El 36% de los españoles apoya la nuclear para reducir la dependencia energética

En concreto, el 64 por ciento de los encuestados españoles dijo apoyar el desarrollo de las energías renovables para la reducción de la dependencia energética, el 9 por ciento apostó por el uso de la nuclear, y el 27 por ciento restante se mostró partidario de la utilización de ambas formas de generación.

A tres de cada cuatro consumidores les preocupan los problemas relativos a la energía y el cambio climático, pero casi el 66 por ciento afirma que utilizar menos energía no es la respuesta para reducir la dependencia de los combustibles fósiles o del suministro extranjero de energía, según la encuesta realizada por Acenture entre 9.000 personas de 22 países.

En España, el 86 por ciento de los encuestados admitió estar preocupado por el riesgo de sufrir escasez de energía en el futuro, diez puntos por encima de la media.

Siete de cada diez españoles prefiere que se desarrollen fuentes de energía bajas en carbono (biocarburantes para automóviles, solar, e incluso nuclear para electricidad), frente al 30 por ciento que aboga por consumir menos energía y mejorar la eficiencia.

Las tres principales razones citadas para reducir la utilización de combustibles fósiles -petróleo, gas y carbón- son el recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero (53%), la generación de «empleos verdes» (26%) y la reducción de la dependencia energética exterior (21%).

La mayor parte de los encuestados en España, el 86 por ciento, cree que el desarrollo de las energías renovables es todavía insuficiente, y por ello el 89 por ciento pide al Gobierno un mayor apoyo a este sector.

El 94 por ciento reclama a las empresas energéticas el impulso de tecnologías más limpias y nueve de cada diez encuestados (el 92%) creen necesario un aumento de la información al consumidor para conocer cómo reducir las emisiones en sus acciones individuales.

Respecto a la liberalización del sector energético, el 66 por ciento de los encuestados españoles ve beneficioso poder escoger el distribuidor de gas y electricidad para ahorrar dinero (91%), elegir productos y servicios con menos emisiones de carbono (58%) y disfrutar de una mejor calidad de servicio al cliente (57%).

El resultado global de la encuesta elaborada por Accenture en veintidós países refleja que casi la totalidad de los consumidores quiere una mayor coordinación de la administración pública en el sector energético.

Entre las medidas que se reclaman a los gobiernos están el control de los precios de la energía (54%), la concesión de incentivos a las nuevas tecnologías (51%) y la inversión en fuentes bajas en carbono (41%).

Albalá, Torrubia y Yebra presentarán alegaciones contra el almacén nuclear

El consejero de Industria, Energía y Medio Ambiente, José Luis Navarro, ha dicho que la Junta fundamentará las alegaciones que presentará al Ministerio de Industria contra la candidatura de Albalá (Cáceres) a acoger el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares en «el consenso amplísimo de la región, que es contraria a la instalación del ATC».

«No existe ningún argumento más», ha apuntado Navarro, en referencia a la redacción de las alegaciones.

Además, ha precisado que la Junta «todavía no ha recibido comunicación alguna del Ministerio con respecto a la apertura del plazo para las alegaciones» y que, en el momento que se reciba un escrito en ese sentido, dispondrá de 20 días hábiles para formalizar las alegaciones pertinentes, «sobre las que ya estamos trabajando».

Según Navarro, lo que ha hecho el Ministerio de Industria es realizar un estudio de los nueve municipios candidatos al ATC «para comprobar su idoneidad para la instalación» y que ninguno de esos municipios ha sido descartado, por lo que serán ocho los términos municipales que finalmente optarán a albergarlo, entre ellos Albalá.

La plataforma contra el ATC en Torrubia presentará alegaciones

Asimismo, la plataforma contra el cementerio nuclear en Torrubia (Soria) presentará alegaciones contra la ubicación del ATC en el municipio a pesar del anuncio del Ministerio de Industria de excluir «previsiblemente» esta localidad de la convocatoria ya que todo su término municipal está catalogado como zona protegida.

El colectivo ciudadano advirtió de que aunque todo parece indicar que «todo está decidido», no bajarán la guardia hasta que sea «una resolución oficial», según señaló uno de sus miembros y también portavoz del grupo ecologista Asden, Carlos González.

