Alemania afirma que «el apagón nuclear» debería llevarse a cabo «tan rápido como sea razonable»

El ministro de Medio Ambiente, el cristianodemócrata Norbert Röttgen, realizó esta afirmación ante los medios de comunicación al hacer público el informe de la Comisión de Seguridad Nuclear (RSK), solicitado por el Ejecutivo federal a raíz del accidente de Fukushima.

«Debemos encontrar una forma de abandonar la energía atómica tan rápido como sea razonable», destacó Röttgen como una de las conclusiones fundamentales del informe, pero matizó de seguido que también queda patente en el documento que el «apagón nuclear» no puede ejecutarse «de forma inmediata».

Al informe de la RSK se sumará a finales de este mes el de la llamada Comisión Ética nombrada por el gobierno para proponer plazos para el abandono de la energía nuclear, documentos que el equipo de la canciller federal, Angela Merkel, reclamó antes de tomar una decisión.

Röttgen agregó que Alemania debería buscar fuentes de energía «más interesantes» y «seguras», en referencia a las renovables, y resaltó que los resultados obtenidos del examen de riesgos por las 17 centrales nucleares del país han sido «muy diferenciados».

Así, las siete centrales más antiguas del país -las que se cerraron de forma temporal tras el accidente de Fukushima- son las que peor han puntuado en este análisis técnico, que considera posibles inundaciones, ataques terroristas incluso con aviones suicidas, terremotos y fallos del suministro eléctrico, entre otras eventualidades.

Reiterando las evaluaciones políticas previas, estas siete instalaciones se situarían en el nivel de seguridad más bajo, grado uno -o incluso cero, en el caso de cuatro-, sobre un máximo de tres.

No obstante, Röttgen evitó decir que estas centrales atómicas, construidas antes de 1980, vayan a ser clausuradas permanentemente una vez que concluya la suspensión de tres meses que se les impuso para su revisión tras la catástrofe de Fukushima.

A este respecto, algunos políticos de la oposición, como el recién nombrado primer ministro del estado federado de Baden-Wurtemberg, el ecopacifista Winfried Kretschmann, expresaron ya sus dudas sobre la posibilidad de que estas antiguas instalaciones vuelvan a entrar en funcionamiento.

Las otras diez centrales, por su parte, lograron una calificación media de grado dos, aunque ninguna obtuvo en todas las categorías el grado dos. Ninguna alcanzó la máxima categoría de seguridad trazada por el informe de la RSK.

«En cada central atómica hay una mezcla de fortalezas y debilidades, lo que implica una serie de riesgos diferentes que ahora hemos identificado», apuntó Röttgen.

En este sentido, Rudolf Wieland, jefe de la RSK, añadió que ninguna ha obtenido el grado tres de media, que ninguna obtuvo en todos los apartados un grado dos y que sí que algunas alcanzaron en todas las categorías el grado uno.

El ministro subrayó que este informe técnico debe servir de base «real» y cualitativa, con nuevos datos fruto de un trabajo «intensivo», para que el Ejecutivo federal pueda alcanzar «una decisión» sobre el futuro de la energía atómica en Alemania.

«Esta imagen de conjunto de los riesgos debe servir de base para el debate sobre el abandono de la energía nuclear», afirmó el titular de Medio Ambiente alemán.

Esta previsto que a principios de junio el Ejecutivo encabezado por Angela Merkel apruebe su nuevo plan energético, que sustituirá al proclamado a finales del año pasado y que apostaba por prolongar el uso de la energía atómica.

La Sociedad Nuclear de España pide no aprovechar Fukushima para la introducción de intereses políticos

En una jornada sobre seguridad y energía nuclear organizada por la Asociación de Diplomados en Altos Estudios de la Defensa Nacional, Morales señaló que «no se debe aprovechar el momento para introducir componentes políticos, porque si se empiezan a primar otros intereses quién sabe lo que va a pasar».

Según garantizó, los reactores españoles «están al nivel más avanzado antes y después de Fukushima. Las centrales no son menos seguras que antes del accidente en Japón».

