El CSN clasifica definitivamente la parada de Vandellós II en noviembre como anomalía en la Escala INES

Según informó el CSN, la clasificación como nivel 1 es en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES), sin que esta situación haya supuesto riesgo alguno para la población ni para el medio ambiente ni que haya tenido repercusión en el interior o exterior del emplazamiento

La central inició la parada de la planta debido a la indicación inadecuada de dos de los transmisores de nivel del tanque de agua de recarga producida por las fuertes tormentas ocurridas la madrugada de ese día.

De acuerdo con las especificaciones técnicas de funcionamiento, de los cuatro canales de instrumentación de nivel de tanque de agua, se requiere que esté disponible al menos el funcionamiento de tres de ellos.

Debido al mal funcionamiento de dos de los transmisores, se inició la parada de la planta sobre las 6.45 horas, y, una vez recuperado uno de ellos, se detuvo la parada de secuencia.

Los municipios del entorno de El Cabril rompen relaciones con Enresa y piden la dimisión del secretario de Estado de Industria

A través de un comunicado conjunto, las alcaldesas de los municipios cordobeses de Hornachuelos y Fuente Obejuna, María del Carmen Murillo e Isabel Cabezas, y los alcaldes de los municipios sevillanos de Las Navas de la Concepción y Alanís, Enrique Rodríguez y Cecilio Fuentes, explicaron que piden la dimisión de Nadal «ante la ineptitud y falta de sensibilidad demostrada» por el mismo, ya que los regidores han «estado esperando durante todo este año posibles soluciones ante la desaparición de la Fundación de Enresa», que ha dejado a sus localidades sin los ingresos que les suponían los convenios suscritos con dicha fundación

También demandaron la dimisión de Nadal por «la falta de información a los municipios que componen el área de influencia de El Cabril sobre la futura Orden Ministerial que regulará la entrada de residuos de baja y media actividad en dicha instalación». Además, el secretario de estado «ni siquiera ha contestado a las diferentes peticiones de reunión que los ayuntamientos afectados le han solicitado durante el año».

Y es por eso, por lo que los alcaldes del entorno de El Cabril apelan «a la sensibilidad, ya demostrada, de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, puesto que el secretario de estado depende de esta Vicepresidencia, y le solicitamos que intermedie y nos reciba en la próxima semana, para no tener que vernos en la obligación de romper la paz social que existía en nuestros municipios después de más de 20 años de buenas relaciones».

Los alcaldes también avisaron que, «en caso de no tener contestación de la vicepresidenta, entenderemos que el Gobierno da la espalda a los vecinos del territorio y a Andalucía, teniendo en cuenta , que El Cabril es la única instalación existente en España que alberga los residuos que se generan en todo el país, siendo éstos los que soportan estos residuos para el beneficio de todos los españoles».

En consecuencia, «ante la posibilidad de que no se atienda esta nueva petición», barajan la adopción de medidas como la desplazarse los cuatro alcaldes «a las puertas de Enresa en Madrid, paralizando la actividad en nuestros ayuntamientos, lo que supone además ponernos en contacto con los diferentes grupos políticos que forman parte de nuestras corporaciones locales, asociaciones, colectivos y demás agentes sociales», muchos de los cuales «ya se han ofrecido a brindarnos apoyo a cuantas acciones creamos oportunas hacer».

Además, según subrayaron en su escrito los alcaldes, «se han puesto en contacto con nosotros diferentes partidos políticos, alguno de ellos de nueva creación, para mostrarnos su apoyo y colaboración» a medidas como la que también barajan de «movilizarnos con nuestros vecinos, paralizando la actividad de la instalación de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y actividad de El Cabril de manera indefinida».

Nuclenor asegura que continúan las labores en la central de Garoña para que la parada pueda ser «reversible»

En una reunión informativa con los alcaldes del entorno de la planta atómica pertenecientes a la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales nucleares (AMAC), Cortés explicó la situación actual de la central y el trabajo que desarrolla para su mantenimiento. El director les desgranó cómo la compañía Nuclenor continúa «manteniendo las capacidades técnicas y organizativas con el objetivo de que el proceso sea reversible«.

Actualmente, la empresa continúa enviando al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la documentación solicitada en la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) relacionada con la continuidad de la operación de la central. Uno de estos aspectos ha estado relacionado, explicó Cortés, con las inspecciones que se vienen desarrollando en la vasija del reactor, según el programa previsto. Asimismo, los representantes municipales accedieron de primera mano el estado de los proyectos que se realizan en la planta burgalesa.

