España es elegida como miembro de la Junta de Gobernadores de la AIEA hasta 2017, según afirma Exteriores

La AIEA ha tenido y tiene un papel muy relevante en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, comprobando sobre el terreno que las instalaciones allí cumplen los requisitos que impone la comunidad internacional para garantizar que este programa tiene fines pacíficos.

La Junta de Gobernadores de la AIEA está compuesta por 35 Estados y entre sus funciones está hacer recomendaciones a la Conferencia General en relación con el presupuesto y el programa de actividades del organismo.

En particular, la Junta vela por asegurar los usos pacíficos de la energía nuclear y aborda en sus debates las cuestiones relacionadas con la no-proliferación nuclear, la seguridad nuclear y la protección radiológica.

Además, aprueba los acuerdos de salvaguardias, publica las normas de seguridad de la AIEA y tiene la responsabilidad de nombrar al director general, con la aprobación de la Conferencia General, detalló Exteriores.

Durante los próximos tres años, España «ejercerá sus responsabilidades» como miembro de la Junta y participará «activamente» en el proceso de adopción de decisiones como Estado comprometido con el uso pacífico y seguro de la energía nuclear, añadió el ministerio.

Para el departamento que dirige José Manuel García-Margallo, esta elección es una «muestra más» de la confianza depositada por la comunidad internacional en España, un país «comprometido con la paz y la seguridad internacionales».

El CSN participa en Viena en la 58ª Conferencia General del OIEA

El encuentro internacional, que reúne a 3.000 representantes de los 159 Estados miembros así como organizaciones internacionales, ONG y medios de comunicación, tiene como principales puntos de agenda el refuerzo de los programas de trabajo sobre seguridad nuclear, las aplicaciones tecnológicas de la energía nuclear, la gestión de residuos radiactivos, la cooperación técnica y mejoras en la eficiencia de los sistemas de salvaguardias.

Este martes tendrá lugar la presentación de la declaración de España, que ha sido redactada conjuntamente por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el Consejo de Seguridad Nuclear y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat).

Por parte del CSN, en la delegación española participan el presidente, Fernando Marti Scharfhausen, y los consejeros Fernando Castelló y Antoni Gurguí.

La declaración de España será presentada por embajador representante permanente de España ante la Oficina de las Naciones Unidas y los Organismos Internacionales en Viena, Gonzalo de Salazar.

Durante los días de la conferencia general, está previsto que la delegación del CSN mantenga reuniones con representantes de las diferentes asociaciones de reguladores nucleares presentes en Viena. Así, el presidente del CSN acudirá a la reunión de la Asociación Internacional de Reguladores Nucleares (INRA), el consejero Gurguí, asistirá al encuentro del grupo de Autoridades Reguladoras de Seguridad Nuclear de Europa Occidental (Wenra) y el consejero Castelló participará en la reunión del Foro Iberoamericano de Organismos Reguladores Radiológicos y Nucleares.

Además, y en paralelo a la conferencia general, se va a celebrar un foro científico sobre la gestión de los residuos radiactivos y el combustible gastado, con la participación de representantes de 18 países, entre ellos España, y en el que se analizarán las diferentes soluciones que se están poniendo en práctica para el almacenamiento de este tipo de residuos.

Cataluña gravará usar combustible nuclear para «salvar» su impuesto medioambiental a las centrales

La directora general de Tributos de la Generalitat, Elsa Artadi, avanzó que el grupo parlamentario autonómico de CiU registrará este martes diversas enmiendas para corregir algunos aspectos de la ley que permitirá crear éste y otros dos impuestos medioambientales: el de emisiones de gases a la atmósfera y el que gravará las emisiones producidas por los aviones comerciales al despegar o aterrizar. De esta forma, la Generalitat pretende atender las consideraciones hechas por el Consejo de Garantías Estatutarias al impuesto catalán, en las que consideró que no se ajustaba a la Constitución porque ya existe un tributo estatal similar y ello supondría una «doble imposición».

