HERCA aprueba la creación de un equipo de coordinación de expertos nucleares a nivel europeo

El Comité de Dirección de la Asociación Europea de Autoridades de Protección Radiológica (HERCA), ha aprobado nuevos contenidos para sus grupos de trabajo, como la creación de un equipo que coordine a los expertos en Protección Radiológica a nivel europeo, tanto en situación de emergencia como en situación normal; o elaborar un modelo de informe de situación que sea compartido por todos los actores implicados en una emergencia.

Esta revisión de funciones de los grupos de trabajo, se ha llevado a cabo durante la novena reunión que el Comité de Dirección de HERCA ha celebrado este jueves. En el encuentro han estado presentes el presidente de HERCA, Sigudur Magnússon, la consejera del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), representado en todos los grupos de trabajo, Rosario Velasco y el director técnico de Protección Radiológica, Juan Carlos Lentijo, entre otros.

HERCA está compuesto por 49 expertos procedentes de 31 países europeos (incluyendo los 27 países miembros de la Unión Europea) y cuenta con la participación de la Comisión Europea como observador. Asimismo, la Asociación se compone de cuatro grupos de trabajo que abarcan desde la preparación ante emergencias hasta las aplicaciones médicas, pasando por los trabajadores externos expuestos, así como la armonización en la aplicación de fuentes radiactivas en la industria.

Durante la jornada, el representante de la Comisión Europea también ha repasado el estado de situación en el que se encuentran, en la CE, iniciativas como la de refuerzo de la preparación y respuesta ante emergencias, enmarcado en el proceso de las pruebas de resistencia realizadas a las centrales nucleares europeas tras el accidente de Fukushima Daiichi (Japón), los proyectos diseñados en el área médica o el desarrollo de la legislación referida a la importación de alimentos.

Japón reactivará los primeros reactores tras la parada nuclear

El primer ministro, Yoshihiko Noda, dará el visto bueno a la reactivación de los reactores 3 y 4 de la planta de Oi, en la provincia de Fukui (centro), después de recibir el apoyo de la asociación de gobiernos de la región, y asegurar que es una medida necesaria para el país y tras haber evaluado su seguridad.

«Por el bien de la prosperidad de la economía japonesa y de la sociedad, la generación de energía nuclear sigue siendo importante», aseguró Noda durante una reunión con su gabinete para analizar la situación de las centrales nucleares en el archipiélago. Del mismo modo, la decisión de Noda se vio acompañada por el apoyo de la Unión de Gobiernos de Kansai (región en la que se encuentra la planta de Oi), formada por los principales gobernadores y alcaldes de la zona, que anunciaron que aceptarán la decisión del Gobierno central sobre la reactivación de los reactores de la planta.

A falta del anuncio oficial de Noda, que aseguró se conocerá pronto, la reapertura de los reactores de Oi supondría la primera desde que, por revisión o mantenimiento, se procediera a la detención de la totalidad de los 54 reactores del país tras el inicio de la crisis nuclear en Fukushima en marzo de 2011.

Desde que Japón se sumiera en el apagón nuclear el pasado 5 de mayo, por primera vez en 42 años, el Gobierno ha presionado para reactivar los reactores de Oi, para lo que ha tenido que ganarse la fuerte oposición de los gobiernos locales y ante el temor de no poder garantizar la demanda eléctrica en verano sin energía nuclear.

El primer ministro quiere anunciar la reanudación en Oi la semana que viene para que, tras un proceso de reactivación que dura entre cuatro y seis semanas, la región de Kansai pueda contar de nuevo con el abastecimiento de energía nuclear para mediados de julio, cuando se espera que la demanda eléctrica alcance su tope.

El apagón nuclear ha provocado que las operadoras eléctricas niponas hayan potenciado el uso de las plantas térmicas, lo que aumenta las importaciones de crudo y gas licuado y afecta duramente a la balanza comercial japonesa.