El CSN necesita contratar antes de 2015 a 33 personas, tres de ellas para el licenciamiento del ATC

Así, de acuerdo con esta comunicación, para el CSN «una preocupación importante» en este año se debe a la falta de incorporaciones al regulador en los últimos años, lo que elevó la edad media de sus trabajadores hasta los 51 años de edad. «Para nosotros es un motivo de preocupación», han admitido.

En concreto, valoraron las necesidades que ascienden a 33 personas más para la Dirección de Seguridad antes de 2015, debido al número de vacantes que no están cubiertas y a las 10 bajas que se produjeron en 2014.

Respecto a las bajas en el CSN consideraron «necesario» reforzar alguna de las actividades debido a que en los próximos meses se enfrentarán al licenciamiento del ATC. Para ello, calcularon que necesitarán tres personas más.

Al mismo tiempo, otras «dos o tres» se requerirían para las actividades derivadas del accidente nuclear de Fukushima (Japón) que requerirá «actividades internacionales».

En definitiva, según estas estimaciones y las jubilaciones que se producirán próximamente, en el organismo concluyeron que para dotarse de los recursos que estima necesarios requiere de entre 31 y 33 personas más. «Eso para nosotros es una actividad importante y a la que estamos dedicando unos recursos interesantes», subrayaron.

Por otro lado, otra de las actividades relacionadas con recursos humanos es la gestión del conocimiento de las personas que se jubilarán, por lo que aspiran a tener la capacidad de transmitir la experiencia de las personas que están actualmente en el Consejo a las nuevas personas que se vayan a incorporar.

En la actualidad en el CSN trabajan 132 personas: 91 en el cuerpo técnico de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica, 20 funcionarios administrativos, 15 de personal laboral; 3 funcionarios interinos y 3 becarios.

Los consumidores de luz dejarán de pagar en diez meses la moratoria nuclear vigente desde el año 1984

Estas cifras aparecen recogidas en el informe de ingresos y costes del sistema eléctrico para el ejercicio 2015 elaborado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), así como en la última auditoría del Fondo de Titulización de Activos Resultantes de la Moratoria Nuclear. En su informe, la CNMC indica que los consumidores de electricidad costearán de forma fraccionada lo que queda de deuda nuclear hasta el 31 de agosto, con el objeto de que en septiembre se realice el último pago y que en octubre quede «amortizado totalmente» el último de los préstamos de la moratoria.

Esta moratoria supuso una indemnización aprobada en 1984 por el Gobierno de Felipe González para indemnizar a los promotores de los proyectos de tres centrales nucleares cuya construcción había quedado suspendida. En concreto, la medida afectó a las plantas de Lemóniz, Valdecaballeros y Trillo II. La compensación se pagó de una sola vez a cuatro empresas y se distribuyó a razón de 2.273 millones para Lemóniz, 2.043 millones para Valdecaballeros y 66 millones para Trillo II. La central de Lemóniz era propiedad de Iberdrola al 100%, mientras que Valdecaballeros estaba participada en un 48,08% por Iberdrola y en un 51,9% por Sevillana de Electricidad, filial de Endesa. En Trillo II participaban Unión Fenosa (Gas Natural Fenosa) (63,6%) y Endesa (36,3%).

El pago de la compensación fue asumido por el fondo de titulización de la moratoria nuclear, creado en 1996, con el objeto de que la cifra total quedara sufragada a través de la tarifa eléctrica durante 25 años a partir de 1995, hasta el 2020, mediante un porcentaje inferior al 3,54%. Posteriormente, los gestores del fondo certificaron que el ritmo de amortización había sido más rápido que el inicialmente previsto y fijaron para 2015 el vencimiento final de la deuda.

Esta aceleración en los pagos, explica el fondo en su auditoría, es fruto de los aumentos de la demanda y de la reducción de los tipos de interés en los primeros años del siglo. Ante esta circunstancia, en abril de 2006 entró en vigor un real decreto que fijó en el 0,33% el porcentaje de la tarifa eléctrica con destino específico para la moratoria y que situó en 2015 la amortización final de la deuda eléctrica, fecha que acaba de ratificar la CNMC en su informe de la semana pasada.

