Las centrales españolas pasan las pruebas exigidas por la UE tras el accidente nuclear de Fukushima

Así se recoge en el estudio de 185 páginas elaborado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre estas pruebas y en base a 24 inspecciones realizadas por sus técnicos para verificar la información aportada por las empresas eléctricas.

Además, Martínez Ten consideró que los reactores españoles dan respuesta adecuada a las instrucciones técnicas complementarias que emitieron las autoridades europeas tras dicho accidente.

Constató también la validez del diseño de las centrales para soportar terremotos, inundaciones y otros sucesos externos analizando la información disponible desde la puesta en marcha de los reactores hasta la actualidad.

Asimismo, detectó la existencia de márgenes adicionales por encima de los supuestos considerados en el diseño para hacer frente a terremotos o inundaciones de magnitud superior a las consideradas en el momento de su construcción.

Pese a ello, el CSN propuso actuaciones a corto, medio y largo plazo para mejorar algunos aspectos de manera que se refuerce más la seguridad.

El más relevante es la exigencia de la construcción en todas las centrales de un nuevo centro alternativo de gestión de emergencias que garantice la disponibilidad complementaria en caso de que un accidente pudiera afectar al centro ya existente.

Centro de apoyo nacional

Además, demandó la creación de un Centro nacional de apoyo técnico y humano a las centrales en la gestión de emergencias que pudieran surgir en cualquiera de las instalaciones del territorio nacional.

Dicho centro será construido en Madrid por la empresa Tecnocom, participada por las eléctricas, y deberá permitir llegar a cualquier central española en menos de 24 horas.

Las medidas a corto plazo deberán ser implantadas por las centrales antes del final de 2012, mientras las de medio plazo deberán implantarse antes del final de 2014 y las de largo antes del final de 2016.

Para ello, el CSN emitirá a principios de 2012 unas Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC) que requerirán de manera vinculante medidas de refuerzo a los márgenes de seguridad de todas las centrales.

Este informe será remitido al nuevo Gobierno, al Parlamento y a la Comisión Europea. Durante el primer semestre de 2012, especialistas de países de la Unión Europea realizarán revisiones e inspecciones en las centrales españolas para constatar los informes nacionales.

Ahora queda pendiente un segundo examen del CSN para constatar si las centrales cumplen las exigencias adicionales aprobadas por el Congreso de los Diputados el 30 de junio.

Entre otras exigencias, debe constatar si las centrales pueden hacer frente a un accidente aéreo, un incendio de más de 48 horas, explosiones por terrorismo o si garantizan una respuesta coordinada en el caso de que se vea afectada por una catástrofe una gran extensión de la superficie de la planta.

Foro Nuclear afirma que la energía nuclear está «muy bien controlada»

Por su parte, la presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez afirmó que la energía nuclear está «muy bien regulada y muy bien controlada» en España y que los resultados del test de estrés realizados a las centrales nucleares nacionales fueron «muy satisfactorios», por lo que el Consejo Nuclear podrá llevar a Europa informes «muy sólidos».

En declaraciones a RNE, Domínguez destacó que «los profesionales de la energía nuclear en España están muy bien formados y que todo lo que tienen que aprender, lo aprenden» y que el hecho de que haya que mejorar es relativo a que «siempre» se pueden y se deben mejorar aspectos en materia de seguridad.

En ese sentido, subrayó que el resultado de los test demostró que los emplazamientos de las centrales españoles se eligieron «bien» en su momento y que actualmente «existen márgenes en materia de seguridad para controlar «situaciones que ni siquiera se pueden imaginar».

Por ello, los resultados de los informes de estrés deberían permitir, según Domínguez, «que se abandonara el debate sobre la energía nuclear en España» y se dejara operar a las centrales y a los diferentes tipos de energía con «competitividad».

Ninguna central superaría las pruebas de resistencia sísmica o el impacto de un avión

Para la organización ecologista Greenpeace, ninguna central española superaría las pruebas de resistencia sísmica o el impacto de un avión comercial, tras conocer los resultados del informe final sobre las pruebas de resistencia a las centrales nucleares españolas, facilitado por el CSN.

