Francia contempla por primera vez un futuro energético sin nucleares

Esta hipótesis se incluyó en un estudio del mix energético de Francia proyectado para el año 2050 y en el que se barajaron varias opciones, entre las que se encuentra el cierre de todas las plantas nucleares francesas, un recorte de la producción de este tipo de energía en un 50 por ciento y una reducción progresiva de las centrales nucleares en el cómputo absoluto de la generación eléctrica en el país.

«Estudiaremos todos los escenarios posibles del mix energético», dijo Besson, «(el informe) será elaborado con una total objetividad, con una completa transparencia, sin excluir escenario alguno» e incluyendo aquellos que conlleven «una salida de la energía nuclear». En este último caso, según una fuente del Ministerio de Energía, el estudio podría basarse en el año 2050 e incluso en el 2040.

No obstante, Besson se apresuró a apuntar que el Gobierno francés, el presidente Nicolás Sarkozy, y él mismo están a favor de mantener el peso de las nucleares en el suministro eléctrico en los dos tercios del total de la energía, un ocho por ciento menos que el 74 por ciento que representaba en 2010. Sin embargo, añadió, «no podemos excluir nada».

Entretanto, una encuesta difundida el mes pasado mostró que un 75 por ciento de los franceses estaba a favor de suprimir la energía nuclear, mientras que un 22 por ciento era partidario de fomentar las nucleares.

Esta opción es la que contempló la Unión por un Movimiento Popular (UMP), el partido que lidera Sarkozy. En cambio, el Partido Socialista reclamó una moratoria para la construcción de nuevos reactores nucleares y prometió, con vistas a las elecciones presidenciales del próximo año, iniciar un debate nacional sobre la transición energética.

El anuncio realizado por Besson tuvo consecuencias en los mercados, ya que, EDF, la empresa que supervisa más de la mitad de los reactores del país, cayó cerca de un uno por ciento.

El ayuntamiento de Almaraz activa por error su megafonía anunciando situación de emergencia nuclear

Según el CSN, la central nuclear de Almaraz está funcionando «con normalidad y bajo los parámetros de seguridad establecidos». Concretamente, la unidad 1 se encuentra en parada por recarga, mientras la unidad 2 opera al 100% de potencia. Además, la Subdelegación del Gobierno de Cáceres informó a los municipios del entorno de la central de la inexistencia de situación de emergencia alguna.

«Se desconocen las causas por las que el sistema de megafonía del ayuntamiento de Almaraz se activó, advirtiendo a la población de una emergencia inexistente», explicaron desde el CSN.

Por este motivo, la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior envió un técnico para estudiar y analizar por qué se activó la megafonía de emergencia nuclear.

Fuentes de Protección Civil subrayaron que dicha megafonía «se activa de forma manual», aunque aún se desconoce si se debió a un error humano o a un fallo de electricidad porque, reiteró que «se activa manualmente».

Además, aseguraron que dicha emergencia «no existe» y que la central opera con normalidad. En todo caso, destacaron el «ejemplar» comportamiento de la ciudadanía que siguió «todos los protocolos establecidos» para dicha eventualidad.

Al mismo tiempo, a instancias del Ayuntamiento de Almaraz (Cáceres) se solicitó a la Guardia Civil que inicie una investigación para determinar los motivos de este funcionamiento erróneo e depurar responsabilidades.

Por su parte, los responsables de la central nuclear de Almaraz indicaron que le es «totalmente ajeno» el «mantenimiento y gestión» del sistema de megafonía de emergencia nuclear instalado en el área urbana de la localidad.

Mientras tanto, la alcaldesa de Almaraz (Cáceres), Sabina Hernández, advirtió que «no me gustaría pensar que haya sido un acto de sabotaje», quien se lamentó de los «momentos malísimos» que pasó la población, con vecinos que presa del nerviosismo tuvieron que ser atendidos en los centros de salud.

«Desde luego vamos a exigir que se investigue hasta el fondo y, por supuesto, cuando tengamos los informes exigiremos la máxima responsabilidad por lo que ha sucedido a quien corresponda, y más cuando hay indicios» de que la alerta pudo ser activada intencionadamente, como no descarta el propio CSN, precisó la alcaldesa.

