El Parlamento alemán aprueba por mayoría el apagón nuclear en 2022

La iniciativa legislativa de la coalición gubernamental formada por cristianodemócratas (CDU) y liberales (FDP) obtuvo finalmente el apoyo de la oposición socialdemócrata (SPD) y verde, a pesar de las fuertes críticas que los dos mayores partidos de la oposición vertieron sobre el Gobierno.

De un total de 600 sufragios emitidos, 513 votaron a favor, 8 se abstuvieron y los 79 diputados de La Izquierda optaron por votar en contra, alegando que la normativa no contempla la inclusión en la Constitución de una cláusula que prohíba expresamente el uso y desarrollo de la energía nuclear, tanto para fines pacíficos como militares.

El ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, aseguró en su discurso que no se trataba de resaltar «las diferencias en los detalles» que separan a las distintas formaciones políticas, sino de apoyar el proyecto «ciudadano» y «liderado por el Gobierno» que supone una «gran oportunidad» para Alemania.

Los socialdemócratas criticaron el oportunismo del Ejecutivo y su brusco viraje en materia energética, que generó «incertidumbre» e importantes costes a los ciudadanos, según Sigmar Gabriel, presidente del SPD.

Renate Künast, portavoz del grupo parlamentario de Los Verdes, recordó que su decisión de apoyar el «apagón» no es incondicional y subrayó que este trámite es «sólo un paso intermedio», dado que quedan muchos temas pendientes en materia energética como el desarrollo de las renovables o el establecimiento de un cementerio nuclear permanente.

Sin embargo, el gran consenso sobre el «apagón» nuclear no se amplió al resto del variado paquete de medidas que el Ejecutivo llevaba a la Cámara Baja dentro del paraguas denominado «Cambio energético», que, no obstante, fueron aprobados gracias a los votos de la coalición.

Entre las medidas aprobadas en el Bundestag se encuentra el cierre definitivo de los ocho reactores atómicos, los siete más antiguos y uno con problemas, que fueron suspendidos de manera temporal tras la catástrofe de Fukushima, así como el calendario de cierre de los restantes.

Asimismo, se aprobó un variado conjunto de planes que abarca desde la regulación del aislamiento en los edificios para mejorar la eficiencia energética al programa de fomento de las energías renovables, pasando por la reforma de la red eléctrica nacional.

El programa del «cambio energético» se debatirá el próximo 8 de julio en el Bundesrat, donde no se esperan grandes sorpresas o alteraciones del texto legal, pese a la conformación regional de la Cámara Alta.

El plan para desconectar los 17 reactores nucleares de Alemania fue diseñado de urgencia tras la catástrofe de Fukushima y supuso un cambio radical con respecto al programa energético nacional anterior del Gobierno, que apostaba por la energía atómica.

Martínez Ten confirma que los 27 reguladores enviarán a Bruselas los resultados preliminares de los test de estrés antes del 15 de septiembre

Con motivo de la I Conferencia Reguladora de Seguridad Nuclear en Europa del Grupo de Reguladores Europeos de Seguridad Nuclear (ENSREG) sobre «Seguridad Nuclear en Europa«, proyecto que se inició hace un año (antes del grave accidente de Fukushima) con el objetivo de mejorar la aproximación común hacia la seguridad nuclear, Martínez Ten confirmó que las pruebas a los reactores europeos comenzaron el pasado 1 de junio e insistió en que los Veintisiete se comprometieron a aplicar «el mismo» formato de pruebas en todos los países que evaluarán «cuatro apartados» como son los márgenes sísmicos, la resistencia ante inundaciones, la pérdida de suministro eléctrico y la actuación frente a accidentes severos.

Sin embargo, el comisario de Energía, Günther Oettinger, criticó «la rapidez» con que se han realizado las pruebas de resistencia en «algunos países», sin citarles, en apenas «cuatro o cinco semanas» y advirtió de que ello no contribuirá a colmar «ciertas expectativas de los ciudadanos» para garantizar la seguridad de los reactores.

