Cuatro de cada diez españoles están en contra de la nuclear y consideran que sus riesgos están subestimados

El 59,4% de los españoles se declara más en contra que a favor de la energía nuclear, con diferentes grados de intensidad en su disconformidad hacia esta tecnología, mientras que un 25,8% está a favor de ella y de poner en marcha nuevos proyectos nucleares.

Es más, tres de cada diez españoles está más de acuerdo en no construir centrales e ir cerrándolas según termina el plazo previsto de vida útil, mientras que uno de cada cinco coincide en la conveniencia de cerrar las que terminan el plazo previsto de vida útil pero acepta la construcción de nuevas instalaciones nucleares.

Al mismo tiempo, un 16 por ciento apuesta por no seguir construyendo más centrales y prolongar la vida de las existentes que satisfagan los requerimientos internacionales de seguridad, frente a un 13,9 por ciento que opta por cerrar ahora todas las instalaciones de estas características.

Además, el 51,9 por ciento considera que los riesgos de la energía nuclear como fuente de energía superan los beneficios; mientras que el 31,9 por ciento considera que los beneficios sí superan a los riesgos. Asimismo, la construcción de centrales genera «mucho temor» a un 27,3% de los españoles, y «bastante temor» a un 37,2%.

Sin embargo, para el 30,8 por ciento de los españoles opina que los riesgos de incidentes de la energía nuclear, comparados con otros de la vida, están exagerados, mientras que el 40,6% dice que están subestimados. No obstante, el 20% de los españoles encuestados considera que las plantas nucleares son «extremadamente peligrosas».

Aunque pueda parecer contradictorio, la mayoría de los españoles, en torno a un 54,2 por ciento, considera que la energía nuclear ayuda al país a ser más independiente energéticamente y es una fuente importante de energía, pero al mismo tiempo cree que se debería renunciar a su uso por los riesgos que lleva aparejados. Un porcentaje similar, 52,1 por ciento, cree además que el país podría seguir desarrollándose sin usar energía nuclear. No obstante, hay un tercio de españoles que discrepa de estas afirmaciones.

En otro orden de cosas, el 84,8 por ciento de los españoles ve improbable ser víctimas de un accidente de una instalación atómica y tres de cada cuatro no cree que pueda ser víctima de una catástrofe natural en España, bien sea por ejemplo por un terremoto o una inundación; mientras que ese porcentaje baja hasta al 56,7 por ciento cuando se habla de la posibilidad de resultar intoxicado por comer alimentos contaminados o verse en situación de desempleo, muy o bastante probable para el 78,6%.

Para designar el principal motivo o causa más importante por la que se producen las grandes catástrofes, como terremotos, grandes inundaciones, o grandes accidentes industriales, los españoles escogen al azar en un 21,4 por ciento; la falta de planificación, de control e inspección de las Administraciones Públicas un 19,5 por ciento; frente a un 18,4 por ciento que cree que pueden darse por la superproducción industrial y el desarrollo científico y tecnológico.

En una situación de catástrofe o desastre, con gran parte de la población afectada, los españoles confían en un 94,9 por ciento en la ayuda que puedan proporcionar los bomberos, en un 93,9 en el apoyo familiar y un 85,6 en las labores del Ejército, un 80,4 a las de la policía y un 79,8 en las labores de la Guardia Civil.

La principal reacción ante un accidente o catástrofe en los españoles sería actuar rápidamente afrontando la situación, en cinco de cada diez que así lo creen, aunque casi uno de cada cinco prefiere esperar a que alguien, más experto, diga cómo actuar.

En cuanto al progreso científico y tecnológico, casi siete de cada diez españoles consideran que aporta más bien ventajas a la calidad de vida de la sociedad o el desarrollo económico, frente a un 40 por ciento que teme por sus inconvenientes en la conservación del medio ambiente y de la naturaleza.

Sin embargo, mirando al futuro, la corriente mayoritaria ve que los riesgos superarán a los beneficios en los próximos veinte años del desarrollo de la ciencia y la tecnología en el mundo.

Finalmente, el calentamiento global (73,4%), la construcción de centrales nucleares (64,5%), los alimentos genéticamente modificados (60,7%) y la investigación con embriones humanos (41,2%) son los aspectos que causan más temor en los españoles en cuanto a progreso científico, frente a la investigación en biotecnología, que seis de cada diez no temen por ello.