La primer edil añadió que es la primera vez en la «historia nuclear» del pueblo que saltó la alerta, al tiempo que advirtió de que los planes de emergencia «están obsoletos y hay que ponerlos al día por la Dirección General de Protección Civil».

A este respecto, los representantes de organizaciones ecologistas también criticaron el estado de los planes de emergencia nuclear en España después de que se activara la megafonía del Ayuntamiento que anunciaba una emergencia nuclear en Almaraz(Cáceres), aunque dicha emergencia no existía.

El responsable de Campañas antinucleares de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, afirmó que esta activación «demuestra que los planes de emergencia nuclear españoles están mal implementados y que los alcaldes, además de no conocer bien lo que tienen que hacer, hacen cosas tan irreflexivas como esta». También indicó que el problema es «claramente» una falta de coordinación entre las instituciones que participan en los planes de emergencia, que son los ayuntamientos, Protección Civil, la Guardia Civil y el CSN.

Castejón, que calificó de «vodevil» la activación de la alarma nuclear en la localidad cacereña, defendió que la falta de coordinación «se ha puesto de manifiesto en los simulacros» y recordó que Ecologistas en Acción lo denunció.

Por su parte, el responsable del Área Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, afirmó que «no se puede valorar esta activación como un hecho muy preocupante», aunque añadió que la situación de los planes de emergencia nuclear «es de dejadez absoluta y que en caso de accidente nuclear los problemas existentes contribuirían a empeorar todavía más la grave situación que podría provocar un accidente nuclear».

De esta forma, señaló que «el gran problema que existe es que en el Ayuntamiento de Almaraz no sabían dónde estaba el documento del Plan de emergencia nuclear de Cáceres ni dónde estaban las pastilla de yodo, que pueden paliar los efectos del yodo radiactivo en caso de un escape, tal y como constató hace unos años Greenpeace en una visita.

Asimismo, denunció que la situación de cómo siguen los ayuntamientos los planes de emergencia «es bastante lamentable» en general porque «a pesar de que se hacen simulacros, estos están absolutamente programados y no se llevan a cabo por sorpresa».

La presidenta del CSN defiende los enormes beneficios de la medicina radiológica para toda la sociedad

Martínez Ten aseguró que las pruebas de radiodiagnóstico se han convertido «en parte de la vida cotidiana», durante la clausura del Encuentro «Protección radiológica y salud«, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en la que también participaron la directora general de Salud Pública y Sanidad Exterior del Ministerio de Sanidad, Política e Igualdad, Carmen Amela; el rector de la UIMP, Salvador Ordóñez, y el director técnico de protección radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear, Juan Carlos Lentijo.

La directora del CSN explicó que, como toda tecnología, la radiología tiene «dos caras», ya que, por un lado, supone un avance médico decisivo aunque al mismo tiempo «aumenta el nivel de radiaciones» que recibe la población, aspecto que los investigadores intentan mejorar para «evitar al máximo los efectos secundarios».

A pesar de que «no estamos libres de riesgos», Martínez Ten puntualizó que en España existe una red de supervisión y de control «muy potente» para garantizar la seguridad de este tipo de técnicas, cada vez más utilizadas en el sistema sanitario.

«El panorama ha cambiado espectacularmente», manifestó, refiriéndose al creciente número de instalaciones «cada vez más avanzadas» dedicadas a la radiología en los hospitales españoles y dijo sentirse «muy orgullosa» de la red de servicios de protección radiológica del país.

Según Martínez Ten, «ha habido un desarrollo importantísimo que hay que reconocer» en este campo, aunque lamentó que dada la «estructura territorial» de España «hay mucho en algunos sitios y muy poco en otros», un aspecto negativo que es «necesario» solucionar.

Por su parte, Salvador Ordóñez destacó la importancia médica de la radiología y afirmó que es «maravilloso» que la ciencia haya sido capaz de descubrir en dicho campo «tantos y tantos usos» para conseguir «una calidad de vida cada vez mayor».

En ese sentido, el rector aseguró que la radiación puede usarse «razonablemente» gracias a nuestro conocimiento sobre ella, y abogó por una utilización «para bien» ya que, a su juicio, «lo mejor que se puede hacer» es poner los avances técnicos «al servicio del ser humano».

