La UE no financiará a Ucrania el gas ruso porque no es su responsabilidad

Durante la rueda de prensa final del Consejo Europeo, el jefe del ejecutivo comunitario ha alertado del «gran riesgo» de que se produzca una nueva crisis del gas «en semanas, no en meses» debido a la falta de suministro de combustible.

Sin embargo, Barroso ha precisado que «la Unión Europea no tiene dinero para darle ese nivel de financiación a Ucrania; ya nos gustaría ayudarlos pero es un problema estructural de ellos».

«Lo que sí haremos será estar en estrecho contacto con el FMI, y otras instituciones internacionales y los Estados Miembros para ver si podemos ayudar», ha recalcado.

En el presupuesto comunitario, no existe la posibilidad de financiar pagos de esas magnitudes, según Barroso, quien también indicó que «quizá de otra manera podamos realizar algunas contribuciones, aunque hoy por hoy no puedo decir nada más concreto».

El político portugués ha hecho hincapié en la gravedad de la crisis, y ha alertado a los países más vulnerables «que estén preparados», dado que, a pesar de que se está trabajando para buscar una solución sostenible que asegure el suministro seguro de gas, «hemos de estar preparados para lo peor», ha precisado el presidente de la CE.

«Debemos proteger a los ciudadanos europeos», ha recalcado Barroso, que ha anunciado que la semana que viene tendrá lugar una reunión con las instituciones financieras internacionales, las compañías gasísticas europeas y los Estados miembros para ver si se puede aprobar un plan de ayuda a corto plazo.

La AMAC recurrirá cualquier decisión que no sea ampliar la licencia de Garoña por 10 años

Esta es una de las decisiones adoptadas por la AMAC en una Asamblea extraordinaria, según ha informado el gerente de la asociación, Mariano Vila, quien ha señalado que una eventual decisión de cierre de Garoña «podría no ser ajustada a ley».

En una rueda de prensa, Vila ha explicado que se está estudiando el tema jurídicamente para fundamentar la impugnación, pero ha adelantado que se trataría de un recurso por vía contencioso-administrativa ante la Audiencia Nacional.

Ha señalado que aun es prematuro cuantificar la reclamación económica, pero ha asegurado que calcular la estimación de la pérdida directa de ingresos es fácil y no lo es tanto la pérdida de ingresos indirectos.

Villa ha subrayado que la AMAC defiende «en todo momento el prestigio y la validez de las decisiones del Consejo de Seguridad Nuclear», que ha emitido un informe favorable a la ampliación de funcionamiento de la central por diez años, que no es vinculante para el Gobierno.

El Ministerio de Industria pidió al órgano regulador nuevos informes sobre la renovación de la licencia de explotación durante 2, 4 o 6 años, lo que «no es serio», según Rafael González, alcalde de Valle de Tobalina, localidad donde se encuentra ubicada Garoña.

Entre 2.000 y 2.500 personas se verían afectadas por el cierre de la planta, ha dicho el alcalde, quien ha precisado que solo defienden «los puestos de trabajo de familias humildes», al margen de consideraciones políticas.

Los 70 municipios agrupados en la AMAC han decidido también convocar una manifestación de alcaldes y concejales próximamente en una fecha aún sin concretar y han pedido a otras instituciones y organizaciones que se sumen.

La AMAC insta a los grupos parlamentarios a modificar la normativa nuclear para que en el futuro la autorización sobre el funcionamiento de las instalaciones nucleares dependa del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), como única manera de sacar el debate del ámbito político.

AMAC exige también al Gobierno que finalicen las inversiones pendientes en lo planes de emergencia nuclear, así como que se afronte el desarrollo económico de las zonas nucleares con antelación suficiente a la finalización de la explotación para asegurar el futuro de los ciudadanos afectados.

Además, pide que las políticas que se establezcan a partir de este momento tengan efectos retroactivos con respecto a la central de Zorita, cerrada en 2006.

Los municipios nucleares se han manifestado en contra de la construcción de almacenamientos de residuos en el emplazamiento de la central de Garoña y han exigido la construcción de un almacén temporal centralizado (ATC).

