Antonio Erias afirma que el ATC de Villar de Cañas «va a dar solución a la gestión de los residuos nucleares»

Así, Erias defendió que este ATC «pondrá fin a la saturación de las piscinas de almacenamiento de residuos de las centrales nucleares españolas», por lo que calificó de «error total» construir nuevos ATI’s en las centrales ya existentes «si el ATC llega a tiempo». Esto se debe, explicó, a que el ATC permite que la seguridad «esté más garantizada».

Igualmente, defendió que este proyecto es, desde el punto de vista técnico, una forma «más fácil» de gestionar de forma «integral» los residuos nucleares, por lo que consideró que gracias al ATC «España estará a la vanguardia» mundial en la gestión de este tipo de residuos.

«Si el ATC no llega a tiempo, habría que tomar las medidas necesarias», aclaró, durante su intervención en el encuentro «El Almacén Temporal Centralizado. Un proyecto de Estado«, que se celebró en los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Erias, que reivindicó que «no hay que desterrar las tecnologías en base a prejuicios infundados», también defendió que «las centrales nucleares españolas son más seguras ahora que antes del accidente de Fukushima-Daichi», tras el terremoto que sufrió Japón el 11 de marzo del año 2011.

Sin embargo, lamentó que pese a la superación de las pruebas nucleares a las que se sometieron los reactores nucleares españoles, «la visión de la sociedad no ha mejorado, sino que ha empeorado». «Existe un desconocimiento manifiesto sobre el control de los residuos nucleares, por eso los ciudadanos lo perciben como un problema peligroso y sin solución», explicó.

Durante su intervención, Erias también reconoció que, «desgraciadamente, la curva de aprendizaje debería haber mejorado mucho más de lo que lo ha hecho» en los últimos años, a pesar de que «la tecnología nuclear es madura» y, en su opinión, «respalda a las energías renovables».

Del mismo modo, denunció que en la actualidad «la incertidumbre regulatoria es lo más perjudicial para el futuro» como consecuencia de la mala opinión pública con respecto a la energía nuclear.

«La energía nuclear tiene futuro cumpliendo los estándares de seguridad. Me preocupan los 1.400 millones de personas que no tienen acceso a la energía y que los compromisos por la sostenibilidad no hayan llegado a todos los países», manifestó, al tiempo que lamentó que «hay improvisación y poca meditación» en la respuesta al accidente de Fukushima por parte de los Gobiernos, como el hecho de que Alemania va a cerrar todos sus reactores de cara al año 2022.

En este sentido, calificó de «fundamental» la energía en el sistema productivo mundial, ya que «las necesidades son infinitas, pero los recursos son limitados». Por ello, defendió la necesidad de tener energía nuclear como un modelo «sostenible, poco contaminante y de bajo coste».

Por todo ello, se mostró a favor de la energía nuclear porque es la «solución adecuada» y también debido a los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero y por la «limitación de los combustibles fósiles» como el petróleo, «los precios suben y se depende de los países inestables», como los de Oriente Próximo.

Por su parte, el director general del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Cayetano López, rechazó la idea de que el debate entre la energía nuclear y las renovables «se base en el precio». «No se puede hablar de precios, estamos hablando de seguridad», afirmó.

De hecho, defendió que estos dos tipos de obtención de energía «tienen muchísimas cosas en común», como la existencia de «costes fijos» frente a los «cambios salvajes» del precio del petróleo, que es «impredecible».

«El problema no está en el porcentaje de renovables o de nucleares, en alusión a la Estrategia 20-20-20 de la Unión Europea, sino en el porcentaje de los combustibles fósiles en la producción de electricidad», afirmó, al tiempo que precisó que en este ámbito la energía nuclear supone en torno a un 11%, las renovables están sobre el 14% y los combustibles fósiles representan un 70%.

Enresa espera que el Almacén de Espera de Contenedores del ATC funcione antes del año 2016

El jefe del Departamento de Ingeniería del ATC, Mariano Navarro, comentó que este interés va unido al envío de la autorización previa, así como la petición de licitamientos realizadas durante este mes de julio en ámbitos como la construcción de la obra civil, el servicio de seguridad y vigilancia de la instalación, la supervisión de la obra y de la oficina técnica. Durante una mesa redonda del encuentro El Almacén Temporal Centralizado. Un proyecto de Estado, en los Cursos de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Navarro también explicó cómo va a funcionar el proceso de almacenamiento y refrigeración del ATC, así como la estructura de las instalaciones.