Estos cambios deberían permitir que este proyecto de ley, que incluye estos tres impuestos acordados con ERC, se apruebe en octubre, en el primer pleno del mes en principio. Artadi aseguró que, con las enmiendas que se introducirán, el impuesto catalán a las nucleares afinará mejor su motivación medioambiental, ya que «el uso del combustible nuclear», cuya materia prima es el uranio, es lo que produce «un riesgo» medioambiental, añadió.

Esta dirigente explicó que el impuesto está justificado porque incentiva actitudes medioambientales, dado que «si las empresas hacen mejoras en innovación y usan menos combustible para producir energía, crean menos riesgo medioambiental para producir la misma energía». Así, en la práctica, en lugar de gravar los kilovatios/hora de energía eléctrica generados por las tres centrales nucleares catalanas, estas instalaciones tendrán que pagar una cantidad por tonelada de combustible nuclear consumido, con lo que la recaudación será «la misma», según Artadi.

Preguntada por si teme que el Gobierno central recurra el impuesto a las nucleares ante el Tribunal Constitucional, recordó que la fórmula legal para crear el impuesto catalán a la producción termonuclear de energía eléctrica era «idéntica» a la elegida por el Ejecutivo de la Comunidad Valenciana (PP) para aplicarlo y que el Estado no la impugnó. «La ley catalana es ahora aún mejor, por lo que si todos fuéramos racionales el Estado no debería llevarla al Tribunal Constitucional», añadió.

En cuanto a los otros impuestos medioambientales, el que afectará a los aviones comerciales gravará las emisiones contaminantes de los aviones durante el aterrizaje, rodaje y despegue, afectará solo al aeropuerto de El Prat y la recaudación estimada es de unos 3,8 millones. Se trata de un impuesto pionero en España, pero Artadi recordó que ya existe en países como Francia, Alemania y Reino Unido.

En cuanto al tercero, el de emisión de gases, gravará las emisiones a la atmósfera de óxido de nitrógeno, dióxido de azufre, y de partículas en suspensión y de carbono orgánico generadas en determinadas instalaciones industriales y de combustión, como refinerías de petróleo o fábricas de cemento, y debería aportar unos 2,1 millones. Los tres impuestos deberían aportar una recaudación conjunta de unos 49,1 millones, si bien empezarán a aportar recaudación a partir de 2015 aunque el impuesto a las nucleares entrará en vigor en teoría el 1 de noviembre.

Paros en las nucleares catalanas

Los trabajadores de las centrales nucleares catalanas de Ascó I y II y Vandellòs II, las tres en Tarragona, iniciaron hasta el jueves un nuevo periodo de paros con el fin de desbloquear el convenio colectivo. El paro se desarrolla sin incidentes, según los sindicatos, que han convocado varias jornadas de huelga para octubre, noviembre y diciembre. La mesa de negociación de convenio sigue sin reunirse para pactar un nuevo convenio colectivo, cuyo plazo finaliza el próximo 15 de noviembre.

Los trabajadores aprovecharán durante esta semana la presencia de varios expertos en el sector nuclear procedentes de 14 países en la central de Vandellòs II para mostrar insistentemente su malestar. Estos expertos internacionales forman parte de la misión Peer Review, dedicadas a comparar el funcionamiento de las plantas con las mejores prácticas internacionales a través de revisiones objetivas y en profundidad realizadas por profesionales independientes.

El presidente de Enresa asegura que en seis meses Villar de Cañas vivirá una «revolución» con el ATC

Francisco Gil Ortega asistió en Villar de Cañas a la inauguración de la mejora de la carretera que discurre entre esta localidad y la autovía A-3, algo más de diez kilómetros en los que se han invertido casi 800.000 euros para arreglar el firme. Gil Ortega destacó que es la primera infraestructura del proyecto que se inaugura y adelantó que dentro de unos meses continuarán las aperturas de otros tramos de carreteras donde ya se han iniciado las obras. A finales de año también está prevista la inauguración del vivero de empresas y del laboratorio.

