Greenpeace programa para Halloween la Nuclear Running Dead, una carrera popular «zombi» en municipios próximos a cinco centrales nucleares

EFE.- Greenpeace ha organizado cinco carreras populares simultáneas de temática zombi en torno a otras cinco centrales nucleares para el 30 de octubre. Las carreras, a las que denomina Nuclear Running Dead, van a tener, según la organización, “carácter lúdico, deportivo, muy visual y abierto a todos los públicos”. Las pruebas, que se celebrarán en la víspera de la fiesta de Halloween, se han programado en Miranda de Ebro (Burgos), L’Ametlla de Mar (Tarragona), Gárgoles de Abajo (Guadalajara), Saucedilla (Cáceres) y Valencia.

Greenpeace, que convoca un acto de este tipo por primera vez en España, aseguró que no se trata de una protesta o manifestación, sino de carreras con las que quiere hacer visible el lado más «zombi» de la energía nuclear, «acabada a pesar de los esfuerzos del sector y sus beneficiarios para mantenerla viva». Los participantes, que pueden inscribirse en la página web http://www.nuclearrunningdead.org/., podrán competir en dos categorías en las distancias de 10 y 4 kilómetros, respectivamente, y caracterizados del tema zombi, ya que la organización pondrá a su disposición un servicio de maquillaje.

En España aún operan seis centrales, incluida Garoña, “cuya vida útil terminó hace más de tres años y que no produce electricidad pero que no ha sido definitivamente clausurada”. Greenpeace considera que el parque nuclear debería ser sustituido por energías limpias cuando termine su vida útil, algo que sucederá al principio de la próxima década. La organización identifica la energía nuclear como una energía «zombi» ya que “además de los esfuerzos por querer mantener las centrales vivas cuando termina su vida, deja un legado tóxico de toneladas de residuos radiactivos, que permanecerán durante miles de años como una amenaza para las personas y el medioambiente”.

La patronal CEOE aboga por alargar la vida de las nucleares para evitar una subida de la luz del 15%

Redacción / Agencias.- La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha pedido sentar las bases para conseguir un Pacto de Estado en materia de energía que permita a las empresas españolas «lograr una posición de liderazgo competitivo», para lo cual ha mostrado su «máxima colaboración y predisposición para conseguirlo», y ha abogado por la extensión de la vida de las centrales nucleares, ya que su cierre elevaría el recibo de la luz entre un 10% y un 15%.

En este sentido, la directiva de la patronal aprobó el documento Energía y competitividad: Propuestas del sector empresarial, en el cual presenta las propuestas que las empresas y organizaciones empresariales consideran «imprescindibles» para mejorar la competitividad industrial de España, conseguir una fiscalidad de la energía coherente y en línea con el resto de países de la Unión Europea y ayudar y colaborar con las instituciones con el objetivo de alcanzar un Plan Energético Nacional que proporcione «estabilidad y certidumbre al sector energético», apuntó la patronal.

CEOE entiende que la discusión en sede parlamentaria, con la participación de expertos en la materia de las líneas de la política energética plasmadas en un Plan Energético Nacional, facilitaría la realización de un Pacto de Estado si los principales partidos se inclinasen por consensuar la política energética a medio y largo plazo. Según la patronal, este plan debería contener las medidas para cumplir con los objetivos 2020-2030, junto con un análisis de su impacto, los escenarios con las proyecciones de demanda, los balances de cobertura, las infraestructuras energéticas para garantizar la seguridad de suministro y la cohesión territorial necesarias y el impacto que dichas medidas supondrán en las tarifas.

Además, estima que las empresas y el Gobierno deben plantear las políticas y estrategias más adecuadas con el propósito de alcanzar los objetivos acordados a nivel europeo, «de forma coherente y sensata, y teniendo en cuenta el impacto económico de las medidas que se establezcan». Entre las propuestas de la patronal de empresarios se encuentra la defensa de la extensión de la vida de las centrales nucleares, siempre y cuando reciban el informe positivo del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), ya que el cierre del parque nuclear supondría un incremento de entre el 10-15% en la factura eléctrica para los consumidores, «con la consiguiente pérdida de competitividad para el país».