De este modo, Navarro precisó que habrá 120 pozos y un total de 78 contenedores, todo ello basado en una «solución técnicamente buena», al tiempo que comentó que se pretende construir en primer lugar una parte de las cápsulas que irán en los distintos fosos, dejando el resto para el futuro porque así «se dotará de flexibilidad» al proyecto. Igualmente comentó que el ATC será sometido a una serie de mantenimientos convencionales en el interior «debido a la acumulación de elementos irradiados» y que después se pasaría a «mantenimientos completos» espaciados en periodos de tiempo más largos «si fuese necesario».

Por su parte, Javier Fernández, miembro del Departamento de Ingeniería del ATC de Enresa, afirmó que el Parque Tecnológico acoplado al ATC «está al borde de la ciencia» debido a los largos periodos de tiempo que se manejan sobre este almacén de combustibles nucleares gastados, un mínimo de 100 años en adelante. «La vocación de I+D de Enresa es por pura necesidad debido a la particularidad de los materiales. Estamos al borde de la ciencia. Estamos en el aire y esta I+D tiene que dar soporte a la futura regulación de un almacén geológico profundo (AGP)«, manifestó Fernández, al tiempo que añadió que la empresa «tendrá que trabajar mucho con la incertidumbre de no saber qué pasará en el futuro«.

Javier Fernández también afirmó que la «joya de la corona» del Parque Tecnológico es el Laboratorio de Gestión de Combustibles, que es «el primero que existe en España» y al que se «dejará entrar» a las centrales nucleares «para conocerlo». Fernández, que afirmó que «ha despertado mucho interés internacional» que las instalaciones tecnológicas estén acopladas al propio almacén, destacó los trabajos que se realizarán con los combustibles gastados en este laboratorio, que se tratarán en forma de barras de cuatro metros de largo y «muy finas», «cortándolas de la forma adecuada para su posterior estudio».

Por otro lado, el representante del Departamento de Ingeniería de suelos e I+D de Enresa, Ignacio Cienfuegos, repasó los trabajos del plan de caracterización del terreno donde va a estar instalado el ATC de Villar de Cañas, centrándose en los estudios geológicos, meteorológicos y hidráulicos durante 20 meses. De esta forma, Cienfuegos aseguró que la movilidad del agua en la zona «es nula», con un nivel «muy bajo de permeabilidad» salvo en la superficie, donde el yeso «tiene bastante más agua tectónica, pero la pierde a los pocos metros a media que baja de profundidad».

«No hay ningún riesgo de inundación», afirmó, al tiempo que señaló que las descargas de agua subterránea que se han percibido durante los meses de estudios hasta el momento se dan «a tres ó cinco kilómetros del emplazamiento». También comentó que se han detectado «una fractura, pero fuera de la propiedad» donde estará el almacén, en unas fallas terciarias con una antigüedad de unos «14 ó 16 millones de años», de tal forma que los materiales son «bastante estables«. Por otro lado, el consejero del Consejo de Seguridad Nuclear Fernando Castelló, destacó el «amplísimo consenso político» que ha habido en las Cortes sobre la necesidad de construir este ATC.

La empresa vasca Idom colaborará en el proyecto mundial ITER para desarrollar energía de fusión nuclear

El contrato se enmarca dentro del proyecto internacional de energía de fusión ITER, cuya participación europea es canalizada a través del grupo «Fusion For Energy», según informó Idom.

ITER permitirá constituir la mayor instalación del planeta destinada a la fusión experimental, diseñada para demostrar la viabilidad científica y tecnológica de la energía de fusión, cuya investigación pretende desarrollar una fuente energética segura e ilimitada.

Europa aportará casi la mitad del coste de su construcción, mientras que los otros seis países que participan en este proyecto internacional (China, Japón, la India, Corea del Sur, Rusia y Estados Unidos) contribuirán a partes iguales.

El contrato de 20 millones de euros firmado por Idom contempla el desarrollo, durante un periodo de cuatro años, extensible a otros tres, del diseño integrado de veinte diagnósticos repartidos en siete puertos de ITR.

Los diagnósticos son instrumentos científicos de tecnología avanzada para la evaluación de las características del plasma generado.

Para cada uno de los siete puertos, el proyecto requiere agrupar los sistemas de diagnóstico dentro de un único sistema integrado en colaboración con laboratorios de Europa, EEUU, Japón, la India y China.