«No podemos cumplir estas expectativas con pruebas rápidas», advirtió el comisario, que insistió en que «es mejor ser exhaustivo que rápidos» en las pruebas y en que hay que «hacer los ‘tests’ adecuadamente». «No queremos precipitarnos en el trabajo», insistió durante su intervención en la conferencia, que contó con la participación de representantes de la industria y de partes interesadas como ONG.

El comisario subrayó la importancia que tendrá para el proceso «el análisis inter paris» (o «revisiones entre pares») que realizarán «equipos europeos» integrados por representantes de los reguladores de los Veintisiete en los distintos Estados miembros de las centrales nucleares en Europa, un trabajo que se hará «conjuntamente» con el Ejecutivo comunitario y que ayudarán a poner énfasis en la cultura de la seguridad.

Oettinger incidió en que es imprescindible mantener todos los niveles de responsabilidad para garantizar la operación segura de las instalaciones nucleares y preservar la confianza de los ciudadanos.

El presidente de la Authorité de Sûreté Nucléaire francesa y vicepresidente de la conferencia, André-Claude Lacoste, matizó en rueda de prensa al ser preguntado por si las pruebas que ya han realizado países como Reino Unido y Alemania serán homologables al resto, en base a los criterios pactados para realizar las pruebas de resistencia, dijo que se trata de pruebas «nacionales» pero que estos países puedan «realizar las pruebas de estrés europeas» para garantizar que son «totalmente conformes a las pruebas de estrés europeas».

Además, resaltó la robustez del «método comunitario de trabajo» en este ámbito, que se inició en 1999 con la creación de la Asociación de Reguladores Nucleares de Europa Occidental (Wenra), en cuyo seno se diseñaron las pruebas de resistencia a las que se están sometiendo las centrales nucleares europeas, que fueron respaldadas por los 27 países miembros y por la Comisión Europea.

A esta cita acudieron más de 400 representantes de la sociedad civil, de las autoridades reguladoras competentes tanto de países de la Unión Europea como extra-comunitarios, de organismos internacionales, de organizaciones no gubernamentales y de asociaciones relacionadas con el ámbito nuclear.

En la sesión de apertura participaron, además, el representante del Comité de Industria, Investigación y Energía (ITRE) M. Ransdorf, y el secretario de Estado de Asuntos Energéticos de Hungría, Pál Kovács.

En su intervención, Martínez Ten agradeció a la Comisión Europea su respaldo a esta iniciativa y su compromiso con la seguridad nuclear. Asimismo, destacó la importancia de los tres ejes de las actuaciones de ENSREG: el avance en la armonización y del marco normativo, tanto en el ámbito de la seguridad nuclear como en el de la gestión de residuos, el intercambio de experiencias nacionales y la mejora de la comunicación y la transparencia.

Aumento de la desconfianza ciudadana

Asimismo, Martínez Ten apeló durante su intervención en la Conferencia a la necesidad de «intensificar» la cooperación internacional y regional para «mejorar» la seguridad nuclear tras admitir que el incidente nuclear en el reactor japonés de Fukushima «uno de los más severos accidentes nucleares de la historia» provocó un «aumento» de la desconfianza ciudadana hacia la energía nuclear.

«El accidente nuclear aumentó la desconfianza de la sociedad sobre la energía nuclear», reconoció la presidenta del CSN, que insistió en la necesidad de volver a «construir esa confianza».

Para ello, Martínez Ten exigió no sólo «ser más exigentes y avanzar en la disminución del riesgos» sino «explicar mejor» ese «esfuerzo colectivo» de Gobiernos, industria y operadores para mejorar la seguridad nuclear. Igualmente, destacó la importancia especial de implicar a la propia industria, teniendo en cuenta que son los propios operadores de las centrales nucleares los primeros responsables de garantizar su correcto funcionamiento. «Nuestra preocupación y objetivo primordial es aumentar la seguridad de las centrales», concluyó Martínez Ten.

La presidenta del regulador atómico español insistió en que la energía nuclear genera el 30 por ciento de la electricidad que se consume en Europa y defendió que esta fuente de energía seguirá siendo «importante para garantizar el suministro» de electricidad en el futuro.