Según la CEOE, el cierre de las centrales nucleares supondría tener que invertir en nueva generación térmica de respaldo, aspecto que choca con las políticas de descarbonización del sector eléctrico y supondrá en el medio-largo plazo un gran coste. Para alcanzar dicho objetivo, según CEOE, «España precisa de un mix equilibrado, que posibilite disponer de precios finales competitivos». En este sentido, afirma que «mantener y promover el uso de la energía nuclear es vital, ya que contribuye a la lucha contra el cambio climático y a la competitividad de la industria». Asimismo, estima que, en el largo plazo, se necesitarían aproximadamente 50.000 millones de euros para la sustitución de las centrales nucleares por nueva generación libre de emisiones de carbono.

En lo que se refiere a la tarifa eléctrica, la patronal pide eliminar todos los costes ajenos al suministro eléctrico que desincentivan la competitividad industrial y encarecen el gasto del consumidor doméstico. De esta manera, considera que el 100% de los costes derivados de la actividad de producción del sistema extrapeninsular deberían ser financiados por los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y pide que, de forma escalonada, los costes relacionados con las energías renovables y las anualidades del déficit sean trasladados a los PGE o a otras vías de financiación.

En lo que se refiere a los sistemas de apoyo a las renovables, señala que deben estar fundamentados principalmente en el uso de mecanismos de mercado con el objetivo de perseguir la eficiencia en costes utilizando el principio de neutralidad tecnológica. Este apoyo, según la CEOE, debe realizarse principalmente por medio de los PGE, pudiéndose utilizar otros mecanismos de financiación y analizar el uso de estímulos fiscales adecuadamente diseñados. También aboga por desarrollar un marco jurídico estable para el autoconsumo, que simplifique el procedimiento y garantice la sostenibilidad del sistema.

Por otra parte, la CEOE también cree necesario propiciar un diálogo con las administraciones y los agentes interesados, basado en «criterios técnicos y científicos», para poder avanzar en la concesión de autorizaciones de exploración y permisos de investigación, para evaluar la cantidad de recursos disponibles. En el tema del gas, entre otras medidas, propone la elaboración de una planificación gasista que de una visión a largo plazo y pide completar el desarrollo del hub gasista, asegurando su liquidez y favoreciendo la participación de nuevos entrantes y de los consumidores industriales.

Además, la CEOE advierte de que «es importante resolver satisfactoriamente y de forma definitiva los problemas existentes en relación a la construcción del Almacén Temporal de Residuos Centralizados». Pide también la liberalización del mercado eléctrico y del mercado minorista del gas; desarrollar la exploración, investigación y explotación de hidrocarburos; eliminar los impuestos autonómicos; la mejora de las interconexiones eléctricas y gasistas, y la consecución del mercado único de la energía. Otras de las iniciativas recogidas en el documento son modificar la regulación del Fondo Nacional de Eficiencia Energética, la puesta en marcha de un plan Renove de equipos de cogeneración o la armonización de la política fiscal de los hidrocarburos.

Fukushima admite que no puede evitar al 100% la filtración de agua radiactiva mientras Greenpeace denuncia contaminación en los ríos

EFE.- Las riberas de los ríos de la prefectura de Fukushima, donde se sitúa la central nuclear accidentada en 2011, presentan altos niveles de contaminación radiactiva, según denunció Greenpeace en un informe publicado al tiempo que TEPCO, la propietaria de Fukushima, admitió por primera vez que el muro helado subterráneo que levanta alrededor de sus reactores para evitar que se filtre agua a su interior no podrá bloquear el 100% del líquido, lo que complica el desmantelamiento de la planta nuclear.

En este sentido, Tokyo Electric Power (TEPCO) reconoció que «el objetivo al construir el muro congelado, reducir el flujo de agua que penetra en el sótano de los edificios» de los reactores, no impedirá su completa entrada. En una reunión celebrada con la Autoridad de Regulación Nuclear (NRA), TEPCO admitió que solo había conseguido reducir en unas 30 toneladas adicionales el volumen diario de agua que penetra en los reactores procedente de los acuíferos naturales, por lo que se calcula que unas 80-100 podrían seguir filtrándose. Un técnico de la empresa reconoció que no es técnicamente posible «mantener fuera todo el agua subterránea al 100%».

Desde principios de junio la construcción de este muro de hielo subterráneo ha entrado en su segunda y penúltima etapa. El muro tiene como meta aislar el subsuelo alrededor de los cuatro reactores afectados por el terremoto y tsunami de 2011 para evitar así que penetre en ellos el flujo de los acuíferos naturales y a la postre se produzcan vertidos contaminantes al mar. Y es que estas aguas subterráneas se mezclan en los sótanos con el refrigerante radiactivo y por efecto del rebalsamiento se filtran después al océano Pacífico.