La plataforma manifestó además que la resolución de la comisión interministerial que evalúa las candidaturas no les «pilla por sorpresa» ya que, a su juicio, la normativa de la propia convocatoria es clara. Carlos González recordó, no obstante, que «el que hace la ley hace la trampa y hasta que no sea oficial, no hay nada decidido».

González insistió, en este sentido, que desde el grupo ecologista al que pertenece son partidarios de que los residuos nucleares «se depositen en los lugares donde se generan» para evitar la peligrosidad del transporte.

Yebra no reúne los requisitos para albergar el ATC

Por su parte, la documentación que ha presentado el Ayuntamiento de Yebra (Guadalajara) y las fichas técnicas de la Comisión Interministerial creada para elegir la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares presentan «irregularidades» y «defectos de forma», según afirma Ecologistas en Acción.

Según dijo esta ONG, el Ayuntamiento de Yebra no menciona en la documentación presentada «el impacto socio-económico» que estas instalaciones tendrían «sobre las actividades que hoy ofrecen trabajo», como la agricultura, la ganadería, el turismo rural y la hostelería, mientras que «utiliza unas encuestas en las que el propio alcalde podría haber pasado los contactos a la empresa elaboradora del estudio».

Los ecologistas critican que «no se especifica la repercusión paisajística que tendrá para el parque arqueológico de Recópolis, las zonas inundables de barrancos, arroyos y el río Tajo», ni «el impacto socio económico hacía las denominaciones de origen de vino, aceite y miel». Además, lamenta que «no hace mención a la fauna protegida y a que no existe consenso social, local, provincial ni regional» sobre el ATC.

Por todo lo anterior, Ecologistas en Acción de Guadalajara anuncia que presentará alegaciones contra la ubicación del ATC en el término municipal de Yebra (Guadalajara) dentro del plazo previsto.

Los candidatos de Castilla y León y Valencia, los que más impedimentos tienen para albergar el almacén nuclear

Así se desprende del análisis realizado por la Comisión Interministerial creada para elegir la ubicación del ATC. Una vez estudiadas las solicitudes presentadas por los nueve municipios que optan a ser la sede del ATC y su complejo tecnológico anexo, aquellas que ofrecen más impedimientos (es decir, más áreas naturales, zonas protegidas y elementos de interés patrimonial) son las de los ayuntamientos castellanoleoneses y el valenciano.

Con todo, estas dificultades de base podrían ser compensadas o solventadas: será el Ejecutivo el encargado de sopesar qué municipio supone la mejor opción teniendo en cuenta numerosos aspectos, y tomar la decisión definitiva.

De las nueve candidaturas definitivas, las cuatro que se corresponden con pueblos de Castilla y León plantean dos o más impedimientos.

En concreto, Congosto de Valdavia (Palencia) cuenta entre sus territorios con figuras protegidas de la Red Natura 2000: el espacio «Riberas del Río Pisuerga y Afluentes» (lugar de importancia comunitaria, «LIC») ocupa la zona central-oeste del término municipal, restringida a las riberas del Río Pequeño del Valle Caborrosa.

Además, consultada la base de datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y la de la Junta de Comunidades de Castilla y León, existe una importante superficie del término municipal ocupada por Montes de Utilidad Pública, especialmente en el sector occidental. También reúne tres iglesias de interés, dos ermitas y una necrópolis medieval.

En cuanto al municipio de Melgar de Arriba (Valladolid), acoge dos figuras protegidas de la red Natura 2000: el espacio «La Nava-Campos Norte» (zona de especial protección para las aves, «ZEPA») ocupa una amplia zona al norte y este del término municipal. Además, el LIC de «Riberas del Río Cea» se sitúa en el entorno del río en la zona Centro-Oeste del término municipal.

Asimismo, existen varias vías pecuarias, catalogadas como «coladas» y «cordeles». La más importante es la «Cañada Zamorana» (colada), que cruza de suroeste a noreste el término municipal. Entre los bienes históricos de este pueblo constan dos iglesias, 19 palomares y el hecho de ser parte del camino de Santiago.

El tercer candidato castellanoleonés, Santervás de Campos (Valladolid) acoge el espacio «La Nava-Campos Norte», catalogado como «ZEPA», que ocupa una amplia zona en todo el sector este y norte del término municipal (más del 50% de la superficie del término).

