La central de Garoña cerrará antes de resolverse los recursos contrarios a su cierre

Luis Oviedo, portavoz de Ecologistas en Acción, ha explicado cómo resulta imposible que esos recursos se resuelvan antes de la fecha establecida por el Gobierno para el cierre de la planta.

Los recursos contra la Orden Ministerial de 3 de julio de 2009, que establece la fecha de cierre en julio de 2013, tanto los que persiguen el mantenimiento de la central como los que piden su cierre inmediato, se han acumulado y se tramitan conjuntamente.

El portavoz de Ecologistas en Acción estima que la sentencia no se conocerá por lo menos hasta los primeros meses de 2012, y a continuación quedará abierta la posibilidad de nuevos recursos, por lo que la sentencia firme no llegaría antes de la fecha decretada por el Gobierno para el cierre de Garoña.

Oviedo ha vuelto a señalar que la central debe ser cerrada y ha pedido un debate serio sobre la política energética en España que, a su juicio, debe pasar por la apuesta y desarrollo de las energías renovables y el progresivo cierre de las nucleares.

Asimismo, ha recalcado que el cierre es «inevitable» y han pedido que esta decisión sea inmediata y no se demore.

En su opinión, la energía nuclear no es necesaria para España y han explicado que por las noches las energías renovables dejan de producir energía eléctrica, ya que al bajar el consumo se produce un exceso energético y las nucleares no pueden ser paradas.

Este hecho, a su juicio, supone una falsificación de los datos sobre la energía que proviene de las nucleares y de las renovables, ya que a estas últimas se las condena a parar durante algunos periodos.

La Marcha contra Garoña alcanza su 31ª edición

Asimismo, la Coordinadora contra Garoña ha convocado para este domingo, 5 de septiembre, la 31ª edición de la Marcha contra la central nuclear del Valle de Tobalina (Burgos). Desde la organización esperan contar con la participación de entre 300 y 500 personas que se desplazarán en autobuses y bicis desde Burgos capital, Miranda de Ebro y Bilbao.

La movilización partirá del municipio de Barcina del Barco al mediodía para culminar su andadura a las puertas de la planta atómica.

Como novedad de esta edición, un burro, conocido como «Baltasar», amenizará la jornada con una prueba de elección entre la energía nuclear o la renovable. Simulando al «pulpo Paul» en el reciente Mundial de Fútbol de Sudáfrica, «Baltasar» tendrá que elegir entre dos urnas con los logotipos de la energía nuclear y renovable. Asimismo, a las puertas de la central nuclear se procederá a la lectura de un manifiesto solicitando el cierre inmediato de las instalaciones.

Este animal se ha convertido en la imagen de la plataforma antinuclear «Tierra de Campos Viva». Posteriormente las personas concentradas celebrarán una comida popular.

El coordinador regional de Ecologistas en Acción, Pedro Luis Gómez, ha explicado que el objetivo de esta movilización es conseguir que el Gobierno «revoque su decisión de prorrogar la actividad de Garoña hasta 2013 y la cierre en 2011, momento en el cual culmina su vida útil».

Sin embargo, Gómez ha asegurado que el trabajo no se acaba con el cierre de la planta del Valle de Tobalina, ya que después comenzará el proceso de desmantelamiento y deberán estar «vigilantes» para que este trabajo se realice con total transparencia y sin ningún tipo de peligro.

La central de Garoña cerrará antes de resolverse los recursos contrarios a su cierre

Luis Oviedo, portavoz de Ecologistas en Acción, ha explicado cómo resulta imposible que esos recursos se resuelvan antes de la fecha establecida por el Gobierno para el cierre de la planta.

Los recursos contra la Orden Ministerial de 3 de julio de 2009, que establece la fecha de cierre en julio de 2013, tanto los que persiguen el mantenimiento de la central como los que piden su cierre inmediato, se han acumulado y se tramitan conjuntamente.

El portavoz de Ecologistas en Acción estima que la sentencia no se conocerá por lo menos hasta los primeros meses de 2012, y a continuación quedará abierta la posibilidad de nuevos recursos, por lo que la sentencia firme no llegaría antes de la fecha decretada por el Gobierno para el cierre de Garoña.