El presidente de Idom, Fernando Querejeta, manifestó que es un «orgullo» para su empresa la posibilidad de colaborar «en lo que probablemente sea el proyecto de investigación más importante del siglo XXI en el campo de la energía».

Querejeta dijo que el contrato representa «un gran paso» en la actividad de la compañía como proveedora de sistemas científicos para grandes instalaciones e instrumentos en todo el mundo.

Villar de Cañas ha aumentado su población un 20% desde su elección para albergar el almacén nuclear

El primer edil ha afirmado que «se ha pasado de 450 empadronamientos antes de que asignaran el ATC a unos 550», al tiempo que ha añadido que este número «sigue subiendo porque mucha gente que en su día se fue del pueblo ahora está volviendo». «Tienen sus casas en el pueblo, tienen familia, les gusta el pueblo y se fueron porque no tenían trabajo», ha manifestado.

El alcalde de Villar de Cañas, que ha mencionado que en la actualidad se está acomentiendo «un 3% de las obras», calcula que el año que viene, cuando empiece «lo gordo, que es lo nuclear», pueda llegar «mucha más gente». En este sentido, ha augurado que «harán falta vigilantes jurados» tanto para el ATC como para las empresas que se instalarán en el entorno del silo atómico.

Así se ha manifestado Saiz en declaraciones a los medios de comunicación antes de intervenir en una mesa redonda del encuentro ‘El Almacén Temporal Centralizado. Un proyecto de Estado’, que se celebra estos días como parte de los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en el que ha destacado que no ve peligro de que el proyecto se pare por motivos políticos por la «unanimidad» política en que «es una necesidad de Estado».

«Mande quien mande, es un proyecto de Estado. El presidente (de Enresa), Francisco Gil-Ortega, de vez en cuando va al Congreso de los Diputados e informa de cómo van las obras y luz verde, sin ningún problema. Políticamente no hay ningún problema para el ATC, eso está claro. No es cuestión de ‘yo lo hago, yo lo quito’, hay que hacerlo. Las centrales están llenas de residuos y hay que almacenarlos», ha afirmado.

De este modo, también ha dado importancia a la mejora que quiere hacer en los estudios de los jóvenes del pueblo, como en lo relativo al aprendizaje del inglés «porque ese es el futuro», por lo que considera que el ATC «será un trampolín para los jóvenes» en materia de trabajo cualificado. De esta manera, ha asegurado que «se hará lo que haga falta» para formar a los jóvenes.

Sobre las asignaciones económicas que recibirá el pueblo, que suponen de 2,4 millones de euros de un total de 6 millones de euros para la comarca «cuando entre el primer contenedor de residuos», el edil ha anunciado que en Villar de Cañas se le dará «un sentido» para crear puestos de trabajo «porque hasta ahora hay muchos municipios que han estado recibiendo asignaciones económicas durante 20 ó 25 años y la verdad es que siguen igual que estaban».

Por ello, «entiende» las indicaciones del Ministerio de Industria para que el dinero se dedique a «cuestiones viables». Y en concreto, ha afirmado que lo destinará «en primer lugar» a una residencia de ancianos con 160 plazas «para acoger a todos los ancianos de la comarca» y con la que se crearán «unos 50 ó 60 puestos de trabajo«.

«También queremos hacer un centro médico», además de ayudar a los ganaderos y agricultores de la zona gracias al Parque Tecnológico asociado al ATC.

Preguntado también por el número de alegaciones presentadas al proyecto de impacto medioambiental, Saiz ha afirmado que «2.600 alegaciones no son nada» y que esperaban un número más elevado.

«Hay gente que no está de acuerdo con la instalación y hay que respetarla, por supuesto. Entonces, hay que atender las alegaciones, contestarlas como se merecen, pero nosotros nos esperábamos bastantes más», ha declarado.

En este sentido, ha recordado que cuando comenzó con el ATC en 2010 hubo una protesta «un poco masiva», pero hace poco hubo otra a nivel nacional y «no llegaron al centenar». Por ello, considera que ha habido un «problema de información, la gente no está bien informada y cuando se oye hablar de algo nuclear, la gente se acobarda y se manifiesta».