Aunque señaló que «siempre hay riesgos», indicó que la radiación tiene un gran interés y que de las investigaciones realizadas sobre ella evolucionó «toda la física atómica». Para concluir, se mostró satisfecho con el servicio de protección radiológico español, del que aseguró que «es realmente increíble».

Las centrales españolas están bien preparadas para afrontar las «stress test», según afirma el Foro Nuclear

Así, elogió el diseño en los años 80 del programa nuclear español porque, en su opinión, los 30 emplazamientos «se eligieron muy bien», aunque finalmente se construyeran 10 centrales. En este sentido, dijo que además de la ubicación, las centrales se construyeron con amplios márgenes de seguridad y porque España «siguió siempre muy de cerca» al organismo regulador estadounidense, que es un «organismo independiente y consolidado», y esto permitió que el parque atómico español haya ido incorporando nuevos requisitos.

Por su parte, el director de WANO (la asociación mundial de operadores), Ignacio Araluce, advirtió que le «extrañaría mucho que ninguna central diga que no va a tener que hacer nada» , y que en ese caso, se «preocuparía por dicha central» porque supondría una complacencia. De este modo, subrayó que «van a salir cosas, evidentemente, y que se van a tener que implantar cosas» que espera compensen a los titulares. En todo caso, indicó que en la metodología es «importante» la transparencia porque es una «garantía de eficacia». Al mismo tiempo, explicó que las pruebas son un análisis del estado, del diseño y de la operación de la central frente a determinados escenarios extremos.

Además, la presidenta del Foro Nuclear señaló que el proceso de revisión de las centrales será «abierto y transparente» porque de lo que se trata es de que los ciudadanos confirmen que la seguridad nuclear es importante y que el parque nuclear español es «seguro», al tiempo que destacó que todos los organismos internacionales tienen en muy buena estima tanto al Consejo de Seguridad Nuclear español como el funcionamiento de todas las plantas. «Se ha definido un alcance de la revisión muy precisa», añadió, porque el objetivo es que la sociedad «recupere la confianza en la energía nuclear, lógicamente maltrecha tras Fukushima».

Domínguez presentó los resultados y perspectivas nucleares de la industria nuclear española en 2010, un ejercicio que calificó de «excepcional» porque la producción eléctrica de origen atómico se incrementó un 2,6 por ciento respecto al año anterior, de tal forma que en 2010 supuso el 20,21 por ciento de la producción eléctrica total. Esto se debe, entre otras cuestiones, a que en ese año se realizaron cinco paradas programadas por recarga mientras que en 2011 se efecturarán siete paradas, por lo que espera que en los resultados del presente ejercicio sean algo inferiores a los del pasado.

Además, agregó que la producción del parque nuclear representó más del 41 por ciento de la electricidad libre de emisiones de CO2 de todo el sistema, con el 7,56 por ciento de la potencia instalada. En total, la energía producida en los 8 reactores españoles fue de 61.914,26 millones de kilowatios hora, un quinto de la electricidad total. Asimismo, indicó que a 31 de diciembre de 2010 la potencia instalada de generación eléctrica en España era de 103.166 megawatios, un 4,47 por ciento más que el año anterior.

Respecto a la distribución de las centrales, Domínguez resaltó que están «estratégicamente» situadas y que esto se hizo, en su momento, para alcanzar una distribución uniforme. «Todos los emplazamientos, salvo Vandellós (Tarragona) son interiores. Estamos menos expuestos a tsunamis», manifestó, al tiempo que explicó que si no hay centrales en Andalucía es porque la caracterización sísmica así lo aconsejó durante la planificación nuclear«.

Domínguez defendió la nuclear, junto a la de ciclo combinado, como una energía de base que permite gestionar las energías no gestionables como la eólica o la solar y, en este contexto, recordó que en 2010 recibieron su autorización para operar durante 10 años más Almaraz I y Almaraz II (Cáceres) y Vandellós II (Tarragona), mientras que a principios de 2011 se renovó la licencia de Cofrentes y recordó que próximamente se someterán a este proceso Ascó I y Ascó II. Con estas renovaciones, salvo la central de Trillo (Guadalajara) en 2014, quedarían cumplimentadas todas las renovaciones previstas.

