PP y PSOE no se extrañan del recurso de Nuclenor contra la sentencia de la Audiencia Nacional

El diputado del PP Javier Gómez Darmendráil, vocal en la Comisión de Industria, Turismo y Comercio del Congreso de los Diputados, ha calificado de «impresentable» que la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) sea cerrada, a su juicio, «por una decisión política», cuando el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) determinó en su informe que estaba en «perfectas condiciones de seguridad».

«No me extraña que Nuclenor presente un recurso», ha manifestado, porque la decisión política es «contraria» a lo que dictaminan los técnicos del CSN.

En todo caso, ha reiterado que el PP «mantiene su intención de revocar esta decisión» si gobierna en la próxima legislatura porque «fue una decisión política la que la cerró (Garoña) y, por tanto, otra decisión política la puede reabrir».

Gómez Darmendráil ha añadido que el PP piensa que la planta burgalesa está «en perfectas condiciones en base a lo que dicen los técnicos del CSN, que son los que más saben de esto» y ha recordado que el propio líder de su partido, Mariano Rajoy, ha dicho que si el PP gobierna, en materia de seguridad nuclear seguirá «lo que diga el CSN» que ha dicho que Garoña está «en condiciones de seguir operando otros 10 años más».

Por su parte, el diputado del PSOE Hugo Morán, portavoz en la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca de la Cámara Baja, ha señalado que «en ningún caso había dudado de que Nuclenor iba a recurrir», ya que está, en su opinión, «apostando por recibir una cantidad de dinero que no es nada despreciable», tanto por la indemnización por lucro cesante como por el mantenimiento de la actividad de la planta.

Así, ha subrayado que Nuclenor defiende sus intereses económicos mientras que el Gobierno defiende los de los ciudadanos. En todo caso, considera que la sentencia de la Audiencia Nacional es «lo suficientemente contundente y clara, porque no se basa en cuestiones de forma, sino que va al fondo de la cuestión en, prácticamente, todos los ámbitos».

Morán estima que la sentencia de la Audiencia Nacional determina «convenientemente, es muy contundente y entra al fondo de la cuestión, ya que no se queda solo en las formas para decidir quitar o dar razones», al tiempo que opina que la misma identifica con «claridad» cuáles son las competencias del Gobierno, ya que evalúa que la decisión de cerrar la central en 2013 se ha tomado por «carácter estratégico y de intereses de país, no solo por intereses comerciales y económicos».

A su juicio no existen muchas «posibilidades» de que se pueda contravenir la sentencia de la Audiencia Nacional porque está «muy fundada» y, por tanto tendrían que desmontar la sentencia por algún aspecto de procedimiento.

Sobre la posibilidad de que el PP revoque la decisión del presente Gobierno de cerrar el reactor burgalés, Morán ha expresado su confianza en que no haya que asistir a la posibilidad de evaluar si cumple o no sus palabras. «Nosotros tenemos claro por dónde debe transitar el futuro energético del país, que es sustancialmente distinto del que se plantea el PP, que se ha manifestado claramente a favor de dar mayor protagonismo a la energía nuclear en el mix energético», ha apostillado.

– Greenpeace califica de «pataleta» el recurso de casación que Nuclenor presentará al TS para evitar el cierre de Garoña.

El responsable de la campaña de Energía Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, ha calificado de «pataleta» el recurso de casación que Nuclenor, la empresa propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) va a presentar ante el Tribunal Supremo (TS) contra la sentencia de la Audiencia Nacional en relación con la Orden Ministerial que fija la renovación del permiso de funcionamiento de esta central hasta julio de 2013 y concreta para esa fecha el cese de su actividad.

Bravo opina que este recurso «no tiene ningún razonamiento sólido que evite que la sentencia sea firme» y que, por lo tanto, aunque ha subrayado que existía la posibilidad de que Nuclenor presentara el recurso porque «está en su derecho, otra cosa es que vaya a prosperar».

«Creemos que la sentencia de la Audiencia Nacional es razonada y es evidente que el Gobierno tiene todo el derecho de decidir sobre el cierre de una central nuclear por motivos de planificación energética», ha explicado, al tiempo que ha defendido que «no es arbitraria».

Además, ha defendido que el cierre de la central es una cuestión «de la que no se ha debido dudar nunca», pero que Nuclenor, la Junta de Castilla y León y otros demandantes cuestionaron la orden gubernamental de cerrar Garoña. A su vez, ha puntualizado que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSNI) «evidentemente tiene que emitir su informe, pero no es vinculante, como ha dejado muy claro la Audiencia Nacional».

Asimismo, ha afirmado que «sería absolutamente irresponsable» que Nuclenor no llevara a cabo los planes, proyectos e inversiones previstos de manera que el funcionamiento de la central continúe siendo «seguro y fiable», ya que la Orden Ministerial exige a la empresa llevar a cabo estos planes para mantener el nivel de seguridad.

«Otra cosa es que se pueda decir que sea seguro y fiable, porque no lo es debido a que tiene gravísimos problemas de funcionamiento, como el habilitamiento múltiple por corrosión en elementos fundamentales para la seguridad como la vasija del reactor, el corazón de la central, y otros problemas importantes de refrigeración e incluso de funcionamiento rutinario«, ha concluido.

Nuclenor recurrirá la sentencia que avala el cierre de Garoña en 2013

Nuclenor, participada al 50% por Endesa e Iberdrola, comunicó que el consejo, reunido el pasado martes, escuchó los informes jurídicos del equipo legal y acordó recurrir la sentencia al entender que «siguen vigentes y conforme a derecho» las razones esgrimidas para oponerse a la Orden Ministerial de julio de 2009.

