Tokio confía en completar antes de fin de año la parada en frío de todos los reactores de Fukushima

La radiación emitida por la planta desde el seísmo obligó a evacuar de las zonas cercanas a unas 80.000 personas, y el Ejecutivo de Japón ya advirtió de que hasta que no se produzca la parada definitiva, lo que implica el cese de las emisiones, estos ciudadanos no podrán volver a sus hogares.

Tanto el Gobierno como la empresa gestora de la central, Tokyo Electric Power Co (TEPCO), mantuvieron hasta ahora que la parada en frío no llegaría hasta enero. «Cambiaremos el actual calendario e intentaremos lograr la parada para finales de año», explicó el ministro nipón responsable de los desastres nucleares, Goshi Hosono, durante una reunión de la AIEA en Viena.

El jefe de la agencia de la ONU, el japonés Yukiya Amano, señaló la semana pasada que los reactores de Fukushima permanecen en un estado «básicamente estable», seis meses después del peor desastre nuclear desde Chernobil. Las barras de combustible en tres de los reactores de la central se fundieron después de que el suministro energético y el sistema de refrigeración quedasen seriamente dañados tras el terremoto y el tsunami.

TEPCO logró este mes que la temperatura del segundo de los tres reactores dañados cayese por debajo del punto de ebullición, lo que deja los trabajos un poco más cerca de la esperada parada en frío, que no será decretada hasta que el agua empleada para enfriar las barras de combustible no permanezca por debajo de los 100 grados celsius, lo que impediría un recalentamiento del sistema.

Hosono explicó en rueda de prensa que, a la vista de los riesgos de este tipo de energía, la clase política japonesa logró «una especie de consenso» para «reducir la dependencia de la energía nuclear».

No obstante, como reconoció, se trata sólo de un compromiso verbal para el que haría falta concretar calendario y «método», de tal forma que las necesidades energéticas de la potencia asiática no se vean comprometidas. «Puede llevar todo un año discutir con la opinión pública para identificar cómo debería ser esta política energética», añadió.

El nuevo primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda, ya adelantó que será difícil que se construyan nuevos reactores, pero sí señaló que los de Fukushima volverán a funcionar el próximo año. Tras las comprobaciones de seguridad que deben seguir a la parada en frío, Tokio calculó que podrían estar listos para reconectarse en abril de 2012.

Unas 60.000 personas se manifestaron en Tokio para exigir al Gobierno el cierre de las centrales bajo la consigna «Adiós a las centrales nucleares». En la marcha participaron personalidades como el premio Nobel de la Paz de 1994 Kenzaburo Oe y el músico Ryuichi Sakamoto.

Muchos de los manifestantes se desplazaron hasta Tokio desde la prefectura de Fukushima, la más afectada por la radiación. «Nosotros, la gente de Fukushima, no podemos ver la radiación ni podemos olerla, pero no tenemos dudas de que se está extendiendo», declaró uno de los habitantes de dicha región, Yoshiharu Saito.

El ex primer ministro Naoto Kan, que dimitió recientemente, reveló en declaraciones a la agencia de noticias Kiodo que el peor de los escenarios contemplaba la evacuación de unos 30 millones de personas de Tokio y sus alrededores.

«Era un momento crucial. No estaba seguro de si Japón podría seguir funcionando como Estado», afirmó Kan. El propio Kan dijo antes de dimitir que Japón no tiene otra opción que reducir su dependencia de la energía nuclear, que suponía antes de la crisis aproximadamente el 30% del consumo eléctrico.

Peter Löscher (Siemens) anuncia el abandono del negocio nuclear

«Ese capítulo está cerrado para nosotros», afirmó Löscher, cuya empresa participó durante décadas en la construcción de centrales e instalaciones atómicas en todo el mundo.

La decisión, comentó el jefe de Siemens, es «la respuesta» de su empresa «al claro posicionamiento de la sociedad y la política en Alemania a favor del abandono de la energía nuclear», tras la catástrofe de Fukushima.

Löscher consideró determinante la decisión adoptada antes del verano por el Bundestag de aprobar el apagón nuclear en Alemania hasta 2022 y de ir clausurando hasta entonces todas las plantas atómicas en este país.

El presidente de Siemens señaló que su grupo dejará a partir de ahora de participar en la construcción de centrales atómicas completas y que solo continuará construyendo componentes para turbinas que también se usan en centrales eléctricas convencionales.

