cualquiera de los escenarios de futuro de la central atómica.

Además, se expusieron las mejoras introducidas en los sistemas y equipos de la planta a consecuencia de las pruebas de resistencia establecidas tras el accidente en Fukushima (Japón) y que se desarrollaron en el conjunto del parque nuclear español para hacer frente a sucesos naturales de carácter extraordinario.

Finalmente, Nuclenor señaló que en la cita también comentó los temas que en los últimos meses fueron objeto de atención por parte de la opinión pública, tanto en lo relativo a la situación y el futuro de la planta, como en las actividades de la asociación y las localidades del entorno de la instalación.

«Quinta marcha a pie a Villar de Cañas»

Por su parte, la Plataforma Contra el Cementerio Nuclear en Cuenca organizó autobuses para participar este domingo, 11 de mayo, en la «Quinta marcha a pie a Villar de Cañas» para rechazar la instalación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en esta localidad conquense.

La salida tendrá lugar en la Estación de Autobuses de Cuenca a las 9.30 horas, y la llegada está prevista a las 11.00 horas en Casalonga, efectuando paradas en San Lorenzo de la Parrilla y Villares del Saz, según informó la plataforma.

El regreso se efectuará a las 15.00 horas desde Villar de Cañas. El precio del autobús es de tres euros, excepto para las personas «con recursos limitados», quienes podrán aportar la voluntad.

El recorrido a pie (de unos 5,5 kilómetros) se realizará, como en las cuatro marchas anteriores, desde Casalonga hasta Villar de Cañas. Se trata de un trayecto prácticamente llano, por un camino vecinal asfaltado en la vega del Záncara, entre lagunas y cultivos.

La plataforma prever llegar a Villar de Cañas, entre las 13.30 y las 14.00 horas, caminando muy despacio y previsiblemente acompañados por una batucada; y aquellos que no puedan andar, podrán esperar a la entrada del pueblo o en la plaza del Ayuntamiento, donde se leerá un manifiesto.

La central de Garoña mantiene una «serena preocupación», a la espera de poder presentar una solicitud de renovación hasta 2024

Así, confirmó que «toda la documentación está preparada» para su presentación al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, pero que están «a la espera» de recibir la orden para hacerlo que, en todo caso, debería llegar antes del 6 de julio próximo, cuando se cumple un año de la expiración de la licencia de operación anterior.

El pasado mes de febrero el Gobierno aprobó un Real Decreto para la Gestión Responsable y Segura del Combustible Nuclear Gastado y los Residuos Radiactivos, en el que se modificaba el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas con el fin de que una central nuclear cuyo cierre no se deba a fines relacionados con la seguridad nuclear o la protección radiológica, es decir, por motivos económicos, dispondría de un año a partir de su cese de actividad para solicitar una nueva renovación de su permiso de explotación.

Así, el texto permite a Santa María de Garoña, que dejó de producir electricidad en diciembre de 2012 –siete meses antes de la caducidad de su licencia– solicitar su renovación de la licencia y reanudar su actividad.

En este contexto, el portavoz de la planta explicó que el titular observa los cambios regulatorios en el sector eléctrico, por lo que sigue «a la espera» y «preparada». «Estamos ilusionados en poder presentar la documentación adecuada solicitando la renovación del permiso de explotación cuando sea oportuno», manifestó.

Por ello, a falta de 60 días para que lleguen las doce de la noche del 5 de julio, Fernández confesó que el ambiente entre los trabajadores de la central es de «serena preocupación» porque la situación «no ha cambiado».

Respecto a la documentación, apuntó que lo que Garoña se está planteando en su solicitud es una renovación «por diez años más», aunque precisó que este punto aún está por confirmar. Esto supondría que la nueva licencia de la planta estaría vigente hasta 2024, un plazo en el que consideraron que podría amortizarse la inversión que la central debe acometer para remozarse, de acuerdo a las condiciones de seguridad que impuso el CSN para su posible licencia hasta 2019 y a las que se suman los requisitos nuevos al parque atómico a raíz del accidente en la central japonesa de Fukushima.

En este contexto, recordó que el Consejo de Seguridad Nuclear impuso una serie de condiciones para que Garoña, que fue inaugurada en 1970, pudiera operar hasta 2019, por lo que ve como posible que ante el nuevo horizonte de largo plazo, el regulador pudiera establecer alguna condición adicional más.

La central nuclear de Garoña es la planta atómica española más antigua de España tras el cierre de la de José Cabrera (Zorita) y ha estado operando hasta finales de 2012, cuando después de 42 años y a falta de algo más de siete meses para que expirara su licencia decidió dejar de operar a raíz de un nuevo impuesto sobre el combustible que aprobó el Gobierno en esas fechas.

Si Nuclenor, participada al 50% por Iberdrola y Endesa, se decide a pedir la renovación al Gobierno y tras valoración positiva del Consejo de Seguridad Nuclear, el Ejecutivo concede el permiso hasta 2024, Garoña podría llegar a cumplir 54 años, una edad pionera en el parque atómico español.