El Valle de Tobalina no quiere albergar el almacén de residuos radiactivos

El veto, acordado en pleno, es relevante porque la convocatoria del Ministerio de Industria en busca de municipios que quieran el almacén incluye que deberán pedirlo por un acuerdo en pleno. Con esta decisión, el municipio rechaza cualquier intento de sustituir la central por el almacén, una posibilidad remota y que ahora se frustra del todo, según informaciones del diario «El País».

El ayuntamiento «apoya la continuidad de la planta por 10 años» más y avisa de que en caso de que el Gobierno cierre la central «esta decisión será considerada, no ya discrecional, sino profundamente arbitraria y se adoptarán la acciones legales pertinentes en defensa de los intereses públicos de este municipio».

Por ultimo, «ante los rumores aparecidos en prensa, al hilo del cierre de la central, dejar constancia de la negativa y oposición a la instalación en los terrenos de la central (y en los de cualquiera de este municipio) de un Almacén Temporal Centralizado o Individualizado de Residuos Nucleares de alta actividad o de cualesquiera otros de residuos radiactivos, exigiendo la retirada inmediata de los generados hasta la fecha, de las instalaciones de la central nuclear de Santa María de Garoña una vez cese la actividad de producción eléctrica de la planta».

El pueblo no quiere que ocurra como le pasó a la central de Zorita, en Guadalajara. La central cerró en 2006 y se ha quedado con los residuos radiactivos en un almacén temporal individualizado. Desde junio de 2006, el Gobierno pospone la decisión sobre la construcción de un único almacén.

IU y PP califican de «irresponsable» e «intolerable» la postura del Gobierno ante la liberalización eléctrica

El responsable federal de Energía de Izquierda Unida, Adolfo Barrena, denunció «la auténtica irresponsabilidad que está cometiendo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al haber establecido y mantener la fecha del 1 de julio para abordar el cambio de comercializadora eléctrica, obligatorio para quienes tengan contratados más de 10 kW, y haber fijado las tarifas sólo con apenas 48 horas de antelación«.

Según Barrena, «esta forma de actuar del Ejecutivo socialista obliga, especialmente a las pymes, autónomos y pequeños negocios, a tomar una importante decisión sin tener tiempo de reflexionar y sin poder esperar a que cada una de las más de 30 comercializadoras de energía eléctrica difunda sus tarifas».

Algo que «causará un encarecimiento de los recibos, dado que este tipo de usuarios corre un serio peligro de pagar una tarifa más cara al no estar en condiciones de buscar la oferta más adecuada a sus intereses», añadió.

Todo ello se convertirá, además, en «un efecto negativo añadido a la difícil situación que estos colectivos atraviesan en estos momentos de crisis económica».

Barrena también criticó la «desinformación y falta de transparencia» que, a su juicio, ha sido «la constante que ha presidido la actuación del Ministerio de Industria durante todo este proceso».

Finalmente, exigió a los responsables del Gobierno y a las comercializadoras que «de forma inmediata informen sobre el tipo de energía que ofertan, cuáles provienen de energías renovables, cuáles de centrales nucleares y cuáles la traen otros países, así como cuál es el servicio de atención al usuario que prestan».

El PP califica de «intolerable» la subida del recibo de la luz

Por su parte, el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, David Pérez, criticó los planes del Gobierno central de subir la tarifa eléctrica a las familias y a las empresas españolas y dijo que es «intolerable que en plena crisis, lo único que se les ocurra es exprimir a las familias y a las empresas con más impuestos y recibos cada vez más caros».

Indicó que las economías «tienen un límite, y el Gobierno lo está sobrepasando abusivamente» y afirmó que José Luis Rodríguez Zapatero está «expoliando a las familias para pagar sus ministerios propagandísticos e inútiles».

Señaló que las familias y las empresas ya vienen sufriendo las consecuencias de la crisis, por lo que «el deber del Gobierno debería ser aligerar sus efectos, no agravarlos con subidas abusivas de tarifas y de impuestos para financiar su maquinaria descontrolada de gasto».