A este respecto, opinó que el proceso de autorizaciones español es «atípico» porque en la mayoría de los países no hay autorización administrativa, que depende del Gobierno, sino que es de carácter técnico, en base a las consideraciones del organismo regulador y puso de ejemplo a Estados Unidos, donde se están iniciando los estudios para ampliar las licencias de operación a las centrales hasta 80 años.

Domínguez consideró que la potencia nuclear es «baja» de acuerdo a lo que entiende que sería «lo mejor para España» y reiteró el ideal de mix energético de la industria nuclear por el que su porcentaje debería llegar al 30 por ciento de la cesta energética. «Deberíamos retomar en serio el tema de la potencia, y aumentarla», apostilló porque la opinión y las decisiones «no deben verse afectadas» por Fukushima.

Por otro lado, presentó los resultados de la encuesta de opinión sobre la energía nuclear que el Foro realiza cada año, según los cuales, la catástrofe ocurrida en Japón el pasado mes de marzo provocó una «reacción desigual» en los distintos países en el corto plazo. En cuanto a España, en 2011, uno de cada cuatro encuestados está a favor de la energía nuclear y tres de cada cinco está en contra. Es decir, que el 64 por ciento de la población española se opone a la energía nuclear mientras que el 24 por ciento estaría a favor. Sin embargo, los datos apuntaron a que el 74 por ciento de los españoles opinó que las centrales nucleares españolas operan «con seguridad».

A este respecto, Domínguez comentó que cuando se ofrece información sobre la aportación eléctrica que ofrecen las nucleares o la no emisión de gases de efecto invernadero, los indecisos se muestran a favor de la energía nuclear. «A mayor información existe más aceptación», apostilló.

Por otro lado, dijo que España está entre los países con programas nucleares muy confirmados y que, por este motivo, no encuentra explicación a asociar la energía nuclear a las ideologías políticas.

«La sociedad no puede estar tan opuesta a una energía que fue tan beneficiosa para España a la que permitió un desarrollo industrial tan importante. No es ni medio razonable que la sociedad no esté a favor de este tipo de energía. Esto es así y por desgracia las ideologías pueden hacer que las cosas se vayan hacia un lado u otro de la balanza», concluyó.

Belil (Siemens) afirma que no se puede prescindir de la energía nuclear ni a corto ni a medio plazo

En el encuentro informativo, organizado por Nueva Economía Fórum, el consejero delegado de Siemens defendió que lo «ideal» sería contar con un mix energético «equilibrado».

Belil destacó la apuesta de la compañía por las energías renovables y se refirió en concreto a la energía eólica «offshore» (en el mar), para asegurar que «ha de estar presente, sobre todo en un país como España».

«El futuro pasa por ahí, también en España; en el mar el viento sopla de forma más constante, con más intensidad«, indicó el alto cargo de la compañía de origen alemán, quien apuntó que en todo caso «tenemos que hacer cambios para adecuarnos a esto».

El directivo se refirió también a las redes inteligentes eléctricas, para subrayar que se van a desarrollar «sin ninguna duda».

Por otra parte, Belil se refirió al desarrollo de la alta velocidad ferroviaria, donde Siemens «tiene un futuro brillante», y subrayó que es «más eficiente que el avión en todos los sentidos».

Respecto a la suspensión de la línea de AVE Madrid-Lisboa por las restricciones presupuestarias de Portugal, se mostró convencido de que es un proyecto que «volverá», porque es un «eje fundamental», en el que, además, a Siemens «le gustaría participar».

Japón realizará pruebas de estrés en todas sus centrales nucleares

Las pruebas, para las que aún no se facilitó una fecha, fueron anunciadas por el ministro nipón de Industria, Banri Kaieda, quien a mediados de junio hizo un llamamiento para restablecer los reactores nucleares fuera de servicio desde la catástrofe del 11 de marzo.

«Creo que tenemos que llevar a cabo rápidamente las pruebas de resistencia para ofrecer una sensación de seguridad, tomando como ejemplo la experiencia de la Unión Europea», dijo Kaieda, en referencia a las pruebas que los países de la eurozona efectúa en sus instalaciones nucleares desde junio.

Los controles en todas las centrales japonesas servirán para que las empresas operadoras midan su resistencia ante desastres naturales de gran magnitud y encuentren sus puntos débiles, según representantes de la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón (NSA).

