Una comisión asesora recomienda al gobierno japonés la reanudación de la producción de energía nuclear

La comisión, entre cuyos miembros hay directivos de empresas como Toyota Motor, Nippon Steel y Toshiba, dijo en el borrador de su informe que el terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo hizo temer la posibilidad de que los costes de la electricidad aumenten, puso de manifiesto situaciones de vulnerabilidad en la cadena de suministro y dañó la imagen de Japón.

Más de tres meses después del desastre, aún se está intentando estabilizar los reactores de la central nuclear Fukushima, controlada por la Compañía de Energía Eléctrica de Tokio (TEPCO), se sigue sin producir energía atómica en otras plantas del país y hay dudas sobre si a Japón le conviene depender de la energía nuclear.

Según la comisión, si no se ponen a funcionar de nuevo los reactores que están siendo sometidos a labores de mantenimiento habrá cortes en el suministro eléctrico en varias zonas del país, y si toda la energía que generan los reactores nucleares se intenta producir mediante generadores termoeléctricos se crearán costes enormes para la industria.

El panel también pidió a las empresas públicas que recompren la energía conservada por las compañías y solicitó medidas que contribuyan a la consolidación de las empresas y que paguen menos impuestos.

El Ministerio de Comercio pretende aplicar las recomendaciones de la comisión en sus políticas porque su intención es impedir un éxodo de compañías.

Un alto cargo del Ministerio, Shuzo Takada, reconoció que «muchos clientes extranjeros se han llevado sus negocios a otros lugares porque creen que puede haber problemas en la cadena de suministro de Japón». «Hay directivos japoneses que se están planteando trasladar la producción al extranjero», añadió.

Por otro lado, TEPCO dijo que, según sus cálculos, tendrá que pagar 765,6 millones de euros en indemnizaciones por los daños psicológicos causados a las personas que tuvieron que irse de sus casas por la crisis desatada en Fukushima, que expulsó una gran cantidad de radiación.

En un radio de 20 kilómetros desde la central nuclear –la zona de exclusión– vivían más de 70.000 personas. Se cree que la mayoría de ellas han sido evacuadas.

La compañía eléctrica también indicó que prevé que la resolución de la crisis en la central, situada al norte de Tokio, le costará 329 millones de euros más de lo que había previsto anteriormente, es decir, 7.235,7 millones de euros.

La AIEA acuerda revisar todos los sistemas de seguridad de los reactores nucleares del mundo

El presidente de la reunión ministerial celebrada en Viena, Michael Weightman, expresó su confianza en que los delegados se sirvan de las lecciones aprendidas tras el accidente nipón para elaborar un nuevo plan de seguridad en las centrales.

En esta línea, la gran mayoría de los delegados subrayó la necesidad de confeccionar nuevos protocolos para garantizar la seguridad en el caso de que las centrales pierdan la totalidad de sus fuentes de energía, poniendo así en riesgo los sistemas de refrigeración, vitales para contener la radiactividad.

En cambio, otro grupo de delegados consideró que no debe variarse la legislación actual al calor del desastre de Fukushima, ya que, en su opinión, se trata de un caso excepcional, cuyo origen está en un tsunami con el doble de intensidad de lo previsto en las centrales costeras.

En cualquier caso, el viernes los delegados deberán adoptar una decisión sobre las medidas específicas a implementar tras el accidente nipón, conjugando los intereses de los países favorables a la energía nuclear y los detractores, según recoge la televisión NHK.

El pasado 11 de marzo un terremoto de nueve grados en la escala de Richter provocó un tsunami que arrasó la central de Fukushima. Desde entonces las autoridades japonesas tratan de enfriar los seis reactores de la planta, para evitar nuevas emisiones de partículas radiactivas a la atmósfera. Si bien, han reconocido que non serán capaces de estabilizarla hasta finales de año.

Como consecuencia de este accidente, miles de personas que vivían a menos de 20 kilómetros de la central han tenido que ser evacuadas definitivamente. Además, se han registrado pérdidas millonarias en el sector agropecuario y de pesca de la prefectura, ante el miedo de que sus productos estén contaminados.

El CSN expone las actuaciones realizadas en España durante el accidente de la central nuclear de Fukushima (Japón)

El director técnico de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, ha expuesto en Viena (Austria) las actuaciones realizadas por el organismo regulador español durante el accidente de la central nuclear de Fukushima Daiichi (Japón) a raíz del tsunami que siguió a un terremoto de 9 grados de magnitud en la escala Richter.

Con motivo de la Conferencia Ministerial sobre seguridad nuclear que ha organizado el Organismo Internacional de la Energía Atómica, una delegación del CSN ha viajado hasta la capital austriaca encabezada por su presidenta, Carmen Martínez Ten.

La reunión, que comenzó este lunes y se prolongará hasta este viernes, tiene como objetivo analizar el marco de la seguridad nuclear tras el accidente del 11 de marzo, con los representantes oficiales de unos 150 países.

