Zapatero y Sebastián niegan que la política nuclear del Gobierno haya cambiado por «una enmienda Lampedusa»

Los nacionalistas catalanes y vascos lograron introducir en el Senado una enmienda al proyecto de Ley de Economía Sostenible (LES) que prescinde del límite de 40 años de vida útil que se mencionaba en el texto original del Congreso.

Para los nacionalistas, este cambio permitirá a las centrales nucleares seguir operando más allá de 40 años si sus titulares así lo solicitan, teniendo en cuenta las decisiones del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y la evolución de la demanda y la tecnología.

Sin embargo, José Luis Rodríguez Zapatero, preguntado sobre si el Ejecutivo había cambiado su política nuclear, ha respondido tajante que«no». A renglón seguido ha admitido que no se esperaba la pregunta.

Por su parte, el ministro de Industria ha dicho que «el Gobierno siempre ha dicho que a partir de los 40 años la primera palabra la tiene el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y a partir de ahí el Gobierno es el que decide en función de unos condicionamientos de seguridad, económicos, sociales y medioambientales».

En ese sentido, ha recalcado que la posibilidad de alargar la vida de las centrales nucleares más allá del límite de los 40 años «siempre ha estado abierta». «Lo hemos dicho muchas veces (…). El Gobierno ha sido el primero que ha definido el concepto de vida de diseño, 40 años, y de vida útil, que lo determina el Consejo de Seguridad Nuclear», ha asegurado.

El ministro de Industria ha explicado que si el informe preliminar elaborado por el CSN es negativo, se convierte en vinculante. Pero que si es favorable a alargar la vida de la central, es el Gobierno de turno quien toma la decisión. «Defendemos que sea el Gobierno quien decida», ha repetido.

«Nuestro deseo es que todas las fuentes energéticas sean lo más baratas posibles, sabiendo que partimos de un handicap muy importante, que es nuestra enorme dependencia energética del gas y del petróleo que prácticamente en un cien por cien importamos del exterior», ha indicado, convencido de que ahora hay que continuar con las políticas de energías renovables y de ahorro y eficiencia.

También, la vicepresidenta segunda y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ha negado que el Gobierno haya «cambiado nada» su posición sobre la vida útil de las centrales nucleares, puesto que «siempre dijo» que «había esa posibilidad» y lo que ha hecho el PSOE al aprobar una enmienda a la Ley de Economía Sostenible que no limita dicha vida útil es «ser coherentes con esa posibilidad».

Salgado ha extraído del debate sobre la vida útil de las centrales la de Santa María de Garoña (Burgos), cuyo cierre ya quedó fijado por el Gobierno y la cámara para el año 2013. Según la ministra, Garoña «es una central en particular, esto es para otras».

Asimismo, el portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, ha asegurado que la enmienda del Senado no supone un cambio de postura del Gobierno porque no se tomará ninguna decisión sobre la prórroga de las centrales hasta 2020 y tampoco contradice la apuesta socialista por las renovables.

Alonso ha afirmado que esa enmienda busca definir el papel de la energía nuclear en la «cesta energética», pero ha asegurado que no se puede interpretar que esto suponga de facto una ampliación de la operación de las centrales, que acaban su plazo de vida en servicio a partir de 2020.

«La enmienda dice lo que dice, es muy general y no afirma ni una cosa ni la otra», ha repetido en seis ocasiones el dirigente socialista, quien ha pedido no hacer interpretaciones sobre la desaparición de ese plazo. De hecho, «la decisión final sobre la vida útil de las centrales nucleares al sigue en manos del propio Gobierno, como sucedía hasta ahora».

Preguntado si la supresión del plazo de 40 años puede afectar a la central de Garoña, cuyo cierre está programado precisamente por cumplir cuatro décadas de funcionamiento, Alonso ha asegurado que «no tiene ninguna constancia» de que el Gobierno pueda cambiar su criterio sobre el cierre de la central burgalesa.

Asimismo, fuentes del Ejecutivo y del PSOE coincidieron en definir la citada enmienda como «una enmienda Lampedusa», en alusión al autor de la novela «El gatopardo», cuyo protagonista, un aristócrata siciliano de mediados del siglo XIX, ironizaba sobre la liberalización que iría aparejada a la reunificación italiana indicando que a veces hay que cambiar algo para que en el fondo no cambie nada.

El PNV dice que el cambio sobre el periodo de vida útil de las nucleares excluye a Garoña

Por su parte, el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, ha aclarado que la enmienda introducida por su formación y CiU que abre la puerta a que las centrales nucleares puedan seguir operando más allá de 40 años si sus titulares así lo solicitan excluye explícitamente a la central de Santa María de Garoña (Burgos).

Erkoreka ha afirmado que esta medida permite dar claridad a la «totalmente indefinida política energética del Gobierno», tal y como reclamaban la sociedad y el propio sector energético, al tiempo que consolida la incorporación de la energía nuclear en el mix energético a futuro.