La central de Fukushima, diseñada para soportar un tsunami de hasta 5,7 metros de altura, perdió sus sistemas de refrigeración al ser golpeada por el terremoto de 9 grados en la escala de Richter y olas de más de 14 metros el 11 de marzo, lo que provocó una crisis nuclear aún activa.

Japón mantiene 35 de sus 54 reactores desactivados por precaución o por revisiones rutinarias tras ese desastre.

Ello redujo el suministro eléctrico, por lo que el Gobierno exigió a empresas y particulares del noreste que reduzcan en verano su consumo un 15 por ciento, mientras la mayoría de pueblos y regiones que albergan reactores se niegan a que sean reactivados.

Los primeros reactores en ponerse en marcha tras el desastre podrían ser los de la localidad de Genkai (centro de Japón), municipio que aceptó ponerlos en funcionamiento después de que el Gobierno confirmase que son seguros.

Sin embargo, para activarlas aún es necesaria la autorización del gobernador de la provincia de Saga, que aseguró que esperará a que se realicen las pruebas de resistencia antes de tomar una decisión.

La necesidad de efectuar este tipo de pruebas se trató en la reunión ministerial que el Organismo Internacional de la Energía Atómica celebró en Viena en junio con motivo de la crisis en la planta de Fukushima, cuyas emisiones de radiactividad han obligado a evacuar decenas de pueblos de alrededor.

España está preparada para hacer frente a accidentes nucleares y contaminación química y biológica

En los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga (UMA) que se celebran en Ronda, Cique aseguró que «el Consejo de Seguridad Nuclear se prepara de forma continua» y que España dispone de un sistema de salud público «de primer orden» con laboratorios capaces de prevenir y solucionar contaminaciones nucleares, químicas y biológicas.

Asimismo, destacó la labor del personal sanitario español y afirmó que «están perfectamente preparados para detectar tanto brotes contaminantes intencionados como naturales».

Durante su ponencia, el comandante jefe de la Unidad NBQ, basada en la integración de las capacidades militares y civiles frente a un incidente en el que se diseminen agentes biológicos, químicos o nucleares, resaltó la necesidad de establecer un concepto de defensa NBQ, para así «poder prevenir o disminuir los efectos de estos agentes».

Además, Cique indicó cuáles son los principios de actuación básicos en las intervenciones de esta unidad de defensa, estableciendo como prioritarios la protección del personal de intervención, la detección y reducción en el menor tiempo posible del agente diseminado y la capacidad para integrar todo ello en un sistema de respuesta integrada.

Por su parte, Cristina González, capitán enfermera de la Unidad Medicalizada de Aeroevacuación del Ministerio de Defensa, explicó los procedimientos de esta unidad militar única en España encargada de evacuar y trasladar vía aérea a víctimas de accidentes.

González recalcó la labor internacional de esta formación y señaló que «en estos momentos nuestro mayor desafío es Afganistán y la gente que trabaja allí, para lo que estamos a completa disposición del Ministerio de Defensa».

Asimismo, la capitán de esta unidad manifestó que se trata de una unidad que requiere una formación «muy específica» y en la que «tenemos que ser multidisciplinares y saber abarcar todo el espectro de la evacuación».

Las nucleares comunicaron al CSN un total de 44 sucesos en este año

Así, la central nuclear que comunicó más sucesos al CSN es la planta de Santa María de Garoña (Burgos), con un total de 8 sucesos notificados. A esta le siguen, con seis sucesos respectivamente Ascó I y Ascó II (Tarragona), a los que se suman otros tres sucesos o reseñas que afectaron a los dos reactores juntos, Ascó I y II.

Con cinco sucesos notificados al organismo regulador en el primer semestre siguen la central atómica de Vandellós II (Tarragona) y Almaraz I (Badajoz) cada uno, a las que sigue, con tres sucesos notificados, Almaraz II (Badajoz). La que menos veces comunicó algún tipo de incidencia al CSN fue la central de Trillo (Guadalajara), con 2 sucesos notificados.

En cuanto al nivel en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), los reactores de Ascó y de Vandellós registraron sucesos de nivel 1 en dicha escala, mientras que el resto de los sucesos notificados por el resto de las centrales fueron clasificados de nivel cero, lo que significa que no supusieron riesgo para los trabajadores, la población o el medio ambiente, al considerarse que no tiene significación para la seguridad.

