El Gobierno revoca parcialmente la orden que obligaba a cerrar la central nuclear de Garoña en 2013

El Ejecutivo señaló siete razones para tomar esta decisión: la Ley de Economía Sostenible; el nivel de dependencia energética de España del exterior; la estabilidad de la red eléctrica española; el déficit acumulado del sector eléctrico y la necesidad de evitar que se trasladen los costes al consumidor; el retraso en la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC); la participación de las centrales en la financiación del combustible nuclear sólo cuando están en funcionamiento; y el impacto de la renovación en la actividad económica, el empleo y la recaudación impositiva de la zona.

Con esta decisión, el Ejecutivo revoca también la obligación del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de presentar un plan de desmantelamiento de la instalación antes del 6 de julio de 2013 y elimina la prohibición a la central de realizar modificaciones que impidan o desarrollen el cese definitivo de la explotación. En todo caso, la instalación deberá seguir funcionado de acuerdo con los límites y condiciones contenidos en el anexo de la orden de cierre para 2013, así como las contenidas en la presente orden.

La nueva decisión establece, además, que con anterioridad al 6 de septiembre de 2012 el titular podrá solicitar del Ministerio de Industria, Energía y Turismo una renovación de la autorización de explotación por un nuevo periodo no superior a seis años, es decir, hasta 2019.

Esta solicitud de renovación deberá ir acompañada de las últimas revisiones de documentos requeridos en la anterior orden; una Revisión Periódica de Seguridad de la Central; una Revisión del análisis de la Normativa de Aplicación Condicionada; una Revisión del Estudio Probabilista de Seguridad; un Análisis de envejecimiento; un Análisis de experiencia acumulada; un Análisis de cumplimiento de los actuales límites y condiciones establecidos en la anterior orden; y un Programa de inversiones y modificaciones relacionadas a las mejoras derivadas del accidente de la Central Nuclear de Fukushima.

Si decidiera optar a la renovación, la instalación deberá llevar a cabo, antes del arranque posterior a la recarga de 2013, las modificaciones de diseño requeridas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) para la renovación en el periodo 2009-2019, según las Instrucciones Técnicas Complementarias que dicte el regulador en la actualidad.

Previamente, antes del próximo viernes, 6 de julio de 2012, el titular deberá justificar ante el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que las actividades de vigilancia, inspección en servicio, mantenimiento y gestión de vida realizadas desde julio de 2009, se corresponden con las establecidas para la renovación de la autorización de explotación hasta 2019, que fijó en su día el regulador atómico. En caso contrario, deberá llevar a cabo las actividades no realizadas antes de la finalización de la presente autorización, es decir, antes del 6 de julio de 2013.

Además, antes del viernes, el titular tendrá que revisar y comunicar al CSN los análisis realizados considerando un tiempo de explotación hasta 2013, así como los análisis de experiencia operativa y de nueva normativa realizados desde julio de 2009, para comprobar que no se ha limitado el alcance o el contenido de los mismos y las acciones propuestas atendiendo al cese definitivo de la explotación dentro de un año.

Igualmente, deberá comunicar al regulador atómico aquellas actividades de los programas de mejora de la seguridad establecidas en la Revisión Periódica de la Seguridad que este organismo informó favorablemente en su informe para la renovación hasta 2019, que no se hayan llevado a cabo al limitarse su explotación hasta 2013 y completarlas antes del 6 de julio de 2013.

La orden del cierre de Garoña fue dictada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el 3 de julio de 2009, tras haber solicitado la central una renovación de la explotación hasta 2019. Previamente, el CSN había emitido un informe favorable a la renovación por diez años.

Tras el cambio de Gobierno, el pasado mes de enero el nuevo ministro de Industria, José Manuel Soria, preguntó al CSN si existía algún impedimento para revocar la orden de cierre. En febrero, el regulador atómico concluyó que no existía impedimento alguno para esa modificación, siempre que se modifiquen los límites y condiciones de la vigente autorización para incluir nuevas condiciones. El pasado mes de mayo, Industria concedió trámite de audiencia a los interesados.

Industria dice que la ampliación de la vida útil requiere más pasos

La ampliación de la vida útil de la Central Nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) requiere de otros pasos, además de revocar el cierre de la planta, según informaron fuentes del Ministerio Industria, Energía y Turismo.

Las mismas fuentes precisaron que la revocación parcial de la orden ministerial por la que se acordaba el cierre de la central en 2013, es «un paso más» en el proceso, pero «no el último», pues con la revocación no amplía de manera inmediata la vida útil de la central.

Según apuntaron, el siguiente paso lo deben dar los propietarios de la central nuclear de Garoña que podrán solicitar hasta el próximo 6 de septiembre la renovación de la autorización de explotación por un nuevo periodo no superior a seis años.

Por el momento, según añadieron, lo que se ha hecho es seguir la normativa de seguridad nuclear cuya competencia es del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y que, según apuntaron, es muy estricta.

El PP celebra la revocación y el PSOE dice que «cumplió su misión»

Para la portavoz del PP en el Congreso en materia de Medio Ambiente, María Teresa de Lara, la revocación temporal de la central nuclear de Garoña es motivo de celebración porque «no se puede desperdiciar energía».