También lo cruzan varias vías pecuarias. La mas importante es la «Cañada Zamorana de la Loma», que cruza de suroeste a noreste el término municipal, pasando por las localidades de Santervás de Campos y de Arenillas de Valderaduey.

Además de ser parte del camino de Santiago, entre su patrimonio histórico arqueológico figura una iglesia del siglo XII, siete palomares y más de 15 yacimientos arqueológicos prehistóricos, romanos y medievales.

Por último, Torrubia de Soria (Soria) cuenta con los «Altos Campos de Gómara», catalogadas como ZEPA y que ocupan toda la superficie del término municipal; los «Encinares de Sierra del Costanazo» se localizan, a su vez, en un área relativamente amplia al suroeste del mismo.

También hay en este término municipial superficies ocupadas por Montes de Utilidad Pública, especialmente en los sectores suroeste y noreste.

Una torre, un castillo, dos iglesias, una casa concejo y una fuente romana completan la lista de «trabas» a las que tendrá que enfrentarse el pueblo soriano si quiere ser la sede del ATC.

Por su parte, la localidad valenciana de Zarra tiene en su haber una figura protegida de la Red Natura 2000: el espacio «Valle de Ayora y Sierra del Boquerón», catalogado como LIC, ocupa un sector en la zona este del término municipal. En este término también existen varias vías pecuarias (coladas y veredas) y montes de utilidad pública.

Entre los bienes de relevancia local destaca el casco antiguo del municipio, una iglesia y una torre-campanario. Este pueblo es además muy rico en yacimientos arqueológicos y etnológicos, como cuevas y poblados.

Los estudios de la Comisión Interministerial también señalan que el candidato Villar de Cañas (Cuenca) es recorrido por varias vías pecuarias y acoge una iglesia y una ermita declaradas bienes urbanos o rurales.

Por su parte, en Yebra (Guadalajara) está la «Sierra de Altamira» en una amplia zona de sierras y valles, catalogada como ZEPA y LIC. No obstante, la Comisión aclara que «está casi en su totalidad fuera del término municipal» que, sin embargo, cuenta con «espacios protegidos localizados en el río Tajo y su ribera» y con la «Cañada Real Soriana Oriental». Los bienes urbanos de Yebra son su plaza mayor, un caserón, una torre vigía y una iglesia.

Albalá (Cáceres) dispone de una una «colada» (camino real) que va de Albalá a Valdefuentes, y otras tres en el entorno de la localidad de Albalá (zona norte). Además, este pueblo extremeño reúne una iglesia, una ermita, varios escudos y fachadas de interés, un pórtico y una plaza declarada bien urbano.

Finalmente, el ayuntamiento de Ascó (Tarragona) acoge el espacio «Serra de Montsant-Pas de l’Ase», catalogado como ZEPA y LIC, que ocupa una zona al este del término municipal. El espacio «Sistema Prelitoral Meridional», catalogado como ZEPA y LIC, está al sur, en las proximidades pero «prácticamente fuera del término». Tiene, entre sus múltiples bienes urbanos, dos castillos, murallas, un ayuntamiento de interés, una mezquita, una cisterna, escudos y una plaza mayor.

El ATC está ya decidido y no irá a Valladolid

Por su parte, la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, ha afirmado que el Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Residuos Nucleares no se va a instalar ni en Melgar de Arriba ni en Santervás de Campos, en la provincia de Valladolid, ya que se trata de una cuestión que «desde hace tiempo que está ya decidida».

Isabel Carrasco se ha mostrado «segurísima» de que saben el sitio donde se va a instalar dicho almacén y ha descartado que esto se produzca en estos dos pueblos de Valladolid, que limitan con León.

Se ha referido a la postura de la Junta de Castilla y León, que, según Carrasco, no ha apoyado un cementerio nuclear en la comunidad, si bien ha reconocido que lo que ha hecho ha sido vincularlo con la continuidad de la central nuclear de Garoña, en Burgos.

La AIE dice que para el 2050 habrá que doblar la potencia nuclear si se quiere frenar el calentamiento global

Eso significa acelerar sustancialmente el proceso de construcción de nuevas centrales y la entrada en servicio de una media de 17 cada año en el mundo para que la electricidad de origen atómico represente un 18% del total, señaló Nobuo Tanaka en una conferencia internacional sobre la energía nuclear organizada en París por Francia.