Concretamente, Ascó I y II comunicó el 21 de enero un suceso al CSN que fue clasificado por el organismo regulador de nivel I. Se trató de un incumplimiento de un requisito de vigilancia propio de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento. Concretamente, la instalación notificó que durante las maniobras de colocación de la compuerta de separación entre la piscina de combustible gastado y la zona auxiliar de operaciones, se realizaron movimientos indebidos, en ambas unidades, al trasladar la compuerta por encima del combustible gastado. Se trata de una operación no permitida, por lo que el incidente se clasificó con nivel 1 en la Escala INES.

Por su parte, la central de Ascó I comunicó el 28 de abril al CSN que estando la planta en parada por recarga, se vertieron unos 25 metros cúbicos de agua desde el sistema de refrigerante primario hacia el sumidero, dando como resultado que se mojase el calzado de 14 trabajadores que estaban en la zona. En primer lugar el suceso fue clasificado con nivel 0, sin embargo, tras la inspección reactiva, el CSN encontró que se produjeron varios errores de operación en la respuesta ante el suceso, que son considerados factores adicionales que justificaron elevar el nivel, por lo que definitivamente alcanzó el nivel 1 en la Escala INES.

Respecto al INES 1 de Ascó II, el CSN determinó este nivel el 26 de enero, un día después de que el titular de la planta notificase que había detectado deficiencias de funcionamiento que impedían la apertura completa de algunas de las válvulas motorizadas del sistema de agua de los servicios de salvaguardias tecnológicas, debido a las bajas temperaturas.

Este hecho supuso un incumplimiento de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (ETF) ya que este sistema de agua debe estar operable para hacer frente a posibles situaciones de emergencia. Este suceso motivó que el CSN enviase una inspección reactiva para analizar sobre el terreno el suceso y las medidas adoptadas por el titular de Ascó II.

Por su parte, Vandellós II comunicó el 21 de febrero al CSN que las pruebas que se venían realizando para la verificación del punto de tarado de algunas válvulas de seguridad (presión a la que se produce su apertura) no satisfacen todos los requerimientos establecidos en el código ASME (American Society of Mechanical Engineers).

Este hecho supuso un incumplimiento del requisito de vigilancia 4.0.5 de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (ETF), por lo que el CSN lo clasificó como nivel 1 en dicha escala.

Areva ofrecerá ayuda para tratar combustible usado en Fukushima

El presidente de Areva en Japón, Rémy Autebert, indicó al diario económico «Nikkei» que su grupo tiene la tecnología necesaria para extraer de forma segura las barras de combustible usado que se almacenan en Fukushima y trasladarlas a otro lugar.

Se calcula que los reactores 1, 2, 3 y 4 de Fukushimia albergan un total de 2.724 barras de combustible nuclear usado, algunas de las cuales estarían deterioradas por la catástrofe de marzo.

Hasta el momento, sin embargo, Japón no ha podido valorar el estado de las piscinas de almacenamiento de combustible de esas unidades ante la elevada radiactividad y las maltrechas condiciones de las mismas.

La francesa Areva, cuyo capital es esencialmente estatal, planea ofrecer al Gobierno nipón y a Tokyo Electric Power (TEPCO), operadora de Fukushima, su tecnología para evaluar las condiciones de esas piscinas y separar y recolectar las barras que estén dañadas.

También propondrá métodos para limpiar las piscinas y procesar los residuos altamente radiactivos que se recojan en las mismas.

El presidente de Areva Japón reconoció que recolectar el combustible dentro de los reactores que han sufrido una fusión del núcleo será una labor a largo plazo, pero aseguró que no imposible.

En Japón el grupo Japan Nuclear Fuel cuenta con tecnología para manipular combustible usado, pero carece de la experiencia para hacerlo en el caso de accidentes nucleares, según el rotativo.

Los operarios de Fukushima ya utilizan tecnología de Areva y de la estadounidense Kurion en un sistema de limpieza que intentan hacer funcionar de forma estable desde hace más de dos semanas para tratar más de 110.000 toneladas de agua radiactiva que se acumulan en la central.

El éxito de ese sistema, que permitiría refrigerar los reactores de una manera estable con el agua descontaminada, supondría un gran paso adelante para conseguir llevarlos a «parada fría» para enero de 2012, tal y como pretende TEPCO.