«En la Comisión Europea asumimos que la energía nuclear y las centrales van a seguir teniendo un papel importante para el suministro de energía», concluyó, por su parte, el comisario de Energía, Günther Oettinger, que reconoció la necesidad de «centrarse en la seguridad nuclear» y prometió que «la Comisión Europea hará todo» para garantizar que el mercado único europeo de gas y electricidad «se mantenga y funcione correctamente».

Más de 400 representantes de la sociedad civil, de las autoridades reguladoras competentes y de la industria, además de ONG y otros organismos internacionales participaron en la primera sesión de la Conferencia dedicada sobre todo a analizar los logros de los últimos años para avanzar en la armonización de las normas sobre seguridad nuclear.

Los participantes continuarán discutiendo un día más sobre los desafíos y las perspectivas futuras para la energía nuclear, las consecuencias del incidente nuclear en Fukushima, las pruebas de resistencia a las centrales nucleares en Europa y los objetivos de seguridad para los nuevos reactores nucleares, entre otros asuntos.

TEPCO consigue restablecer la refrigeración de los reactores de Fukushima con agua contaminada

Goshi Hosono, asesor del primer ministro japonés, Naoto Kan, describió el avance como «un gran paso adelante». «Estamos ante una situación importante por dos aspectos», explicó Hosono en rueda de prensa. «Primero, este sistema resolverá el problema del agua contaminada, que ha provocado tantas preocupaciones al mundo. Segundo, permitirá estabilizar la refrigeración de los reactores», explicó.

Tres de los reactores de la planta sufrieron una fusión parcial tras el desastre del 11 de marzo. Además, apenas existe espacio para almacenar el agua contaminada que se inyectó en las vasijas para enfriar los reactores.

Se espera que con el nuevo sistema, que descontamina el agua y la hace circular por los reactores para reducir la temperatura, la planta quede totalmente estabilizada para el próximo enero. Este sistema de tratamiento de agua, que usa tecnología de la empresa francesa Areva y la estadounidenses Kurion, está diseñado para tratar 1.200 toneladas de agua radiactiva al día.

A pesar de este avance, unas 15 toneladas de agua radiactiva se filtraron al exterior desde la central nuclear Fukushima, según informó la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear de Japón.

El agua tenía bajos niveles de radiación y se filtraron desde un tanque de almacenamiento de la planta, según la agencia. TEPCO investiga las causas de la fuga, que ya fue reparada.

En la central, hay acumuladas toneladas de agua con distintos niveles de radiación que se utilizaron para enfriar los reactores dañados por la catástrofe del 11 de marzo.

TEPCO espera haber procesado unas 250.000 toneladas de agua cuando acabe la crisis nuclear. Actualmente, hay almacenadas en Fukushima unas 100.000 toneladas de agua contaminada.

La empresa arrojó en abril agua contaminada al océano para dejar espacio a agua con niveles de radiación mayores, lo que provocó las quejas de los países vecinos, como China o Corea del Sur.

Debido a esto, los técnicos de TEPCO detectaron por primera vez estroncio radiactivo en el fondo marino cerca de la central nuclear de Fukushima. Se trata de estroncio 89 y 90, elementos que suponen una grave amenaza a la salud porque pueden acumularse en los huesos en el caso de ser inhalados, y además podrían ser la causa de un cáncer.

El hallazgo es resultado de un estudio realizado el 2 de junio sobre la calidad de las aguas a unos tres kilómetros mar adentro, en dos emplazamientos situados aproximadamente a 20 kilómetros del complejo nuclear japonés. Por cada kilogramo analizado se detectaron 44 becquerelios de estroncio-90, que tiene una vida media de 29 años.

Un miembro de la Comisión de Seguridad Nuclear japonesa, Shigeharu Kato, adelantó que harán falta más estudios para determinar si la flora y la fauna marina pueden acumular estos elementos y, en caso de ser posible, en qué cantidad.

El Ministerio de Pesca llevó a cabo estudios similares por su cuenta. Los expertos no encontraron estroncio radiactivo en las muestras de animales marinos frente a las costas de Ibaraki y Chiba, al sur de Fukushima.