En este sentido, ha asegurado que la modificación cuenta con un consenso «nada desdeñable» y responde a los acuerdos alcanzados en el marco de la Subcomisión de Estrategia Energética, aunque aún quedan «otras decisiones que incorporar al ordenamiento jurídico.

CiU contradice al PNV y afirma que el Gobierno puede ampliar la vida de Garoña

Sin embargo, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, ha asegurado que la enmienda introducida por su formación y el PNV sí faculta al Gobierno para prorrogar la vida de la central de Santa María de Garoña (Burgos) y «replantearse» su cierre.

A su juicio, se ha dado paso a una «importante cuestión» a eliminar el límte de 40 años introducido por el PSOE y se abre la posibilidad de fijar un ‘mix’ hasta 2035, tal y como recoge el pacto social entre Gobierno y agentes sociales que incluya a las nucleares, ya que las ocho centrales existentes –además de Garoña– concluína su vida útil a partir de 2020.

«Esta enmienda pone fin a un debate ideológico innecesario que ha presentado a la renovables como energías de progreso y progresistas y a la nuclear como anacrónica y retrógrada», ha afirmado Duran, quien ha asegurado que «necesitamos ambas fuentes de energía».

Duran ha asegurado que al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha visto forzado a un «cambio de rasante» y asumir «de una vez por todas» lo mismo que otros países del entorno español están volviendo a aceptar, esto es, el papel de las nucleares.

El PP dice que la enmienda confirma la «absoluta falta de criterio» del PSOE

Para Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz parlamentaria del PP en el Congreso, la introducción de la enmienda conjunta de CiU y PNV que abre la puerta a que las centrales nucleares puedan seguir operando más allá de 40 años, pone de manifiesto la «absoluta falta de criterio» del Gobierno en política energética, tras cambiar «hasta en siete ocasiones» su posición.

Sáenz de Santamaría, que ha atribuido al PP la paternidad de la enmienda pactada por los nacionalistas en la Cámara Alta, ha asegurado que tras estas «siete» rectificaciones el Gobierno ha mostrado ser «pro nuclear, un poco nuclear y no nuclear al mismo tiempo».

Sáenz de Santamaría ha denunciado los «vaivenes» en la tramitación de la LES. «No tiene un solo criterio, dependen a quien le preguntas y del día que preguntas», ha afirmado, recodando que fue una enmienda del PSOE en el Congreso la que introdujo el límite de los 40 años.

ERC asegura que la norma favorece al «lobby eléctrico»

Sin embargo, ERC ha rechazado la norma. Su portavoz parlamentario, Joan Ridao, ha calificado la enmienda de «regresión que favorece al lobby eléctrico».

«Nos preocupa y no estamos de acuerdo», ha afirmado Ridao, quien ha asegurado que el horizonte de 40 años era «razonable» y suponía un «estímulo para las energías renovables como alternativas» a la nuclear, que, a su juicio, presente «todo tipo de inconvenientes» en terreno ecológico y de salud.

Ridao ha señalado que «hay territorios que han pagado el peaje con exceso», como es el caso del sur de Cataluña. Por eso ha advertido de que «debe haber un cierto equilibrio y un reparto solidario a nivel territorial de lo que son los costes de una energía nuclear que presenta muchísimos problemas desde el punto de vista de la seguridad».

ERC apoya, «como el PSOE en su programa electoral, fijar un horizonte temporal razonable para el cierre de las actuales centrales nucleares», atendiendo, entre otras cosas, a la necesidad de «potenciar las energías renovables».

Además, ha recordado que la energía nuclear tiene problemas aparejados: la complejidad de gestionar sus residuos, así como todo lo que tiene que ver con la seguridad y la salud publica.

La Sociedad Nuclear Española aplaude que las centrales puedan operar más de 40 años

Por otro lado, la Sociedad Nuclear Española (SNE) ha expresado su satisfacción ante la aprobación de la enmienda del Senado al proyecto de Ley de Economía Sostenible que permitirá que las nucleares puedan operar «más allá de los 40 años, siempre que lo soliciten sus titulares» y que el Consejo de Seguridad Nuclear «en función de los requisitos de seguridad y protección radiológica».

A su juicio, este acuerdo proporciona «una visión de futuro para mantener un sistema eléctrico sostenible» ya que la energía en España es «escasa» así como «una cuestión de estado». Por este motivo, considera que los acuerdos multipartidistas que «cabalmente deciden lo que más conviene» a la sociedad son positivos.

En este sentido, insiste en que la energía nuclear es una fuente de producción eléctrica, que «cumple con la garantía de suministro, con costes bajos y estables, respetando el medioambiente».

Además, considera que la nuclear es «una firme candidata a seguir produciendo, tanto en el presente como en el futuro», frente a la evolución de la demanda energética y «gracias» a la constante inversión que se realiza en las centrales para estar tecnológicamente actualizadas.