Pero, ha matizado, «cuando se ve que el ATC es una actividad que no tiene problema ninguno y que no va a dar problemas, es imposible que pase nada prácticamente», al tiempo que ha destacado que «lo bonito del proyecto y lo que va a hacer famoso a Villar de Cañas en los próximos años» es el Parque Tecnológico y el Vivero Empresarial.

A este respecto, ha afirmado que en el Parque Tecnológico «se va a investigar de todo, sobre cáncer o sobre medio ambiente», al tiempo que ha defendido que el hecho de que en el vivero se puedan instalar empresas a nivel internacional «es un foco de trabajo que va a ser el futuro de la provincia de Cuenca y de Castilla-La Mancha».

Holanda propone crear un almacén europeo de residuos radiactivos en una isla en el Mar del Norte

A juicio de Hans Codée, conseguirlo daría «prestigio» a Europa, por lo que pide que se trabaje de forma conjunta para «encontrar el lugar adecuado y garantizar el almacenamiento temporal», debido a que «hay países con poco material radiactivo y el precio por unidad es caro», por lo que abogó por «soluciones compartidas». En una mesa redonda encuentro El almacén temporal centralizado. Un proyecto de Estado, que se celebra en Santander como parte de los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Hans Codée también señaló como un reto de futuro la cooperación internacional en ámbitos como «el enriquecimiento de uranio, la producción de electricidad o la fabricación de combustible».

Por su parte, el jefe del Departamento de Ingeniería de suelos e I+D de Enresa, encargada del almacén temporal centralizado que se instalará en Villar de Cañas (Cuenca), Julio Astudillo, comentó que esta opción de un almacén territorial «es viable» para los pequeños países, pero es «pesimista» sobre la posición de países grandes. En su turno de palabra, el catedrático de Ingeniería Nuclear de la Universidad del País Vasco, Fernando Legarda, indicó que «la Historia pone de manifiesto que los seres humanos no son «fiables» y recordó que el almacenamiento de este tipo de material «es un tema muy controvertido».

Mientras, el presidente de la empresa Enusa y moderador de la mesa redonda, José Luis González Martínez, recordó que la normativa europea «exige que cada país resuelva la gestión de sus propios residuos». Igualmente alertó de que el almacenamiento del combustible gastado en el proceso nuclear en un solo lugar «es un riesgo» por lo que destacó que «lo importante es que hay soluciones actuales para el almacenamiento del combustible de media y alta radiactividad«.

En cuanto a la monitorización de este tipo de almacenes, Codée consideró que «no debemos ser tan estúpidos como para creer que lo podemos controlar todo. Por eso es muy importante transmitir la información y el conocimiento a las futuras generaciones». Codée precisó que Holanda genera «un 30% de la producción mundial de uranio enriquecido y un 60% de la producción europea». A este respecto, Astudillo aclaró que la monitorización de los ATC «va a ser durante el periodo operacional y un tiempo después de su clausura, unos 300 años».

Enresa aprobará el próximo lunes el pliego de concesiones para el ATC de Villar de Cañas por 300 millones

Gil-Ortega inauguró el encuentro El almacén temporal centralizado. Un proyecto de Estado, que se celebra en Santander como parte de los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). «Daremos de plazo el mes de agosto y septiembre para que las empresas interesadas puedan aportar la documentación y presentarse, de forma que queremos adjudicar la obra en el mes de septiembre a aquellas empresas que hagan la mejor oferta», afirmó Gil-Ortega, al tiempo que concretó que «hasta este momento se está respetando el presupuesto«, que alcanza un total de 970 millones de euros, divididos en tres fases que estarán finalizadas hacia el año 2025 ó 2026.

En cuanto al cumplimiento y previsiones de los plazos, Gil-Ortega precisó que Enresa espera que a últimos de febrero o primeros de marzo de 2015 tengan la autorización previa que autoriza a mover terreno, a empezar a meter máquinas y a crear empleo, y que tengan la autorización definitiva en septiembre de 2015. «Cuando tengamos esa autorización, tendremos gran parte del trabajo hecho, con lo cual, nosotros esperamos que en esa época podamos iniciar ya las obras de lo que es el ATC, la parte más importante del proyecto», concluyó.

