Los municipios nucleares esperan que la prórroga nuclear alemana contagie a España y se mantenga Garoña

Así, ha explicado que les parece «muy bien» la decisión de Alemania, y que están «encantados de que haya una tendencia en Europa de consolidar esto que pueda también afectar a España» y lograr, de este modo, que «de una vez se abra un debate energético correcto y que se hagan las cosas sosegadamente».

Además, ha manifestado su «apoyo» y «alegría» hacia los municipios alemanes en áreas nucleares. «Conocemos su problemática y estamos convencidos de que ellos estarán contentos con esta decisión», ha subrayado. «Lo que nos interesa sobre todo es el mantenimiento de la actividad económica y por tanto, la estabilidad en nuestras zonas», ha añadido.

Asimismo, ha indicado que la postura alemana va en línea con lo que AMAC acordó en su asamblea de primavera en Garoña en la que se decidió pedir la prórroga de la planta burgalesa hasta los 60 años y de «todas las centrales nucleares españolas, entendiendo que la seguridad está por encima de todo». «Si el CSN consideraba o garantizaba la seguridad de la planta, la planta debía seguir produciendo», ha apostillado.

En ese sentido, ha celebrado que «se está consolidando mucho en España que «no se puede prescindir de las nucleares y esta necesidad de no prescindir lleva a prorrogarlas, lo que permitirá mantener esta energía de base que es la nuclear», de la que ha destacado que es constante y segura desde el punto de vista del suministro.

Pacto energético

Respecto a las negociaciones para alcanzar un pacto energético entre el Gobierno y el Partido Popular, el gerente de AMAC ha reconocido que «en este momento no hay aún madurez» para decidir construir nuevas centrales, pero que esperan que el pacto se realice.

«No sabemos cómo se está desarrollando, ni el tono de las discusiones, ni dónde están las conversaciones ni las claves del calendario. Tampoco es para tirar cohetes», ha lamentado.

Por último, ha insistido en que a AMAC le alegraría «la continuidad de Garoña», de cuya estrategia ha dicho que es «hacer todo lo posible para mantener la planta en las condiciones exactas en que estaba cuando se hizo el informe del Consejo de Seguridad Nuclear y, por lo tanto, que permita su prórroga».

«En la situación actual se puede tomar esa decisión y esperamos que el pacto energético incluya mantener la vida de Garoña», ha concluido.

Los municipios nucleares esperan que la prórroga nuclear alemana contagie a España y se mantenga Garoña

Así, ha explicado que les parece «muy bien» la decisión de Alemania, y que están «encantados de que haya una tendencia en Europa de consolidar esto que pueda también afectar a España» y lograr, de este modo, que «de una vez se abra un debate energético correcto y que se hagan las cosas sosegadamente».

Además, ha manifestado su «apoyo» y «alegría» hacia los municipios alemanes en áreas nucleares. «Conocemos su problemática y estamos convencidos de que ellos estarán contentos con esta decisión», ha subrayado. «Lo que nos interesa sobre todo es el mantenimiento de la actividad económica y por tanto, la estabilidad en nuestras zonas», ha añadido.

Asimismo, ha indicado que la postura alemana va en línea con lo que AMAC acordó en su asamblea de primavera en Garoña en la que se decidió pedir la prórroga de la planta burgalesa hasta los 60 años y de «todas las centrales nucleares españolas, entendiendo que la seguridad está por encima de todo». «Si el CSN consideraba o garantizaba la seguridad de la planta, la planta debía seguir produciendo», ha apostillado.

En ese sentido, ha celebrado que «se está consolidando mucho en España que «no se puede prescindir de las nucleares y esta necesidad de no prescindir lleva a prorrogarlas, lo que permitirá mantener esta energía de base que es la nuclear», de la que ha destacado que es constante y segura desde el punto de vista del suministro.

Pacto energético

Respecto a las negociaciones para alcanzar un pacto energético entre el Gobierno y el Partido Popular, el gerente de AMAC ha reconocido que «en este momento no hay aún madurez» para decidir construir nuevas centrales, pero que esperan que el pacto se realice.

«No sabemos cómo se está desarrollando, ni el tono de las discusiones, ni dónde están las conversaciones ni las claves del calendario. Tampoco es para tirar cohetes», ha lamentado.

Por último, ha insistido en que a AMAC le alegraría «la continuidad de Garoña», de cuya estrategia ha dicho que es «hacer todo lo posible para mantener la planta en las condiciones exactas en que estaba cuando se hizo el informe del Consejo de Seguridad Nuclear y, por lo tanto, que permita su prórroga».