Asimismo, consideró que «en vez de malgastar el dinero público, el Gobierno debería apretarse el cinturón» y señaló que «subir los impuestos y aumentar el déficit es exactamente lo contrario de lo que necesita la economía, y sólo servirá para profundizar en la crisis y retrasar la recuperación».

«El Gobierno está actuando con una total opacidad respecto a sus planes de subir la luz, y los ciudadanos tienen derecho a que no se juegue con ellos subiendo los impuestos nada más pasar las elecciones, en una maniobra traicionera e injusta», concluyó.

Rosa Díez apuesta por iniciar el procedimiento para la construcción de Garoña II

De esta forma, UPyD «no sólo se muestra favorable a mantener abierta la central», sino que aboga por iniciar el procedimiento que permita la creación de una nueva, «ocurra lo que ocurra con ésta».

Rosa Díez, que mantuvo una reunión con los directivos y el Comité de Empresa de la central durante su visita a las instalaciones, explicó que, según informes elaborados por miembros de su partido «expertos en la materia», esta decisión es fruto de unas «recomendaciones en las que sólo se ha tenido en cuenta el análisis profesional de la cuestión».

Por ello, explicó que, desde este partido, son «partidarios de compaginar la energía nuclear con las renovables, teniendo en cuenta en la decisión las cuestiones medioambientales, energéticas y económicas».

Según apuntó, «para hacer viable ese mix energético todos los expertos saben que la energía nuclear ha de tener protagonismo al menos en los próximos 30 años«.

Sin embargo, reconoció que la decisión definitiva que tome el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a este respecto, «acortará el futuro», ya que es «estratégica desde el punto de vista económico, del empleo y de la competitividad de las empresas y del país tanto en el presente como en el futuro».

De esta manera, criticó la postura del presidente del Gobierno al apuntar que «le parece mejor comprar energía a otros que invertir y convertirse en una potencia desde ese punto de vista».

«Si después del informe emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear José Luis Rodríguez Zapatero toma la decisión de cerrar Garoña, será una demostración de que tiene mucho más peso en sus decisiones el interés partidario y electoral, que el interés nacional», añadió.

Así, «una vez emitido el informe del CSN no existe ningún argumento ni de seguridad, ni económico, ni ambiental que indique que esta central tiene que cerrarse».

La diputada argumentó que no se trata de energías renovables o energías nucleares «ya que no son competidoras, sino complementarias».

Los colectivos ecologistas antinucleares agudizarán estas semana sus presiones para que se cierre Garoña

Las organizaciones ecologistas Greenpeace y Ecologistas en Acción anunciaron hoy que estudian recurrir judicialmente el último informe emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la central nuclear de Garoña (Burgos) por considerarlo ilegal.

En este sentido, el responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, explicó hoy en Madrid que tras el dictamen del CSN del 5 de junio, «ha emitido otro informe» a petición del «ministro de Industria, Miguel Sebastián», en el que «ablanda las condicionantes» para mantener abierta la central. Para Bravo, con la emisión de este dictamen, el CSN está cometiendo «prevaricación», ya que después del emitido el día cinco, «legalmente» no puede emitir más.

Por otra parte, ambas organizaciones ecologistas anunciaron que durante toda esta semana y hasta que el Gobierno tome una decisión, habrá movilizaciones de todos los sectores de la ecología contrarios a la central de Garoña.

La primera de estas movilizaciones tendrá lugar mañana domingo 28 de junio, y será una «batucada» en el Ministerio de Medio Ambiente a las doce de la mañana.

El resto de actuaciones se concretarán a lo largo del día de hoy durante una reunión de ambas organizaciones, según explicaron los portavoces ecologistas en rueda de prensa.

José Barea anticipa más paro, energía más cara y menos competitividad si se cierra Garoña

El catedrático emérito de Hacienda Pública José Barea considera un error cerrar la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos), porque afectará a la competitividad de España y generará más paro. el economista explica que si se cierra Garoña será necesario importar más energía, lo que tendrá un coste más elevado.