El portavoz de nucleares de la organización ecologista, Carlos Bravo, explicó que ninguna central nuclear española podría soportar un terremoto de la magnitud que se exige y que ya se registró en Lorca (Murcia) «por lo que deben someterse a mejoras que no se sabe si se podrán soportar», al igual que en el caso de las pruebas de impacto de los aviones. «Ni siquiera aguantarían el impacto de un avión pequeño o mediano», precisó.

Por ello, indicó que teme que este tipo de deficiencias «no se acometan en profundidad» por parte del CSN «a pesar de son evidentes» lo que, a su juicio, refleja «la falta de fiabilidad de estos exámenes».

Además, señaló que las centrales más vulnerables son la planta de Santa María de Garoña (Burgos), Almaraz (Cáceres) y Ascó (Tarragona), junto con Cofrentes. Según Bravo, existen «una serie de centrales no están a la altura de las circunstancias».

François Fillon anuncia una nueva inspección para las instalaciones nucleares que hay en toda Francia

El jefe del Ejecutivo precisó que esta iniciativa se tomó tras la intrusión a principios de este mes de una decena de militantes de Greenpeace en dos centrales nucleares del país.

Subrayó que si bien esas tentativas de intrusión (coordinadas por militantes de Greenpeace) «fueron detectadas rápidamente», nunca pusieron en peligro su «integridad» y fueron en su mayor parte evitadas, hay que «extraer todas las consecuencias» de lo ocurrido.

«Sin duda deberemos revisar la directiva nacional de seguridad para el conjunto de los sectores de actividad de importancia vital», entre los que se encuentra la energía nuclear, y mejorar la coordinación de los diferentes interventores, adelantó.

El pasado 5 de diciembre, nueve militantes de Greenpeace penetraron en la central nuclear de Nogent-sur-Seine (región parisiense) y otros dos se escondieron durante 14 horas en la de Cruas (sur).

Según una carta divulgada, Fillon pidió el pasado viernes a los ministros de Ecología, Interior e Industria que le entregasen las primeras conclusiones de la inspección interministerial antes del próximo 31 de enero y el informe definitivo antes del próximo 30 de junio.

En concreto, el jefe del Ejecutivo pedía a los tres ministros inspeccionar las instalaciones nucleares que ya fueron objeto de una «evaluación complementaria de seguridad» en 2011, tras la catástrofe de Fukushima, en Japón.

Desde su hipótesis de que no existe la energía nuclear completamente segura, Greenpeace France exigió que se tengan en cuenta en esta nueva auditoría los riesgos de caída de aviones, accidental o terrorista, intrusión y ataque informático.

Según Greenpeace, los activistas a quienes Fillon tachó de «irresponsables», querían ante todo poner de manifiesto «la vulnerabilidad de las instalaciones nucleares» del país e incidir en que «la energía nuclear sin riesgos no existe».

En la rueda de prensa que siguió a su discurso, Fillon recalcó que o bien se considera «peligrosa» la energía nuclear y «había que abandonarla de inmediato» o se considera que se posee «la experiencia necesaria» para controlarla a largo plazo, perspectiva en la que se sitúa su Gobierno.

Por ello dijo no comprender los proyectos políticos que quiere reducir un 20%, un 30%, un 40% o un 50% el recurso a la energía nuclear.

Los antinucleares denuncian que las pruebas de estrés son «un paripé» para calmar a la opinión pública

Así, el coordinador de CEAN y miembro de Tanquem Cofrents, Juan José Sanchis, señaló que «hacer las centrales nucleares más seguras requeriría inversiones millonarias que las empresas no están dispuestas a afrontar» y, por lo tanto, criticó que el CSN sea «cómplice» en estas políticas, «ayudando a que se den un maquillaje para tranquilizar, pero sin que haya un aumento de la seguridad».

Los manifestantes desplegaron sus pancartas contra las centrales nucleares con los siguientes lemas: «Enfriemos al Gobierno nuclear«, «Ahora y siempre, nucleares no» o «Ni cementerios, ni centrales nucleares«. Además, los portavoces del colectivo pidieron una entrevista con la presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, pero recibieron como respuesta una dirección de mail para dirigir allí su petición.

Durante la concentración, denunciaron mediante cánticos la falta de seguridad de las plantas españolas y pidieron al CSN que sean estrictos en el informe que deben enviar antes del 31 de diciembre a la Comisión Europea. En este sentido, insistieron en que la energía nuclear es insegura, antieconómica, insostenible y prescindible, por lo que pidieron que se establezca un calendario de cierre progresivo de las centrales nucleares españolas, comenzando por las más antiguas e inseguras.