Preguntado por las alegaciones en contra de los plazos del proyecto, como las presentadas por Izquierda Unida, Gil-Ortega afirmó que el plazo es el reglamentario, «como no podía ser de otra manera», y que incluso han esperado «unos días más por si algunas alegaciones llegaban por correo». «La verdad es que el número de alegaciones no ha sido excesivo, han sido unas 2.600 ó 2.700. Casi le podría decir que esperábamos más», manifestó Gil-Ortega. También aseguró que la respuesta a estas alegaciones que son comunes, recogidas a través de firmas, «será inmediata, en cuanto las tengan preparadas, y las que sean individuales las harán de forma personalizada». Al mismo tiempo, subrayó que no se ha presentado ninguna alegación de ayuntamientos.

Por otro lado, Gil-Ortega aseguró que el 99,9% de la sociedad entiende la posición del Gobierno de España, del Gobierno de Castilla-La Mancha, de la Diputación y del propio ayuntamiento de Villar de Cañas cuando todos juntos piensan que es necesario hacer un ATC «por el bien común de la sociedad española». «Es mejor tener uno que no ocho al aire libre repartidos por el territorio nacional», señaló al mismo tiempo que precisó que es mejor tener «todos los residuos juntos, bien guardados, más seguros».

Asimismo, Gil-Ortega destacó que en la actualidad hay edificios construidos en un 60%, como el vivero de empresas, por lo que ya se habla «con realidades», cuando el año pasado se hablaba con papeles. «Prácticamente estarán terminados y equipados para el mes de noviembre o diciembre. No hemos sacado todavía al público ningún diseño ni perfil de empresas, pero sí que hay especialmente empresas relacionadas con el sector, como ELSA, ENUSA o Tecnatom que quieren implantarse allí porque quieren estar cerca de donde va estar ese importantísimo centro nuclear», apuntó.

El presidente de Enresa, que calificó el ATC como «el mayor proyecto del Estado en materia nuclear», también incidió en que está «convencido» de que los 18 despachos individuales que hay para empresas se van a ocupar de forma inmediata». «No queremos hacer un vivero de empresas vacío, sino un vivero lleno de actividad con gente más o menos relacionada con la energía nuclear», afirmó. Igualmente, destacó que Enresa «sigue con la tramitación administrativa y presentó la documentación necesaria tanto al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente como al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) así como expresó su disposición para atender a sus requerimientos.

Almacenes geológicos de residuos nucleares

En una mesa redonda del mismo curso de la UIMP, varios expertos en energía nuclear afirmaron que quedan décadas o «más de 100 años» para poseer la tecnología apropiada que se requiere para los almacenes geológicos de residuos nucleares de alta radiactividad, según indicó el director general de la Agencia de Gestión de Residuos Radioactivos de Holanda (COVRA), Hans Codée. En el mismo sentido se expresó el jefe del Departamento de Ingeniería del suelo e I+D de Enresa, Julio Astudillo, que concretó que hasta dentro de 20 años no empezará el «proceso de caracterización» del terreno finalmente escogido para el emplazamiento del ATC, por lo que calcula que el proyecto no estará acabado «hasta 2068».

Astudillo, que apuntó que desde 2004 «no se ha hablado de este almacén geológico «para que no hubiera interferencias» y que asegura que el ATC es «viable y abordable», defendió los beneficios del almacenamiento geológico mediante el «concepto multibarrera», con arcillas protegiendo el combustible gastado dentro de contenedores y las propias barreras geológicas. Por ello, mencionó que entre los requisitos para elegir el emplazamiento del ATC están la existencia de «una protección hermética», donde la refrigeración cumple un «papel fundamental», ya que «hay que poder recuperar el material», que se almacena en piscinas de agua, tal y como precisó en su intervención el catedrático de Ingeniería Nuclear de la Universidad del País Vasco, Francisco Legarda.

Por su parte, Codée señaló que «España va en la buena dirección y me gusta muchísimo el enfoque de Enresa y de Villar de Cañas«. Codée indicó que el principio básico es que «hay que confinar los residuos radioactivos en un lugar para que decaiga la radiactividad durante 300 años», periodo de tiempo que alcanza los 100.000 años al hablar de alta radiactividad. Por ello, defendió que «la mejor opción» es el almacenamiento geológico, frente a «enviarlos al Espacio» o usar la subsucción «por los riesgos de los movimientos terrestres». Además, mencionó que la opción española se ha tomado en otros países anteriormente, con confinamientos «más profundos» para la alta radiactividad, como el que hay en Nuevo México (Estados Unidos).