Así, pronostica que España «perderá mas competitividad, exportará menos, creará menos empleo y habrá más paro«, algo que va en contra de la necesaria reactivación de la economía.

Para Barea, la energía nuclear es «una cuestión de seguridad», y si el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado su visto bueno a que se mantenga abierta Garoña 10 años más es lo que debe hacer. Y si no, «no haberle pedido el informe«, sentencia.

Los grupos ecologistas anti-Garoña presionan a Elena Espinosa

Ecologistas en Acción y Greenpeace pidieron hoy a la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, que «se posicione públicamente a favor del cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña» (Burgos).

Estas organizaciones consideran que el Ministerio «no puede permanecer en silencio en el debate público sobre el cierre de la central y que debe posicionarse reconociendo abiertamente los graves problemas medioambientales de la energía nuclear y su insostenibilidad».

En una nota, Ecologistas en Acción y Greepeace señalaron que Medio Ambiente «está obligado a informar a los ciudadanos sobre los inconvenientes de la energía nuclear».

Así, piden a Espinosa que «contrarreste las posiciones que emanan del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio a favor de la continuidad de la central de Garoña y que obvian su elevado impacto ambiental y social».

La CEOE defiende el funcionamiento «modélico» de la central nuclear de Garoña

La patronal CEOE defendió ayer el funcionamiento «modélico» de la central nuclear de Santa María de Garoña y advirtió de que su cierre tendrá un impacto «muy negativo» en la competitividad y el empleo.

Así lo anunció la CEOE en un comunicado en el que apoya el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear para la renovación de la autorización de explotación de la central por 10 años más.

Según la patronal, el cierre de la central supondría la pérdida de empleo de más de 1.600 personas que trabajan directa o indirectamente en Garoña y perjudicaría a los consumidores, ya que prescindir de esta energía -apunta- «encarecerá el mix eléctrico».

Recuerda que la central de Garoña, con una potencia instalada de 466 MW, produce más de 3.500 GWh al año y que su cierre implicaría la sustitución de esta potencia por otras tecnologías emisoras de CO2 y con un coste de producción superior.

La CEOE considera que «no se puede prescindir» de ninguna de las fuentes energéticas disponibles, incluida la energía nuclear que, según añaden, ofrece «calidad, garantía de suministro, precios competitivos y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero».

En el comunicado, la organización empresarial, afirmó que «en otros países de primer nivel» instalaciones «iguales» van a mantenerse funcionando hasta los 60 años.

Según CEOE, el mantenimiento de la actividad en la central aseguraría el empleo directo a más de 600 personas e indirecto a otras 1.000. Por esta razón, afirma que el posible cierre de la central tendría «un impacto muy negativo en la competitividad y el empleo de la economía española». Además, provocaría que los consumidores sufrieran un sobrecoste, ya que se encarecería el mix eléctrico.

De la Vega promete protección si los trabajadores pierden su trabajo por la decisión del Gobierno

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó hoy que ningún trabajador de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) quedará desprotegido sea cual sea la resolución que el Ejecutivo adopte sobre la continuidad de la planta.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, De la Vega subrayó que los trabajadores «deben estar tranquilos», ya que, «sea cual sea la situación de la central, siempre se velará por sus intereses y en ningún caso quedarán desprotegidos».

Sobre la postura que finalmente adopte el Gobierno acerca del futuro de la central, la vicepresidenta reiteró que «se decidirá en función de criterios de seguridad y viabilidad y atendiendo a nuestros compromisos electorales».

Las Juntas Generales de Vizcaya se posicionan favorables al cierre de Garoña a propuesta de PNV, EB y la ilegalizada ANV

Las Juntas Generales de Vizcaya se han posicionado hoy, con el único voto en contra del PP, en contra de la concesión de una prórroga en el funcionamiento de la central nuclear de Garoña (Burgos) y a favor del cierre de la instalación.

En un pleno celebrado hoy en Gernika, la Cámara foral vizcaína ha aprobado dos proposiciones no de norma en favor del cierre de Garoña, que han sido presentadas por EB y PNV, mientras que ha rechazado una propuesta en el mismo sentido formulada por la representante de la ilegalizada ANV.