En este punto, pusieron como ejemplo la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) que, según explicaron, «es incapaz de resistir terremotos con una aceleración horizontal de 0.3 como el regulador exige ahora», un nivel que, sin embargo, ya superó el terremoto de Lorca (con una aceleración de 0,36). Además, recordaron que no se cumplió con el requerimiento de valorar qué pasaría si un avión comercial se estrellase contra una central. Garoña, en este caso, «ni siquiera aguantaría la colisión de una pequeña aeronave», sentenciaron.

Cambio de actitud en el PSOE

Por su parte, la responsable de la campaña de Energía de Greenpeace, Raquel Montón, valoró el cambio de actitud «sorprendente» del PSOE, que reclamó un cierre de las centrales nucleares a partir de 2013 y hasta 2018. «Cuando más podría haber hecho en este sentido, menos hicieron», criticó Montón, que celebró en cualquier caso este cambio de discurso «porque es la que todas las asociaciones ecologistas piden».

Montón también recordó que todos los informes que deben preparar tanto los dueños de las instalaciones como la propia administración «deberían ser públicos». Sin embargo, los documentos redactados por los propietarios de las centrales «no han salido a la luz», como dictaron los mandatos de la Unión Europea.

El líder de Equo, Juan López de Uralde, también acudió al acto y recordó que, tal y como prometió, «la oposición seguirá en la calle». Por ello, advirtió al gobierno de Rajoy de que vamos a oponernos de cualquier intento de mantener la central de Garoña o de alargamiento de su vida, al entender que se trata de una instalación «obsoleta y peligrosa».

Por último, Uralde se refirió a la Conferencia del Clima de Durban (Sudáfrica). En este punto, afirmó que en esta cita «se salvó el proceso del Convenio del cambio climático, pero no se salvó el clima», ya que, entre otras cosas, «se perdió una década en la lucha contra las emisiones del cambio climático». En cualquier caso, celebró que el proceso siga vivo.

Sin embargo, alertó de la «gravedad» de la decisión de Canadá de abandonar el Protocolo de Kioto porque «es como si un país abandonase la convención internacional sobre derechos humanos», puesto que se trata de «la única herramienta internacional efectiva de lucha» contra el cambio climático. «Hay que condenar la acción del Gobierno de Canadá que se arrodilló contra la industria sucia», sentenció.

El desmantelamiento de la central de Fukushima tardaría 40 años

Según el calendario que marca este informe, el desmantelamiento de la central se llevará a cabo en tres fases. En la primera, que comenzará en abril de 2012 y acabará en marzo de 2015, se trasladarán las barras de combustible gastadas desde las piscinas de los reactores hasta un almacén temporal.

Además, se intentará localizar el origen de las fugas de agua contaminada de las vasijas de contención de los reactores, que en algunos casos llegó hasta el océano Pacífico.

En la segunda fase, que se llevará a cabo entre 2015 y 2021, se repararán las vasijas de contención y se llenarán de agua para contener la radiación que emanan.

Ésta es la fase más delicada del proceso, ya que no tiene precedentes, por lo que con anterioridad se introducirá una cámara submarina para comprobar el estado del núcleo de los reactores, que en el caso del uno y el tres está parcialmente fundido.

En la última fase, que comenzará en 2022, los ingenieros comenzarán a retirar el combustible fundido de los reactores y de las vasijas de contención, en una operación muy complicada, debido al reducido espacio para maniobrar y a los altos niveles de radiación.

Los reactores de la central de Fukushima en «parada fría»

Asimismo, el Gobierno de Japón confirmó que los tres reactores nucleares de la central de Fukushima alcanzaron la «parada fría», lo que supone que se mantienen de forma estable por debajo de 100 grados centígrados.

Según la agencia local Kyodo, el Ejecutivo hizo esta confirmación en una reunión en la que participó el primer ministro, Yoshihiko Noda.

«Incluso si ocurriesen incidentes imprevisibles, la situación permite mantener los niveles de radiación en las inmediaciones de la planta en un nivel bajo», explicó Noda.

