El CSN autoriza la renovación de la licencia de la central nuclear de Trillo hasta 2024 con límites y condiciones

Una vez emitido el informe favorable a esta renovación hasta el 17 de noviembre de 2024, ahora será el Ministerio de Industria, Energía y Turismo el que tome la decisión definitiva y autorice o deniegue este permiso, tras el informe preceptivo del CSN.

El acuerdo se tomó en cumplimiento del apartado b) del artículo 2° de la Ley 15/1980, de creación del Consejo de Seguridad Nuclear, y conforme al procedimiento previsto en el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas (Real Decreto 1836/1999).

En concreto, desde la presentación del expediente en la sesión plenaria del 17 de septiembre, el pleno del CSN analizó detalladamente la propuesta de los servicios técnicos en una reunión de la Comisión Permanente de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica celebrada el 30 de septiembre y en las sesiones plenarias de 1 y 8 de octubre.

Así, explicaron que la decisión se fundamenta en los resultados de la evaluación realizada por los servicios técnicos del organismo regulador, contenidos en un conjunto de 35 informes especializados,

En estos análisis se comprobó el correcto funcionamiento de la instalación y el mantenimiento del nivel adecuado de seguridad para continuar su operación (Revisión Periódica de Seguridad) así como los resultados de la supervisión continua del funcionamiento de la central mediante el Sistema Integrado de Supervisión de Centrales (SISC) y de las inspecciones realizadas por el CSN durante la vigencia de la actual autorización.

Además, se analizó las modificaciones introducidas o previstas para dar respuesta a requisitos normativos de mayor exigencia a los estrictamente requeridos por la reglamentación vigente (Normativa de Aplicación Condicionada) y la verificación del debido cumplimiento por parte del titular de los requisitos de la autorización vigente (Orden Ministerial ITC/4024/2004, de 16 de noviembre), incluidas las Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC) asociadas y todas aquellas de aplicación a la central, como por ejemplo las ITC relativas a las mejoras de seguridad a introducir como consecuencia de las pruebas de resistencia derivadas de Fukushima.

Sobre la titularidad, precisamente el pasado viernes el Gobierno aprobó un Real Decreto Ley para facilitar la adaptación de varias centrales nucleares a la obligación normativa de tener un titular único por central nuclear.

Diez condiciones específicas

El informe del CSN estableció diez condiciones relativas a la titularidad de la autorización, las actividades autorizadas, la documentación oficial aplicable y sus procedimientos de revisión, las obligaciones de información, el régimen de comunicación de entradas y salidas de material nuclear, el procedimiento y los requisitos aplicables a la renovación de la autorización y en caso de cese de explotación voluntario por parte del titular, los programas y acciones de mejora a realizar durante la vigencia de la autorización y sus plazos de implantación, así como ciertas condiciones específicas derivadas de la revisión periódica de seguridad o de la normativa de aplicación condicionada.

Por otro lado, para que el Gobierno de luz verde a la autorización, el CSN estableció también unas condiciones específicas como la necesidad de definir y aplicar en un plazo de un año, programas para la gestión del envejecimiento de determinados equipos de suministro KWU, que aseguren que durante el periodo de operación de la central no se verá afectado el cumplimiento de su función de seguridad en caso de accidente e incorporar en procedimientos la verificación periódica de las lógicas de actuación de los sistemas de instrumentación y control como función prevista de seguridad.

Asimismo, el pleno del CSN aprobó 18 Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC) asociadas a la renovación de la autorización, condicionadas a la aprobación previa por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y que desarrollan las condiciones de la autorización y requieren, asimismo, las siguientes acciones de mejora adicionales por parte del titular y que fueron identificadas en el transcurso de la evaluación.

En concreto, se requiere a Trillo que realice análisis específicos a incluir en el informe anual nueva normativa correspondiente a 2015, en relación con la vigilancia de transformadores y la estabilidad de redes; la revisión del Estudio de Seguridad de la central para incluir bases de diseño referidas al emplazamiento; las normas adicionales a incorporar a las bases de licencia de la central como consecuencia de la normativa de aplicación condicionada; pruebas de fugas de sistemas de ventilación y unidades de filtración; mejoras en el aislamiento de contención, así como una revisión general de la documentación soporte de la revisión periódica de seguridad, para incorporar todas las mejoras derivadas de la evaluación realizada por el CSN.

Por otro lado y también sobre Trillo, el Pleno del organismo regulador informó favorablemente a la solicitud de renovación de la autorización de protección física de la central nuclear de Trillo, conforme al Real Decreto 1308/2011, de 26 de septiembre, sobre protección física de las instalaciones y los materiales nucleares, y de las fuentes radiactivas.