Para construir el muro se han insertado en la tierra, en torno a los cuatro reactores, más de 1.500 tuberías hasta una profundidad de unos 30-35 metros. A través de estas tuberías se inyecta una solución salina a una temperatura de menos 30 grados que congela la tierra en contacto con las canalizaciones y crea así una barrera helada. La NRA mostró su preocupación por el hecho de que TEPCO no consiga reducir las aproximadamente 60.000 toneladas de agua que aún hay dentro de los sótanos de los reactores y advirtió que un nuevo tsunami podría provocar que ese agua radiactiva se esparciera tierra adentro.

Greenpeace denuncia contaminación en ríos

Por otro lado, la organización ecologista tomó 19 muestras de sedimento en tres ríos de la región, el Abukuma, el Niida y el Ota en febrero y marzo de este año y, según los resultados, 18 arrojaron niveles de más de 1000 becquereles de material radiactivo por kilo. Una de ellas, recogida a unos 30 kilómetros al noroeste de la planta nuclear, llegó a indicar la presencia de 29.800 becquereles de cesio 134 y cesio 137 por kilo de sedimento. El estándar del Gobierno japonés para el agua potable es de un máximo de 10 bequereles de cesio por kilo.

«El impacto radiológico de la catástrofe nuclear de Fukushima en el medio acuático, con consecuencias tanto para la salud humana como del medio ambiente, no se limitan sólo a los primeros años tras el accidente», explica el informe. «Existen amenazas presentes y futuras, principalmente los vertidos continuados de agua radiactiva desde la planta en sí» y la progresiva diseminación de la contaminación que existe en el suelo de la región a través de «bosques, ríos, lagos o estuarios costeros», añade Greenpeace. Fukushima ha sido el peor accidente nuclear desde el de Chernóbil (Ucrania) en 1986.

La central nuclear José Cabrera simula en su ejercicio anual una «alerta de emergencia» de categoría II

Europa Press / EFE.- La central nuclear de José Cabrera, en Almonacid de Zorita (Guadalajara), realizó su preceptivo simulacro anual de emergencia, en el que se simuló un incendio de 10 minutos en su almacén de residuos, lo que provocó la declaración de una «alerta de emergencia» que alcanzó la categoría II.

De haberse producido en la realidad esta situación, el suceso habría sido calificado con un nivel 2 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), lo que significa un incidente en el que se produjeron fallos importantes en las normas de seguridad y contaminación importante o exposición de los trabajadores. El simulacro anual es preceptivo, dentro del plan de emergencia interior en el que ha participado el regulador CSN, tanto desde la Sala de Emergencias (SALEM) como desde la central.

El ejercicio comenzó cuando el titular de la instalación, que se encuentra en proceso de desmantelamiento, notificó al CSN una «prealerta de emergencia» provocada por un incendio superior a 10 minutos producido en el almacén de residuos radiactivos. Durante el ejercicio, se ha simulado también la detección de niveles de contaminación ambiental en el almacén de residuos radiactivos incendiado superiores a los valores habituales por lo que el titular ha llegado a declarar la «alerta de emergencia» en el emplazamiento.

A continuación, la Red de Vigilancia Radiológica Ambiental del titular ha registrado valores normales de radiactividad en los alrededores de la planta. Ante esta situación el titular llegó a declarar la categoría II, Alerta de Emergencia de su Plan de Emergencia Interior y, por su parte el CSN ha mantenido activada la Sala de Emergencias (Salem) y su equipo de retén, tal y como establece el modo 1 de la Organización de Respuesta de Emergencia.

La OIEA visita el reactor nuclear ruso que quiere revolucionar la energía atómica con su impacto mínimo sobre el medioambiente

EFE.- Una veintena de embajadores de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) visitó el recién estrenado reactor nuclear BN-800, el ingenio ruso con tecnología de neutrones rápidos que abre la puerta a una energía atómica de máxima seguridad y mínimo impacto en el medio ambiente.

«Hemos podido ver un reactor puntero, que emplea una tecnología apenas extendida en el mundo», señaló Rafael Grossi, el representante argentino en la delegación que viajó hasta la central nuclear de Beloyarsk (Urales), que hace tan sólo siete meses puso en marcha el nuevo reactor. Situada a unos 40 kilómetros al este de Yekaterimburgo, capital de los Urales, y con 52 años ya cumplidos, la central ha vuelto a marcar otro hito para la energía nuclear rusa, nada menos que el tercero pero no el último de su larga historia.