«En la situación actual se puede tomar esa decisión y esperamos que el pacto energético incluya mantener la vida de Garoña», ha concluido.

E.On celebra prolongación de la vida de centrales nucleares

«Con este decisión, el gobierno alemán ha dejado claro que la energía nuclear seguirá siendo necesaria durante un tiempo como uno de los principales pilares de nuestra política energética«, dijo el director ejecutivo de E.On, Johannes Teyssen.

No obstante, E.On subrayó también que el compromiso tendrá para el consorcio un costo considerable «en forma de impuestos y gravámenes».

E.On es, junto con RWE, Vattenfall y EnBW, uno de los cuatro consorcios favorecidos por la decisión adoptada por el gobierno.

Esos consorcios energéticos ganarán hasta 127.000 millones de euros adicionales con la prolongación de la vida de las centrales nucleares, según cálculos del Öko-Institut de Friburgo (suroeste de Alemania).

Según el mismo instituto, sólo el 25 por ciento de las ganancias adicionales se verán afectadas por el nuevo impuesto a los componentes atómicos y los pagos que deberán realizar para el fomento de las energías renovables.

El acuerdo sobre un nuevo plan energético contempla una prolongación de la vida de las centrales de entre 8 años, para las centrales más viejas, y 14 años, para las centrales nuevas. Con ello, la última central nuclear en Alemania no saldrá de la red antes de 2040.

Según el acuerdo de abandono de la energía nuclear alcanzado por el gobierno rojiverde en 2001, la última central nuclear habría sido desconectada alrededor de 2025.

Schäuble rechaza agujeros presupuestarios acuerdo energético

Por su parte, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble rechazó tajantemente que el pacto energético de la coalición gubernamental que contempla la prolongación de la vida de las centrales nucleares de lugar a nuevos agujeros presupuestarios.

Pese a que el nuevo impuesto nuclear será menor de lo anunciado inicialmente, los presupuestos se verán enriquecidos por los previstos ingresos que aportarán los consorcios eléctricos, dijo Schäuble en declaraciones a la segunda cadena de la televisión pública alemana ZDF.

«Los ingresos serán de 2.300 millones de euros. Así figura en el plan presupuestario. Esto es indiscutible», dijo Schäuble, quien subrayó que la prolongación de la vida de las plantas atómicas hasta 14 años mas traerá consigo también mayores ingresos tributarios.

El nuevo impuesto para el combustible nuclear que deberán pagar los consorcios energéticos desde el año próximo y hasta 2016 será finalmente de 145 euros por gramo de material atómico, frente a los 220 euros anunciado inicialmente, aunque Schäuble insistió que finalmente abonarán los 2.300 millones de euros presupuestados.

El titular alemán del Tesoro destacó que la prolongación de la vida de las plantas atómicas conducirá a ingresos suplementarios de los consorcios energéticos, que estos deberán fiscalizar.

En ese sentido comentó que esto conducirá a mayores ingresos tributarios por parte del estado y de los distintos estados federados en los que se encuentran activas las plantas atómicas.

E.On celebra prolongación de la vida de centrales nucleares

«Con este decisión, el gobierno alemán ha dejado claro que la energía nuclear seguirá siendo necesaria durante un tiempo como uno de los principales pilares de nuestra política energética«, dijo el director ejecutivo de E.On, Johannes Teyssen.

No obstante, E.On subrayó también que el compromiso tendrá para el consorcio un costo considerable «en forma de impuestos y gravámenes».

E.On es, junto con RWE, Vattenfall y EnBW, uno de los cuatro consorcios favorecidos por la decisión adoptada por el gobierno.

Esos consorcios energéticos ganarán hasta 127.000 millones de euros adicionales con la prolongación de la vida de las centrales nucleares, según cálculos del Öko-Institut de Friburgo (suroeste de Alemania).

Según el mismo instituto, sólo el 25 por ciento de las ganancias adicionales se verán afectadas por el nuevo impuesto a los componentes atómicos y los pagos que deberán realizar para el fomento de las energías renovables.

El acuerdo sobre un nuevo plan energético contempla una prolongación de la vida de las centrales de entre 8 años, para las centrales más viejas, y 14 años, para las centrales nuevas. Con ello, la última central nuclear en Alemania no saldrá de la red antes de 2040.

Según el acuerdo de abandono de la energía nuclear alcanzado por el gobierno rojiverde en 2001, la última central nuclear habría sido desconectada alrededor de 2025.

Schäuble rechaza agujeros presupuestarios acuerdo energético

Por su parte, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble rechazó tajantemente que el pacto energético de la coalición gubernamental que contempla la prolongación de la vida de las centrales nucleares de lugar a nuevos agujeros presupuestarios.