Con respecto a España, la SNE insiste en que «todas» las plantas atómicas que están en funcionamiento están supervisadas por el CSN y tienen «capacidad para seguir operando a largo plazo».

AMAC pide ampliar la vida de la central nuclear de Garoña

También la Asociación de Municipios en Áreas con Centrales Nucleares (AMAC) ha «celebrado» la enmienda y ha manifestado su satisfacción por que se retire la referencia a los 40 años pues, a su juicio, hablar de 40 años como vida útil «es un concepto erróneo», al tiempo que exigen que «el nuevo texto pueda aplicarse a la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos)», sobre la que pesa una orden ministerial de cierre definitivo previsto para julio de 2013.

En este sentido, el portavoz ha reiterado su posición respecto a Garoña, cuyo cierre está recurrido por AMAC. «Creemos que debería ser así y que Garoña no se cierre, aunque hasta ahora, la decisión es que se va a cerrar», ha agregado.

20 activistas de Greenpeace suben la nuclear de Cofrentes

Según informaron fuentes de la organización ecologista, seis escaladores se encaramaron a la torre de refrigeración, de 125 metros de altura, donde escribieron el mensaje «Peligro nuclear». Mientras tanto, otro grupo de activistas desplegó una pancarta con el lema «Cofrentes: cierre ya».

Según Greenpeace, «tras esta acción de protesta pacífica ha quedado demostrada la falta de seguridad de Cofrentes», por lo que exige el cierre de la central.

Greenpeace pide al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y al Gobierno que no se renueve el permiso de explotación de Cofrentes, que vence el próximo 19 de marzo, y se proceda a su cierre definitivo.

«Las centrales nucleares son instalaciones de alto riesgo, no solo por basarse en una tecnología peligrosa, sino también por ser, como reconocen abiertamente las agencias de inteligencia de todo el mundo, objetivo potencial de ataques terroristas«, declaró Carlos Bravo, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace.

La organización ecologista demanda al presidente José Luis Rodríguez Zapatero que apueste por un modelo energético «verdaderamente seguro». Por ello, le exige que cumpla el compromiso del PSOE de poner en marcha un plan de cierre de las centrales nucleares y de potenciar las energías renovables y el ahorro y la eficiencia energética.

«Pedimos a Gobierno, patronal y sindicatos que apoyen sin titubeos las energías renovables, aunque solo sea por el enorme potencial de creación de empleo que tienen, y se olviden de la energía nuclear, que, además de ser sucia y peligrosa, genera muy pocos puestos de trabajo comparativamente», añadió Bravo.

Greenpeace esgrime el contenido del informe «Estudio sobre el empleo asociado al impulso de las energías renovables en España«, del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y de Comisiones Obreras, presentado el pasado 11 de noviembre, según el cual el número de empleos directos actuales que proporcionan las renovables es de más de 75.000 y se cifra en otros 128.000 empleos directos el potencial laboral de las renovables para 2020, teniendo en cuenta solo las previsiones oficiales de crecimiento de las energías renovables.

En cambio, según datos de Comisiones Obreras, el sector nuclear contaba en 2005 con 4.124 empleados, de los cuales el 52,8% pertenecían a la plantilla fija de las centrales nucleares.

Greenpeace incide en que la central nuclear de Cofrentes «es una instalación peligrosa que cuenta con un interminable listado de fallos y de problemas de seguridad sin resolver, lo que evidencia el agotamiento de su vida útil».

Por ejemplo, indica, «el pasado 7 de febrero sufrió un fallo en la apertura de la válvula del circuito de seguridad. Este tipo de fallos se ha repetido sistemáticamente en los últimos años, lo que ha provocado la declaración de continuas prealertas de emergencia. A pesar de las inspecciones del CSN, el problema sigue sin resolverse».

Entre las muchas deficiencias identificadas, Greenpeace destaca las relacionadas con los sistemas de lucha contra incendios, el acceso a la Sala de Control, el aumento de las dosis recibidas por los trabajadores en el mantenimiento, el desafío a los márgenes de seguridad en los sistemas de refrigeración de emergencia o la tardanza en los análisis de sucesos.

«Estos graves problemas de seguridad demuestran el envejecimiento de la central nuclear de Cofrentes y, por ello, un riesgo cada vez más alto de sufrir un accidente», afirma Greenpeace. «No tiene sentido asumir ese riesgo, que podría tener un altísimo coste para la salud, el medio ambiente y la economía, cuando la viabilidad técnica y económica de un sistema de generación eléctrica basado al 100% en tecnologías renovables es un hecho ya comprobado», manifestó Bravo.

La organziación ecologista asegura que «numerosos informes demuestran de forma científica la viabilidad de un sistema 100% renovable, entre ellos el elaborado por la Fundación Ideas para el Progreso del PSOE en el que se concluye que las centrales nucleares son un gran obstáculo para el despliegue a gran escala de las energías renovables».