En 1964 se convirtió en la segunda central nuclear de toda la Unión Soviética y en la primera en producir energía de ese tipo en cantidades industriales. Años más tarde, en 1980, Beloyarsk acogió el primer y hasta hace medio año único reactor de neutrones rápidos industrial de todo el mundo (el BN-600), basado en una tecnología que tras más de 60 años de aplicación práctica, desde el nacimiento de la primera central soviética en 1954, sigue en la senda del perfeccionamiento con el noble reto de cerrar el ciclo de producción de energía nuclear.

El sueño de reutilizar prácticamente hasta su desaparición los residuos radiactivos que se generan durante la producción de la energía atómica parece estar más cerca que nunca con el arranque del BN-800 y el desarrollo de los futuros BN-1200, cuyo primer reactor también se ubicará en Beloyarsk. «Si en la actualidad algunos componentes de los residuos que resultan de la quema del uranio tardan miles de años hasta su total descomposición, el ciclo cerrado permitirá reducir ese plazo hasta 400 años«, explicó el ingeniero jefe de la central, Valeri Shamanski.

Los rusos dicen tener la tecnología para construir un reactor que se retroalimentará de los residuos generados por él mismo, de manera que devolverá a la naturaleza «una cantidad de material radiactivo similar a la extraída de la tierra para poner en marcha el ciclo«, añade el técnico. Porque pese a todo, subraya Shamanski, «es imposible construir un reactor que no deje nada de la llamada basura nuclear, aunque sí es posible reducir prácticamente a cero el daño al medioambiente».

El BN-800 es un reactor a medio camino hacia el ciclo cerrado que emplea el combustible MOX, una mezcla de óxido de uranio y óxido de plutonio. Los expertos de la corporación rusa Rosatom, aseguran que se trata de un combustible para el futuro, porque permite incorporar el plutonio extraído del combustible usado y otros deshechos radiactivos en un nuevo ciclo de producción. Pero tras dar una segunda vida a esos desechos primarios, los residuos ya no pueden ser reutilizados.

Bruselas investiga si la inyección pública para reestructurar la estatal nuclear francesa Areva cumple las normas de la Unión Europea

Europa Press / EFE.- La Comisión Europea ha anunciado la apertura de una investigación en profundidad para aclarar si la participación pública en la reestructuración del grupo nuclear francés Areva es compatible con las normas de la Unión Europea o supuso una «ventaja indebida» para la firma sobre sus competidores. Las autoridades francesas notificaron el pasado mes de abril a Bruselas el plan de reestructuración del grupo nuclear, controlado por el Estado, que incluyó una inyección de capital público de 4.000 millones de euros.

«Teniendo en cuenta el alcance e importancia de la reestructuración de Areva, la Comisión necesita examinar atentamente si es un plan sólido y si las ayudas de Estado concedidas no distorsionan indebidamente la competencia en el mercado único», ha explicado la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager. La comisaria ha explicado que el objetivo es asegurar que el grupo nuclear tiene un «futuro duradero» sin que para ello sea necesario recurrir a nuevas ayudas de Estado.

Francia posee un 86,5% de las acciones del grupo Areva, cuya actividad se extiende al conjunto de mercados de la energía nuclear y que lleva sufriendo dificultades financieras desde hace más de 5 años. Según las directrices de la Unión Europea sobre las ayudas estatales para el rescate y la reestructuración de entidades en dificultades, el plan en cuestión debe prever medidas que permitan limitar las alteraciones de la competencia inducidas por la ayuda pública. Además, el beneficiario de la ayuda debe contribuir «de manera apreciable» a la cobertura de los costes de la reestructuración.

La normativa comunitaria prevé la posibilidad de conceder este tipo de apoyos públicos a empresas en dificultades «bajo ciertas condiciones», en la medida en que respondan «a un objetivo de interés común sin alterar la competencia” en el espacio económico europeo. Por ello, Bruselas quiere analizar si las hipótesis del plan de reestructuración para restablecer la viabilidad de la empresa a largo plazo son «suficientemente realistas» como para asegurar su funcionamiento en el futuro, «sin inyecciones continuadas de dinero público».