Asimismo, indicó que las centrales españolas ya contemplan protocolos de seguridad ante sucesos imprevisibles, tales como terremotos, inundaciones y pérdidas de suministro eléctrico. Además, recordó que a pesar de lo ocurrido en Lorca «España es zona de baja sismicidad».

Por otro lado, aclaró que las plantas españolas se han ido modernizando desde su construcción de modo constante de tal modo que a pesar de que tengan más de 30 años puede hablarse de «centrales antiguas pero no viejas» y en cualquier caso actualizadas y renovadas, como corresponde a una actividad fuertemente regulada.

Por su parte, la presidenta del Foro de la Industria Nuclear Española, María Teresa Domínguez, sostuvo que los países occidentales no van a descartar de momento tecnologías ni programas nucleares.

Explicó a este respecto que se realizará una revisión de la tecnología para tomar medidas adicionales de seguridad, si bien donde se pondrá el acento será en otro tipo de cuestiones como el estudio del emplazamiento, los programas de ayuda de emergencia internacional y las estrategias de control, entre otros.

Domínguez también señaló que la energía nuclear evita la importación de 100 millones de barriles de petróleo al año y la emisión de más de 30 millones de toneladas de CO2. Por eso propuso que su peso en el mix eléctrico pase del 20% actual al 30% en 2035, con 4.500 megavatios adicionales para esa fecha.

El vicepresidente de la Sociedad Española de Protección Radiológica, Eduardo Gallego, afirmó por su parte que la descarga radiactiva total desprendida tras Fukushima supone una décima parte de la de Chernobil a pesar de que ambos accidentes hayan sido calificados con el nivel 7, el máximo. Además, dijo que las dosis de radiactividad han sido muy bien controladas.

Finalmente, el miembro del Consejo de Seguridad Nuclear, Antonio Colino, incidió en que la mayor parte de la radiactividad con la que convive un ciudadano español no procede de las ocho plantas nucleares actualmente operativas si no de las más de 30.000 instalaciones que hay, entre otros sitios, en los hospitales.

TEPCO anuncia un nuevo plan tras la fusión de las barras del reactor 1 y la posible fusión en el 2 y el 3

Tras el descubrimiento en el reactor 1, TEPCO anunció que a partir de ahora se intentará enfriar los reactores con otra técnica que consiste en hacer circular continuamente el agua que ya se introdujo dentro del reactor en vez de inyectar más.

La compañía consideró que parte del agua que se estaba inyectando en los reactores podría haberse filtrado al exterior después de que las vasijas presentasen grietas en su estructura. Este agua altamente contaminada pasaba después de estar en los reactores a piscinas y depósitos. Alrededor de 90.000 toneladas de esta agua radiactiva se encuentran almacenadas en Fukushima.

Por su parte, el Gobierno asumirá su responsabilidad en la gestión de la crisis nuclear para apoyar a todas las víctimas afectadas. Además, el primer ministro, Naoto Kan, añadió que actuará en concordancia con el nuevo plan de TEPCO para seguir con el calendario previsto. Hace un mes, la empresa anunció que en tres meses se reducirían notablemente los niveles de radiación y que necesitaba nueve meses para conseguir que la planta nuclear se enfriase del todo.

Las nuevas informaciones dadas por las autoridades muestran que los núcleos de uranio de los reactores 1, 2 y 3 estuvieron descubiertos sin agua entre seis y catorce horas tras el terremoto, lo que provocó el sobrecalentamiento y la posible fusión de parte de las barras de combustible que fueron a parar al fondo de la vasija.

En el caso del reactor 1, del que sí que se confirmó su fusión, el uranio líquido podría haberse filtrado fuera de la vasija de contención, provocando el aumento de los niveles de radiación cuando comenzaron las operaciones de enfriamiento de emergencia. Además, el reactor 3 no se logró enfriar hasta niveles por debajo de la ebullición del agua.

Otra preocupación es que el reactor 4, que estaba apagado en el momento del terremoto, fue gravemente dañado por una explosión de hidrógeno. Los trabajadores tienen que apuntalar el reactor con nuevas vigas de acero y cubrirlo de hormigón para evitar que explote.