El máximo responsable de Enresa señaló que en medio año empezará la construcción de la obra principal del ATC, una obra civil con una inversión de 218 millones de euros, y recordó que la inversión total superará los mil millones. «Algo que nunca hubiera pensado el alcalde de Villar de Cañas, ni la comarca ni los vecinos», resaltó Gil Ortega, al tiempo que subrayaba que esto es posible gracias a la voluntad del Gobierno central y del regional manchego. «Enresa ha venido a Villar de Cañas para quedarse. Vamos a estar aquí todo el tiempo que requiera el almacén», aseveró.

La central nuclear de Ascó II detecta un error en la configuración de un sistema de seguridad del reactor

El sistema afectado, encargado de la vigilancia de parámetros como la presión, el nivel de agua y el flujo de neutrones, tiene un tiempo de respuesta establecido en las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (ETF) de la central para garantizar la parada segura del reactor en caso de superación de los limites de los parámetros que vigila.

No obstante, en la configuración detectada este jueves, uno de los canales de las señales del sistema de protección del reactor por sobretemperatura y por sobrepotencia habría actuado en un tiempo superior al requerido.

Una vez detectado este error de configuración, el titular de la central procedió a corregirlo y realizar el procedimiento de vigilancia con resultado satisfactorio, según informó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

El suceso, que no tuvo impacto en los trabajadores, el público ni en el medio ambiente, se encuentra pendiente de clasificación en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).

Emiratos autoriza la construcción de dos nuevos reactores nucleares

La Autoridad anunció que otorgó la licencia a la Fundación Emiratí de Energía Nuclear (FEEN) para construir las dos instalaciones, que forman parte de cuatro reactores planeados desde 2009, para ser instalados en el emirato de Abu Dabi.

Tras haber terminado los dos primeros, la decisión de construir los reactores 3 y 4 fue aprobada después de «una extensa revisión» realizada durante los últimos 18 meses por 200 expertos de la AFRN y por otros expertos técnicos.

Los estudios incluyeron los factores de seguridad radiológica de los dos reactores, la idoneidad del lugar, el diseño de las instalaciones y la calidad de la construcción.

La AFRN emitió en julio de 2012 licencias para la construcción de los reactores 1 y 2 en Braka, en la misma región, y está previsto que la FEEN pida la autorización para hacerles funcionar el próximo año.

En 2009, Emiratos Árabes Unidos concedió un contrato a un consorcio surcoreano liderado por «Korea Electric Power Corp» (KEPCO) para construir cuatro reactores nucleares con el motivo de satisfacer la creciente demanda de electricidad en este país.

Las obras se iniciaron en el reactor Braka-1 a mediados de 2012, que se convertirá en el primer reactor nuclear para generar electricidad en Emiratos Árabes Unidos, cuando se inicie en el año 2017.

El reactor nuclear de Almaraz para automáticamente, aunque la planta permanece estable y segura

El CSN informó de que en la investigación posterior llevada a cabo por el titular se comprobó que, en un primer momento, se produjo «una inserción de 12 barras de control y, décimas de segundo después, la bajada de presión».

Esto se corroboró al detectar que el sistema eléctrico que alimenta a las bobinas que sostienen dichas barras se encontraba abierto.

Por tanto, se concluye que la pérdida de la alimentación eléctrica de estas bobinas provocó la inserción de las barras de control, lo que, a su vez, ocasionó el descenso de presión en el presionador, agregaron fuentes desde la central.

«Los sistemas de seguridad han funcionado según lo previsto en su diseño y la planta se encuentra parada, en condición estable y segura«.

El suceso, que «no ha tenido impacto en los trabajadores, el público ni en el medio ambiente», se clasificó con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), concluyó.

Narbona considera que el CSN está obligado a que sus actuaciones regulatorias «sean predecibles»

Así se refleja en el acta del Pleno del CSN en la que a juicio de Narbona es «relevante» que el titular del reactor burgalés en su solicitud de renovación haya especificado que el plazo para el que pide reabrir la planta es de 17 años y que uno menor no justificaría la rentabilidad de sus inversiones.