La portavoz popular tachó esta decisión de «inteligente» porque, según señaló, Santa María de Garoña «ha pasado los controles que tenía que pasar» y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) «dijo que podía seguir funcionando al menos hasta 2019».

Mientras tanto, la portavoz del PSOE de Medio Ambiente, Leire Pajín, recordó al Gobierno del PP que la central de Garoña cumplió su misión y debe ser sustituida por energías limpias y sostuvo que el Gobierno de España, «una vez más» va en «dirección contraria» a la Unión Europea y la comunidad internacional.

Así, advirtió de que desde el desastre nuclear de Fukushima (Japón) se abrió un nuevo escenario a nivel internacional que provocó que países como Alemania, por ejemplo, apostaran por cerrar instalaciones atómicas e impulsar las energías alternativas y limpias, en detrimento de las nucleares. «El Gobierno está haciendo todo lo contrario», insistió la portavoz socialista.

A su juicio, si el Gobierno quiere «ser serio» en materia energética debería abordar «ese gran debate pendiente de forma integral» y no tomando «decisiones parciales» como la de revocar el cierre de Garoña, previsto por el anterior Ejecutivo socialista para 2013.

«Primero lleva a cabo un parón a las energías renovables y después emprende un fiasco sobre el carbón y ahora decide esto con Garoña», lamentó Pajín.

Por su parte, el responsable federal de Energía y Medio Ambiente de IU, Adolfo Barrena, denunció que el Gobierno se pliega al «lobby nuclear» y a sus intereses «puramente» económicos con la «apuesta nuclear del Gobierno y del conjunto del PP», tras revocar la orden de Garoña.

Así, el dirigente federal de IU advirtió de que el Ejecutivo adopta esta decisión de prolongar la vida activa «de la vieja y obsoleta central de Garoña a pesar de las claras amenazas y riesgos que supone para la seguridad, la salud y el medio ambiente, en especial en el valle del Ebro».

De hecho, destacó que esta medida se encadena con otras que afectan al «nefasto sistema energético en vigor, con el «tarifazo» eléctrico, tras paralizarse el desarrollo de las energías renovables por decreto, lo que en la práctica significó el parón de las nuevas instalaciones renovables al suprimir las primas y los incentivos económicos para el sector».

«El Gobierno revoca la orden de cerrar Garoña en 2013 y autoriza su explotación hasta que huela a ajo. Chernobil, harrisburg y Fukushima molan», sentenció, por su parte, en Twitter el diputado de IU, Gaspar Llamazares.

El portavoz de Economía de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, señaló que el PSOE dictaminó una orden ministerial para el cierre en 2013 de la central de Garoña «por motivos electoralistas», al tiempo que insistió en que confía en las garantías que concendió el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en su informe en febrero de que la central puede seguir operando hasta 2019.

Sanchez Llibre argumentó que la decisión de cerrar la instalación atómica en 2013 obedece a intereses socialistas y no desde la perspectiva de plantear un mix energético, que vaya en la dirección de resolver el déficit tarifario en España y lograr la eficiencia energética, que es el camino a recorrer.

Así, vinculó cualquier decisión sobre el futuro de las nucleares a lo que dictamine el CSN y, en el caso de Garoña, dijo que si el órgano regulador da garantías y determina que la instalación dispone de vida útil más allá de 2013, «CiU respetará esta decisión» porque «confía en los dictámenes del CSN».

El «número dos» de UPyD en el Congreso, Carlos Martínez Gorriarán, consideró que es una «decisión acertada» que el Gobierno haya con revocado la anterior orden ministerial del PSOE de cerrar la central nuclear de Garoña en 2013 y mantener así su explotación en esta época de crisis.

Martínez Gorriarán coincidió con el Ejecutivo de Mariano Rajoy en que la instalación atómica puede seguir funcionando porque así lo dictaminó el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en el mes de febrero, con un informe favorable aunque no vinculante a continuar su explotación.

«En época de crisis no se está precisamente para perder inversiones productivas. Es una central amortizada y que produce energía a un precio competitivo, muy importante en la época, porque en España el sobrecoste siempre ha sido un problema», defendió.

Así, recordó que cuando los socialistas anunciaron en la pasada legislatura que querían cerrar la central burgalesa, UPyD ya defendió que era una decisión «absurda e irracional» y que obedecía a «motivos ideológicos».

La portavoz de ICV en el Congreso, Laia Ortiz, avisó de que el reactor de Garoña tiene igual diseño que la japonesa de Fukushima, por la que se produjo el desastre nuclear hace más de un año, al mismo tiempo que consideró que alargar su vida útil, cuando ésta ya ha finalizado, sólo responde a intereses políticos.

La diputada verde insistió en que se trata de una decisión ideológica que apuesta de forma «clara» por la energía nuclear, después de que el Gobierno de Mariano Rajoy haya decidido revocar el cierre de la instalación atómica, previsto por el anterior Ejecutivo socialista para 2013.

Así, señaló que esta decisión no tiene en cuenta los riesgos de seguridad que conlleva una central nuclear que ya ha acabado su vida útil y está «obsoleta», al mismo tiempo que representa «un error estratégico» para el país, que mientras castiga a las renovables apuesta por la energía nuclear.