Asimismo, anunció el fin del proyecto para un «joint venture» con el consorcio nuclear ruso Rosatom, con el que espera que, pese a todo, se pueda colaborar «en otros campos».

Pese a todo, Löscher valoró como «proyecto del siglo» el acordado cambio energético en Alemania y consideró «factible» la meta de elevar hasta un 35% de la producción la energía procedente de fuentes alternativas y ecológicas hasta 2020.

La OCDE dice que el ATC es «una solución lógica y razonable» para España

El Almacén Temporal Centralizado (ATC) «es una cosa que hay que hacer» entre otras cosas porque sin ella hay residuos españoles que se tienen que llevar a Francia, con el costo que ello tiene, señaló Echávarri en declaraciones a la prensa en París al margen de una conferencia de las autoridades de seguridad nuclear.

El directivo internacional español insistió en que ese almacén «no tiene ningún riesgo para la población cercana» ya que los combustibles usados estarían en unos contenedores secos a prueba de inundaciones, incendios u otros acontecimientos extraordinarios. Y además, «nunca ha habido» un accidente nuclear con esos residuos radiactivos, añadió.

El director general de la AEN dijo que, de cara a las elecciones legislativas españolas de noviembre, no está «convencido de que el debate nuclear sea importante» teniendo en cuenta las urgencias económicas del país por la crisis.

Advirtió de que «cualquier decisión negativa» sobre el uso de la energía nuclear significaría que habría que reemplazarla por un tipo de generación «más cara» porque en este momento el kilovatio hora que sale más barato «es el nuclear».

A ese respecto, indicó que su organización ha calculado que los gastos de gestión y almacenamiento de los residuos de las centrales atómicas suponen un 4 ó 5 % del precio del kilovatio hora y ese costo está aprovisionado por los operadores bajo la supervisión de la empresa estatal ENRESA.

Echávarri comentó que la necesidad de un debate es diferente en España y en Francia, donde la energía nuclear tiene un peso muy superior y supone en torno al 75 % de la generación de electricidad, en relación con la actualidad que cobra esa cuestión con vista a las elecciones presidenciales francesas del año próximo.

Ecologistas critican «el bajo nivel de exigencia» de las pruebas de resistencia a las centrales nucleares españolas

Así, el responsable de la campaña de Energía de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, ha afirmado que, en conjunto, las pruebas «son muy poco exigentes», mientras que el responsable del área de Cambio Climático y Energía de Amigos de la Tierra, Alejandro González, ha afirmado que estos resultados «son bastante previsibles» y que «no es sorprendente» que se haya concluido que las centrales españolas son seguras «por el laxo nivel de exigencia».

Por su parte, el responsable de la campaña de Energía de Greenpeace, Carlos Bravo, ha manifestado que el análisis ha sido «muy autocomplaciente y muy poco riguroso» y que del propio informe se desprende que «todas las centrales tienen serias dificultades para superar las pruebas de resistencia». «Lo que han presentado las compañías eléctricas es una vergüenza», ha denunciado.

Bravo también ha hecho hincapié en que los titulares de las centrales «no han hecho los deberes» y en que el CSN «afirma en cada capítulo, casi sin excepción, que el titular de la central no ha analizado un aspecto determinado y que requiere un análisis complementario». «Ninguna central ha hecho un análisis suficientemente detallado y riguroso para que el CSN diga que se ve satisfecho», ha agregado.

Además, tanto Ecologistas en Acción como Greenpeace han criticado que no se hayan realizado pruebas como la evaluación de sucesos originados por el ser humano, como el choque de un avión o atentados terroristas. «Desde nuestro punto de vista, es una equivocación porque, desde luego, es un riesgo de debe ser tenido en cuenta», ha apostillado Castejón.

Del mismo modo, los representantes ecologistas han incidido en que el informe del CSN «está desactualizado porque en él se plantea que no se está utilizando la metodología de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), por lo que Greenpeace ha denunciado que «el CSN ha incumplido con lo que han exigido la Comisión Europea y el Congreso de los Diputados, del que depende».

Igualmente, Ecologistas en Acción ha asegurado que «es un problema que los propios titulares de las centrales nucleares hayan realizado las evaluaciones» y cree que «el CSN debería verificar que la información transmitida es verdad». También ha lamentado que «no se ha contemplado que se produzcan dos sucesos simultáneos». «Para nosotros, esto es una laguna», ha agregado Castejón.