Además, en el pleno manifestó que esta predictibilidad a la que tienen derecho tanto Nuclenor (titular de Garoña) como los ciudadanos se vería «comprometida» si, junto con este acuerdo, el organismo regulador atómico no se manifestara previamente sobre si acepta o no el plazo de solicitud planteado por la central, antes de contestar a Nuclenor requiriéndole la información y los requisitos adicionales.

La exministra de Medio Ambiente se opuso así al resto de miembros del pleno al intentar que el CSN conserve la práctica regulatoria habitual desde junio de 1999 de ligar la duración de la autorización de explotación al plazo máximo de realización de la Revisión Periódica de Seguridad (RPS). Por ello, quería que el regulador aclarara esta cuestión en el momento inicial, antes de pedir nuevos requisitos a Nuclenor, porque cree que una posible disociación de estas es una «cuestión directamente ligada a la seguridad».

Por su parte, el consejero Fernando Castelló apuntó en el debate que esta cuestión no es el objeto del pleno y que en el marco del proceso de evaluación se pueden exigir más requisitos al titular de Garoña según avance el análisis de la documentación.

Mientras, el consejero Antonio Gurguí pidió a Narbona que aclarara si está a favor de la documentación adicional que se iba a pedir en ese pleno a Garoña pero en descuerdo de que esta futura renovación se hiciese por un plazo superior a diez años.

En concreto, formuló tres preguntas a su compañera de pleno en las que le pidió su valoración sobre si creía que a la documentación adicional le faltaba o le sobraba algo y si alguno de los requerimientos debía plantearse de otra forma. A estas cuestiones Narbona respondió de forma negativa pero aclaró que, si bien considera adecuada la información requerida, no le parecía «correcto» el mensaje que se emite tanto al titular de la planta atómica como al público, al no decir «claramente y desde el principio» si se acepta la solicitud de Nuclenor en los términos que plantea la empresa.

El titular de Garoña solicitó una renovación de su licencia de operación por 17 años, que vencerán en 2031, cuando la planta llegue a sus 60 años de vida útil.

También contrarios a la valoración de la consejera se mostraron en el último pleno de julio la senadora Rosario Velasco que votó a favor del acuerdo por considerar que incorporaba requisitos «altamente garantes» de la seguridad nuclear.

Velasco manifestó a su compañera que vincular la vigencia de la licencia al plazo máximo para realizar una RPS es una «buena práctica regulatoria» que, sin embargo, por lo que respecta a su modo de aplicación a Santa María de Garoña, «necesita un debate a fondo desde el estricto punto de la seguridad nuclear».

En este contexto, la consejera puso de ejemplo a Estados Unidos, donde se conceden las autorizaciones de explotación por una vigencia indefinida aunque sujetas a estrictas condiciones regulatorias sin que ello suponga una mala práctica del regulador norteamericano.

Por eso, en su opinión «no es este momento» para analizar en qué forma debe vincularse la necesidad de hacer una RPS y en qué plazos, con el plazo de vigencia de la autorización de explotación, sino que deberá hacerse «más adelante», cuando los consejeros cuenten con «suficiente» información.

Por último, Castelló corroboró la opinión de Velasco y calificó de «extemporáneo» el deseo de Narbona de pronunciarse en ese momento sobre el plazo de la renovación de la autorización. Asimismo, agregó que eso no está «en absoluto justificado» por el deseo de dar al titular de la central burgalesa un mensaje de predictibilidad en cuanto a la rentabilidad futura de sus inversiones.

Tras el intenso debate, finalmente se aprobó una Instrucción Técnica Complementaria sobre documentación y 22 requisitos adicionales con el voto en contra de Narbona y a favor de los otro cuatro consejeros, todos ellos presentaron un voto particular en los que explicaron de forma pormenorizada el sentido de su voto.

Nuclenor tiene de plazo hasta el próximo 30 de septiembre para presentar la documentación requerida.