La definición de estado de «parada fría» utilizada por TEPCO, operadora de la central, supone además que las emisiones de radiactividad se redujeron de forma sustancial en el perímetro de la planta hasta cerca de 1 milisievert anual.

En la reunión, Noda señaló que la «parada fría» es un paso adelante hacia la resolución del accidente, al tiempo que instó a trabajar para mantener las condiciones de seguridad en la central y avanzar hacia su futuro desmantelamiento, indicó el diario Nikkei en su edición digital.

Durante el encuentro se creó además una comisión especial integrada por miembros del Gobierno y la eléctrica TEPCO para adoptar medidas a medio y largo plazo.

La estabilización de los reactores permitió dar por concluida la segunda fase de la «hoja de ruta» para solventar la crisis y abrir la tercera, que incluye extensas labores de limpieza en torno a la maltrecha planta, incluida la zona de exclusión de un radio de 20 kilómetros.

También es un paso imprescindible antes de considerar la vuelta a casa de los más de 80.000 evacuados en esa zona, que por el momento desconocen si para su retorno serán necesarios meses o años.

La industria nuclear espera que Mariano Rajoy cumpla «todas sus promesas» y mantenga abierta Santa María de Garoña tras 2013

Así, al término del III curso de Tecnología Nuclear para periodistas, en la Asociación de la Prensa de Madrid, Domínguez subrayó que el Foro de la Industria Nuclear trabaja con la posibilidad de que Garoña «siga abierta» después de 2013 porque el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ya emitió un informe de que la central puede operar 10 años más (hasta 2019) con todas las ventajas que esto tiene desde el punto de vista energético y socioeconómico.

«Entendemos que, desde luego, la decisión adecuada es que continuase la operación, y que todo el mensaje que ha dado el nuevo gobierno sería coherente con la decisión de continuar la central de Santa María de Garoña«, insistió.

Además, explicó que el nuevo gobierno afronta una «situación muy complicada» en la que «prometió» tener en cuenta todos los aspectos socio-económicos sobre todo para el país, tecnológicos y de crecimiento. «La crisis nos obliga a mantener todas las cosas que funcionan» como las centrales y los puestos de trabajo que éstas generan. En ese sentido, defendió que la energía nuclear demostró ser uno de los motores de crecimiento, tanto en las zonas en la explotación como en la fase inicial de construcción de las centrales.

Por este motivo manifestó que España debe tomar una «decisión responsable» con su futuro y contar con la energía nuclear a largo plazo como fuente de desarrollo. De hecho, Domínguez, aseguró que «no nos podemos permitir el lujo de, por ideologías fundadas en nada, dar un paso atrás» en la energía nuclear.

Por eso, auguró que el próximo Gobierno pedirá un nuevo informe al CSN sobre la planta burgalesa, una decisión que, de producirse, calificaría de «absolutamente acertada».

En todo caso, añadió que el informe del CSN «ya existe» pero que en cada momento hay nuevas experiencias y en la actualidad se están reevaluando los márgenes de diseño y que el organismo regulador está «evaluando de nuevo» la situación de Santa María de Garoña, en el ámbito de las pruebas de estrés a las que se está sometiendo el parque nuclear español.

«¿Por qué no? Ese informe es el que puede tener en cuenta el nuevo Gobierno para tomar la decisión», valoró, porque si pasa el análisis de las pruebas de resistencia, significa que sus condiciones de seguridad están al nivel de la última normativa y de las últimas experiencias aplicables.

Además, afirmó que «no hay razones de seguridad ni económicas que impidan que se siga explotando el parque actual» y añadió que si se cerraran las nucleares se viviría un «problema de abastecimiento (energético) para España muy serio»

Por otro lado, sobre la decisión sobre la ubicación del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado, recordó que es «opcional». A este respecto, recordó que el ATC es una instalación «muy sencilla», pero que en Estados Unidos o en la central de Trillo (Guadalajara) los residuos se albergan en la propia central. «Eso podría ser una opción si vemos que el panorama se complica para el ATC», opina, aunque ha apuntado que el silo es «lógico y conveniente» porque optimizaría el almacenamiento de los residuos. «La prioridad primera es que las centrales continúen operando», apostilló.