Finalmente, apunta que «un fallo importante por el problema de la acumulación de hidrógeno». «Ninguna central tiene esto bien resuelto y en el accidente de Fukushima (Japón) vimos claramente que esta acumulación y las explosiones siguientes fueron clave para agravar el accidente y provocar fugas de radiactividad», ha explicado. Por todo ello, Amigos de la Tierra ha reivindicado que el informe «debería repetirse en un futuro cercano».

Foro Nuclear afirma que centrales españolas tienen «más margen de seguridad» que Fukushima y «se puede estar tranquilo»

En una entrevista a RNE, Domínguez ha valorado de esta manera los resultados obtenidos por el parque nuclear español en los informes preliminares tras las pruebas de resistencia a las que han sido sometidas. Así, ha señalado que «pone la mano en el fuego» por la seguridad de las centrales.

A su entender, estas pruebas han sido «fiables e independientes», tras haber acordado la UE el «alcance» de los test. «Lo que se ha incluido en el informe es lo acordado en Europa, pero además han pasado tres filtros -entre ellos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)- que demuestran la independencia de las pruebas», ha concluido.

– La Sociedad Nuclear Española destaca la seguridad de las centrales nucleares tras superar unas pruebas de resistencia

La SNE ofreció esta visión después de que el Consejo de Seguridad Nuclear haya dado a conocer, tras una evaluación preliminar, los resultados de las pruebas de resistencia de las centrales nucleares españolas.

Con dichas pruebas, según la SNE, se confirma la robustez de los diseños y los amplios márgenes de seguridad disponibles, identificándose posibles mejoras para aumentar aún más dichos márgenes frente a situaciones extremas.

Dichas pruebas de resistencia consisten en una reevaluación complementaria de los márgenes de seguridad de estas instalaciones, más allá de los criterios considerados en sus bases de diseño originales, lo que supone considerar fenómenos naturales extremos, después de la catástrofe natural de Fukushima.

España generó 2.861 bultos de residuos radiactivos sólidos de baja y media actividad en el año 2010

El año pasado, Enresa retiró en España un total de 3.167 bultos de residuos radiactivos acondicionados por las centrales nucleares, que fueron trasladados hasta el centro de almacenamiento de residuos de El Cabril (Córdoba).

La central de Cofrentes, con 936 bidones, es la que más residuos generó seguida de Santa María de Garoña, (549), Ascó I y II (527), Almaraz I y II (416), Valdellós II (252) y Trillo (181).

Los residuos de baja y media actividad son materiales contaminados con isótopos radiactivos que en menos de 30 años reducirán su radiactividad a la mitad. Según Enresa, pueden ser herramientas, ropa de trabajo, instrumental médico y otros materiales utilizados en algunas industrias, hospitales, laboratorios de investigación y centrales nucleares.

Dentro del grupo de residuos de baja y media actividad se incluyen los residuos radiactivos de muy baja actividad que, por su bajo contenido radiactivo, precisan de menores requisitos para su gestión.

Precisamente, un horno de fusión de metales de baja y muy baja intensidad del Centro de Tratamiento y Acondicionamiento de Residuos de Baja Actividad (Centraco), en la localidad de Gard (Francia), vivió este lunes una explosión en la que murió un trabajador y varios resultaron heridos.

Las nucleares españolas cumplen las especificaciones de resistencia en el informe preliminar del CSN

En este sentido, fuentes del CSN especificaron que los informes cumplen en «forma y fondo» con las mencionadas especificaciones. En todo caso, el informe del Consejo apuntó que se consideran «correctas» las descripciones y valoraciones realizadas por las plantas, «habiéndose identificado aspectos en los que la información deberá ser completada». En definitiva, subrayó que el planteamiento y las medidas propuestas por los titulares se consideran «adecuados», debiendo ser completados en sus respectivos informes finales.

Según recordó el CSN, las pruebas de resistencias son un ejercicio realizado en los países de la Unión Europea a todas las centrales con el fin de verificar el grado de resistencia de las instalaciones nucleares tras el accidente de Fukushima (Japón). Este informe preliminar analiza la capacidad de respuesta de las centrales frente a inundaciones, terremotos, accidentes severos o pérdida de energía eléctrica, e identifica medidas para mejorar su nivel de resistencia.