Nuclenor ya había anunciado su intención de recurrir la sentencia que, a su juicio, no cuestiona la seguridad de la instalación y está basada en cuestiones de orden político.

El consejo de la empresa reiteró en un comunicado el compromiso con el futuro de la instalación y de sus empleados y ha solicitado a la dirección «que mantenga los planes, proyectos e inversiones previstos de manera que el funcionamiento de la central continúe siendo seguro y fiable».

La Audiencia Nacional confirmó la semana pasada la decisión del Gobierno de prorrogar la explotación de la central nuclear de Garoña hasta el 6 de julio de 2013, fecha de su cierre definitivo.

La sentencia respondía así a los once recursos que se presentaron contra la orden del Ministerio de Industria.

Estos recursos están divididos entre los que pidieron su prórroga hasta 2019, como Nuclenor o la Junta de Castilla y León, y los que exigían su cese inmediato y desmantelamiento, como Greenpeace, Ecologistas en Acción y un particular.

La Unidad I de Almaraz se acopla a la red tras recarga de combustible

El acoplamiento a la red eléctrica ha tenido lugar a las 00:23 horas de ayer y a partir de ahora la unidad irá subiendo su carga hasta alcanzar el cien por cien de potencia, un proceso que se prolongará algo más de lo normal debido a las condiciones que presenta el pantano de Arrocampo en la temporada estival.

El responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de la planta, Aniceto González, ha señalado que «todo ha ido sobre ruedas» y se ha llevado «el programa al día».

La recarga de combustible comenzó el 12 de junio y se ha prolongado durante 38 días, justo el tiempo que había previsto la central.

Durante ese período, han trabajado en la central nuclear más de 1.200 trabajadores adicionales pertenecientes a más de 70 empresas auxiliares que se han sumado a los empleados de plantilla de Central Nuclear de Almaraz.

Estos trabajadores han ejecutado más de 8.000 actividades, entre las que se han incluido los complicados movimientos de combustible.

Además, se ha llevado a cabo la inspección visual de las toberas del circuito primario y de los aparejos de izado, se han revisado los sellos de las bombas principales, se han limpiado los lodos de los generadores de vapor y se han inspeccionado mediante corrientes inducidas estos generadores, entre otras muchas órdenes de trabajo.

La recarga ha resultado menos compleja que las últimas realizadas en las unidades I y II de la planta almaraceña, recargas que se prolongaron durante más de dos meses debido al cambio de los alternadores para aumentar la potencia de los reactores.

El CSN comenzará a estudiar la renovación de la licencia por diez años de la central nuclear de Ascó

El pleno tiene hasta el 1 de septiembre para elevar un informe al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en el que se pronunciará sobre la solicitud de renovación de licencia por diez años. Este informe es preceptivo si es favorable y vinculante si es negativo, en cuyo caso, la central tendría que cesar su operación.

Posteriormente, el Ministerio que dirige Miguel Sebastián dispondrá hasta el 1 de octubre para pronunciarse al respecto y comunicarle al titular de la planta, Asociación Nuclear Ascó-Vandellós (ANAV), si podrá o no seguir operando a partir de esa fecha.

Los miembros del Consejo tendrán en cuenta distintas cuestiones del ámbito técnico, de seguridad operativa y radiológica, el cumplimiento de las distintas instrucciones dictadas por el organismo regulador y evaluarán si la central será capaz de operar en seguridad durante 10 años más, aunque la planta no cumplirá los 40 años de vida hasta 2023.

Asimismo, los consejeros tendrán en cuenta los distintos sucesos que Ascó comunicó al CSN, algunos de los cuales fueron clasificados como nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

Entre estos INES 1, figura el comunicado el pasado 25 de enero, cuando se detectaron deficiencias de funcionamiento que impedían la apertura completa de algunas válvulas motorizadas del sistema de agua de los servicios de salvaguardias tecnológicas, a causa de las bajas temperaturas. Aunque el suceso no tuvo impacto en los trabajadores, la población y el medio ambiente, el CSN consideró que significaba un incumplimiento de la Especificaciones Técnicas de Funcionamiento y envió a la planta una inspección reactiva para analizar las medidas adoptadas por el titular.

Sin embargo, uno de los episodios más significativos de esta década fue la liberación de partículas radiactivas al exterior a finales de 2007 pero que no fue notificada al CSN hasta abril de 2008 y que concluyó, un año más tarde, en mayo de 2009, con una orden ministerial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en la que se sancionaba al titular de Ascó con una multa de 15,39 millones de euros por cuatro infracciones graves en relación con la partículas, tras rebajar en 7,5 millones de euros la propuesta de sanción elevada por el organismo regulador al departamento que dirige Sebastián.

La central de Ascó, de 1.032 megavatios (MW) de potencia, produce al año más de 760.000 megavatios hora (MWh). De los ocho grupo nucleares españoles, el de Ascó es el cuarto con mayor potencia instalada.

La planta se ubica en la margen derecha del río Ebro, en Tarragona y está compuesta por dos unidades o reactores que funcionan, cada uno de ellos mediante un sistema de agual ligera a presión PWR suministrado por la empresa estadounidense Westinghouse. El primero de los reactores inició su marcha el 22 de julio de 1982 y la segunda unidad empezó a operar el 22 de abril de 1985, con una autorización que fue válida hasta el 1 de octubre de 2001 y que posteriormente fue renovada hasta el 1 de octubre de 2011.