En cuanto al accidente que se produjo en marzo en la central nuclear de Fukushima(Japón), la presidenta del Foro Nuclear consideró que «no lo ha cambiado todo», sino que, al contrario, demostró que incluso a pesar de la gran catástrofe y de que la planta no estaba diseñada explícitamente para un ‘tsunami’ de tal magnitud, había «márgenes suficientes» para que se haya afrontado «sin impacto radiológico prácticamente».

A su juicio, la que más ha perdido es la empresa eléctrica (TEPCO), que se ha quedado sin los generadores porque gracias a las evacuaciones preventivas y a todos los procedimientos de protección radiológica, y habiéndose destruido todo en la zona, Fukushima «ha podido realmente controlarse dentro de las condiciones admisibles de protección radiológica».

«Creo que Fukushima va a dar algunas lecciones muy importantes de cómo se puede mejorar, que se debería hacer para superar situaciones muy complicadas en los emplazamientos, pero al contrario, lo que hace es reforzar. De hecho, en Europa no hubo ninguna quiebra en los programas nucleares«, insistió, al tiempo que manifestó que España, por su «situación de aislamiento» y su «gran experiencia» nuclear debería «tener el clima de paz suficiente» para que nuevos proyectos se iniciasen.

«España es una isla energética y no somos aun autosuficientes con fuentes renovables», apuntó para comparar el caso español con el de países como Alemania e Italia que se han comprometido a abandonar la explotación nuclear.

Enresa inicia el desmantelamiento radiológico de la central de José Cabrera, tras autorización del CSN

Estos primeros trabajos, según informó la compañía, se centran en el desmontaje de los sistemas de vapor principal, los sistemas de tratamiento de residuos gaseosos y los sistemas de instrumentación nuclear para el seguimiento de la potencia del reactor.

Para realizar el desmantelamiento de las partes activas de la central fueron necesarias distintas actividades previas. Por un lado, se convirtió el antiguo edificio de turbina, una vez desmontados todos sus equipos y componentes, en un edificio destinado a acondicionar los residuos procedentes del reactor.

Otra actividad necesaria para poder comenzar estos trabajos, fue la adaptación de los sistemas de ventilación tanto del edificio del reactor como de su edificio anexo, sistemas que fueron aprobados por el CSN el mes pasado.

También, para desarrollar una óptima gestión de materiales, se instaló y calibró un medidor de bajo fondo o «box counter» que servirá para determinar con exactitud el contenido radiológico de los materiales procedentes de áreas activas.

En paralelo a estos primeros desmontajes radiológicos, próximamente se acometerá la segmentación y corte de los elementos internos del reactor, una actividad que se hará bajo agua y para la que ya se dispone en la central de las herramientas requeridas, que fueron probadas con éxito en Suecia.

Desde que se inició el desmantelamiento, en febrero de 2010, Enresa ya llevó a cabo diversos desmontajes y adaptaciones en zonas no radiológicas de la central, como el derribo de las torres de refrigeración, la adaptación del edificio de turbina como edificio auxiliar o la modificación de distintos sistemas eléctricos de la central para adaptarlos a sus nuevos usos.

Todas estas tareas supusieron la gestión de 3.877 toneladas de materiales, en su mayoría –3.692 toneladas– materiales convencionales que fueron enviados a gestores autorizados para su reciclaje. Se gestionaron también 185 toneladas de material desclasificable, es decir, procedente de zonas radiológicas, pero susceptible de ser tratado como convencional, una vez verificada la ausencia de contaminación radiológica.

En los distintos procesos de desmantelamiento de la central participan actualmente 296 trabajadores de 44 empresas diferentes. El 58% de estos trabajadores procede de la provincia de Guadalajara.

DESMANTELAMIENTO EN DIRECTO

Enresa acaba de culminar un espacio informativo destinado a dar a conocer los detalles del desmantelamiento mediante diferentes soportes. En este espacio, los visitantes podrán ver los trabajos que se están acometiendo o ya han finalizado en las distintas áreas de la central, mediante pantallas que recogen la señal de cámaras de alta definición repartidas por diversos puntos de la central. Algunas muestran las labores realizadas en zonas de difícil acceso o escasa visibilidad.