El informe final de los titulares de las instalaciones deberá ser remitido a los organismos reguladores antes del 31 de octubre y éstos, antes del 31 de diciembre, deberán remitir a la Comisión Europea sus respectivos informes finales. Finalmente, el proceso se someterá a una revisión por equipos formados por representantes de todos los organismos reguladores y de la Comisión Europea que deberá terminarse antes del 30 de abril de 2012.

El CSN tiene previsto revisar en detalle los nuevos cálculos y realizará inspecciones específicas antes de la emisión del informe final en diciembre. El regulador español añadió que el diseño de detalle y la implantación de las mejoras identificadas en el informe, así como otras medidas que se deriven de las lecciones de Fukushima, se realizarán dentro de una planificación a corto y medio plazo.

Por el momento, entre las conclusiones preliminares, el CSN destaca que se comprobó que sigue siendo válido el valor adoptado por cada central para el terremoto máximo contemplado en la base de diseño. No obstante, precisó que los titulares están revisando los análisis de márgenes sísmicos, entre 1.5 y 3 veces más que la base de diseño, para asegurar y mantener la parada de la central.

En este sentido, el organismo regulador apuntó que para alcanzar este objetivo, se deberán reforzar las estructuras y componentes que presentan un margen menor. Asimismo, consideró que se deberán llevar a cabo análisis adicionales de márgenes sísmicos para otros componentes necesarios para la gestión de accidentes severos y considerar los resultados en los informes finales.

Por otro lado, señaló que todas las centrales comprobaron la adecuación de la base de diseño frente a inundaciones externas y subrayó «los niveles de inundación adoptados como base de diseño siguen siendo válidos». En cualquier caso, se están analizando los márgenes de seguridad frente a sucesos que pudieran dar lugar a niveles de inundación por encima de las bases de diseño, y en especial, una rotura de presas aguas arriba.

En todos los casos, según el Consejo, los titulares indicaron que han comprobado que las presas resisten terremotos superiores a los adoptados como base de diseño sísmico. El CSN apuntó que revisará detalladamente estos análisis. También están realizando estudios para cuantificar los márgenes sísmicos disponibles en cada una de las presas y han realizado análisis de rotura de las mismas por causa sísmica. «Se concluye que los niveles de inundación que se alcanzarían en la central quedarían por debajo de la cota de explanación en la que está la central», añadió el CSN.

Por otro lado, el Consejo consideró «adecuadas» las medidas propuestas para reforzar la capacidad de respuesta de las centrales en caso de pérdida total de larga duración de alimentación eléctrica de corriente alterna (interna y externa), el escenario más limitativo de los correspondientes a la pérdida de funciones de seguridad.

Además, aunque las centrales disponen de estrategias para hacer frente a accidentes severos en el reactor y el edificio de contención y para gestionar las emergencias asociadas, el regulador señaóa que se revisarán y reforzarán las medidas ante accidentes severos, así como los recursos humanos y materiales necesarios para la adecuada gestión de emergencias.

«Una propuesta significativa es la creación de un centro de apoyo común para todas las centrales, que dispondrá de medios humanos y materiales con capacidad de intervención en cualquiera de las centrales en un plazo máximo de 24 horas», subrayó.

El CSN también pidió a las plantas que, en el informe final, describan en detalle, con un plan de implantación, el conjunto de mejoras identificadas por los titulares que consideró «positiva» para mejorar el mantenimiento de las funciones de la funciones de la refrigeración del núcleo y de la integridad de la contención en situaciones de accidentes severos.

Finalmente el CSN señaló que se proponen mejorar en cuanto a los sistemas de refrigeración de la piscina de combustible gastado y las estrategias existentes para hacer frente a una pérdida de dicha refrigeración, así como los aspectos relativos a la pérdida de blindaje radiológico que supondría un descenso del nivel de agua en las piscinas. La información deberá completarse en el informe final de los titulares a entregar antes del 31 de octubre.

PSOE: «Los resultados de los test de estrés en las nucleares son preliminares»

Por su parte, el diputado y secretario federal de Medio Ambiente y Desarrollo Rural del PSOE, Hugo Morán, advirtió de que los resultados obtenidos tras la realización de las pruebas de resistencia a las centrales nucleares españolas son meros datos «preliminares».