El apagón nuclear eclipsa el futuro del tejido empresarial japonés

El Gobierno, que aún no ha convencido a las administraciones locales de que reactivar los reactores atómicos del país es seguro, presentó un plan para que la mayoría de hogares y compañías de Japón recorten el gasto eléctrico en esta época en la que el calor y la humedad disparan el consumo, y evitar así los apagones.

El programa alcanza su grado más severo en la región de Kansai, la más dependiente de la fusión nuclear antes del accidente en Fukushima y sede de grandes fabricantes de electrónica como Panasonic y Sharp, donde se ha pedido un ahorro del 15% con respecto al verano de 2010, el más caluroso desde 1895.

Se prevé que la capacidad de generación de la eléctrica regional de Kansai estará un 15% por debajo de lo necesario en caso de que se presente un estío tan caluroso como el de hace dos años, algo que parece probable según los pronósticos meteorológicos.

«No solo las grandes compañías pueden sufrir. Las empresas de biotecnología, los fabricantes de semiconductores o las metalúrgicas pueden encajar un golpe muy duro si hay cortes«, comenta Takeo Kikkawa, profesor de Economía de la Universidad de Hitotsubashi.

Solo las regiones de Okinawa (sur), donde no existen reactores nucleares, Tohoku (noreste) y Kanto (centro), donde se encuentra Tokio, están exentas del plan de ahorro.

Sin embargo, las compañías del área capitalina ya pagan desde el pasado abril la subida del 17% impuesta por la eléctrica regional en la factura de la luz para compensar el coste que supone aumentar el rendimiento de sus plantas térmicas ante la falta de reactores nucleares.

El mes pasado, este tipo de generación eléctrica aumentó en el país un 44,6% interanual, según la Federación de Compañías Eléctricas, lo que provocó un nuevo déficit mensual en la balanza comercial nipona ante el incremento de las importaciones de petróleo y gas natural licuado.

La entrada en vigor, el 1 de julio, de la ley de retribución de la producción de energía eléctrica mediante fuentes renovables supone el primer paso en la reforma del modelo de producción y distribución, algo por lo que clama la principal patronal nipona desde hace tiempo.

El profesor considera que el siguiente paso será «la liberalización total del mercado para consumidores por debajo de 50 kilovatios», para después optar por un modelo que acabe con los monopolios de las eléctricas regionales al separar la operación del sistema de la distribución, «algo que llevará de dos a tres años».

Sin embargo, a corto plazo lo que más preocupa a las empresas es la pronta reapertura de reactores nucleares en Japón.

En ese sentido, el Gobierno ya solo necesita el «sí» de la provincia de Fukui (en Kansai), para reactivar dos reactores en la central de Oi, los primeros en superar las pruebas de resistencia concebidas por el Gobierno tras el accidente en Fukushima.

Kikkawa cree que el Gobierno de Fukui dará su aprobación a cambio de un compromiso de la empresa operadora para reforzar aún más la seguridad en la planta de cara a posibles desastres naturales, algo que podría suceder «de aquí a mediados de junio».

Sin embargo, como recuerda el economista, hasta entonces las empresas niponas no van a tener otro remedio que seguir pendientes de los partes meteorológicos de cara al verano.

La nuclear produjo el 19,64% de la energía en España en 2011, siendo su principal contribuyente, según un informe de Foro Nuclear

Así, el informe destacó que la operación de las centrales nucleares españolas fue «excelente» a lo largo del año y los resultados de las pruebas de estrés confirmaron que operan con seguridad. Por ello, destacó que Europa «apoya esta tecnología con la construcción de 16 reactores» y con la planificación de nuevas centrales.

Concretamente, el informe señaló que la producción eléctrica de origen nuclear en España supuso 293.737 giwatios hora, el 19,64% del total.

En este sentido, añadió que, con un 7,32% del total de la capacidad instalada en el país, la nuclear fue «la fuente que más electricidad» generó en 2011 y la que mayor número de horas ha funcionado, a pesar de que la producción de energía de origen atómico descendió en este ejercicio respecto a 2010 debido a las paradas por recarga realizadas en «todos» los reactores a lo largo del año.