El trabajo de campo de este último barómetro del CIS se realizó entre los días 3 y 11 de mayo, dos meses después del terremoto que causó la catástrofe nuclear de Fukushima. El sondeo se basa en 2.482 entrevistas personales realizadas en domicilios de 238 municipios de 49 provincias y tiene un margen de error de más/menos 2 por ciento.

El Pleno del CSN aprueba su Plan Estratégico para 2011-2016 que establece como objetivo único la seguridad nuclear y radiológica

Según explicó el consejo, el diseño del nuevo Plan fue liderado por el vicepresidente del CSN, Luís Gámir, y en él participaron activamente el propio Pleno, las direcciones técnicas de Seguridad Nuclear y de Protección Radiológica y las unidades organizativas dependientes de la Secretaria General.

Este nuevo Plan Estratégico sitúa al Consejo de Seguridad Nuclear como una institución innovadora, «adaptándose a los nuevos enfoques sobre organismos reguladores», señaló el CSN, además establece como objetivo único y fundamental del consejo la seguridad nuclear y radiológica.

El CSN destacó que esta decisión «permite disminuir el grado de discrecionalidad en la actuación reguladora del Consejo, unificar su gestión en torno al referente único y jerarquizar el resto de subojetivos».

Así, apuntó que de él depende, en primer lugar, el subobjetivo de la credibilidad, introduciéndose técnicas complejas -como la teoría de los juegos- para «incrementar la credibilidad» de la sociedad sobre el cumplimiento de estos objetivos.

A su vez, como objetivos instrumentales se desarrollan los siguientes: la independencia, la neutralidad, la transparencia y la eficacia y la eficiencia en todas sus acciones. Para el CSN, se trata de «conceptos que están de especial actualidad tras de la aprobación de la Ley de Economía Sostenible y del actual Proyecto de Ley sobre la independencia de los organismos reguladores», que se encuentra en tramitación en el Parlamento.

El Consejo de Seguridad Nuclear, como organismo competente en materia de seguridad nuclear y protección radiológica, interviene en el proceso regulador en todas sus vertientes: emisión de normativa, concesión de autorizaciones y licencias, supervisión y control e imposición de sanciones. Al respecto, debe entenderse que el CSN desarrolla su actividad como organismo regulador integrando las cuatro funciones enumeradas dentro de los límites establecidos en su Ley de creación (Ley 15/1980 de 22 de abril modificada por la 33/2007).

Por otro lado, y en cumplimiento con la resolución vigésimo segunda de la Comisión de Industria, Turismo y Comercio del Congreso de los Diputados al informe anual 2009, que instaba al Consejo de Seguridad Nuclear a enviar al Parlamento el nuevo Plan Estratégico para el periodo (2011-2016), el CSN inició los trámites para enviar a la cámara baja este nuevo Plan de la institución.

La ministra alemana de Justicia dice que el apagón nuclear está blindado y no podrá ser recurrido

«Esa era nuestra meta. El ministerio federal de Medio Ambiente desarrolló la base técnica para el cambio energético. Nosotros, como socios de la coalición, hemos atendido para que su base legal sea constitucional», afirmó la titular de Justicia en declaraciones al rotativo «Münchner Merkur«.

La ministra salió así al paso de los anuncios hechos por varias compañías eléctricas alemanas, como E.ON y RWE, de que acudirán ante los tribunales para defender los derechos de sus accionistas y reclamar compensaciones por las pérdidas que la clausura adelantada de sus plantas atómicas traerá consigo.

La ministra respondió además a la críticas vertidas por el secretario general de su propia formación, el también liberal Christian Lindner, quien advirtió ante las posibles reclamaciones de los grandes consorcios eléctrico.

Lindner acusó a su socio mayor en la coalición gubernamental, la Unión de la canciller federal, Angela Merkel, de ser la responsable de posibles reclamaciones por no haber prevenido este riesgo.

«No nos despedimos del consenso nuclear», afirmó la ministra de Justicia, quien aseguró que, pese a las declaraciones de Lindner, su formación respalda el apagón nuclear.

Merkel pide respaldo al Bundestag para sellar el fin de la era nuclear

Asimismo, la canciller alemana pidió a todos los partidos representados en el Bundestag, el parlamento alemán, el máximo respaldo para la aprobación de un paquete de once proyectos de ley que conducirán al apagón nuclear en Alemania en 2022 y la reforma total de su política energética.