Morán destacó que este informe preliminar se corresponde con una fase inicial, que debe ser «extremadamente rigurosa», especialmente teniendo en cuenta los recientes accidentes nucleares ocurridos tanto en Fukushima (Japón), como en el almacén de residuos en Francia la pasada semana. «Hay que huir del sensacionalismo y de las conclusiones», apostilló.

Además, recordó que el Pleno del Congreso aprobó en el mes de abril una iniciativa del PSOE, pactada con PNV, ERC-IU-ICV y el Grupo Mixto, en la que se instaba al Gobierno a realizar los test de estrés pertinentes para revisar la seguridad de las plantas españolas antes del 31 de diciembre de 2011.

Precisamente, esta petición del Parlamento incluía situaciones excepcionales a las solicitadas por la UE y que debían ser consideradas en materia de seguridad y resistencia de cada central: terremotos, incluso de magnitud superior a lo previsible; inundaciones; efectos del cambio climático; situaciones de emergencia como las vividas en Fukushima; o posibles ataques terroristas o ciberataques.

Una vez conocido este aspecto, pidió que se revisen hasta dónde llegan las condiciones de seguridad del parque reactor español porque «según parece que apunta el propio sector, hay que hacer inversiones que aumenten los niveles de seguridad», alertó.

No obstante, quiso señalar que, según estos datos preliminares, no se detectaron situaciones que hayan requerido de decisiones inmediatas sobre la seguridad y el cierre de plantas atómicas actualmente en funcionamiento.

PP: «Las nucleares españolas pasan los test de estrés porque siguen un plan de mantenimiento e inversiones»

Asimismo, el diputado y portavoz del PP en materia nuclear, Javier Gómez Darmendrail, señaló que las instalaciones atómicas españolas superaron los exámenes de resistencia requeridos por Europa tras el accidente de Fukushima (Japón) porque están sujetas a planes de mantenimiento e inversiones «muy estrictos».

En este sentido, el diputado ‘popular’ resaltó que desde que tuvo lugar la catástrofe de Fukushima (Japón) en marzo se cumplió el calendario de revisión de todas las centrales.

«Son seguras porque los propietarios están siguiendo un plan de mantenimiento e inversiones y también porque el CSN está muy pendiente y hace un seguimiento para que todas sean seguras y funcionen perfectamente. Con ello, el resultado ha sido que funcionan todas perfectamente», agregó.

CSN: «Las conclusiones son muy preliminares, pero lo ve muy positivo

La directora técnica de Seguridad Nuclear del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Isabel Mellado, recordó que las conclusiones sobre las pruebas de resistencia de las centrales nucleares españolas remitidas a la UE son «muy preliminares», aunque aseguró que se trata de un ejercicio «muy positivo.

Mellado subrayó que en estos informes aparecen resultados «esperables» que son los que miden si las centrales cumplen con lo requerido por la normativa y en sus bases de diseño. «Están bien y no hay ninguna desviación», recalcó, recordando que es una prueba que se mide con frecuencia. Ahora, según explicó se está haciendo un «ejercicio muy por encima» de las especificaciones de diseño que se evaluará con todo el «rigor».

Concretamente, se refirió a los riesgos sísmicos, de los que se está analizando márgenes entre 1,5 y 3 veces superiores, para determinar si las plantas pueden ir a una parada segura. En este sentido, comentó que no hay problema con las grandes estructuras, pero que hay otros componentes que tienen un margen menor, como algún tanque o componentes electrónicos que limitan los márgenes. Por eso, el objetivo ahora es identificarlos y revisarlos para poder demostrar que las plantas tienen más margen.

Especialmente, Mellado se refirió al riesgo por inundación. En primer lugar, recordó que Vandellós II, la única central española cercana al mar, esta a un nivel de 20 metros y que el tsunami que azotó Fukushima alcanzó los 14, algo que es improbable en el Mediterráneo. Descartada la amenaza de tsunami, la directora técnica explicó que los análisis se están focalizando en la rotura de presas aguas arriba de las centrales.

Así, señaló que se están revisando con ayuda del CEDEX, dependiente del Ministerio de Fomento, los márgenes sísmicos por encima de lo especificado y que es un ejercicio que se quiere hacer de forma muy rigurosa. Por eso, precisó que la intención del CSN es cumplir con el plazo dado por la UE para entregar el informe final, el próximo 31 de diciembre, pero que en todo caso lo que se pretende es hacer un «buen trabajo».