Pese a que el nuevo impuesto nuclear será menor de lo anunciado inicialmente, los presupuestos se verán enriquecidos por los previstos ingresos que aportarán los consorcios eléctricos, dijo Schäuble en declaraciones a la segunda cadena de la televisión pública alemana ZDF.

«Los ingresos serán de 2.300 millones de euros. Así figura en el plan presupuestario. Esto es indiscutible», dijo Schäuble, quien subrayó que la prolongación de la vida de las plantas atómicas hasta 14 años mas traerá consigo también mayores ingresos tributarios.

El nuevo impuesto para el combustible nuclear que deberán pagar los consorcios energéticos desde el año próximo y hasta 2016 será finalmente de 145 euros por gramo de material atómico, frente a los 220 euros anunciado inicialmente, aunque Schäuble insistió que finalmente abonarán los 2.300 millones de euros presupuestados.

El titular alemán del Tesoro destacó que la prolongación de la vida de las plantas atómicas conducirá a ingresos suplementarios de los consorcios energéticos, que estos deberán fiscalizar.

En ese sentido comentó que esto conducirá a mayores ingresos tributarios por parte del estado y de los distintos estados federados en los que se encuentran activas las plantas atómicas.

E.On celebra prolongación de la vida de centrales nucleares

«Con este decisión, el gobierno alemán ha dejado claro que la energía nuclear seguirá siendo necesaria durante un tiempo como uno de los principales pilares de nuestra política energética«, dijo el director ejecutivo de E.On, Johannes Teyssen.

No obstante, E.On subrayó también que el compromiso tendrá para el consorcio un costo considerable «en forma de impuestos y gravámenes».

E.On es, junto con RWE, Vattenfall y EnBW, uno de los cuatro consorcios favorecidos por la decisión adoptada por el gobierno.

Esos consorcios energéticos ganarán hasta 127.000 millones de euros adicionales con la prolongación de la vida de las centrales nucleares, según cálculos del Öko-Institut de Friburgo (suroeste de Alemania).

Según el mismo instituto, sólo el 25 por ciento de las ganancias adicionales se verán afectadas por el nuevo impuesto a los componentes atómicos y los pagos que deberán realizar para el fomento de las energías renovables.

El acuerdo sobre un nuevo plan energético contempla una prolongación de la vida de las centrales de entre 8 años, para las centrales más viejas, y 14 años, para las centrales nuevas. Con ello, la última central nuclear en Alemania no saldrá de la red antes de 2040.

Según el acuerdo de abandono de la energía nuclear alcanzado por el gobierno rojiverde en 2001, la última central nuclear habría sido desconectada alrededor de 2025.

Schäuble rechaza agujeros presupuestarios acuerdo energético

Por su parte, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble rechazó tajantemente que el pacto energético de la coalición gubernamental que contempla la prolongación de la vida de las centrales nucleares de lugar a nuevos agujeros presupuestarios.

Pese a que el nuevo impuesto nuclear será menor de lo anunciado inicialmente, los presupuestos se verán enriquecidos por los previstos ingresos que aportarán los consorcios eléctricos, dijo Schäuble en declaraciones a la segunda cadena de la televisión pública alemana ZDF.

«Los ingresos serán de 2.300 millones de euros. Así figura en el plan presupuestario. Esto es indiscutible», dijo Schäuble, quien subrayó que la prolongación de la vida de las plantas atómicas hasta 14 años mas traerá consigo también mayores ingresos tributarios.

El nuevo impuesto para el combustible nuclear que deberán pagar los consorcios energéticos desde el año próximo y hasta 2016 será finalmente de 145 euros por gramo de material atómico, frente a los 220 euros anunciado inicialmente, aunque Schäuble insistió que finalmente abonarán los 2.300 millones de euros presupuestados.

El titular alemán del Tesoro destacó que la prolongación de la vida de las plantas atómicas conducirá a ingresos suplementarios de los consorcios energéticos, que estos deberán fiscalizar.

En ese sentido comentó que esto conducirá a mayores ingresos tributarios por parte del estado y de los distintos estados federados en los que se encuentran activas las plantas atómicas.

Angela Merkel confía en que sacará adelante el proyecto de ley para ampliar la vida útil de todas las centrales nucleares

Su coalición de centro-derecha puso fin a meses de divisiones acordando que las 17 centrales nucleares del país operarán más años de lo previsto inicialmente, lo que dará a cada reactor una vida adicional de unos 12 años de media. El acuerdo se produce antes de que el Gobierno presente este mes un plan energético integral y aborda las preocupaciones en el seno de la coalición y en la industria sobre la suerte de estas centrales, la última de las cuales debía cerrar en 2021.