«Se trata de otro obstáculo al desarrollo de las energías alternativas y limpias el mantener una central de estas características», defendió, al mismo tiempo que consideró necesario exigir a las eléctricas un impuesto a la energía nuclear, como ya se implantó en otros países.

«No es necesaria esa energía de Garoña. Todo lo contrario. No se corresponde al escenario de crisis económica y de caída de la demanda, es un regalo a las eléctricas que se benefician de la energía nuclear que obtienen. Beneficios para las eléctricas y no para los ciudadanos, que tienen mayores riesgos», apostilló.

El presidente de Chunta Aragonesista (CHA), José Luis Soro, consideró una «irresponsabilidad» que el Gobierno de España autorice la continuidad de la central de Garoña, «una instalación obsoleta que ya ha superado su vida útil».

Soro afirmó que «las consecuencias de un accidente nuclear afectarían directamente a Aragón». Diversos estudios contrastados advierten de que la central presenta graves problemas de seguridad en sus sistemas de suministro eléctrico, refrigeración y contención y se mostró muy crítico con la política energética del PP «por permitir que la central siga abierta al menos hasta 2019, lo que supondrá 48 años de actividad» pero también con el PSOE, ya que recordó que «fue Zapatero quien se plegó a los intereses de las grandes empresas energéticas y permitió que la central estuviese abierta hasta 2013 cuando podría haberse cerrado ya. Que ahora pretendan enarbolar la bandera verde y critiquen al PP es incoherente y vergonzoso». Para CHA hay que avanzar hacia un nuevo modelo energético más sostenible y menos peligroso.

Nuclenor pide el apoyo de la zona para acometer los compromisos

Nuclenor, la empresa propietaria de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), consideró «muy positiva» la modificación de la Orden Ministerial de julio de 2009 y pidió el apoyo de personas y empresas de la zona para acometer los compromisos marcados por el Ministerio de Industria y el CSN.

«Durante los próximos años vamos a necesitar contar con la ayuda de muchas personas y empresas de nuestra zona de influencia para llevar a cabo las tareas y los proyectos comprometidos con el Ministerio de Industria y el Consejo de Seguridad Nuclear«, apuntó el director de la Central, José Ramón Torralbo.

Según indicó, la continuidad de Garoña puede suponer también la consolidación de la central como un factor decisivo de desarrollo y empleo en la economía de la provincia de Burgos pues, en esta etapa de crisis, «abre una nueva puerta al incremento de la actividad económica y empleo en el conjunto de la provincia».

La modificación publicada en el BOE supone «el reconocimiento del trabajo exigente, riguroso y profesional realizado en los últimos cuatro años», aseguró Torralbo.

«La noticia ha sido acogida con satisfacción por todos los trabajadores de la empresa que ven de esta forma clarificado su futuro». Además, Torralbo, aseguró que todos los trabajadores de la planta eléctrica asumen «con determinación, profesionalidad e ilusión el reto de demostrar que Santa María de Garoña merece seguir operando por méritos propios».

Asimismo, señaló que Nuclenor continuará manteniendo la central «en las mejores condiciones de seguridad y, a la vez, trabajando en las actividades y proyectos relacionados con la continuidad». «La orden ministerial modificada es una oportunidad de focalizar todos los esfuerzos y las energías de la empresa en la misma dirección: la fiabilidad de la planta», subrayó.

En esta misma línea, el Foro Nuclear consideró que la modificación de la orden ministerial que abre la posibilidad de que la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) opere más allá de julio de 2013, es «una decisión acertada y coherente» además de «una prioridad» pues 1.500 familias dependen «directa o indirectamente» del funcionamiento de la planta.

Según indicó, la electricidad producida en la central nuclear de Garoña en 2011 equivale al 6,5% de la producción nuclear española y subrayó que el conjunto del impacto económico en los últimos diez años de la central en su entorno se sitúa por encima de los 355,5 millones de euros destinados a compras, contrataciones, empleo, impuestos y tasas.

Para el Foro, «el funcionamiento de las instalaciones siempre que reúnan las condiciones de seguridad, como es el caso de la central nuclear de Garoña, es una prioridad».

Además, según indicó, los informes de las pruebas de estrés, presentados por el CSN el 22 de diciembre de 2011, «confirman que Garoña cuenta con márgenes de seguridad sobre los requisitos de sus bases de diseño», por lo que consideró que la modificación de la orden ministerial está fundada en «argumentos racionales y técnicos» y que es «legítimo» que Garoña pueda continuar funcionando.

Además, el Foro Nuclear explicó que en España las centrales nucleares no tienen limitado su periodo de funcionamiento pues, desde el comienzo de su operación se conceden autorizaciones de funcionamiento que se renuevan cada diez años, de acuerdo con lo establecido en las Guías de Seguridad del CSN, «sin límite legal para ellas».

La presidenta de Foro Nuclear, María Teresa Domínguez, consideró que «permitir que Santa María de Garoña pueda continuar su operación en condiciones de seguridad es una decisión coherente con las directrices de la política energética del Gobierno y, por tanto, hacer viable su funcionamiento debe ser una prioridad para todos».

