Trillo registra una fuga de hidrógeno

Así lo comunicó la central, propiedad de Iberdrola, Nuclenor, Unión Fenosa e Hidrocantábrico, al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), siguiendo el procedimiento reglamentario.

La instalación, que se encontraba al 97% de potencia tras arrancar después de la parada de recarga, detectó la fuga de hidrógeno del alternador, cuya reparación requiere desacoplarlo de la red eléctrica. Una vez reparada la fuga, se podrá iniciar de nuevo la secuencia de arranque y acoplamiento a la red.

Este hecho no ha supuesto riesgo alguno ni para las personas ni para el medioambiente y se ha clasificado con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

Greenpeace se queja de las frecuentes «paradas forzozas»

Aprovechando la fuga de hidrógeno que ha obligado a parar la central nuclear de Trillo (Guadalajara), Greenpeace ha querido manifestar la «poca fiabilidad» de las nucleares, mientras que las renovables «han estado siempre disponibles cuando más se necesitaban».

La organización denuncia que ésta ha sido la segunda «parada forzosa no programada» por fallos de seguridad en centrales españolas esta semana.

El pasado lunes, la central nuclear de Garoña (Burgos) se vio obligada a parar debido a un fallo en una válvula de seguridad, suceso que se sumaba a la explosión de un transformador eléctrico de esa misma central sucedido el miércoles anterior.

«Las energías renovables siguen aumentando en disponibilidad y en su contribución a la cobertura de la demanda de forma limpia y sin incidentes, mientras que las centrales nucleares aumentan en inseguridad y pierden fiabilidad», declaró Carlos Bravo, de la campaña de Energía de Greenpeace.

Garoña para su actividad, tras registrar una reducción de carga superior al 20%

El titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) notificó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), siguiendo el procedimiento reglamentario, una parada no programada motivada por una reducción de carga superior al 20%.

Este hecho permite la actuación sobre una de las tres válvulas de alivio y seguridad que no ha abierto correctamente en las pruebas realizadas. Aunque, según el CSN, no era requerida la parada, se trata de una medida voluntaria que el titular decidió adoptar.

El suceso fue clasificado con un nivel 0 en la escala internacional de sucesos nucleares (INES) y no supuso riesgo alguno para las personas ni el medioambiente.

Garoña para su actividad, tras registrar una reducción de carga superior al 20%

El titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) notificó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), siguiendo el procedimiento reglamentario, una parada no programada motivada por una reducción de carga superior al 20%.

Este hecho permite la actuación sobre una de las tres válvulas de alivio y seguridad que no ha abierto correctamente en las pruebas realizadas. Aunque, según el CSN, no era requerida la parada, se trata de una medida voluntaria que el titular decidió adoptar.

El suceso fue clasificado con un nivel 0 en la escala internacional de sucesos nucleares (INES) y no supuso riesgo alguno para las personas ni el medioambiente.

«Hace falta superar la falta de aceptación pública y política de la nuclear»

En unas recientes jornadas sobre «Mix energético: desafío y soluciones», el presidente de Unesa, Pedro Rivero, apuntó que «existen marcos regulatorios y objetivos de política energética que están dando lugar a un desarrollo muy importante de las energías renovables en España. Sin embargo, no sucede lo mismo con la energía nuclear».

Por ello, defendió la necesidad de «poner en marcha un proceso de consenso a fin de superar la falta de aceptación pública y política de la energía nuclear para poder contar con esta opción en la elección de nuevas inversiones y se pueda acometer la extensión de vida de las plantas nucleares existentes».

A su juicio, «no se debe olvidar que la energía nuclear contribuye de una manera clara a mejorar la sostenibilidad, competitividad y seguridad energéticas«.

Los combustibles fósiles satisfacen el 84% de las necesidades de energía primaria de España y en la UE-27 alcanzan la cuota del 79%. En un escenario tendencial, la cuota en España puede bajar del 80% debido al desarrollo de las energías renovables, según Unesa.

Dada la escasez de recursos de combustibles fósiles, España «debe contar con un sector energético que esté caracterizado por la mayor flexibilidad posible, utilizando todas las tecnologías y combustibles disponibles».

Asimismo, Rivero incidió en que «España necesita contener y reducir sus emisiones de efecto invernadero lo antes posible porque, si no sigue la senda de descenso de la UE-27, su competitividad se verá seriamente afectada por la internalización de costes medioambientales».

Sobre el futuro y hasta 2020, Unesa augura que el nuevo equipo generador de España seguirá compuesto, principalmente, por nuevos ciclos combinados de gas natural y más equipo de energías renovables, siendo la eólica la que continúe experimentando el mayor crecimiento.