Cofrentes declara Alerta de Emergencia y el CSN activa su organización de respuesta a emergencias

Por su parte, la central nuclear de Cofrentes (Valencia) ha declarado la Alerta de Emergencia, de acuerdo con su Plan de Emergencia Interior, ante la acción de protesta que está desarrollando la organización ecologista Greenpeace, mientras que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha activado su organización de respuesta a emergencias.

La organización de respuesta a emergencias del CSN implica la constitución su Sala de Emergencias (SALEM) y el mantenimiento de una continua comunicación de la misma con el Centro de Coordinación Operativa de la Subdelegación del Gobierno en Valencia.

La central continúa funcionando en condiciones estables y con todos los sistemas de seguridad disponibles. Algunos activistas permanecen en la zona de las torres de refrigeración de la planta, controlados por las fuerzas de seguridad aunque no han accedido a las zonas vitales de la instalación, según las mismas fuentes.

Ante esta situación, se han activado los procedimientos establecidos en el plan de seguridad de la central y de las autoridades competentes coordinadas por la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, entre las que se encuentran diversas unidades de la Guardia Civil.

Además, se ha reforzado el control de accesos a la central. El CSN mantendrá su dispositivo de seguimiento en coordinación con las autoridades y con la central nuclear mientras sea necesario, han informado.

Un vigilante de seguridad de Cofrentes resulta herido leve y otros dos con contusiones

Un vigilante de seguridad de Cofrentes resultó herido leve y otros dos sufrieron contusiones durante la acción de protesta que desarrolla Greenpeace, según informó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). La central permanece funcionando en condiciones estables y con todos los sistemas de seguridad disponibles.

Cofrentes informó al CSN de que se contabilizaban unas 14 personas en la torre oeste de refrigeración, algunas de ellas encaramadas a la instalación. Todas ellas están controladas por la Guardia Civil y no han accedido a «zonas vitales» de la central. Asimismo, todos los equipos de seguridad se encuentran «adecuadamente protegidos» de acuerdo a los Planes de Seguridad Física de la instalación.

Asimismo, el titular informó de que está realizando rondas de vigilancia complementarias. Además, la central nuclear comunicó al CSN que, durante la acción, los activistas accedieron a la instalación tras romper el doble vallado de seguridad, que han cortado con herramientas mecánicas.

Según la comunicación recibida por el CSN, en esta acción, uno de los vigilantes de seguridad de la planta resultó herido leve y otros dos requirieron atención de los servicios médicos propios de la central, por contusiones.

La Ley de Economía Sostenible se abre a que las nucleares puedan operar más de 40 años

El texto, que tendrá que ser ratificado por el Pleno del Congreso de los Diputados, parte de dos enmiendas de los grupos nacionalistas que buscaban modificar el apartado c) del artículo 79 de la LES, que inicialmente señalaba que el Gobierno «mantendría» el calendario de operación de las centrales «considerando el plazo de cuarenta años para el que fueron diseñadas».

Esta mención a un periodo concreto, introducida por el PSOE en el primer trámite de la ley en la Cámara Baja, desaparece en el texto final, que plantea que el Ejecutivo «determinará» el nivel de participación de la energía nuclear en el ‘mix’ de acuerdo tanto con «el calendario de operación de las centrales existentes» como con «las renovaciones que, solicitadas por los titulares de las centrales, en el marco de la legislación vigente en su caso, correspondan».

El objetivo de CiU y PNV es que esta prórroga se conceda siempre y cuando el Consejo de Seguridad Nuclear dé el visto bueno y establezca los adecuados controles y requisitos técnicos en materia de seguridad y protección radiológica a cumplir por las instalaciones correspondientes.

Otros factores a tener en cuenta serán la evolución de la demanda, el desarrollo de nuevas tecnologías, la seguridad del suministro eléctrico, los costes de generación eléctrica y las emisiones de gases de efecto invernadero, y el marco de referencia establecido por la normativa europea vigente.

El portavoz económico de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, ha celebrado que su formación y el PNV hayan logrado un «cambio radical en la postura anacrónica y anticuada del PSOE», que considera un «planteamiento político electoralista» encabezado por el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, y por el ex ministro de Trabajo Jesús Caldera.

«Vale la pena remarcar que el PSOE dejará de remar contracorriente en todo aquello que afecta la energía nuclear«, ha asegurado el diputado catalán en un artículo en su página personal de Internet.

«Hemos dado una solución más moderna, más eficiente y de más rabiosa actualidad internacional que no cierra las puertas al uso de la energía nuclear más allá del 2020», afirma Sánchez Llibre, quien sostiene que se podrá trabajar para la configuración de un mix energético «sin excluir ninguna fuente de energía a priori a largo plazo que sea competitivo».