«Estoy animada de que (el proyecto de ley) se sostendrá ante potenciales recursos», aseveró Merkel en rueda de prensa en Berlín. «Creemos que podemos promulgar esta ley sin la aprobación» del Bundesrat, la Cámara Alta, añadió.

Tanto el Partido Social Demócrata (SPD) como los Verdes, principales formaciones de la oposición, ya han adelantado que recurrirán legalmente la intención de Merkel de obviar a la Cámara Alta, que la coalición gobernante controlaba hasta mayo pasado. Ambos partidos han prometido que revocarán esta medida si llega a aprobarse de ganar las próximas elecciones en 2013.

Los alemanes son mayoritariamente contrarios a la construcción de nuevas centrales nucleares y está prevista una gran protesta para el próximo 18 de septiembre contra la posibilidad de que se amplíe su periodo de vida.

La legislación para el cierre progresivo de las centrales nucleares alemanas entró en vigor en 2002, tras ser aprobado por el Gobierno de coalición del SPD y los Verdes del entonces canciller Gerhard Schroeder.

La oposición acusa al gobierno de vender la seguridad de la población

La oposición alemana acusó al gobierno de Merkel de haber vendido a los consorcios energéticos la seguridad de la población del país con su acuerdo para prolongar la vida de las centrales nucleares.

«La seguridad de los alemanes ha sido vendida a cuatro consorcios. En Alemania nunca había habido una impresión tan clara de que la política estaba a la venta«, dijo el jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), el mayor en la oposición, Sigmar Gabriel.

El jefe del grupo parlamentario de Los Verdes, Jürgen Trittin, dijo, por su parte, que el llamado compromiso nuclear no era ningún compromiso sino «un regalo de miles de millones a los consorcios RWE, E.On, EnBW y Vattenfall».

Trittin, que como ministro de Medioambiente negoció el abandono de la energía nuclear que se aprobó en 2001, dijo que el compromiso de Merkel hacía incluso más concesiones que las que habían pedido los consorcios en ese entonces.

Según el acuerdo de abandono de la energía nuclear alcanzado por el gobierno rojiverde, la última central nuclear habría sido desconectada alrededor de 2025. Ahora, con la prolongación decidida por el gobierno de Merkel, algunas centrales podrán funcionar por lo menos hasta 2040.

La presidenta de Los Verdes, Claudia Roth, dijo que el gobierno había vuelto a despertar uno de los grandes conflictos de la sociedad alemana sin necesidad alguna.

También organizaciones no gubernamentales, como NABU o Greenpeace, criticaron el acuerdo y acusaron a Merkel de haberse entregado al sector atómico.

Los consorcios ganarán 127.000 millones de euros

Por su parte, los cuatro principales consorcios energéticos alemanes ganarán hasta 127.000 millones de euros adicionales con la prolongación de la vida de las centrales nucleares, según cálculos del Öko-Institut de Friburgo.

Según el mismo instituto, sólo el 25 por ciento de las ganancias adicionales se verán afectadas por el nuevo impuesto a los componentes atómicos y los pagos que deberán realizar para el fomento de las energías renovables.

El PSOE afirma que la vida útil de las centrales nucleares alemanas se ha equiparado a la de Garoña

En España, el portavoz de Medio Ambiente del PSOE en el Congreso de los Diputados, Hugo Morán, afirmó que la vida útil de las centrales nucleares alemanas se ha equiparado a la de Garoña después de que el Gobierno de Angela Merkel haya decidido que van a seguir activas 12 años más.

El diputado socialista explicó que Alemania tenía un acuerdo desde hace años por el que las nucleares contaban con una vida útil de 32 años, situando en 2020 el cierre de todos los reactores.

«Lo que hace ahora es ratificar un proceso de cierre de las centrales de tecnología más antigua y establecer un mecanismo de prórroga para las más modernas, que les permitiría colocarse en el entorno de los 40 años, más o menos en el de Garoña«, añadió.

Además, dijo que Alemania incorpora además una tasa a las centrales que «retornaría al Estado un volumen de financiación nada despreciable para incorporar nuevas líneas de apoyo económico a las renovables».

En todo caso, Morán recalcó que la regulación de la energía nuclear en Alemania es «más exigente» que en España y ha apuntado que del mismo modo que Alemania se aproxima en cuanto a la vida útil, «España debería aproximarse a la legislación alemana» en seguridad, niveles de exigencia medioambiental y retorno de plusvalías.