Ahora mismo hay proyectos para 54 centrales nucleares en el mundo en diversas fases de desarrollo y, teniendo en cuenta que el periodo medio de construcción es de ocho años, supone menos de la mitad del ritmo para cumplir ese objetivo.

El director de la AIE, que recordó que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) la electricidad de origen atómico representa el 28%, aseguró que «la energía nuclear es una muy buena opción» para paliar las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principales responsables del calentamiento climático.

Indicó que su organización calcula que de aquí a 2030 la demanda eléctrica aumentará un 40%, y un 93% de esas nuevas necesidades procederán de países en desarrollo, lo que se traducirá en una subida del 50% del peso del carbón, que es un gran generador de CO2.

Tanaka señaló que para cumplir el objetivo internacional de limitar el calentamiento climático global a dos grados centígrados, lo más rentable es la eficiencia energética, pero el recurso a la energía nuclear -que aunque genera residuos radiactivos no gases de efecto invernadero- podría aportar un 10% del esfuerzo.

Además, consideró que a largo plazo, la energía nuclear puede ser muy competitiva, pero eso exige que los estados fijen el marco de su desarrollo de forma muy clara, empezando porque los planes de aprobación de nuevos reactores deben ser «tan simples como sea posible». Al ser inversiones intensivas en capital, la incertidumbre es un factor particularmente acuciante, argumentó.

El director de esta agencia, que reúne a los grandes países consumidores de energía que pertenecen a la OCDE, hizo un llamamiento a la Unión Europea para una mayor coordinación de su política energética, teniendo en cuenta su dependencia del exterior.

«Sería lógico que hubiera un mercado único de la energía» de forma que el desarrollo de energías renovables, que por naturaleza ofrecen una capacidad de generación volátil, se pueda complementar con otras energías de base y, en particular, la nuclear, de la que Europa «es muy dependiente» pese a la reticencia de algunos países.

Sarkozy propone un «banco de combustible» internacional para las centrales nucleares

Nicolás Sarkozy, que hizo esta propuesta en la apertura de una conferencia internacional sobre el desarrollo de la energía nuclear de uso civil organizada por Francia en París, señaló que este banco de combustible estaría bajo la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

No nombró directamente el caso de Irán, del que París sospecha que su interés por crear su propio circuito de combustible nuclear (enriqueciendo uranio) es para dotarse del arma atómica, pero este mecanismo de control aparece claramente como una solución que intenta invalidar los argumentos de Teherán.

Sarkozy, que se mostró convencido de que en el mundo habrá que recurrir de forma importante a la energía nuclear para responder a la creciente demanda mundial sin agravar el proceso del calentamiento climático, aseguró que quiere «hacer de la seguridad una prioridad colectiva».

Admitió que «la energía nuclear no es anodina» y por eso apostó por conferir la supervisión de las instalaciones nucleares a una organización independiente, «bajo la égida de la OIEA» y repitió la idea de que «los proyectos nucleares deben ser transparentes».

A ese respecto, pidió a este organismo que establezca una clasificación de los reactores nucleares en función del grado de seguridad que ofrecen, para que el único criterio que sirva para que un país se decida entre uno y otro no sea el precio.

De nuevo sin citar el contencioso con Irán, Sarkozy aseguró que «Francia no cederá con los que violan los principios de la seguridad colectiva» y propuso que se suspenda toda cooperación en el terreno nuclear con quienes no respeten los principios de la no proliferación.

Sí que habló del caso de Libia, para rendir homenaje al régimen de Muamar Gadafi -con quien puntualizó que mantiene muchas diferencias- por haber renunciado en 2003 a su programa para dotarse del arma atómica, y a ese respecto añadió que «querríamos que otros países hagan» lo mismo.

Sarkozy defendió la apuesta de Francia y de otros países como Rusia o Japón por el reciclado del combustible usado para sacar el máximo rendimiento del uranio, frente a otros, como Estados Unidos, Suecia o Finlandia, que se decantan por el almacenamiento de larga duración de esos residuos.

Insistió en que «necesitaremos la energía nuclear» para responder a la demanda y también en que «la solución no está en las ideologías del decrecimiento» que a su juicio lo que pretenden es «mantener a los pobres en la pobreza».