La República Checa ambiciona convertirse en una fuente de energía nuclear para Europa

«Somos uno de los pocos países de la Unión Europea que pueden construir nuevas centrales eléctricas. Estos países son cada vez menos», declaró al diario «Hospodarske Noviny» Vaclav Bartuska, responsable gubernamental para la ampliación de la central nuclear de Temelin.

Bartuska auguró la construcción en suelo checo de nuevas plantas generadoras de energía para Alemania y Reino Unido (actualmente netos importadores de energía checa), además del proyecto en marcha de central de gas en Celakovice, que realiza la eléctrica alemana RWE.

Entre las razones apuntadas por el experto checo figura la estrategia energética alemana, que aspira en 2050 a producir el 80 por ciento de la energía a partir de fuentes renovables, y la cobertura del 12 al 31 por ciento del consumo con energía importada.

Bartuska abogó por la «rápida ampliación de Temelin», una central nuclear controvertida por su seguridad, a ojos de sus vecinos de Austria, con lo que la capacidad se doblará de 2.000 megavatios actuales a 4.000 megavatios.

En el proyecto compiten la rusa Atomstrojexport, la francesa Areva y la estadounidense Westinghouse.

Bartuska informó que este año estará lista la documentación del proyecto, en 2012 se harán las ofertas, y en 2013 se tomará la decisión sobre el ganador del concurso.

Con un total de seis reactores (dos en Temelin y cuatro en Dukovany), la energía atómica en el país centroeuropeo supone el 30 por ciento de su producción de electricidad.

Miguel Sebastián dice que el ATC se autorizará en cuanto una CCAA garantice «que no se va a oponer» a su instalación

En una conferencia del Círculo Financiero en Barcelona, Miguel Sebastián ha recordado que los parlamentos de las tres comunidades con más opciones a acoger el almacén –Cataluña, Castilla y León y la Comunidad Valenciana– se han opuesto a ello, por lo que ha afirmado: «En cuanto alguna nos garantice que no se va a oponer a la instalación, lo autorizaremos».

Sebastián ha criticado que existe una «contradicción política y social» de España entorno a la energía nuclear, y ha lamentado que CiU haya expedientado al alcalde de Ascó, Rafael Vidal, por optar a acoger el almacén.

«No podemos defender la energía nuclear como fuente energética y luego oponernos, en todos los lugares, a un almacén seguro de residuos», ha sostenido Sebastián, que ha recordado que es imposible estar a favor de la energía nuclear pero en contra de tener residuos.

Sebastián ha celebrado que la política energética y el almacén de residuos forme parte del acuerdo social y económico firmado entre el Gobierno y los agentes sociales la pasada semana, y ha confiado en que en el futuro España tenga energía nuclear «pero con más coherencia».

Piden hasta 16 años de cárcel para cuatro mandos de Ascó I por la fuga radiactiva de 2007

El escrito de la Fiscalía achaca al director de la nuclear, el jefe del servicio de protección radiológica, el jefe de explotación de la central y el inspector residente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la posible comisión de un delito contra la seguridad colectiva por exposición de radiaciones ionizantes debida a una «imprudencia grave», además de un delito contra el medio ambiente, otro contra los derechos de los trabajadores y un cuarto por falsedad documental.

La denuncia se centra en los hechos que ocurrieron en noviembre de 2007, cuando la central de Ascó I emitió al exterior partículas radiactivas de la que no informó hasta abril del año siguiente, y que ya ocasionó en 2009 la imposición de una multa de 15,39 millones de euros por parte del Ministerio de Industria, la más alta de la historia nuclear española.

La Fiscalía señala en su escrito que la decisión es fruto de una «larga y laboriosa tarea de investigación», y evidencia que la fuga de las partículas no se debió a ningún tipo de fallo en los mecanismos, sino a «inaceptables negligencias» cometidas por los máximos responsables de la central.

Además, existieron una serie de imprudencias y omisiones que ocasionaron que las partículas se expandieran sin control, en algunos casos por la acción de seres humanos que ignoraban la existencia de la partícula portada.

Sobre ello, el servicio de Medio Ambiente de la Fiscalía recuerda que fueron halladas partículas radiactivas en la orilla opuesta del río Ebro, en una chatarrería situada a 60 kilómetros de Ascó, e incluso en el zapato de un trabajador que salía de la central, mientras que «no se cancelaron las visitas de grupos de estudiantes a la central» una vez conocida la fuga y dispersión de partículas.

La denuncia de la Fiscalía está dirigida contra el entonces director de la central Rafael Gasca –que fue destituido–, además del jefe de servicio de protección radiológica Francesc González –que también fue destituido tras el incidente–, el jefe de explotación J.S.R. y el inspector residente A.G.R.

Los delitos contra la seguridad colectiva por exposición a radiaciones están sancionados con penas de tres a seis años, el delito contra el medio ambiente con penas de dos a cuatro años, y el delito contra los derechos de los trabajadores y el de falsedad documental con penas que van de seis meses a tres años.