Para la Asociación de Municipios en Áreas con Centrales Nucleares (AMAC), la decisión del Ministerio de Industria de revocar parcialmente la orden que acordaba el cierre de la Garoña en 2013 es «correcta» y pidió que sea el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) quien decida la vida útil de estas instalaciones y no el Gobierno.

En este sentido, el presidente de AMAC, y alcalde de Trillo, Francisco Moreno, indicó que, siempre que se tenga el visto bueno del CSN, y se cumpla con el informe emitido por el Consejo, la decisión será «correcta».

Además, añadió que la ampliación de la vida de la central de Garoña será ventajosa para el desarrollo económico y social del municipio, y, por tanto, para la generación de empleos y que no entrañará riesgos. «Estamos convencidos de que es segura. Así lo plasmaba ese informe», destacó.

En cualquier caso, ha señalado que es el CSN, como organismo especializado, el que debe de decidir la vida útil de la central nuclear y que el gobierno simplemente, debe ratificar el informe preceptivo que realice el Consejo.

Los ecologistas recurrirán la orden del Gobierno

Entre las voces discordantes con la decisión del Gobierno, están Greenpeace y Ecologistas en Acción, que recurrirán la orden del Ministerio de Industria por la que revocan parcialmente la orden que acordaba el cierre de la Central Nuclear de Santa María de Garoña el 6 de julio de 2013 y consideraron «temerario» que continúe funcionando.

Así, la responsable del área de Energía y de Centrales Nucleares de Greenpeace, Raquel Montón, anunció que recurrirán la orden del Gobierno por «ignorar» tanto las alegaciones presentadas como a la Administración del Estado que «está defendiendo la ratificación del cierre en el Tribunal Supremo»; y por «hacer caso omiso de las indicaciones de la Comisión Europea –que en la reforma para la estabilidad de España 2012-2015 indicaba que el déficit tarifario se ha visto favorecido por una compensación excesiva de algunas infraestructuras como las centrales nucleares–«.

Según apuntó, en España hay «sobrecapacidad» de centrales térmicas y eléctricas paradas y, por tanto, consideró «totalmente innecesario por cuestión de seguridad de suministro reabrir las nucleares». Además, añadió que «no mejora la dependencia energética española porque el combustible, el uranio enriquecido, se tiene que importar».

«Es totalmente innecesario, arriesgado y no mejora nuestra competitividad ni disminuye el precio de la factura eléctrica en España. Vamos a pagar el mismo precio por el kilovatio producido en Garoña que por el producido por un molino eólico«, remarcó.

En este sentido, indicó que la decisión de revocar parcialmente la orden que establecía el cierre de Garoña es peligroso pues supone «no aprender las lecciones de Fukushima» y «sólo va a beneficiar a las compañías propietarias que se embolsarán unos 1.000 millones de euros en estos seis años de prorroga».

Por su parte, el portavoz de campañas antinucleares de Ecologistas en Acción, Paco Castejón, señaló que permitir la ampliación de la vida útil de la instalación, es «ponerse al servicio de la industria nuclear e ir contra los tiempos», más aún, después del accidente de Fukushima cuyo reactor número uno –«que sufrió el accidente estando en mejores condiciones»– es, según apuntó, «idéntico al de Garoña».

«El Gobierno, en lugar de tomar nota, da un paso atrás y decide anular la que ya era pacata orden de cierre en 2013, porque nos parece una temeridad mantener esa central en funcionamiento ni un minuto más«, subrayó.

Además, apuntó que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tuvo «una postura demasiado tibia» con la central de Garoña al introducir el concepto de «autorización condicionada» que otorga permiso técnico para que la central siga funcionando si se realizan una serie de mejoras.

El partido Equo rechazó igualmente la decisión de prorrogar la operación de la central nuclear de Garoña y criticó al Gobierno porque defiende más los intereses privados que los de la ciudadanía.

Así, Equo estimó que la decisión es «un paso más en la clara apuesta de este gobierno por las energías más contaminantes y peligrosas frente a las renovables».

Además, consideró «inaceptable» que se haya decidido prorrogar la vida de una central que fue diseñada para 40 años y que ya tiene 42, lo que la convierte en la más vieja de España. «Cada año que pasa es menos segura. El gobierno lo sabe, pero ignora los hechos y cede a las presiones de las eléctricas», apostilló.

Finalmente, Comisiones Obreras no prevé interponer un recurso contra la revocación de la orden de cierre de la central de Garoña ni se sumará a los que interpongan otras organizaciones como los anunciados por Greenpeace y Ecologistas en Acción, según señaló el secretario confederal de Medio Ambiente de CCOO, Llorenç Serrano.

En todo caso, subrayó que para CCOO la central de Garoña, por sus características y su antigüedad, debería cerrarse al cumplir su vida útil. Además, añadió que el hecho de que su actividad se prolongue por encima de 40 años, más allá de las cuestiones de seguridad, que esperan garantizadas, supone «persistir en un momento de gran indefinición sobre el modelo energético futuro para España, en una planta sobradamente amortizada y que no es imprescindible para el suministro energético en España».