La central nuclear de Cofrentes ha generado 4.734 millones de kilovatios en la primera mitad del año

Europa Press.- La producción eléctrica de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) ha ascendido a 4.734,22 kilovatios/hora (kWh) durante los seis primeros meses del año. Asimismo, desde que comenzó la operación comercial, en marzo de 1985, la producción acumulada asciende a 250.365,22 kilovatios.

Así se desprende del informe mensual de la central nuclear de Cofrentes referentes a junio, que señala que la producción eléctrica en estas instalaciones durante el pasado mes fue de 772,38 millones de kWh, con un factor de carga del 98,2 por ciento y un factor de disponibilidad del 100 por cien.

Respecto a la operación y funcionamiento en este periodo, destaca una bajada de carga programada, efectuada el día 18 de junio, hasta el 49,20 por ciento, para realizar la prueba periódica de cambio de secuencia de barras de control. El día 20 se recuperó nuevamente el 100 por cien de la potencia autorizada.

En cuanto a los aspectos medioambientales, el informe señala que sobre un límite legal de 1 mSv, las emisiones debidas a gases y líquidos, correspondientes a los últimos 12 meses, se han situado en el 0,146 por ciento.

El Programa de Vigilancia Radiológica Ambiental se desarrolla desde el comienzo de la operación de la central y consiste en la toma de muestras de aire, agua, suelos, sedimentos, alimentos y radiación directa través de más de cien estaciones situadas en un radio de 30 kilómetros, con el fin de conocer y controlar el impacto radiológico que la Central pudiera producir en su entorno próximo.

En 2015 se tomaron 1.145 muestras y se realizaron 1.642 análisis, sin que se registrara variación significativa alguna de los valores radiológicos del entorno

Durante el mes de junio se generaron un total de 45 bidones de residuos de baja y media actividad. En este mismo periodo, se entregaron nueve bidones a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) para su traslado al Centro de Almacenamiento de El Cabril, en Hornachuelos (Córdoba). El actual porcentaje de ocupación del almacén temporal de la Central es del 40,75 por ciento su capacidad total.

En el periodo junio de 2016 han visitado el Centro de Información 724 personas, que hacen un acumulado en lo que va de año de 3.411 visitantes. Al origen, desde su puesta en funcionamiento, ha recibido 295.880 visitantes.

A 30 de junio de 2016 trabajaban en central nuclear de Cofrentes 715 personas –380 de personal propio de Iberdrola –incluidas siete personas destinadas en Oficinas Centrales de Madrid– y 335 contratadas.

Empresas españolas del sector nuclear buscan afianzar su posición en Japón

EFE.– Empresas españolas del sector nuclear buscan afianzar su posición en Japón en el marco de un seminario que arrancó en Tokio con el foco puesto en el desmantelamiento de instalaciones nucleares. 6 empresas españolas, Gas Natural Fenosa Engineering, Nusim, Empresarios Agrupados, Tecnatom, Ensa y Técnicas Reunidas, participan en este foro en que el concurren también un centenar de compañías japonesas del sector. Estas jornadas buscan dar continuidad a las actividades de promoción del sector en el país asiático que se vienen realizando desde 2013.

«El sector nuclear español tiene una larga experiencia en el extranjero y presencia en más de 40 países y este tipo de actividades ayudan a generar confianza y conocimiento mutuo», explicó Antonio Cornadó, presidente del Foro Nuclear español. Uno de los puntos en los que se centra especialmente este seminario es el llamado back-end business del negocio nuclear, que pasa por servicios de desmantelamiento de reactores, descontaminación o tratamiento y almacenamiento de residuos, áreas donde las empresas españolas tienen un prestigio muy reconocido. Este tipo de actividades presentan ahora grandes oportunidades en Japón, donde 42 plantas nucleares en condiciones operativas continúan paradas a raíz del accidente de Fukushima de 2011 y de ellas casi la mitad podrían terminar siendo desmanteladas.

Empresas como Equipos Nucleares, S.A. (Ensa), Técnicas Reunidas o Nusim ya ejecutan proyectos en Japón y a través de este foro se espera poder ampliar dicha presencia y promover nuevas operaciones conjuntas. En ese sentido, los foros nucleares de ambos países firmaron en el marco de estas jornadas un memorando de entendimiento que «favorecerá el intercambio de información y la cooperación entre empresas españolas y japonesas, que además pueden encontrar muchas posibilidades de negocio en terceros países de Europa, Medio Oriente o Latinoamérica», afirmó Cornadó.