«No tenemos que decir al mundo que opte entre el progreso y la seguridad», sentenció en su defensa de la energía nuclear.

Francia exige financiación internacional para la energía nuclear

Asimismo, el presidente francés exigió que las instituciones financieras internacionales incluyan la construcción de centrales nucleares en los programas a los que ofrecen apoyo económico y que la energía atómica cuente en los mecanismos internacionales de lucha contra el cambio climático.

Sarkozy se quejó del «ostracismo» que a su juicio sufre la energía nuclear en organismos como el Banco Mundial, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo y otros bancos de desarrollo regionales a los que pidió que «se decidan a financiar sin cortapisas» proyectos de nuevos reactores atómicos.

El presidente francés también clamó contra lo que consideró «otro escándalo»: que los países que se embarcan en un programa atómico no puedan beneficiarse para financiarlo de los créditos internacionales establecidos para limitar las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principales causantes del efecto invernadero.

En esa misma línea se pronunció el director de la OCDE, Ángel Gurría, que subrayó que «es crucial reconsiderar el papel» de la energía nuclear para que se pueda contabilizar dentro de los instrumentos de lucha contra el calentamiento climático en el mecanismo que a partir de 2013 venga a sustituir el Protocolo de Kioto.

El jefe del Estado francés recordó que su país, que ya tiene 55 reactores, está volviendo a construir otros nuevos y en el futuro dispondrá de 60, y consideró que en virtud de ese patrimonio su «deber» es «compartir su experiencia» con los países que quieran dotarse de esta energía, siempre que sea para usos civiles y a condición de que se den todas las garantías para evitar la proliferación.

A su juicio, la energía nuclear civil «puede ser el cemento de una nueva solidaridad internacional», sobre todo teniendo en cuenta que la demanda mundial de energía aumentará un 40% de aquí a 2030, en particular en el mundo en desarrollo.

«La energía nuclear debe implantarse en nuevos países», destacó Sarkozy, algo que vino a confirmar el director del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Yukiya Amano, que anunció que de aquí a 2030 habrá entre 10 y 25 Estados más que ahora dotados de centrales atómicas.

Se abre el plazo para formular las alegaciones para elegir la ubicación del ATC

Según informó el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, «el Gobierno quiere escuchar a todas las partes afectadas por la ubicación del ATC y tiene la voluntad de adoptar una decisión con el máximo consenso posible».

La Comisión Interministerial para la selección del emplazamiento del ATC se reunió el 4 de marzo para analizar los términos municipales de los nueve candidatos que optan a albergar la instalación y determinar provisionalmente las zonas en las que no puede ubicarse.

Según la Resolución por la que se abrió la convocatoria pública, están excluidas las áreas que forman parte de la Red Europea de la Conservación de la Naturaleza, Natura 2000, incluyendo Parques Nacionales, Parques Naturales y otras figuras equivalentes cuya gestión corresponde a las comunidades autónomas; los Lugares de Importancia Comunitaria (LICS) y las Zonas de Especial Protección de Aves (Zepas).

Tampoco son aptas las zonas protegidas del Ministerio de Defensa, Montes de Utilidad Pública y terrenos que formen parte de la Red Española de Vías Pecuarias, las áreas en las que existan elementos de interés patrimonial que puedan verse afectadas por estar en la zona de influencia de la instalación o por las obras de construcción de la misma, así como emplazamientos que requieren que el transporte se lleve a cabo necesariamente por vía aérea o marítima.

Del análisis realizado por la Comisión se desprende que uno de los candidatos, Torrubia de Soria (Soria), previsiblemente quedará excluido ya que todo su término municipal tiene la calificación de ZEPA.

En todo caso, subrayan desde el Ministerio, «la designación de las áreas excluidas todavía no es definitiva y cualquier interesado podrá formular alegaciones sobre este aspecto si lo considera oportuno».

El trámite de información pública se prolongará durante 20 días hábiles, a contar desde la recepción de las comunicaciones.

Tras el análisis de las alegaciones presentadas por los distintos agentes (municipios, comunidades autónomas, organizaciones y asociaciones con relación con el proyecto del ATC, etc.), la Comisión Interministerial comunicará las zonas que definitivamente quedan excluidas.

