Garoña prevé invertir 90 millones de euros para cumplir los requisitos del Consejo de Seguridad Nuclear

El titular de la central, Nuclenor (participada al 50% por Endesa e Iberdrola), ha aprobado las inversiones destinadas a operaciones de modernización y actualización tecnológica para el periodo 2009-2011, por un importe total de 54,3 millones de euros, que se destinarán a cumplir los requisitos establecidos por el CSN.

Esta cantidad se completará con otros 36 millones de euros que se invertirán durante los años 2012 y 2013, según adelantó Torralbo en un encuentro informativo celebrado en la nuclear organizado por la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).

El dictamen del CSN, que no es vinculante para el Gobierno al ser favorable a la renovación de la autorización de explotación hasta el año 2019, establece quince condiciones. En 2011, la central tiene previsto parar para realizar una recarga de combustible y será entonces cuando el Consejo de Seguridad Nuclear supervise las mejoras introducidas y otorgue el visto bueno al arranque de la central si éstas se han realizado correctamente.

El director de Garoña señaló que las inversiones en mantenimiento y mejora realizadas periódicamente en la instalación la sitúan entre las mejores de Europa en cuanto a rendimiento y señaló que el informe que el CSN ha remitido al Gobierno aclara que la vida útil de la nuclear es, como mínimo, hasta el año 2019.

Por este motivo, José Ramón Torralbo apuntó que no existen motivos objetivos para que el Gobierno no respete la decisión del organismo encargado de supervisar y evaluar la seguridad de las nucleares españolas y añadió que cualquier decisión del Ejecutivo que no se ajuste a ese dictamen «no nos parecerá bien».

En este sentido, aseguró no entender el motivo por el cual el Ejecutivo ha reclamado nuevos informes al CSN para la renovación del permiso de operación por periodos de dos, cuatro o seis años.

Asimismo, subrayó que si el Gobierno decretara el cierre de la Central Nuclear de Santa María de Garoña (decisión que adoptará en un plazo que no excederá el próximo 5 de julio) creará confusión en todo el sector, ya que «no tiene ningún sentido» y tendrá en el mismo repercusiones negativas.

A este respecto, afirmó que en el mundo hay once centrales similares a Garoña que han recbido autorización para operar hasta los 60 años, acogiéndose a normativas menos exigentes que la española.

Enerclub cree que la UE debe ser el foro de debate sobre la energía nuclear

El Club Español de la Energía considera que la Unión Europea debe ser el foro donde debatir las cuestiones económicas, tecnológicas, medioambientales y de seguridad relacionadas con el uso de la energía nuclear, para facilitar la «convergencia» de las políticas energéticas de los países miembros.

Así se desprende de los informes sobre políticas energéticas y medioambientales de la Unión Europea y sobre el estado de la innovación tecnológica en este área en España, elaborados por el Club Español de la Energía (Enerclub) y que fueron presentados ayer.

En España, el futuro de la energía nuclear dependerá en gran medida, según los expertos, de la decisión que el Gobierno adopte sobre la central burgalesa de Garoña, que debe renovar su licencia de operación.

En el primero de los documentos se destaca que la investigación en el área de residuos radioactivos debe orientarse a su recuperación y reciclado adecuado para ser utilizados con un nuevo combustible.

Añade que España, que participa en el proyecto Iter de fusión nuclear con la mayor parte de los países desarrollados, también debe formar parte de los grupos internacionales que están trabajando en la nueva generación de reactores y en el ciclo cerrado del combustible.

En el segundo de los informes, se explica que la energía nuclear de fisión continúa en una «encrucijada socio económica» que condiciona su expansión.

Según Enerclub, sería necesario mantener el nivel de conocimiento tecnológico ligado a la operación del parque actual de centrales y su futuro pasa por el desarrollo de reactores de cuarta generación, que serán capaces de resolver el problema de los residuos mediante la transmutación de los elementos más pesados.

En cuanto a la energía nuclear de fusión, el informe apunta que su gran complejidad técnica y la imposibilidad de hacer prototipos a escala, precisa unos niveles de inversión que sólo pueden ser abordados por consorcios internacionales.

Esto ha motivado la constitución del proyecto ITER, que se espera que esté finalizado en 2018 y cuyo objetivo es demostrar la viabilidad científica y tecnológica de la fusión como fuente de energía.

Para el Club Español de la Energía, que agrupa a empresas y expertos energéticos, «se debe incentivar la participación de empresas españolas en este proyecto, solas o en consorcios internacionales, para tener acceso a tecnologías avanzadas y poder participar en su desarrollo».