En este sentido, añadió que España se encuentra en un proceso de revisión de la legislación y que «no sería despreciable» incluir las medidas germanas. Por ejemplo, señaló que Alemania tiene leyes «más restrictivas y duras» en garantías ambientales, «cuestión que el Gobierno español pretende incorporar».

Angela Merkel confía en que sacará adelante el proyecto de ley para ampliar la vida útil de todas las centrales nucleares

Su coalición de centro-derecha puso fin a meses de divisiones acordando que las 17 centrales nucleares del país operarán más años de lo previsto inicialmente, lo que dará a cada reactor una vida adicional de unos 12 años de media. El acuerdo se produce antes de que el Gobierno presente este mes un plan energético integral y aborda las preocupaciones en el seno de la coalición y en la industria sobre la suerte de estas centrales, la última de las cuales debía cerrar en 2021.

«Estoy animada de que (el proyecto de ley) se sostendrá ante potenciales recursos», aseveró Merkel en rueda de prensa en Berlín. «Creemos que podemos promulgar esta ley sin la aprobación» del Bundesrat, la Cámara Alta, añadió.

Tanto el Partido Social Demócrata (SPD) como los Verdes, principales formaciones de la oposición, ya han adelantado que recurrirán legalmente la intención de Merkel de obviar a la Cámara Alta, que la coalición gobernante controlaba hasta mayo pasado. Ambos partidos han prometido que revocarán esta medida si llega a aprobarse de ganar las próximas elecciones en 2013.

Los alemanes son mayoritariamente contrarios a la construcción de nuevas centrales nucleares y está prevista una gran protesta para el próximo 18 de septiembre contra la posibilidad de que se amplíe su periodo de vida.

La legislación para el cierre progresivo de las centrales nucleares alemanas entró en vigor en 2002, tras ser aprobado por el Gobierno de coalición del SPD y los Verdes del entonces canciller Gerhard Schroeder.

La oposición acusa al gobierno de vender la seguridad de la población

La oposición alemana acusó al gobierno de Merkel de haber vendido a los consorcios energéticos la seguridad de la población del país con su acuerdo para prolongar la vida de las centrales nucleares.

«La seguridad de los alemanes ha sido vendida a cuatro consorcios. En Alemania nunca había habido una impresión tan clara de que la política estaba a la venta«, dijo el jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), el mayor en la oposición, Sigmar Gabriel.

El jefe del grupo parlamentario de Los Verdes, Jürgen Trittin, dijo, por su parte, que el llamado compromiso nuclear no era ningún compromiso sino «un regalo de miles de millones a los consorcios RWE, E.On, EnBW y Vattenfall».

Trittin, que como ministro de Medioambiente negoció el abandono de la energía nuclear que se aprobó en 2001, dijo que el compromiso de Merkel hacía incluso más concesiones que las que habían pedido los consorcios en ese entonces.

Según el acuerdo de abandono de la energía nuclear alcanzado por el gobierno rojiverde, la última central nuclear habría sido desconectada alrededor de 2025. Ahora, con la prolongación decidida por el gobierno de Merkel, algunas centrales podrán funcionar por lo menos hasta 2040.

La presidenta de Los Verdes, Claudia Roth, dijo que el gobierno había vuelto a despertar uno de los grandes conflictos de la sociedad alemana sin necesidad alguna.

También organizaciones no gubernamentales, como NABU o Greenpeace, criticaron el acuerdo y acusaron a Merkel de haberse entregado al sector atómico.

Los consorcios ganarán 127.000 millones de euros

Por su parte, los cuatro principales consorcios energéticos alemanes ganarán hasta 127.000 millones de euros adicionales con la prolongación de la vida de las centrales nucleares, según cálculos del Öko-Institut de Friburgo.

Según el mismo instituto, sólo el 25 por ciento de las ganancias adicionales se verán afectadas por el nuevo impuesto a los componentes atómicos y los pagos que deberán realizar para el fomento de las energías renovables.

El PSOE afirma que la vida útil de las centrales nucleares alemanas se ha equiparado a la de Garoña

En España, el portavoz de Medio Ambiente del PSOE en el Congreso de los Diputados, Hugo Morán, afirmó que la vida útil de las centrales nucleares alemanas se ha equiparado a la de Garoña después de que el Gobierno de Angela Merkel haya decidido que van a seguir activas 12 años más.

El diputado socialista explicó que Alemania tenía un acuerdo desde hace años por el que las nucleares contaban con una vida útil de 32 años, situando en 2020 el cierre de todos los reactores.

«Lo que hace ahora es ratificar un proceso de cierre de las centrales de tecnología más antigua y establecer un mecanismo de prórroga para las más modernas, que les permitiría colocarse en el entorno de los 40 años, más o menos en el de Garoña«, añadió.