Oviedo ha vuelto a señalar que la central debe ser cerrada y ha pedido un debate serio sobre la política energética en España que, a su juicio, debe pasar por la apuesta y desarrollo de las energías renovables y el progresivo cierre de las nucleares.

Asimismo, ha recalcado que el cierre es «inevitable» y han pedido que esta decisión sea inmediata y no se demore.

En su opinión, la energía nuclear no es necesaria para España y han explicado que por las noches las energías renovables dejan de producir energía eléctrica, ya que al bajar el consumo se produce un exceso energético y las nucleares no pueden ser paradas.

Este hecho, a su juicio, supone una falsificación de los datos sobre la energía que proviene de las nucleares y de las renovables, ya que a estas últimas se las condena a parar durante algunos periodos.

La Marcha contra Garoña alcanza su 31ª edición

Asimismo, la Coordinadora contra Garoña ha convocado para este domingo, 5 de septiembre, la 31ª edición de la Marcha contra la central nuclear del Valle de Tobalina (Burgos). Desde la organización esperan contar con la participación de entre 300 y 500 personas que se desplazarán en autobuses y bicis desde Burgos capital, Miranda de Ebro y Bilbao.

La movilización partirá del municipio de Barcina del Barco al mediodía para culminar su andadura a las puertas de la planta atómica.

Como novedad de esta edición, un burro, conocido como «Baltasar», amenizará la jornada con una prueba de elección entre la energía nuclear o la renovable. Simulando al «pulpo Paul» en el reciente Mundial de Fútbol de Sudáfrica, «Baltasar» tendrá que elegir entre dos urnas con los logotipos de la energía nuclear y renovable. Asimismo, a las puertas de la central nuclear se procederá a la lectura de un manifiesto solicitando el cierre inmediato de las instalaciones.

Este animal se ha convertido en la imagen de la plataforma antinuclear «Tierra de Campos Viva». Posteriormente las personas concentradas celebrarán una comida popular.

El coordinador regional de Ecologistas en Acción, Pedro Luis Gómez, ha explicado que el objetivo de esta movilización es conseguir que el Gobierno «revoque su decisión de prorrogar la actividad de Garoña hasta 2013 y la cierre en 2011, momento en el cual culmina su vida útil».

Sin embargo, Gómez ha asegurado que el trabajo no se acaba con el cierre de la planta del Valle de Tobalina, ya que después comenzará el proceso de desmantelamiento y deberán estar «vigilantes» para que este trabajo se realice con total transparencia y sin ningún tipo de peligro.

La central de Garoña cerrará antes de resolverse los recursos contrarios a su cierre

Luis Oviedo, portavoz de Ecologistas en Acción, ha explicado cómo resulta imposible que esos recursos se resuelvan antes de la fecha establecida por el Gobierno para el cierre de la planta.

Los recursos contra la Orden Ministerial de 3 de julio de 2009, que establece la fecha de cierre en julio de 2013, tanto los que persiguen el mantenimiento de la central como los que piden su cierre inmediato, se han acumulado y se tramitan conjuntamente.

El portavoz de Ecologistas en Acción estima que la sentencia no se conocerá por lo menos hasta los primeros meses de 2012, y a continuación quedará abierta la posibilidad de nuevos recursos, por lo que la sentencia firme no llegaría antes de la fecha decretada por el Gobierno para el cierre de Garoña.

Oviedo ha vuelto a señalar que la central debe ser cerrada y ha pedido un debate serio sobre la política energética en España que, a su juicio, debe pasar por la apuesta y desarrollo de las energías renovables y el progresivo cierre de las nucleares.

Asimismo, ha recalcado que el cierre es «inevitable» y han pedido que esta decisión sea inmediata y no se demore.

En su opinión, la energía nuclear no es necesaria para España y han explicado que por las noches las energías renovables dejan de producir energía eléctrica, ya que al bajar el consumo se produce un exceso energético y las nucleares no pueden ser paradas.

Este hecho, a su juicio, supone una falsificación de los datos sobre la energía que proviene de las nucleares y de las renovables, ya que a estas últimas se las condena a parar durante algunos periodos.