Además, subrayó que las propias centrales plantearon la creación de un centro común para atender emergencias en menos de 24 horas, que sería financiado y gestionado por las propias centrales, y que el CSN ve positivamente.

«Se trata de un ejercicio adecuado ante el reto ante el que nos puso Fukushima del que se van a derivar mejoras para la seguridad«, concluyó Mellado en relación al conjunto de los test de resistencia.

Foro Nuclear y SNE valoran positivamente los resultados y destacan su «robustez»

Finalmente, la presidenta del Foro de la Industria Nuclear Española, María Teresa Domínguez, aseguró que «los resultados obtenidos en las pruebas de estrés por las centrales nucleares españolas son muy positivos», lo que, a su juicio, «confirman la eficacia del proceso regulador español» y del compromiso del país «con la seguridad nuclear al haber incorporado en los diseños todas las mejoras resultantes de la experiencia operativa».

Según explicó Domínguez, también existe un compromiso con la seguridad de las organizaciones implicadas que se manifiesta en las propuestas de mejora que «incrementan aún más los márgenes de diseño». En su opinión, «ambos elementos, el rigor del proceso regulador y el compromiso de seguridad, son la garantía de que la energía nuclear puede y debe continuar formando parte del sistema de generación».

Por su parte, el portavoz de la Sociedad Nuclear Española, Eugeni Vives destacó la «robustez» del parque nuclear español que definido como» adecuado». A su juicio, tras estas pruebas y sus resultados, la seguridad de las plantas «no pueden estar en entredicho».

«Las pruebas demostraron que los criterios originales de diseño son los adecuados frente a las situaciones extremas sobre las que se hicieron los estudios», insistió.

Aún así, Vives señaló que existen casos en los que se aconsejan ciertas mejoras porque «de todo estudio salen siempre mejoras» pero, según señaló, «en todo caso son asumibles, y serán asumidas, por las propias centrales nucleares».

Sebastián afirma que España no cerrará centrales nucleares seguras antes de que cumplan los 40 años

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, respondió así a una interpelación de Joan Saura Laporta, del grupo parlamentario Entesa Catalana de Progrés (GPECP), en la última sesión de control del Gobierno en el Senado.

Saura inquirió al Gobierno sobre las medidas que piensa adoptar para hacer posible el cierre de las centrales nucleares y, en particular, las más antiguas.

Según Sebastián, el calendario previsto esta sujeto al cumplimiento de las normas de operación impuestas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y otros organismos rectores europeos e internacionales, revisadas y ampliadas tras el accidente de Fukushima, en marzo de este año.

La primera central española en cumplir la edad límite será Almaraz. «Algunas cerrarán antes o al cumplir los cuarenta años, según se ajusten a las nuevas normas de seguridad», dijo el ministro.

«Es un calendario tentativo, sujeto a las condiciones de seguridad. La nuestra es la actitud mas responsable y menos demagógica«, agregó, tras recordar que es el CSN, por decisión parlamentaria, el órgano responsable en materia nuclear en España.

La reducción de la energía nuclear «no se puede hacer de cualquier manera ni de la noche a la mañana», señaló Sebastián, tras recordar que el gobierno socialista mantuvo su compromiso electoral de favorecer la sustitución de la energía nuclear por energías limpias y menos costosas.

«Lo importante de este debate es que no se puede contemplar la energía nuclear como algo aislado, sino al mix energético de forma conjunta y hoy por hoy la energía nuclear en España es insustituible, nos guste o no nos guste«, subrayó.

Miguel Sebastián recordó que las centrales españolas tienen una media de edad de 28 años, «en línea o por debajo del resto del mundo» y que en la Unión Europea esa referencia es de 30 años.

«No podemos hablar de un parque envejecido en nuestro país», aseguró, aunque enfatizó que «la energía nuclear debe estar supeditada por la seguridad sin que nunca suponga un riesgo ni para la población ni para el medio ambiente».

Incumplimiento y opacidad

Asimismo, Saura responsabilizó al Gobierno de Zapatero «no haber cumplido» sus compromisos en materia nuclear. En este punto, recordó que el programa electoral del PSOE de 2004 contemplaba la sustitución gradual de la energía nuclear por las renovables en un plazo de 20 años, además de hacer alusión al anuncio realizado por Zapatero sobre la creación de un calendario de cierre de las centrales. «Lo sensato en base a los compromisos sería un calendario de cierre pero nadie en España sabe cuál es este calendario», insistió.