En la iniciativa del PNV se insta al Gobierno central a que «proceda al cierre inminente» de esta planta nuclear en respuesta a la «petición expresa y reiterada» del Ejecutivo y el Parlamento vascos, las Juntas Generales de Álava y la «abrumadora mayoría de la sociedad vasca«.

En la propuesta de EB se reclama la clausura «inmediata y definitiva» de esta central y se pide al Gobierno que ofrezca «información puntual y veraz del proceso de desmantelamiento» hasta que concluya.

En la justificación del rechazo a las peticiones del cierre, el apoderado del PP Arturo Aldecoa ha dicho que a 100 kilómetros de Euskadi, en Francia, existen centrales nucleares apoyadas por los partidos de las mismas corrientes políticas que en el País Vasco rechazan la de Garoña.

«Si fuera peligrosa, el Consejo de Seguridad Nuclear la cerraría de inmediato», ha recalcado Aldecoa, quien ha lamentado la «demagogia» en la que se apoyan los argumentos contrarios a Garoña y ha dicho que se necesitarían en España 1.833 parques fotovoltaicos para sustituir a las centrales nucleares existentes.

El juntero del PSE-EE Isaac Fernández ha manifestado que la «decisión última» sobre Garoña no será adoptada por el Consejo de Seguridad Nuclear sino por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de quien ha recordado su compromiso para que se mantengan las centrales «imprescindibles, por un tiempo razonable y con las máximas garantías de seguridad».

Durante el pleno, representantes de Aralar han aludido al siniestro de la central ucraniana de Chernóbil y un apoderado de EA ha mencionado la existencia de «averías» y el «mal envejecimiento» de la de Garoña

Las confederaciones de empresarios vasca (Confebask) y de Castilla-León (CECALE) piden mantener la central de Garoña

Las patronales de Castilla y León y del País Vasco han defendido hoy la continuidad de la central nuclear de Garoña, durante una visita a la planta situada al norte de Burgos. La patronal de Castilla y León, CECALE, y la del País Vasco, Confebask, respaldan un manifiesto de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) a favor de Garoña. En este texto, la CEOE defiende que «no se puede prescindir de ninguna de las fuentes energéticas disponibles, incluida la nuclear».

El vicepresidente de la CEOE y presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (CECALE), Jesús María Terciado, ha sido el encargado de leer esta tarde el manifiesto de apoyo a la continuidad de Garoña, durante la visita a la planta. Terciado ha estado acompañado por el presidente de Confederación Empresarial Vasca (Confebask) y también vicepresidente de CEOE, Miguel Lazpiur.

«Una vez pasado el informe favorable del CSN, es un lujo cerrar una central que puede trabajar perfectamente, máxime hoy en día, cuando tan necesitados estamos de una energía a precios competitivos que ayuden a mejorar el futuro de las empresas», ha dicho Lazpiur. Por ello, ha defendido la energía nuclear como «clave» para próximos años.

«Tuvo sus momentos discutibles pero ahora se afirma con claridad que no podemos prescindir de ella en ese mix energético que tenemos que hacer», ha añadido.

Por su parte, Martín Regaño, director general de Nuclenor, empresa propietaria de Garoña, ha agradecido su apoyo y su visita a una planta que se encuentra en «una situación incomprensible», tras diez años de inversiones y de modernización para «tener una central actualizada».

Sin embargo, ahora ve como su futuro depende de una decisión del Gobierno, a pesar de tener un dictamen favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para continuar operando diez años más, ha lamentado. «No vemos ningún motivo para no poder seguir hasta 2019 y por eso pedimos que la resolución esté en línea con el Consejo de Seguridad Nuclear«, ha concluido.

Los trabajadores de Almaraz y Trillo, contra el cierre de Garoña

Alrededor de 600 trabajadores de explotación de la planta nuclear de Almaraz y de empresas contratistas vinculadas a la central se han concentrado hoy en sus instalaciones como medida de apoyo a los trabajadores de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).