La Marcha contra Garoña alcanza su 31ª edición

Asimismo, la Coordinadora contra Garoña ha convocado para este domingo, 5 de septiembre, la 31ª edición de la Marcha contra la central nuclear del Valle de Tobalina (Burgos). Desde la organización esperan contar con la participación de entre 300 y 500 personas que se desplazarán en autobuses y bicis desde Burgos capital, Miranda de Ebro y Bilbao.

La movilización partirá del municipio de Barcina del Barco al mediodía para culminar su andadura a las puertas de la planta atómica.

Como novedad de esta edición, un burro, conocido como «Baltasar», amenizará la jornada con una prueba de elección entre la energía nuclear o la renovable. Simulando al «pulpo Paul» en el reciente Mundial de Fútbol de Sudáfrica, «Baltasar» tendrá que elegir entre dos urnas con los logotipos de la energía nuclear y renovable. Asimismo, a las puertas de la central nuclear se procederá a la lectura de un manifiesto solicitando el cierre inmediato de las instalaciones.

Este animal se ha convertido en la imagen de la plataforma antinuclear «Tierra de Campos Viva». Posteriormente las personas concentradas celebrarán una comida popular.

El coordinador regional de Ecologistas en Acción, Pedro Luis Gómez, ha explicado que el objetivo de esta movilización es conseguir que el Gobierno «revoque su decisión de prorrogar la actividad de Garoña hasta 2013 y la cierre en 2011, momento en el cual culmina su vida útil».

Sin embargo, Gómez ha asegurado que el trabajo no se acaba con el cierre de la planta del Valle de Tobalina, ya que después comenzará el proceso de desmantelamiento y deberán estar «vigilantes» para que este trabajo se realice con total transparencia y sin ningún tipo de peligro.

La Unidad II de la central nuclear de Almaraz estará parada al menos cinco días

El protocolo de actuación obliga a detener la unidad durante cinco días debido a que ha habido que proceder al enfriamiento del reactor y su despresurización, siguiendo el mismo proceso que se establece cuando se baja la carga y se desconecta el reactor de la red eléctrica para hacer una recarga de combustible.

Ese proceso inicial y el proceso final inverso para subir la carga y conectar la unidad a la red eléctrica serán los que lleven mayor tiempo, ya que la revisión y reparación, si lo precisara, de la válvula apenas llevará, según las estimaciones técnicas, «unas pocas horas».

La previsión es que la Unidad II esté acoplada nuevamente a la red nacional en la madrugada del domingo 5 de septiembre.

La Unidad II de la central nuclear de Almaraz estará parada al menos cinco días

El protocolo de actuación obliga a detener la unidad durante cinco días debido a que ha habido que proceder al enfriamiento del reactor y su despresurización, siguiendo el mismo proceso que se establece cuando se baja la carga y se desconecta el reactor de la red eléctrica para hacer una recarga de combustible.

Ese proceso inicial y el proceso final inverso para subir la carga y conectar la unidad a la red eléctrica serán los que lleven mayor tiempo, ya que la revisión y reparación, si lo precisara, de la válvula apenas llevará, según las estimaciones técnicas, «unas pocas horas».

La previsión es que la Unidad II esté acoplada nuevamente a la red nacional en la madrugada del domingo 5 de septiembre.

La Unidad II de la central nuclear de Almaraz estará parada al menos cinco días

El protocolo de actuación obliga a detener la unidad durante cinco días debido a que ha habido que proceder al enfriamiento del reactor y su despresurización, siguiendo el mismo proceso que se establece cuando se baja la carga y se desconecta el reactor de la red eléctrica para hacer una recarga de combustible.

Ese proceso inicial y el proceso final inverso para subir la carga y conectar la unidad a la red eléctrica serán los que lleven mayor tiempo, ya que la revisión y reparación, si lo precisara, de la válvula apenas llevará, según las estimaciones técnicas, «unas pocas horas».

La previsión es que la Unidad II esté acoplada nuevamente a la red nacional en la madrugada del domingo 5 de septiembre.

Angela Merkel mantiene en el aire si prolongará la vida de las centrales nucleares

Steffen Seibert, portavoz oficial del Gobierno germano, negó que la canciller se hubiese comprometido con un plazo concreto al comentar en una entrevista televisada emitida este fin de semana que la vida de las centrales nucleares podría prolongarse entre 10 y 15 años.