La última fase del procedimiento de elección será el estudio de los terrenos propuestos y la elaboración de un informe de propuesta por parte de la Comisión Interministerial que reflejará las ventajas de los distintos emplazamientos desde el punto de vista de viabilidad, licenciamiento y desarrollo del proyecto.

El informe se remitirá al Gobierno que, mediante acuerdo del Consejo de Ministros, designará el emplazamiento elegido para el ATC y su centro tecnológico.

Luis Atienza considera que «no hay hueco» para más nuclear

En una conferencia impartida en la sede del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Luis Atienza defendió una tesis que se aproxima a la propuesta energética del Gobierno para el año 2020.

Dicho documento defiende que, para dentro de una década, la producción nuclear se mantenga en los niveles actuales (prescindiendo sólo de Garoña, pero sin poner en marcha nuevas plantas), hasta suponer un peso del 15% del total de la producción eléctrica bruta.

Atienza se manifestó a favor de contar con una potencia de base flexible y capaz de adaptarse a la demanda y a la generación renovable.

A su vez, las fuentes renovables tendrán que ser capaces de ser mejor gestionadas para evitar que el exceso de generación se desperdicie (en los momentos de mucha producción y escaso consumo) ante la imposibilidad actual de almacenarlo, exportarlo y consumirlo.

Algo en lo que tendrá especial relevancia la figura del vehículo eléctrico (cuyas baterías podrían cargarse en las horas de demanda valle, dando salida a esa energía) y los incentivos que se establezcan para que dicha demanda tenga «más capacidad de respuesta» con respecto a la disponibilidad de la oferta.

De otro modo, fuentes como la energía eólica podrían llegar a ser «económicamente muy ineficientes»: cada vez más a medida que crezca el número de instalaciones.

Con todo, Atienza consideró que la apuesta del Gobierno por la eólica es «asumible», más aún cuando su precio es cercano al de la competitividad.

No sucede lo mismo con otras tecnologías, como la solar, cuyo éxito «dependerá de cómo evolucione su curva de costes». De hecho, con los precios actuales, que la energía solar pase de cubrir un 3% de la producción eléctrica al 8% (como plantea el Ejecutivo) supondría un «sobrecoste extraordinario para el sistema eléctrico» que, a su entender, «se ha de tener en consideración».

Atienza recordó que la política energética «no puede sustraerse del debate político» y no deja de ser una decisión política.

De hecho, y a pesar del potencial que suponen las energías renovables para los próximos años, recordó que «todo nuestro éxito en renovables no ha permitido reducir ni en un punto nuestra dependencia energética de combustibles fósiles» y «lo único que ha conseguido ese esfuerzo ha sido compensar la pérdida de peso relativo de otras energías no fósiles autóctonas», como el carbón.

«Lo peor de la crisis ya ha pasado»

Asimismo, el presidente de Red Eléctrica afirmó que la recuperación que vive desde finales de 2009 la demanda de eléctrica española «refleja que lo peor ha pasado».

Luis Atienza consideró que «parece que el consumo industrial, el que más sufrió el año pasado, es el que está tirando de la recuperación de la demanda».

Una demanda que cerró el mes de febrero con un incremento del 3,3% frente al mismo mes del año anterior (corregidos los efectos de la laboralidad y de la temperatura).

Asimismo, este comportamiento de la demanda evidencia, según Atienza, que «el consumo de las industrias más orientadas a la exportación se está comportando mejor».

El nivel más bajo de consumo eléctrico se alcanzó en abril de 2009 (cayó más de 13%), con un impacto especialmente fuerte en la demanda industrial. Este consumo tuvo resultados negativos, aunque menos, en los meses posteriores; se estabilizó en agosto y septiembre, en niveles negativos; y volvió a la senda del crecimiento a partir de diciembre.

Con todo, Atienza recordó que, en media móvil, «aún estamos en tasas del -2,7%».

Para el conjunto del ejercicio 2010 el presidente de Red Eléctrica auguró una «demanda cero» o ligeramente positiva en comparación con 2009, «en línea hacia una senda de crecimiento a medio plazo».

Esta vuelta a los aumentos de demada, de todos modos, no llegará a los porcentajes de los años previos a la crisis, cuando el incremento interanual llegó a superar el 4%, sino que oscilará en el entorno del 2%.