Igualmente, Astudillo remarcó la necesidad de que la estructura del almacén «sea resistente a los movimientos sísmicos» que se pueden producir a 800 metros de profundidad. «La protección del combustible por parte de la arcilla es fundamental para retener la radiactividad y contra los movimientos de la Tierra». De esta forma, comentó que además de la «voluntariedad» de los municipios que se presentan candidatos para albergar un ATC, hay que tener en cuenta «la idoneidad» del terreno, para lo que se lleva a cabo un proceso de diseño de construcción y evaluación de la seguridad, tal y como explicó Astudillo.

«Cuesta que se acepte que el ATC será seguro para los próximos 100.000 años, un periodo en el que pueden suceder muchas cosas. Hay que analizar todos los parámetros y su importancia porque hay muchos y la modificación de uno afecta a todos», explicó Julio Astudillo, poniendo como ejemplos el cambio climático, con cambios de temperatura, por ejemplo, que pueden hacer que «fallen los sellos».

Foro Nuclear afirma que hacer ideología con la tecnología «da malos resultados para todos»

A juicio del presidente de la patronal, que preside la organización desde abril de 2013, la planificación energética necesita estabilidad normativa, regulatoria, fiscal y un amplio consenso, porque de lo contrario «ocurre lo que estamos viviendo ahora, que estamos al vaivén de los cambios políticos de turno», sostuvo.

«Al final es hacer ideología con la tecnología y cuando se hacen estas cosas los resultados son malos para todos», explicó Cornadó (Lleida, 1961) en una entrevista concedida con motivo de la edición del informe «Resultados y Perspectivas Nucleares para el año 2014. Un año de energía nuclear«.

El también director de comunicación de Nuclenor (propietaria de la central de Garoña y participada al 50% por Endesa e Iberdrola) insistió en la necesidad de poner las bases de un consenso para saber cuál es la situación del país en materia energética, cuáles son los retos y la forma más adecuada de abordarlos.

«Debería ser un asunto que no se cuestionara cada cuatro años, que hubiera continuidad; eso ayuda muchísimo a las empresas para planificar mejor sus inversiones, a los consumidores porque tienen la certidumbre sobre el suministro, a la administración porque no tiene que cambiar de normas ni de reglamentos…».

Sobre las críticas que recibe el Foro desde distintas organizaciones por lo que ellas consideran exagerados beneficios económicos de las nucleares, dijo respetar a todo el mundo, pero matizó que cualquiera que haya visto la evolución del sector en los últimos años verá «que tienen muy poco fundamento».

Rechazó también las críticas de los ecologistas sobre la seguridad de Garoña (la más veterana del parque español): «Llevamos oyendo lo mismo desde hace más de 20 años y la planta ha operado de una forma muy estable y segura. Las evaluaciones del Consejo de Seguridad Nuclear lo reflejan».

«Cada uno de nosotros podemos tener una opinión, pero quien tiene la capacidad de evaluar técnicamente y de una forma solvente es el CSN y ya en 2009 dictaminó unánimemente que Garoña podía operar de forma segura diez años más».

Si se cumplen las condiciones de seguridad «¿porqué no va a seguir? Sería desperdiciar un activo», se preguntó, y respondió al mismo tiempo con respecto a la petición del titular de Garoña de continuar funcionando hasta el 2031.

«Vamos a confiar en la capacidad técnica, solvencia e independencia del CSN cuando la evalúe ahora otra vez», dijo.

En cuanto a la insistente reclamación del sector de alargar la vida útil del parque nuclear español, afirmó que el tema del largo plazo es una «tendencia»: se está viendo con ojos distintos, no sólo en Estados Unidos que lleva un camino de muy largo recorrido, sino también en el entorno europeo.

Depender de que Ucrania o el norte de África sea más o menos estable para el acopio de las materias primas (gas), «es un asunto en el que hay que minimizar el riesgo. Operar a largo (plazo) las centrales nucleares ayudaría a eso».

Operar las plantas atómicas españolas veinte años más equivale al consumo eléctrico actual de cinco años en el país, recordó.

El modelo es Estados Unidos porque la tecnología de referencia en las instalaciones nucleares españolas es estadounidense.

Más que hablar de anualidades concretas sobre el posible alargamiento de la vida útil de las plantas, Cornadó prefirió hablar de criterios de evaluación «sólidos, predecibles, estables y que garanticen una operación segura y eso tiene que ver, lógicamente, con las empresas propietarias, con el regulador que tiene que evaluar esas mejoras, modificaciones y actualizaciones tecnológicas…».