«La canciller no ha dictado la sentencia de 10 a 15 años», dijo Seibert en un rueda de prensa, en la que subrayó que la jefa del Gobierno germano solo habló de reflexiones basándose en los datos actuales, pero que espera otros criterios e informes antes de tomar una decisión definitiva.

En la entrevista con la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD), Angela Merkel dijo que «mantener los reactores nucleares entre 10 y 15 años más es sensato desde el punto de vista científico«.

Por su parte, Seibert explicó que «los cálculos de los institutos indican que con una baja prolongación de dos dígitos anuales de la vida de las plantas atómicas se alcanzan efectos positivos en tres áreas: los precios energéticos, la seguridad del suministro y la reducción de las emisiones de CO2«.

Merkel, advirtió, sin embargo, la pasada semana a los consorcios energéticos alemanes de que, además de un impuesto sobre la prolongación de la vida de las centrales nucleares, el Gobierno alemán se plantea exigirles una aportación extra destinada a las energías renovables.

Con motivo de una gira por distintas plantas de producción eléctrica por toda Alemania Merkel declaró que prefiere no usar la palabra «tasa» para esta contribución añadida para los consorcios energéticos.

«Claro está, debatiremos la forma en que la industria energética haga sus aportaciones a las energías renovables», afirmó la canciller tras subrayar que el Gobierno busca consolidar su presupuesto.

División en el Gobierno alemán sobre extensión vida de centrales nucleares

A un mes de plazo para presentar su futuro concepto energético, el Gobierno alemán siguió dando muestras de falta de unidad respecto al periodo de alargamiento de la vida de las centrales atómicas, como escenificaron los ministros de Economía y Medio Ambiente en rueda de prensa.

Ambos ministros presentaron un informe elaborado por distintos institutos económicos, donde se plantean hasta nueve escenarios diferentes con la posibilidad de alargar la vida de las centrales atómicas existentes entre 4 y 28 años.

Para el titular de Economía y Tecnología, Rainer Brüderle, en las filas del Partido Liberal (FDP), alargar la vida de los reactores ente 12 y 20 años permitiría a la economía alemana ahorrarse 8.000 millones de euros hasta 2030.

Sin embargo el ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside la canciller, Angela Merkel, y partidario públicamente de no alargar el funcionamiento de las centrales más de 8 años, aseguró que un aplazamiento del cierre «sólo implica un efecto marginal, nada decisivo».

Para Röttgen, incluso, el efecto sobre el cambio climático y el precio de la energía será mínimo, ya que una prórroga hasta 2040, por ejemplo, representaría caídas en los precios de apenas 1,8 céntimos de euro, estimó el ministro.

Aunque Brüderle admitió que un alargamiento de las centrales en 20 años representaría un aumento de las emisiones de CO2, el ministro de Economía explicó que mantenerlas en funcionamiento otorgaría el tiempo necesario para construir una red de energías renovables mientras se mantiene el país económicamente competitivo.

Brüderle destacó que en cualquiera de los escenarios analizados por los expertos económicos el crecimiento se vería impulsado, al igual que el empleo.

Röttgen, por su parte, señaló que más importante que el alargamiento de las centrales nucleares es mejorar la eficacia energética, que podría suponer dentro de 40 años la reducción de hasta un 50 por ciento de la energía necesaria. Y para alcanzar esa eficacia energética, advirtió Röttgen, será necesario prever grandes inversiones en la red.

Por ley, aprobada hace una década por la coalición de socialdemócratas y verdes, todas las centrales nucleares en Alemania deberían cerrar en 2022.

La actual alianza de conservadores y liberales apuesta por ampliar el plazo de vida de los reactores nucleares y usarlos como «una tecnología puente» hasta la normalización de las energías renovables, «nuestro objetivo final», dijo Brüderle.

Los analistas consideran que finalmente el Gobierno de Merkel optará por una extensión limitada de las centrales, ya que de otro modo su decisión final debería pasar por el trámite del Bundestag o Cámara alta, donde CDU y FDP no tienen una mayoría suficiente.