La Fiscalía recuerda en el escrito que el suceso se produjo mientras finalizaba la recarga de combustible, cuando un trabajador novel «siguiendo instrucciones verbales» vació de forma indebida un recipiente con 50 litros de líquido radiactivo que saltó a la rejilla de aspiración del circuito de ventilación de la central –que además no tenía en funcionamiento el sistema de ventilación de emergencia que habría evitado la emisión al exterior–.

El incidente fue clasificado con un nivel 2 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (Ines), que va de 0 a 7, y supuso la imposición por parte del Ministerio de Industria de la mayor multa de la historia nuclear española, un total de 15,4 millones de euros, que en su momento las entidades ecologistas criticaron porque consideraron que salía barato contaminar.

El reactor de Ascó I, de 1.032 megavatios de potencia, produce al año más de 760.000 megavatios por hora y es el cuarto de mayor potencia instalado en España. Inaugurado en 1983 y propiedad de Endesa, su actual permiso de explotación vence en octubre de este año.

El Consejo de Seguridad Nuclear estudia la denuncia

Asimismo, el Consejo de Seguridad Nuclear ha manifestado estar «estudiando» la denuncia presentada por la Fiscalía de Tarragona contra el ex director de la central nuclear de Ascó I y tres mandos más por la presunta comisión de cuatro delitos diferentes, con penas que suman hasta 16 años de prisión, por la fuga radiactiva de 2007.

Según han confirmado fuentes del CSN, sus servicios jurídicos están estudiando la documentación por lo que, de momento no se plantean hacer ninguna declaración hasta que no se haya analizado la denuncia «en profundidad».

En cualquier caso, el CSN ha subrayado su confianza en el inspector residente que, de hecho sigue realizando sus funciones en Ascó, y ha asegurado que el organismo regulador «confía en su trabajo», de modo que sigue siendo el mismo que cuando se produjo la fuga de partículas.

«Respaldamos y tenemos plena confianza en la labor del inspector residente en Ascó», han insistido.

Greenpeace pide que la denuncia contra Ascó sirva para negar la renovación de su licencia

Por su parte, Greenpeace ha solicitado que la denuncia de la Fiscalía de Tarragona sirva para negar la renovación del permiso de explotación de la planta, que vence en octubre de este año.

La organización ecologista afirma que el suceso denunciado, junto con los dos incidentes de nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (Ines) ocurridos durante el pasado mes de enero, muestran que la cultura de seguridad de la planta «sigue siendo pésima» y, por tanto, no se dan las condiciones para renovar el permiso de explotación de las centrales.

«Tras tres años en los que el CSN y el lobby nuclear han intentado quitar importancia a la liberación de partículas radiactivas en Ascó I, el fiscal de Tarragona ha recordado a la sociedad la gravedad de los hechos«, ha subrayado el responsable de la campaña de Energía de Greenpeace, Carlos Bravo, que señala además que, si el Gobierno concede la renovación del permiso de explotación, «demostraría no haber aprendido tampoco la lección».

Greenpeace ha valorado positivamente la iniciativa de la Fiscalía, y exige asimismo que se depuren todas las responsabilidades «para que este tipo de sucesos no se repitan en el futuro».

El PNV exige al Gobierno un plan para reactivar los pueblos alaveses afectados por el cierre de Garoña en el 2013

A su juicio, el próximo cierre de la central burgalesa provocará un «impacto negativo» tanto en el empleo como en la actividad económica de su área de influencia. Por ello, solicita «desde ya» planificar su reactivación económica y reindustrialización para evitar la desolación socioeconómica».

Es más, Emilio Olabarria sostiene que no se puede olvidar a los 13 municipios alaveses que están «en la zona de influencia» de Santa María de Garoña. Concretamente, pedirá al Gobierno que, «además de los planes articulados para relanzar la zona de el Valle de Tobalina y la Comarca de la Bureva en Burgos, se incluya el área alavesa que igualmente se verá afectada por ese cierre previsto para 2013″.

En su iniciativa, el diputado del PNV asegura que el cierre de la central, genera relevantes quebrantos económicos» a los municipios ubicados en el denominado perímetro de afectación que refieren, al empleo de los habitantes de estos municipios y a diversas actividades económicas.

«A estos efectos, y así ha ocurrido tradicionalmente, el cierre de las centrales nucleares ha generado siempre diversas actuaciones y Planes de Activación de la economía en dicha zona de afectación configurada por dos anillos concéntricos: uno de 10 km de diámetro y un segundo de 30 km de diámetro«, ha apuntado.

Según indica, «los círculos de afectación se han convertido en dos semicírculos, puesto que se han previsto diversos Planes de Reactivación Económica y Reindustrialización para los municipios afectados de la provincia de Burgos (particularmente el Valle de Tobalina y la Comarca de la Bureva)».

En cambio, recuerda que los 13 municipios alaveses ubicados en «la zona de afectación han quedado huérfanos de todo tipo de actuación económica que compense los perjuicios provocados por el cierre de la Central Nuclear».