El CSN consulta a la Abogacía del Estado sobre la naturaleza y el alcance del nuevo informe solicitado por Industria

El CSN señala en una nota de prensa que el objetivo de este trámite es que el organismo regulador concrete si el análisis requerido es un informe preceptivo o un estudio que el Consejo debe realizar en calidad de asesor del Gobierno.

El informe, solicitado la semana pasada por Industria, debe estudiar escenarios adicionales para una posible renovación de autorización de explotación de la central por un período de dos, cuatro y seis años.
Según ha informado el Consejo al término de la reunión del pleno, se trata de una consulta ante la Abogacía General del Estado del Ministerio de Justicia sobre varios aspectos relacionados con la solicitud recibida de Industria acerca de la elaboración de un informe de «escenarios» para una posible renovación de autorización de explotación de Garoña por dos, cuatro o seis años.

Con este trámite, el organismo regulador pretende que se concrete la naturaleza del análisis que le ha pedido Industria, y aclarar si se trata de un informe preceptivo, de un estudio que el CSN debe efectuar en calidad de órgano de asesoramiento, «o bien de ambos».

Igualmente, la consulta se refiere al alcance del mismo, y ha recordado que el pasado 5 de junio, el pleno, tras seis sesiones de estudio dedicadas a la evaluación, el análisis y la valoración final de la solicitud de renovación de la autorización de explotación de la central, acordó por unanimidad informar favorablemente dicha solicitud por el periodo de diez años.

López Garrido afirma que la energía nuclear es un tema interno y no de la Unión Europea

El secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, afirmó ayer que la decisión sobre el uso de la energía nuclear corresponde a cada país, es política interna, y que a la Unión Europea sólo le compete la creación de un «mercado común de la energía».

López Garrido, en una rueda de prensa conjunta con sus homólogos belga y húngaro, señaló que la UE tiene que establecer las bases para la creación de un mercado común energético con el objetivo de asegurar el suministro y que para ello debe potenciar la «interconexión» energética entre Estados.

Además, el secretario de Estado para la UE indicó que el futuro Tratado de Lisboa, que se espera entre en vigor el próximo año, concede a Bruselas las competencias en energía, si bien añadió que «la UE quiere diversificar las fuentes de energía, pero la nuclear tiene que ver con las políticas internas».

El PSCyL pregunta al PP dónde pondría una central nuclear y dónde colocaría los residuos que genera

«El PSOE tiene una opinión firme y razonable», aseguró el líder autonómico socialista en referencia a que por una parte está el programa electoral del partido, que habla del cierre de las centrales nucleares cuando llegan a su vida útil, y por otra la ofrecer una alternativa de empleo para la zona afectada.

Respecto a Garoña, reiteró que la clausura de la planta, en el momento en que se tome la decisión, estará motivada por garantizar la seguridad, el modelo energético que defiende su partido y el empleo de la zona mediante un plan alternativo.

Por tanto, subrayó que el trabajo de la Junta y del Gobierno tiene que ser el trabajo de un plan alternativo, algo en lo que, a su juicio, el Ejecutivo regional «no ha hecho nada» cuando sabe que las nucleares en un momento dado se tienen que cerrar.

«Esa es la pena», insistió, para recordar que José María Aznar cerró la nuclear de Zorita sin un plan para la zona, en el que trabajo después el Gobierno de Castilla-La Mancha. «No me pueden pedir que defienda algo en lo que no creo», afirmó, cuando se le preguntó si hay «ambigüedad» en su posición, como dice la Junta.

Greenpeace recurrirá el informe del CSN favorable a la prórroga de Garoña

En una nota, Greenpeace explica que está preparando un recurso contra el CSN porque, durante el proceso de redacción del informe, este organismo no ha garantizado el derecho al acceso a la información y participación del público.

Greenpeace recuerda que según la Ley 30/1992 de Procedimiento Administrativo y el Convenio de Aarhus, entre otras normas, las organizaciones ecologistas tienen derecho a exigir al Ministerio de Industria que ponga en marcha el llamado «trámite de Audiencia» que permite a los interesados presentar alegaciones.

Asimismo, Greenpeace considera que la actuación del CSN es impugnable por dos razones: porque no ha abierto un proceso de participación pública y por no haber motivado sus conclusiones.

También recuerda que otras dos leyes (una de ellas la de la creación del CSN) permiten que el público y los interesados puedan opinar en todo lo que se refiere a la seguridad nuclear y la protección radiológica.

«Como establece su propia Ley, es fundamental que las actuaciones del CSN cuenten con la necesaria credibilidad y confianza por parte de la sociedad a la que tiene la misión de proteger contra los efectos indeseables de las radiaciones ionizantes, pero en este caso el CSN ha vuelto a actuar a espaldas de la sociedad civil, vulnerando su propia normativa», denuncia el responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo.