El Real Decreto mencionado establece la obligatoriedad de las instalaciones nucleares de solicitar una autorización de protección física a Industria, quien, previo informe del CSN y del Ministerio del Interior, concederá la autorización correspondiente por el mismo plazo de validez por el que se conceda la autorización de explotación a la que va asociada.

El director de Trillo ve alentador el informe del CSN

El director de la central nuclear de Trillo, Aquilino Rodríguez, consideró «alentador» el informe favorable del CSN a la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la planta por 10 años más y confió en que desemboque en una apreciación también favorable del Ministerio de Industria y Energía.

El responsable de esta central, recordó que la última palabra la tiene el Ministerio, que es a quien compete la concesión, aunque consideró que el hecho de que el CSN haya emitido este informe atendiendo la petición de la planta es «positivo y un paso fundamental, aunque no el último».

«Es preceptivo pero no vinculante, necesario pero no suficiente. Espero que la parte de suficiente lo tengamos el mes que viene. Pero es positivo y alentador», dijo, para añadir que «una vez recibido el informe del CSN, el Ejecutivo lo estudia, analiza y decide. Lo normal es que el Ministerio acoja lo que dice el Consejo, y que en algunos casos añada determinadas condiciones».

En cuanto a las condiciones e instrucciones técnicas complementarias que se exigen también a la central para seguir en funcionamiento, para Rodríguez se trata de lo habitual para todas las centrales, mientras que en el caso de las ITCs, se trata de cuestiones más específicas para esta instalación.

«Estamos en el camino apropiado, y confiamos en que desembocará en una apreciación favorable de la autorización de explotación por diez años más por parte del Ministerio el mes que viene, decisión que respetamos y que no es un mero trámite», puntualizó.

Los ecologistas consideran «un riesgo» la decisión

Ecologistas en Acción de Guadalajara consideró que diez años más de concesión de funcionamiento a la central nuclear de Trillo es un demasiado tiempo ante posibles riesgos, entre ellos de origen natural y «sería un riesgo».

Esto es lo que piensa el portavoz de Ecologistas en Acción en Guadalajara, Alberto Mayor, quien volvió a insistir en la importancia de tener en cuenta que a raíz del accidente de Fükushima, desde la Unión Europa se pidió a las centrales nucleares ciertas exigencias de cara a posibles riesgos de origen natural como terremotos o inundaciones, y que Trillo está en ese cupo.

En este aspecto insistió una vez más en la postura de Ecologistas en Acción en contra de la energía nuclear, y por tanto, la posibilidad de que la nuclear de Trillo pueda obtener un nuevo permiso de explotación por diez años tras el informe favorable del Consejero de Seguridad Nuclear a la petición realizada desde la dirección de la planta, no les satisface.

Insistieron desde esta organización en que «todavía hay muchas cuestiones que esta central debe afrontar y que están en el aire», en referencia concreta a algunas de las peticiones realizadas desde la Unión Europea. «no creemos que esta central esté adecuada para evitar esos riesgos y concederle estos 10 años más de prórroga ya sería un riesgo», insisten.

Cofrentes es amonestada por «trato inadecuado»

Por otra parte, el Pleno del CSN acordó emitir un apercibimiento al titular de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) por haber mantenido la conducta «inadecuada» de un representante del titular que «menospreció e interfirió la labor inspectora del organismo regulador».

Según informó el CSN, este incumplimiento se produjo durante la inspección del Plan Básico de Inspección sobre seguridad física llevada a cabo el 26 y 27 de febrero de 2014. En dicha inspección, el equipo recibió un trato «ofensivo e inadecuado» por parte de un representante del titular, que con su actitud obstruyó el adecuado desempeño de la función inspectora.

En concreto, explicó que estos hechos se valoraron de acuerdo al artículo 86 de la Ley 26/1964 como infracción leve, por lo que se propuso un apercibimiento al titular de la mencionada instalación.

Además, puesto que de los hechos descritos se concluye que la comisión de la infracción se asocia con la actuación de una persona física, se consideró oportuno aplicar lo previsto en el artículo 91.4 de la Ley 25/1964 de Energía Nuclear.

Este artículo expone que «con independencia de la sanción que pudiera corresponder en su caso al titular, el Consejo de Seguridad Nuclear podrá amonestar por escrito a la persona física que, mediante negligencia grave, sea responsable de la realización de una mala práctica por la que se haya originado la comisión material de hechos susceptibles de sanción».

