Pedro Rivero afirma que la instalación del almacén nuclear «debería generar más envidias que tensiones»

Si el proceso de selección de un emplazamiento para esta instalación (que previsiblemente concluirá este mes de junio) queda desierto, «los culpables deberían hacer una reflexión seria», señaló en un encuentro informativo del Foro de la Nueva Energía, organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum.

Desde su punto de vista, se trata de «una instalación que tiene todas las ventajas y muy pocos inconvenientes. Se ha levantado una polémica sin pensarlo demasiado; se ha iniciado una carrera de ‘y yo más’ incomprensible».

«Yo lo instalaría donde tuviera amigos, porque es una solución buena para el futuro, que debería generar más envidias que tensiones. No entendería que quedara desierto», dijo el presidente de Unesa.

Por otro lado, Pedro Rivero se posicionó a favor de la construcción de nuevas centrales nucleares en territorio español, al margen de que las empresas españolas ya estén saliendo a otros países para desarrollar proyectos nucleares. «Entiendo que, por motivos de reducción de emisiones de CO2«, España no debería quedarse fuera de este proceso, dijo.

Según Unesa, que aboga por ampliar la vida útil de las centrales nucleares y por construir 2.600 megavatios nuevos, las propuestas «iniciales» de mix energético del Gobierno encarecerían en más de 60.000 millones de euros la inversión necesaria en el sistema. Esto se traduciría en un incremento de más del 30 por ciento en el precio del kilovatio hora.

Confió, asimismo, en que la nuclear será la energía térmica que más peso tendrá en el futuro, una vez solucionado el problema de los residuos. «Salirse de esa línea y perder la capacidad de las empresas españolas en esta área, además de ir a favor de la dependencia, me parece una pérdida innecesaria, un coste sin justificación», manifestó.

A su juicio, será preciso contar con la energía nuclear en el futuro: la patronal eléctrica calcula que, hasta 2020, la demanda eléctrica crecerá a un ritmo «razonable» de en torno al 2% anual.

El PSPV exige a Camps que «imite a Barreda» y se oponga públicamente al ATC en Zarra

Bartolomé Nofuentes emplazó al jefe del Consejo a que «reciba a la plataforma ciudadana contra el ATC en Zarra como hizo José María Barreda, y se oponga públicamente al cementerio nuclear en la localidad de Zarra» y lamentó que «Francisco Camps prefiera con su silencio defender el negocio de la familia Cotino, propietaria de los terrenos en los que se ubicaría el ATC, al de los vecinos y vecinas de las comarcas del interior».

A su juicio, Camps está demostrando que «aunque continúa de presidente de la Generalitat, hace tiempo que ha dimitido de la defensa de los intereses valencianos que se presuponen a ese cargo» y comparó la «diferente actitud» de los dos principales partidos respecto a las comarcas de interior de la provincia de Valencia.

«Los socialistas estamos buscando el prestigio de estas zonas y apostando por su futuro, con iniciativas como promover la proclamación de dos Reservas de la Biosfera por parte de la UNESCO para el Turia y el Cabriel. El PP quiere condenar su futuro permitiendo que el valle de Ayora se convierta en una reserva nuclear de España«, criticó.

Por último, Nofuentes mostró una vez más el «apoyo absoluto de los socialistas valencianos a la Plataforma contra el ATC de Zarra y a todos los vecinos y vecinas de la zona». «También a los militantes y concejales del PP, que están pudiendo observar que el partido que defiende a los valencianos y las valencianas es el Partido Socialista», agregó.

La Sociedad Nuclear Española no cree que el proyecto del ATC peligre debido a la crisis

José Emeterio Gutiérrez ha asegurado en el marco de la Conferencia Nuclear Europea, que se celebra en Barcelona hasta el 2 de junio, que Enresa cuenta con los mecanismos financieros adecuados para poder realizar esta obra, valorada en unos 700 millones de euros, a la que optan varios municipios, entre ellos los de Ascó (Tarragona) y Yebra (Guadalajara).

«La construcción del almacén no depende de los Presupuestos Generales del Estado ni de la deuda pública«, ha afirmado González, que ha defendido el modelo del ATC sobre los almacenes geológicos profundos, ya que abre la puerta al reprocesamiento de los residuos una vez que se desarrolle la tecnología necesaria.

Hasta entonces, ha añadido, el ATC es la fórmula más «sencilla y barata» para el almacenamiento de estos residuos y ha asegurado que el proceso se está llevando con toda transparencia.

