Emiliano García-Page pide a la Junta manchega que «no presione» al CSN para emitir sus informes sobre el ATC

En una rueda de prensa celebrada en Albacete, el líder socialista afirmó que desde el PSOE tienen una posición «contraria» a la instalación del silo «por muchos motivos» e incidió en que debería haber una «prioridad previa, y es garantizar la seguridad de unos terrenos donde llegó la onda sísmica» del terremoto de Ossa de Montiel.

«El PSOE manifestará su rechazo por este vertedero nuclear», dijo García-Page, que lamentó que se esté usando por parte del Gobierno este asunto «para cachondearse de la gente diciendo que será un parque temático lleno de hoteles y que la gente vendrá por millones a verlo».

La plataforma contra el ATC de Villar de Cañas presenta alegaciones al procedimiento de construcción por no incorporar todos los estudios

La Plataforma denunció que «el proyecto y el estudio preliminar de seguridad remitido para las alegaciones a la Autorización de Construcción del ATC no incluyen numerosos estudios e información que desde el momento de su redacción, en diciembre de 2013, fueron aportados al procedimiento». Asimismo, recordaron que «tampoco se han concluido las fases previas, como son la publicación de la Declaración de Impacto Ambiental y la Autorización Previa, que pueden imponer importantes condiciones al proyecto, si no dar al traste con él, por su inadecuación al emplazamiento donde se plantea«.

Para esta organización, «no se aprobaron ninguna de las cinco autorizaciones imprescindibles para iniciar la obra, las dudas sobre los terrenos aumentan, se descabezó Enresa y se produjo un terremoto de 5,2 grados a 82 kilómetros de la ubicación del ATC sin realizarse un estudio de sismicidad del entorno de Villar de Cañas». Finalmente, insistieron en que «el intento de acortar plazos es irresponsable y un nuevo despropósito a unir a los muchos acumulados desde el momento en el que se designó a Villar de Cañas para albergar el ATC».

El PSOE solicita que el Tribunal de Cuentas fiscalice los contratos de Enresa del ATC de Villar de Cañas

Según informó el partido, el diputado nacional del PSOE por Cuenca, Luis Carlos Sahuquillo, que firma dicha solicitud en representación de los parlamentarios castellano-manchegos, explicó que con esta nueva iniciativa pretenden «arrojar luz» sobre un asunto tan delicado como es la instalación del silo nuclear en unos terrenos en los que, después de los seísmos registrados esta misma semana, «han vuelto a saltar todas las alarmas sobre su idoneidad».

«Resulta incomprensible que no se priorice la seguridad en un asunto tan delicado como la construcción de una infraestructura de estas características», insistió Sahuquillo, que preguntó «qué otros intereses hay y quiénes se benefician de que el silo nuclear se construya en Villar de Cañas».

Dicho esto, defendió que «al contrario de lo que dicen los dirigentes del PP, nunca hubo consenso para albergar el ATC en la provincia de Cuenca», sino «una decisión política clara de Mª Dolores de Cospedal, que nos vendió por seguir siendo secretaria general del PP».

Además, desde el Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados solicitaron por escrito numerosa información relativa al cementerio nuclear y, «ante la falta de respuestas sobre dicha documentación por parte del Gobierno de Mariano Rajoy», desde la propia Mesa del Congreso autorizaron al PSOE a hacer estas preguntas de forma oral en la próxima Comisión de Industria, Energía y Turismo del Congreso.

Por último, el parlamentario conquense lamentó que los diputados nacionales del PP por Cuenca votaran en contra de la propuesta de resolución del Debate sobre el Estado de la Nación de los socialistas en la que se instaba a la paralización del proyecto del cementerio nuclear en Villar de Cañas tras el informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que cuestiona la idoneidad de los terrenos y, ahora también, la actividad sísmica de la zona.

Para Sahuquillo, resulta «lamentable» que los diputados ‘populares’ «defiendan antes los intereses de Cospedal y del PP que la propia seguridad de un proyecto que afecta a su provincia, y en el caso de Bonilla incluso a su comarca, aunque ambos parlamentarios no estén mucho en ella».