Por tanto, el pleno del CSN acordó amonestar también a la persona que obstruyó la labor de los inspectores.

El Gobierno amplió el plazo a las nucleares para tener titularidad única con el fin de renovar la de Trillo

De este modo, el Real Decreto por el que se adoptan medidas urgentes en relación con el sistema gasista y la titularidad de centrales nucleares, facilita la operación y gestión del parque nuclear atómico español, cuyas centrales debían tener un titular único, de acuerdo con la Ley 12/2011 de 27 de mayo sobre responsabiliddad civil por daños nucleares o producidos por materiales radiactivos. Esta norma exige que el titular sea único y que esté dedicado únicamente a la gestión de centrales nucleares.

En concreto, el Real Decreto Ley, que principalmente regula la actual situación en el almacén de gas de Castor, establece en su disposición adicional segunda las medidas necesarias para completar la adaptación de las centrales nucleares a esta normativa.

Estas acciones consisten en transferir la titularidad de las autorizaciones de explotación de las centrales nucleares a las entidades que actualmente tienen encomendada dicha explotación, en el caso de aquellas centrales que no han llevado a cabo el proceso de adaptación previsto en la Ley sobre la responsabilidad civil por daños nucleares o producidos por materiales radiactivos.

El texto expone que las empresas afectadas son Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa, Hidroeléctrica del Cantábrico y Nuclenor, titulares de Almaraz I y II, Ascó I, Ascó II, Vandellós II y Trillo y que deben presentar un único plan de adaptación para cada instalación.

Sin embargo, recordó que estas empresas, debido a las discrepancias que tienen con el Ejecutivo por esta cuestión, presentaron al Ministerio de Industria, Energía y Turismo en septiembre de 2011 unos planes individuales «que no eran coherentes entre sí, por lo que era imposible que se realizara la adaptación exigida».

Un mes más tarde las empresas solicitaron la suspensión de esta obligatoriedad, una petición que el Ejecutivo denegó en diciembre de 2011. Tras ser desestimado su recurso, el Tribunal Superior de Justicia desestimó los recursos que presentaron Endesa, Gas Natural Fenosa e Hidroeléctrica del Cantábrico.

Estos incumplimientos, de acuerdo con la normativa nuclear suponen una «infracción grave» y el plazo venció el 28 de mayo de 2012, hace ya más de dos años y medio. Por este motivo, el 25 de junio de 2012 la Dirección General de Política Energética y Minas inició un expediente sancionador a cada una de estas empresas que acabó con una multa de 900.000 euros.

Según relata el Real Decreto Ley, el 10 de abril de 2014 estas empresas seguían sin cumplir la obligatoria adaptación a la titularidad única y se acordó incoar nuevos expedientes sancionadores a cada una de las centrales de las que son titulares.

De momento, se impusieron multas a propietarios de Almaraz I y II, Ascó I, Ascó II, Vandellós II y a Trillo, por un importe de 3 millones de euros, que es el margen establecido para una infracción grave. La multa tendrá que ser asumida por cada titular, según sea su participación en la propiedad de los reactores atómicos.

Para el Ejecutivo, «la cuestión más apremiante» que se plantea es la renovación de la autorización de explotación de la central de Trillo (Guadalajara), cuyos titulares son Iberdrola Generación, Gas Natural Fenosa, Hidroeléctrica del Cantábrico y Nuclenor. Este sería el caso más urgente puesto que Industria deberá conceder antes del 17 de noviembre la autorización para renovar su solicitud de operación si el Consejo de Seguridad Nuclear emite un informe favorable.

En caso de aprobarse esa renovación de licencia, podría ser que el Gobierno no la pudiera otorgar por no haber cumplido esa exigencia de titular único, de acuerdo con el artículo 28 de la Ley 25/1964 de 29 de abril.

Por eso, el texto consideró «urgente y necesario» realizar esta modificación legal para que sea posible renovar la autorización de explotación de la central nuclear de Guadalajara y, evitar así un «posible impacto negativo en la estabilidad del suministro eléctrico».

En cuanto a las repercusiones de esta modificación en la responsabilidad civil de las centrales en caso de algún tipo de incidencia, según la normativa, una misma entidad puede ser titular de varias centrales nucleares, y, por ello, esta modificación podría dar lugar a que una compañía que no sea propietaria de una central nuclear, al formar parte de las agrupaciones de Interés Económico a la que se transfiere la titularidad, asumiría las responsabilidades que corresponden al titular de la central.

De este modo, el texto indicó que el cambio pretende adicionalmente «exonerar de cualquier responsabilidad frente a terceros que pudiera derivarse de la explotación de una central nuclear a aquellas compañías que siendo partícipes de la entidad titular no sean copropietarios de esta.