En resumen, preguntará por las medidas que piensa adoptar el Gobierno para evitar los perjuicios económicos que deriven del cierre de la central nuclear y su impacto en el territorio histórico de Álava.

El PSOE propone que el futuro almacén nuclear (ATC) pague la tasa de residuos nucleares

En el texto de la enmienda, los socialistas plantean una nueva disposición adicional que modifique la Ley de 1997 del Sector Eléctrico, por la que se pide una nueva redacción de la «Tasa por la prestación de servicios de gestión de residuos radioactivos generados en otras instalaciones», es decir, que todas las instalaciones que manejan residuos nucleares abonen este impuesto con forme al principio de ‘quien contamina, paga’.

Hasta el momento, esta normativa no detalla qué tipo de instalaciones son las que deben pagar la tasa. Por ello, los socialistas especifican cuáles deberían ser las estructuras que tienen que acogerse a la norma, de acuerdo con el Reglamento de instalaciones Nucleares y Radiactivas, que ya lo concreta.

Así, serían susceptibles de pago: las centrales atómicas fijas que produzcan energía mediante un reactor nuclear; los reactores nucleares y estructuras que contengan combustible nuclear; las fábricas que utilicen combustibles nucleares para producir estas sustancias; los dispositivos que utilicen reacciones nucleares de fusión o fisión para producir energía; así como las instalaciones de almacenamiento de sustancias nucleares.

En la exposición de motivos, el PSOE argumenta que el objetivo de esta propuesta es simplificar los detalles de la tasa por la prestación del servicio de gestión de residuos radioactivos, así como modificar la definición de hecho imponible, sujeto pasivo y tipo de gravamen de la tasa para incluir la financiación de nuevos servicios de gestión de residuos radiactivos, que no están precisados en la normativa vigente.

Desde 2006, la gestión de los residuos en España se contempla en el «Plan General de Residuos Radioactivos», un plan de acción interministerial, gestionado por la empresa pública ENRESA, que es la que coordina toda la gestión de estos recursos.

El Almacén Temporal Centralizado es una instalación diseñada para guardar en un único lugar el combustible gastado de las centrales nucleares y los residuos de alta actividad que se producen en España.

Concretamente, la instalación no genera energía, ni es contaminante. Se dispone en superficie y almacenará en seco durante 60 años estos materiales mediante un sistema de espacios modulares. Además, aquí se centralizarán los procesos necesarios para la gestión temporal de todos los residuos radiactivos de alta actividad.

Hasta ahora los residuos permanecen en las piscinas de las centrales, pero por razones estratégicas y económicas, se ha optado por una solución integral. Por el momento, se está a la espera de que el Gobierno determine qué municipio será el candidato definitivo para ubicar esta instalación nuclear.

Melgar y Santervás asumen la dificultad de acoger el ATC y admiten la falta de apoyo de la Junta de Castilla y León

El proceso iniciado hace ahora 12 meses por el Ministerio de Industria, tenía en un primer momento la previsión de resolverse a lo largo del verano de 2010 y, de hecho, se llegó a dar la fecha del Consejo de Ministros del 2 de julio para la publicación del municipio que acogería el ATC de entre los ocho que finalmente entraron en el concurso.

Sin embargo, la decisión no se produjo en ese momento, ni tampoco en el mes de septiembre, cuando se dio a conocer que la población mejor situada según las puntuaciones de los técnicos era Zarra (Valencia). En sus últimas declaraciones sobre el asunto, el ministro Miguel Sebastián ha asegurado que se sigue buscando «el máximo consenso» para elegir definitivamente la ubicación, aunque ha advertido de que el Gobierno puede imponer la decisión.

No obstante, las informaciones de los últimos meses señalan de que Industria negocia principalmente con la Generalitat de Cataluña para situar el ATC en Ascó (Tarragona). En este sentido, tanto el Ministerio como el alcalde de Melgar de Arriba, Óscar Fernández Crespo, apuntan que uno de los motivos del retraso en la decisión ha sido el cambio de Gobierno en la Comunidad catalana tras la victoria electoral de CiU. Diversos medios también indicaron que el Gobierno no se había decido por Zarra por que la Comunidad Valenciana tampoco había dado el ‘sí’ a la operación.

Con todo ello, tanto Fernández Crespo, como su homólogo de Santervás de Campos, Santiago Baeza, asumen que la posibilidad de acoger el ATC es «muy difícil» en ambos casos –los dos municipios recibieron junto a Congosto de Valdavia (Palencia) y Albalá (Cáceres) las puntuaciones más bajas en los informes–, si bien consideran que deben seguir «luchando».

El ‘popular’ Baeza es ligeramente más optimista y señala que «mientras hay vida hay esperanza» y que la tardanza en la designación puede jugar a favor de los municipios que a priori tienen menores opciones. De hecho, ha asegurado que el ministro «da opciones a todos».