Desde la oposición el presidente del Partido Socialdemócrata (SDP), Sigmar Gabriel, acusó a la coalición de conservadores y liberales de hacer «lobby político» a favor de los consorcios energéticos.

La Izquierda, por su parte, subrayó por boca de responsable parlamentaria, Gesine Lötzsch, que «para los trabajadores quedan los recortes y para el consorcio energético los regalos».

Este partido también denunció que los grandes consorcios energéticos han destinado grandes cantidades de dinero a los institutos que han elaborado los informes para el Gobierno.

Angela Merkel mantiene en el aire si prolongará la vida de las centrales nucleares

Steffen Seibert, portavoz oficial del Gobierno germano, negó que la canciller se hubiese comprometido con un plazo concreto al comentar en una entrevista televisada emitida este fin de semana que la vida de las centrales nucleares podría prolongarse entre 10 y 15 años.

«La canciller no ha dictado la sentencia de 10 a 15 años», dijo Seibert en un rueda de prensa, en la que subrayó que la jefa del Gobierno germano solo habló de reflexiones basándose en los datos actuales, pero que espera otros criterios e informes antes de tomar una decisión definitiva.

En la entrevista con la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD), Angela Merkel dijo que «mantener los reactores nucleares entre 10 y 15 años más es sensato desde el punto de vista científico«.

Por su parte, Seibert explicó que «los cálculos de los institutos indican que con una baja prolongación de dos dígitos anuales de la vida de las plantas atómicas se alcanzan efectos positivos en tres áreas: los precios energéticos, la seguridad del suministro y la reducción de las emisiones de CO2«.

Merkel, advirtió, sin embargo, la pasada semana a los consorcios energéticos alemanes de que, además de un impuesto sobre la prolongación de la vida de las centrales nucleares, el Gobierno alemán se plantea exigirles una aportación extra destinada a las energías renovables.

Con motivo de una gira por distintas plantas de producción eléctrica por toda Alemania Merkel declaró que prefiere no usar la palabra «tasa» para esta contribución añadida para los consorcios energéticos.

«Claro está, debatiremos la forma en que la industria energética haga sus aportaciones a las energías renovables», afirmó la canciller tras subrayar que el Gobierno busca consolidar su presupuesto.

División en el Gobierno alemán sobre extensión vida de centrales nucleares

A un mes de plazo para presentar su futuro concepto energético, el Gobierno alemán siguió dando muestras de falta de unidad respecto al periodo de alargamiento de la vida de las centrales atómicas, como escenificaron los ministros de Economía y Medio Ambiente en rueda de prensa.

Ambos ministros presentaron un informe elaborado por distintos institutos económicos, donde se plantean hasta nueve escenarios diferentes con la posibilidad de alargar la vida de las centrales atómicas existentes entre 4 y 28 años.

Para el titular de Economía y Tecnología, Rainer Brüderle, en las filas del Partido Liberal (FDP), alargar la vida de los reactores ente 12 y 20 años permitiría a la economía alemana ahorrarse 8.000 millones de euros hasta 2030.

Sin embargo el ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside la canciller, Angela Merkel, y partidario públicamente de no alargar el funcionamiento de las centrales más de 8 años, aseguró que un aplazamiento del cierre «sólo implica un efecto marginal, nada decisivo».

Para Röttgen, incluso, el efecto sobre el cambio climático y el precio de la energía será mínimo, ya que una prórroga hasta 2040, por ejemplo, representaría caídas en los precios de apenas 1,8 céntimos de euro, estimó el ministro.

Aunque Brüderle admitió que un alargamiento de las centrales en 20 años representaría un aumento de las emisiones de CO2, el ministro de Economía explicó que mantenerlas en funcionamiento otorgaría el tiempo necesario para construir una red de energías renovables mientras se mantiene el país económicamente competitivo.

Brüderle destacó que en cualquiera de los escenarios analizados por los expertos económicos el crecimiento se vería impulsado, al igual que el empleo.

Röttgen, por su parte, señaló que más importante que el alargamiento de las centrales nucleares es mejorar la eficacia energética, que podría suponer dentro de 40 años la reducción de hasta un 50 por ciento de la energía necesaria. Y para alcanzar esa eficacia energética, advirtió Röttgen, será necesario prever grandes inversiones en la red.