Por todo ello, lamentó «el incumplimiento repetido de los compromisos» del Gobierno y «la opacidad» por parte del ministro por no responder casi a una decena de preguntas escritas registradas en el Congreso al respecto.

Según Saura, cada 10 ó 15 años se producen accidentes nucleares pero, tras el accidente de Fukushima, «el mito de las nucleares se ha roto» porque, en su opinión, esta energía «no es barata ni segura». «La energía nuclear privatiza los beneficios y socializa las pérdidas», apostilló.

Por su parte, Sebastián recriminó a Saura no dar «una alternativa» a las nucleares. «No vale hablar solo del cierre porque eso es demagogia», enfatizó.

Industria prorrogará la licencia de Ascó

Sobre la central de Ascó, los reactores atómicos con mas incidencias registradas en su tiempo de vida (1983 y 1985), Sebastián recordó que cuentan con el visto bueno del CSN para que se renueve su licencia de funcionamiento, el próximo mes de octubre, por lo que el Gobierno prorrogará su permiso de explotación.

«Ni España, ni Cataluña, ni nadie» puede permitirse el cierre Ascó por lo que se va a conceder una prórroga a la central «sujeta a las condiciones de seguridad que impuso el CSN –o, de lo contrario, la prórroga quedaría en suspenso– y condicionada al informe de la Comisión Europea y a los test de estrés que se conocerán el próximo 31 de diciembre».

El titular de Industria aseguró que esta decisión «es la actitud más responsable y menos demagógica que necesita España y Cataluña».

Sin embargo, Saura enumeró algunas de las «incidencias y opacidades» sufridas por la central de Ascó como «el deterioro de la política de seguridad», en alusión a la fuga de partículas radiactivas que se produjo en 2007 «pero que se comunicó cuatro meses después».

Según Saura, el informe de seguridad dice que la central tiene deficiencias pero recomienda nueve cumplimientos de obligaciones y 12 instrucciones técnicas por lo que, a juicio del senador, «se renueva la concesión antes de que se cumplan los requisitos». «Sin conocer los test de estrés se va a conceder la renovación», advirtió el senador para quien «Ascó no ha superado la ITV».

Respecto a Garoña, que este año cumplió su ciclo de vida útil definido, el tiempo de 40 años para el que fue diseñada, goza de una renovación vigente hasta el 6 de julio de 2013.

El senador Saura aprovechó su intervención para subrayar los riesgos de la energía nuclear que «privatiza los beneficios y socializa las perdidas» y la «ingobernabilidad» de los accidentes y sus siempre incalculables consecuencias.

En España se cerraron ya la central de «José Cabrera», en Zorita, en 2006 y Vandellós I, cuya clausura fue dictaminada por orden gubernamental tras el incendio que registró el 19 de octubre de 1989, considerado el incidente nuclear más grave ocurrido en la historia del país.

Un experto pronostica que «no habrá nuclear en España» en 2030

Ruiz de Apodaca, organizador del curso «Exportando contaminación: las basuras transnacionales. Problemas y soluciones«, que se imparte en la Universidad de Navarra, se refirió además al accidente nuclear de Marcoule (Francia), y sostuvo que es «difícil» que Francia, «primera potencia nuclear, opte por una política energética distinta de la actual». En su opinión, «seguirá apostando por la nuclear pese al incidente».

También comentó el caso de Alemania, que decidió no volver a poner en funcionamiento ninguna de las ocho centrales que paralizó tras Fukushima y fijó el año 2022 como fecha límite para decir «definitivamente adiós» a este forma de energía.

Según el profesor de la Universidad de Navarra, durante este tiempo, Alemania cuenta con un «vacío» que «no podrá llenar a corto plazo sólo con renovables». A su juicio, será necesaria «una mayor participación del carbón con las consabidas consecuencias de emisiones contaminantes, lluvia ácida y potenciación del efecto invernadero».

En este sentido, el experto defendió la «necesidad» de configurar «un mix energético sostenible y asumible sin riesgos», ya que, «los combustibles fósiles (gas, petróleo, carbón) plantean problemas de dependencia y de emisiones».

Así, aseguró que «la apuesta debe ser por las renovables», pero recalcacó que «entretanto» es «necesaria la existencia de fuentes energéticas de respaldo, como la nuclear, que aseguren el abastecimiento».