La delegación española también está integrada por la directora técnica de Seguridad Nuclear, Isabel Mellado, y el director técnico de Protección Radiológica, Juan Carlos Lentijo. Además, el secretario de Estado de Energía, Fabricio Hernández, también tiene previsto participar en la reunión como representantes del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (MITyC).

La conferencia fue inaugurada este lunes por su presidente, Antonio Guerreiro, y por el director general de la OIEA, Yukiya Amano. El programa se ha dividido en sesiones plenarias y grupos de trabajo que abordan, además del análisis del accidente de Fukushima, el refuerzo de la seguridad nuclear, la preparación y respuesta ante emergencias, así como la protección del público y del medioambiente ante las radiaciones y el marco jurídico internacional sobre seguridad nuclear.

En su exposición, Juan Carlos Lentijo ha destacado la labor del CSN en cuanto a la evaluación de información procedente de los canales oficiales (ENATOM, ECURIE), así como el asesoramiento permanente al Gobierno de España en cuanto a la información pública y las acciones de protección para los ciudadanos españoles residentes en Japón o que en esos momentos se dirigían al país nipón.

Además, ha explicado el programa especial para la vigilancia radiológica ambiental establecido por el CSN, cuyos resultados fueron comunicados a las instituciones nacionales e internacionales, así como a los medios de comunicación y el público general.

En este contexto de la OIEA, ha publicado el informe de la misión que el OIEA envió a Japón a finales de mayo y en el que el equipo de expertos desplazado –del que formó parte Lentijo– en el que se identifican las lecciones aprendidas del accidente, entre las que figuran la actualización de las evaluaciones y metodologías de las mismas respecto a la protección contra el riesgo de tsunamis y terremotos, así como la independencia del organismo regulador.

Finalmente, se ha presentado el informe que el Gobierno de Japón ha trasladado al OIEA y en el que se recoge desde la situación de la seguridad nuclear en ese país previa al accidente provocado por el tsunami del 11 de marzo, hasta los daños ocurridos en la instalación debido a este fenómeno natural, pasando por los esfuerzos de recuperación de cara al futuro y las lecciones aprendidas tras el accidente.

Japón espera restablecer en julio la refrigeración de Fukushima y parar en frío la planta en el mes de enero

Así, el embajador destacó que el accidente de Fukushima es un tema que el Gobierno lamenta profundamente y que se están realizando todos los esfuerzos para llegar lo antes posible a la normalización.

En este proceso, explicó que TEPCO publicó en abril una hoja de ruta, que fue revisada en mayo, cuyo objetivo primordial es «establecer el núcleo del reactor» en la que se detallan las fases para restablecer la normalidad de la planta. En la actualidad se está avanzando en tareas de monitorización y descontaminación, así como medidas ante réplicas sísmicas, a pesar de que estos reactores «ya no se podrán utilizar» y entrarán en la etapa de desmantelamiento.

Además, añadió que el 13 de junio se puso poner en marcha el sistema de depuración de aguas contaminadas para reducir los niveles de radiactividad. Una vez depurada, este agua se usará como agua limpia con la que refrigerar los reactores. Para ello se trasladó un tanque flotante de 10.000 toneladas y se instalarán tanques de almacenamiento adicional para 20.000 toneladas.

Takahashi Fumiaki agregó que a finales de este mismo mes comenzarán las obras –que concluirán en septiembre– para instalar las cubiertas móviles sobre los edificios de los reactores, lo que ayudará a «reducir las partículas radioactivas que se emiten a la atmósfera».

En todo caso, aseguró que «la estabilización de la central avanza firmemente», y que diariamente se realizan mediciones de radiactividad al suelo, a la atmósfera y al mar, de modo que subrayó que más allá de la exclusión de 30 kilómetros de radio respecto a Fukushima, los niveles son «mucho más bajos de aquellos niveles que podrían suponer riesgo para la salud».

En este contexto, destacó que «todos» los productos japoneses son «completamente seguros», igual que los puertos y aeropuertos. Por este motivo, insistió en que los viajes a Japón «no revisten ningún riesgo» fuera de ese radio y lamentó las importantes pérdidas económicas para el turismo, puesto que, por ejemplo, los mayoristas españoles cancelaron sus paquetes al país nipón, donde dijo que se puede hacer turismo «con normalidad».

En cuanto a los productos alimenticios, el representante diplomático explicó que se están tomando medidas como el bloqueo de productos y garantizó que «todos los productos son completamente seguros». Los organismos internacionales están afirmando que los niveles actuales de radioactividad «no suponen ningún tipo de problema» para la salud de los viajeros ni para el transporte de mercancías. «Esperamos pues, que el turismo español hacia Japón vuelva a reactivarse», deseó.