Igualmente, el presidente de la Sociedad Nuclear Española, entidad que actúa como anfitriona en la conferencia de Barcelona, ha advertido de que España no puede perder el tren del «renacimiento nuclear» que se está produciendo en todo el mundo.

«Debemos avanzar en la misma línea que los países que son nuestros competidores, pero no tenemos mucho tiempo para ello«, ha afirmado González sobre el debate abierto en España sobre la energía nuclear y su utilidad para combatir el cambio climático o evitar la dependencia energética de terceros países.

No obstante, ha reconocido que la crisis ha reducido la demanda de energía por el bajón de la actividad, lo que, sumado a problemas en la financiación, puede provocar un retraso de uno o dos años en la toma de decisiones en este sector.

La conferencia reúne a unos 1.100 expertos de 40 países, no sólo de la Unión Europea, sino también de otras economías consolidadas, EEUU o Japón, y emergentes, como China, México y de varios Estados africanos, que entre otros asuntos abordarán aspectos sobre seguridad, usos médicos de esta energía, pero también de asuntos polémicos como la extensión de la vida útil de las centrales.

«Estamos viendo cómo muchos países han prolongando la vida de sus centrales de los cuarenta años previstos hasta los sesenta«, ha apuntado González, que reclama la misma salida para la instalaciones españolas que «son seguras y de calidad».

El presidente de la Sociedad Nuclear Europea, Vladimir Slugen, ha explicado que ahora la posición antinuclear en la Unión Europea es minoritaria tras la incorporación de los doce países del Este, «pronucleares» de forma mayoritaria, como demuestra los proyectos de nuevas centrales existentes en Hungría, Polonia, República Checa o Eslovenia.

A ellos se sumarán los diez nuevos reactores proyectados en el Reino Unido, dos centrales más en Suiza y Francia (una de ellas para 2013) y otras previstas en Finlandia, sin olvidar a Italia, que está considerando levantar su veto a la energía nuclear, y que se unirán a los 145 reactores ya en funcionamiento.

«El renacimiento de la energía nuclear en Europa es un hecho«, ha subrayado Slugen, quien ha destacado la importancia de mantener informada a la opinión pública sobre las ventajas «pacíficas» de esta energía y que ha reconocido que sacar adelante una nueva central conlleva acuerdos parlamentarios y sociales, un largo proceso que ha cifrado en unos 60 meses.

Vivir cerca de una central nuclear no provoca cáncer, según un informe oficial

Este estudio epidemiológico, presentado en Madrid, incluye a todas las centrales nucleares del país y analiza a cerca de mil municipios y a más de ocho millones de personas entre los años 1975 y 2003, con el fin de evaluar el posible impacto radiológico de las instalaciones nucleares y radiactivas del ciclo en la salud de la población.

Según indicó el director técnico de Protección Radiológica del CSN, Juan Carlos Lentijo, las conclusiones de esta investigación señalan que las dosis estimadas acumuladas que habría recibido la población de las áreas de estudio «son muy reducidas y están muy por debajo de los niveles que podrían afectar a la salud de las personas».

Además, afirmó que «no se ha detectado un incremento de la mortalidad por cáncer asociada al funcionamiento de las instalaciones».

Aunque «se han encontrado algunas asociaciones dosis-respuesta puntuales», éstas «no han podido ser atribuidas a la exposición derivada del funcionamiento» de las centrales, sino que se podrían atribuir a otras causas ambientales, demográficas o genéticas, entre otras.

El estudio tampoco ha detectado incrementos de mortalidad por cáncer debidos a la radiación natural.

Las zonas con mayor exposición a la radiación son las que albergan las instalaciones más antiguas, como las centrales nucleares de José Cabrera (Guadalajara), Santa María de Garoña (Burgos) y Vandellós I (Tarragona), o la fábrica de uranio de Andújar (Jaén).

Sin embargo, los niveles máximos detectados no sobrepasaron los 350 microsíver, cuando el límite establecido para miembros del público en la reglamentación española es de 1.000 microsíver en un año.

Población estudiada

Además de todos los municipios ubicados en un radio de 30 kilómetros de cada instalación, se seleccionó por cada central «un número suficiente» de municipios de entre 50 y 100 kilómetros de distancia. También se estudiaron dos áreas sin instalaciones y con distintos niveles de radiación natural, en Valencia y Galicia.