TEPCO se disculpa por el accidente en Fukushima

Asimismo, el presidente honorario de TEPCO, Tsunehisa Katsumata, se disculpó con los accionistas por «los problemas y las molestias» causadas por el accidente nuclear en la central de Fukushima, de cuya gestión es responsable.

«Todos los directores nos disculpamos profundamente por los problemas y temores que ha ocasionado el accidente», dijo Katsumata, durante la reunión anual de accionistas, la primera tras el accidente derivado del terremoto y el tsunami.

Además, el presidente solicitó el apoyo de los accionistas a las medidas que deberá tomar a corto plazo para resolver la situación financiera de la compañía. «El grupo entero trabajará junto para resolver la crisis tan pronto como sea posible», aseveró, en declaraciones recogidas por el diario económico Nikkei.

Entre las medidas más duras que deberá adoptar destacan la venta de activos y la reducción de su tamaño, a lo que hay que añadir el pago de las indemnizaciones a los afectados por la radiactividad emanada de Fukushima y los cortes de electricidad causados por el accidente nuclear.

De forma paralela a estas cuestiones, Katsumata superó la moción presentada en la reunión por un grupo minoritario de 400 accionistas para que la compañía cesara su producción energética en centrales nucleares, según informó la agencia Kiodo.

Por otro lado, está previsto que los accionistas ratifiquen en el cargo al presidente en funciones de TEPCO, Toshio Nishizawa, que sustituirá en el cargo a Masataka Shimizu, que presentó su dimisión el pasado 20 de mayo, durante la presentación de los resultados de la compañía, asumiendo así su responsabilidad por el accidente nuclear. No obstante, es probable que Nishizawa no sea del agrado de gran parte de los accionistas, ya que muchos de ellos pretenden una renovación completa de la cúpula directiva de la eléctrica y el presidente en funciones lleva trabajando en ella desde 1975, cuando se licenció.

Detectan radiactividad en habitantes de Fukushima

Por otra parte, investigadores del Instituto de Radiación Biológica y Medicina de la Universidad de Hiroshima detectaron radiación en un grupo de 15 habitantes de la prefectura de Fukushima, donde se ubica la central homónima.

Todos los participantes, con edades comprendidas entre los 4 y los 77 años, presentaron niveles anormales de cesio radiactivo en las dos pruebas a las que fueron sometidos. Sin embargo, el director del estudio, Nanao Kamada, descartó que la concentración detectada represente una amenaza para la salud.

Por otro lado, solo seis participantes tenían yodo radiactivo, entre ellos un anciano de 77 años que en la primera ronda presentaba niveles preocupantes de 3,2 milisievert, aunque en la segunda desaparecieron. «La causa más probable es que comiera verduras y champiñones contaminados antes de las restricciones, no que lo inhalara», explicó Kamada.

No obstante, aunque la radiactividad en humanos es reducida, la recibida diariamente durante dos meses por el entorno que rodea a la planta es de entre 4,9 y 13,5 milisievert, por encima de los 20 permitidos legalmente por año, por lo que es inhabitable.

Francia invirtió 1.000 millones de euros en energía nuclear del futuro

Se trata de parte del plan de 35.000 millones de euros para relanzar la economía francesa presentado en 2009 con el nombre de «inversiones de futuro».

«Tenemos la intención de seguir invirtiendo en seguridad nuclear», aseguró el jefe del Estado francés en el Palacio del Elíseo.

El presidente galo explicó que antes de que termine 2011 se habrán comprometido unos 20.000 de esos 35.000 millones de euros habilitados por el Estado para financiar unos 1.500 proyectos seleccionados.

Entre ellos se cuenta la energía nuclear, pero también industrias como la nanotecnología, las energías renovables, la aeronáutica, la investigación pública y la enseñanza universitaria o la economía digital, en iniciativas repartidas en diferentes áreas geográficas del país.

«Francia nunca en su historia ha hecho un esfuerzo similar en términos de inversión», señaló Sarkozy en el Palacio del Elíseo en una conferencia ante los medios de comunicación.