Bruselas obligará a los Estados miembros a construir almacenes definitivos para residuos nucleares

«Es un logro importante para la seguridad nuclear en la Unión Europea», dijo el comisario de Energía, Günther Oettinger. «Tras años de inacción, la Unión Europea se compromete por primera vez a un depósito definitivo de los residuos nucleares. Con esta directiva, la Unión Europea se convierte en la región más avanzada en cuanto a la gestión segura de los residuos radioactivos y el combustible gastado», celebró.

La directiva obliga a los Estados miembros a elaborar programas nacionales de gestión de residuos y notificarlos a Bruselas como muy tarde en 2015. El Ejecutivo comunitario podrá solicitar que se introduzcan cambios.

Los programas nacionales deben incluir planes, con calendarios concretos, para la construcción y gestión de las instalaciones de almacenamiento, así como una evaluación de costes y una descripción del sistema de financiación escogido. Deberán actualizarse regularmente.

El Ejecutivo comunitario consideró que «tras 30 años de investigación, se acepta generalmente a nivel técnico que el almacenamiento geológico profundo constituye la opción más sostenible y más segura como punto final de la gestión de residuos de alta actividad y de combustible gastado considerado residuo» y por ello primará este tipo de almacenamiento.

La norma permitirá que dos o más Estados miembros acuerden compartir el uso de un almacén definitivo situado en el territorio de uno de ellos.

Asimismo, se autorizarán las exportaciones de residuos a países de fuera de la Unión Europea, pese a que la Comisión había propuesto su prohibición total, pero se fijan condiciones muy estrictas. El país receptor deberá tener ya un almacén definitivo operativo, que según Bruselas no existe todavía en ningún lugar del mundo y tarda al menos 40 años en desarrollarse.

Además, las normas de la Unión Europea ya prohíben la exportación de residuos nucleares a los países ACP (África, Caribe y Pacífico), así como a la Antártida.

No obstante, la organización ecologista Greenpeace denunció que las nuevas reglas permitirán a Hungría y Bulgaria seguir exportando residuos nucleares a Rusia. Greenpeace criticó además que países como España, Bulgaria o Eslovaquia fueron reticentes a la hora de elaborar planes para la disposición definitiva de los residuos nucleares.

La nueva norma obliga a los Estados miembros a informar a sus ciudadanos y permitir su participación en la toma de decisiones sobre gestión de residuos nucleares.

Además, convierte en vinculantes las directrices de seguridad elaboradas por el Organismo Internacional de Energía Atómica. Esto comporta la existencia de autoridades independientes que concedan licencias para la construcción de depósitos y comprueben los análisis de seguridad de cada depósito.

En España, los planes del Gobierno de construir un Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares se encuentran paralizados por la falta de acuerdo sobre su ubicación.

FORATOM celebra la decisión de la Unión Europea

Por su parte, el Foro que representa a la industria nuclear europea, FORATOM, dio la bienvenida a la nueva directiva europea que obligará a los Estados miembro de la Unión Europea a construir almacenes definitivos para los residuos nucleares de alta actividad que fue acordada en Bruselas.

Según explicó el director general de FORATOM, Santiago San Antonio, dio «la bienvenida» a la adopción de esta directiva que impone responsabilidades legales a los Estados miembro para la gestión de sus propios residuos radiactivos y combustible gastado «con seguridad y sin imponer cargas innecesarias a las generaciones futuras».

Asimismo, subrayó que técnica y económicamente existen soluciones viables para la gestión de «todos» los tipos de residuos radiactivos que existen en la actualidad. De hecho, San Antonio destacó que algunos países ya desarrollaron algunos depósitos o bodegas en profundidad.

«Para la gestión de los residuos de alta intensidad y combustible gastado (si es que para entonces se consideran residuos) el consenso científico apuntó que su disposición geológica profunda representa la forma más segura y sostenible para su final«, recordó, por lo que confió en que la Directiva debería impulsar a otros países a realizar un progreso similar.

Foro Nuclear: «El almacén definitivo de residuos nucleares no es algo nuevo»

Asimismo, la aprobación en el seno de la Unión Europea de la norma que obliga a los Estados miembro a construir almacenes definitivos en profundidad para los residuos nucleares de alta actividad «no aporta nada nuevo a España» porque «ya estaba previsto», según manifestó la presidenta del Foro de la Industria Nuclear, María Teresa Domínguez, para quien es «mejor no precipitarse».

Así, Domínguez valoró que la decisión se enmarca en el hecho de que en la Unión Europea se están tomando decisiones «coordinadas» sobre seguridad nuclear y sobre residuos, algo que, a su juicio, «está bien». En ese sentido, recordó que la normativa ya preveía que cada país se haga cargo de sus propios residuos y estableciese un plan para almacenamiento definitivo en cada país.

De hecho, explicó que, por este motivo, precisamente, se creó la Empresa Nacional de Residuos (ENRESA) que, está dotada de los fondos pertinentes tanto para el almacenamiento de baja intensidad, como para los almacenamientos intermedios que sean necesarios, tales como el almacén temporal centralizado de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado (ATC), pendiente de la decisión del Gobierno para su ubicación definitiva.

Domínguez añadió que la nueva obligación de Bruselas no significa que haya que construirlo (el almacén definitivo) de forma inmediata ni en unos determinados plazos y, a este respecto, hizo hincapié en que cada país es soberano y tiene la «obligación» de hacerse cargo de sus residuos radiactivos.

Sobre la forma de almacenamiento temporal, bien sea el ATC o el almacén temporal individualizado (ATI) –que se construiría en cada central nuclear–, la presidenta del Foro Nuclear consideró que «todas las estrategias son válidas».

A su juicio, la ventaja del ATC, «que es opcional», sobre los ATI es que significa un «tratamiento más optimizado porque todo está centralizado», pero aseguró que las condiciones de almacenamiento en seco son iguales en los emplazamientos de las centrales, por lo que apuntó que «se podría ir a un almacenamiento definitivo sin un almacenamiento intermedio».