Endesa confía en que el Gobierno eleve hasta los 50 años la vida útil de todas las centrales nucleares

«Endesa ha modificado, con efecto prospectivo, la vida útil de sus centrales nucleares, pasando de los cuarenta años que se venían estimando a cincuenta años, habiéndose considerado, en consecuencia, que se producirá una renovación adicional de diez años en la autorización administrativa para su explotación», afirmó la compañía en su informe de auditoría de 2014.

Tras analizar el borrador de la planificación energética para el periodo 2015-2020, los administradores de la empresa «estiman» que «las centrales nucleares podrán ver renovadas sus licencias de explotación al menos hasta los cincuenta años, siempre que estén en condiciones técnicas de operar con un adecuado nivel de seguridad».

Este cambio ya fue incorporado a las cuentas de Endesa y tuvo un efecto positivo de 28 millones de euros durante el ejercicio 2014. La eléctrica tiene una participación del 50% en la central de Garoña, del 36% en Almaraz, del 100% en Ascó I, del 85% en Ascó II, del 72% en Vandellós II y del 1% en Trillo I.

En el caso de Garoña, sin actividad desde 2013, su situación actual es de «cese de explotación» inscrito en una «fase de predesmantelamiento» cuya finalización estimada se producirá en 2018.

Sin embargo, «la sociedad está dando los pasos necesarios encaminados a la obtención de una nueva licencia de operación» conforme a lo establecido en el real decreto 102/2014, en el que se faculta a la propietaria de la planta, Nuclenor, a solicitar con anterioridad al 6 de julio de 2014 la ampliación de la licencia de operación Garoña por un período indeterminado de tiempo.

A finales de mayo del año pasado, la planta presentó ante el Ministerio de Industria la documentación necesaria para la obtención de la renovación de la licencia de operación que abarcaría hasta el ejercicio 2031, y unos días después el Gobierno solicitó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) el informe preceptivo para la concesión de la renovación.

Está previsto que el CSN se pronuncie sobre este asunto este año, a través de una resolución en la que podría imponer una serie de condiciones para la continuidad de la central nuclear.

Mientras, Endesa contabilizó un cargo de 56 millones de euros para recoger los mayores costes de Nuclenor por el retraso en los trabajos de desmantelamiento de Garoña, a la espera de la decisión final sobre «la posible reapertura» de la misma.

Al margen del futuro de Garoña, Endesa incluyó en sus estados contables de 2014 una provisión de 561 millones de euros para el posible cierre de centrales nucleares.

Además, provisionó otros 266 millones de euros para el cierre de centrales de otro tipo, 77 millones de euros para el desmantelamiento de contadores de electricidad y 92 millones de euros para el cierre de explotaciones mineras.

El Gobierno dice que no ha pactado ni con Endesa ni con propietarias de las nucleares operar hasta 60 años

En el texto, señaló que la posibilidad de alargar la vida útil de las centrales nucleares deberá ser concedido en su caso en el ámbito de las correspondientes renovaciones de las autorizaciones de explotación de cada una de ellas y dependerá de su cumplimiento de los requisitos que les imponga el Consejo de Seguridad Nuclear.

La respuesta parlamentaria, con fecha de 30 de diciembre de 2014, subrayó que el CSN es el «único» organismo competente en materia de seguridad nuclear y protección radiológica y que éste es «independiente» del Gobierno.

En todo caso, en su respuesta al diputado de la Izquierda Plural, Joan Coscubiela, respecto a la ampliación de las plantas atómicas hasta 50 años, el Ejecutivo recordó que su política energética se basa en la existencia de una diversificación, equilibrada y sostenible, tanto desde el punto de vista medioambiental como económico, en la que se cuente con todas las fuentes energéticas y las capacidades disponibles.

En consecuencia, insistió en su criterio de que mientras una central cumpla con los criterios de seguridad que le imponga el CSN, «en las circunstancias económicas actuales y siendo España uno de las Estados miembros de la Unión Europea con una mayor dependencia energética
del exterior, no se puede prescindir ni infrautilizar ninguna fuente energética«.