Asimismo, lamentó que la decisión del Gobierno convive con «la incertidumbre sobre el desarrollo de las renovables para reducir el déficit de tarifa». Serrano dudó de si el Ejecutivo se atreverá a revisar el sistema de precios y estimó que este hecho «demuestra que este Gobierno sigue aplazando las cosas importantes».

Francisco Gil Ortega, exalcalde de Ciudad Real, se convierte en el cuarto presidente de ENRESA

Gil-Ortega se convierte en el cuarto presidente de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos tras los mandatos de Juan Manuel Kindelán (1985-1994), José Alejandro Pina (1994-1996 y 2004-2012) y Antonio Colino (1996-2004), informó Enresa.

El nuevo presidente de Enresa fue senador entre 1989 y 2004, formando parte de la Comisión de Industria y Energía de la cámara alta durante tres legislaturas; alcalde de Ciudad Real entre 1995 y 2007 y diputado autonómico desde el año 2007 hasta la actualidad.

Gil-Ortega es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid y en la actualidad era vicepresidente de las Cortes de Castilla-La Mancha.

El ATC: un proyecto complicado

Entre sus tareas, tendrá que coger las riendas del principal tema de futuro de ENRESA: la construcción del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado que el Congreso de los Diputados acordó a finales de 2004. Este proyecto fue retomado por el exministro socialista Miguel Sebastián, quien acometió el proceso de presentación de municipios de cara a elegir la ubicación de la instalación.

El 29 de diciembre de 2009, el Ministerio de Industria lanzó la convocatoria pública para la selección de candidatos al ATC y su centro tecnológico asociado. El 29 de abril de 2010 se emitió el informe sobre el análisis de los terrenos de los distintos aspirantes y en el mes de septiembre se emitió el Informe de propuesta de emplazamientos candidatos para albergar el emplazamiento.

El ministro Sebastián propuso al candidato valenciano de Zarra al Consejo de Ministros, pero este no obtuvo el consenso del Ejecutivo, que se opuso a este aspirante. En definitiva, el tema no prosperó durante el anterior Gobierno.

Finalmente, el ministro de Industria, Energía y Turismo del Ejecutivo de Rajoy, José Manuel Soria, retomó el asunto y a las pocas semanas de llegar a su puesto, el Ejecutivo adoptó la decisión en el Consejo de Ministros del 20 de enero de este año, en base al «consenso con las comunidades autónomas», de que el ATC se construya en Villar de Cañas (Cuenca).

Este municipio no estaba entre los cuatro primeros de la lista de ocho aspirantes, pero tanto el ayuntamiento, como el Gobierno de Castilla-La Mancha presidido por María Dolores de Cospedal, mostraron su acuerdo a acoger la instalación en su territorio.

El ATC es una instalación industrial que albergará el combustible gastado por los diez reactores nucleares españoles (dos de ellos clausurados) y un centro tecnológico para investigación y experimentación. Allí se guardarán en seco y durante 60 años, el combustible gastado y los residuos vitrificados de alta actividad. La estructura integral ocupará aproximadamente 283 metros de largo, 78 de ancho y 26 de alto.*

Asimismo, la caracterización y preparación del terreno y la construcción de un primer edifico de almacenamiento del ATC y la construcción de un centro tecnológico podría durar unos cinco años, después de los cuales se elevará un segundo edificio de almacenamiento que estará listo seis años después del inicio de explotación de la infraestructura. Por último, una tercera etapa prevé la construcción del tercer edificio de almacenamiento que estará concluido catorce años después del inicio de las operaciones del ATC.

Para todo ello, de acuerdo al proyecto inicial se prevé una inversión total de 700 millones de euros y, además, el municipio que lo albergue recibiría 2,4 millones de euros anuales del Estado, ya que la ENRESA entregará un total de 6 millones de euros anuales que se dividirán de la siguiente forma: un 40% para el municipio (2,4 millones de euros) y un 60% (3,6 millones de euros) para el resto de municipios del entorno, es decir, aquellos que se encuentren en el área nuclear que comprende doce kilómetros a la redonda de la ubicación final del ATC.

Igualmente, en concepto de cofinanciación, los ayuntamientos podrán contar con hasta otros 1,8 millones euros si el municipio presenta un proyecto que implique el desarrollo local de la zona. En este caso, de cada euro que ponga el municipio, Enresa pondrá otro hasta el máximo del 30% del proyecto.

La presidenta del CSN aboga por la cooperación internacional en un encuentro del OIEA en Viena

El encuentro, que se enmarcó en el Plan de Acción sobre Seguridad Nuclear puesto en marcha tras Fukushima, reunirá durante tres días en Viena a más de 180 expertos en comunicación y representantes de 63 países de 13 organismos internacionales, con el objetivo es identificar las lecciones aprendidas y las buenas prácticas en la emisión de información relevante, e intercambiarla entre expertos en la materia.

La presidenta del CSN presentó las conclusiones del Seminario Internacional sobre Comunicación de crisis que la Agencia de Energía Nuclear (NEA) de la OCDE y el regulador español organizaron en Madrid el pasado mes de mayo y al que asistieron 170 representantes de 28 países y 6 organismos internacionales.