Alemania se enfrenta a la «labor hercúlea» de reformar completamente su política energética, pero «somos el país de las ideas» y «la primera nación industrializada del mundo» en apostar por el fin de la energía atómica y el fomento prioritario de las renovables, dijo Merkel ante el pleno del Bundestag.

Tras superar de manera ejemplar la crisis financiera internacional, «Alemania tiene el potencial y la fuerza» para abodar un objetivo que «se asemeja a la cuadratura del círculo», pero que es técnica y financieramente alcanzable, afirmó la canciller.

El Senado rechaza una iniciativa de la Entesa Catalana para que el Gobierno fije un calendario de cierre definitivo de las nucleares

La iniciativa fue rechazada por el PSOE, PP y CiU, después de que el grupo catalán no admitiera las enmiendas de modificación y sustitución de los tres grupos.

La Entesa solicitaba, además, que el Almacén Temporal Centralizado (ATC) se construya lejos de cualquier central nuclear en activo y que tenga en cuenta, para su ubicación, no sólo la voluntad del municipio, sino la del parlamento autonómico que corresponda; y que la autoridad competente analizara la viabilidadd e planes de emergencia y evacuación en un perímetro de 80 kilómteros cuadrados.

Asimismo, instaba al Gobierno a que una vez amortizada la construcción de una central, se dedique un tercio del beneficio a la investigación y explotación de las energías alternativas y a al fomento de la economía productiva en la zona de influencia de cada central.

El Tribunal Constitucional italiano da vía libre al referéndum sobre la energía nuclear del 12-13 de junio

El Constitucional consideró «admisible» la consulta en un pronunciamiento sobre el recurso que había presentado el Gobierno conservador de Silvio Berlusconi para intentar frenar el referéndum.

La Abogacía del Estado, por orden de la Presidencia del Gobierno, había solicitado que la consulta, cuya celebración fue aprobada por el Tribunal Supremo el pasado 1 de junio, fuera declarada inadmisible.

Según el recurso depositado por la Abogacía del Estado, la consulta no debía celebrarse después de que el Gobierno introdujera el pasado mes de abril una enmienda a un decreto ley con la que aparcaba sus planes de vuelta a la energía nuclear.

Ese decreto ley, llamado «Omnibus», contenía en un principio una moratoria de doce meses para los planes nucleares de Italia tras la catástrofe de Fukushima (Japón) en marzo, pero el pasado 25 de mayo el Parlamento aprobó una enmienda por la que se aplaza la vuelta a la energía nuclear hasta que se produzca una «aclaración» sobre el futuro de este tipo de energía en la Unión Europea.

La oposición advirtió de que esa enmienda responde en realidad a los intereses del Gobierno para no celebrar el referéndum y evitar así un nuevo rechazo del pueblo italiano a este tipo de energía, prohibida en el referendo que se celebró en 1987 tras el accidente, un año antes, de la central nuclear de Chernóbil (Ucrania).

El referendo sobre la energía nuclear, que la oposición italiana plantea como un nuevo test popular sobre el apoyo con el que cuenta Berlusconi, llega en un momento poco favorable para el mandatario después de haber encajado una dura derrota en las últimas elecciones municipales y provinciales, donde perdió el feudo de Milán (norte) y la sureña Nápoles.

En declaraciones a los medios de comunicación, Berlusconi aseguró que no está preocupado y dijo: «¿Por qué debería temer el referéndum? Escucharemos qué dice la opinión pública y nos adaptaremos a ello».

La energía nuclear se convirtió en los últimos meses en uno de los puntos más controvertidos del escenario político de Italia. El Gobierno aprobó a principios de 2010 un decreto ley para volver a este tipo de energía (posteriormente refrendado por el Parlamento).

El partido de la oposición Italia de los Valores (IDV) presentó una solicitud para que se celebrara un referéndum sobre el asunto y el Tribunal Constitucional dio una primera luz verde en enero pasado, junto con otras consultas sobre la privatización de la distribución del agua y la ley del «legítimo impedimento», uno de los escudos judiciales de Berlusconi, que serán votados también el 12 y 13 de junio.

A pesar de la aprobación en el Parlamento de la enmienda al decreto «Omnibus» que aparcaba los planes nucleares, el Tribunal Supremo decidió el pasado 1 de junio que la consulta siguiera adelante.

Según el Supremo, el decreto «Omnibus» no pone fin a la producción de energía nuclear en Italia, sino que deja una puerta abierta y «amplía las perspectivas y los modos de recurrir a las fuentes nucleares de producción energética».