El terremoto que el 11 de marzo afectó a Japón y dejó un balance de 15.000 muertos y aún siguen 7.700 personas desaparecidas y 84.000 refugiadas o desplazadas, siendo, según el embajador, «la mayor catástrofe de Japón desde la postguerra».

Asimismo, aunque aún no determinaron el coste de la recuperación, las primeras estimaciones apuntan a que los daños ascienden a un monto de entre 16 y 25 millones de yenes, es decir, entre 200.000 y 305.000 millones de dólares anuales. Entre esto se incluye a los daños a personas, viviendas, industrias pesqueras, agricultura, componentes para automóviles y de electrónica, entre otros. El embajador estima que en toda catástrofe «no hay mal que por bien no venga» y aunque primero caiga la producción, durante la recuperación y la reconstrucción nuevamente se acelerará el crecimiento.

Así, apuntó que el primer ministro japonés, Kan Naoto, declaró que la reconstrucción debe estar encaminada a la creación de «una nueva sociedad del futuro» por lo que el plan será «el más avanzado del mundo».

Por otro lado, dijo que el Gobierno demandó a todas las titulares de centrales nucleares que verifiquen su riesgo aunque quizá «no sea necesario» poner nuevas barreras. «La magnitud de este terremoto superó todo lo que se recuerda. Superó todos los casos y sobrepasó toda la experiencia», reconoció el embajador, que agregó que es «muy difícil» crear un muro de 15 o 20 metros, como las olas de este tsunami, pero «aún está por decidir».

Finalmente agradeció las muestras de apoyo del pueblo español y los mensajes de condolencia y solidaridad del Rey Juan Carlos y de otros organismos públicos y privados. Asimismo, transmitió sus condolencias a España por los daños ocasionados por el terremoto de Lorca (Murcia).

Angela Merkel y Nicolas Sarkozy niegan disenso en los socios europeos por el apagón nuclear

«Los franceses respetamos a los alemanes, de la misma manera que los alemanes nos respetan a nosotros en todas nuestras decisiones nacionales, también en materia nuclear», afirmó Sarkozy, tras la reunión mantenida en la Cancillería con la jefa de Gobierno alemán.

Merkel, por su parte, mostró su «extrañeza» por la existencia de tales presuntos recelos respecto al apagón nuclear alemán y recordó que su gobierno, de hecho, ha retomado el plan de abandonar esa fuente de energía ya decidido en el 2000 por el Ejecutivo de su antecesor, Gerhard Schröder.

«Hasta seis meses atrás, nadie hablaba de tales supuestos recelos. Es cierto que mi Gobierno optó por prolongar la vida de las centrales y que luego, tras el impacto de Fukushima, dimos marcha atrás. Pero el abandono se había decidido antes«, indicó la canciller.

El Gobierno de Merkel revocó a finales del año pasado el calendario aprobado en 2000 por el equipo socialdemócrata-verde de Schröder, según el cual el último reactor de los 17 existentes en Alemania quedaría desconectado en 2021.

El Ejecutivo de centro-derecha de la canciller optó entonces por prolongar la vida de las centrales más modernas una media de doce años, pero tras la catástrofe de Fukushima se replanteó de nuevo ese calendario y dictó una moratoria para examinar la seguridad nuclear.

Finalmente, el equipo de Merkel aprobó un nuevo calendario, similar al de Schröder, aún en trámite parlamentario, según el cual el último reactor se desconectará el 2022.

El CSN señala que las pruebas de estrés de las centrales nucleares serán «el primer paso» para la incorporación de nuevas medidas

Durante una rueda de prensa para presentar el plan estratégico del organismo regulador 2011-2016,

Mellado explicó que el CSN emitió una instrucción en la que se pedía a las centrales que se sometieran a las pruebas de resistencia y que «todas» las plantas españolas lo harán. Para ello, añadió que cuentan hasta el próximo 15 de agosto para remitir un primer informe al CSN, organismo que dispondrá hasta el 15 de septiembre para enviar el primer informe preliminar a la Unión Europea.

Posteriormente, los titulares tendrán de plazo para enviar al CSN el informe final y el organismo regulador, hasta el 31 de diciembre para remitir a Bruselas los informes definitivos. Por último, durante el primer trimestre de 2012, el CSN deberá remitir la evaluación final a la UE.

«Fukushima no ha terminado el control de su instalación y, ni mucho menos, el conocimiento real y detallado de lo que ha pasado. Aún pasará mucho tiempo», reflexionó.

En todo caso, la directora de seguridad nuclear del CSN subrayó que el accidente de Fukushima no se produjo por la estructura de la central o por un fallo interno de ningún componente, sino que el fatal suceso se registró por haber estado expuesta a una condiciones naturales extremas «brutales» –el terremoto y el posterior tsunami– muy por encima de las proyectadas en la base de diseño de la instalación. A su juicio, hay que analizar cuál fue el fallo en el sistema de venteo de la contención, así como los fallos concretos de toda la secuencia del accidente.