Martínez Ten se refirió al accidente ocurrido en Japón considerando que reflejó la globalización de los riesgos y de la percepción pública de éstos, y recordó que la seguridad nuclear requiere la implicación de todos.

Asimismo, la presidenta del CSN abogó por aumentar la cooperación internacional y el intercambio de experiencias y buenas prácticas con el objetivo de reforzar la regulación y garantizar la seguridad a una ciudadanía «cada vez más activa» y que demanda a sus instituciones el máximo esfuerzo en transparencia y comunicación.

En este aspecto, aludió a la necesidad de trabajar de forma continuada y coordinada con los grupos de interés para conseguir una mayor corresponsabilidad, y subrayó la importancia de estrechar los lazos profesionales con los medios de comunicación, y promover la comunicación en las nuevas tecnologías, incluidas las redes sociales, para que el enfoque de las organizaciones sea global.

El Gobierno de Japón activará dos reactores nucleares para aliviar la escasez energética tras Fukushima

El primer ministro nipón, Yoshihiko Noda, decretó la puesta en marcha de los reactores 3 y 4 de la planta de Oi tras recibir el visto bueno del gobernador de la provincia de Fukui, donde se levanta esta central nuclear, perteneciente a Kansai Electric Power (KEPCO).

La eléctrica, que abastece a los más de 20 millones de habitantes de la región central de Kansai, recibió la orden de iniciar los preparativos para activar las dos unidades, que previsiblemente estarán funcionando a pleno rendimiento para principios y finales de julio, respectivamente.

La decisión se tomó poco antes del inicio de la calurosa estación estival ante el temor de que se puedan producir cortes de suministro, para la que las previsiones del Gobierno apuntaban a que Kansai, segundo núcleo industrial de Japón por detrás de Tokio, sufriría una escasez energética de casi 15% frente a la demanda.

Según las estimaciones del Ejecutivo, la reapertura de los reactores de Oi permitirá igualar la oferta y la demanda de energía en esa zona, que alberga ciudades como Kioto u Osaka, esta última la segunda mayor del país.

A raíz de la catástrofe nuclear en la central de Fukushima, hace poco más de quince meses, Japón detuvo paulatinamente por seguridad o por revisiones rutinarias sus 50 reactores nucleares comerciales, el último de ellos el pasado 5 de mayo.

Antes del accidente la potencia asiática, con 127 millones de habitantes y un espeso tejido industrial, obtenía cerca del 30% de su energía de sus plantas atómicas, y en la región de Kansai este porcentaje se elevaba al 50%.

La parada de los reactores se tradujo en un fuerte aumento del ritmo de las centrales térmicas y de las importaciones de hidrocarburos, lo que supuso una costosa factura para una economía ya golpeada por el desastre de marzo de 2011, la deflación, el impacto de la crisis global y la fortaleza del yen.

Así, el pasado enero Japón sufrió su primer déficit por cuenta corriente en tres años con unos números rojos récord de más de 4.000 millones de euros, al subir las importaciones más de un 11%, en buena parte por la compra de combustibles fósiles, mientras las exportaciones caían un 8,5%.

La semana pasada Noda solicitó la comprensión del pueblo japonés, incluida la de los afectados por el accidente de Fukushima, y recordó que los cortes del suministro «pueden provocar situaciones muy peligrosas» además de suponer un importante coste económico para el país.

Noda aseguró que es necesario garantizar un suministro estable y evitar la subida excesiva de los precios de la energía para el desarrollo económico y social de Japón, cuya industria lucha por mantener su competitividad en el difícil contexto global.

Las unidades 3 y 4 de la central de Oi se sometieron con éxito a las pruebas de resistencia decretadas por el Gobierno tras el accidente en Fukushima para certificar que están preparadas ante eventuales catástrofes naturales, como terremotos o tsunamis con olas de hasta 11,4 metros de altura.

Según los analistas, el siguiente reactor en ponerse en marcha tras los de Oi puede ser uno de la central de Ikata, cuyos parámetros de seguridad fueron aprobados por la Agencia nipona de Seguridad Nuclear, aunque para ello se deberá superar primero la reticencia de las autoridades locales.

Por otra parte, el ministro de Industria, Yukio Edano, descartó que Japón vaya a cancelar las medidas de ahorro energético tras la aprobación de la reactivación de los primeros reactores nucleares tras la crisis en Fukushima, informó el diario Nikkei.

Las medidas de ahorro energético no se revisarán «al menos hasta que las plantas estén plenamente operativas y se asegure un suministro estable», afirmó Edano.

La cántabra ENSA participará en la construcción del ATC de Cuenca

Así lo señaló el presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Ramón Aguirre, que visitó la fábrica de ENSA de Camargo desde donde saldrán dos generadores con destino a una central nuclear de Louisiana (Estados Unidos), un contrato que supuso una inversión de 90 millones de euros y 18 meses de ejecución.

El presidente de la SEPI explicó que ENSA participará en la construcción del Almacén Temporal de Villar de Cañas, para lo que tendrá que trasladar a esa localidad un equipo «in situ», mientras que la parte de ingeniería se llevará desde Cantabria.