Para todos los tipos de cáncer estudiados (cerca de una veintena), a excepción de las leucemias, se ha considerado un periodo de diez años como el mínimo necesario que tiene que transcurrir desde que un individuo recibe una exposición a radiaciones hasta que desarrolla la enfermedad. Ese tiempo fue considerado de un año para las leucemias.

La investigación se puso en marcha a raíz de una petición del Congreso de los Diputados al Gobierno en diciembre de 2005. El Instituto de Salud Carlos III y el Consejo de Seguridad Nuclear suscribieron un acuerdo para colaborar en su realización en abril de 2006.

Lentijo aclaró que el CSN no tenía la intención de presentar con este informe «un aval para el uso de la energía nuclear» en España. «Nuestro papel es el de una institución de control y queríamos confirmar que nuestro modelo regulatorio da buenos resultados», añadió.

Además, a la presentación asistieron el director del Instituto de Salud Carlos III, José Jerónimo Navas, y el director general de Salud Pública y Sanidad Exterior, Ildefonso Hernández.

Para Hernández, el resultado de este estudio «ofrece a la población un mensaje absolutamente tranquilizador», y se mostró confiado en que se constituirá en «un referente tanto a nivel nacional como internacional».

AMAC considera «esclarecedor» el informe del CSN

La Asociación de Municipios Afectados por Centrales nucleares (AMAC) ha calificado de «esclarecedor» el estudio epidemiológico, por lo que ha expresado su «satisfacción».

Fuentes de AMAC explicaron que la organización valora que el estudio haya llegado a «buen puerto» porque era una «reivindicación histórica de los alcaldes». En ese sentido, ha subrayado que es un trabajo «muy exhaustivo» y «lo bastante riguroso», al tiempo que ha destacado que para su realización se crease un comité consultivo formado por distintas entidades, que pueden «dar fe del rigor» del mismo.

«Siempre hemos confiado en que el CSN hacía bien su trabajo, pero el estudio viene muy bien para que quien tuviera alguna preocupación por la cercanía a estas instalaciones, tenga la tranquilidad de que se ha descartado la relación entre cáncer e instalaciones nucleares«, ha apostillado.

No obstante, ha señalado que «como todo, los resultados son interpretables» y que, a pesar de que las conclusiones pueden influir de cara a una mejor aceptación de las instalaciones nucleares, cada persona tiene ya su propia opinión.

Garoña dice que el estudio «corrobora» la seguridad de las plantas

Asimismo, el titular de la planta nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), Nuclenor, ha subrayado que el estudio epidemiológico «corrobora que el funcionamiento de las centrales no tiene incidencia para la salud ni para el medio ambiente, en la línea de lo que ya decían otros estudios realizados en otros países» respecto a la posible relación entre el cáncer y vivir cerca de instalaciones atómicas.

Así fuentes de Nuclenor han señalado que «siempre es bueno que se sepan las cosas, por responsabilidad y confianza» y porque es «necesario» tener control sobre los posibles efectos perjudiciales de las industrias y «en concreto de las nucleares» en la salud humana.

Precisamente, estas fuentes han puesto de ejemplo al sector nuclear que, en su opinión, es «un referente en materia de supervisión» porque «no existe ningún organismo como el CSN en ninguna otra industria».

Asimismo, han señalado que las conclusiones del estudio epidemiológico son «muy concluyentes» y que deberían ayudar a «crear o mejorar la confianza» de la sociedad en las instalaciones atómicas.

El citado informe señala que las instalaciones nucleares más antiguas de España son las que mayor dosis de radiación emiten. Entre estas cita precisamente a Santa María de Garoña que tiene 40 años de actividad. En ese sentido, han manifestado que la planta está «en la línea de todas las instalaciones», con una dosis mucho menor que las radiaciones recibidas por fuentes naturales. «Eso demuestra que el estudio está bien hecho», han concluido.

Greenpeace: «No se puede descartar la relación entre el cáncer y vivir en entornos nucleares»

Por su parte, la organización ecologista Greenpeace ha asegurado que «no se puede descartar» que las instalaciones nucleares afecten a la salud de las personas que vivan en estos entornos por el hecho de que el informe epidemiológico «no haya logrado establecer una relación estadísticamente significativa».

El portavoz nuclear de la ONG, Carlos Bravo, ha subrayado que el estudio reconoce ciertas «limitaciones» y que, aunque este trabajo no logre establecer una relación causa efecto, hay «otros estudios» algunos de ellos del propio Instituto de Salud Carlos III y del antiguo INSALUD que sí encontraban indicios y tasas de mortalidad por cáncer superiores a la media del país en el entorno de la plantas como la de José Cabrera (Guadalajara), Santa María de Garoña, Trillo (Guadalajara) o de la fábrica de combustible de uranio de Juzbado (Salamanca). «Cuanto más cerca, mayor relación y cuanto más elevada y más tiempo, más posibilidades de desarrollar cáncer», ha añadido.