En todo caso, precisó que para el almacenamiento definitivo no hay plazos, pero sí para los intermedios y temporales, ya que el combustible, cuando salen de las piscinas donde tienen que estar aproximadamente diez años por la necesidad de enfriamiento y, después se tienen que llevar a un almacén en seco, independientemente de su tipología (ATI o ATC), «que no tiene límite, es decir, que se puede tener almacenado todo el tiempo que se quiera».

Por otro lado, Domínguez opinó que los residuos nucleares se deberían llevar al almacenamiento definitivo «cuanto más tarde, mejor» para estar «seguros» de que las tecnologías están «perfectamente conocidas» y también porque en la actualidad hay desarrollos tecnológicos en marcha para minimizar el volumen de todos esos residuos, por lo que apostó por «agotar estas posibilidades». «En mi opinión, no hay que precipitarse sino seguir todos los pasos como los teníamos previstos en España», apostilló.

Foro Nuclear dice que España no puede prescindir de esta energía

En declaraciones a los periodistas antes de participar en el encuentro «Los nuevos retos de una energía eficiente: mix energético y orientación al cliente« de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Domínguez lamentó que la «controversia política y social» haya impedido decidir la ubicación del cementerio nuclear, una instalación que, subrayó, es «sumamente segura y sencilla» y de la que destacó los beneficios que reportaría al municipio que la albergase.

«Estas controversias políticas y sociales hacen que las decisiones sean más lentas de lo que fuera conveniente y deseable», dijo la presidenta del Foro Nuclear, quien reconoció que el proceso de elección de emplazamiento está siendo «más complicado» de lo que se preveía.

En un encuentro con periodistas, Domínguez señaló la necesidad de tomar «decisiones responsables» en España sobre la energía nuclear, que, a su juicio, pasarían por «continuar con las centrales en operación e, incluso, pensar en construir alguna unidad más en los próximos años».

La presidenta del Foro Nuclear destacó el «esfuerzo en la actualización y modernización» de las centrales que se llevó a cabo en los últimos años en España e indicó que el sector espera que la revaluación que se está haciendo de esas instalaciones tras el accidente de Fukushima demuestren «una vez más las condiciones de seguridad» de las centrales nucleares del país.

De hecho, aseguró que «será importante» conocer los resultados de esas pruebas de seguridad y opinó que, a pesar de la decisión de la Audiencia Nacional de cerrar la central nuclear de Santa María de Garoña en 2013, «es replanteable que pueda seguir operando». «¿Y por qué no? Si consideramos que España se lo debe de replantear, también es replanteable que pueda seguir operando Garoña», apuntó.

La presidenta del Foro Nuclear señaló que la decisión de la Audiencia sólo da respuesta a un requerimiento del titular de la propiedad, Nuclenor, ante la decisión del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Domínguez subrayó, además, que España «es una isla energética», aislada del resto de Europa y del mundo y con carencia de recursos naturales «de hasta un 80%», por lo que no puede importar toda la energía que precisa. Por tanto, a su juicio, «ahora» no se hubiese podido tomar la decisión de Alemania de cerrar sus centrales nucleares, que consideró «más política, que técnica».

«Ahora mismo no podemos prescindir de la energía nuclear en España, ni tomar, ni siquiera, una decisión a corto plazo, como la que ha tomado Alemania», incidió. «Lo único que hay que hacer es que todos seamos conscientes de ello y hagamos lo máximo que podamos: confiar en los técnicos, confiar en nuestras organizaciones como el Consejo de Seguridad Nuclear«, dijo.

Por otra parte, añadió que Alemania debería replantearse su decisión de cerrar sus centrales nucleares por las repercusiones que puede tener para la Unión Europea, que tiene que pensar en «mantener la seguridad del suministro», aunque cada país tiene que decidir «por él mismo» su programa energético.

La presidenta del Foro Nuclear defendió también la necesidad de combinar las energías nuclear y renovable en la Unión Europea, para «mantener la seguridad del suministro», ya que, según añadió, no habrá otras fuentes de energía disponibles hasta mediados de este siglo. «La energía nuclear está empezando y tiene un gran recorrido», aseguró.

Según dijo, las renovables y la nuclear son dos tipos de energía que «se complementan». «Una hace de energía de base y otra alternativa y, en ese mix energético en Europa, tenemos que pensar en mantener la seguridad del suministro y afrontar una situación en la que no se conocen otras fuentes de energía y no podemos esperar que haya otras fuentes de energía disponibles hasta mediados de este siglo», aseveró.

«Tenemos que ser razonables, tomar decisiones coherentes y tener esa seguridad del suministro en Europa», añadió.

Cuestionada sobre si el accidente de Fukushima pone en riesgo el futuro de la energía nuclear, Domínguez se mostró contundente y afirmó que lo ocurrido en Japón fue una «catástrofe natural» ocurrida «en los alrededores» de esta central que, según dijo, fue la «única instalación» que consiguió y fue «capaz» de operar tras el terremoto.

Por eso insistió en que los programas sobre energía nuclear «siguen» y recordó que, después de lo ocurrido en Fukushima, «se han tomado decisiones muy importantes, incluso en Europa». Entre ellas, se refirió a las adjudicaciones para las centrales de Polonia y Lituania o los pasos que se están dando para una nueva planta en Finlandia.

Un fallo técnico del interruptor de la megafonía, presunto origen de la emergencia nuclear en Almaraz

Así se estimó en el informe técnico con las primeras conclusiones que se presentaron en una reunión entre la directora general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Pilar Gallego, con el subdelegado del Gobierno en Cáceres, Fernando Solís, y con la alcaldesa de Almaraz (Cáceres), Sabina Hernández, para diagnosticar el incidente de la semana.