El jefe del Estado francés espera que, con el concurso de las empresas privadas y de las instituciones locales, la partida destinada a las «inversiones del futuro» alcance los 60.000 ó 65.000 millones de euros.

El presidente aprovechó también para analizar la situación económica, señaló que el mundo ha pasado cerca de la «catástrofe» al atravesar la crisis financiera y no descartó que existen razones que pueden hacer que en el futuro el mundo conozca dificultades tan graves.

«Hubo una subestimación de la gravedad de la crisis», dijo Sarkozy, que es «la primera vez en la historia del mundo que se ha conocido una crisis que afectaba al mismo tiempo a todos los sectores y a todas las regiones del mundo«.

El apagón nuclear en Alemania tendrá un coste total de entre 35.000 y 74.000 millones de euros

La prevista clausura en 2022 del último reactor germano obligará a reemplazar ese tipo de fuente energética por la producción de otras centrales y, dependiendo de si son de gas o carbón, antiguas o de nueva construcción, el coste será de entre 35.000 y 74.000 millones de euros o una media de 55.000 millones.

El citado instituto destacó que esos costes suplementarios se reparten entre varios afectados, en primer lugar las propias compañías eléctricas que firman sus contratos a precios de mayorista.

Estos registraron ya un aumento del 10% el pasado marzo al entrar en vigor la moratoria nuclear del Gobierno federal tras el siniestro de Fukushima por la que se ordenó la paralización de un total de 8 de los 17 reactores germanos.

Aunque los hogares privados no se verán afectados inicialmente por las oscilaciones de los precios, en el caso de que los precios mayoristas se mantengan altos finalmente también verán subir las tarifas.

El instituto de Colonia, al oeste del país, señaló que el Estado se verá igualmente afectado financieramente por el apagón nuclear con una reducción de los ingresos impositivos por el cierre de las plantas atómicas y el hecho de que los mayores costes recortarán los beneficios de las compañías eléctricas.

El estudio recordó que la energía nuclear suponía antes del accidente de Fukushima el 22% de la producción eléctrica en Alemania y que la clausura de ocho reactores en marzo redujo ya ese volumen en un 5%.

Para compensar el apagón propone mejorar el rendimiento de las centrales térmicas de gas y carbón y reactivar antiguas plantas para producir mas energía mediante combustibles fósiles, así como incrementar las importaciones de países vecinos.

El 47% de los japoneses, a favor de reducir el número de las nucleares

En la actualidad, 35 de los 54 reactores con los que cuenta el país están fuera de servicio, incluidos los seis de Fukushima. Muchos de ellos están siendo reparados, mientras que otros que ya lo han sido están a la espera de que los gobiernos locales den su visto bueno a la reanudación de las operaciones.

La desconfianza de la población en la energía nuclear a raíz del accidente en Fukushima pone en peligro el suministro eléctrico del país asiático, especialmente en verano, ya que el 30 por ciento de su energía procede de las nucleares.

Por otro lado, el 70 por ciento de los consultados consideró que las medidas destinadas a restaurar los reactores de la central accidentada no son suficientes, lo que evidencia el descontento de los nipones con la gestión de la crisis por parte del Gobierno.

La Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), encargada de gestionar Fukushima, se comprometió a estabilizarla antes de que finalice el año en curso. Sin embargo, los continuos problemas en las tareas de reparación amenazan el cumplimiento de este plazo.

El Ayuntamiento de Ascó autoriza la construcción de un almacén en seco para el combustible gastado

El Ayuntamiento señaló que el acuerdo fue tomado en la Junta de Gobierno Local, en respuesta a una petición presentada por la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV) en enero de 2010, si bien recordó que la licencia no será efectiva hasta que el Ministerio de Industria autorice la instalación, tras el informe previo del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Ascó aprovechó para recordar que el almacenaje en contenedores en seco «no cuenta con ningún consenso político», después de que el Congreso de los Diputados aprobara la construcción de un almacén temporal centralizado (ATC) para concentrar los residuos radiactivos de toda España, al mismo tiempo que recordó que el municipio es candidato a acoger dicha infraestructura.