Los ecologistas piden que ENRESA se encargue del problema del paro que genere el cierre de Garoña

Parece que las asociaciones ecologistas contrarias a Garoña dan por seguro el cierre y por ello piden que una empresa pública se encargue del programa de desarrollo alternativo para paliar los efectos del cierre de la Central, en términos de destrucción de empleo directo e indirecto.

Así, Greenpeace, WWF, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra y SEO/BirdLife han exigido que se desmantele la central nuclear de Garoña (Burgos) junto a «un plan de desarrollo alternativo» en la comarca con fondos de Enresa, entidad pública responsable de la gestión de los residuos radiactivos que se generan en España.

En un comunicado conjunto, las grandes ONG ecologistas del país, que han centrado la acción contra Garoña, denunciaron «la campaña de mentiras de la industria nuclear» y criticaron «sus presiones desmedidas» contra el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Esta acusación se produce en el momento en que se ha demostrado que el Presidente mintió en su intervención en el programa Las mañanas de Cuatro de Concha García Campoy, respecto del número de instalaciones en el mundo con permiso de operación para 60 años.

Según afirman estos movimientos antinucleares, el lobby nuclear y Nuclenor «sólo buscan satisfacer sus intereses económicos explotando una central nuclear obsoleta y peligrosa, pero sobradamente amortizada, sin importarles poner en riesgo la salud de la población y el medio ambiente».

También critican el «carácter pronuclear» que, en su opinión, tiene el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), como órgano independiente, al emitir un dictamen favorable a la concesión de la prórroga de 10 años a esta centra, una vez evaluadas las inversiones y las condiciones de seguridad del reactor.

Estos grupos antinucleares, además, señalan que Garoña tiene «mil y una grietas y que su vida util está más que agotada» y que su funcionamiento es «peligroso».

Arrecian las campañas de presión a Zapatero por parte de los ecologistas para que cierre Garoña

Greenpeace está desarrollando una «ciberacción» para recabar apoyos y exigir al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que «cumpla su palabra y cierre Garoña», tras el informe favorable a prorrogar la actividad de esta central nuclear que ha emitido el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) por diez años, una vez analizada sus condiciones de seguridad.

Bajo el lema «Ayúdanos a cerrar Garoña», la nueva acción de Greenpeace recoge firmas para solicitar la clausura de estas instalaciones. Greenpeace se reafirma en la «peligrosidad» y «obsolescencia» de la central de Garoña e insiste en que está «totalmente amortizada», aunque los informes consignen lo contrario. Además, invita a firmar una carta dirigida a Rodríguez Zapatero.

Por otra parte, Greenpece ha lanzado el registro «Yosoyantinuclear» con el que Greenpeace hace oposición a esta fuente energética, en respuesta al que recientemente lanzó el Foro Nuclear («yosoynuclear»).

Ecologistas en Acción y otros grupos, en globo

Por su parte, Ecologistas en Acción pidió ayer en un acto en la Plaza Mayor de Burgos, el cierre de la central de Santa María de Garoña, sobre un globo aerostático. Los grupos convocantes de esta propuesta son Ecologistas en Acción, CGT, Izquierda Capitalista, Burgos con Bici y Acción en Red.

En este acto, Ecologistas en Acción señaló que admitiría durante un máximo de dos años la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña, aunque aboga por su cierre inmediato. Así lo apuntó el responsable de campañas antinucleares de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, quien participó hoy en Burgos en un acto simbólico con un globo aerostático con el que se buscaba «llamar la atención de los ciudadanos sobre la situación en la que se encuentra la central nuclear». Según Castejón, este periodo sería admisible ya que en la central se ha producido una recarga, «algo que no debería haberse hecho».

Sin embargo, y volviendo a la retórica del pánico, señaló que «cuanto más tiempo pase más probable es que ocurra un accidente». «El propio informe realizado por el Consejo de Seguridad Nuclear demuestra que la planta atómica no está en condiciones de seguir», remarcó el dirigente ecologista, pese a la autorización condicionada para continuar operando.

Esto es así «ya que reconoce que existen dos elementos clave en la seguridad que no se han cumplido: la sustitución de kilómetros de trenes de cable, vitales para la seguridad, y la reparación y la puesta a punto del sistema de ventilación de emergencia de contención, cuyo mal funcionamiento puede ser catastrófico», refiriéndose a las inversiones y condiciones solicitadas por el CSN para continuar con su operación.

Desde Ecologistas en Acción consideran «inadmisible» la continuidad de Garoña y añaden que las inversiones que se proponen «son como tirar el dinero». Además, según Castejón, la central es «prescindible» ya que sólo produce el 1,3% de la electricidad que se genera en España y supone aproximadamente la tercera parte de lo que se exporta.