Un auditorio, un área dedicada a la experiencia de Enresa en desmantelamientos, una sala de control para visualizar el proceso que interese al visitante, pantallas táctiles para conocer en detalle procesos tan importantes como el desmontaje del reactor o la seguridad de los trabajadores y un videomatón para que el visitante deje su opinión, son algunos de los atractivos de este espacio que ya recibió a visitas técnicas e institucionales y que abrirá sus puertas al público en general, previa reserva, en el próximo mes de enero.

Los primeros resultados de las pruebas de estrés a las nucleares, valorados positivamente por la CE

Los líderes de los 27 países que conforman la Unión Europea (UE) valoraron en Bruselas en su reunión del 9 de diciembre el informe con los resultados preliminares de las pruebas de resistencia a las que se están sometiendo todas las centrales nucleares de la UE. “Se ha avanzado en la revisión de la seguridad de las centrales nucleares”, destaca el Consejo Europeo en las conclusiones emitidas tras esta reunión.

Los pasados 23 y 24 de marzo, el Consejo Europeo instó a los estados miembros a llevar a cabo una revaluación de los márgenes de seguridad de las 143 centrales nucleares europeas tras el accidente ocurrido en Fukushima (Japón). De esta manera el pasado 24 de noviembre la Comisión Europea emitió una Comunicación al Consejo y al Parlamento Europeo sobre los informes preliminares elaborados por los países, con un objetivo: contrastar los progresos realizados en el desarrollo de las pruebas de resistencia (“stress-tests”).

En relación con España, la Comunicación presentada por la Comisión Europea contextualiza el alcance de las pruebas a los ocho reactores, además de a la fábrica de combustible Juzbado y apunta que el análisis es «detallado e informativo, con acciones a desarrollar claramente definidas, ajustado al alcance requerido, y progresa conforme a lo establecido». La mención al análisis preliminar realizado por España incluye, además, la identificación de áreas de posible mejora, como las medidas destinadas a incrementar la fortaleza de las centrales españolas frente a terremotos por encima de la base de diseño, las inundaciones, pérdida de corriente eléctrica exterior, pérdida del sumidero final de calor, así como en materia de gestión de accidentes severos.

El Consejo Europeo incluye en sus conclusiones la aplicación de las normas europeas sobre seguridad nuclear y sobre la gestión de los residuos radiactivos. Precisamente, el pasado año se aprobó la Directiva mediante la que se ha establecido un nuevo marco comunitario para la seguridad nuclear de las instalaciones nucleares.

De esta forma, el Consejo Europeo, afirma en su declaración que: “la credibilidad del sistema de seguridad nuclear de la UE se verá fortalecida con el desarrollo continuo del marco regulador en materia nuclear”.

Asimismo, y recordando las conclusiones que ya emitió en marzo de este año, el Consejo Europeo hace hincapié en los siguientes aspectos:

– La aplicación plena de las directivas sobre seguridad nuclear así como sobre la gestión segura del combustible gastado y los residuos radiactivos;
– Se mantiene la prioridad sobre la completa revisión de la seguridad nuclear, teniendo en cuenta la Comunicación de la Comisión del pasado 23 de noviembre, y hasta la entrega del informe definitivo sobre las pruebas de resistencia el próximo junio de 2012;
– Intensificar los esfuerzos para asociar a todos los países vecinos de la UE en el marco de las pruebas de resistencia para mejorar el marco de seguridad nuclear, tanto en la UE como en el ámbito internacional;
– Continuar los trabajos sobre las medidas en materia de seguridad nuclear de la UE y sus países vecinos así como la entrega del informe final sobre las pruebas de resistencia en junio de 2012.

Prueba piloto en Luxemburgo

Por otro lado, en Luxemburgo, ha tenido lugar esta semana la primera actividad de la revisión interpares (peer reviews) establecida en el proceso de análisis de las pruebas de resistencia en todas las centrales nucleares de la Unión Europea. Estas pruebas, diseñadas por los organismos reguladores de los estados miembros, han sido ensayadas en el Gran Ducado a través de los informes de los stress-tests elaborados por Reino Unido, Finlandia y Alemania, que se han prestado voluntariamente a someterse a este proceso piloto.

El cierre de otro reactor nuclear deja a Japón con sólo ocho unidades activas

«Kansai Electric Power Company» (KEPCO), operadora de Mihama, inició anoche los trabajos para parar manualmente las operaciones del reactor número 2 de la planta, que se detuvieron finalmente esta madrugada, informó la cadena pública NHK.