Los pesos de los equipos nuclear y de carbón continuarán decreciendo, debilitando el buen «mix» de generación de que dispone España. «De manera particular, la exclusión del equipo nuclear como opción para las nuevas necesidades de potencia eléctrica deja en el camino una energía autóctona que juega un papel esencial por los beneficios positivos que aporta en el logro de una energía segura, competitiva y sostenible», concluyó.

«Hace falta superar la falta de aceptación pública y política de la nuclear»

En unas recientes jornadas sobre «Mix energético: desafío y soluciones», el presidente de Unesa, Pedro Rivero, apuntó que «existen marcos regulatorios y objetivos de política energética que están dando lugar a un desarrollo muy importante de las energías renovables en España. Sin embargo, no sucede lo mismo con la energía nuclear».

Por ello, defendió la necesidad de «poner en marcha un proceso de consenso a fin de superar la falta de aceptación pública y política de la energía nuclear para poder contar con esta opción en la elección de nuevas inversiones y se pueda acometer la extensión de vida de las plantas nucleares existentes».

A su juicio, «no se debe olvidar que la energía nuclear contribuye de una manera clara a mejorar la sostenibilidad, competitividad y seguridad energéticas«.

Los combustibles fósiles satisfacen el 84% de las necesidades de energía primaria de España y en la UE-27 alcanzan la cuota del 79%. En un escenario tendencial, la cuota en España puede bajar del 80% debido al desarrollo de las energías renovables, según Unesa.

Dada la escasez de recursos de combustibles fósiles, España «debe contar con un sector energético que esté caracterizado por la mayor flexibilidad posible, utilizando todas las tecnologías y combustibles disponibles».

Asimismo, Rivero incidió en que «España necesita contener y reducir sus emisiones de efecto invernadero lo antes posible porque, si no sigue la senda de descenso de la UE-27, su competitividad se verá seriamente afectada por la internalización de costes medioambientales».

Sobre el futuro y hasta 2020, Unesa augura que el nuevo equipo generador de España seguirá compuesto, principalmente, por nuevos ciclos combinados de gas natural y más equipo de energías renovables, siendo la eólica la que continúe experimentando el mayor crecimiento.

Los pesos de los equipos nuclear y de carbón continuarán decreciendo, debilitando el buen «mix» de generación de que dispone España. «De manera particular, la exclusión del equipo nuclear como opción para las nuevas necesidades de potencia eléctrica deja en el camino una energía autóctona que juega un papel esencial por los beneficios positivos que aporta en el logro de una energía segura, competitiva y sostenible», concluyó.

El Foro Nuclear cree que construir una central crearía al menos 2.000 empleos

El Foro de la Industria Nuclear considera que la construcción de nuevas centrales serviría para dinamizar la economía y calcula que el proceso, la instalación y la puesta en marcha de cada nueva planta nuclear crearía por lo menos 2.000 empleos directos durante más de seis años.

Además, según los cálculos del foro, durante ese periodo se podrían dar picos de trabajo en los que estarían ocupadas más de 4.000 personas.

Desde esta asociación recuerdan que con el objetivo de obtener la mejor composición del parque de generación de electricidad en 2030 se debería contar con 11.000 megavatios (MW) de origen nuclear adicionales, lo que equivaldría al desarrollo de entre siete y diez nuevas centrales.

En declaraciones, la presidenta del Foro de la Industria Nuclear, María Teresa Domínguez, explicó que para cumplir ese reto se necesitan 33.000 millones de euros, de los que la industria nacional podría aportar un 86 por ciento.

El foro subraya que el sector nuclear nacional, «experto y competitivo«, participa en el desarrollo de plantas en el resto del mundo y está preparado para afrontar la construcción de nuevos reactores en España. Posteriormente, cuando una central nuclear esté en funcionamiento mantendrá entre unos 800 y 1.000 empleos directos durante su periodo útil.

El Foro Nuclear cree que construir una central crearía al menos 2.000 empleos

El Foro de la Industria Nuclear considera que la construcción de nuevas centrales serviría para dinamizar la economía y calcula que el proceso, la instalación y la puesta en marcha de cada nueva planta nuclear crearía por lo menos 2.000 empleos directos durante más de seis años.

Además, según los cálculos del foro, durante ese periodo se podrían dar picos de trabajo en los que estarían ocupadas más de 4.000 personas.

Desde esta asociación recuerdan que con el objetivo de obtener la mejor composición del parque de generación de electricidad en 2030 se debería contar con 11.000 megavatios (MW) de origen nuclear adicionales, lo que equivaldría al desarrollo de entre siete y diez nuevas centrales.