Más de dos meses después del terremoto y posterior tsunami que afectaron a la central de Fukushima, provocando la peor crisis nuclear desde Chernóbil (Ucrania) hace 25 años, las autoridades aseguraron que ya ha pasado el peligro de una nueva explosión, pero parece que cada intento de tomar el control total de la planta se vio salpicado por un nuevo fracaso.

El Gobierno anunció que desarrollará un plan propio para ayudar a los evacuados y proteger la salud de los trabajadores de Fukushima ante la frustración de la población. El Ejecutivo calificó a los afectados por el desastre como «víctimas de la política nacional», en referencia a la calificación de la energía nuclear como el corazón de la política energética del país.

El Ejecutivo recibió fuertes críticas por su gestión de la crisis tras el terremoto y el tsunami, que dejaron 25.000 personas muertas o desaparecidas, mientras que unas 116.000 siguen viviendo en refugios. Unas 80.000 personas tuvieron que evacuar sus casas por el riesgo a contaminación. Los agricultores del sur de Tokio, en Kanagawa, tuvieron que destruir sus cosechas de té por el riesgo a que estuviesen contaminadas por cesio.

La semana pasada, las autoridades comenzaron a sacrificar unas 1.500 vacas y cerdos en la zona de exclusión de 20 kilómetros alrededor de Fukushima. La quema de los cuerpos podría extender la radiación, así que se cubren con una lona azul y se espera a que se descompongan.

Las autoridades pretenden conseguir el «apagado frío» de los reactores, para permitir que las autoridades limpien los alrededores sin riesgo de radiación y quitar el combustible de los reactores afectados. Este proceso podría durar más de diez años.

La OIEA enviará una comisión científica a Fukushima

Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) tiene previsto enviar una misión de expertos a Japón el 24 de mayo, para analizar la seguridad de Fukushima. Según informó la ONU, el equipo estará formado por 20 especialistas y será liderado por Mike Weightman, del Reino Unido.

Estos expertos permanecerán en el país hasta el 2 de junio, y visitarán la central y otros sitios relacionados con sus instalaciones.

El objetivo es realizar una evaluación preliminar sobre la seguridad de la planta e identificar otros factores que precisen ser examinados según los parámetros de seguridad del OIEA.

La misión presentará un informe con sus hallazgos durante la conferencia ministerial sobre seguridad nuclear que se celebrará en Viena del 20 al 24 de junio.

Para la OIEA, la situación en la central sigue siendo «preocupante», aunque reconoció que se ha avanzado en los trabajos de enfriamiento de los reactores y prevención de fugas de radioactividad.

Rosa Aguilar afirma que el ATC no se instalará en Castilla-La Mancha «porque su presidente no lo quiere»

«El ATC va a ir allá donde la comunidad autónoma considere conveniente, y esté de acuerdo en su posición con el Gobierno de España. Es decir, que no va a venir a Castilla-La Mancha porque José María Barreda a dejado claro que no quiere aquí ningún cementerio nuclear, y el Gobierno de España respetará el compromiso y la palabra dada por el presidente de Castilla-La Mancha«, defendió la ministra.

En este sentido la ministra señaló que mientras el PP apuesta por las nucleares en toda España, «el PSOE apuesta por ir cerrando progresivamente las centrales nucleares. Ahí está Zorita, Garoña y los test de estrés que se van a realizar en las centrales», afirmó la ministra, que insistió en defender el uso de energías renovables.

Dicho esto, la responsable nacional de Medio Ambiente consideró que Castilla-La Mancha es referente internacional en sostenibilidad y energía limpia. «El Gobierno de Barreda tiene claro cómo hacer progresar y avanzar su región y como generar oportunidades para la sociedad apostando pro las renovables», resaltó.

Por su parte, el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha aprobó una modificación del Plan de Ordenación Territorial de la región, al incorporar unos condicionantes que dificulten la instalación de un Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares en la Comunidad.