Representantes de los municipios nucleares se concentrarán ante El Cabril contra la decisión de suprimir la Fundación Enresa

Según informó el Ayuntamiento de Hornachuelos, su alcaldesa, María del Carmen Murillo, tomará parte en esta acción simbólica, junto a la alcaldesa de Almaraz (Cáceres) y presidenta de la AMAC, Sabina Hernández, contando también con la participación de alcaldes de municipios situados en las zonas de Trillo (Guadalajara) y Vandellós (Tarragona), igualmente afectados por la supresión de la Fundación Enresa.

Con la concentración, a partir de las 13.00 horas de este martes frente a la puerta de acceso a la instalación de El Cabril, gestionada por la propia Enresa, los municipios nucleares quieren hacer visible el rechazo de sus regidores a la reducción de ingresos, en forma de convenios para la financiación de múltiples actividades en sus localidades, que supone la desaparición de la fundación.

El presiente del grupo francés Areva, Luc Oursel, fallece a los 55 años

Areva destacó su compromiso y «valentía» en los siete años que pasó en la compañía, y agradeció su trabajo en favor del desarrollo de las actividades del grupo.

Oursel fue miembro del directorio de Areva desde 2007, director general delegado desde 2009 y presidente desde 2011, año en que tomó el relevo de Anne Lauvergeon.

El fallecido era diplomado en la Escuela Nacional Superior de Minas de París, comenzó su carrera laboral en 1984, como jefe de la división energética de la dirección de Industria e Investigación de la región de Rhône-Alpes, y ocupó posteriormente puestos de responsabilidad en la eléctrica Schneider Electric o la empresa de envasado Sidel.

El pasado 20 de octubre anunció que, por motivos de salud, no estaba en condiciones de seguir asumiendo sus responsabilidades.

Dos días después, el gigante francés nuclear informó de Philippe Knoche iba a tomar las riendas de la empresa de manera transitoria hasta la próxima asamblea general, prevista para el 8 de enero.

Knoche, ingeniero de minas, de 45 años, entró en 2009 en Areva, grupo participado al 87% por el Estado francés, y en 2011 fue nombrado director general delegado, lo que le convertía en la mano derecha de Oursel.

Los municipios nucleares piden que se mantengan las iniciativas de la extinta Fundación Enresa

La alcaldesa de Hornachuelos (Córdoba), María del Carmen Murillo, municipio que aloja el almacén de El Cabril, volvió a denunciar el perjuicio causado a su municipio cuando el Gobierno, con una «absoluta falta de previsión», incluyó en septiembre de 2013 la supresión de la Fundación Enresa en su acuerdo de medidas de reestructuración y racionalización del sector público fundacional y empresarial. Además de Hornachuelos, la fundación tenía convenios vigentes con municipios de las áreas de Trillo (Guadalajara), José Cabrera (Guadalajara) y Vandellòs I (Tarragona), que también se han visto perjudicados.

La Fundación Enresa, que apoyaba iniciativas de carácter social, medioambiental, científico, formativo, cultural y deportivo en las poblaciones situadas en el ámbito de influencia de las instalaciones de Enresa, tenía acuerdos firmados para 2014, por lo que «los municipios tenían previstos esos ingresos en sus presupuestos de este año«. A pesar de que el presidente de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), Francisco Gil-Ortega, se comprometió a buscar una solución para poder cubrir las cantidades comprometidas para este año, «la realidad es que, con el año a punto de finalizar, los municipios no han recibido solución alguna», apuntó AMAC.

Los alcaldes entienden que Enresa «no puede eludir su responsabilidad con los pueblos que albergan los residuos radiactivos de España», por lo que «deben mantenerse las iniciativas que hasta ahora venía desarrollando esta fundación«. Los alcaldes de estos municipios nucleares no descartan ninguna movilización dentro de la legislación vigente con el fin de lograr una respuesta «satisfactoria» a sus reivindicaciones.

El CSN pide «paciencia» sobre la renovación de licencia de Garoña y el ATC y garantiza que actuará con la «máxima independencia»

Así lo señaló el presidente del CSN, Fernando Martí, durante su intervención en la Comisión de Industria, Energía y Turismo del Congreso de los Diputados, en la que aseveró que «en ningún momento ni he recibido ni he tolerado presiones de nadie, ni del sector, ni de la política, ni de nadie», así como ningún miembro del organismo. Sobre Garoña, Martí explicó que el CSN se encuentra evaluando la documentación remitida por Nuclenor tras los requisitos adicionales exigidos por el CSN ante la solicitud de renovación de explotación de la planta, por lo que se halla en «fase de estudio y posicionamiento» por parte de los servicios técnicos del consejo.