Esto afecta a la Agrupación de Interés Económico de Almaraz-Trillo; en la que Hidroeléctrica del Cantábrico es copropietaria de Trillo, pero no de Almaraz. En este caso también está la AIE Asociación Nuclear Ascó Vandellós (ANAV), que opera Ascó I, Ascó II y Vandellós II, mientras que Iberdrola generación es copropietaria de Vandellós II y Ascó II, pero no de Ascó I.

El Gobierno aprueba un decreto y da más tiempo a las centrales nucleares para cumplir con la titularidad única

Así, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría explicó que esta cláusula está englobada en el Real Decreto ley sobre el almacén de gas de Castor, aunque se trata de un «cambio menor, que no afecta a las instalaciones» la modificación «es importante» porque a través de esto se definen las obligaciones y responsabilidades de las centrales nucleares.

Con ello, se facilita este proceso a las centrales nucleares que están en proceso de adaptación y que no han podido cumplir aún con la obligación de tener titularidad única. «Lo que se hace con este Real Decreto Ley es dar garantías de solvencia para poder cubrir esas posibles responsabilidades en tanto que adquieran la titularidad única», precisó.

En concreto, el real decreto ley aprobado permite la adaptación de la titularidad de las centrales nucleares a lo dispuesto en el artículo 28 de la Ley 25/1964, de 29 de abril, sobre energía nuclear, modificada en 2011, que exige que el titular de la autorización de explotación de una central nuclear sea una única persona jurídica, dedicada exclusivamente a la gestión de centrales nucleares, y que cuente con los medios materiales, económico-financieros y personales necesarios.

Con la medida, los titulares que aún no se hayan adaptado a la norma, se entenderá transferida a la entidad que a esa fecha tenga encomendada la explotación de la central nuclear por parte de los titulares de la autorización de explotación.

Esto afectaría a las centrales nucleares de Almaraz I y II (Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa), Ascó II (Endesa e Iberdrola) Vandellós II (Endesa e Iberdrola) y Trillo I (Iberdrola, Gas Natural Fenosa, EDP y Nuclenor). Por su parte, cumplen ya con la normativa Santa María de Garoña (Burgos), cuyo titular es Nuclenor, a su vez formado por Iberdrola y Endesa, Ascó I (Endesa) y Cofrentes (Iberdrola).

Seiscientos expertos debaten en Valencia sobre el futuro y los retos en materia de energía nuclear

En este sentido, cientos de expertos de varios países abordarán también las posibilidades de almacenamiento de la energía eléctrica, los proyectos nucleares en China y la internacionalización de la industria nuclear española. En la inauguración de las jornadas, el presidente de la SNE, Francisco López, sostuvo que la energía nuclear «sigue y debe seguir formando parte» del mix energético del país, y aseguró que es «complementaria a las energías renovables, para asegurar una garantía de suministro, un coste competitivo y un freno de las emisiones de gases de efecto invernadero«.

Del mismo modo, López destacó que, en un «momento de crisis como el actual y con alto índice de paro», el sector nuclear proporciona en España del orden de «30.000 puestos de trabajo a tiempo completo entre empleo directo, indirecto e inducido». De esta forma, considerando que esta industria no está sujeta a deslocalización, representa un «efecto dinamizador importante en el país y en los lugares donde se encuentra ubicada«. Por otro lado, López aseveró que la industria nuclear española goza de un «excelente prestigio internacional», y que, tras el accidente de Fukushima, en Japón, las centrales nucleares de España superaron todas las pruebas de resistencia, revisiones cruzadas y visitas técnicas que avalaron su seguridad.

En esta 40ª reunión anual de la SNE se presentarán, repartidas en 35 sesiones, más de 300 ponencias técnicas sobre los avances alcanzados desde el último encuentro. Además, estarán representadas treinta empresas que desarrollan su actividad en el sector nuclear nacional e internacional, y presentarán sus productos y servicios en una muestra en expositores. Paralelamente al congreso, la organización programó actividades que pretenden involucrar a la sociedad, como el Curso básico de ciencia y tecnología nuclear, impartido por la Comisión de Jóvenes Nucleares de la SNE y dirigido especialmente a estudiantes y periodistas. Completa la oferta la conferencia titulada La Nueva Factura Eléctrica por parte de la asociación Women in Nuclear (WiN), una asociación de mujeres involucradas profesionalmente en el mundo de las radiaciones ionizantes.