Como anunció el presidente de la Junta, José María Barreda, el Consejo de Gobierno se modificó el artículo 3 del Plan de Ordenación Territorial de la región, de manera que en su apartado 5 recoge que «en el desarrollo de nuevas actividades económicas en suelo rústico de la región se evite que estas actuaciones puedan provocar alteraciones o impactos negativos que afecten al modelo de ordenación de los municipios colindantes«, informó la Junta.

Las pruebas de resistencia a las centrales nucleares europeas comenzarán antes del 1 de junio

Así lo explicó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) español en un comunicado sobre la XV Reunión del Grupo Europeo de Reguladores de Seguridad Nuclear (Ensreg), celebrada en Bruselas (Bélgica).

Desde el CSN indicaron que estas pruebas servirán para reevaluar la seguridad de las plantas tras el accidente ocurrido en la central nuclear de Fukushima (Japón).

Esta iniciativa da respuesta al mandato del Consejo Europeo de los días 24 y 25 de marzo, que solicitó verificar los márgenes de seguridad y el comportamiento de las centrales ante situaciones que pudieran poner en riesgo su seguridad.

El Consejo afirmó que durante la reunión «los países alcanzaron un alto grado de acuerdo» en cuanto al texto que detalla la metodología y el alcance de las pruebas a las que se someterán las plantas nucleares europeas a lo largo de este año.

En este sentido, se decidió dar un plazo de cuatro días a los países miembros del grupo europeo de reguladores para revisar la documentación propuesta. De esta manera, el próximo miércoles 18 de mayo la Comisión se pronunciará sobre el texto final.

En todo caso, se estableció que los países deberán comenzar las pruebas antes del 1 de junio y el Ensreg presentará su primer informe al Consejo de la Unión Europea del 10 de junio.

La Comisión Europea, una vez recibidos los análisis nacionales, deberá presentar un informe preliminar de los resultados al Consejo Europeo previsto para el 9 de diciembre.

Cofrentes, la nuclear más próxima al terremoto, no se vio afectada

El Consejo está en permanente contacto con las centrales nucleares españolas a través de su sala de emergencias y confirmó que la instrumentación sísmica de la planta de Cofrentes registró el movimiento.

Sin embargo, añadió, «no se ha alcanzado el valor definido para la activación de los procedimientos especiales ante situaciones de este tipo».

Por su parte, Ecologistas en Accción advirtió sobre la vulnerabilidad de las centrales nucleares ante los movimientos sísmicos y pidió de nuevo su cierre escalonado.

«El dolor generado por el terremoto sufrido en Lorca se vería aumentado fuertemente si hubiera existido una central nuclear en las proximidades. El terremoto se dejó sentir hasta en Madrid, más lejos que la central nuclear de Cofrentes, (Valencia), situada a unos 200 kilómetros en línea recta«, manifestó la organización ecologista.

Asimismo, esta asociación «quiere llamar la atención sobre el sufrimiento adicional que hubiera supuesto la existencia de una central nuclear en las proximidades. Además de los daños del terremoto, los habitantes de la zona se verían obligados a soportar la amenaza de un escape radiactivo, al igual que ocurrió en Japón».

«En el mapa de riesgos sísmicos no basta por tanto tener en cuenta la posición de las fallas y placas tectónicas sino también la propagación de las ondas sísmicas, que pueden recorrer cientos de kilómetros. Y hay que tener en cuenta, como ya pidió esta organización, otras infraestructuras como grandes presas que pueden amenazar las centrales nucleares», agregaron.

Todos estos factores, remarcaron, «hacen más complejo el mapa de riesgos y muestran la vulnerabilidad de las centrales nucleares».

Por ello, piden «el cierre escalonado de estas instalaciones para acabar con este riesgo inasumible. De esta forma se limitarán los sufrimientos de la población en caso de catástrofes naturales».

Bruselas espera acordar que los test de estrés de las nucleares incluyan el riesgo de los ataques terroristas

El presidente del Ejecutivo comunitario, Jose Manuel Durao Barroso, confió en que este jueves sea posible lograr un consenso y dejó claro que las pruebas de resistencia deberán incluir criterios «muy estrictos» y contemplar el «abanico más amplio» de escenarios.