Villanueva: «Dos años más no supone un balón de oxígeno, sino el cierre de Garoña»

Tomás Villanueva, que ha compartido mesa con los responsables sindicales y de la patronal de Castilla y León para dar a conocer la campaña de riesgos laborales 2009, ha opinado que la concentración de Garoña, con unas 4.000 personas, recoge «la preocupación» que tiene «toda la sociedad por la incertidumbre» que hay sobre el futuro de la instalación.

Los sindicatos han planteado que haya un debate nacional sobre energía y un plan b para la zona, para que en diez años el cierre de la central pueda hacerse de forma natural, mientras que la patronal ha observado que los mil empleos que genera la central no pueden recuperarse ni en dos ni en cuatro años, máxime cuando la zona limita con el País Vasco, con una fiscalidad en sociedades más favorable.

Villanueva se ha dirigido al Gobierno para pedirle que «actúe con responsabilidad» y tenga en cuenta el dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y la petición de Nuclenor, propietaria de la Central, de que se prorrogue la vida de la central por diez años.

El responsable económico del Gobierno de Castilla y León ha insistido en que en la central se han invertido desde su nacimiento más de 150 millones de euros, con lo que es una instalación «muy actualizada, vigente y con cambios en muchos de sus sistemas».

Villanueva ha reconocido que aunque la Junta ha puesto en marcha suelo industrial en la comarca de Miranda de Ebro, en la que se asienta la central, dar cabida a los mil empleos que genera la central «no es algo que se solucione ni en 24 horas ni en 24 meses«.

Desde UGT, su líder regional, Agustín Prieto, ha secundado que la central se mantenga abierta otros diez años, siempre que se cumplan las medidas que recoge el CSN, a la par que «ha exigido un plan B» para que pasada esa década de vida útil se tenga una alternativa industrial para la zona que no puede improvisarse en dos años, como se ha demostrado tras el cierre de Zorita, en Cáceres, «la central desaparezca de forma natural».

Por su parte, el líder regional de CCOO, Ángel Hernández, ha reiterado la necesidad de que se discuta el mapa energético español, sin el cual los debates sobre la energía nuclear «son envenenados y bastante interesados», y ha defendido los puestos de trabajo de la central, muy especializados y retribuidos, así como los de toda la comarca, incluidos los de la papelera Rottneros, con 150 trabajadores fijos y otros tantos de contrata.

«No había la misma gente al frente de unas pancartas y de otras», ha observado Hernández respecto a la concentraciones en favor de Garoña y las que se han producido en defensa de la papelera.

El PSCL asegura una alternativa que dará tranquilidad

El secretario general del PSOE de Castilla y León, Oscar López, ha asegurado que la alternativa industrial que el Gobierno está elaborando para cuando se produzca el cierre de la central nuclear de Garoña «generará tranquilidad en la zona porque bajará bastante al detalle» de los compromisos.

El líder de los socialistas castellanoleoneses se ha mostrado partidario de una «prórroga limitada» en el tiempo, que permita desarrollar la alternativa industrial que prepara el Gobierno y en la que, según ha confesado, ha trabajado personalmente en los últimos días junto al PSOE burgalés.

«Esa es mi posición», ha dicho López, convencido de que esta opción permitirá al PSOE «ser coherente» con su programa electoral y «garantizar el futuro económico» de la zona en la que actualmente se asienta la central nuclear de Garoña, cuando se decida la clausura de las instalaciones.

El dirigente del PSCL ha asegurado que el futuro anuncio del cierre de la central nuclear, que corresponde al Gobierno, coincidirá en el tiempo con la alternativa industrial, que se basará en la potenciación del asentamiento de empresas y el diseño de alternativas, relacionadas por ejemplo con el turismo.

«Serán anunciadas el mismo día en que se anuncie el futuro de la central», ha dicho López, quien seguidamente ha remarcado que la decisión «aún no está tomada» y ha recordado que el Gobierno ha pedido informes al CSN para plantearse el cierre con un horizonte temporal de dos, cuatro o seis años.

Se ha dirigido a los trabajadores de la central nuclear para sostener que el PSOE «va a estar a su lado» y ha reflexionado que frente a la fuente de empleo actual, con «como mucho diez años» de vigencia, lo que plantean los socialistas es una «fuente de trabajo garantizado para varias generaciones».