Así, para el Gobierno «la energía nuclear debe seguir contribuyendo a la seguridad del suministro energético, la optimización de los costes energéticos y la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero».

Trillo y Zorita fueron las dos únicas nucleares que detectaron en sus instrumentos de vigilancia el seísmo

Así lo señaló el director de la planta, Aquilino Rodríguez, quien, sin embargo, a preguntas de los medios en Trillo (Guadalajara), dijo que tan sólo uno de los seis equipos con los que cuenta esta planta se activó «ligeramente por encima del umbral de actuación». Sin embargo, tal y como puso de manifiesto, se tuvo que activar igualmente el protocolo de actuación.

La central de Trillo cuenta con seis equipos para ello ubicados en distintos edificios, de ellos, uno detectó el seísmo del lunes y al detectarlo se abrió un protocolo de actuación consistente en comprobar que la instrumentación no había fallado, se corroboró el mismo con el Instituto Sismológico de Toledo y se abrió un protocolo de actuación.

Desde la Sala de Control se hicieron las comprobaciones oportunas y tras realizar el chequeo pertinente no se detectó nada anormal, en todo caso, según Rodríguez, de ello se informó al Consejo de Seguridad Nuclear.

El jefe de planta también aclaró que si el terremoto hubiese sido muy severo se hubiese podido tener que realizar una parada programa de la central, «aunque no ha sido el caso», precisó.

La central de Trillo celebró un comité de seguridad especial para evaluar este suceso y ahora se realizará un informe que será remitido a la unidad reguladora.

Tal y como precisó el responsable de planta de Trillo, la de tecnología más moderna de España, todas las centrales nucleares cuentan con sistemas de vigilancia sísmica, acelerómetros que detectan movimientos en los ejes de un espacio tridimensional si estos exceden de un terminado valor al que se fija una alarma.

«Una razón más» para prohibir el fracking y desechar el ATC

Por su parte, el coordinador regional de IU Castilla-La Mancha, Daniel Martínez, señaló que el terremoto que se produjo en Ossa de Montiel es «una razón» más para prohibir la técnica del fracking y desechar «definitivamente» el proyecto del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en la localidad conquense de Villar de Cañas.

Mediante un artículo de opinión, Martínez admitió que «las centrales nucleares y los ATC para residuos nucleares están diseñados para resistir terremotos de entre 7 y 8 de magnitud en la escala de Ritcher, pero la construcción en Villar de Cañas se basa en una decisión política poco fiable».

«Venimos exigiendo la paralización de la construcción del ATC y los proyectos de extracción de gas no convencional mediante la técnica del fracking o fractura hidráulica. Proyectos de espaldas a las verdaderas necesidades del medio rural y con una clara motivación política de Mª Dolores de Cospedal, a la vez vinculada a los intereses de las nucleares y petroleras multinacionales», criticó Daniel Martínez.

Fukushima aprueba construir depósitos de residuos radiactivos

El Ejecutivo central tenía previsto empezar a trasladar estos residuos a los nuevos almacenes nucleares en enero pasado, un plazo que no se cumplió por las dificultades para encontrar una ubicación segura.

Tokio y los gobiernos locales decidieron construir depósitos temporales para los materiales radiactivos en las localidades costeras de Futaba y Okuma, las más cercanas a la planta, pero hasta ahora no se logró un acuerdo con los propietarios de los terrenos elegidos.

El gobernador de Fukushima, Masao Uchibori, anunció el acuerdo alcanzado y señaló que los residuos radiactivos empezarán a trasladarse a estos depósitos el próximo 11 de marzo, según declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.

Las autoridades eligieron esta fecha simbólica en la que se cumplen cuatro años del terremoto y el tsunami que azotaron el nordeste de Japón y provocaron el peor accidente nuclear desde el de Chernóbil (Ucrania) en 1986.

Los materiales radiactivos permanecerían en estas instalaciones durante 30 años y después se trasladarían a depósitos permanentes de alta seguridad, cuya ubicación aún está por decidir.

Según el plan del Gobierno japonés, las instalaciones de almacenamiento temporal ocuparán 16 kilómetros cuadrados en torno a la central y tendrán capacidad para almacenar unos 30 millones de toneladas de tierra, cenizas y otros residuos recogidos durante de las tareas de descontaminación.