Según KEPCO, un fallo técnico hizo que desde principios de noviembre se filtrara agua radiactiva desde la vasija de presión a un tanque de almacenamiento, y existía el riesgo de que éste viera desbordada su capacidad de procesado.

La operadora de la central subrayó que todo el líquido contaminado se encuentra dentro del tanque en el interior del reactor, por lo que la filtración no ha afectado al medioambiente.

Estaba previsto que la unidad 2 de Mihama detuviera sus operaciones el próximo 18 de diciembre para una revisión rutinaria, que se efectuará tal y como estaba programado.

El cierre de esta unidad supone que 46 de los 54 reactores nucleares de Japón, o el 85 por ciento, permanecen detenidos, bien por seguridad tras el accidente en la central de Fukushima Daiichi o bien por mantenimiento.

De los once reactores que opera KEPCO, todos en la región de Kansai (donde se encuentra Osaka), sólo hay dos operativos y deberán paralizar sus operaciones el 16 de diciembre y el próximo febrero, respectivamente, para ser inspeccionados.

El cierre paulatino de los reactores complica el problema del suministro energético en Japón ante la llegada del invierno, por lo que el Gobierno ya ha instado a empresas y particulares a que estén preparados para reducir el consumo, como hizo en verano.

El accidente de marzo en la central de Fukushima condujo a la parada, como medida de seguridad, de numerosos reactores del país, a los que posteriormente se han ido sumando otros que detuvieron sus actividades por las revisiones a las que les obliga la ley.

Ninguno de los reactores detenidos tiene autorización para reanudar sus operaciones hasta que no superen pruebas adicionales de resistencia anunciadas en verano, que ya han comenzado a efectuarse en algunas unidades con vistas a su reapertura.

Antes de la crisis de Fukushima, la peor en 25 años, Japón obtenía cerca de un tercio de su electricidad de las centrales nucleares.

La Unión Europea avanza en el diseño de las pruebas de resistencia de las centrales nucleares

Dichas pruebas partirán de las medidas que se están estudiando estos días en Luxemburgo y que fueron diseñadas por los organismos reguladores de los estados miembros, según informa el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Estas medidas nacionales se han elevado a un protocolo conjunto elaborado voluntariamente por Reino Unido, Finlandia y Alemania, que es el que se está analizando.

El proceso de revisión de las centrales está previsto que comience a principios del año próximo y que finalice al término del primer semestre de 2012.

Este trabajo está coordinado por el Grupo Europeo de Reguladores Nucleares (Ensreg), un órgano independiente, de expertos autorizados, creado en 2007 por la Comisión Europea.

Está compuesto por altos funcionarios de la seguridad nuclear nacional, de los desechos radiactivos o las autoridades reguladoras de protección radiológica de los 27 Estados miembros de la Unión Europea y representantes de la Comisión Europea.

El CSN destinará más de 27.000 euros al estudio del impacto de las fugas de radiactividad de Fukushima en el mar

Así, la secretaría general ha presentado a la consideración del Consejo la propuesta, que había sido preparada por la dirección técnica de Protección Radiológica (DPR) relativa a la aprobación del inicio de trámites para establecer un acuerdo específico de colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) para el estudio del impacto de las fugas de radiactividad de la central nuclear de Fukushima Daiichi en el medio marino, remitida por la Unidad de Investigación y Gestión del Conocimiento.

Según el acta del pleno del CSN, la finalidad de la propuesta es apoyar la participación española en el Proyecto internacional destinado a tomar datos en el noroeste del Océano Pacífico después del accidente ocurrido en la central japonesa de Fukushima el pasado 11 de marzo.

Este proyecto está impulsado por el Instituto Oceanográfico de Woods Hole (EEUU), que coordina a un grupo de científicos de EEUU, Japón y Europa, y que ha invitado a participar expertos de la UAB y de la Universidad de Sevilla. Este acuerdo permitirá sufragar una parte de los gastos de las universidades españolas invitadas a participar en el mismo, con la contratación de un técnico de laboratorio durante seis meses para la realización de los análisis de Sr-90 en muestras de agua.

Concretamente, el coste total para el CSN suma 27.128,20 euros, que incluyen los gastos e impuestos a pagar en los ejercicios de 2011 y 2012.