«Los tests han de ser completos e incluir una gama tan amplia como posible de escenarios, ya sean de (causa) natural o de origen humano», explicó una portavoz de Barroso. El presidente de la Comisión cree que las plantas europeas afrontara las normas «más estrictas» pero que hay que seguir «avanzando».

El presidente de la Comisión Europea apoyó además el refuerzo del marco legislativo internacional sobre seguridad nuclear, en concreto, la Convención de Seguridad Nuclear y el sistema de alerta rápida de accidentes nucleares.

«Europa ya cuenta con la regulación más estricta del mundo en materia de seguridad nuclear», afirmó Barroso y aseguró que aún así la Unión Europea está dispuesta a seguir avanzando y exigir a los países que elijan seguir con la nuclear que apliquen los máximos estándares de seguridad, ya que los incidentes nucleares «ignoran fronteras».

La propuesta que defenderá en la reunión el comisario de Energía, Günther Oettinger, se centrará en incluir el factor humano en los escenarios que se pongan a prueba en los test de estrés, con el objetivo de evaluar la resistencia de las 143 centrales nucleares que existen en territorio comunitario ante situaciones como un ataque terrorista o el choque de un avión.

También insistirá en que el resultado de las pruebas debe ser público, pese a las reticencias de varios Estados miembros, en especial en lo que respecta a datos sensibles como las medidas previstas por una central ante el riesgo de atentado. El comisario defenderá la importancia de garantizar la «transparencia», pero cree «evidente» que hay información que «no puede publicarse», según matizó su portavoz, Marlène Holzner.

La portavoz recordó que las pruebas de resistencia cuyos criterios están aún por definir son de carácter voluntario y Bruselas no tiene competencia para obligar a las centrales a someterse a estas pruebas ni para forzar el cierre de una planta si no supera el examen. Con todo, la Comisión cuenta con el respaldo de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea que en su última reunión pidieron avanzar en esta línea.

Por su parte, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) espera poder concluir pronto la propuesta que España tiene que elevar a la Unión Europea en relación con los test de esfuerzo de las centrales nucleares españolas, aunque no precisaron si la propuesta verá la luz esta semana, si bien se está trabajando de manera intensa en la misma.

Angela Merkel confirma el fin de la era nuclear y su apuesta por las renovables para antes del verano

«Puedo asegurar una cosa: antes de la pausa veraniega se habrán cerrado los procedimientos parlamentarios para un cambio rápido a las energías renovables», afirmó Merkel en una entrevista que publicó el rotativo «Ruhr Nachrichten«.

Añadió que «no restaremos al Bundestag ni un solo día de los que los diputados necesiten para sus debates», a la vez que apostó por un amplio consenso entre todas las formaciones con representación parlamentaria.

«Se trata de un gran proyecto de futuro para nuestro país y espero que se lleve adelante sobre una amplia base social», comentó Merkel, que había sido acusada antes por la oposición verde y socialdemócrata de tratar de llevar a cabo sus planes por la vía rápida y sin contar con el apoyo de todos los partidos.

La desconfianza se debió a la anterior decisión gubernamental, tomada en otoño pasado y en suspenso actualmente, tras la catástrofe de Fukushima, de prolongar la vida de las centrales nucleares hasta 14 años.

En ese sentido, la canciller comentó sobre la moratoria para esa ley que caducará a mediados de junio próximo que el nuevo concepto energético «no solo tratará sobre modificaciones de la ley nuclear. También se abrirán las vías legales para el desarrollo de las energías alternativas y la ampliación de las redes de distribución eléctrica».

El previsto apagón nuclear forzará a Alemania a apostar inicialmente por las energías fósiles, reconoció la canciller, «pero ya que queremos hacer nuestra aportación a la protección del clima deberemos hacer mas en otros campos. Todo lo que sea incrementar la eficiencia energética y el saneamiento de los edificios nos servirá de ayuda«.

En cuanto a los plazos para el apagón nuclear, Merkel subrayó que «soy consciente de que la gente quiere saber con precisión cuanto tiempo mas usaremos energía atómica en Alemania y que espera claras metas temporales«.