Sobre el paralelismo de Fukushima con la central burgalesa de Santa María de Garoña (ambas son del mismo tipo), Mellado dijo que estas agresiones externas son «impensables» en el entorno de la planta. En todo caso, si se detectara de la experiencia de Japón «algo» que no haya sido considerado «se le exigirá a Garoña las medidas o mejoras adicionales», puesto que Garoña «tendrá bastantes cosas que aprender».

Mientras, el director técnico de protección radiológica del CSN, Juan Carlos Lentijo, añadió que Fukushima sufrió un «accidente grave que degradó todos los sistemas para evitar las liberaciones de radiación a la atmósfera». Sin embargo, agregó que el organismo regulador español tiene «plena confianza» en que el diseño de Santa María de Garoña es suficiente para evitar un accidente de este calibre y las posibles liberaciones o emisiones accidentales al medio ambiente.

En este sentido, Lentijo dejó claro que «todas las centrales nucleares españolas tienen mecanismos para evitar liberaciones incontroladas al medio ambiente» de gases o líquidos radioactivos. «Confiamos en que estos mecanismos son suficientes, pero si aprendemos algo» de la experiencia de Fukushima, «lo implantaremos y exigiremos» en España.

Asimismo, respecto a las «lecciones» de Fukushima, Lentijo aseguró que el CSN está «pendiente de todos los detalles» que se van conociendo y que dentro del ámbito de la protección radiológica se van a analizar las consecuencias para los trabajadores, la población y el medio ambiente. «En principio el sistema de protección radiológica mundial es consistente, aunque puede haber algún ajuste», destacó, porque se basa en los efectos más graves en la población desde las bombas atómicas y otros accidentes.

Asimismo, el consejero del CSN, Luis Gámir dijo que en el caso del accidente de Japón «aún no se sabe todo lo que ha ocurrido», ya que la estabilización y el control del reactor no se han culminado, ni tampoco se ha decidido todo, ya que ni siquiera todos los países tienen la misma opinión al respecto.

Por eso, aseguró que se van a hacer pruebas a «todas las centrales sin excepción ni diferenciación» y que luego cada planta deberá tomar distintas medidas.

Finalmente, sobre la seguridad, Gámir dijo que en la actualidad también se separó –con el fin de ahondar en este aspecto– los temas relacionados con posibles ataques terroristas, algo que dijo que cambió desde los atentados del 11-S en Nueva York (Estados unidos) y que afectan también al Ministerio del Interior. De este modo, afirmó que el CSN analizará este mes un estudio sobre la mitigación de emergencias.

El CSN será «muy exigente» con la renovación de licencia de Ascó

Por otra parte, el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear comenzará «pronto, este mes», a estudiar la solicitud de renovación de licencia de la central nuclear de Ascó (Tarragona) y en ese análisis se verá «todo, los INES I incluidos», según aseguró Gámir, al tiempo que anunció que los miembros del pleno van a ser, «más que nunca, muy exigentes».

El consejero del CSN señaló que el organismo regulador tiene hasta el 2 de septiembre para remitir un informe al Gobierno en el que se pronuncie favorablemente o no a dicha renovación, aunque la decisión final dependerá el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

«Si se renueva, será en las condiciones de seguridad adecuadas», aseguró, por su parte, Mellado.

Al mismo tiempo, pero de manera independiente, el CSN tiene también pendiente estudiar los diversos sucesos notificados por Ascó al organismo y que fueron calificados de nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Notificados. A este respecto, Gamir afirmó que si se estima que las faltas cometidas suponen una infracción legal, «se hará» la correspondiente sanción y Mellado añadió que cada vez que se detecta algún incumplimiento, se estudia si bien es de tipo «menor» o bien necesita una propuesta de sanción.

Asimismo, Mellado valoró que, al analizar los sucesos calificados como INES 1 registrados en la planta tarraconense en este año, vienen de «aflorar de prácticas o deficiencias que venían de antes» y que por eso el número de incidentes de Ascó ha crecido, debido al plan especial PROCURA al que está sometida la central desde la imposición de sanciones por la ocultación durante meses de la liberación de partículas radiactivas al exterior acaecida en 2007.

El CSN busca depender más del Parlamento y menos del Gobierno

Se trata de una propuesta a desarrollar de aquí a 2016, «si es conveniente», porque «si un organismo regulador no es independiente en el fondo no es organismo ni regulador», según explicó el vicepresidente del Consejo, Luis Gámir,

El plan apuesta por un «aumento de independencia del Gobierno» reforzando la rendición de cuentas ante el Parlamento y reduciendo aún más el problema de la doble agencia. «La idea es depender más del Parlamento que del Gobierno. Así, podemos ir más lejos y podemos proponer ir más lejos», afirmó.