Además, la nuclear representa el 40% de la electricidad libre de emisiones generada en el sistema eléctrico español. En total, los reactores suministraron a la red 57.687 gigawatios.

De este modo, el Foro Nuclear destacó estos resultados como «positivos» y los achaca al «apoyo continuado de la industria nuclear al funcionamiento de las instalaciones, que hacen que su operación sea fiable y segura», tal y como reflejaron las pruebas de resistencia que se practicaron al parque atómico español a raíz del accidente nuclear que se produjo en la central Fukushima (Japón) a causa de un tsunami que siguió al terremoto de 9 grados de magnitud en la escala Richter el 11 de marzo de ese ejercicio.

De acuerdo a estas pruebas, las centrales nucleares españolas «tienen sólidos diseños y altos márgenes de seguridad» y añadió que el sector seguirá trabajando en los programas de mejora continua de estos márgenes.

«Nuestro país necesita contar con la energía nuclear a largo plazo. Entre 2010 y 2011 recibieron el permiso de renovación por diez años más Almaraz I y II, Vandellós II, Cofrentes y Ascó I y II. Es necesario continuar con la renovación de las licencias para que la energía nuclear contribuya dando estabilidad al sistema eléctrico español y proporcionando independencia energética a España«, manifestó la presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez.

Concretamente, a nivel mundial operan 436 reactores, que producen alrededor del 17% de la electricidad y 62 unidades más se encuentran en construcción. En cuanto a Europa, el Foro subrayó que se están construyendo un total de 16 reactores nucleares en Finlandia, Francia, Eslovaquia, Rusia y Bulgaria y que hay otras unidades planificadas en República Checa, Hungría, Rumania, y Finlandia y una más en Francia, Lituania, Eslovaquia, Eslovenia y Polonia. Asimismo, Reino Unido tiene preseleccionados ocho emplazamientos nuevos y confía en que el primer reactor de nueva generación esté operativo en 2018.

El Foro de la Industria Nuclear Española recordó que este año se celebra el 50 aniversario de su fundación y que de este periodo, destaca el «gran desarrollo» de la industria nuclear española, porque logró la consolidación de su aportación al sistema eléctrico español y una presencia competitiva y destacada en el mercado internacional.

Fukushima, Garoña y el ATC

En este contexto, Domínguez recordó que 2011 estuvo marcado por el accidente en Fukushima y por la designación, a finales de año, de un emplazamiento para instalar el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado.

Así, consideró que pese a Fukushima, los programas nucleares en el mundo «no se vieron prácticamente alterados» y que, de hecho, Estados Unidos autorizó la construcción de otras dos nuevas unidades, después de 30 años sin nuevas construcciones.

Igualmente, además de los proyectos en Europa, se refirió a los programas de China e India y reconoció que «únicamente y de forma puntual», algunos países tomaron decisiones como retrasar o cerrar las instalaciones nucleares, como en Alemania, que adoptaron cerrar en 2022 sus centrales, o Italia, que votó no seguir adelante con el programa nuclear que anunció previamente.

La presidenta del Foro Nuclear destacó también que los sucesos de Japón suscitó el análisis de todos los organismos internacionales, supranacionales y de todos los órganos reguladores de los países con centrales nucleares en operación, con el objetivo de obtener «lecciones aprendidas» del accidente. Así, en España, a pesar de que las pruebas de resistencia dieron fe del buen estado del parque nuclear y de los márgenes suficientes de seguridad, se acordó la implantación de las modificaciones de diseño que se estimen oportunas.

Por otro lado, el sector valoró como un «paso importante» el anuncio del Gobierno elegido en noviembre de apostar por mantener todas las fuentes energéticas en el mix y de apoyar el mantenimiento de la energía nuclear.

En este contexto, el Ejecutivo anunció, nada más tomar posesión, su intención de facilitar la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) –sobre la que pesa una orden de cierre para julio de 2013– hasta 2019. Al mismo tiempo, anunció el 30 de diciembre la designación de Villar de Cañas (Cuenca) como municipio elegido para albergar el almacén temporal centralizado de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado.