En España existen ya en la actualidad dos ATI en la provincia de Guadalajara –uno en la central de Trillo y otra en la clausurada de Zorita–, cuya construcción fue autorizada después de que las piscinas de combustible gastado de cada central completaran su capacidad de almacenaje.

Por ello, Ascó afirmó que esta fórmula no tiene fecha de caducidad y es «ilimitada en el tiempo», al mismo tiempo que no dispondrá de instalaciones preparadas para reparar los contenedores cilíndricos que albergarán los residuos en caso de que sea necesario.

El ATI de Ascó, de autorizarse finalmente, se construiría en un recinto de 28.700 metros cuadrados en el que también se alzaría un edificio auxiliar con un vehículo preparado para transportar los contenedores por las vías internas del complejo nuclear desde el reactor, y tendría como base dos losas de hormigón de 40 metros de longitud, 11 de ancho y 60 centímetros de profundidad.

Ascó trasladó el expediente a la Dirección General de Arquitectura y Paisaje del Consell Comarcal de Terres de l’Ebre, quien dio a su vez el visto bueno –según el Ayuntamiento–, recordando la idoneidad de plantar también árboles y, dado que los contenedores permanecerán al aire libre, «darles un acabado de un color presente en el entorno».

El Parlamento Europeo quiere vetar el envío de residuos nucleares a países fuera de la Unión Europea

La resolución que recoge esta idea fue aprobada por 489 votos a favor, 52 en contra y 75 abstenciones y se situó en la misma línea de la propuesta inicial que la Comisión Europea formuló en noviembre pasado.

El único caso en el que la Eurocámara cree que podrían trasladarse residuos nucleares a terceros países no comunitarios es para reciclarlos y luego devolverlos a la Unión Europea. Incluso dentro de las propias fronteras de los Veintisiete, los eurodiputados consideraron que sólo se deberían trasladar estos materiales cuando exista un acuerdo bilateral entre países.

El Parlamento Europeo pidió, por otro lado, en su resolución que se impongan normas más estrictas para proteger y formar a los trabajadores.

En cuestiones relacionadas con la investigación, reclamaron que se concedan mayores poderes de investigación a las autoridades nacionales y que se exploren alternativas al enterramiento geológico de residuos.

A pesar de que los miembros de la comisión parlamentaria de Industria se mostraron a favor de la exportación de residuos, los socialistas y liberales de la Eurocámara insistieron en respetar el planteamiento del Ejecutivo comunitario.

Tras el pronunciamiento del Parlamento Europeo, la propuesta de Bruselas será votada en el Consejo de la Unión Europea.

Las 143 centrales nucleares que hay en la Unión Europea -ocho de ellas en España- generan unos 7.000 metros cúbicos de residuos nucleares de alta actividad, que en la mayoría de los casos son almacenados de forma temporal en las propias plantas.

En España, el Gobierno está discutiendo con varias comunidades autónomas la ubicación de un almacén temporal centralizado (ATC) para residuos nucleares de alta actividad. Actualmente, los residuos de alta actividad generados aquí son almacenados de forma provisional en las propias centrales, y temporalmente en Francia.

Rusia y otros seis países realizarán pruebas de resistencia a sus centrales

Por su parte, Rusia y otros seis países vecinos de la Unión Europea se comprometieron a realizar pruebas de resistencia a sus centrales nucleares similares a las que los europeos están llevando a cabo en sus plantas, informó la Comisión Europea.

Armenia, Croacia, Suiza, Turquía, Ucrania y Bielorrusia son los otros seis estados que procederán a revisar la seguridad de sus centrales tras lo ocurrido en Fukushima (Japón), según acordaron en una reunión técnica en Bruselas con representantes de la Unión Europea.

Este grupo de países aceptó no sólo que se sus expertos comprueben si el nivel de seguridad de sus centrales es adecuado para hacer frente a catástrofes naturales y de origen humano, sino que un equipo supranacional revise la evaluación para favorecer la transparencia, destacó la portavoz de Energía de la Comisión Europea, Marlene Holzner.