Así, la independencia, según dicho plan, debe ejecutarse respecto a los regulados pero también respecto al gobierno y otros grupos sociales. Concretamente, Gámir destacó que el CSN ya goza de un grado de independencia mayor que «bastantes otros» organismos reguladores de otros países.

Esta idea pretende superar «uno de los problemas» como es el de la doble agencia, es decir que un Ministerio controle al regulador y que a su vez ese Ministerio sea controlado por el Parlamento. En este caso, el CSN es controlado directamente por el Congreso de los Diputados, aunque la estrategia dice que se debe reforzar, «sin duda este punto».

Por eso, la última cláusula del Plan dice que el CSN podrá proponer la reforma de su marco legal para incrementar su independencia respecto del Gobierno, reforzando su relación con el Parlamento.

Asimismo, el «único» objetivo de esta nueva hoja de ruta del CSN es la seguridad, a la que se subordinan el resto de metas a lograr.

De este modo, el programa da «mucha importancia» a la credibilidad, en cuanto a la confianza de la sociedad, así como a la consistencia y coherencia de las decisiones que se toman. Para ello, se realizarán encuestas independientes. En cuanto a la credibilidad de la coherencia temporal de las decisiones y de la adecuada estabilidad de su marco regulatorio, el CSN se servirá de la «teoría de los juegos», en el que los jugadores son los titulares de las instalaciones radiactivas, el Gobierno, el CSN y la propia sociedad.

Igualmente, otro de los retos para este quinquenio será la neutralidad del organismo regulador, cuya única función es conseguir la «máxima seguridad nuclear y radiológica» y no entrar en el debate sobre la participación de esta energía en el mix eléctrico de España.

En cuanto a la eficacia y la eficiencia, el Plan Estratégico introduce varias líneas sobre las «radicales consecuencias» del accidente de Fukushima, poniendo la atención en el mantenimiento de los altos niveles de seguridad en las instalaciones nucleares españoles.

De este modo, el plan jerarquiza y mide la consecución (con encuestas y otras herramientas) de estos objetivos. «Todo el plan está dirigido a aumentar la seguridad y la protección radiológica», señaló Gámir.

En lo relativo a la seguridad nuclear, y según indicó Isabel Mellado, directora técnica de Seguridad Nuclear del organismo regulador, el plan focaliza su atención en la vigilancia de las estructuras, componentes y sistemas, para asegurar sus perfectas condiciones (evitando que haya fallos o degradación por el paso del tiempo); en su modernización y actualización, adaptándose a las nuevas normativas; y en el mantenimiento de la capacitación técnica, la formación y el compromiso de todo el personal.

Por su parte, el director técnico de Protección Radiológica del CSN, Juan Carlos Lentijo, apuntó que el plan tiene en cuenta los cambios de modelo establecidos a nivel internacional (desde la Unión Europea y desde el Organismo Internacional de Energía Atómica), así como el refuerzo de la seguridad física de las instalaciones frente a posibles incidentes como ataques terroristas. Se trata de una línea de trabajo iniciada desde hace años con el Ministerio del Interior y vinculada, no sólo a la seguridad en las centrales, sino también a las fuentes radiactivas en otros ámbitos (como, por ejemplo, los hospitales).

Asimismo, el plan hace hincapié en la mejora de los planes de emergencia, tras el accidente de la central de Fukushima. Lentijo destacó que tendrá «repercusiones muy importantes» para las medidas de seguridad de las instalaciones nucleares en todo el mundo y en el papel de las organizaciones internacionales que promueven un alto nivel de seguridad de las centrales. Además, afirmó la necesidad de «hacer ajustes en los planes de emergencia exteriores y en la capacidad de respuesta en otras instalaciones que no son centrales».

Finalmente, la hoja de ruta 2011-2016 aborda la transparencia como uno de los «objetivos instrumentales básicos» del CSN. En este sentido, se pretende reducir el grado de asimetría de información entre los regulados y el regulador y de este con la sociedad en general. Entre otras medidas otras medidas se impulsará el Comité Asesor que ya ha empezado a funcionar y se ampliará la información publicada en la página web del organismo.

Italia rechaza la energía nuclear, con un 95% de los votos a favor

El primer varapalo para el político conservador llegó ya con los datos de participación en las consultas, celebradas entre el domingo y el lunes, que se situó en el 57%, con lo que se superaba el quórum del 50% establecido por la ley para que fueran vinculantes.

Y es que desde las filas del Gobierno, con Berlusconi a la cabeza, se había promovido la abstención para evitar la validez de unos referendos en los que se decidía sobre dos temas primordiales para el Ejecutivo y sus problemas con la justicia, como la vuelta a la energía nuclear y la inmunidad ante los tribunales.

El segundo golpe fue la aplastante victoria del sí a la derogación de las leyes sometidas a consulta, ya que más del 95 por ciento de los votantes se expresaron afirmativamente, según los datos facilitados por el Ministerio del Interior con más de la mitad de los votos escrutados.