Los gobiernos de casi 30 países productores de nuclear solicitan las pruebas de seguridad en reactores

La mayoría de los delegados que participaron en el encuentro, organizado por Francia en calidad de presidenta del G-20, se pronunciaron a favor de que se realicen pruebas de resistencia que determinen hasta qué punto las plantas atómicas pueden soportar grandes desastres, como el terremoto y el tsunami que se produjeron en Japón el pasado 11 de marzo y que causaron graves daños en la central Fukushima.

La ministra de Medio Ambiente francesa, Nathalie Kosciusko-Morizet, dijo que, ante la crisis desatada en Fukushima, que estuvo emitiendo radiación perjudicial para la salud de las personas y el entorno, «surgió la necesidad de sacar lecciones y mejorar las normas y la cooperación en el ámbito de la seguridad nuclear».

La viceministra de Medio Ambiente alemana, Ursula Heinen-Esser, señaló que «las pruebas de resistencia son prioritarias para poder detectar vulnerabilidades» y que el siguiente paso sería revisar y reforzar las convenciones internacionales.

En la cumbre celebrada el pasado mes de mayo en Francia, los dirigentes de los países G-8 llegaron a la conclusión de que el sector nuclear necesita normas de seguridad más estrictas. Actualmente no existen unas normas internacionales obligatorias sobre seguridad nuclear, solo recomendaciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) de cuya aplicación se encargan las autoridades nacionales.

Los delegados gubernamentales reunidos en París ahora también se mostraron de acuerdo en que hay que reforzar el papel de la AIEA en el ámbito de la seguridad.

La ministra de Energía de Suiza, Doris Leuthard, indicó que primero los países deberían respetar las convenciones nacionales existentes y luego someterse a revisiones obligatorias a cargo de otros países. «Si uno acepta que sus autoridades son lo suficientemente buenas y las revisiones de los homólogos son bienvenidas, ¿por qué no aceptamos que sean obligatorias? ¿Por qué ofrecemos transparencia a nuestros ciudadanos?», se preguntó.

El encuentro, organizado también por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), tuvo como objetivo que los principales países productores de energía atómica hallen puntos en común de cara a la reunión ministerial de la AIEA que se celebrará entre el 20 y el 24 de junio en Viena.

El desastre de Fukushima trajo de nuevo a la agenda política el debate sobre la energía nuclear, sobre todo en Europa, donde la población está concienciada sobre los riesgos que suponen los reactores. De hecho, los países de la Unión Europea ya acordaron que someterán a pruebas de estrés a los 143 reactores que hay en los países miembro y los Veintisiete pidieron que la medida también se realice a nivel global.

Detectan restos de plutonio en los terrenos cercanos a Fukushima

El responsable del estudio, el profesor Masayoshi Yamamoto, señaló que los niveles de plutonio detectados son inferiores a los registrados después de ensayos de bombas nucleares realizados en países cercanos a Japón.

La muestra en la que se detectóel plutonio fue recogida en la localidad de Okuma, en la prefectura de Fukushima, a unos 1,7 kilómetros de distancia de la central nuclear.

Ya se había informado de la existencia de restos de plutonio en el suelo que circunda a la propia central, pero es la primera vez que este material se recoge fuera de los límites de la planta.

El hallazgo de plutonio fuera de los reactores supone la confirmación de que se produjo la fusión parcial de alguno de los reactores.

Miguel Sebastián destaca que los alcaldes que defendieron el ATC han salido reforzados tras el 22-M

En declaraciones a los medios tras participar en las jornadas del Círculo de Economía en Sitges, el titular de Industria explicó que tomó buena nota de los resultados electorales a la espera de que se constituyan ayuntamientos y gobiernos autonómicos.

Además, destacó que los alcaldes de zonas limítrofes que se opusieron al ATC han sido derrotados en las urnas, lo que según él, es una buena noticia para designar su ubicación definitiva.

Entre los candidatos a localizar el almacén figura, entre otros, Ascó, en Tarragona, Zarra en Valencia, y Villar de Cañas en Cuenca.

En el caso de Ascó, el alcalde Rafael Vidal (CiU) logró renovar el 22-M la confianza de los vecinos para estar al frente de la localidad otro mandato con su apuesta por albergar el ATC, ya que siempre defendió que Ascó tiene la mejor candidatura posible de toda España.