La preparación ante hipotéticos ataques terroristas es una cuestión que sigue quedando fuera de los llamados «test de estrés». La Unión Europea decidió excluirla debido a que el grupo de reguladores nacionales que está coordinando las pruebas (ENSREG) no tiene competencias en cuestiones de terrorismo.

El encuentro permitió aprobar una declaración conjunta con tres puntos básicos: se realizarán pruebas con carácter voluntario (igual que en la Unión Europea), habrá tres niveles de evaluación -operadores de las centrales, nacional y supranacional-, y se estudiará con el Organismo Internacional de la Energía Atómica la posibilidad de reforzar los estándares de seguridad y los controles internacionales.

El Ejecutivo comunitario explicó que en la reunión sólo se trato la realización de las pruebas con carácter general y que será en un encuentro posterior, que tendrá lugar en unas dos semanas, cuando se precisen los detalles de contenido y metodología.

En Europa, los gobiernos nacionales ya iniciaron en junio el chequeo a sus centrales y esperan tener los primeros resultados a mediados de agosto y elaborar un primer informe al respecto en septiembre.

Bruselas entiende que el compromiso de los países vecinos es importante para la Unión Europea porque los efectos de una catástrofe nuclear no respeta fronteras.

«La seguridad nuclear es indivisible», aseguró el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, quien consideró el acuerdo «un paso conjunto gigante».

La Unión Europea decidió revisar el estado de sus centrales después de Fukushima, una catástrofe que obligó a replantearse la viabilidad de la energía nuclear. Países como Alemania, que anunció un apagón nuclear para 2022, O Italia, que acaba de rechazar en referéndum la reintroducción de este tipo de energía en el país, ya dieron un paso al frente.

Un nuevo informe de Greenpeace confirma la «excesiva» temperatura del embalse que surte a Garoña

La ONG realizó, a finales del mes de mayo, coincidiendo con la inactividad de la central debido a las operaciones de recarga de combustible, un estudio para medir la temperatura en diversos puntos del río Ebro cercanos a la planta, con el objetivo de contrastar estos datos con los ya obtenidos el pasado mes de febrero, en plena actividad de la central.

Según los datos de este segundo informe, el estudio reveló que en ausencia de actividad «no existe contaminación térmica de las aguas del embalse de Sobrón, ni existe reflujo térmico, es decir contaminación por temperatura excesiva aguas arriba de la propia central».

Concretamente, y de acuerdo con el informe de febrero de 2011, la temperatura del Ebro en los tramos anteriores a la planta nuclear era de 6,5º, que contrastan con los 17-21º en el embalse de Sobrón, inmediatamente posterior a la central, y que supone un aumento de «al menos 10º» entre ambos puntos.

Asimismo, el informe de febrero reveló que, entre la muestra de temperatura obtenida a diez kilómetros de la localidad de Frías (Burgos), situada a mayor distancia aguas arriba de Garoña, y la del embalse alavés de Sobrón, se registró un incremento de temperatura de 15,7 grados, lo que supone un aumento de 2,3º por kilómetro.

En contraste, el nuevo informe realizado en mayo sin actividad de la central observa un «ligero pero progresivo incremento» de la temperatura, que en total difiere en 4,6º entre ambos puntos, pasando de 16,5º aguas arriba, a 21,1º en el embalse de Sobrón. Estos datos suponen un incremento de 0,31º por kilómetro de río, y tienen en cuenta la mayor temperatura del mismo debido a la acción solar, más potente en el mes de mayo que en febrero.

Además, desde Greenpeace denunció la «manipulación» de los datos de un informe de Nuclenor, titular de la central, que indican que en febrero de 2010 la temperatura entre la zona del Ebro anterior a Garoña y el embalse de Sobrón «apenas sufre variaciones de un grado, algo del todo imposible».

Según denunció Carlos Bravo, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, la causa de este aumento en la temperatura del Ebro reside en los problemas de refrigeración del reactor de Garoña, en cuyo proceso se provoca «un enorme calentamiento de las aguas que vulnera de forma flagrante las condiciones de autorización de vertido de aguas exigidas por el Ministerio de Medio Ambiente».