Para la presidenta del Foro Nuclear este es un «hito relevante» para la energía nuclear en España y añadió que la instalación tendrá un «alto valor tecnológico» y supondrá un «importante motor económico y de empleo en la zona». «Este almacén supone un impulso y proyección importante para el futuro nuclear de España», apostilló.

La opinión pública sobre la nuclear empeora tras Fukushima

La opinión pública sobre la energía nuclear empeoró tanto en España como en el resto de Europa después de que el marzo de 2011 se produjera el accidente en la central nuclear japonesa de Fukushima , según reconoció el informe «Resultados y Perspectivas Nucleares, 2011 un año de energía nuclear» publicado por el Foro de la Industria Nuclear española.

El documento reconoció que la opinión pública sobre este tipo de energía empeoró en la Unión Europea tras el accidente en Fukushima, aunque con «distintos resultados». Concretamente, apuntó que en Alemania y Suiza, la oposición creció de manera significativa mientras que en otros, donde existen planes para construir nuevos reactores, como Reino Unido, Finlandia o Francia, la mayor parte de la población «sigue apostando por el uso de la energía nuclear».

Según un estudio de opinión pública, realizado por Ipsos Mori en mayo de 2011, en nueve países (Bélgica, Francia, Alemania, Reino Unido, Hungría, Italia, Polonia, España y Suecia) de los 27 Estados Miembros menos de una quinta parte de quienes se oponen a la energía nuclear fue por influencia de Fukushima. De este estudio se dedujo que la opinión pública se sitúa de nuevo en niveles del año 2007, cuando uno de cada cuatro encuestados está a favor y tres de cada cinco en contra de usar la energía nuclear para producir electricidad. «Es un resultado coherente con lo ocurrido en la central nuclear japonesa», admitió el sector.

Además, recordó que, de acuerdo a los últimos años, «a mayor información, existe más aceptación» y que en 2011, antes del accidente nipón, el 74% de los encuestados consideraban que las centrales nucleares funcionaban con seguridad.

No obstante, el Foro estimó que habrá que esperar al próximo Eurobarómetro sobre Seguridad y Residuos Radiactivos que se realizará en 2012 para actualizar la opinión de los europeos tras Fukushima, ya que en 2008 había un 44% de ciudadanos a favor de la energía nuclear frente al 45% en contra, frente a los 55% en contra y 37% a favor de 2005. Mientras, los datos de 2010 reflejaban que el 56% de los ciudadanos de la Unión Europea querían que la atómica se mantuviera o incrementara, un 8% más que en 2007.

El documento desgranó la evolución antes y después del accidente de Fukushima en los distintos países de Europa con centrales nucleares en funcionamiento. Los datos del Eurobarómetro destacaron que, tras el accidente, el 58% de los franceses está a favor de la energía nuclear frente al 66% anterior; mientras que Alemania optó por prescindir de la nuclear a partir de 2022 debido a que el 57% por ciento de la población estaba a favor de cerrar las centrales, según una encuesta realizada por el Instituto Emnid.

La empresa de combustible nuclear ENUSA alcanza un récord de fabricación y de exportaciones en 2011, según el sector

Así, según el informe presentado por Foro Nuclear, Enusa suministró en 2011 a las centrales nucleares de Almaraz II, Ascó II, Trillo, Vandellós II y Cofrentes, un total de 151 toneladas de uranio de distintos grados de enriquecimiento, lo que equivale a 1.268 toneladas de uranio natural en forma UF6 y 1.026 miles de UTS (unidades técnicas de separación), y 1.503 toneladas de concentrados de uranio.

Además, en la fábrica de elementos combustibles de Juzbado (Salamanca), Enusa fabricó 341,4 toneladas de uranio, de las que 234,3 toneladas se destinaron a la exportación.

En total, a lo largo del año se fabricaron 1.029 elementos combustibles, de los que 532 eran para reactores de agua a presión (PWR) y 497 elementos para reactores de agua en ebullición. El informe del sector destaca que estos datos «constituyen un récord tanto en la cantidad fabricada como en el de toneladas destinadas a la exportación».