Además, dijo que Alemania incorpora además una tasa a las centrales que «retornaría al Estado un volumen de financiación nada despreciable para incorporar nuevas líneas de apoyo económico a las renovables».

En todo caso, Morán recalcó que la regulación de la energía nuclear en Alemania es «más exigente» que en España y ha apuntado que del mismo modo que Alemania se aproxima en cuanto a la vida útil, «España debería aproximarse a la legislación alemana» en seguridad, niveles de exigencia medioambiental y retorno de plusvalías.

En este sentido, añadió que España se encuentra en un proceso de revisión de la legislación y que «no sería despreciable» incluir las medidas germanas. Por ejemplo, señaló que Alemania tiene leyes «más restrictivas y duras» en garantías ambientales, «cuestión que el Gobierno español pretende incorporar».

Angela Merkel confía en que sacará adelante el proyecto de ley para ampliar la vida útil de todas las centrales nucleares

Su coalición de centro-derecha puso fin a meses de divisiones acordando que las 17 centrales nucleares del país operarán más años de lo previsto inicialmente, lo que dará a cada reactor una vida adicional de unos 12 años de media. El acuerdo se produce antes de que el Gobierno presente este mes un plan energético integral y aborda las preocupaciones en el seno de la coalición y en la industria sobre la suerte de estas centrales, la última de las cuales debía cerrar en 2021.

«Estoy animada de que (el proyecto de ley) se sostendrá ante potenciales recursos», aseveró Merkel en rueda de prensa en Berlín. «Creemos que podemos promulgar esta ley sin la aprobación» del Bundesrat, la Cámara Alta, añadió.

Tanto el Partido Social Demócrata (SPD) como los Verdes, principales formaciones de la oposición, ya han adelantado que recurrirán legalmente la intención de Merkel de obviar a la Cámara Alta, que la coalición gobernante controlaba hasta mayo pasado. Ambos partidos han prometido que revocarán esta medida si llega a aprobarse de ganar las próximas elecciones en 2013.

Los alemanes son mayoritariamente contrarios a la construcción de nuevas centrales nucleares y está prevista una gran protesta para el próximo 18 de septiembre contra la posibilidad de que se amplíe su periodo de vida.

La legislación para el cierre progresivo de las centrales nucleares alemanas entró en vigor en 2002, tras ser aprobado por el Gobierno de coalición del SPD y los Verdes del entonces canciller Gerhard Schroeder.

La oposición acusa al gobierno de vender la seguridad de la población

La oposición alemana acusó al gobierno de Merkel de haber vendido a los consorcios energéticos la seguridad de la población del país con su acuerdo para prolongar la vida de las centrales nucleares.

«La seguridad de los alemanes ha sido vendida a cuatro consorcios. En Alemania nunca había habido una impresión tan clara de que la política estaba a la venta«, dijo el jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), el mayor en la oposición, Sigmar Gabriel.

El jefe del grupo parlamentario de Los Verdes, Jürgen Trittin, dijo, por su parte, que el llamado compromiso nuclear no era ningún compromiso sino «un regalo de miles de millones a los consorcios RWE, E.On, EnBW y Vattenfall».

Trittin, que como ministro de Medioambiente negoció el abandono de la energía nuclear que se aprobó en 2001, dijo que el compromiso de Merkel hacía incluso más concesiones que las que habían pedido los consorcios en ese entonces.

Según el acuerdo de abandono de la energía nuclear alcanzado por el gobierno rojiverde, la última central nuclear habría sido desconectada alrededor de 2025. Ahora, con la prolongación decidida por el gobierno de Merkel, algunas centrales podrán funcionar por lo menos hasta 2040.

La presidenta de Los Verdes, Claudia Roth, dijo que el gobierno había vuelto a despertar uno de los grandes conflictos de la sociedad alemana sin necesidad alguna.

También organizaciones no gubernamentales, como NABU o Greenpeace, criticaron el acuerdo y acusaron a Merkel de haberse entregado al sector atómico.

Los consorcios ganarán 127.000 millones de euros

Por su parte, los cuatro principales consorcios energéticos alemanes ganarán hasta 127.000 millones de euros adicionales con la prolongación de la vida de las centrales nucleares, según cálculos del Öko-Institut de Friburgo.

Según el mismo instituto, sólo el 25 por ciento de las ganancias adicionales se verán afectadas por el nuevo impuesto a los componentes atómicos y los pagos que deberán realizar para el fomento de las energías renovables.