En el encuentro se presentó el Informe Técnico en relación con dicha megafonía y se analizó las inversiones realizadas por parte del Ministerio del Interior y otras Instituciones en la provincia de Cáceres y el Ayuntamiento de Almaraz.

Además, se señaló que Almaraz cuenta con un sistema de tecnología punta que se instaló en 2009 y para la que se contó con una inversión de casi 120.000 euros.

En el encuentro, participaron también altos cargos de la Dirección General, así como el Jefe de la Unidad de Protección Civil en Cáceres y, por parte del Ayuntamiento, el Teniente de Alcalde Benjamín Jiménez, junto a la Concejala de Educación, Cultura, Mujer e Igualdad, Elena Tovar, y el Concejal de Seguridad Ciudadana y Protección Civil, Florentino Ruiz.

Protección Civil destacó que cuenta con un Programa de revisión y actualizaciones periódicas de todos los sistemas de megafonía. Gallego informó de los avances tecnológicos, de naturaleza digital, aplicados a la megafonía de Almaraz.

Asimismo, recordó que los actuales Planes de Emergencia Exterior a las Centrales Nucleares, que dirigen los correspondientes subdelegados del Gobierno, son recientes, de 2009, y que en su elaboración tuvieron participación activa los alcaldes de los municipios con Centrales Nucleares y se tuvieron en cuenta todas sus propuestas.

En la reunión, brindó la colaboración de Protección Civil a las partes implicadas ya que la aplicación de los diversos planes supone «un ejercicio de corresponsabilidad» de todos los intervinientes, al tiempo que lamentó los hechos ocurridos y, nuevamente, reiteró sus disculpas a los ciudadanos.

Por otro lado, subrayó que el Gobierno realizó inversiones de todo tipo en las zonas próximas a las centrales nucleares para conseguir una mayor seguridad y para dotar a los Ayuntamientos de las infraestructuras necesarias para que su población alcance un mayor nivel de bienestar y desarrollo.

Protección Civil explicó que estas son ayudas para obras en la red viaria de titularidad autonómica y de las Diputaciones provinciales; para la extensión del servicio de telefonía a grupos de población que no disponían de este servicio; la construcción, adecuación y mantenimiento de estaciones de clasificación y descontaminación en el supuesto de una emergencia nuclear; obras en carreteras y caminos de titularidad municipal con objeto de adecuar las rutas de evacuación y para el aviso a la población.

A este respecto, añadió que este año se adjudicaron subvenciones para el acondicionamiento de vías públicas de titularidad municipal que constituyen rutas de aviso o de evacuación de los Planes de Emergencia Nuclear Exteriores a las Centrales Nucleares. En la provincia de Cáceres se adjudicó un total de 300.000 euros, de los que 100.000 correspondieron a Almaraz y, en igual importe, a los Ayuntamientos de Saucedilla y Mesas de Ibor.

Finalmente, con carácter general la inversión del Estado para 2011 en todos los municipios de las zonas con Centrales Nucleares, supuso más de 22 millones de euros, de los que la Dirección General de Protección Civil y Emergencias destinó más de dos millones para el mantenimiento y reposición de infraestructuras y la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) aportó 20 millones de euros.

La Audiencia Nacional confirma la decisión del Gobierno de prorrogar Garoña y cerrarla en el año 2013

En una sentencia, la sección primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo respondió así a los once recursos que se presentaron contra la orden del Ministerio de Industria, divididos entre los que pidieron su prórroga hasta 2019, como Nuclenor -empresa propietaria de la central nuclear- o la Junta de Castilla y León, y los que exigían su cese inmediato y desmantelamiento, como Greenpeace, Ecologistas en Acción y un particular.

A lo largo de más de 50 folios los magistrados analizaron los argumentos de los recurrentes y concluyeron que para prorrogar la explotación de una central ya existente no es necesario una evaluación de impacto ambiental, ya que estiman que no se trata de construir una nueva.

Sin perjuicio, añadieron, de que se deban tener en consideración los informes de las autoridades medioambientales y que se obtengan las autorizaciones necesarias, en particular las de carácter medioambiental.

Los magistrados tampoco estimaron que se haya incumplido el trámite de audiencia a las Comunidades Autónomas ni que sea necesario un trámite general de información pública, como alegaban algunos de los recurrentes.

En este sentido, la Sala tuvo en cuenta que las entidades que pudieran sentirse lesionadas en su derecho de acceso a la información y participación en el Procedimiento no reclamaron frente a la pasividad de la Administración, por lo que el Tribunal concluye que este se respetó.

El Tribunal también consideró que la autorización de la prórroga no significa, como argumentaba la empresa Nuclenor y otros recurrentes, que el titular de la explotación tenga «un derecho indefinido y temporalmente ilimitado, a continuar explotando la misma».

La Sala explicó que las autorizaciones de explotación y sus prórrogas tienen elementos reglados (la competencia del órgano que ha de concederla y el cumplimiento de los requerimientos de seguridad nuclear), pero son condiciones «de mínimos» ya que se pueden tener en cuenta otros factores o circunstancias, como por ejemplo decisiones de política energética o medioambiental.

Por tanto, la Sala no apreció desviación de poder por parte del Ministerio de Industria.

Es lícito, según explicaron los jueces en su sentencia, que para decidir sobre la renovación o no de una explotación de una central nuclear pueda pesar una determinada opción de política energética del gobierno, basada en el fomento de las energías renovables.