La SEPI nombra a Francisco Gil presidente de Enresa y a Adolfo Cazorla, consejero delegado

La SEPI acordó además la futura designación de un director económico-financiero y de control para esta empresa, así como el nombramiento de Matilde Galván Vallina como administradora única de Cofivacasa.

Gil Ortega es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid y fue director del Instituto Politécnico de Ciudad Real. Actualmente, desempeñaba la función de vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Por su parte, Cazorla Montero es doctor por la Universidad Politécnica de Madrid y catedrático del área de Proyectos de Ingeniería, siendo también vicerrector de Asuntos Económicos y, con anterioridad, secretario general de esta Universidad. Cazorla es además consultor del Banco Interamericano de Desarrollo.

Finalmente, la nueva administradora única de Cofivacasa es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense. Inició su actividad laboral en el sector privado, y entre otras empresas, trabajó en Heineken España como jefa de Tributos y de Administración. En el año 2002 se incorporó a la Fundación SEPI, donde hasta su actual nombramiento era subdirectora general.

Greenpeace lamenta la falta de criterio técnico y económico en la elección «política» del nuevo presidente de Enresa

La organización ecologista Greenpeace ha lamentado la falta de criterio técnico, científico y económico en la elección «política» del nuevo presidente de la Empresa Nacional de Residuos (Enresa).

El responsable del área de Energía y Cambio Climático de Greenpeace, Carlos Bravo, ha señalado que, a su juicio, ha ganado el candidato de María Dolores de Cospedal, a la que acusan de «querer controlar» el proyecto del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado.

«Parece que era el candidato de Cospedal para hacer el proyecto del ATC en Castilla-La Mancha. No hay ningún argumento más (en la elección del nuevo presidente de Enresa)», ha afirmado.

Así, Bravo ha lamentado que en la designación, que se ha prolongado durante meses, finalmente hayan pesado las motivaciones políticas puesto que el perfil de Francisco Gil Ortega «no tiene mucho que ver» con el ámbito nuclear.

Igualmente, considera que la ubicación del ATC en Villar de Cañas (Cuenca) «no tiene sentido» porque era la cuarta opción entre los ocho municipios finalistas. Por eso, ha recordado que esta es la opción de un proyecto sin justificación «ambiental, económica y social».

A este respecto, ha recordado que para Greenpeace, la opción menos mala serían los almacenes temporales individualizados (ATI) porque entrañan menos riesgo ambiental y son más económicos, pero dentro de la elección del Gobierno de construir un ATC «esta era la peor opción» y parece que al Ejecutivo «no le importan los conocimientos técnicos ni los parámetros científicos» sino que el nombramiento es «absolutamente irracional».

En todo caso, ha anunciado que pedirán al nuevo presidente de Enresa una reunión y que tratarán de mantener con él una relación «cordial y de diálogo», igual que se ha mantenido hasta ahora con José Alejandro Pina, el anterior presidente.

Japón reconoce que el Estado es el principal responsable de la catástrofe de Fukushima

El antiguo mandatario ha reconocido que el Estado tiene «la mayor parte de la responsabilidad» por lo ocurrido. «El accidente nuclear fue provocado por una central nuclear que operaba bajo una política nacional. Creo que la mayor porción de culpa es del Estado», ha explicado.

Kan, al frente del Gobierno durante la crisis, ha indicado en su comparecencia ante la comisión de investigación de la Dieta, el Parlamento japonés, que su principal temor era no recibir toda la información durante los días posteriores al accidente.

El exmandatario ha sido criticado por su excesiva o escasa participación en la gestión de la crisis en las distintas etapas de la misma. «No había ninguna explicación sobre cuál era la situación en el lugar de la Dai-ichi (Fukushima-1), ni sobre cómo podría evolucionar, ni qué se hubiera debido hacer si hubieran ocurrido ciertas cosas», ha reconocido.