Tepco pagará otros 408 millones de euros en compensaciones

Por su parte, TEPCO anunció que prevé pagar nuevas compensaciones a los afectados por el accidente nuclear por un total de 408 millones de euros.

El nuevo pago se anunció después de una primera compensación provisional de hasta unos 8.500 euros ofrecida a 50.000 familias en un radio de 30 kilómetros de la planta, foco del desastre nuclear desatado por el tsunami del 11 de marzo.

Cada una de las personas que tuvo que abandonar su vivienda debido a la radiactividad recibirá ahora otros 850 euros por cada mes de evacuación hasta junio «para cubrir los daños causados», indicó TEPCO en un comunicado.

Las indemnizaciones también cubrirán a los residentes de las zonas en las que el Gobierno haya recomendado no salir de las viviendas para evitar la exposición a la radiactividad.

El pasado mayo TEPCO anunció una pérdida récord de 10.638 millones de euros en el año fiscal 2010, que terminó en marzo de 2011, con los mayores números rojos anuales de una empresa nipona no perteneciente al sector bancario.

Además de las áreas evacuadas, la radiactividad suscita gran preocupación en áreas situadas más allá de la zona de exclusión, como la ciudad de Fukushima (la capital de la provincia del mismo nombre), a unos 60 kilómetros al noroeste de la central.

Grupos civiles denunciaron que en muestras de tierra de cuatro puntos de la ciudad se ha hallado cesio radiactivo por encima del límite legal de 10.000 becquereles por kilogramo, informó la agencia local Kyodo, sin detallar la entidad que efectuó los análisis.

Según Kyodo, en uno de los lugares se superaba el límite de 555.000 becquereles por metro cuadrado establecido en Chernóbil como máximo para la evacuación obligatoria.

Los técnicos de TEPCO trabajan día y noche en la central para activar una refrigeración estable de sus reactores este verano y llevarlos a «parada fría» para enero de 2012.

Las centrales nucleares españolas serán examinadas ante incendios causado por impacto de un avión

Así lo explicó en rueda de prensa la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten, quien afirmó que esta segunda Instrucción Técnica Complementaria (ITC) adicional a la europea, es de obligado cumplimiento para las plantas atómicas españolas. «Cada país es soberano en el alcance de las pruebas. Las europeas son el mínimo denominador común. A partir de ahí, cada país tiene capacidad de ir más allá y ser más exigente. En este caso, la ITC-2 mejora y amplía la primera», aseguró.

«Se pretende comprobar los medios y recursos sea cual sea lo que inicia el suceso, un avión, un ataque terrorista o una explosión de gas«, etalló.

A este respecto, manifestó que «es muy posible» que las centrales tengan que implantar nuevas medidas e invertir recursos y, en ese contexto, «puede haber plantas a las que no les resulte rentable», por lo que si no las adoptan, tendrán que cesar la operación.

Asimismo, Martínez Ten indicó que si incluso si con la implantación de nuevas medidas complementarias, se considerase que una central no podría responder a escenarios extremos, «tendría que dejar la operación».

Las pruebas consisten en someter a examen al parque nuclear español a situaciones que, aunque sean «improbables» podrían suceder y, en el caso de España, el director técnico de protección radiológica, Juan Carlos Lentijo, reconoció que el sistema de protección física en todos los Estados tiene en cuenta el «grado de posible amenaza de atentado», por lo que las centrales se examinarán también por si se produjera un atentado que «pudiera superar lo previsto en el diseño del inicio».

En todo caso, los resultados de las pruebas, tanto las primeras y comunes para el conjunto de los Veintisiete, acordadas para reevaluar la seguridad del parque nuclear europeo, que cuenta con 148 reactores, a raíz del accidente de la central de Fukushima (Japón), no serán públicos, puesto que incluyen aspectos de seguridad de carácter confidencial.

Las pruebas de resistencia correspondientes a la Instrucción Técnica Complementaria 1 (ITC1) que recoge los criterios del Grupo Europeo de Reguladores de Seguridad Nuclear (ENSREG) contemplará como sucesos iniciadores los terremotos y las inundaciones (tsunamis, oleaje, tormentas, rotura de presas), así como la pérdida de funciones esenciales para la seguridad, tales como la pérdida de alimentación eléctrica, la pérdida de sumidero final de calor o la combinación de ambos. El grupo europeo acordó también que las pruebas incluyan las capacidades de cada emplazamiento para hacer frente a accidentes no contemplados en la base de diseño y que tengan consecuencias graves, «cualquiera que sea su origen».