«Es una cuestión relevante desde punto vista técnico», pero «para este consejo no supone una novedad», apuntó Martí sobre la solicitud y recordó que el CSN remitió al titular el pasado 30 de julio una instrucción técnica complementaria con requisitos adicionales. También adelantó que se procederá a realizar nuevas inspecciones este mes. En cualquier caso, garantizó que el CSN actuará en este asunto «con todo el rigor técnico y la máxima independencia y transparencia», después de que Nuclenor, participada por Iberdrola y Endesa, solicitara la renovación de la explotación de Garoña hasta 2031, por lo que la planta alcanzaría los 60 años en funcionamiento. La actividad de la central, la más antigua de España, permanece paralizada desde diciembre del 2012.

Respecto a la polémica que genera la posible reapertura de la central burgalesa, el presidente del CSN rehusó entrar en los debates políticos que se están produciendo porque su misión, según insistió, es garantizar la seguridad de la planta. «Sobre el siguiente paso de Garoña, la hoja de ruta es recibir toda la información, analizar y decidir. Estamos ahora en ello. Vamos a decidir cómo se va a investigar la vasija, y en cuanto se decida, veremos qué vamos a hacer», insistió en respuesta a varios diputados de la oposición que insistieron sobre el tema.

«El debate de pasar de 40 a 60 años es un debate de política y de mix energético en el cual el CSN no puede entrar, sólo en que si a los 40, 45 o 50 años sí hay seguridad en la planta. Lo que no podemos meternos es en política energética. El CSN hace que sea seguro lo que propone el Gobierno o los reguladores y no se puede entrar en dinámicas de política energética», reiteró Martí, destacando también que con Garoña, siempre, «el nivel de exigencia es completo».

Desde el PSOE, José Segura recordó en referencia a Garoña que nunca los operadores habían solicitado «una ampliación de la operación por 20 años», cuando hasta ahora eran licencias de 10 años. Por parte de CiU, Jordi Jané exigió al presidente del Consejo que no deje de implantar en las centrales las mayores medidas de seguridad y garantía tras Fukushima. Por su parte, el diputado de la Izquierda Unida Álvaro Sanz cree que se están sometiendo a «demasiadas presiones» cuestiones como la independencia, transparencia y participación del organismo regulador nuclear.

Objetivo: hacer seguro el ATC

Por otra parte, Martí, quien presentó en la Cámara Baja el informe del organismo correspondiente al año 2013, también se refirió al proyecto del Almacén Temporal Centralizado (ATC). El presidente del CSN, Fernando Martí, recordó que la decisión de emplazar el ATC de residuos nucleares en Villar de Cañas fue del Gobierno y su misión es hacer que este emplazamiento sea seguro. Marti respondió así a la petición de varios diputados de la oposición que pusieron de manifiesto que el propio CSN ha cuestionado en informes internos la idoneidad del emplazamiento de Villar de Cañas.

De hecho, el diputado del PSOE, José Segura, pidió una sesión monográfica en el Congreso donde se explique esta situación. «Hay informes que manifiestan que el emplazamiento es inadecuado pero el que vale es el último informe del CSN», indicó el socialista, para lo que Martí señaló que los miembros del CSN estarán encantados de recibir a los diputados y proporcionarles las explicaciones oportunas. Además, el diputado de CiU, Jordi Jané, reflejó que «hay elementos que preocupan como que pudiera haber alguna oquedad por la presencia de yeso en los terrenos. Aspectos técnicos por solventar».

En este sentido, Marti aseguró que se van a tomar «todas las medidas» que sean necesarias para hacer que «el conjunto de suelo y la estructura sean idóneas desde el punto de vista de seguridad«. «Si sobre este suelo es mejor que otro, el Consejo no puede entrar porque es una decisión previa del Gobierno que decidió que ya era idóneo», añadió, indicando que hay un departamento de cinco personas en el CSN que se encarga de analizar y trabajar por hacer viable la idoneidad de este suelo de Cuenca.

El presidente del CSN recordó también que la función del organismo con la instalación se ciñe a todo el ciclo de su vida, al diseño, construcción, puesta en servicio, operación, y a su desmantelamiento y clausura. Igualmente, señaló que el pleno del CSN acordó en julio que el contenido del estudio de impacto ambiental presentado por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) era «aceptable«.