Está previsto que la comisión de investigación presente sus conclusiones en junio, aunque miles de personas continúan sin poder regresar a sus hogares tras ser evacuados de la zona.

La central nuclear Vandellòs II inicia una nueva parada para realizar tareas de mantenimiento y recarga de combustible

Según ha informado este lunes en un comunicado la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs II (Anav), en la ejecución de los trabajos está prevista la participación de 1.200 profesionales de 60 empresas, y la central tiene prevista una inversión de 63,8 millones de euros.

En la operación se ejecutarán unas 7.000 órdenes de trabajo, un 75% de mantenimiento preventivo e inspecciones, un 6% por ciento de mantenimiento correctivo, un 12% por ciento de trabajos auxiliares y un 7% por ciento de mejoras en la planta.

La radiación tras el accidente en la central de Fukushima no alcanzó en general niveles cancerígenos

El informe preliminar elaborado por expertos independientes dice que, calculando por lo bajo, las personas que viven en las dos zonas de la prefectura de Fukushima donde la exposición a la radiación era relativamente alta podrían haber recibido una dosis de entre 10 y 50 milisieverts durante el año posterior al accidente, provocado por un terremoto y un tsunami.

En el resto del territorio de Fukushima, se estima que, de media, los habitantes recibieron una dosis efectiva de entre 1 y 10 milisieverts, mientras que en la mayor parte del resto de Japón recibieron entre 0,1 y 1 milisievert. En el extranjero, las dosis no alcanzaron los 0,01 milisieverts y generalmente fueron muy inferiores a esa cifra.

Las personas expuestas a radiación suelen tener más probabilidades de desarrollar un cáncer si han recibido más de 100 milisieverts, según la OMS. Se puede sufrir un síndrome de radicación aguda a partir de 1 sievert (1.000 milisieverts).

El informe indica que «la dosis anual media en el mundo por la radiactividad natural es de unos 2,4 milisieverts y suele situarse en una franja de entre 1 y 10 milisieverts en varias regiones del mundo».

El terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011 provocaron graves daños en la central nuclear de Fukushima-1 que hicieron que se fundiera el núcleo de varios reactores y que la zona se contaminara por la radiación, lo que obligó a las autoridades a ordenar una evacuación.

El estudio no incluye estimaciones de las dosis recibidas por la población en 20 kilómetros a la redonda desde la planta atómica «porque la mayoría de las personas» que vivían allí «fueron evacuadas rápidamente».

«Para hacer una estimación precisa para estas personas», que «podrían haber recibido radiación antes de la evacuación», se necesitarían «datos más concretos que los disponibles», explica el documento. Este estudio se basa en los datos recogidos hasta el pasado septiembre sobre la radiactividad presente en el aire, el suelo, el agua y los alimentos.

Los expertos tampoco han tratado de establecer los riesgos para la salud de los trabajadores de los equipos de emergencias que han trabajado en la zona donde se produjo el accidente porque esa información estará contenida en otro informe de la OMS que se presentará el próximo julio.

Ese estudio también evaluará el incremento que podría producirse a largo plazo en el número de casos de cáncer, incluido el cáncer de tiroides, que es el órgano del cuerpo más expuesto porque en él se concentra el yodo radiactivo.

El Gobierno de Alemania busca un acuerdo nacional para un futuro energético sin centrales nucleares

La primera «cumbre energética», como se le ha denominado, arrojó como conclusión central que se necesita una mayor coordinación para lograr cumplir el calendario de abandono de la energía nuclear.

Según los planes, todas las centrales nuclear alemanas deberán de dejar de funcionar a más tardar en 2022 y su cierre implica una apuesta por las energías renovables que, según los planes del gobierno de Merkel, contempla el desarrollo de parques eólicos en el mar y la ampliación de la red de distribución eléctrica norte-sur.

«El cambio energético es un tarea enorme a la que nos hemos comprometido. Queremos el éxito», dijo Merkel tras el encuentro con los líderes de los «Länder», en el que no se tomaron aun decisiones relevantes.