A los electores socialistas les ha reiterado que estén tranquilos porque su partido «cumple con la palabra dada» y ha enlazado esta cuestión con una cita del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien en el debate sobre el estado de la Comunidad definió el programa electoral y el programa de investidura como «un contrato con los ciudadanos».

Unas 4.000 personas piden en Miranda de Ebro la continuidad de Garoña

La manifestación, convocada por el comité de empresa de la central y encabezada por una pancarta en la que se podía leer «Por el empleo en Miranda y su comarca. Garoña, continuidad», ha partido de la sede administrativa de la Junta de Castilla y León en Miranda de Ebro.

En los puestos de cabeza de la manifestación se han situado, entre otros, el director de la planta de Garoña, José Ramón Torralbo; el director general de Nuclenor, propietaria de la central, Martín Regaño, y el presidente del comité de empresa, Alberto César González.

Tras ellos han avanzado los trabajadores y sus familias, así como varias autoridades políticas y empresariales, incluido el alcalde de la ciudad, el socialista Fernando Campo, que acompañado por varios ediles del equipo municipal de Gobierno, se ha situado casi al final de una marcha que ha tardado casi una hora en llegar al final, a la plaza de España, frente al Ayuntamiento de la ciudad.

Allí se han dado cita también vecinos del próximo Valle de Tobalina, donde está instalada la central de Garoña, desplazados a Miranda de Ebro en cinco autobuses y de Medina de Pomar (Burgos), localidad en la que viven también muchos trabajadores de la planta.

Una vez que la cola de la manifestación ha alcanzado la plaza de España, el presidente del comité de empresa ha leído un comunicado en el que se ha repetido la frase: «Queremos trabajar», que en numerosas ocasiones han coreado los asistentes.

El presidente del comité ha reclamado que «se pare la sangría de pérdida de puestos de trabajo» que está sufriendo esta zona de la provincia de Burgos y que quien tenga la responsabilidad «dinamice» el entorno.

Según ha dicho, en los «dramáticos momentos que atravesamos», el goteo en la pérdida de empleos se podría evitar «si las empresas competitivas siguen funcionando. Cerrar empresas sin razones técnicas que los justifiquen es hacer todo lo contrario», lo que ha sido acompañado por el grito de los manifestantes de: «¡Garoña es segura, continuidad!».

González ha pedido que se luche por «las empresas que están funcionando como auténticos motores económicos, empresas que generan empleo, empresas productivas, en definitiva, empresas que como la central ejercen una actividad industrial, produciendo energía eléctrica de forma segura y competitiva».

En este momento su intervención ha vuelto a ser interrumpida con gritos contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El presidente del comité, ante de acabar la manifestación, ha citado una a una el medio centenar de empresas subcontratadas que realizan algún trabajo para la central nuclear y ha defendido los puestos de trabajo en las mismas.

Como conclusión, Alberto César González ha pedido al presidente del gobierno que «la decisión política que se adopte sobre el futuro de Garoña asuma el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear y que se otorgue el permiso de explotación hasta el año 2019».

El Gobierno pide más datos al CSN para prorrogar la vida útil de Garoña

El Gobierno ha recibido del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) un informe favorable a la renovación por 10 años de la explotación de la central nuclear de «Santa María de Garoña», tras lo cual el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha pedido más información.

Así lo informó el Ministerio de Industria, que precisó que «con el objetivo de recabar más información sobre los diferentes escenarios posibles, se ha solicitado al CSN que emita informes preceptivos para la renovación de la autorización de la explotación de la mencionada instalación nuclear para un periodo de dos, cuatro o seis años«.

El director de Nuclenor espera que el Gobierno valore «la seguridad, la dinamización y el empleo» de Garoña

En este sentido, confió en que «todos estos rumores sin confirmar terminen siendo una decisión positiva, por parte del Gobierno, para Santa María de Garoña».

Martín Regaño aseguró que Nuclenor «no tiene absolutamente ninguna noticia» sobre la información difundida por un medio de comunicación, que apuntaba a que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene ya decidido cerrar la central de Garoña.