La participación de ENSA en el ATC supondrá 50 puestos de trabajo en Villar de Cañas, que se ocuparán de la fabricación de los elementos del Almacén Temporal.

Aguirre recordó que el plazo de ejecución del ATC, que está en fase de obtención de licencias, es de tres años. Según dijo, la ejecución de este almacén cuenta con una inversión estimada de unos 900 millones de euros.

El futuro Almacén Temporal Centralizado será una instalación industrial diseñada para guardar en un único lugar el combustible gastado y los residuos radiactivos de alta actividad que se producen en España.

Juan Carlos Lentijo, exdirector de Protección Radiológica del CSN, se incorpora al OIEA en Viena

Lentijo ingresó en 1984 en el CSN en donde desempeñó, entre otros, los puestos de jefe de Proyecto de Centrales Nucleares, inspector residente en Centrales Nucleares, subdirector general de Emergencias, subdirector general de Protección Radiológica Ambiental y, en febrero de 2003, asumió el cargo de director técnico de Protección Radiológica.

El exdirector representó al CSN en diversos grupos y comités nacionales e internacionales relacionados con la protección radiológica, la gestión de emergencias o la epidemiología de las radiaciones.

En el último año el director lideró una intensa labor tanto a nivel nacional como internacional tras el accidente nuclear de Fukushima. Además de participar en las famosas pruebas de resistencia a las que se sometieron las instalaciones nucleares españolas, en mayo de 2011 se trasladó a Japón como miembro del comité de expertos que el OIEA designó para analizar la crisis nuclear vivida en Japón tras el terremoto, y posterior tsunami.

Meses después, el director regresó al país nipón como máximo responsable del equipo de expertos internacionales enviados por el OIEA en respuesta a la solicitud del gobierno nipón, con el objetivo de analizar los trabajos de recuperación de las zonas afectadas por el accidente de Fukushima.

El CSN destacó y agradeció la «gran labor realizada durante su extensa etapa en el organismo y le trasladó su deseo de éxito en su nueva singladura en el Organismo Internacional de la Energía Atómica».

El primer ministro de Japón dice que es necesario reactivar dos de los reactores nucleares apagados

En una rueda de prensa, Noda ha tratado de reducir el ambiente de nerviosismo unas horas después de que Masataka Shimizu, expresidente de la Compañía de Energía Eléctrica de Tokio (TEPCO), la empresa responsable de Fukushima-1, la planta nuclear donde se produjo el accidente, testificase ante una comisión parlamentaria que está investigando los hechos ocurridos el año pasado.

Shimizu ha dicho que no se planteó sacar a todos los trabajadores de la central mientras trataban de atajar las consecuencias del accidente, pero ha reconocido que posiblemente no fue muy claro respecto a sus intenciones.

La decisión de Noda de reactivar los dos reactores -que se confirmará, previsiblemente, en una reunión con varios ministros- hará que disminuya la preocupación por la posibilidad de que se produzcan interrupciones en el suministro eléctrico este verano por el desajuste entre la oferta y la demanda.

Pero son muchos los que lo ven como un primer paso para encender otros reactores antes incluso de que se cree un nuevo organismo regulador para el sector nuclear.

Según Noda, el Gobierno ha confirmado que incluso si los dos reactores que tiene la Compañía de Energía Eléctrica de Kansai en su central de Ohi (en la prefectura de Fukui) se quedasen sin energía eléctrica, como ocurrió tras el accidente del año pasado, no se producirían daños en el núcleo de los mismos.

Los daños causados por el terremoto y el tsunami en Fukushima-1 hicieron que la central expulsara radiación y por ello las personas que vivían en la zona tuvieron que ser evacuadas.

«Es vital tener electricidad barata y estable. Si todos los reactores que antes proporcionaban el 30 por ciento del suministro eléctrico de Japón están parados, la sociedad japonesa no puede sobrevivir», ha advertido el primer ministro, que ha señalado la posibilidad de que aumente el número de empresas que trasladan su actividad al exterior y que se pierdan puestos de trabajo.

«Mi decisión es que los reactores número 3 y número 4 de Ohi deben reactivarse para proteger las necesidades de la gente», ha concluido. Tras el desastre, los 50 reactores que hay en Japón fueron apagados.

Pero la población japonesa recela más de la energía atómica a raíz de lo que ocurrió el año pasado y algunas encuestas indican que cerca del 70 por ciento de la población es partidaria de que el país deje de depender de esa fuente de energía, aunque no inmediatamente.

Unas 1.000 personas han protestado este viernes en Tokio, junto a la oficina del primer ministro, después de la rueda de prensa. Allí han coreado frases como «Nos oponemos a la reactivación» o «Protejan a nuestros hijos».

La organización ecologista Greenpeace ha afirmado en un comunicado que «la inmensa mayoría de los ciudadanos no quieren que se reactiven los reactores nucleares» y «están más que dispuestos a trabajar juntos y a ahorrar energía durante el verano para que no se use energía nuclear».