ERC exige al Gobierno un horizonte de cierre de las nucleares

Por su parte, el secretario general de ERC, Joan Ridao, reclamó al Gobierno español que siga el modelo de Alemania y establezca un horizonte de cierre de las centras nucleares.

Ridao, que participó en una marcha antinucleares promovida por 80 entidades en Barcelona, constató que, tras el accidente de Japón, el Gobierno no ha fijado todavía un calendario razonable para determinar el cierre de las nucleares.

«Ni plantea ni planifica ninguna alternativa seria», señaló, tras recordar que la energía nuclear hace años que no es la energía del futuro.

En su opinión, la nuclear no es ni barata, ni limpia ni segura, e instó a Zapatero a tener un calendario «razonable» para cerrar las nucleares, además de exigirle más seguridad y una política energética estructural.

Ridao también hizo alusión a la adjudicación del Almacén Temporal (ATC) y advirtió de que sigue pesando sobre el Ebro esta amenaza en una zona ya ha pagado con creces un peaje insolidario.

Unos 3.000 manifestantes exigen el cierre urgente de las nucleares

Asimismo, cerca de 3.000 personas se manifestaron el domingo por las calles de Barcelona para exigir el cierre urgente de las centrales nucleares y el abandono de la idea de construir un almacén centralizado de residuos radiactivos, en una protesta apoyada por más de un centenar de entidades y asociaciones.

Los manifestantes, que la Guardia Urbana cuantificó en unos 2.500, mientras la organización elevó el número hasta los 10.000, recorrieron el centro de la ciudad de Barcelona bajo el lema «Cerremos ya las nucleares«.

En un tono festivo, la manifestación transcurrió entre la plaza Pla de Palau de Barcelona, frente a la sede de la Delegación del Gobierno, y la sede de la empresa Endesa en la avenida Paral·lel, donde el actor Pep Planes leyó un manifiesto que exige un calendario de cierre urgente de todas las centrales nucleares de España.

A la manifestación, con constantes alusiones al accidente en la central japonesa de Fukushima, se sumó un grupo de representantes de los acampados en la plaza Catalunya de Barcelona al grito de «estamos indignados con las nucleares», y fueron recibidos con sonoros aplausos por los participantes en la protesta.

La marcha, que inundó las calles de Barcelona con el histórico símbolo de Greenpeace con el lema «Nucleares, no gracias», fue convocada por la Plataforma Cerremos las Nucleares, a la que se adhirieron diversas formaciones políticas, entre ellas ICV, ERC, EuiA, Els Verds, Solidaritat Catalana per la Independència (SI) y Revolta Global, según explicó Pep Puig, portavoz de la organización.

En representación de esos partidos, asistieron a la manifestación, convocada en el Día Mundial del Medio Ambiente, los secretarios generales de ERC e ICV, Joan Ridao y Joan Herrera, respectivamente, así como el senador de la formación ecosocialista y exconseller de Interior, Joan Saura, y el líder de EUiA, Jordi Miralles.

El manifiesto de la protesta, que se leyó en el parque de Las Tres Chimeneas frente a la sede de Endesa, recuerda que, 25 años después del accidente de Chernóbyl, la «catástrofe nuclear» de Fukushima desenmascaró la «falacia» al poner de relieve los verdaderos efectos de la energía atómica.

Además, advirtió de que las centrales nucleares españolas padecen a menudo fallos, paradas no programadas y problemas técnicos que demuestran su vulnerabilidad, y son innecesarias porque España produce por otras vías suficiente energía para abastecerse.

Por ese motivo, exigieron al Gobierno un calendario para el cierre urgente de las nucleares y que rechace la renovación del permiso de explotación de la central de Ascó (Tarragona), que expira el próximo mes de octubre, así como un proceso de participación para debatir la gestión de los residuos radiactivos.

La plataforma convocante de la protesta, que exige a los partidos catalanes que tramiten a través de las Cortes sus reivindicaciones, reiteró su apuesta por un sistema energético fundamentado en el ahorro y en fuentes cien por cien renovables.

Angela Merkel rechaza un apagón nuclear inmediato y defiende el parón escalonado de las centrales

«Si hoy y de un día a otro abandonáramos la energía nuclear, la consecuencia sería que no seríamos capaces de cubrir nuestras propias necesidades energéticas y que con seguridad tendríamos que abastecernos de electricidad de plantas nucleares de los países que nos rodean. Francamente, no le veo el sentido a eso», señaló.