El PSOE afirma que la vida útil de las centrales nucleares alemanas se ha equiparado a la de Garoña

En España, el portavoz de Medio Ambiente del PSOE en el Congreso de los Diputados, Hugo Morán, afirmó que la vida útil de las centrales nucleares alemanas se ha equiparado a la de Garoña después de que el Gobierno de Angela Merkel haya decidido que van a seguir activas 12 años más.

El diputado socialista explicó que Alemania tenía un acuerdo desde hace años por el que las nucleares contaban con una vida útil de 32 años, situando en 2020 el cierre de todos los reactores.

«Lo que hace ahora es ratificar un proceso de cierre de las centrales de tecnología más antigua y establecer un mecanismo de prórroga para las más modernas, que les permitiría colocarse en el entorno de los 40 años, más o menos en el de Garoña«, añadió.

Además, dijo que Alemania incorpora además una tasa a las centrales que «retornaría al Estado un volumen de financiación nada despreciable para incorporar nuevas líneas de apoyo económico a las renovables».

En todo caso, Morán recalcó que la regulación de la energía nuclear en Alemania es «más exigente» que en España y ha apuntado que del mismo modo que Alemania se aproxima en cuanto a la vida útil, «España debería aproximarse a la legislación alemana» en seguridad, niveles de exigencia medioambiental y retorno de plusvalías.

En este sentido, añadió que España se encuentra en un proceso de revisión de la legislación y que «no sería despreciable» incluir las medidas germanas. Por ejemplo, señaló que Alemania tiene leyes «más restrictivas y duras» en garantías ambientales, «cuestión que el Gobierno español pretende incorporar».

La industria nuclear pide seguir el ejemplo de Alemania y revocar el cierre de Garoña

María Teresa Domínguez incidió en que la iniciativa de la canciller alemana, Angela Merkel, revoca una decisión política «firme y del más alto nivel», según la cual los reactores deberían ser clausurados en 2021.

«Lo valoramos muy positivamente. Alemania es la última en reconsiderar decisiones que ya se habían tomado, relativas a la prolongación de la vida en las centrales. Además, ya lo han hecho Suecia y Bélgica, con decisiones incluso de leyes. Por ser el último país y tener la influencia que tiene en Europa, lo consideramos de un valor muy importante que podría servir de referencia para España», señaló Domínguez.

«Nosotros vamos a apoyar que se siga un camino parecido en España», indicó la presidenta del Foro Nuclear. Desde su punto de vista, una central es «un bien adquirido por un país» que debe utilizarse tanto tiempo como sea seguro y añadió que es el Consejo de Seguridad Nuclear quien debe dictaminar sobre los niveles de seguridad.

«Especialmente deberían reconsiderar la postura de Santa María de Garoña, de igual forma que el resto de países europeos han valorado el papel de las nucleares en este periodo de transición. España debería tomar una decisión análoga», dijo Domínguez abogando para que la vida de las plantas se extienda diez años más, incluida la de Garoña, y añadió que «todo se puede volver a valorar, también la decisión de Garoña».

Por otro lado, Domínguez confió en que la postura de Alemania, al fin y al cabo uno de los países con más peso en la Unión Europea, ejerza influencia en Europa y, en concreto, en España.

Desde el punto de vista del Foro Nuclear, la decisión alemana es un ejemplo de planificación energética, ya que se ha tomado con tiempo suficiente para que la vida de las centrales se prolongue «de forma natural, sin paralizar su operación ni las inversiones».

Finalmente, Domínguez destacó la apuesta de Alemania por las energías renovables, «de la que nadie duda». Por ello, añadió, «este paso significa que, para la transición a otro modelo energético, al que se llegará en unas dos décadas, es imprescindible valorar la energía nuclear; al menos durante esa transición. La decisión de Alemania es la confirmación de que la nuclear es necesaria«, concluyó.

Los ecologistas temen que España imite a Alemania

Por su parte, los representantes de organizaciones ecologistas manifestaron su temor a que España imite la decisión de Alemania y, finalmente, prolongue la vida útil de sus centrales nucleares.

Así, el coordinador del área de energía de Ecologistas en Acción, Javier González, recordó que «en España el Gobierno ha permitido a la central nuclear de Garoña (Burgos) vivir dos años más de lo previsto» y que, además, «el PP dijo que si gobierna le alargará la vida en 10 años». Por eso, descartó que, finalmente, los dirigentes españoles, tomen medidas similares a los alemanes, que acaban de prorrogar la vida media de sus instalaciones en doce años.