Al mismo tiempo ha recordado que «las más viejas», como José Cabrera, Garoña, Andujar, antiguamente no tenían «ningún control» y las dosis de radiación permitidas eran mayores, ahora son más bajas. «En el entorno de las centrales nucleares hay más mortalidad por cáncer de riñón, hay mayor tasa de mortalidad de cáncer de pulmón, de linfoma y de leucemia», ha insistido.

Por estos motivos, considera que «no se puede decir de forma concluyente que las instalaciones no afectan a la salud ni a las personas, por lo que hace falta seguir estudiando más y crear una masa de informes que lleven a los científicos a establecer si existe o no relación«.

El sector nuclear europeo reivindica su papel en un mix energético seguro y eficiente

El acto, presidido por el consejero de Economía y Finanzas de la Generalitat catalana, Antoni Castells, sirvió para dar el pistoletazo de salida a una reunión en la que industria, distribuidores e ingenieros compartirán los últimos avances del sector y analizarán su estado actual.

Castells consideró «obvio» que se debe reducir la dependencia de energías fósiles en la generación de electricidad, en la búsqueda de un sistema que permita lograr los objetivos del 20-20-20: reducir en 2020 un 20% el consumo energético, lograr que las renovables ocupen una cuota del 20% del total y bajar las emisiones de CO2 un 20%.

El consejero precisó que en este contexto la energía nuclear es un «pilar fundamental», aunque reconoció que su desarrollo está ligado a un «intenso debate social» que debe abordarse sin dogmatismos ni ideas preconcebidas.

En cualquier caso, recordó que, en 1990, el 35,8% de la energía producida en España tenía un origen nuclear, cuota que en 2007 bajó hasta el 18%, mientras que administraciones como la Generalitat de Cataluña tienen entre sus prioridades el desarrollo de las renovables, apuntó.

El presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE), José Emeterio Gutiérrez, indicó que el sector nuclear mundial atraviesa un buen momento, con la construcción de nuevos reactores, la ampliación de la operatividad de otros hasta los 60 años y los avances tecnológicos que permitirán reutilizar los residuos radioactivos «muy cerca» en el tiempo, aseguró.

La inauguración también contó con el consejero delegado de Endesa, Andrea Brentan, quien recordó que la eléctrica tiene presencia en siete de los ocho reactores españoles, y abogó por mejorar la comunicación a la sociedad para mejorar la visión que se tiene de la energía nuclear, ya que, si bien no es la única solución al modelo energético, «no hay solución sin energía nuclear«.

Los presidentes de la Sociedad Nuclear Europea, Vladimir Slugen, y de la Sociedad Nuclear Americana, Thomas L. Sanders, remarcaron la importancia de los reactores alimentados con uranio, para dotar de mayor seguridad al suministro energético, así como reducir las emisiones de CO2.

El Foro Nuclear considera que España «se ha quedado sola» en el tratamiento atómico

María Teresa Domínguez participó en un encuentro del sector energético organizado por Garrigues, donde subrayó que lo prioritario es «reindustrializarse y volver a coger posición de mercado», por lo que el mix eléctrico de España para 2035 debe incluir la construcción de tres nuevas centrales nucleares.

«En el mundo, al contrario de desestimar la energía nuclear, las centrales operan al máximo -durante 60 años- e incrementan la potencia instalada en aproximadamente un 10%», aseveró.

Según la presidenta del Foro Nuclear, «prácticamente» todos los países tienen planes nucleares en marcha; «sin planes de construcción de nuevas centrales están solamente Bélgica, Suecia, Alemania y España, pero los tres primeros acaban de anunciar que su prioridad es renovar las licencias de las centrales».

Otro de los puntos fundamentales de la «hoja de ruta» de la industria atómica para los próximos 25 años es la renovación de las licencias de operación de todas las centrales del parque nuclear español.

En cuanto a su plan de construcción de tres nuevas centrales, aseguró que para llevar a cabo las construcciones serían necesarios 7 años de «preconstrucción» (en los que se deben reconsiderar los emplazamientos y hacer planes de viabilidad), para después entrar en un proceso de construcción que durará «no menos» de 6 años.