En una charla sobre «El camino hacia un nuevo orden mundial«, celebrada en la ciudad de Dresde en el marco del 33 Congreso Evangélico de Alemania, Merkel, subrayó la importancia de adaptar al país lo antes posible a un abastecimiento energético procedente de otras fuentes nacionales en renuncia de la energía atómica.

«La Comisión Ética ha dicho que dentro de un decenio podemos lograrlo, para lo que todos debemos esforzarnos», agregó. Así, «el que quiera energía eólica también tiene que estar dispuesto a construir tendidos de norte a sur», por ello, la canciller insistió que la principal tarea ahora es la rápida ampliación de las redes.

Pero además es necesario contribuir a la eficacia energética, para lo que, entre otras medidas, habrá que invertir en el saneamiento de edificios y por tanto «crear los estímulos correspondientes», señaló.

Asimismo, habrá que garantizar también que en el uso de las energías renovables se empleen las instalaciones más modernas, agregó.

Respecto a cómo afectará el apagón nuclear al bolsillo del ciudadano, se mostró convencida de que el cambio energético es posible si se logra «invertir correctamente y sobre todo aprovechar las potencialidades de las energías renovables de tal manera que en breve se adapten al mercado y su precio quede cubierto».

Alemania aprueba proyectos de ley para el apagón nuclear

Para conseguir lo antes expuesto, su Gobierno acaba de aprobar varios proyectos de ley que conllevan el fin de la energía nuclear en Alemania en 2022 y la apuesta por las fuentes renovables en el futuro.

Durante una reunión extraordinaria del consejo de ministros se sancionó la reforma de la legislación nuclear que trae consigo también la clausura definitiva de los ocho reactores que fueron desactivados tras la catástrofe de Fuskushima.

El paquete de medidas en materia de política energética tiene carácter de urgencia, ya que será abordado este mismo jueves en el Bundestag, el parlamento federal, y se espera que sea sancionado antes de la pausa estival por el Bundesrat, la cámara alta o de los Länder.

El paquete contempla también medidas para el fomento de las energías renovables, así como para la construcción de nuevas líneas de alta tensión desde el norte al sur de Alemania para la distribución de la electricidad que produzcan futuros parques eólicos.

La decisión del gabinete de Merkel tiene lugar después de varias semanas de intensas negociaciones con los partidos de la oposición y con los gobiernos de los 16 estados federados, responsables de sancionar el paquete de medidas a través del Bundesrat, donde la oposición socialdemócrata y verde cuenta con una amplia mayoría.

El Gobierno de coalición cristianodemócrata-liberal de Merkel revoca así la ley aprobada el pasado otoño para prolongar la vida de las centrales nucleares una media de 12 años y retrasar el apagón nuclear hasta mediados de la década de 2030.

La iniciativa actual para el apagón nuclear se asemeja a la ley aprobada en el año 2000 por el Gobierno de coalición socialdemócrata-verde de Gerhard Schröder que estableció el fin de la energía nuclear en Alemania en 2021 y que había sido anulada por el actual gobierno germano.

La nueva ley nuclear contempla, tras el cierre definitivo este año de los ocho primeros reactores, ir apagando de manera escalonada los nueve restantes, el primero de ellos en 2015 y los tres últimos en 2022.

Actualmente, un 20 por ciento de la energía eléctrica del país procede de plantas atómicas y el concepto energético que se plantea aprobar la canciller prevé que, hasta 2022, este porcentaje quede asumido por las renovables.

Roban a Enel un ordenador con documentación sobre lugares para la instalación de plantas nucleares

Desde la energética se aseguró que «es verdaderamente singular que un robo (que tuvo en las oficinas romanas de Tor di Quinto) así ocurra pocos días antes de la celebración del referéndum sobre la energía nuclear».

Italia celebrará el referéndum sobre la energía nuclear los próximos 12 y 13 de junio a pesar del parón establecido por el Gobierno de Silvio Berlusconi en sus planes de volver a recurrir a este tipo de fuente energética en el país tras 24 años sin ella.

Así lo estableció el pasado día 1 de junio el Tribunal Supremo, que decidió acogerse a la instancia presentada por la oposición para que se mantenga en pie la convocatoria de la consulta, a pesar de la enmienda introducida el pasado abril por el Gobierno italiano a un decreto ley con la que aparcaban sus planes de volver a construir centrales nucleares.