Por ley, aprobada hace una década por la coalición de socialdemócratas y verdes, todas las centrales nucleares en Alemania deberían cerrar en 2022.

La actual alianza de conservadores y liberales apuesta por ampliar el plazo de vida de los reactores nucleares y usarlos como «una tecnología puente» hasta la normalización de las energías renovables, «nuestro objetivo final», dijo Brüderle.

Los analistas consideran que finalmente el Gobierno de Merkel optará por una extensión limitada de las centrales, ya que de otro modo su decisión final debería pasar por el trámite del Bundestag o Cámara alta, donde CDU y FDP no tienen una mayoría suficiente.

Desde la oposición el presidente del Partido Socialdemócrata (SDP), Sigmar Gabriel, acusó a la coalición de conservadores y liberales de hacer «lobby político» a favor de los consorcios energéticos.

La Izquierda, por su parte, subrayó por boca de responsable parlamentaria, Gesine Lötzsch, que «para los trabajadores quedan los recortes y para el consorcio energético los regalos».

Este partido también denunció que los grandes consorcios energéticos han destinado grandes cantidades de dinero a los institutos que han elaborado los informes para el Gobierno.

Angela Merkel mantiene en el aire si prolongará la vida de las centrales nucleares

Steffen Seibert, portavoz oficial del Gobierno germano, negó que la canciller se hubiese comprometido con un plazo concreto al comentar en una entrevista televisada emitida este fin de semana que la vida de las centrales nucleares podría prolongarse entre 10 y 15 años.

«La canciller no ha dictado la sentencia de 10 a 15 años», dijo Seibert en un rueda de prensa, en la que subrayó que la jefa del Gobierno germano solo habló de reflexiones basándose en los datos actuales, pero que espera otros criterios e informes antes de tomar una decisión definitiva.

En la entrevista con la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD), Angela Merkel dijo que «mantener los reactores nucleares entre 10 y 15 años más es sensato desde el punto de vista científico«.

Por su parte, Seibert explicó que «los cálculos de los institutos indican que con una baja prolongación de dos dígitos anuales de la vida de las plantas atómicas se alcanzan efectos positivos en tres áreas: los precios energéticos, la seguridad del suministro y la reducción de las emisiones de CO2«.

Merkel, advirtió, sin embargo, la pasada semana a los consorcios energéticos alemanes de que, además de un impuesto sobre la prolongación de la vida de las centrales nucleares, el Gobierno alemán se plantea exigirles una aportación extra destinada a las energías renovables.

Con motivo de una gira por distintas plantas de producción eléctrica por toda Alemania Merkel declaró que prefiere no usar la palabra «tasa» para esta contribución añadida para los consorcios energéticos.

«Claro está, debatiremos la forma en que la industria energética haga sus aportaciones a las energías renovables», afirmó la canciller tras subrayar que el Gobierno busca consolidar su presupuesto.

División en el Gobierno alemán sobre extensión vida de centrales nucleares

A un mes de plazo para presentar su futuro concepto energético, el Gobierno alemán siguió dando muestras de falta de unidad respecto al periodo de alargamiento de la vida de las centrales atómicas, como escenificaron los ministros de Economía y Medio Ambiente en rueda de prensa.

Ambos ministros presentaron un informe elaborado por distintos institutos económicos, donde se plantean hasta nueve escenarios diferentes con la posibilidad de alargar la vida de las centrales atómicas existentes entre 4 y 28 años.

Para el titular de Economía y Tecnología, Rainer Brüderle, en las filas del Partido Liberal (FDP), alargar la vida de los reactores ente 12 y 20 años permitiría a la economía alemana ahorrarse 8.000 millones de euros hasta 2030.

Sin embargo el ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside la canciller, Angela Merkel, y partidario públicamente de no alargar el funcionamiento de las centrales más de 8 años, aseguró que un aplazamiento del cierre «sólo implica un efecto marginal, nada decisivo».

Para Röttgen, incluso, el efecto sobre el cambio climático y el precio de la energía será mínimo, ya que una prórroga hasta 2040, por ejemplo, representaría caídas en los precios de apenas 1,8 céntimos de euro, estimó el ministro.