«Pero no puedo descartar que determinados y definidos contingentes energéticos jueguen un papel en nuestro concepto», señaló Merkel, que a la vez descartó la posibilidad de introducir una tasa solidaria energética para financiar sus planes.

Igualmente advirtió de que no se puede «decidir el abandono de la energía nuclear y a la vez importar energía atómica del extranjero. Eso no resultaría convincente«.

Finalmente aseguró que su Gobierno desea presentar también un concepto para el almacenamiento provisional y definitivo de los residuos nucleares, aunque admitió que «eso no será posible antes de la pausa estival».

«Eso lo haremos definitivamente mas adelante, ya que quien utiliza energía nuclear debe resolver también la cuestión sobre el tratamiento de la basura radiactiva«, comentó finalmente la canciller federal.

Reunión con la oposición para consensuar el «apagón nuclear»

De este modo, la canciller alemana se reunió con los líderes de su coalición de Gobierno y los de los partidos de la oposición para consensuar los términos del «apagón nuclear».

El portavoz gubernamental, Steffen Seibert, calificó el encuentro de «constructivo» y destacó que todas las partes se han comprometido a reunirse de nuevo cuando la Comisión Ética que se constituyó para buscar alternativas a la energía atómica presente su informe final a finales de este mes.

«En una conversación constructiva la canciller federal informó sobre el calendario gubernamental para la adopción de medidas de política energética y el espectro de normativa previsto«, explicó Seibert.

Por su parte, Frank-Walter Steinmeier, jefe del grupo parlamentario de los socialdemócratas (SPD) subrayó el acuerdo de base con el Ejecutivo federal para consensuar el abandono de la energía nuclear y el fomento de las renovables.

«Si el Gobierno ahora es de la opinión de que hay que abandonar las nucleares, nosotros no nos interpondremos en su camino», afirmó el líder en el Bundestag del primer partido de la oposición.

Este proceso, indicó Steinmeier, implica la elaboración de seis o siete proyectos de ley, que se aprobarán probablemente a lo largo de este verano.

«El Gobierno necesita a la oposición. Y nosotros llevaremos a este Ejecutivo a abandonar la energía atómica, como ya estaba comprometido«, argumentó el jefe del grupo parlamentario del SPD.

Según el calendario previsto por la Cancillería, el Gobierno alemán aprobará el próximo 6 de junio las medidas que propiciarán el «apagón nuclear», un paquete que será ratificado por la Cámara Baja (Bundesrat) dos días más tarde, en su última sesión antes de la pausa estival.

En España «no tenemos claro» el futuro de la nuclear, después de Fukushima, según dice Sebastián

En su opinión, y en alusión al accidente de la central japonesa, el ministro consideró que «algunos dicen que ha sido el último» accidente nuclear, «que ya se ha acabado con la energía nuclear y hay que desmantelarla» y los que por el contrario dicen que «hay que todavía se le puede dar otra oportunidad, siempre que se revise la seguridad. El mundo está en ese dilema», dijo en el acto de clausura de la jornada sobre energía eólica organizada por MCA-UGT.

«España tiene que tomar la decisión y hacer una reflexión sabiendo que a corto plazo la nuclear es imprescindble. Lo que hay que hacer es asegurarnos más, si cabe, de la seguridad de nuestras centrales, que están bastante bien hechas y diseñadas, sin riesgos sísmicos, de tsunamis ni de inundaciones», dijo Sebastián, en declaraciones a la prensa y subrayó que el Gobierno aún «no lo tiene claro».

«Por si acaso hay que someterlas a pruebas de esfuerzo y hay que tener bien amarrado lo que ha pasado en Fukushima, que es el mecanismo de respaldo de suministro eléctrico para refrigeración».

Para el titular de Industria, «de Fukushima vamos a aprender mucho, y vamos a tener una energía nuclear mucho más segura», sostuvo.