La concentración se ha iniciado a las 13,30 ante el centro de información de la central nuclear y los trabajadores se han desplazado en algo menos de quince minutos hasta el acceso principal de la instalación, donde se han concentrado para leer una serie de comunicados.

En el acto de apoyo a la continuidad de la Central Nuclear de Santa María de Garoña han estado presentes la alcaldesa de Almaraz, Sabina Hernández, y representantes sindicales de la central de Almaraz y de la central burgalesa.

Los trabajadores han protestado en silencio portando camisetas y carteles en los que se podía leer «Garoña es segura. Continuidad».

En la puerta principal de la central, el delegado sindical de CCOO, José Antonio Rubio, ha leído un comunicado de prensa del comité de empresa de la planta almaraceña, el mismo que se envió ayer a los medios de comunicación, y un escrito del Ayuntamiento de Almaraz firmado por su alcaldesa, en el que se apoya al comité de empresa de la central de Garoña, así como a sus trabajadores, al Ayuntamiento y a la localidad burgalesa.En este comunicado, el Consistorio apoya igualmente las medidas e iniciativas que se están tomando ante un posible cierre de esta planta.

Tras Rubio, ha tomado la palabra Francisco Javier Rodríguez Álvarez, miembro del comité de empresa de la Central Nuclear de Almaraz (CNA), quien ha mostrado su convencimiento de que el permiso de explotación de la instalación almaraceña será renovado el año que viene.

«Estamos completamente convencidos de que el cierre de Almaraz no se producirá», ha respondido cuando se le ha preguntado por el futuro de la factoría energética extremeña.

Rodríguez Álvarez ha añadido que «tenemos la convicción de que la garantía en la continuidad de la CNA está asegurada, ya que Almaraz ha hecho todos los requerimientos que se le han exigido por el Consejo -de Seguridad Nuclear- y cumple con toda la normativa actual sobre seguridad».

Mientras, Benito Ortiz, integrante del comité de empresa de Garoña, ha agradecido el apoyo prestado por los trabajadores de CNA y ha asegurado que «las centrales nucleares españolas son seguras, son fiables», por lo que ha reclamado el derecho de los trabajadores a seguir trabajando.

Concentración en Trillo (Guadalajara)

Por su parte, más de 400 trabajadores de la central nuclear de Trillo (Guadalajara) se han concentrado hoy ante las puertas de la planta para manifestar su apoyo a «cualquier acción» que promuevan sus compañeros de la central de Garoña (Burgos) en el caso de que se decida su cierre.

Con una pancarta en la que se leía «No al cierre de Garoña», los trabajadores, convocados por el comité de empresa de la central, han puesto de manifiesto su apoyo a la continuidad de la planta burgalesa según el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), ante la posibilidad de que el Gobierno decida la clausura anticipada de la planta.

Jesús Brugos, miembro del comité de empresa, ha señalado que «con el visto bueno del organismo de seguridad nuclear no hay ninguna razón para que la central no continúe funcionando».El comité ha solicitado que a la hora de tomar decisiones de este tipo el Gobierno debería de tener en cuenta a todos los interlocutores que puedan opinar al respecto -sindicatos, empresas y trabajadores-.

Además, ha insistido en la defensa de los puestos de trabajo de una central que «es rentable y segura» y, por tanto, no hay ninguna razón para que Garoña se cierre.

En la concentración también se encontraba el director de la central de Trillo, Aquilino Rodríguez, quien, en declaraciones a EFE, ha manifestado su convencimiento de que «Garoña tiene futuro». «Esto afecta a Garoña ahora, pero en el futuro nos puede afectar a todos», ha añadido.

Además, según el jefe de la planta, la situación de las centrales españolas hoy es «segura y fiable, y estamos convencidos de que España necesita nucleares por muchos años».»Manteniendo las razones de seguridad no vemos ninguna razón técnica ni económica para acabar antes de tiempo con su vida», ha dicho.

Rodríguez ha indicado que las razones políticas se escapan de su alcance, pero «confiamos plenamente en la planta de Garoña al igual que en el resto de las plantas españolas».