El CSN autoriza la puesta en marcha de la celda 30 del centro de almacenamiento de residuos de El Cabril

Europa Press / EFE.- El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) informó favorablemente de la puesta en marcha de la fase de explotación de la celda 30 de almacenamiento de residuos de muy baja actividad (RBBA) de El Cabril (Córdoba), que gestiona Enresa. Este tipo de celdas fueron autorizadas en 2006, mediante una resolución del Ministerio de Industria en la que permitía a Enresa la ejecución y montaje de las celdas de almacenamiento de RBBA en El Cabril.

Posteriormente, en 2008 se autorizó a Enresa a efectuar la modificación de diseño de la instalación nuclear de El Cabril para almacenar RBBA en cuatro celdas a construir sucesivamente; la celda 30 es la segunda de las ya construidas. Además se incluyó un anexo con condiciones de seguridad nuclear y protección radiológica, en la que se requería la apreciación favorable previa del CSN para iniciar la construcción de cada nueva celda de los residuos radiactivos.

De esta forma, en 2014, el titular de la instalación presentó al CSN la documentación para la construcción de esta celda, en cumplimiento de las condiciones establecidas y, en 2015, solicitó la puesta en marcha de la fase de explotación. Los residuos radiactivos de muy baja actividad son materiales sólidos, generalmente chatarras y escombros, que contienen isótopos radiactivos. La mayor parte de estos residuos tiene su origen en el desmantelamiento de las centrales nucleares como Vandellós I o José Cabrera.

El comité de expertos insta al Gobierno alemán a construir un ATC en el país para albergar los residuos nucleares

EFE.- La comisión de expertos encargada de la búsqueda de una solución definitiva para los residuos acumulados por las centrales atómicas alemanas instó al Gobierno a construir un almacén nuclear en el propio país, bajo tierra y con la premisa de la máxima seguridad como prioridad.

«Es una decisión difícil, porque implica dar con una solución duradera a una fuente de energía de uso relativamente corto, cuyos residuos acompañarán a muchas generaciones futuras», resumió el presidente de la comisión, Michael Müller, al presentar sus conclusiones. La búsqueda debe ceñirse a criterios científicos, desde la perspectiva de la responsabilidad a «muy largo plazo», añadió, y contando también con la participación ciudadana, puesto que se parte de la base de que, sea cual sea el lugar elegido para el almacén, «no gustará a la población o región afectada».

La comisión recomienda, en unas conclusiones contenidas en más de 600 páginas cuyos destinatarios son el Gobierno y el Parlamento, que el cementerio definitivo esté en Alemania, ya que «los residuos altamente radiactivos generados por las centrales alemanes deben encontrar un destino seguro en el país». Como «única opción segura y duradera», para una basura que seguirá siendo radiactiva «por un millón de años», se plantea un cementerio «en la profundidad de una formación geológica», capaz de mantener su integridad por encima de cualquier «eventualidad».

Müller llamó, asimismo, a los colectivos antinucleares a participar en la búsqueda de soluciones, al tiempo que les lanzaba un mensaje conciliador al dar por «casi excluido» que ese cementerio vaya a instalarse en Gorleben (norte de Alemania), población donde está ubicado el depósito de residuos del país. Los colectivos antinucleares habían convocado una marcha de protesta en Berlín, a modo de recuerdo de las batallas campales que acompañaron durante décadas la llegada de cada uno de los convoyes de residuos atómicos a la región eminentemente agrícola que rodea Gorleben.

Gorleben no está formalmente excluido como lugar donde ubicar el ATC, en contra de la opinión del propio Müller y de esos colectivos que exigen que se descarte por la carga que durante décadas ha tenido que soportar esa región como consecuencia de la presencia del depósito temporal. La ubicación del almacén de residuos nucleares definitivo es una cuestión aún pendiente desde que el Gobierno de la canciller Angela Merkel decidió el abandono de esa fuente de energía, en 2011, en medio de la conmoción generada por la catástrofe de la central japonesa de Fukushima.

Merkel retomó así el plan de cierre de la veintena de plantas atómicas del país que había adoptado previamente su antecesor en la cancillería, el socialdemócrata Gerhard Schröder, en coalición con los Verdes, y que ella misma había derogado en 2009. De acuerdo con los planes actuales, para 2021 debe quedar desactivada la última central atómica del país, mientras que para 2050 debe estar construido un almacén definitivo que sustituya al depósito provisional de Gorleben.