«La nuclear es una fuente barata y no emite gases de efecto invernadero, pero para muchos, estas ventajas son incapaces de compensar los riesgos que conlleva para la población, un riesgo que tras Fukushima se vio que lamentablemente se podía materializar», destacó.

Entre los inconvenientes de la energía nuclear que apuntó Ruiz de Apodaca, también se encuentra el relativo a la gestión de los residuos nucleares que «permanecen activos durante cientos o miles de años y constituyen un peligroso legado para las generaciones futuras».

El experto aseguró que en España los residuos radiactivos de alta actividad son «menores que en otros países», ya que, según indicó, «hay 8 reactores en funcionamiento, frente a los 58 de Francia o los 17 de Alemania».

Para el profesor de la Universidad de Navarra, la «única» solución a este problema es la instalación del Almacén Temporal Centralizado (ATC), «cuyo emplazamiento no está decidido debido a razones políticas».

«Las piscinas de combustible gastado de las centrales nucleares tienen una capacidad limitada y si no se opta por un ATC habrá que optar por varios Almacenes Temporales Individualizados, lo que multiplicaría el problema«, aseguró Ruiz de Apodaca, tras incidir en que el almacenamiento temporal es una solución «transitoria» por 50 ó 60 años.

La AIEA prevé un «significativo aumento» en el uso de la nuclear pese al desastre de Fukushima

El japonés Yukiya Amano, director general de la AIEA, explicó que, en todo el mundo, hay actualmente 432 reactores, siendo Estados Unidos, Rusia y Francia ñlos países con más unidades.

Para el año 2030, existirán entre 90 y 350 nuevos reactores, lo que refleja un «continuo y significativo aumento en el uso de la energía nuclear», si bien dicho repunte es menor que en anteriores proyecciones. En parte, esta caída se debe al cierre de plantas anunciado en Alemania –previsto para 2022–, a algunas cancelaciones en Japón y a aplazamientos en las instalaciones previstas en varios países.

La mayoría de las nuevas instalaciones se construirán «en países que ya cuentan con este tipo de plantas, especialmente en Asia», según Amano, que citó a China e India como «principales centros de expansión». La agencia de la ONU calculó que 29 países trabajan con este tipo de energía y que hasta 25 construirán su primer reactor antes de 2030.

El máximo responsable de la AIEA enumeró como causas de este constante aumento de nuevas construcciones la demanda de energía, los temores ante el cambio climático y la reducción de las reservas de petróleo y gas, entre otros factores.

Aprobado el plan de acción para reforzar la seguridad nuclear mundial

Asimismo, la junta de gobernadores de la AIEA aprobó un plan de acción para reforzar la seguridad nuclear en el mundo, en respuesta al accidente del pasado mes de marzo en la central japonesa de Fukushima.

El documento, presentado por Amano, y que establece una serie de medidas para mejorar las normas de seguridad en todo el mundo, fue aprobado por consenso. No obstante, durante el debate quedaron patentes las divisiones entre los países que abogaban por compromisos internacionales más firmes y los países que reclamaban que la seguridad nuclear correspondiera estrictamente a las autoridades nacionales.

El accidente de Fukushima generó un debate internacional sobre la seguridad nuclear, entre los países que apuestan por medidas concertadas y los que defienden que las medidas de supervisión deberían ser políticas de índole nacional.

En el primer grupo de países se encuentran Alemania, Francia, Suiza, Singapur, Canadá y Dinamarca, que expresaron su decepción por el texto definitivo, por considerar que se queda corto. En el segundo grupo, países como Estados Unidos, India, China y Pakistán, se opusieron a las inspecciones internacionales de sus instalaciones nucleares, lo cual abre la mano a la voluntariedad de las medidas.

«La AIEA y todos sus Estados miembros tienen que estar a la altura de su responsabilidad para asegurar que la tecnología nuclear es tan segura como sea posible», dijo el enviado alemán, Ruediger Luedeking.

Por ello, el documento aprobado por la AIEA intentó acercar posiciones reduciendo sus objetivos más ambiciosos. El único punto aprobado hacía énfasis en la naturaleza voluntaria de las medidas, aunque recordaba también la importancia de las inspecciones que lleva a cabo la AIEA en las plantas nucleares.

Amano defendió, pese a las críticas, el plan y dijo que se trata de un «significativo paso adelante». «Es un buen plan de acción», añadió.