Tras conocer los resultados adversos, Berlusconi, que ya había anticipado la derrota antes del cierre de los colegios electorales durante su encuentro con su homólogo israelí, Benjamín Netanyahu, subrayó que la voluntad de los ciudadanos «no puede ser ignorada».

El jefe del Ejecutivo agregó que la voluntad de los votantes en los temas consultados es «clara» y que el Gobierno y el Parlamento tendrán que «aceptar plenamente» el resultado de las consultas.

Desde las filas de la oposición se interpretó el referéndum como el «divorcio» entre el Gobierno y el país, según dijo el líder del Partido Demócrata (PD), Pierluigi Bersani, que exigió la dimisión de «Il Cavaliere».

Bersani se dirigió en este sentido a la Liga Norte, socio en el Ejecutivo conservador, para que «reflexione» sobre si desea continuar adelante junto a Berlusconi.

La Liga Norte, que ya acusó al PDL de hacerle perder votos en los comicios municipales, volvió hoy a echar en cara a Berlusconi los resultados adversos.

La crisis entre los dos socios gubernamentales parece cada vez más profunda, debido además a desacuerdos en el seno del Ejecutivo sobre el sistema fiscal, y son cada vez más las voces de este partido las que instan a un cambio de ruta, sin el cual amenazan con forzar una anticipación de las elecciones.

Una advertencia que cobra especial importancia ante la inminencia del nuevo test parlamentario al que se someterá el Gobierno de Silvio Berlusconi el próximo 22 de junio en la Cámara de Diputados para comprobar los apoyos con los que cuenta.

La de hoy es la primera vez en los últimos 16 años que en Italia un referéndum de carácter abrogativo alcanza el quórum.

Además del «legítimo impedimento» y de la vuelta a la energía nuclear, los italianos también se pronunciaron y rechazaron en referendo la ley que abría las puertas a la privatización del agua y una parte de otra norma sobre tarifas del servicio hídrico.

La oposición se movilizó, durante todo el fin de semana con manifestaciones y conciertos para animar a los italianos a votar, sobre todo en el referéndum sobre la energía nuclear. Incluso los grupos ecologistas como Greenpeace o el episcopado católico apoyaron el voto en contra de la construcción de las centrales.

Los programas nucleares en Italia fueron cancelados en 1987, después de la catástrofe de Chernóbil, aunque Silvio Berlusconi intentó recuperarlos en el año 2010 con el llamado decreto «Omnibus», que en un principio permitía la construcción de centrales nucleares en el país.

Tras el desastre de la central japonesa de Fukushima, Berlusconi dio marcha atrás e introdujo en el decreto una moratoria de dos años, aunque la oposición aseguró que el mandatario tan solo pretendía evitar el referéndum. Finalmente, el Tribunal de Casación decidió que se celebraría la consulta popular porque el Gobierno no había cancelado definitivamente el programa nuclear en Italia.

Los ecologistas piden al Gobierno que tome ejemplo de Italia

Por su parte, las organizaciones ecologistas estimaron que el Gobierno de Rodríguez Zapatero debería «seguir el ejemplo de Silvio Berlusconi» de oír la opinión de los italianos que, en referendum, dijeron «no» (95 por ciento) a la energía nuclear en su mix energético.

Así, el portavoz antinuclear de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, calificó de «excelente» el resultado del referéndum de Italia, porque es «vinculante» y exigió al Gobierno español «que tome nota de Italia».

Además, recordó que de acuerdo a los últimos datos publicados por el CIS denotan la «oposición mayoritaria de los españoles a la energía nuclear». De este modo, afirmó que el Gobierno «no puede ignorar una opinión como esa», ya que «ni siquiera el gobierno de Berlusconi la ha ignorado».

En todo caso, dijo que el referéndum es «una buena fórmula» si el gobierno no toma nota de lo que piensa la población, ya que insistió en que en España «consulta tras consulta, los españoles vienen diciendo no a la energía nuclear».

Asimismo, ha incidido en que el PSOE ganó las elecciones de 2004 y de 2008 con un programa que prometía el cierre de las centrales y que «decía no a la nuclear», por lo que Castejón opina que el Ejecutivo «no puede hacer caso omiso».

En la misma línea, el portavoz antinuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, añadió que el Ministerio del Interior italiano da por bueno el resultado de 94 por ciento en contra y un 5 por ciento a favor, algo que calificó de «victoria abrumadora».

De este modo, pidió al Gobierno de Zapatero que «salga de su mutismo, cumpla su programa y de pasos concretos para cerrar las centrales nucleares». A este respecto, recordaron la decisión del gobierno conservador alemán y de Suiza, que pondrán fin a su programa nuclear.