El nuevo ministro de Medio Ambiente, Peter Altmaier, ve buenas posibilidades de lograr un consenso nacional sobre las tareas concretas que hay que enfrentar para garantizar el suministro energético prescindiendo de las centrales nucleares y sin poner en peligro las metas de reducción de emisiones de CO2.

Para ello se apuesta por una estrategia que combina el fomento de las energías renovables con el aumento de la eficiencia energética y un mejoramiento de las redes de distribución.

En el futuro, deberá haber una cumbre energética semestral destinada a identificar problemas por resolver y hacer un balance de los éxitos alcanzados.

Antes, había habido críticas por falta de coordinación entre los 16 estados federados y el gobierno federal para llevar adelante el cambio energético.

La decisión de abandonar la energía nuclear fue tomada inicialmente por el gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder (1998-2005). Con la llegada al poder de la actual coalición presidida por Merkel los planes iniciales se relativizaron pero luego se retornó a ello, tras la impresión provocada por la catástrofe nuclear de Fukushima.

Desde los años 80 del siglo pasado hasta la catástrofe de Fukushima, en Alemania había habido dos frentes claramente definidos con respecto a la energía nuclear.

De un lado, estaba la Unión Cristianodemócrata (CDU), actualmente presidida por Merkel, su ala bávara la Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Liberal (FDP) que defendían la energía atómica como parte necesaria de toda política energética y se mostraban confiados en la seguridad de los reactores alemanes.

Del otro lado, el Partido Socialdemócrata (SPD), a partir de la catástrofe de Chernobil, y Los Verdes alegaban que el uso de la energía nuclear era un riesgo demasiado grande por los peligros que esta implica.

Tras la catástrofe de Fukushima, Merkel impulsó un cambio de posición de la CDU al respecto lo que ha sido seguido, aunque con reservas por parte de algunos de sus sectores, por el FDP.

El Comité asesor del CSN aconseja realizar una conferencia estatal para explicar el resultado de las pruebas de resistencia nucleares

Durante su tercera reunión desde su constitución a principios del año 2011, al que asistieron 27 miembros de su composición, también reclamó el aporte de información a la sociedad sobre el correspondiente proceso de revisión de los Planes de Emergencia Nuclear, con especial consideración a la transmisión de información a la población de las zonas más próximas a las centrales, y la realización de una serie de acciones comunicativas en relación con el accidente ocurrido en 1966 en Palomares (Almeria).

Por otra parte, durante la reunión Carmen Martínez Ten, presidenta del CSN y del Comité Asesor, se refirió a los cambios en la composición del Consejo, los resultados de las pruebas de resistencia de las centrales nucleares, la situación administrativa de la central nuclear Santa María de Garoña y sobre el proyecto de Almacén Temporal Centralizado (ATC).

Del mismo modo, el director técnico de Protección Radiológica del Consejo, Juan Carlos Lentijo, realizó una presentación específica sobre el funcionamiento del Protocolo de vigilancia de materiales metálicos, que fue solicitada por Comisiones Obreras, como consecuencia de los incidentes de fusión de fuentes radiactivas en algunas acerías españolas.

En sus dos primeras reuniones, que tuvieron lugar el año pasado, el Comité estableció las reglas de funcionamiento, la sistemática de trabajo y constituyó una comisión de apoyo para el correcto desarrollo de sus actividades, que está formada por los cinco expertos independientes y es abierta a la participación del resto de sus componentes.

En la reunión de este lunes, el Comité aprobó, por primera vez, un conjunto de recomendaciones al CSN para garantizar y mejorar la transparencia e incentivar el acceso a la información y la participación ciudadana en las actividades del CSN, iniciando así el ejercicio de sus funciones, tal como previstas en la Ley 33/2007 de reforma del CSN.

Por último, se estableció la fecha del próximo 25 de octubre de 2012 como fecha tentativa para la próxima reunión del Comité. Este organismo está constituido por representantes de la sociedad civil, del mundo empresarial, de los sindicatos y de las administraciones públicas, tanto en su vertiente estatal, autonómico y local.