La Sociedad Nuclear Española pide revisar la fiscalidad para que los impuestos se dediquen «realmente» a reducir el impacto medio ambiental

El presidente de la SNE, Francisco López, reclamó un marco «estable» y una revisión «a la baja» de las medidas fiscales de sostenibilidad energética para hacer frente al déficit de tarifa. A juicio de López, la Ley de medidas fiscales y sostenibilidad energética, implantada en enero de 2013, causa una «doble carga impositiva» a las centrales nucleares que provoca una reducción de los ingresos de las centrales nucleares «muy grandes».

Según advirtió López, esta ley «no cuantifica ni determina cuál es ese impacto ambiental», y su objetivo es «recaudar impuestos para que la tecnología nuclear contribuya de manera muy importante a resolver el problema del déficit tarifario«. Por ello reclamó una revisión de las medidas de sostenibilidad energética, para que los impuestos «se apliquen realmente» en la reducción del impacto ambiental. Además López lamentó que esta fiscalidad está «penalizando tremendamente a la energía nuclear y a toda la industria nuclear, su desarrollo tecnológico y modernización».

Francisco López realizó estas declaraciones en la 40ª reunión anual de la Sociedad Nuclear Española, que se celebra hasta este viernes en el Palacio de Congresos de Valencia. En este sentido, Francisco López recordó que el sector nuclear necesita de un marco «estable» para poder desarrollarse, pero, como no puede ser «inmutable», reclama que los cambios que se introduzcan den «el tiempo necesario para poder adaptarse«. Así, destacó que la regulación que exige la Comisión Nacional de Energía (CNE) es «muy exigente» y demuestra que «se hacen bien las cosas».

Sin embargo, reprochó que resulta «totalmente impredecible» la regulación fiscal de sostenibilidad energética que aprobó el Gobierno para hacer frente al déficit tarifario. Del mismo modo, recordó que el sector nuclear también cuenta con una carga impositiva para la financiación de la gestión de los residuos radiactivos y de combustible gastado. En ese sentido, abogó por una reforma de dichas tasas y su ajuste «a la baja«, en una iniciativa que resuelva la demanda de la sociedad «sin imponer mayores cargas a las centrales nucleares».

Francisco López puso como ejemplo el efecto negativo que ha tenido esta fiscalidad en la central nuclear de Garoña (Burgos). A su juicio, toda esta fiscalidad ha tenido «resultados negativos» hasta el punto de que motivaron la parada de Garoña «por razones económicas». Al respecto, destacó que es «normal y coherente» que se haya pedido la renovación de la actividad de esta central porque la vida útil de las centrales nucleares, según diversos estudios, es de 60 años e «incluso algunos informas de Estados Unidos elevan las expectativas a los 80 años para plantas homólogas».

No obstante, López destacó que ahora «no es el momento de abrir el debate» de instalar una nueva central en España porque en estos momentos hay «un exceso de potencia«, una sobrecapacidad de generación de energía respecto al consumo». Igualmente, subrayó que en el supuesto de construcción de una nueva central nuclear más del 75% podría ser de participación nacional ya que las empresas del sector nuclear español están participando en la operación, mantenimiento, formación, ingeniería y bienes de equipo y de suministro de combustible de nuevas centrales en diversos proyectos internacionales, entre los que citó los últimos contratos suscritos con China. Además, el sector proporciona 30.000 puestos de trabajo.

Asimismo, recordó que la generación de energía eléctrica de origen nuclear en 2013 generó un 19,8% del total consumido y el 60% de la producción eléctrica total de España ha sido libre de emisiones, de la cual el 40% aproximadamente se debe a la energía nuclear. Esto se consigue «con unas centrales que representan sólo el 7,7% de toda la potencia instalada«. Además, defienden que la energía nuclear contribuye a la «estabilidad» de precios y del sistema eléctrico y a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. En su opinión, la energía nuclear y la de renovables no deben competir entre ellas sino «ir juntas para garantizar el suministro a un coste competitivo«.

Respecto a la central nuclear valenciana de Cofrentes, López destacó que está en la mitad de su vida útil al cumplir los 30 años y que permite que la Comunidad Valenciana sea «autosuficiente» ya que calcula que entre un 40 y un 60% de la energía consumida proceda de esta planta. En esta reunión en Valencia se presentarán más de 300 ponencias técnicas, especialmente sobre las modernizaciones en seguridad tras el accidente de Fukushima en Japón, con la presencia de 600 profesionales y una exposición de más de 30 stands.