Los materiales hasta ahora retirados se depositan actualmente en varios terrenos próximos a la central.

Los depósitos temporales de Futaba y Okuma no servirán para albergar otros residuos altamente radiactivos generados en la planta, como el combustible gastado, que irá a parar a cementerios nucleares que también están por construir.

La fusión parcial sufrida por los reactores de Fukushima tras el terremoto y el tsunami de marzo de 2011 generó grandes cantidades de materiales radiactivos que fueron a parar al aire y se dispersaron en torno a la central.

Estas emisiones mantienen evacuadas a unas 46.000 personas que residían en torno a la central y han afectado gravemente a la agricultura, la ganadería y la pesca local.

Trillo dispone aún de capacidad de almacenamiento en sus contenedores de combustible nuclear gastado

Rodríguez indicó que la media anual de generación de contenedores es de dos al año, si bien entre 2011 y 2013 se generó solamente un contenedor por año por lo que en 2014 se llegaron a generar hasta 5. En este sentido, actualmente, el Almacén Temporal Individualizado (ATI) de la central dispone aún de 52 contenedores de almacenamiento de combustible gastado, lo que supone que, ante una posible paralización del proyecto del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas (Cuenca), «no somos los que más prisa tenemos» aunque «mejor sería que estuviera en servicio».

Al hacer balance del segundo semestre de 2014, el director de Trillo destacó la ausencia de paradas automáticas de la central y la renovación de la autorización de explotación de la central por otros diez años. A este respecto destacó que «es un hecho importante pero no un cheque en blanco» y recordó que esta autorización «nos la tenemos que ganar día a día ya que puede ser revocada, si no cumplimos con lo que la autoridad reguladora nos exige».

A preguntas sobre el límite de vida de la central nuclear, Rodríguez señaló que «el límite lo da el día a día y cómo se mantiene la central», y recordó que en Estados Unidos hay centrales con 50 o 60 años de vida, prácticamente el doble de la de Trillo, que fue la última planta nuclear en entrar en funcionamiento en España en 1988. En cuanto a la implantación del plan de medidas postFukushima, aseguró que «todas las centrales hemos solicitado y se nos ha concedido un aplazamiento para implantarlas».

En cuanto a la producción de energía eléctrica bruta generada por la planta durante los últimos seis meses de 2014, fue de 4.651,5 millones de KWh. Actualmente, la central de Trillo cuenta con 321 empleados a los que se suman entre 1.000 y 2.000 en los periodos de recarga anual, que este año se prevé que arranque el 29 de abril por 31 días. Además, se modernizará el sistema de control de turbina y bypass.

El almacén nuclear de Villar de Cañas podrá soportar terremotos de hasta magnitud 8 en la escala Richter

El diseño del almacén de Villar de Cañas sigue el modelo del HABOG, un almacén temporal centralizado de residuos nucleares en Holanda, donde alberga los de baja, media y alta actividad para los próximos 100 años.

En el diseño de seguridad, el ATC holandés está preparado para mantener sin ningún tipo de afectación los residuos en el caso de un terremoto de magnitud 6 en la escala Ritchter y puede afrontar el impacto de un avión militar tipo F-16A Falcón fighter, inundaciones de 10 metros sobre el nivel del mar, una explosión de gas y vientos severos de 125 metros por segundo.

El ATC de Cuenca tendrá una estructura modular dividida en tres zonas; la primera de ellas el área de recepción, a donde llegan los bidones con los residuos, la segunda la de procesamiento de los bidones y la tercera la del almacenamiento.

Por su parte, la Plataforma contra el cementerio nuclear en Cuenca alertó de que el terremoto aumenta las dudas sobre la ubicación del ATC, ya que aunque el epicentro no ha sido cercano a la localidad conquense «echa por tierra la afirmación de que en Villar de Cañas no hay riesgo sísmico».

«El seísmo se dejó sentir en Villar de Cañas y su comarca», aseguró esta plataforma, quien añadió que los vecinos de la comarca se han puesto en contacto con ellos «para dar testimonio de la fuerza del movimiento sísmico, que movió la tierra y dejó sin luz durante unos minutos la localidad».