«Al ignorarlos y seguir insistiendo en que hay que volver a poner en funcionamiento Ohi, el primer ministro está comprometiendo la salud y la seguridad de millones de personas y demostrando hasta qué punto la industria nuclear tiene al Gobierno en el bosillo», ha agregado.

Fernando Castelló toma posesión como nuevo consejero del CSN

El acto ha estado presidido por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria; el secretario de Estado de Energía, Fernando Marti Scharfhausen, y la presidenta del CSN, Carmen Martínez Ten.

En su primera visita al CSN, el ministro ha mostrado su intención de establecer una línea de trabajo directa con el Consejo, del que ha valorado el rigor en sus decisiones y su labor técnica, y que ha respaldado como único organismo competente en la materia.

El nuevo consejero (Castellón, 1958), hasta ahora presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia de la Generalitat Valenciana, ha sido secretario de Estado de la Seguridad Social (2003), y entre 2004 y 2008, fue diputado en la Cámara baja, donde ejerció como portavoz de Industria, Energía, Telecomunicaciones y Sociedad de la Información.

También ha desempeñado el cargo de conseller de Industria y Comercio de la Generalitat Valenciana; de Innovación y Competitividad, y de Industria, Comercio y Energía.

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, ha sido también concejal del Ayuntamiento de Castellón y diputado en las Cortes Valencianas.

La Confederación General del Trabajo se opone a que se alargue la vida útil de la central de Garoña

Según ha indicado la CGT, el pasado 21 de mayo de 2012, presentaron al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, las alegaciones en contra del procedimiento por entender que «atenta contra el principio de seguridad jurídica, al contrariar una Orden del propio Ministerio y que fue ratificada por la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional en la que CGT fue parte».

La Confederación entiende que esta revocación «vendría a anular un acto favorable para el sindicato, que no es otro que el cese en la explotación de la Central de Garoña, así como para otros colectivos sociales y ecologistas, y los miles de ciudadanos y ciudadanas que llevan reclamando el cierre de la central».

Además, indica que en la revocación del cierre no puede desprenderse que subsista «interés alguno más allá que el beneficio de los propietarios de la planta» y, según añade, «su cierre permitirá un mejor cumplimiento de los principios de la política energética, una mayor creación de empleo, una mayor seguridad en los ciudadanos y el medio ambiente y una menor dependencia de otros países por la menor importación de uranio».

En este sentido, la CGT apunta que, con el actual parque de energías renovables y la entrada en funcionamiento de las últimas centrales térmicas de ciclo combinado existe «un exceso de oferta eléctrica» por lo que, a su juicio, «prorrogar Garoña no vendría sino a empeorar la eficiencia del sistema eléctrico, impidiendo que una demanda muy inferior se acople a la oferta y evitando la entrada de las energías renovables que ahora se ven obligadas a parar su producción en las franjas horarias que funciona Garoña».

El CSN ve injustificada la acción de Greenpeace, que pudo «poner en riesgo integridad física de las personas»

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha señalado que la acción llevada a cabo por activistas de Greenpeace, que han sobrevolado la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), ha podido «poner en riesgo la integridad física de las personas, especialmente, de los propios activistas» y, por ello, considera que estas actuaciones «están injustificadas».

En todo caso, ha señalado que la acción no ha alterado el normal funcionamiento de la central. Así, señala que el titular de la instalación ha comunicado al CSN, a las 9.10 horas del martes, la acción llevada a cabo por la organización ecologista Greenpeace sobre la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos). Concretamente, que dos activistas de Greenpeace sobrevolaban el emplazamiento de la central nuclear con sendos paramotores, arrojando botes de humo de color naranja.

En este sentido, precisa que no ha sido necesario activar el Plan de Emergencia de la central nuclear ni la Organización de Respuesta ante Emergencias (ORE) del organismo regulador. Sin embargo, apunta que esta actividad ha obligado a movilizar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, bajo la coordinación de la Subdelegación del Gobierno en Burgos.

Vidal-Quadras dice que la central de Garoña es un «símbolo» que debe llenar de orgullo a los españoles

Durante su visita a la central burgalesa, elogió al Gobierno por su cambio de postura respecto a la planta que, a su juicio, demuestra la «clara visión» del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria en relación con los objetivos de la estrategia energética de la Unión Europea, la seguridad de suministro, competitividad y la reducción de emisiones.

Además, felicitó a la planta por su «magnífica ejecutoria» que hace de Garoña un «ejemplo de seguridad, eficiencia y calidad».

Vidal-Quadras, que es miembro de la Comisión de Industria y Energía de la Eurocámara, celebró los resultados obtenidos por la central en «todas» las inspecciones realizadas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y en las evaluaciones internacionales a las que se sometió en la última década.

«Los evidentes beneficios económicos, sociales y medioambientales que proporciona Garoña determinaron la nueva orientación que, sobre su continuidad, adoptó el Gobierno del Partido Popular», apostilló.

El Vicepresidente del Parlamento Europeo destacó también el alto grado de compromiso y de motivación del equipo responsable de la instalación, «una notable combinación de juventud y de experiencia que garantiza el futuro». Por este motivo, afirmó que «Garoña es un símbolo y un referente que debe llenar de orgullo a todos los españoles».