La sentencia incluyó el voto particular de un magistrado de la Sección que discrepa de la resolución en dos puntos. Este magistrado entendió que se debió cumplir debidamente el trámite de audiencia a la Comunidad Autónoma de Castilla León en relación con el cese definitivo de la explotación y que se incumplió el trámite de información y participación pública en los términos exigidos por la Ley 26/ 2007 y en el Convenio de Aarhus.

PSOE: «La sentencia ya no permitirá al PP esconderse sobre el cierre de las nucleares»

El secretario confederal de Medio Ambiente del PSOE, Hugo Morán, afirmó que la sentencia de la Audiencia Nacional no permitirá al PP «seguir escondiéndose» detrás de las decisiones de técnicos, a la hora de valorar el cierre de una central, por lo que deberá «dejar de ampararse» en los técnicos y pronunciarse respecto a su línea estratégica en política nuclear. «Queda claro que las decisiones estratégicas deben de ir mucho más allá de lo que pueda ser una opinión técnica», aseguró.

Morán señaló que la decisión de los magistrados respecto a Garoña «deja meridianamente claro» que los partidos políticos deben tomar decisiones «estratégicas» sin dejarlo «en manos» de los técnicos. «El Consejo de Seguridad Nuclear emite un informe, pero es sólo uno más», afirmó.

Asimismo, reiteró que la sentencia insiste en la necesidad de incorporar una mención específica al cambio climático a la hora de valorar las pruebas a las centrales. Por ello, aseguró que el próximo paso del PSOE «con carácter inmediato» será el de incorporar a la legislación contenidos ambientales homologables para regular la actividad de las centrales.

El PP dice que no hay «ningún problema técnico» para el cierre

A este respecto, el portavoz del PP en el Congreso en energía nuclear, Javier Gómez Darmendrail, aseguró que «no hay ningún problema técnico» para el cierre de la central de Santa María de Garoña (Burgos), tal y como avaló la sentencia de la Audiencia Nacional, y que «finalmente, una decisión política se puede revocar por otra».

Darmendrail recordó que la sentencia de los magistrados «mantiene» la decisión del Gobierno para el cierre de 2013, pero que, para su formación, no existen problemas técnicos que «justifiquen» esta decisión, tal y como ya alertó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

A su entender, la sentencia «no entra en los temas técnicos» y, sin embargo, al Gobierno sí le «estorbaba» Garoña por su política energética, de cara al tema de las energías renovables. «Ahora en España tienen que caber todas las opciones energéticas y no se puede cerrar una nuclear por razones ideológicas«, criticó.

Por ello, Darmendrail reiteró que la energía nuclear «no compite» con las renovables y que, por el contrario, son «compatibles». «Es un error de base del Gobierno de Zapatero, porque las nucleares están 24 horas al día y las renovables 2.000 ó 2.400 horas al año», concluyó.

Para la diputada de ICV Nuria Buenaventura la sentencia de la Audiencia Nacional es «una buena noticia», puesto que «abre la posibilidad» del cierre de otras centrales nucleares y recordó que su formación «seguirá exigiendo» al Gobierno que cumpla con los futuros resultados de las pruebas a las centrales nucleares.

«Exigiremos que se haga con mucha seriedad las pruebas y, si los resultados recomiendan el cierre, deberán cerrarse aquellas que no tengan garantías», señaló. Asimismo, apostó por un compromiso «clarísimo» de las fuerzas políticas para pasar de la energía nuclear a otras «energías limpias».

Foro Nuclear: «El cierre ocasionará inestabilidad en el sistema eléctrico español»

Por su parte, el Foro Nuclear aseguró que el cierre de Garoña ocasionará inestabilidad en el sistema eléctrico español, ya que dejarán de producirse más de 4.000 GWh al año de electricidad en base, al tiempo que se destruirán más de 1.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, así como el incremento de las las importaciones de materias primas energéticas en unos 2,5 millones de barriles de petróleo equivalentes al año. Asimismo, aseguró que se incrementarán las emisiones contaminantes en España en 3 millones de toneladas de CO2 anuales.

También señaló que la operación a largo plazo de las centrales nucleares españolas es «necesaria» porque constituye una garantía de diversificación e independencia en el abastecimiento eléctrico, respeto por el medio ambiente, mejora de la competitividad de la empresas españolas y de mantenimiento de las capacidades industriales y de empleo estable y de calidad.

Además, indicó que «las múltiples revisiones nacionales e internacionales demuestran en sus informes que la central nuclear de Garoña es segura, por lo que no existe ningún impedimento para la continuidad de su operación». En este sentido, subrayó que «en la actualidad funcionan en todo el mundo más de noventa reactores nucleares de la misma tecnología que la central burgalesa y más del 90 por ciento de los mismos tienen autorizada su operación a largo plazo.

La presidenta de Foro de la Industria Nuclear Española, María Teresa Domínguez, añadió que «Santa María de Garoña opera con todos los requisitos técnicos y cuenta con la dilatada experiencia de sus empleados. Ha superado con éxito las distintas revisiones nacionales e internacionales y no hay ninguna razón técnica ni económica que motive su cierre en 2013″.

Castilla y León recurrirá la sentencia de la Audiencia Nacional

Mientras tanto, el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, anunció que el Gobierno recurrirá la sentencia de la Audiencia Nacional para evitar el «capricho político» del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero de cerrar la Central Nuclear de Garoña en 2013.

De Santiago-Juárez explicó que la Junta no conoce por el momento la sentencia, aunque destacó que existe un voto particular que refrenda la tesis de la Junta de prorrogar la actividad de la central y aseguró que tienen hasta septiembre para presentar un recurso a la sentencia.