No afectó a ninguna de las nuclear próxima al epicentro

El movimiento sísmico no afectó a ninguna de las centrales nucleares ubicadas en las proximidades del epicentro, en la localidad de Ossa de Montiel, según informó el CSN.

Las centrales nucleares de José Cabrera, en Almonacid de Zorita y en fase de desmantelamiento, la de Trillo, en Guadalajara, y la de Confrentes, en Valencia se ubican a algo más de 200 kilómetros de distancia del epicentro del terremoto, que se dejó sentir en Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid.

El resto de instalaciones nucleares ubicadas en España tampoco comunicó ningún tipo de incidente al CSN, aunque en estos casos la mayor distancia a la zona epicentral hacía más improbable la afectación de las instalaciones. Es el caso de las centrales I y II de Almaraz (Cáceres), Santa María de Garoña (Burgos) y Vandellós I y II y Ascó I y II (Tarragona).

Siguiendo el procedimiento establecido, los titulares de las centrales nucleares José Cabrera, en fase de clausura, y de Trillo, ambas en Guadalajara, notificaron este incidente al CSN y pusieron en marcha el procedimiento habitual de comprobación y evaluación de posibles daños en las estructuras de la instalación.

En ambos casos, no hubo impacto en los trabajadores, el público o el medioambiente y el incidente fue clasificado de manera preliminar con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

Por su parte, el titular de Cofrentes (Valencia) informó tras el terremoto en su página web que la central nuclear continuaba operando con «plena normalidad, sin haber observado anomalía alguna».

Las nucleares no cumplen las reglas sobre terremotos

Por su parte, Greenpeace aseguró, tras el terremoto, que el CSN no realizó todavía la caracterización sísmica requerida por la Comisión Europea en las centrales nucleares españolas.

La organización ecologista señaló que después del accidente de Fukushima, Europa recomendó en 2012 la actualización de la amenaza sísmica mediante la caracterización de las fallas activas de la Península Ibérica, pero tres años más tarde España todavía no lo ha hecho, pese a que el CSN también consideraba que se debía iniciar un programa de actualización siguiendo la normativa más reciente del Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

«En estos cuatro años hemos visto terremotos de gran intensidad en Lorca, en la costa de Vinaroz y, ahora, en Ossa de Montiel. Pero el CSN está trabajando para revisar la vieja nuclear de Garoña en vez de cumplir con las recomendaciones sobre seguridad sísmica«, declaró Raquel Montón, responsable de la Campaña Antinuclear de Greenpeace.

La organización ecologista recordó que el proyecto de ATC se encuentra a unos 140 kilómetros del epicentro del terremoto de Ossa de Montiel. «Este proyecto, con graves deficiencias de todo tipo, tampoco valora este riesgo en profundidad«, indicó.

Críticos del ATC denuncian que Enresa ha cesado a otro directivo

Actualmente hay dos vacantes en el consejo de dirección de Enresa, ya que además de la Dirección de Auditoría, figura en blanco la Dirección de Administración, ocupada por Eugenio Alejandre Siscar, hasta poco antes de la dimisión forzada de Francisco Gil-Ortega, el anterior presidente.

Hace quince días, Francisco Gil-Ortega, que fue vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, y había sido alcalde de Ciudad Real, presentó su dimisión «por razones personales» al vicepresidente del Consejo de Enresa, Cayetano López, tras más de dos años y medio en el cargo.

Para la Plataforma, el nuevo presidente de Enresa, Juan José Zaballa, debería, «no sólo reestructurar la cúpula de la empresa pública, sino también exigir responsabilidades a los que actuaron en complicidad con Gil-Ortega, que pretendía adjudicar la obra principal del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado sin las autorizaciones preceptivas y que finalmente le costó el puesto».

De hecho, el PSOE solicitó en el Congreso de los Diputados una auditoría sobre la gestión de Gil-Ortega al frente de la empresa pública porque, a su juicio, existen dudas sobre los precontratos y contratos firmados en relación al ATC de Villar de Cañas (Cuenca).