En esta línea, señaló que «desde que ha habido un pronunciamiento por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en el que dictamina que la central puede funcionar con todas las garantías hasta el año 2019, entendemos que no hay ninguna razón técnica ni económica para que la central no siga operando».

Además, Regaño subrayó que «el efecto dinamizador de Nuclenor en la zona es muy importante». «Todos los profesionales que estamos trabajando en el proyecto de operar la central con todas las garantías son de una valía extraordinaria», dijo.

Así, se mostró convencido de que «todos esos factores, la seguridad, el efecto dinamizador de la zona y el empleo están también siendo considerados» y, por lo tanto, dijo, «tenemos la esperanza positiva de que al final se tengan en cuenta y que todos estos rumores sin confirmar terminen siendo una decisión por parte del Gobierno positiva para Santa María de Garoña».

Por lo que respecta a la manifestación que tuvo lugar en Miranda de Ebro, convocada por el comité de empresa de la planta atómica, Regaño resaltó que «la empresa destaca siempre que Garoña somos todos«, al tiempo que agradeció la respuesta que están recibiendo desde todos los agentes empresariales, sindicales, instituciones o ayuntamientos.

«Las señales que se envíen al resto del sector van a ser decisivas», subrayó, y aseguró que «era el día de estar unidos, acompañados y manifestarnos pacíficamente para que haya un final feliz en este proceso de renovación de Santa María de Garoña».

El PP de Burgos presentará una moción para que Garoña siga abierta

El Partido Popular de Burgos presentará una moción en el pleno municipal del Ayuntamiento para pedir la continuidad de la central de Santa María de Garoña, según apuntó el portavoz del grupo popular, Javier Lacalle.

Con esta decisión «se espera tener el respaldo unánime de los representantes de los ciudadanos y de la ciudad en general, para influir o hacer que recapaciten el Ministerio de Industria y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero«, señaló Lacalle.

Esta actuación, que fue anunciada la pasada semana por el presidente provincial de Burgos, César Rico, tras una reunión mantenida con los representantes comarcales del partido, se repetirá por parte de los grupos populares a lo largo de diferentes ayuntamientos de la provincia de Burgos.

Además, el próximo 25 de junio los cargos públicos del PP se concentrarán en la propia central como reivindicación a la postura del Gobierno central.

Lacalle recordó que desde los populares se sigue apostando por una prórroga de diez años ya que «el Consejo de Seguridad Nuclear ha dicho que es completamente factible y es algo que seguiría generando riqueza en la provincia de Burgos».

La vida útil de Garoña acaba en 2019 y no en 2011, según los trabajadores

Alberto César González ha explicado que según el dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear, en su apartado 4, la vida útil de Garoña finaliza el 5 de julio del año 2019.

Ha señalado que el programa electoral del PSOE admite el cierre de las plantas atómicas que finalicen su vida útil y ha recalcado que lo que tiene que hacer el presidente del Gobierno si quiere cumplir con su promesa, es proceder al cierre, cuando finalice esa vida útil.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que dado que se han cerrado en el mundo todas las centrales nucleares de la generación de la de Garoña salvo una en el Reino Unido, «la excepción es la prórroga» de su actividad.

El presidente del comité de empresa ha advertido de que los trabajadores defenderán hasta el último extremo sus puestos de trabajo y lucharán «con todas las medidas legales» a su alcance.

Preguntado por si acudirán a los tribunales de justicia si se cierra Garoña, ha admitido que en ese caso se pondrá en marcha un «plan B» en el que no descartan ninguna posibilidad.

Para Alberto César González, los trabajadores no perciben que las recientes declaraciones del presidente del Gobierno supongan el cierre de la planta en 2011, sino su posible cierre cuando finalice su vida útil, es decir, en 2019.

Ha señalado también que son muchas las personas del propio Gobierno y del PSOE que están en contra del cierre de Garoña y que el presidente del Gobierno tendrá que meditar mucho un posible cierre y dejar en la calle a cerca de un millar de trabajadores.

El presidente del comité de empresa se ha preguntado cómo se puede plantear el posible cierre de una planta que, según ha reconocido el propio Consejo de Seguridad Nuclear, se encuentra entre las 50 mejores del mundo.