Sin embargo, Fernández Crespo indica que por esa misma tardanza será Ascó la localidad elegida, ya que se esperó a conocer el resultado de los comicios catalanes. De hecho, ha recordado que el municipio tarraconense y el de Yebra (Guadalajara) ya habían iniciado negociaciones con Industria antes de este proceso y a través de la Asociación de Municipios Nucleares.

Tanto el primer edil de Melgar como el de Santervás han apuntado que la Junta de Castilla y León «podría haber apoyado más» las candidaturas, pues Baeza ha recordado que se deberían haber pronunciado tanto si consideraban que el proyecto es negativo para la región como si creían que es bueno. Así, Fernández Crespo ha incidido en que el Gobierno regional habría tenido «una buena carta sobre la mesa» para dar opciones de futuro a una comarca como Tierra de Campos.

Hace un año se vivieron en ambos municipios protestas por parte de ciudadanos y de asociaciones ecologistas que se oponían a la instalación en los pueblos de una planta que consideran perjudicial para la salud y el medio ambiente. El alcalde de Melgar considera que la oposición se debía al «desconocimiento», mientras que Santiago Baeza ha constatado que «desde que se fueron los medios de comunicación no han vuelto por el pueblo».

Sin embargo, durante todo 2010 fue notable la actividad llevada a cabo por la Plataforma Antinuclear Tierra de Campos Viva con manifestaciones en localidades importantes de la comarca como Villalón de Campos (Valladolid) y Sahagún (León), Valladolid capital y Palencia. Además, realizaron marchas entre Melgar y Santervás (separados por 6 kilómetros). La agrupación ecologista ha considerado que los Ayuntamientos de Melgar de Arriba y de Santervás «no tienen razones para mantener sus candidaturas al cementerio nuclear que presentaron a espaldas de sus vecinos».

También han recordado que «no tiene sentido» mantenerlas pues a mediados de septiembre el Ministerio de Industria hacía público un informe en que colocaba a estas localidades entre las cuatro últimas, de las ocho que participan en este proceso de selección. Además, han añadido que «la gran mayoría» de los municipios de España situados junto a centrales nucleares han perdido población en los últimos años.

Por otra parte, han señalado que Melgar y Santervás «cuentan con la oposición de los ayuntamientos del entorno, que prácticamente en su totalidad han aprobado mociones en contra de que el cementerio nuclear se instale en las proximidades». Sin embargo, según la opinión de Baeza, en lo últimos meses algunos municipios de la zona se han sumado a las opiniones a favor del ATC.

Ambos regidores manifestaron que quieren seguir «luchando» por sus pueblos, aquejados del problema de la despoblación y situados a más de 80 kilómetros de la capital de la provincia. A este respecto, Fernández Crespo apuntó que ha mantenido alguna conversación para instalar en el municipio una planta de almacenamiento de CO2 en el subsuelo.

Caldera asegura que no hay «ninguna posibilidad» de que Zapatero alargue la vida de Garoña más allá del año 2013

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Jesús Caldera ha manifestado que son «cero» las posibilidades de que se conceda más vida útil a la central de Garoña.

«No es que lo crea, es que lo sé, que eso jamás ha formado parte de negociación ninguna, fue un malentendido que no sé cómo pudo llegar a estar en la opinión pública. Eso es muy poco serio», ha indicado en alusión a los rumores sobre que en las negociaciones entre el Gobierno y las organizaciones sociales se puso sobre la mesa el retraso en el cierre de la central nuclear de Garoña, previsto para 2013, a cambio de un pacto global en pensiones, reforma laboral y energía.

Según ha precisado, «el presidente del Gobierno tomó la decisión», con su apoyo, sobre la energía nuclear que «tiene unos riesgos enormes». «Hoy no es la energía del futuro. Los pronucleares saben muy bien que ese renacimiento no cabe en el mundo, no existe. Se están cerrando centrales nucleares, hay unas 450. Y la perspectiva es que, dentro de 25 años, hay que cerrar la mitad y no hay programas de renacimiento nuclear porque son carísimos, tienen riesgos inmensos«, ha añadido.

Asimismo, se ha preguntado «qué se hace con los residuos durante miles de años, cuando hay una alternativa extraordinaria en la que España está muy avanzada, como son las energías renovables». «Tenemos que convivir durante un periodo transitorio con esta energías, que ahora produce kilovatios baratos porque los hemos pagado a enormes precios los ciudadanos españoles, pero no es la energía del futuro», ha destacado.

En este sentido, ha defendido «la amortización, en su momento, de todas las centrales nucleares». «Y ésa es la posición, creo, del presidente, con flexibilidad, porque todo dependerá de los suministros energéticos, pero, desde luego, en el caso de Garoña, no se va a dar marcha atrás«, ha añadido. Por ello, ha insistido en que «no se va a revisar esa decisión y Garoña se cerrará en 2013«.