Bravo pronosticó que el Gobierno dará estos pasos dependiendo de «lo inteligentes que sean: si lo son, darán pasos concretos y si no, clavarán más su pié en su propia tumba», porque «hasta Berlusconi adelanta a Zapatero en este caso».

Igualmente, insistió en que en su programa el Gobierno prometía el cierre de las centrales por lo que, en su opinión, «lo que debe hacer es cumplirlo» y añadió que la Fundación Ideas –afín al PSOE– estudió y valoró que las centrales nucleares se pueden cerrar de aquí a 2016. «El Gobierno lo tiene estudiado, documentado y valorado. Que de pasos concretos mientras siga en el Gobierno», concluyó.

Mientras, el responsable de Equo, Juan López de Uralde, apostó por promover el referéndum como un «elemento de profundización democrática» y se mostró convencido de que si se realizara una consulta de este tipo en España sobre la energía nuclear, el resultado sería «similar» al de Italia.

De este modo, insistió en que «lo que es necesario es reclamar al Gobierno, sea el actual o el que venga, haga un referéndum sobre la energía nuclear» en España. Sobre el programa electoral del Gobierno, dijo que «no está muy claro lo que lleva o no, porque lo cierto es que no lo está cumpliendo su compromiso con la ciudadanía».

«Después de la decisión de Suiza, Alemania y ahora Italia, hay una corriente antinuclear en Europa que esperemos que también se extienda a España», apostilló.

ICV reclama un impuesto sobre la energía nuclear

Mientras tanto, la portavoz de ICV en el Congreso de los Diputados, Núria Buenaventura, registró en la cámara baja una proposición no de ley para reivindicar la implementación de un impuesto nuclear que afecte tanto a la producción de energía nuclear como al almacenaje de residuos radioactivos.

Para Buenaventura, «este tributo es imprescindible para conseguir una verdadera fiscalidad ambiental» y la medida «podría funcionar como palanca adicional para acelerar las decisiones empresariales y las políticas de cierre de las centrales nucleares».

«El cierre de las centrales depende de decisiones políticas y de las averías técnicas que puedan tener, que hasta ahora no son pocas», añadió Buenaventura, que celebró la decisión que el PSC «por primera vez sea favorable a la introducción de este impuesto».

El CSN halla tabaco y colillas en el edificio de combustible de Ascó I

El acta del CSN analizó la protección contra incendios de la central, y en el caso de la unidad I detalló el hallazgo de colillas en diversos puntos, así como el cierre inadecuado de alguna puerta y un camión estacionado en una zona prohibida.

Precisamente, Ascó I registró en abril de este año un conato de incendio en el edificio auxiliar durante tres minutos, si bien éste se originó en un cuadro eléctrico que no alimenta equipos de seguridad, y tampoco ocasionó ningún riesgo para las personas o el medio ambiente.

Por este motivo, los responsables de Ascó remarcaron que la zona en la que se encontró el tabaco es la sala de combustible, pero que éste no es inflamable, por lo que lo desvinculó del conato de incendio.

La inspección detectó asimismo en el caso de la unidad II el almacenamiento incorrecto de 19 cajas de folios, la existencia de colillas en el edificio diesel, así como restos de suciedad en algunos puntos.

El equipo de inspectores del CSN también realizó un análisis de la protección de la central frente a condiciones meteorológicas severas e inundaciones, y apuntó como resultados de la misma que las puertas estancas entre áreas inundables presentan las juntas de goma «en un estado envejecido» y «en ningún caso se notaban elásticas al tacto», mientras que buena parte de ellas estaban pintadas del color de la puerta.

La visita, que comprobó en profundidad la operación de Ascó, señaló otras pequeñas deficiencias, como andamios sin anclar en lugares que no deberían estar, materiales olvidados en sitios inadecuados, restos de suciedad y pequeñas fugas de aceite, entre otros aspectos.

Las unidades I y II de Ascó acumularon un tercio de los sucesos notificables en lo que va de año por los ocho reactores que conforman el parque nuclear español, que se dividen en 5 notas informativas de las 14 que se han producido, y 9 reseñas de las 27 emitidas.

Entre estos sucesos se encontraron dos que fueron clasificados con el nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (Ines) –que tiene siete niveles–, y que se produjeron por una maniobra incorrecta en la colocación de las compuertas de separación en la piscina de combustible y por la fuga de 25.000 litros de agua contaminada en el interior de la planta, que mojó el calzado de 19 trabajadores.

De hecho, Ascó I se reconectó a la red eléctrica a principios de junio, tras los trabajos de recarga de combustible que se prolongaron durante cerca de dos meses y medio y durante los que se registraron siete incidencias.

Ascó debe obtener en octubre de este año el permiso de renovación de su licencia de explotación, prorrogable durante diez años, algo a lo se oponen colectivos ecologistas por entender que esta nuclear concentra la mayoría de problemas en España –la fuga de partículas radiactivas de 2007 supuso la mayor multa de la historia: 15,4 millones de euros–.