Nuclenor remite la documentación al CSN para renovar Garoña hasta 2031, con un plan de trabajo detallado

El titular de Garoña consideró que los requerimientos solicitados en la ITC para la renovación «son muy exigentes», pero apuntó que seguirá trabajando «en todas las áreas» prioritarias para mantener la central «en las mejores condiciones técnicas y de seguridad».Según informaron fuentes de Nuclenor, la documentación fue remitida al regulador atómico en la tarde de este lunes, mientras que fuentes del CSN confirmaron que recibieron la información requerida para su estudio por parte de los técnicos.

Esta documentación complementa la que ya remitió Nuclenor el 27 de mayo pasado junto con la solicitud de renovación presentada. Esta documentación incluye un plan de trabajo «detallado y completo» para cumplimentar adecuadamente la información adicional pedida por el organismo regulador en la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) del 1 de agosto pasado.

El acuerdo del Pleno se logró por cuatro votos a favor y el voto contrario de la consejera Cristina Narbona. De este modo, se emitió un voto particular contrario por parte de Narbona y otro voto particular, explicando el sentido favorable del mismo, por parte de otros tres consejeros del organismo.

Requisitos de la ITC

La nueva instrucción establecía nuevos requisitos agrupados en ocho áreas temáticas: los asociados a la actual situación de cese de operación; los relacionados con la operación a largo plazo; las inspecciones o pruebas para verificar aspectos funcionales o de integridad estructural de la vasija del reactor; las modificaciones de diseño derivadas de las lecciones aprendidas del accidente de Fukushima y de los resultados de las pruebas de resistencia europeas ante sucesos extremos mas allá de las bases de diseño, así como de las acciones para mitigar las consecuencias ante la pérdida de grandes áreas de la central como consecuencia de actos malintencionados.

Además, se refirieron al análisis de seguridad de temas puntuales relacionados con el cumplimiento de la normativa técnica del CSN; aquellos relativos a factores humanos y organizativos; las verificaciones previas a la carga de combustible nuclear en el reactor, incluyendo las pruebas de arranque y las modificaciones de diseño identificadas por el CSN en 2009 pero no requeridas por el cese definitivo de explotación y, por último, otros temas específicos sobre el cumplimiento de otras instrucciones técnicas del CSN de ámbito general para todas las centrales nucleares en operación.

A este respecto, el CSN destacó los requisitos «más relevantes» que conllevan la necesidad de un análisis de los resultados de las inspecciones o la implantación de modificaciones de diseño antes de la carga de combustible, y que requieren apreciación favorable previa del CSN.

Entre los requisitos que el titular debió de incluir en su plan detallado de trabajo tenían que figurar la verificación del estado funcional y la integridad estructural de la vasija del reactor y de sus componentes y, en concreto, la inspección de la vasija del reactor con el objetivo de descartar defectos similares a los detectados en la central nuclear belga de Döel.

Además, establecer un programa de inspección y seguimiento de las penetraciones del fondo de la vasija del reactor, donde se sitúan los tubos-guía de los mecanismos de inserción de las barras de control. Igualmente, se deberá verificar el estado de los componentes internos de la vasija del reactor y el plan de inspección de las soldaduras circunferenciales de la misma.

En cuanto a las mejoras a raíz de las lecciones aprendidas tras el accidente de Fukushima y las pruebas de resistencia, la ITC aprobada por el pleno establecía que se deberán implantar algunas modificaciones de diseño, tales como un Centro Alternativo de Gestión de Emergencias (CAGE), como lugar seguro desde donde dirigir una situación de accidente severo; un sistema de venteo filtrado para despresurizar y mantener la integridad estructural de la contención, evitando mediante los filtros la emisión de radiactividad al exterior de la central.

Al mismo tiempo, tendrá que instalar equipos recombinadores de hidrógeno en el edificio del reactor para evitar explosiones de este gas e incorporar, en definitiva, «todos» los requisitos de las Instrucciones Técnicas Complementarias derivadas de Fukushima.

En cuanto a las modificaciones que el CSN identificó en 2009, durante la revisión periódica de seguridad de la central y del análisis de la normativa de aplicación condicionada que luego no fueron exigidas al titular a causa del cierre de explotación, figuran un nuevo sistema para el tratamiento y control de los gases radiactivos en los diversos recintos y estructuras de la contención en caso de accidente, que cumpla en su integridad con los requisitos de separación física entre sus diversos componentes (filtros y paneles de control).

También se reclamaron mejoras en el aislamiento de la contención primaria, como la instalación de válvulas en diversas tuberías que atraviesan dicha contención, para su sellado en caso de un hipotético accidente. Al mismo tiempo, tendrá que aumentar la independencia de equipos y cables eléctricos que cumplan los criterios de separación física entre sistemas de seguridad y sistemas no relacionados con la seguridad.