Según el responsable de campañas antinucleares, la única razón existente para su continuidad es que supone «un negocio redondo para Nuclenor, su empresa propietaria», ya que explicó que en estos momentos la central ya está amortizada. «Posee unos márgenes de beneficio del 75%, sin parangón en ninguna otra actividad industrial», determinó.

La decisión que debe tomar el Gobierno central sobre el futuro de Garoña se traduce, a juicio de Ecologistas en Acción, «en un aviso para navegantes», ya que se verá qué se hará posteriormente con el resto de centrales nucleares. Castejón quiso dejar claro que desde el año 2000, las plantillas de todas las centrales nucleares españolas se han reducido en un 50%.

Sin embargo, explicó que durante el proceso de desmantelamiento de Santa María de Garona, que puede durar entre 10 y 15 años, «el número de personas que trabajan allí se puede incluso duplicar». En este sentido, apuestan por la elaboración de un plan de desarrollo alternativo, ya que la retirada de la central «puede empobrecer más la zona».

Aznar dice que el debate nuclear en España no puede ser «Garoña sí, Garoña no»

José María Aznar hizo estas declaraciones durante su intervención en la conferencia sobre «La crisis financiera y sus efectos en la economía real», que se desarrolló esta mañana en la sede de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM).

El presidente de FAES señaló que el debate de la energía nuclear en España «no puede quedar circunscrito a si una central nuclear de casi 40 años de vida debe tener prórroga o no», ya que es un debate «pobre y superado».

A su juicio, el debate actual en España «no puede ser otro que la conveniencia de apostar por la construcción de centrales de energía nuclear de nueva generación y la ampliación de la capacidad de producción a través de esas nuevas centrales».

Aznar dijo que la reforma del sector energético, con una apuesta decidida por la energía nuclear, es imprescindible para salir de la actual crisis económica.

Añadió que «hasta los ecologistas más sensatos de Reino Unido, de Canadá, de Suecia y de EEUU se postulan abiertamente en favor de la energía nuclear, porque consideran que es la forma más eficaz de luchar contra el cambio climático».

Por último, el ex presidente del Gobierno indicó que «si España queda aislada en este terreno de la energía nuclear y pierde el tren tecnológico, pagará un coste tremendo».

El Consejo Regional de Cámaras propone construir una nueva Garoña

El presidente de las cámaras de comercio de Castilla y León ha explicado que la nueva central propuesta podría ser construida ya con técnicas de cuarta generación y llegar a generar 1600 megavatios, «una potencia muy superior» a la que genera la planta actual, que ronda los 400 megavatios.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Burgos, Antonio Miguel Méndez, ha destacado que frente al «temor» existente en otros lugares a la energía nuclear, el entorno de Garoña es «favorable» a este tipo de instalaciones.

En opinión de Méndez Pozo, el gobierno debería conceder la prórroga de 10 años solicitada por Nuclenor, empresa propietaria de Garoña, y en ese tiempo diseñar y construir la nueva central nuclear.

Vidal y Méndez han realizado estas declaraciones a los periodistas tras la reunión del pleno del Consejo Regional de Cámaras de Comercio e Industria celebrado en Briviesca, donde los representantes camerales han manifestado su apoyo a la continuidad de Garoña.

En este sentido, Vidal ha señalado las limitaciones marcadas por el protocolo de Kioto en la producción de CO2, que en su opinión requieren la aportación limpia de la energía atómica, la necesidad de aumentar la potencia instalada y la energía producida, los elevados costes de las energías alternativas o su vinculación al desarrollo de la alta tecnología.

El director general de Nuclenor, Martín Regaño, ha considerado que el cierre de Garoña tendría efectos «irreversibles» en el entorno y ha recordado que la esta central invirtió en 2008 un total de 125 millones de euros, de los que 75 se quedaron en Castilla y León y la mitad en el entorno de la instalación nuclear.

Martín Regaño ha señalado que la nueva petición de informes por parte del gobierno al Consejo de Seguridad Nuclear supone que «todavía no se ha tomado una decisión» y ha expresado su confianza en que finalmente se siga el primer informe y se conceda la prórroga de 10 años solicitada.

Regaño ha considerado que «no existen razones ni técnicas ni económicas» para cerrar Garoña en un momento en el que España cuenta con un 20% de producción de energía nuclear cuando el «mix energético» por el que se apuesta en el mundo de cara al futuro cifra esta energía en un tercio.

En este sentido, ha señalado que, poder diseñar una «estrategia» a medio o largo plazo, incluyendo la posibilidad de construir nuevas centrales, como proponen las Cámaras de Comercio e Industria de Castilla y León, requiere «consenso político» y «estabilidad jurídica».