En octubre se acordó aprobar la autorización de protección física por el plazo de validez de la realización de la construcción, cuando en su caso se conceda. «En la actualidad el Consejo se encuentra en fase de estudio para la emisión del informe preceptivo sobre la solicitud de autorización previa o de emplazamiento y para la autorización de construcción; dos autorizaciones que van en paralelo», precisó el presidente del CSN.

Para la autorización previa, la valoración del CSN se centra en la documentación presentada por Enresa, detalló Martí, mientras que la autorización de construcción y evaluación se concentra en el proyecto general de la instalación, en el programa de adquisiciones, en el presupuesto de financiación y en el plazo de ejecución, así como en el estudio preliminar de seguridad, entre otros puntos. «Según la aprobación del Consejo, el informe correspondiente a la autorización previa se emitirá con anterioridad al de autorización de construcción. Esta primera autorización permitirá a Enresa realizar las labores necesarias antes de iniciar la construcción», ya que, según explicó el presidente del CSN, en este momento «no pueden ni mover la tierra«.

El diputado de IU, Álvaro Sanz, tachó de «alucinante» y de «barbaridad» que se «hayan adjudicado las obras del ATC sin» los informes de evaluación ambiental. «Correr tanto no tiene más que un objetivo, lo que va a pasar en 2015 en clave electoral», consideró. Frente a todas las afirmaciones de la oposición, Guillermo Mariscal, del PP, solicitó a toda la oposición «mayor responsabilidad» a la hora de hablar del ATC porque pueden caer en el «alarmismo», cuando se trata de un almacén de espera de contenedores en el que va a primar la seguridad.

Presión del sarcófago de Vandellós

Asimismo, Martí respondió a una cuestión de La Izquierda Plural sobre el aumento de la presión del gas radiactivo en el sarcófago de la central de Vandellòs I (Tarragona), sobre lo que aclaró que el hecho «no tiene ninguna significación ni consecuencias radiológicas» para los trabajadores, el medio ambiente y la población. A este respecto, explicó que en la instalación no hay elementos combustibles, puesto que fueron enviados a Francia, ni neutrones ni reacciones nucleares, sino que «solo quedan en su interior bloques de grafito». En una reciente inspección rutinaria se constató una tendencia al aumento de la presión de la atmósfera interior del sarcófago, si bien Martí subrayó el «correcto comportamiento» de las instalaciones.

El presidente del CSN presentó en la Cámara Baja su informe anual del 2013, en el que se informa del correcto comportamiento de las instalaciones reguladas por el organismo, no habiendo supuesto ningún riesgo ni para las personas ni para el medio ambiente. En 2013 se llevaron a cabo 190 inspecciones, y las centrales de Ascó I y II, Cofrentes, Vandellòs II y Garoña permanecieron todo el año «dentro de la normalidad», mientras que las dos unidades de Almaraz y Trillo precisaron de «especial atención», pero «en ningún caso afectaron a la seguridad». Para principios de 2015 el organismo pondrá en marcha una nueva web y acometerá acciones para comunicar su labor a la ciudadanía.

El Foro Nuclear insiste en que alargar la vida útil de las centrales nucleares es algo «viable, razonable y posible»

Durante su comparecencia en la Ponencia del Congreso de los Diputados encargada de las Relaciones con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el presidente de la patronal nuclear, Antonio Cornadó, explicó que la operación a largo plazo implica el mantenimiento del nivel de seguridad de las plantas, «más allá del periodo inicial considerado en su diseño».

La opción sólo es posible tras evaluarse la seguridad de las estructuras, sistemas y componentes de cada planta, resaltó Cornadó a los diputados de la Ponencia, que se reunió para abordar el informe anual del CSN correspondiente a 2013.

En España, la operación a largo plazo es «una alternativa viable, razonable y posible para colaborar en el logro de los objetivos de la política energética de la Unión Europea».

Por ley, las plantas no tienen una vida limitada y es el CSN quien determina la capacidad técnica de cada planta para operar.

Alargar la vida útil de las nucleares «está avalada técnica y regulatoriamente por la experiencia acumulada en Estados Unidos, donde al 75% de su parque nuclear ya se le han concedido autorizaciones de explotación hasta 60 años», dijo Cornadó, que señaló a Estados Unidos como el país de referencia en este campo, ya que es el origen tecnológico de casi todas las nucleares españolas.