En su intervención, el ministro también mencionó los conflictos que vive el norte de África, y que han puesto de manifiesto la necesidad de contar con fuentes autóctonas. En este sentido, defendió el importante papel del carbón en la mejora de la seguridad de suministro y como respaldo para la integración de las energías renovables.

También subrayó la necesidad de fijar un marco de futuro seguro para el sector en un nuevo plan del carbón con horizonte en 2018; el actual concluirá el año que viene.

E.ON exige más flexibilidad para abandonar la nuclear en Alemania

«No puedo considerar realista un abandono antes de 2025 con vistas a las metas climáticas y las consecuencias económicas», afirmó Teyssen en unas declaraciones que publica el rotativo económico «Handelsblatt«.

Además, advirtió de que su empresa emprenderá acciones judiciales basándose en la actual legislación para el funcionamiento de las centrales atómicas en el caso de que una decisión para su desactivación definitiva perjudique los intereses de su grupo y sus accionistas.

El jefe del mayor consorcio energético alemán se mostró a favor no solo de definir una fecha para el apagón nuclear, sino «una vía flexible con varias etapas de control», que permitan incluso «una parada en boxes para verificar que todo marcha sobre el plan previsto».

En ese sentido planteó la fecha de 2016 para controlar la situación de la necesaria construcción de más de 4.000 kilómetros de nuevas redes de alta tensión en Alemania para la distribución de las fuentes de energía alternativas y comprobar el desarrollo de los precios de la electricidad.

Teyssen consideró además problemático fijar una fecha precisa para el apagón nuclear, y defendió el acuerdo todavía en vigor de adjudicar a cada reactor un contingente de producción eléctrica máxima antes de iniciar su desactivación definitiva.

E.ON estima que ganará hasta un 30% menos en 2011

Asimimso, Teyssen, afirmó que la empresa mantiene su estrategia y sus previsiones a medio plazo. La compañía prevé que su beneficio neto ajustado al cierre del ejercicio se situará entre 3.400 y 4.000 millones de euros (frente a los 4.900 millones de 2010, lo que implica una reducción de entre el 18% y el 30%).

Las previsiones de E.ON se basan en la hipótesis de que la compañía podrá volver a poner en servicio sus centrales nucleares, una vez expire la actual moratoria. De ser así, E.ON espera que su Ebitda ajustado en 2011 se sitúe entre 11.200 y 11.900 millones de euros, sin tener en cuenta medidas de cartera. Prevé además que su beneficio neto ajustado se sitúe entre los citados 3.400 y 4.000 millones de euros.

En vista de los estables beneficios de E.ON, su Consejo de Administración y su Consejo de Supervisión recomendaron a la Junta que la compañía distribuya un dividendo de 1,50 euros por acción, igual al del año pasado.

El ratio de distribución de E.ON es el 58,5%; y su rentabilidad por dividendo un 6,5%. E.ON trata de distribuir un dividendo de al menos 1,30 euros por acción para los años de transición 2011 y 2012.

Justo medio año después de anunciar su nueva estrategia corporativa, E.ON ya ha cumplido algunos hitos en su implantación.

Desde noviembre de 2010, E.ON vendió su participación en la rusa Gazprom, su red de gas en Italia, su red eléctrica en Reino Unido, y consumó otras operaciones que en conjunto le permitieron recaudar más de 9.000 millones de euros de los 15.000 millones previstos en ventas de activos. Estos fondos están disponibles para reducir la deuda o para inversiones.

Por otro lado, la compañía puso en servicio en Rusia una nueva unidad de generación a gas y tiene otras tres unidades en fase de construcción. En Estados Unidos inició la construcción de su decimocuarto parque eólico. E.ON explota un total de 84 parques eólicos en todo el mundo, con 8.400 megavatios de capacidad.

Como estaba previsto, el actual programa de mejora de la eficiencia de E.ON aportará 1.500 millones de euros de ahorro duradero y mejoras en el rendimiento para el final de 2011.

De cara al futuro, E.ON pretende prestar más atención a la rentabilidad de sus negocios, tanto existentes como nuevos. Esto le permitirá lograr otros 600 millones de euros anuales en mejoras de eficiencia para finales de 2013.