Aunque Brüderle admitió que un alargamiento de las centrales en 20 años representaría un aumento de las emisiones de CO2, el ministro de Economía explicó que mantenerlas en funcionamiento otorgaría el tiempo necesario para construir una red de energías renovables mientras se mantiene el país económicamente competitivo.

Brüderle destacó que en cualquiera de los escenarios analizados por los expertos económicos el crecimiento se vería impulsado, al igual que el empleo.

Röttgen, por su parte, señaló que más importante que el alargamiento de las centrales nucleares es mejorar la eficacia energética, que podría suponer dentro de 40 años la reducción de hasta un 50 por ciento de la energía necesaria. Y para alcanzar esa eficacia energética, advirtió Röttgen, será necesario prever grandes inversiones en la red.

Por ley, aprobada hace una década por la coalición de socialdemócratas y verdes, todas las centrales nucleares en Alemania deberían cerrar en 2022.

La actual alianza de conservadores y liberales apuesta por ampliar el plazo de vida de los reactores nucleares y usarlos como «una tecnología puente» hasta la normalización de las energías renovables, «nuestro objetivo final», dijo Brüderle.

Los analistas consideran que finalmente el Gobierno de Merkel optará por una extensión limitada de las centrales, ya que de otro modo su decisión final debería pasar por el trámite del Bundestag o Cámara alta, donde CDU y FDP no tienen una mayoría suficiente.

Desde la oposición el presidente del Partido Socialdemócrata (SDP), Sigmar Gabriel, acusó a la coalición de conservadores y liberales de hacer «lobby político» a favor de los consorcios energéticos.

La Izquierda, por su parte, subrayó por boca de responsable parlamentaria, Gesine Lötzsch, que «para los trabajadores quedan los recortes y para el consorcio energético los regalos».

Este partido también denunció que los grandes consorcios energéticos han destinado grandes cantidades de dinero a los institutos que han elaborado los informes para el Gobierno.

Rusia no descarta crear junto a Irán una empresa que fabrique combustible atómico

Un funcionario de la agencia atómica rusa, Rosatom, confirmó que Teherán propone a Moscú crear un consorcio que produzca combustible para Bushehr, construida por especialistas rusos, y para otras centrales atómicas que planea erigir el Gobierno de Teherán.

«Ante todo, debemos terminar de poner en funcionamiento la planta atómica de Bushehr, que recibirá combustible ruso. En cuanto al futuro, sí es posible crear en territorio de Irán una empresa de procesamiento de combustible«, dijo a la agencia Interfax.

Pero el representante de Rosatom enfatizó que el enriquecimiento de uranio para las centrales iraníes tendría lugar sin falta en territorio ruso, mientras que en Irán solo podría realizarse la transformación de ese material en barras de combustible.

El vicepresidente de Irán y director de su Organización de la Energía Atómica, Ali Akbar Salehi, anunció que Teherán ha propuesto a Moscú crear un consorcio para la producción conjunta de combustible nuclear, y que Rusia estudia esta iniciativa.

Salehi indicó que Irán no se propone producir en su territorio todo el combustible que necesiten sus plantas atómicas.

Al mismo tiempo, aseguró que Irán continuará enriqueciendo uranio por su cuenta para «demostrar que es capaz de hacerlo», según la agencia rusa Interfax.

Al asistir a la puesta en marcha de Bushehr el pasado día 21 a orillas del golfo Pérsico, el jefe de Rosatom, Serguéi Kirienko, explicó que la agencia rusa participará en la administración de la planta junto a Irán durante solo dos o tres años.

Países occidentales opinan que la puesta en marcha de Bushehr, abastecida con combustible ruso bajo control del OIEA, demuestra que Irán puede y debe abandonar el su programa de enriquecimiento de uranio, susceptible para ser utilizado en la fabricación de bombas atómicas.

Sin embargo, el Ministerio de Exteriores de Irán, afirmó que el comienzo del funcionamiento de la central pone de manifiesto la necesidad de continuar con el enriquecimiento de uranio.

«La puesta en marcha de la planta nuclear de Bushehr requiere ahora la producción de uranio para el abastecimiento de esta central y de las otras veinte centrales que tenemos previsto construir«, declaró el portavoz de la Cancillería iraní, Ramin Mehmanparast.