Del mismo modo, deberá mejorar el sistema de protección contra incendios, mediante refuerzo de los equipos para la resistencia a sismos, instalación de compuertas cortafuegos y un nuevo trazado de los cables eléctricos y de control del sistema.

Por otro lado, el CSN expuso otros requisitos como las actualizaciones asociadas a la operación a largo plazo, como el Plan Integrado de Evaluación y Gestión del Envejecimiento (PIEGE); el análisis de seguridad de temas específicos relacionados con el cumplimiento de diversas Instrucciones de Seguridad del CSN, en particular, la IS-30 (revisión 1 de 2013) sobre protección contra incendios.

El CSN pidió también entonces al titular de Garoña «otros temas técnicos específicos» solicitados por el regulador atómico a las centrales nucleares españolas en operación y que como la planta de Burgos estaba en situación de cese no tuvo que aplicar.

En la misma línea, se le requiere ahora otras actuaciones frente a accidentes severos para almacenar el agua contaminada y que refuerce la capacidad de extracción de calor residual en caso de pérdida de refrigeración total sobre el río Ebro; un plan de conservación de estructuras, sistemas y componentes durante el cese de explotación; un plan de formación del personal de explotación y un plan de restablecimiento de la capacidad técnica, en el marco de los factores humanos y organizativos.

Por último, la ITC pedía al titular verificaciones previas a la carga de combustible, correspondientes al programa de pruebas prenucleares y las pruebas de arranque.

Falla nuevamente el sistema de procesado de agua radiactiva de la central nuclear de Fukushima

Este nuevo fallo se produjo en uno de los tres circuitos del llamado ALPS (Sistema Avanzado de Procesamiento de Líquidos), que ya fue parcialmente desconectado en varias ocasiones en los últimos meses por problemas como la corrosión causada por la radiación en las conducciones. Los técnicos detuvieron temporalmente el circuito el viernes y lo volvieron a reactivar el mismo día tras reemplazar algunos de los filtros de procesado, donde creen que se produjo el fallo que impedía una correcta depuración.

El Sistema Avanzado de Procesamiento de Líquidos retira del agua usada para enfriar los maltrechos reactores de Fukushima 62 tipos de materiales radiactivos a excepción del tritio. Con este sistema, TEPCO prevé haber limpiado para marzo de 2015 todo este agua que se almacena en más de un millar de contenedores que hay repartidos por las instalaciones de Fukushima. Para acelerar este proceso, la operadora planea emplear dos nuevas instalaciones similares de tratamiento de agua, una ya funciona a prueba.

En Fukushima hay almacenadas unas 360.000 toneladas de agua altamente radiactiva esperando a ser procesadas. Una vez que el ALPS esté plenamente operativo, será capaz de depurar unas 750 toneladas de agua cada día. La acumulación de agua radiactiva en la planta es uno de los principales desafíos de cara a desmantelar los reactores que resultaron dañados por el terremoto del 11 de marzo de 2011 y el tsunami posterior, una operación que se cree durará tres o cuatro décadas.

El seísmo y tsunami de 2011 provocaron en la central de Fukushima el peor accidente nuclear desde el de Chernóbil (Ucrania) en 1986 y todavía hoy unas 50.000 personas que vivían en torno a la planta siguen sin poder retornar a sus casas debido a la radiación, que ha afectado además a la agricultura, la ganadería y la pesca local.

San Sebastián acogerá desde este lunes el mayor evento mundial sobre tecnologías de fusión nuclear

Según informa el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), la celebración de este XXVIII Simposio sobre Tecnología de Fusión, SOFT 2014, cobra especial relevancia al encontrarse «en una avanzada fase de construcción» el proyecto internacional del reactor experimental de fusión ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor).

Con esta iniciativa, «la investigación en fusión está dando un fundamental paso adelante en el desarrollo de una fuente de energía de futuro, segura y sostenible», precisó.

En este contexto, los asistentes podrán intercambiar en San Sebastián «información sobre los aspectos tecnológicos del diseño, construcción y operación de los dispositivos de fusión» así como «de las futuras plantas de potencia».

El programa científico del simposio incluye 72 presentaciones orales y charlas, entre otras actividades científicas organizadas en el congreso, en el que destaca la «participación industrial» que dispondrá de una jornada específica denominada «Infoday» el próximo martes.

Además, durante toda la semana, se podrá visitar la gran exposición industrial que se desarrollará en paralelo al simposio, «compuesta por empresas y centros tecnológicos internacionales, distribuidos en cerca de 50 puestos».