Las autorizaciones de explotación de las nucleares en Estados Unidos se prolongaron durante 40 años en lugar de los 10 años de España.

Por otro lado no mostró dudas acerca de que las plantas españolas cumplirán el calendario del Consejo de Seguridad Nuclear para implementar todas las medidas derivadas de las pruebas de estrés (post Fukushima).

«Está habiendo un esfuerzo importante por incorporar las mejoras y sin ninguna duda se van a cumplir los plazos», hasta 2016, agregó el presidente del Foro.

Concluyó que en la recién aprobada Directiva sobre seguridad nuclear, que fija en seis años la evaluación completa de las plantas atómicas, en lugar de los diez años de España, lo relevante no son los años sino el «buen control» sobre las instalaciones. Hay que esperar a la transposición al derecho español y ver cómo «encaja con la práctica habitual».

El director de Garoña asegura que se mantienen las capacidades técnicas de la central burgalesa

Varios responsables de Santa María de Garoña (Burgos) se reunieron con los alcaldes del entorno de la planta pertenecientes a la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC), según informó Nuclenor, empresa propietaria de la central.

En esta reunión se afirmó a los alcaldes que «se están afrontando las tareas relacionadas con la situación administrativa de cese de actividad».

En la reunión periódica de los alcaldes se intercambió información sobre la situación de la central, así como de las actividades que se desarrollan en los municipios de la zona, en el norte de la provincia de Burgos.

Entre otras cuestiones, se señaló en el encuentro que Nuclenor presentó el 24 de mayo la solicitud de renovación de la autorización de explotación hasta 2031 y que, para ello, la empresa deberá desarrollar los proyectos pendientes de ejecución que fueron exigidos por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

También los representantes municipales conocieron el estado en el que se encuentran los distintos trabajos que se están realizando en la planta para reforzar los márgenes de seguridad.

Álava pide que se suspenda cautelarmente su actividad

Por su parte, las Juntas Generales de Álava presentarán en los próximos días ante el Tribunal Supremo una demanda en la que solicitan que, mientras resuelve la denuncia contra el Real Decreto de Reapertura de la central nuclear de Garoña (Burgos), se suspenda cautelarmente su actividad.

Fuentes del parlamento provincial alavés han precisado que las Juntas Generales presentaron el pasado mes de abril un escrito en el que anunciaban una demanda contra el Real Decreto que permite reabrir esta central nuclear, la más antigua de España, para dar respuesta a distintas mociones e iniciativas aprobadas por esta institución.

Esa petición ya fue admitida a trámite por el Alto Tribunal, por lo que ahora han considerado necesario formular una demanda en la que expresan su oposición al Real Decreto de reapertura de la central y reclaman además la suspensión cautelar de la actividad de la planta, situada a unos 40 kilómetros de Vitoria, hasta que se dicte un fallo.

La solicitud de suspensión cautelar conllevaría, en caso de aceptarse, que la central permanezca en situación de cierre aunque haya resoluciones favorables del Consejo de Seguridad Nuclear o de otras instancias para su reapertura.

El presidente de las Juntas alavesas, Juan Antonio Zárate, ha precisado a Efe que la decisión de incluir en esta demanda la petición de suspensión cautelar fue fruto de la decisión adoptada por los portavoces de Bildu, PSE y EB.

Estos tres grupos decidieron asumir el riesgo de que si finalmente el fallo del Supremo es contrario a la demanda de cierre, sean las Juntas de Álava las que tengan que sufragar una posible reclamación económica por parte de Nuclenor, propietaria de la central.

El PNV prefirió abstenerse, mientras que el PP votó en contra.

Y es que, según ha advertido Zárate, si el Tribunal Supremo acepta la suspensión cautelar de la central y finalmente se acepta reabrir esta planta Nuclenor podría reclamar a las Juntas Generales de Álava una cuantía que se calcula en unos 120 millones de euros anuales por daños y perjuicios.

Zárate también ha precisado que el Tribunal Supremo, al admitir esta demanda, podría solicitar una cuantía al parlamento provincial como «caución» o aval por si ocurre esta circunstancia, aunque al tratarse de una institución y no de una empresa privada es posible que no lo pida.

El letrado de las Juntas Generales de Álava ya ha enviado esta demanda al procurador que tiene en Madrid, que en breve formalizará su registro en el Supremo, quizás mañana mismo.