«De este modo, si queremos que estén operando en 2035, habría que empezar a acometer los proyectos en 2012«, indicó Domínguez.

La propuesta de mix energético del Foro Nuclear contempla una representación del 35% de las energías renovables, 27% de gas natural, 21% de nuclear y 17% de carbón.

Domínguez justificó ese porcentaje de la energía nuclear -cuyo régimen ordinario se vería aumentado hasta 71.330 megavatios en 2035- por los «mínimos costes de generación, mínimo requerimiento de potencia adicional instalada, mínimas emisiones de C02, mejora del autoabastecimiento y moderado régimen de inversiones».

Garoña supera el simulacro anual de accidente nuclear

Según informa el Consejo de Seguridad Nuclear, la actuación del Consejo se ha desarrollado desde la Sala de Emergencias (Salem), realizando el seguimiento del estado de planta y de las actuaciones del titular tanto para la recuperación de las condiciones de seguridad como para la adopción de medidas de protección radiológica.

El ejercicio se ha iniciado con la notificación al CSN, por parte de la central, de la declaración de un incendio de duración superior a 10 minutos, que ha afectado al edificio de turbinas, provocando la parada de la turbina y del reactor sin que pudieran insertarse todas las barras de control.

Durante el simulacro, el Consejo ha recomendado a la Subdelegación del Gobierno en Burgos la activación de su Plan de Emergencia, llegando a situación 3, que ha supuesto, para las poblaciones situadas en un entorno de 10 kilómetros respecto a la central, el reparto de profilaxis y el confinamiento de la población en sus domicilios, preparada para una posible evacuación. Además, se ha simulado también la emisión al exterior de material radiactivo debido a la apertura de la contención, medida llevada a cabo para evitar daños mayores.

El titular de la central ha llegado a simular la declaración de emergencia general (categoría IV) de su Plan de Emergencias Interior. Por su parte, el Consejo de Seguridad Nuclear ha activado su Organización de Respuesta ante Emergencias, llegando hasta el modo 3, que implica la participación de todo su personal.

Un suceso de esta naturaleza habría sido clasificado como accidente de nivel 3 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

Las nucleares «entorpecen» el desarrollo de la energía renovable, según Adenex

Así lo han manifestado, en rueda de prensa, el portavoz de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (Adenex), Jesús Valiente, y el responsable de Energía Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo.

Para Valiente, la Central Nuclear de Almaraz «no debería funcionar ni un día más» tras la finalización de su licencia actual de explotación el próximo 8 de junio, ya que está «envejecida» y presenta «con demasiada frecuencia problemas inesperados» que, a su juicio, son los «más peligrosos».

En su opinión, la energía nuclear es «todavía experimental» y, además, «absolutamente innecesaria» para el suministro eléctrico de la región y de España.

Además, ha señalado que las centrales nucleares «están impidiendo y entorpeciendo el desarrollo de las energías renovables» que, ya de por sí, tienen «una potencia instalada más que suficiente» para abastecer la demanda eléctrica en España.

Asimismo, ha pedido al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que cumpla su promesa electoral de cerrar progresivamente las centrales nucleares a medida que vence su vida útil.

Del mismo modo, ha criticado que la Junta apoye la prórroga con la condición de que la central tribute en la región, puesto que considera que un asunto «tan serio» debe analizarse bajo parámetros de seguridad y no económicos.

Por su parte, Bravo ha denunciado que el Consejo de Seguridad Nuclear está «haciendo la vista gorda» ante los continuos problemas de funcionamiento que, según ha denunciado, está sufriendo la Central Nuclear de Almaraz.

En su opinión, existe un «exceso» de potencia instalada que permite no sólo cerrar la central extremeña sino todas las centrales nucleares de España.

Este exceso, según él, obliga a la Red Eléctrica de España (REE) a parar la producción de las renovables y mantener operando las nucleares porque son instalaciones «rígidas, muy pocos flexibles y que no se pueden adaptar a la variabilidad de la demanda».

A este respecto, ha destacado que «uno de cuatro kilovatios es renovable» mientras que, por otro lado, desciende el consumo de energía nuclear.

Con todo, ha asegurado que el «verdadero obstáculo» es el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, que ha iniciado una campaña de «acoso y derribo» de las energías renovables desde el «lobby nuclear» al que pertenece.

Asimismo, ha indicado que el suministro eléctrico se puede garantizar sin las nucleares gracias a un «mix» de diferentes energías renovables.