Al mismo tiempo el examen también incluirá la gestión de accidentes severos, como podrían ser la pérdida de las funciones de refrigeración del núcleo; la pérdida de la función de refrigeración de las piscinas de combustible gastado, o la integridad de la vasija del reactor.

Para cumplir con esta instrucción comunitaria que según Martínez Ten responde al criterio de que «el concepto de la seguridad nuclear es indivisible y no tiene fronteras», el CSN incluyó, a pesar de no ser obligatorios los stress test más que a las centrales nucleares, a la planta de combustible de uranio de Juzbado (Salamanca) y a la central de José Cabrera (Zorita), que está en proceso de desmantelamiento. A Zorita, sin embargo, no le afectará la ITC-2, aunque la presidenta del CSN dijo que esto «a lo mejor, lo debaten en el Consejo». En todo caso, confirmó que todas las centrales españolas están ya trabajando en dichas pruebas.

Así, el cumplimiento de la instrucción de la ENSREG y la WENRA, los titulares de las centrales deberán remitir al CSN los informes preliminares de la ITC-1. A continuación, el 15 de septiembre, el CSN remitirá a la Comisión Europea el análisis preliminar de dichos informes; después, el 31 de octubre, los titulares remitirán al CSN los informes definitivos de la ITC-1.

El 9 de diciembre, el Consejo de la Unión Europea analizará los informes remitidos por los países miembro y no será, hasta el último día de 2011 cuando el CSN envíe a la Comisión Europea el análisis final de los informes españoles. Ese mismo 31 de diciembre, los titulares remitirán al CSN un análisis con las acciones relativas a la ITC-2, las pruebas específicas del parque nuclear español. De este modo, a lo largo de 2012 se revisarán los informes finales de los países.

En la tercera fase, equipos de expertos de varios países revisarán los informes nacionales, pudiendo realizar inspecciones sobre el terreno. «Se pretende comprobar los medios y los recursos, sea cual sea lo que inicia un suceso», ha indicado.

A este respecto, la directora técnica de seguridad nuclear, Isabel Mellado, precisó que tras el 11-S en Nueva York en 2001 se hicieron varios estudios sobre impacto de avión pero en esta instrucción, más que en estudiar el impacto del avión como tal, las pruebas de estrés se centran en mitigar las consecuencias que se pueden producir. En este contexto, advirtió de que si ocurre una situación de estas se pueden perder muchos sistemas de seguridad, la integridad de la contención y muchas de las características habituales con las que hacer frente a estas situaciones que provocan grandes incendios. «Esto no quedaba contemplado en la ITC1. Por eso, la ITC-2 pretende establecer medidas para mitigar estos escenarios», justificó.

En cuanto al futuro Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado, Mellado aseguró que «evidentemente, todo esto se tendrá en cuenta» en el diseño de la instalación. «En una instalación nueva a construir, siempre es más fácil así que se tendrá en cuenta desde el principio», reconoció.

Por otro lado, la presidenta del organismo regulador aseguró que todavía no se ha constituido el grupo de trabajo europeo sobre prevención frente a ataques terroristas, al tiempo que Juan Carlos Lentijo agregó que el grupo de el CSN tiene un convenio con el Ministerio del Interior del que se derivan líneas de trabajo de respuesta a emergencias y prevención y respuesta a atentados. En esta línea, apuntó que hay unos grupos de trabajo permanente y que ahora, la diferencia es que existe una Ley de protección de infraestructuras críticas a la que el modelo de respuesta y prevención «tendrá que ajustarse».

Finalmente, la presidenta del CSN anunció que comparecerá ante el Congreso de los diputados «seguramente en septiembre» para informarles de los datos del accidente de Fukushima, de las reuniones europeas y los acuerdos adoptados, etcétera. De este modo, seis meses después del accidente, informará a la Cámara de la situación, al tiempo que dijo que «serán necesarias después más comparecencias porque el accidente todavía no ha terminado».