Entre las ventajas de prorrogar la vida útil, Cornadó citó un ahorro de materias primas energéticas equivalentes a 100 millones de barriles de petróleo anuales, y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, evitando la emisión anual de entre 30 y 40 millones de toneladas de CO2.

Se trata de un punto en el que coincidió el representante de UNESA, José María Grávalos, quien también apostó por alargar la vida útil de las centrales al tratarse de un activo del que España no puede prescindir.

El presidente de ENUSA, José Luis González, valoró, por su parte, la actividad de las centrales nucleares a lo largo de 2013, defendió la necesidad de la energía nuclear en el mix energético, al mismo tiempo que confirmó que trabaja con ENRESA, en varios proyectos sobre cómo gestionar el combustible nuclear gastado de cara a la próxima construcción del ATC.

La dependencia energética

Por otra parte, el presidente de la patronal nuclear se refirió al asunto de la dependencia energética, que en la Unión Europea es cercana al 55%, mientras que en el caso de España esa cifra supera el 72%.

A su juicio, ese factor «continúa siendo una amenaza para la competitividad de nuestra economía», ya que «la factura por la importación de materias primas energéticas supone más de 41.000 millones de euros anuales».

Durante 2013, la energía eléctrica producida por el parque nuclear español fue de 56.734 GWh, lo que representó casi el 20% del total de la producción eléctrica del país. El pasado año la producción eléctrica nuclear supuso más del 32% de la electricidad libre de emisiones generada en el sistema eléctrico español, según apuntó.

A finales de diciembre del año pasado, la potencia instalada del parque de generación eléctrica en España era de 108.146 MW, de los que 7.864 MW correspondían a la potencia del parque nuclear, es decir, «únicamente el 7,27% del total instalado en el país generó la quinta parte de la electricidad consumida», según Cornadó.

Ecologistas y AMAC lamentan la «escasa comunicación» del CSN

Por su parte, los representantes de Ecologistas en Acción y Greenpeace, así como de la Asociación de Municipios en Áreas con Centrales nucleares (AMAC) lamentaron en el Congreso de los Diputados la «escasa comunicación» que mantiene actualmente el CSN con el sector.

Así lo confirmaron los diversos representantes, que se reunieron a puerta cerrada en la Cámara Baja con los portavoces parlamentarios en materia de energía nuclear. Entre otros temas valoraron la actividad nuclear de 2013, la situación de posible reapertura de Garoña, así como la próxima construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares.

En cuanto al CSN, el gerente de AMAC, Mariano Vila, fue crítico con la «escasa relación» que su asociación mantiene con el órgano regulador y que «antes era fluida». Así lo puso de manifiesto a los diputados, lamentando que se ha perdido el contacto permanente y ya apenas existe colaboración con ellos, especialmente tras la desaparición de la Fundación ENRESA. Sobre el ATC, que AMAC está a favor de la construcción del almacén, trasladaron a los diputados su preocupación ante el retraso en su construcción.

Mientras, Raquel Montón, de Greenpeace criticó especialmente que el CSN haya dado su visto bueno para la reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), una instalación atómica que estaba cerrada y, más si cabe, tras el accidente nuclear de Fukushisma, cuyo reactor es similar al de Garoña.

Junto con el representante de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, criticaron que el órgano regulador permita la concesión de licencias de las nucleares a 17 años cuando hasta ahora era de diez.

«Falta participación pública por parte del CSN, especialmente en el tema de Garoña, que es obligatoria según el ordenamiento jurídico internacional y nacional», remarcó.

«A nadie se les escapa que hay elecciones y si cambia el Gobierno puede que no se reabra la central», señaló Castejón, en referencia a la reapertura de la instalación burgalesa.

Sobre CSN, el representante de Ecologistas en Acción estimó que «falta independencia política», se ha «pegado a la presión del Gobierno» y no ha rechazado esta petición de 17 años, además de que falta un plan de comunicación y la información que proporciona es «defectuosa», sobre todo la referida al ATC.

«No ha hecho un estudio sobre su propia reputación tal y como le ha pedido el Congreso. Alguien debería explicar por qué ese emplazamiento, cuando era el cuarto de la lista. Creemos que por motivos políticos y así Cospedal tiene control absoluto de las obras. El CSN acaba de enviarle a ENRESA una petición de información adicional donde le pide que caracterice el terreno, cuando en marzo de 2015 van a empezar ya las obras. No va a darle tiempo de hacer los estudios necesarios», rechazó.