El Foro Nuclear pide en el Congreso la renovación de las licencias de las ocho centrales y la construcción de otras tres

María Teresa Domínguez realizó esta propuesta ante los diputados que forman parte de la Subcomisión de análisis de la estrategia energética española para los próximos 25 años. Según ha asegurado a a la salida de su comparecencia, su planteamiento ha sido «muy bien acogido» por los distintos grupos parlamentarios.

Así, el Foro Nuclear propone un mix energético español en el que el 21 por ciento de la energía sea nuclear, el 35 por ciento provenga de las energías renovables, el 27 por ciento del gas y el 17 por ciento del carbón. Este mix energético, añade, debe aumentar la potencia nuclear entre 2.600 y 3.000 MW.

Domínguez defiende que «el coste de la energía eléctrica de origen nuclear es altamente competitivo, su impacto ambiental es nulo, su explotación segura y existen soluciones técnicas seguras para el control y el almacenamiento de sus residuos».

Además, recalca que la energía nuclear debe ser cada vez más necesaria si se tiene en cuenta que no habrá una nueva fuente de energía disponible en el horizonte 2035, que se duplicará la demanda en el mundo por el avance de los países en desarrollo y que es necesario disminuir el consumo de combustibles fósiles.

«La alta dependencia exterior del sistema energético español, la escasa eficiencia y competitividad y el alejamiento del cumplimiento de los compromisos medioambientales hacen necesario un marco estable a largo plazo», ha señalado.

Para ello considera imprescindible el establecimiento de un modelo energético sostenible, «para lo que es necesario que todos los agentes económicos, políticos y sociales alcancen un Pacto de Estado en materia energética».

Domínguez cree que es «un buen momento para contemplar todas las energías en su conjunto y hacer un mix energético que sea más racional», y sostiene que el «relanzamiento de los programas nucleares en España es coherente» con las estrategias que se están desarrollando en países de la Unión Europea y de otras partes del mundo.

La presidente del foro ha explicado a los diputados que «cuando se hace ver a la población que uno de los motivos por el que más recela de la energía nuclear (los residuos radiactivos) tiene una solución técnica adecuada, el apoyo de las personas que están a favor de la energía nuclear crece».

El Foro Nuclear aboga por la creación de tres nuevas centrales antes del año 2035

«Si nos creemos que el medio ambiente es el objetivo, las centrales nucleares deberían incrementarse», dijo María Teresa Domínguez durante su intervención en la mesa redonda «Energía nuclear y medio ambiente» en el marco de la Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente.

La responsable del Foro Nuclear ha añadido que para «llegar a tiempo» se debe plantear esta posibilidad, pues poner en marcha una central lleva «al menos» diez años.

«Queremos un futuro exitoso de la energía nuclear y para ello necesitamos crear mix energéticos con otras fuentes de energía», ha dicho Domínguez, que ha destacado especialmente las posibilidades de una combinación entre energía nuclear y energías renovables.

Por su parte, el director del Programa para el Análisis del Cambio Climático de la AEMET, Luis Balairón, ha señalado que para «frenar» la llegada del calentamiento global no basta con mantener las actuales emisiones de CO2.

Balairón ha explicado que sólo la variable energética, de las tres que los científicos barajan para hacer las predicciones respecto al cambio climático, puede controlarse, ya que las otras dos- crecimiento demográfico y desarrollo económico- son «incontrolables e impredecibles» por el hombre.

En este sentido, Balairón ha señalado que para controlar el calentamiento global, las emisiones de CO2 primero deben «aumentar un poco», para después disminuir bruscamente y destacó que esta disminución «no puede conseguirse» sin el apoyo energético que aporta la energía nuclear.

Este tipo de energía «es necesaria» porque garantiza el suministro, aporta independencia energética y ahorra costes respecto a otras inversiones, ha explicado otro de los ponentes, el director de comunicación de Nuclenor -empresa de la nuclear Santa María de Garoña (Burgos)-, Antonio Cornadó.

Cornadó ha reconocido que ninguna energía es imprescindible, «tampoco las renovables», pero que lo mejor para un país es tener un «modelo equilibrado».

El director nuclear de Unesa, Manuel Ibañez, destacó que la nuclear es una «energía de base», necesaria para hacer funcionar las máquinas que gestionan otras fuentes de energía, como los parques eólicos.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental, Luis Guijarro, destacó la necesidad de una información transparente y rigurosa sobre esta cuestiones y que los medios se impliquen más para conseguir una opinión pública adecuadamente informada sobre estas cuestiones.