Asimismo ha agradecido y destacado los múltiples apoyos que están recibiendo y ha resaltado que los trabajadores continuarán con las movilizaciones para defender sus puestos de trabajo.

Nuclenor replica los datos falsos que Zapatero utiliza en su posición antinuclear

Nuclenor replica a Zapatero y asegura que hay muchas centrales de su edadNuclenor, la empresa propietaria de la central de Garoña participada por Endesa e Iberdrola, ha replicado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y ha asegurado que hay muchas centrales de la edad de la de Burgos y con permisos de funcionamiento de hasta 60 años.

Nuclenor ha rebatido en un comunicado las últimas declaraciones de Zapatero sobre nucleares en la cadena Cuatro, donde ha recordado que Garoña tiene 38 años de vida y ha afirmado que sólo hay en el mundo una central con más de 40 años de existencia, en el Reino Unido.

Según los datos aportados por la empresa, en Estados Unidos hay una central que ha superado los 40 años (Oyster Creek) y que tiene permiso de funcionamiento hasta los 60, y hay otras ocho plantas que tienen entre 38 y 39 años con autorización para operar también hasta los 60 años.

Otras dos centrales suizas, según Nuclenor, llevan funcionando más de 38 años y disponen de permiso de operación indefinido.

La empresa también cuestiona que «la excepción» sea la prórroga de la actividad de una central cuando cumple 40 años, como ha dicho Zapatero, pues en Estados Unidos, de las 104 centrales existentes, 54 tienen autorización para operar hasta los 60 años y 19 más están en proceso de evaluación, lo que supone el 70% del parque nuclear estadounidense.

Asimismo, Nuclenor rebate que «sólo hay 6 centrales nucleares que tienen un escenario de prórroga para sobrepasar la edad de 40 años» como afirmó Zapatero en Cuatro, y asegura que en el mundo hay actualmente 58 plantas con permiso para operar hasta los 60: de ellas 54 en Estados Unidos, cuatro en Suiza y una en Holanda.

Recuerda además que, según sus datos, hay 50 centrales en construcción en el mundo y 51 en proyecto y no una como dijo el presidente del Gobierno.

Zapatero discrepa de González y aboga por el cierre progresivo de las nucleares

En una entrevista en Cuatro, José Luis Rodríguez Zapatero evitó dar una fecha para el cierre de la central de Garoña más allá de reiterar que se siguen estudiando «las circunstancias» y el informe del Consejo de Seguridad Nuclear.

Defendió su tesis de que sólo deben funcionar las centrales nucleares «imprescindibles», durante un tiempo «razonable» y siempre con las máximas garantías de seguridad.

Subrayó que Garoña funciona desde hace 38 años y en el mundo sólo hay una central que tenga más de 40, en el Reino Unido, que ya tiene fecha de cierre.

En Estados Unidos se han cerrado 20 centrales de la generación anterior a Garoña, y en otros países como Francia, Italia, Alemania y Japón se han cerrado también 39 centrales antes de cumplir 40 años de vida, y sólo seis tienen prórroga para sobrepasar esa edad.

Aunque juzgó «respetable» la posición de Felipe González, precisó que «nunca se ven las cosas igual» cuando se está en el Gobierno que cuando se está fuera.

Sebastián se muestra abierto a debatir si la nuclear es una opción para España

Miguel Sebastián respondió así en el Pleno del Congreso al diputado del PP Santiago Lanzuela, quien le pidió que fuera «racional» en el caso de la central de Garoña, sobre la que el Gobierno debe decidir si le amplía o no la licencia de operación, así como que aclare cuál es el modelo energético del Ejecutivo.

Lanzuela reclamó al ministro que colabore con la subcomisión del Congreso creada para diseñar las estrategia energética española para los próximos 25 años y que trabaje en el diseño de un modelo «distinto, estable y que asegure nuestro futuro energético, esté quien esté en el Gobierno».

«Estaré encantado de participar en la subcomisión», afirmó Sebastián, quien recordó que el Ejecutivo lleva tiempo pidiendo que el modelo energético sea un pacto de Estado y hasta la fecha no ha tenido «mucha suerte porque ustedes -PP- no han sido especialmente constructivos».