Nuclenor trabajará por la continuidad de la central

Nuclenor, titular de la central burgalesa, señaló que seguirá trabajando por el mantenimiento de la instalación tras conocerse la sentencia de la Audiencia Nacional. En este sentido, señaló que espera la valoración por parte de su equipo jurídico para decidir las medidas y acciones legales pertinentes.

Además, aseguró que la sentencia no cuestiona la seguridad de la instalación y basa la decisión en cuestiones de orden político. «Nuclenor seguirá trabajando por el mantenimiento de la instalación de forma segura y fiable y agradece a todos los que lo hacen posible con su trabajo día a día, así como a las entidades e instituciones que apoyan y confían en el futuro de la instalación», añadió.

Por último, reiteró que Garoña cumple con todas las normas legales y técnicas que garantizan la seguridad de la instalación para poder seguir funcionando.

El alcalde de Tobalina pide al Gobierno soluciones para Garoña

Por su parte, el alcalde de la localidad burgalesa de Valle de Tobalina, Rafael Mediavilla, pidió al Gobierno que busque una solución a una «injusticia total» ya que el cierre de la central de Santa María de Garoña supondrá la pérdida directa de unos 600 trabajadores y el Plan Especial de Garoña sólo permitió crear siete empleos.

Mediavilla recordó que Garoña «produjo energía para todo el país» y que ahora «se deja tirado al valle» con el cierre en 2013 de la central nuclear, por lo que se preguntó «qué es lo que va a pasar» cuando la planta de Santa María deje de funcionar «porque nadie parece preocuparse por ello».

Ante esta situación, el alcalde de la localidad burgalesa pidió «por Dios» al Gobierno que busque una «solución» a lo que definió como una «injusticia total» al tiempo que reconoció que el Plan de Dinamización de Garoña «no sirvió para nada porque no se ha hecho nada y no se ha cumplido nada».

De hecho, el Colegio de Economistas de Burgos realizó un seguimiento de dicho plan especial y concluyó que sólo se crearon 15 empleos el pasado año y sólo se materializó el 25 por ciento de la inversión prevista.

Ecologistas: «La sentencia otorga potestad al Gobierno para cerrar las nucleares»

Finalmente, Ecologistas en Acción, Greenpeace y Amigos de la Tierra coincidieron en que la sentencia de la Audiencia Nacional que avala la prórroga hasta 2013 y el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) otorga potestad al Gobierno para cerrar las centrales nucleares en España.

Así, el coordinador del área antinuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, calificó de «positiva» la decisión de la Audiencia, ya que «faculta al Gobierno a tomar decisiones sobre la vida de las centrales nucleares cuando expiró su plazo de explotación, independientemente de la opinión del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)». Asimismo, pidió que el Gobierno «establezca un calendario de cierre del resto del parque nuclear español (otras siete centrales nucleares)».

En este sentido, el responsable de la campaña anti-Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, añadió que la sentencia también «autoriza al Gobierno a no dar ningún tipo de indemnización debido al cierre de la misma». Por ello, valoró «muy positivamente» la sentencia, ya que, «en parte, da la razón a las asociaciones ecologistas».

Igualmente, la Confederación General del Trabajo (CGT) celebró que «Garoña no siga funcionando hasta 2019, como pretendía Nuclenor y la Junta de Castilla y León, USO y UGT, entre otros». Sin embargo, cuestionó por qué «se permite a la planta seguir funcionando en la actualidad, con los sistemas de seguridad muy degradados y con los graves problemas de contaminación térmica que está produciendo en el río Ebro».

Según Ecologistas en Acción, CGT y Greenpeace, el CSN «reconoce en sus dictámenes la existencia de numerosos elementos severamente degradados y la necesidad de atacar una serie de reparaciones para seguir funcionando». En esta línea, el responsable del Área del Cambio Climático y Energía de Amigos de la Tierra, Alejandro González, subrayó que «la mejor decisión habría sido el cierre inmediato de Garoña, por sus problemas de refrigeración y contra incendios».

La alcaldesa de Almaraz (Cáceres) impedirá que «quede en el olvido» la falsa alarma de la central nuclear y obligará a realizar una pesquisa

La primer edil mantendrá una reunión en la Dirección General de Protección Civil con el objetivo de intentar esclarecer las circunstancias en las que se produjo esa alarma, ya que los habitantes de Almaraz «no merecen una jornada como la del pasado viernes» con «almaraceños llorando por las calles, ansiedad, nerviosismo».

Cabe recordar que el pasado 8 de julio, Hernández ya avisó de que se llegaría «hasta las últimas consecuencias» y «no se dejaría nada sin investigar» hasta conocer los motivos qué hicieron saltar la alarma por emergencia nuclear cuando la planta se encontraba «en correcto funcionamiento», según informa el Ayuntamiento de Almaraz.

A principios de semana se solicitó, con «urgencia», una reunión ante la Dirección General de Protección Civil, dependiente del Ministerio de Interior, para pedir explicaciones de lo sucedido durante la jornada del viernes, un encuentro que tendrá lugar este jueves.

Por su parte, según apuntó el consistorio, la Dirección General de Protección Civil dio a conocer la presencia en la reunión del subdelegado del Gobierno de Cáceres, Fernando Solís.

Por otro lado, este miércoles tuvo lugar una Asamblea de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares en el entorno de la Central Nuclear de Garoña, a la que asisitió Hernández.

Un informe de la AMAC advierte de la falta de información que tiene la población de emergencias nucleares

El estudio, desarrollado por un equipo del Centre de Recerca en Governança del Risc, integrado en la Universidad Autónoma de Barcelona, fue presentado en la asamblea de la AMAC, que se celebró en la localidad burgalesa de Quintana Martín Galíndez, en las cercanías de la central nuclear de Santa María de Garoña.