En este sentido, Greenpeace recordó que la autorización de vertido otorgada a Nuclenor por la Confederación Hidrográfica del Ebro(CHE), dependiente a su vez del Ministerio de Medio Ambiente, especifica que «el máximo incremento admisible para la temperatura aguas arriba de Garoña, respecto a la zona inmediatamente posterior a la misma, no debe superar los 3º, lo que contrasta con los más de diez grados de diferencia que presenta nuestro informe».

Por este motivo, la ONG reiteró su exigencia al Ministerio de Medio Ambiente para que revoque, «de forma inmediata», la autorización de vertido de aguas de refrigeración «al no cumplir con los criterios de dicha autorización». «Si, tras la evidencia que aportan estos informes no revocan la autorización, pasaremos a tomar medidas legales», finalizó Bravo.

Nuclenor asegura que la planta cumple la normativa

Por su parte, Nuclenor, empresa propietaria de la central de Garoña, aseguró que la planta cumple toda la normativa hidráulica, pese a las acusaciones de Greenpeace.

En un comunicado, indicó que la actividad de la central nuclear de Garoña, situada al norte de Burgos, está sujeta al cumplimiento de la legislación en todos sus extremos, también en lo referente a las actividades de refrigeración.

Este cumplimiento, añadió, lo ratifican las inspecciones y auditorías a las que periódicamente se somete la planta y los informes que se realizan para la Confederación Hidrográfica del Ebro.

En este sentido, se remitió al informe sobre el seguimiento de la descarga térmica de la central nuclear correspondiente a 2010, elaborado por la consultora URS para Nuclenor.

El informe señaló en sus conclusiones que «a lo largo de 2010 se cumple con el condicionado referente a las aguas de refrigeración de la autorización de vertido de las aguas residuales de la central, excepto en dos circunstancias excepcionales, en las que se habría producido una situación semejante incluso sin la presencia de la central».

En esas dos circunstancias excepcionales, en enero y en diciembre, «las temperaturas que se consideran en el cálculo del incremento, tanto en Garoña como en la presa de Sobrón, son muy bajas, por lo que el mencionado incremento carece de significado ecológico», añadió.

La temperatura integrada en el embalse de Sobrón, de donde se toma el agua necesaria para la refrigeración de la central, se mantuvo entre 5,0 y 19,6 grados a lo largo de 2010, un margen de temperaturas que, según el informe de URS, encaja en lo establecido en la legislación vigente.

La empresa recordó que la central de Garoña, como cualquier otra planta de producción de energía eléctrica, precisa para su operación de un caudal de agua para refrigerar en el condensador principal el vapor procedente de la turbina. El agua circula a través de los tubos del condensador principal para la refrigeración del vapor y se devuelve íntegra a río, sin consumo, y con un ligero incremento en su temperatura.

Respeto al impacto térmico ocasionado por el funcionamiento de la instalación, éste se ve muy reducido por el elevado volumen de agua presente en los doce kilómetros del embalse de Sobrón.

En este sentido, los datos dados a conocer por Greenpeace «resultan obvios y no aportan ninguna novedad a lo ya desmentido por Nuclenor el pasado mes de abril«, según la empresa.

Nuclenor recordó que el impacto ecológico de la operación de la central se analiza mensualmente y también con carácter anual a través de un estudio que se envía al Consejo de Seguridad Nuclear y a la Confederación Hidrográfica del Ebro.

E.ON y RWE se querellan contra el impuesto a la energía atómica

Un portavoz de RWE explicó que la empresa presentó la demanda a tiempo por los impuestos sobre las nuevas barras de combustible nuclear que se colocaron en el reactor Gundremmingen Block B.

El reactor es una central energética conjunta de E.ON, que tiene un 25%, y RWE, con un 75%, si bien fue esta última la que presentó la demanda formal en el Tribunal de Hacienda de Múnich (sur de Alemania).

El Gobierno alemán prevé recaudar con el impuesto nuclear para las nueve centrales atómicas que sigan en funcionamiento hasta 1.300 millones de euros hasta 2016.

La coalición de Gobierno que dirige la canciller federal, la cristianodemócrata Angela Merkel, acordó adelantar el apagón nuclear en Alemania al año 2022.