«Si ahora hay un cambio de actitud será bien venido y hablaremos de todas las fuentes energéticas. También de si la energía nuclear, por que no, es una opción para nuestro país«, añadió Sebastián.

El ministro explicó que el modelo energético que maneja el Gobierno se basa en tres pilares: que sea seguro, que sea competitivo y que sea sostenible.

Hablar de seguridad supone reforzar las interconexiones de España con Francia, Portugal y el norte de África, así como ejecutar una inversión récord de 20.000 millones de euros en la planificación de los sectores del gas y la electricidad en el horizonte 2008-2016, señaló.

Agregó que competitividad significa liberalizar los mercados del gas y electricidad, en tanto que con sostenibilidad se refiere a un sistema flexible de primas y la activación de planes de ahorro energético.

Por su parte, Lanzuela sostuvo que un buen modelo energético debe asegurar el suministro y reducir la dependencia de las importaciones de energía primaria, así como proporcionar costes energéticos predecibles y competitivos, y ser respetuoso con el medio ambiente, a lo que añadió que en el caso de España no se cumplen las dos primeras condiciones.

Se dispone de dos años para preparar una buena alternativa

En cuanto a la central de Garoña, el ministro de Industria ha indicado que en el caso de que se llegue a cerrar en 2011, se dispone de dos años para «preparar una buena alternativa», tanto de garantía de suministro como de empleo en la zona.

Sebastián ha insistido en que es el Consejo de Ministros el que debe tomar la decisión respecto a la central y ha considerado que será pronto, «porque la fecha límite es el 5 de julio».

En este sentido, y hasta que se tome dicha decisión, «desde el Ministerio (de Industria) estamos barajando todas posibilidades», pero «como bien ha dicho» el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, «en ningún caso se cerraría antes de dos años».

Narbona: «Cerrar Garoña es la mejor de las decisiones por razones estratégicas»

La ex ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona cree que el cierre de la central de Garoña (Burgos) sería «la mejor de las decisiones» que podría tomar el Gobierno, no sólo por razones ideológicas, sino por cuestiones «estratégicas» y para definir cuanto antes la política energética del futuro.

Cristina Narbona ha recordado que, una vez que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha emitido su informe, la decisión sobre el cierre de la central de Santa María de Garoña está en manos del Gobierno, «que es quien tiene la última palabra».

Para Narbona, el cierre de esta planta hay que entenderlo «como un avance hacia un modelo energético sin energía nuclear, algo perfectamente posible, que no es ninguna utopía y que, desde el punto de vista social, medioambiental y económico es la mejor de las decisiones posibles».

La energía nuclear, explica la ex ministra, tiene problemas «muy importantes» que son analizados no sólo por los ecologistas, sino por instituciones tan importantes como el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), cuyo último informe plantea la inviabilidad económica futura de la energía nuclear.

El informe cifra el coste de las energías convencionales y el del almacenamiento de los residuos de alta intensidad que generan las centrales, «que es muy alto», «y a éstos hay que sumar lo que se ha invertido en los últimos 50 años para producir energía nuclear».

Por lo tanto, subraya, cuanto antes se cierren las centrales, antes se liberarán unos recursos económicos que se podrán dedicar a las energías renovables, que son «el único futuro sostenible para la humanidad porque sus fuentes no se agotan y se encuentran en cualquier parte del mundo».

Respecto a la seguridad, Narbona no cuestiona «en absoluto» el informe del CSN, que dice que para poder funcionar diez años más la empresa propietaria de Garoña tendría que hacer reformas.

Sin embargo, Narbona niega de plano que el cierre de la planta perjudique al empleo porque el desmantelamiento de una central es un proceso lo suficientemente largo como para mantener parte de la mano de obra de la central y recolocar al resto de los operarios.

Además, parte de esos trabajadores podrían dedicarse al sector de las energías renovables, cuya capacidad de creación de empleo es «muy superior» a la de la nuclear, incluso en momentos de crisis como éste, asegura.

Por último, y desde el punto de vista del suministro, recuerda que Garoña apenas aporta el uno por ciento de toda la energía que se consume en España.