En declaraciones, la presidenta del Foro de la Industria Nuclear, María Teresa Domínguez, explicó que para cumplir ese reto se necesitan 33.000 millones de euros, de los que la industria nacional podría aportar un 86 por ciento.

El foro subraya que el sector nuclear nacional, «experto y competitivo«, participa en el desarrollo de plantas en el resto del mundo y está preparado para afrontar la construcción de nuevos reactores en España. Posteriormente, cuando una central nuclear esté en funcionamiento mantendrá entre unos 800 y 1.000 empleos directos durante su periodo útil.

La central de Trillo inicia su proceso de arranque

Así lo han confirmado fuentes de la planta nuclear, donde se ultiman las últimas pruebas y comprobaciones para verificar que la revisión llevada a cabo durante su vigésima primera recarga de combustible ha ido bien.

Durante esta parada, que comenzó el pasado 10 de febrero, se han revisado e inspeccionado prácticamente todos los elementos de la central, incluida la propia vasija del reactor, en lo que constituye la parada más larga y compleja de la historia de la central, según ha reconocido el director de la planta, Aquilino Rodríguez.

Una recarga de estas características sólo se lleva a cabo cada diez años y en el caso de la central de Trillo, tan sólo se ha efectuado una anterior de similares características.

Por lo que respecta a la notificación hecha desde el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a todas las centrales de España para que no reduzcan sus inversiones en seguridad pese a la crisis, desde la central de Trillo han asegurado que en esta planta no se ha llevado a cabo ninguna reducción, y «normalmente, las centrales no recortamos en estos temas«.

La central de Trillo inicia su proceso de arranque

Así lo han confirmado fuentes de la planta nuclear, donde se ultiman las últimas pruebas y comprobaciones para verificar que la revisión llevada a cabo durante su vigésima primera recarga de combustible ha ido bien.

Durante esta parada, que comenzó el pasado 10 de febrero, se han revisado e inspeccionado prácticamente todos los elementos de la central, incluida la propia vasija del reactor, en lo que constituye la parada más larga y compleja de la historia de la central, según ha reconocido el director de la planta, Aquilino Rodríguez.

Una recarga de estas características sólo se lleva a cabo cada diez años y en el caso de la central de Trillo, tan sólo se ha efectuado una anterior de similares características.

Por lo que respecta a la notificación hecha desde el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a todas las centrales de España para que no reduzcan sus inversiones en seguridad pese a la crisis, desde la central de Trillo han asegurado que en esta planta no se ha llevado a cabo ninguna reducción, y «normalmente, las centrales no recortamos en estos temas«.

Industria autorizará los traslados intracomunitarios de residuos radiactivos

Hoy entra en vigor un real decreto que regula la vigilancia y control de traslados de residuos radiactivos y combustible nuclear gastado entre Estados miembros.

Mediante este real decreto, que ayer publicaba el Boletín Oficial del Estado (BOE), se incorpora al derecho español una directiva comunitaria del año 2006.

Uno de sus aspectos más novedosos es la ampliación del campo de aplicación de esta normativa da a las transferencias de combustible gastado, no sólo en el caso de que éste vaya a ser destinado al almacenamiento definitivo, sino también cuando se destine al reprocesamiento.

En virtud de este real decreto, todo poseedor de residuos radiactivos o de combustible gastado que prevea efectuar un traslado intracomunitario desde España de dicho material, u organizar dicho traslado, requerirá la autorización de la Dirección General de Política Energética y Minas (del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio), previo informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Cuando España sea el Estado miembro de origen, si se han dado todos los consentimientos necesarios para el traslado, se podrá autorizar al poseedor de los residuos radiactivos o del combustible gastado a efectuar el traslado e informará de ello a las autoridades competentes del Estado miembro de destino y, en su caso, a las de los Estados miembros de tránsito.

Una autorización no podrá ser válida y eficaz por tiempo superior a tres años. Al establecer el período de validez y eficacia, la Dirección General de Política Energética y Minas tendrá en cuenta todas las condiciones fijadas, tanto por el CSN como en el consentimiento dado por los Estados miembros de destino o de tránsito.

Este real decreto no afectará al derecho de España o de una empresa española a devolver, en condiciones seguras, a su país de origen los envíos de residuos radiactivos y combustible gastado que no hayan sido debidamente autorizados, así como los que hayan sufrido contaminación radiactiva o contengan una fuente radiactiva (incluso aunque no hayan sido declarados como residuos radiactivos por el país de origen).