En el acto inaugural participarán la secretaria general de Ciencia, Tecnología e Innovación, del Ministerio de Economía y Competitividad, María Luisa Poncela; el director de Energía de la Dirección General de Programas de Investigación de la Comisión Europea, András Siegler; el lehendakari, Iñigo Urkullu; el alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, y el director del Laboratorio Nacional de Fusión del Ciemat, Joaquín Sánchez.

Greenpeace ultima una triple denuncia internacional por la posible reapertura de Garoña

La central, propiedad de Nuclenor (participada al 50% por Endesa e Iberdrola), se encuentra paralizada desde el 16 de diciembre de 2012 y se encuentra en situación administrativa de cese de actividad desde el 6 de julio de 2013.

Greenpeace subrayó que el Gobierno pretende ampliar la vida útil de Garoña sin un estudio de Evaluación de Impacto Ambiental que tenga en cuenta el contexto transfronterizo.

La responsable de la campaña antinuclear de Greenpeace, Raquel Montón, indicó que Nuclenor y el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, «parece que olvidan que Garoña debe ser sometida a una Evaluación de Impacto Ambiental transfronterizo antes de una renovación de la licencia», así como a que el proceso de posible reapertura esté abierto a «la participación del público».

La organización ecologista envió una carta a Soria, al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y a Nuclenor, para solicitar información sobre cuándo y cómo se llevará a cabo el proceso, sin que haya recibido respuesta.

Greenpeace recalcó que su petición se enmarca en la obligación establecida el pasado 7 de junio en la reunión de las partes del Convenio sobre la Evaluación del Impacto Ambiental en un Contexto Transfronterizo, firmado en Espoo (Finlandia) en 1991 y del cual España es parte.

El próximo martes, 30 de septiembre, vence el plazo que el CSN estableció para que Nuclenor presente una previsión de fechas para el cumplimiento de todos los requisitos adicionales solicitados por el organismo regulador para la renovación de Garoña.

Greenpeace indicó que a estos requisitos hay que añadir la Evaluación de Impacto Ambiental de carácter transfronterizo y la construcción de una torre de refrigeración, tal y como exige la Confederación Hidrográfica del Ebro.

La nuclear de Garoña lleva a cabo un simulacro de emergencia anual

A pesar de que la planta dejó de estar operativa en diciembre de 2012 y, desde entonces, su reactor nuclear está apagado, llevó a cabo el simulacro de emergencia con la participación de la Organización de Respuesta ante Emergencias del CSN y de la subdelegación del Gobierno en Burgos. Durante el ejercicio, el CSN realizó el seguimiento del estado de planta y de las actuaciones del titular tanto para la recuperación de las condiciones de seguridad como para la adopción de medidas de protección radiológica.

El simulacro se inició a las 09.00 horas con la comunicación de un seísmo que provocó daños en la piscina de almacenamiento de combustible gastado, la pérdida del suministro eléctrico exterior, de los generadores diesel de emergencia y de la bomba diesel de Protección Contra Incendios. Además, el descenso del nivel de agua en la piscina dio lugar al descubrimiento de los elementos combustibles con el consiguiente aumento de los niveles de radiación en el interior del edificio del reactor.

Siguiendo criterios radiológicos, el CSN recomendó al Centro de Coordinación Operativa de la Subdelegación del Gobierno de Burgos, como medida preventiva, el establecimiento del control de accesos en un radio de 10 kilómetros. Una vez controlada la situación, el titular también simuló la evacuación del personal de la sala de control debido al humo provocado por un incendio en una sala de cables que suministran electricidad a equipos de seguridad.

El titular de la central llegó a simular la declaración de alerta de emergencia (categoría II) de su Plan de Emergencias Interior. Por su parte, el CSN activó su Organización de Respuesta ante Emergencias, llegando hasta el modo 2, que implica la activación de los Grupos Operativos de su Sala de Emergencias y de los apoyos externos. Un suceso de esta naturaleza habría sido clasificado como Incidente Importante, nivel 3 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).

En este simulacro de emergencia nuclear participaron los órganos de dirección y asesoramiento del Plan de Emergencia Nuclear (Subdelegación del Gobierno, y Comunidades Autónomas de Castilla y León, País Vasco y La Rioja), y los jefes de los grupos policial, sanitario, radiológico, logístico y de coordinación y asistencia técnica. También se activaron los Centros de Coordinación integrados de las comunidades autónomas de Castilla y León, País Vasco y La Rioja, lo que supuso la participación de cerca de 40 personas.