Mientras, la responsable de cambio climático de WWF, Mar Asunción, lamentó que España, que era un «ejemplo para el mundo en energías renovables», se está «alejando de estas», al tiempo que explica que alargar el funcionamiento de las centrales nucleares en estos momentos es inadecuado porque la crisis económica supone «una oportunidad para cambiar el modelo hacia las energías renovables».

Por su parte, la responsable de la campaña cambio climático y energía de Greenpeace, Sara Pizzinato, calificó de «irresponsable» la medida, ya que «supone dar un hachazo a las renovables que han generado más de 250.000 puestos de trabajo». Además, señaló que «sería un gravísimo error si España tomara la misma decisión porque no se puede abogar por el mantenimiento de las centrales, en muchos casos obsoletas».

Por otro lado, la directora ambiental de Amigos de la Tierra España pidió un pacto de estado sobre energía que «apueste por un modelo energético ambientalmente coherente y socialmente justo».

La industria nuclear pide seguir el ejemplo de Alemania y revocar el cierre de Garoña

María Teresa Domínguez incidió en que la iniciativa de la canciller alemana, Angela Merkel, revoca una decisión política «firme y del más alto nivel», según la cual los reactores deberían ser clausurados en 2021.

«Lo valoramos muy positivamente. Alemania es la última en reconsiderar decisiones que ya se habían tomado, relativas a la prolongación de la vida en las centrales. Además, ya lo han hecho Suecia y Bélgica, con decisiones incluso de leyes. Por ser el último país y tener la influencia que tiene en Europa, lo consideramos de un valor muy importante que podría servir de referencia para España», señaló Domínguez.

«Nosotros vamos a apoyar que se siga un camino parecido en España», indicó la presidenta del Foro Nuclear. Desde su punto de vista, una central es «un bien adquirido por un país» que debe utilizarse tanto tiempo como sea seguro y añadió que es el Consejo de Seguridad Nuclear quien debe dictaminar sobre los niveles de seguridad.

«Especialmente deberían reconsiderar la postura de Santa María de Garoña, de igual forma que el resto de países europeos han valorado el papel de las nucleares en este periodo de transición. España debería tomar una decisión análoga», dijo Domínguez abogando para que la vida de las plantas se extienda diez años más, incluida la de Garoña, y añadió que «todo se puede volver a valorar, también la decisión de Garoña».

Por otro lado, Domínguez confió en que la postura de Alemania, al fin y al cabo uno de los países con más peso en la Unión Europea, ejerza influencia en Europa y, en concreto, en España.

Desde el punto de vista del Foro Nuclear, la decisión alemana es un ejemplo de planificación energética, ya que se ha tomado con tiempo suficiente para que la vida de las centrales se prolongue «de forma natural, sin paralizar su operación ni las inversiones».

Finalmente, Domínguez destacó la apuesta de Alemania por las energías renovables, «de la que nadie duda». Por ello, añadió, «este paso significa que, para la transición a otro modelo energético, al que se llegará en unas dos décadas, es imprescindible valorar la energía nuclear; al menos durante esa transición. La decisión de Alemania es la confirmación de que la nuclear es necesaria«, concluyó.

Los ecologistas temen que España imite a Alemania

Por su parte, los representantes de organizaciones ecologistas manifestaron su temor a que España imite la decisión de Alemania y, finalmente, prolongue la vida útil de sus centrales nucleares.

Así, el coordinador del área de energía de Ecologistas en Acción, Javier González, recordó que «en España el Gobierno ha permitido a la central nuclear de Garoña (Burgos) vivir dos años más de lo previsto» y que, además, «el PP dijo que si gobierna le alargará la vida en 10 años». Por eso, descartó que, finalmente, los dirigentes españoles, tomen medidas similares a los alemanes, que acaban de prorrogar la vida media de sus instalaciones en doce años.

Mientras, la responsable de cambio climático de WWF, Mar Asunción, lamentó que España, que era un «ejemplo para el mundo en energías renovables», se está «alejando de estas», al tiempo que explica que alargar el funcionamiento de las centrales nucleares en estos momentos es inadecuado porque la crisis económica supone «una oportunidad para cambiar el modelo hacia las energías renovables».

Por su parte, la responsable de la campaña cambio climático y energía de Greenpeace, Sara Pizzinato, calificó de «irresponsable» la medida, ya que «supone dar un hachazo a las renovables que han generado más de 250.000 puestos de trabajo». Además, señaló que «sería un gravísimo error si España tomara la misma decisión porque no se puede abogar por el mantenimiento de las centrales, en muchos casos obsoletas».

Por otro lado, la directora ambiental de Amigos de la Tierra España pidió un pacto de estado sobre energía que «apueste por un modelo energético ambientalmente coherente y socialmente justo».