En respuesta al acta del CSN, la central nuclear alegó, con fecha de 26 de mayo, que las «pequeñas deficiencias informadas» se gestionan dentro del programa de supervisión en planta, de modo que «periódicamente, la Coordinadora del programa informa a la Inspección Residente del estadio y previsiones sobre la resolución de este tipo de deficiencias», según el documento.

Desde Ascó también destacaron que algunas de las «pequeñas deficiencias»que se dan en la central tarraconense ocurren en otros centros, y argumentaron que un informe reciente del CSN solicitó información adicional a la planta de Cofrentes (Valencia) tras inspeccionar la válvula de descarga, la galería eléctrica y otras zonas, ante la posible entrada de lluvia.

TEPCO detecta niveles excesivos de una sustancia cancerígena en el agua marina que baña Fukushima

Al parecer dicha sustancia apareció también en el agua subterránea que rodea a los reactores uno y dos de la planta. De acuerdo con la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial, es la primera vez que se detecta en estos acuíferos.

Esta agencia señaló la necesidad de controlar su presencia en el medio ambiente, la fauna marina y otros productos destinados al consumo humano, recoge Kiodo.

El estroncio es un elemento químico absorbido de forma natural por el cuerpo humano por su similitud con el calcio. Sus formas estables pueden llegar a ser beneficiosas para la salud, mientras que la radiactiva provoca enfermedades como el cáncer óseo primario.

Asimismo, la central de Fukushima sufrió un apagón eléctrico de tres horas de duración en dos de sus seis reactores.

Los reactores afectados por el corte de suministro eléctrico fueron el primero y el segundo, en los que dejaron de funcionar las salas de control y los indicadores del nivel de agua y de presión.

La operadora de la planta explicó que el apagón no afectó a la operación de inyección de agua en los reactores, destinada a evitar que empeore la situación de la planta, que sufrió la fusión parcial de tres de sus seis reactores.

Además aseguró que tras el corte del suministro eléctrico no se registraron anomalías en el reactor número dos. El Gobierno emplazó a la compañía eléctrica a poner en marcha fuentes alternativas de energía eléctrica en la central.

TEPCO anunció que investigará las causas del apagón.

El BOE publica la renovación de la licencia de operación de la central nuclear de Cofrentes (Valencia)

Esta autorización tiene efectos desde el pasado 20 de marzo, con una validez de diez años. Con un mínimo de tres años de antelación a la expiración de esta autorización de explotación, el titular podrá solicitar del Ministerio de Industria una nueva autorización, que tendrá que ir acompañada de las correspondientes revisiones de la seguridad de la central y de un análisis del envejecimiento experimentado por los componentes, sistemas y estructuras de seguridad de la planta.

En caso de presentarse dicha solicitud, el titular deberá aportar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), con un mínimo de un año de antelación a la expiración de la presente autorización de explotación, una actualización de los documentos citados.

En marzo de 2001, se otorgó a Iberdrola, titular de la central, una autorización de explotación para la central de Cofrentes por un periodo de diez años, a partir del 20 de marzo de 2001. El 17 de marzo de 2010, se recibió en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio la instancia del director de la Central Nuclear de Cofrentes, en nombre y representación de Iberdrola Generación, solicitando la renovación de la autorización de explotación para dicho reactor, acompañada de la correspondiente documentación.

Durante el período de vigencia de la autorización de explotación que venció este año, el Consejo de Seguridad Nuclear hizo un seguimiento y supervisión continuos de la explotación de la central y del cumplimiento de las condiciones aplicables sobre seguridad nuclear y protección radiológica.

Con fecha 16 de febrero de 2011, el CSN emitió su informe favorable a la renovación de la autorización de explotación por un periodo de diez años, estableciendo una serie de límites y condiciones. De este modo, durante el periodo de vigencia de esta nueva autorización, el titular llevará a efecto los programas de mejora de la seguridad de la central identificados, modificados, en su caso, con las instrucciones técnicas complementarias que el Consejo de Seguridad Nuclear emita al respecto.

Además, antes del 1 de agosto de 2011, el titular de Cofrentes deberá realizar una revisión del Plan Director de Reducción de dosis (PDRD) que incluya objetivos cuantificables y antes de un año desde la renovación de esta autorización (es decir, antes del 20 de marzo de 2012) el titular realizará una auditoría independiente de su Programa Alara.

Alara responde a las siglas en inglés «tan bajo como razonablemente sea alcanzable». Para la aplicación de este criterio, entre otras medidas, Cofrentes ha creado un Comité «Alara» que tiene como misión elaborar planes de acción que contribuyan a que las dosis radiactivas recibidas por el personal sean tan bajas como sea posible, teniendo en cuenta los factores de distancia, tiempo y blindaje en relación a la exposición a las zonas de radicación.