El grupo juntero socialista ha expresado su satisfacción por esta iniciativa y su portavoz, Cristina González, ha destacado que el próximo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, también se ha mostrado favorable al cierre definitivo de Garoña y se ha opuesto a la decisión del Gobierno del PP de favorecer su reapertura.

A juicio de González, «las medidas tomadas por Mariano Rajoy responden más a intereses económicos y acuerdos entre el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y las compañías eléctricas, en perjuicio de la seguridad de los habitantes» de la zona.

Iberdrola y GE Hitachi se alían en un proyecto para desarrollar una tecnología para la reutilización de plutonio existente en Reino Unido

La compañía española indicó que ambas empresas, junto con la autoridad encargada del desmantelamiento de las centrales nucleares británicas y de la custodia de los stocks de plutonio existentes, la Nuclear Decommissioning Authority (NDA), analizarán a partir de ahora las posibilidades de esta tecnología, desarrollada por GEH.

Este tipo de avances puede permitir reciclar las existencias de plutonio para generar electricidad. Para ello, Iberdrola aportará al proyecto su experiencia y excelencia como operador nuclear en España y como proveedor de servicios de ingeniería nuclear, así como su dilatada experiencia en proyectos de desarrollo nuclear acumulada durante casi una década.

En enero de 2014, la NDA declaró que, según la información aportada, la tecnología de cuarta generación de energía nuclear de Prism era una «opción creíble» para la gestión de las existencias de plutonio en Reino Unido.

Según indicó Iberdrola, el reactor Prism es una tecnología «probada y madura» que proporciona una solución «segura, innovadora y limpia» que permitiría aprovechar el potencial energético que posee el combustible nuclear usado en forma de plutonio, convirtiéndolo en energía libre de emisiones de CO2.

Además de generar empleo e inversión en Reino Unido, la tecnología Prism, con una vida útil de al menos 60 años, podría reciclar el stock de plutonio existente en Reino Unido, que en la actualidad asciende a 100 toneladas, en unos 25 años, según las estimaciones de GEH.

Esta sociedad, consistente en la alianza nuclear global entre GE e Hitachi, es uno de los principales proveedores de tecnología y servicios nucleares del mundo. La empresa colabora con Iberdrola desde hace décadas en el desarrollo de proyectos nucleares.

La central nuclear de Trillo reduce su producción hasta el primer semestre

Así lo indicó en una comparecencia ante los medios de comunicación el director de la central nuclear de Trillo, Aquilino Rodríguez, que explicó que el descenso en la producción fue consecuencia de los ocho días más de lo previsto de la parada de recarga y mantenimiento general de este año, debido a unos problemas en unos componentes sustituidos en la turbina.

A pesar de ese descenso, Rodríguez estimó que, si la planta opera con normalidad en lo que resta de 2014, se recuperará la producción media de energía de la central, que ronda los 8.000 millones de kWh al año.

Desde que la central de Trillo comenzó a operar en 1988 ha generado 208.826 millones de kWh, ha añadido su director.

Rodríguez informó que durante la vigésimo sexta recarga de combustible, realizada entre los pasados 23 de mayo y 28 de junio, se sustituyeron 36 elementos combustibles y que en la operación trabajaron unos 1.100 operarios que se sumaron a los 317 trabajadores habituales de la planta.

La recarga generó dos nuevos contenedores de residuos nucleares de alta actividad que almacenan 42 elementos combustibles que hacen que el Almacén Temporal Individualizado (ATI) de la central tenga en estos momentos 25 contenedores con 234,3 toneladas de combustible gastado.

Por otra parte, recordó que el permiso de explotación de la central vence el próximo 17 de noviembre y que ya se han dado todos los pasos para que el Gobierno renueve la licencia por diez años.

Se mostró confiado en que el permiso se renueve y destacó que el límite de vida útil de las centrales nucleares establecido en 40 años «viene más de la tradición histórica y verbal que de un verdadero desgaste de las centrales, ya que en Estados Unidos y otros países hay plantas que funcionando después de 50 o 60 años».

Las centrales nucleares de Trillo y Almaraz (Cáceres) constituyen la agrupación de interés económico (AIE) Centrales Nucleares Almaraz-Trillo, en la que participan Iberdrola en un 48%, Gas Natural Fenosa en un 38%, EDP Energía en un 15,5% y NN Nuclenor en un 2%.