Bélgica se plantea ampliar 10 años más de lo previsto la vida útil de sus dos reactores nucleares más antiguos

Así, las unidades de Doel 1 y 2, que suman 433 megawatios (MW), están operadas por GDF Suez y fueron construidas en 1975, tendrían que cerrar en 2015 de acuerdo con el calendario previsto. Sin embargo, ahora podrían mantenerse en operación hasta 2025, fecha en la que Bélgica planea desmantelar todas sus centrales nucleares.

En la actualidad, dos reactores más nuevos, los de Tihange 2 (1.008 MW) y Doel 3 (1.006 MW) no están operando a causa de las grietas en la cubierta de acero del reactor. En cuanto a Doel 4, también permanece cerrada por los daños en su turbina, por lo que en la actualidad hay más de 3 gigawatios de potencia que no están en servicio, lo que representa más de la mitad de la capacidad atómica total de este país.

Mantener abiertos los dos reactores más antiguos dependerá de la recomendación o informe positivo del regulador nuclear belga, el equivalente al Consejo de Seguridad Nuclear en España.

Sin embargo, el nuevo Gobierno no cambiará los objetivos fijado en 2011 por el que se estableció que Bélgica cerrará todos sus reactores en 2025, según una fuente cercana al Ejecutivo.

China quiere ser líder mundial de energía nuclear en el año 2020

Así lo manifestó el director de la Administración Nacional de Energía, Wu Xinxiong, frente a un centenar de asesores científicos e ingenieros en un encuentro en Pekín del que se hizo eco el diario «South China Morning Post«.

China tendrá que superar algunos «grandes obstáculos», señaló el rotativo, como el conflicto de intereses entre los grandes conglomerados estatales, las incertidumbres tecnológicas en las plantas de nueva generación y la preocupación ciudadana sobre la seguridad de la energía nuclear.

En los últimos años, China importó parte de la tecnología de reactores nucleares más avanzada del mundo, incluido un diseño de la americana Westinghouse y otro del gigante francés Areva.

Los científicos e ingenieros chinos trataron de adaptar la tecnología foránea, pero los diseños de los americanos y los franceses difieren, por lo que resultaron en dos empresas derivadas.

El país asiático tiene tres compañías nucleares, la Corporación General de Energía Nuclear de China, la Corporación de Tecnología de Energía Nuclear Estatal y la Corporación Nacional Nuclear de China; la primera y la última colaboran en el esquema Hualong 1, basado en tecnología francesa, mientras que la estatal trabaja en el diseño CAP1400 americano.

Ejecutivos extranjeros manifestaron seguir «de cerca» el desarrollo de la situación, si bien no mostraron preocupación, ya que consideraron que su tecnología está «a años luz» de la china.

En el negocio, también se encuentran los españoles, que desde hace años se abren camino en China y que se ven en una posición muy «favorable» para convertirse en actores clave en la futura salida mundial del gigante asiático como exportador nuclear, manifestaron las principales empresas con presencia en el país asiático en la última feria del sector celebrada en Shanghái.

«Uno de los principales desafíos de la investigación y desarrollo nuclear en China es la falta de talento. Necesitamos más científicos e ingenieros que cumplan con las entregas», afirmó al diario un experto del Instituto de Energía Atómica de China.

Para posibles compradores foráneos, señaló el rotativo, la principal atracción de la tecnología china sería «su bajo coste», si bien las compañías chinas que construirían las plantas aún no han sido puestas a prueba.

China está construyendo dos reactores de tercera generación, uno en Taishan en la provincia sureña de Cantón y otro en Sanmen en la provincia oriental de Zhejiang, ambos basados en diseños importados del extranjero y su construcción se ha visto retrasada por problemas técnicos.

El país asiático cuenta con 18 reactores nucleares en activo y otros 28 en construcción, con más de 12.500 gigavatios de capacidad instalada, aunque planea aumentarla hasta 40 gigavatios para 2020 y unos 70 ó 75 gigavatios en el futuro.