Ignacio Sánchez Galán pide la creación de una directiva europea sobre nuclear

Estas declaraciones del 25 de mayo de 2009 forman parte del informe que resume las conclusiones de las intervenciones sobre las causas de la crisis y sus posibles soluciones que ha sido aprobado por la Comisión de Economía del Senado.

En su ponencia, Ignacio Sánchez Galán defendió que al igual que hay una directiva europa que obliga a una cantidad de la energía tenga origen renovable se debería hacer lo mismo con la nuclear.

«Si se quiere que la energía nuclear vuelva a tener su sitio lo propio sería disponer de una directiva nuclear que unificase criterios y evitase tanto desgaste político«, defendió.

En la misma intervención, Sánchez Galán señaló que en los debates sobre la energía nuclear «el factor competitividad es vital, pues se avecinan tiempos complicados», en los que «no podemos estar rodeados» de unos países que produzcan una electricidad más barata.

Añadió que «hay que tener en cuenta todas las tecnologías», porque «todas van a ser necesarias», aunque precisó que la fotovoltaica y la termosolar tienen un coste por megavatio que cuadruplica al de las demás.

Como en otras ocasiones, el presidente de Iberdrola defendió la energía nuclear y afirmó que la alarma social que generan los incidentes comunicados por el Consejo de Seguridad Nuclear no está justificada, ya que en la mayoría de los casos se trata de asuntos que no están relacionados con la seguridad.

Estados Unidos cerrará una central como Garoña en 2012

Así lo anunció el responsable de la campaña anti-nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, quien aprovechó la situación para criticar que España «haya regalado dos años» a la central burgalesa.

«La diferencia con Estados Unidos es que España cuenta con un 26% de electricidad renovable y un 19% nuclear. En el país norteamericano, las renovables son sólo el 3% y, la nuclear, el 20%», señala Bravo.

En el blog de la organización, este experto señala que, por lo tanto, en España «es aún más fácil prescindir de la energía nuclear».

La central nuclear de Vermont cuenta ahora con 38 años de edad y el Senado de este Estado decidió mantener su cierre definitivo para 2012, la fecha prevista. Greenpeace explica que el voto del Senado es decisivo para cerrar la planta, independientemente de lo que pueda votar la Cámara de Representantes.

«Con este voto, el Estado de Vermont ha mandado un claro mensaje a la industria nuclear y al presidente Barack Obama, tras anunciar la semana pasada su decisión de «regalar» a la industria nuclear 8.300 millones de dólares en préstamos garantizados para construir dos centrales nucleares. Este país no necesita nuevas centrales nucleares, sino que incluso puede cerrar las viejas y pasar a un sistema energético sostenible basado en las renovables», añade Bravo.

Greenpeace aprovecha la ocasión para criticar al presidente de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien «afirmó públicamente que cerraría Garoña en 2011, cuando llegará a los 40 años, y luego decidió retrasarlo hasta 2013″.

«Mientras él le regaló a Garoña y a la industria nuclear dos años más, el Estado de Vermont ha decidido cerrar Vermont Yankee en 2012, cuando ésta cumple 40 años», concluye.

Cofrentes produjo 8.000 millones de kwh en 2009, el 15% de la nuclear en España

Según la central, mediante la producción de esta cantidad de energía la planta nuclear de Cofrentes logró evitar la emisión a la atmósfera de 6,5 toneladas de CO2 en el año.

Asimismo, esos más de 8.000 kwh representan el 58% de la energía eléctrica generada por Iberdrola en la Comunidad Valenciana durante el pasado ejercicio.

Las fuentes han destacado que a pesar de haber estado desconectada de la red eléctrica nacional para realizar las actividades correspondientes a la décimo séptima recarga de combustible, la instalación aportó aproximadamente el cuatro por ciento de la producción eléctrica nacional.

La central de Cofrentes, que tuvo un funcionamiento óptimo en 2009 y no registró ninguna incidencia que afectase a la instalación o al medio ambiente, contrató a 1.243 profesionales durante el periodo de la citada recarga como apoyo a los 600 empleados permanentes.

A través de su Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental, la planta tomó a lo largo del año un total de 1.108 muestras y efectuó 1.542 análisis, cuyos resultados, comparados con los obtenidos cuando la planta estaba en construcción, «ponen de manifiesto que no ha habido variación alguna en el entorno como consecuencia de su funcionamiento».