Las conclusiones del informe, que fue presentado por la doctora Anna García Hom, advierten de este déficit de información y de que la comprensión y conocimiento que los ciudadanos tienen de los riesgos de un accidente nuclear es «bajo y confuso», por lo que la población no tiene claros los riesgos nucleares ni las previsiones de los planes de emergencia.

De hecho, en el texto se explica que después de estudiar informaciones de la prensa española derivadas del accidente nuclear ocurrido en la central japonesa de Fukushima el pasado mes de marzo «se confirma que conceptos como dosis, contaminación, actividad y vida media» no son comprendidos por los medios de comunicación ni por la población.

Otro punto débil detectado en la investigación, que se inició en diciembre de 2010 antes de los sucesos del terremoto, tsunami y accidente nuclear ocurridos en la costa oriental japonesa, son las deficiencias «significativas» en la formación de los actuantes y voluntarios que intervendrían en caso de emergencia nuclear.

Por ello, recomiendan a las administraciones la realización de actividades de formación en los municipios del entorno de las centrales nucleares «en horarios y días adecuados al régimen laboral de los actuantes», tanto en teoría sobre tecnología nuclear y protección radiológica como en la práctica de operativa de los planes de emergencia.

Asimismo, se propone en el informe, basado en encuestas a la población de los municipios y en una serie de visitas, la realización de ejercicios y simulacros con una frecuencia adecuada para que, «como mínimo una vez al año», se movilice la totalidad de los actuantes municipales en todas las poblaciones.

Por otra parte, se advierte de los problemas detectados en los sistemas de megafonía, la conservación de las vías municipales por las que discurrirían rutas de aviso y evacuación de población, y la cobertura de telefonía fija y móvil.

Para obtener mayor garantía de éxito en una eventual operación de evacuación, el equipo de investigación propone estudiar la posibilidad de una evacuación esporádica de determinadas tipologías de población con anterioridad a la toma de decisión oficial, así como la cuantificación de los medios de transporte públicos disponibles para la evacuación y la posibilidad de que una parte de la población se niegue a ser evacuada.

Con respecto a las administraciones, el texto apunta que los representantes municipales y órganos de gestión de la emergencia muestran un nivel alto de conocimiento de los planes, si bien no es muy detallado y tampoco muestran confianza en los sistemas.

Por todo ello, el estudio formula una serie de propuestas como la realización de un inventario detallado del estado vial de los accesos por los que se evacuaría a la población o la creación de protocolos internos para que todas las actividades relacionadas con los Planes de Emergencia Nuclear realizadas en cada uno de los municipios asociados sean comunicadas por escrito a la AMAC.

También plantean a la Asociación la participación activa de apoyo a los alcaldes y a los trabajo de supervisión y revisión, la elaboración de una propuesta de criterios para la distribución de subvenciones para el mantenimiento de la vialidad y la reclamación de soluciones a medio plazo para las insuficiencias en los sistemas de aviso.

Por otra parte, reclaman al Ministerio del Interior la convocatoria de órganos ejecutivos de cada uno de los Planes de Emergencia con el objetivo de preparar y aprobar los programas de información de la población, solicitar la realización de estudios «realistas» de una posible evacuación y que ofrezca la colaboración a AMAC para elaborar planes de actuación concretos y programados en el tiempo.

Según los datos presentados, la asistencia media a las reuniones en las áreas de las seis centrales nucleares fue del 59,01 por ciento, con la de Vandellós a la cabeza (100 por ciento). En Ascó participó el 84,62% de la población, en Almaraz el 66,67; en Garoña el 42,86%; en Cofrentes del 40% y en Trillo del 33,33%.

En cuanto a la entrega de las encuestas, la media fue inferior, de un 49,18 por ciento, ya que en algunos de los casos como Vandellós, Ascó, Almaraz y Trillo no todos los asistentes rellenaron los formularios.

Los ecologistas cuestionan a AMAC sobre su empresa AMAC SL

Por su parte, la Coordinadora Anticementerio Nuclear (CANC) cuestionó a la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC) sobre la existencia de la empresa AMAC SL, que según los ecologistas alcanzó una cifra de negocios de 136.725 euros en 2009, ante lo cual lo asociación defendió la transparencia de sus cuentas.

La CANC detalló que la sociedad mercantil AMAC SL tiene como administrador y socio único, consejero delegado y secretario al también gerente de la AMAC, Marià Vila d’Abadal, y que cuenta con ex alcaldes en Vandellós-Hospitalet de l’Infant y Móra la Nova (Tarragona) entre sus cargos.

Añadió que la empresa se dedica a la realización de proyectos de desarrollo local –lo que confirmó la AMAC– y que tuvo una cifra de negocios de 300.000 euros en 2009, por lo que se preguntó por las motivaciones de una entidad sin ánimo de lucro como la AMAC, tras mencionar la «presunta tapadera que tenían algunos dirigentes de la SGAE».

La AMAC defendió la transparencia «absoluta» de sus cuentas, señalando que están sujetas a una auditoría externa, y ha indicado que AMAC SL es una empresa instrumental de AMAC que pertenece a los municipios integrantes de la asociación y fue creada por su asamblea.

La asociación afirmó también que baraja emprender acciones legales contra quienes busquen dañar su imagen, al considerar que «no se pueden seguir soportando las continuas ofensas y ataques personales».

Los ecologistas preguntaron a la AMAC qué tipo de servicios presta la empresa, cuál es el origen de sus ingresos y el destino de sus gastos y qué relación guarda con la asociación.