Electrabel prolonga dos meses más el cierre del reactor nuclear Doel III

«Hemos revisado el calendario y prolongado el cierre dos meses», explicó una portavoz de Electrabel, informó la agencia Belga.

La portavoz aseguró que aunque la prolongación del cierre del reactor se decidió en base a los análisis técnicos que se están llevando a cabo en la actualidad en el reactor para determinar la seguridad del mismo, «no hay elementos nuevos que se haya descubierto».

En un primer momento, la compañía eléctrica decretó el cierre del reactor hasta finales de septiembre, cuando se esperaba conocer los resultados finales de los análisis técnicos en marcha.

Las primeras evaluaciones apuntaron a un fallo de fabricación en la vasija, construida por el fabricante holandés Rotterdam Droogdok Maatschappij, ya desaparecido y responsable de construir las vasijas de una veintena de reactores repartidos en todo el mundo.

Según confirmaron fuentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), en España hay dos centrales que compraron los materiales para fabricar sus vasijas en el misma empresa: la de Santa María de Garoña (Burgos) y Cofrentes (Valencia).

El director general de la Agencia Federal Nuclear de Bélgica (AFCN), Willy De Roovere, puso en duda la continuidad del reactor Doel III porque en su opinión es «prácticamente imposible» poder sustituir la vasija del reactor, algo que no se ha hecho nunca en ninguna parte del mundo por el riesgo que existe de fuga radioactiva.

El reactor de Tihange II está parado desde el 16 de agosto, aunque las inspecciones en el mismo no comenzarán hasta principios de septiembre. Los resultados de los análisis técnicos en su caso se conocerán a finales de setiembre, según la AFCN.

De Roovere también reconoció que cree que existen «más del 50% de probabilidades» de que el segundo reactor de Tihange presente problemas similares que los detectados en Doel 3 y aseguró que en Bélgica se realizaran controles en todos los reactores del país. También se mostró partidario de que se lleven a cabo inspecciones en todos los reactores de todos los países afectados sobre todo si se detectan también problemas en Tihange.

Dos ministros socialistas defienden la energía nuclear francesa y causan una polémica con los ecologistas

El ministro del Interior, Manuel Valls, se sumó a la idea de que el de la energía nuclear «es incontestablemente un sector de futuro», pocas horas después de que hubiera abierto la polémica con esas mismas palabras su homólogo de la Reforma Productiva, el también socialista Arnaud Montebourg.

En una entrevista a la emisora «Europe 1«, Valls señaló que aunque Hollande en su campaña electoral se comprometiera a disminuir el peso específico de las centrales atómicas en la producción eléctrica al 50% en el horizonte de 2025 (frente al 75% actual), «es necesario renovar nuestras centrales nucleares».

En cuanto a la promesa de poner fin a la actividad en la central nuclear más antigua del país, la de Fessenheim (en Alsacia), dijo que «se cerrará durante este quinquenio».

Montebourg señaló que la disminución del porcentaje de electricidad de origen nuclear tendrá en cuenta el aumento del consumo y el hecho de que «necesitamos energía y no demasiado cara».

Gracias a sus reactores atómicos, «Francia tiene una baza extraordinaria en sus manos que le permitió construir su industria» y superar los choques petroleros y la crisis, argumentó el ministro en la cadena de televisión «BFM TV«.

Las declaraciones recibieron una respuesta de los ecologistas, presentes en el Gobierno con la ministra de Vivienda e Igualdad, Cécile Duflot, virulentos opositores a la energía nuclear.

Uno de los líderes de los Verdes, el diputado Noël Mamère, insistió en que Hollande se había comprometido a cerrar Fessenheim y a reducir el peso de esta energía para 2025.

«Si se escucha a Montebourg y a sus amigos, estaremos muy lejos de eso» y «se tardaría 200 años» en cumplir ese objetivo, indicó Mamère en declaraciones a la cadena «iTélé«.

Dos ministros socialistas defienden la energía nuclear francesa y causan una polémica con los ecologistas

El ministro del Interior, Manuel Valls, se sumó a la idea de que el de la energía nuclear «es incontestablemente un sector de futuro», pocas horas después de que hubiera abierto la polémica con esas mismas palabras su homólogo de la Reforma Productiva, el también socialista Arnaud Montebourg.

En una entrevista a la emisora «Europe 1«, Valls señaló que aunque Hollande en su campaña electoral se comprometiera a disminuir el peso específico de las centrales atómicas en la producción eléctrica al 50% en el horizonte de 2025 (frente al 75% actual), «es necesario renovar nuestras centrales nucleares».

En cuanto a la promesa de poner fin a la actividad en la central nuclear más antigua del país, la de Fessenheim (en Alsacia), dijo que «se cerrará durante este quinquenio».

Montebourg señaló que la disminución del porcentaje de electricidad de origen nuclear tendrá en cuenta el aumento del consumo y el hecho de que «necesitamos energía y no demasiado cara».

Gracias a sus reactores atómicos, «Francia tiene una baza extraordinaria en sus manos que le permitió construir su industria» y superar los choques petroleros y la crisis, argumentó el ministro en la cadena de televisión «BFM TV«.

Las declaraciones recibieron una respuesta de los ecologistas, presentes en el Gobierno con la ministra de Vivienda e Igualdad, Cécile Duflot, virulentos opositores a la energía nuclear.

Uno de los líderes de los Verdes, el diputado Noël Mamère, insistió en que Hollande se había comprometido a cerrar Fessenheim y a reducir el peso de esta energía para 2025.

«Si se escucha a Montebourg y a sus amigos, estaremos muy lejos de eso» y «se tardaría 200 años» en cumplir ese objetivo, indicó Mamère en declaraciones a la cadena «iTélé«.

Irán asegura que está preparado para construir centrales nucleares

«Estamos preparados para cooperar con aquellos estados que cumplan las normas de la AIEA para la construcción de centrales nucleares», apuntó Abbasi en una rueda de prensa concedida tras una reunión del Gabinete iraní en Teherán.

Preguntado sobre si Japón es considerado como uno de los países a los que Irán podría prestar su ayuda, Abbasi indicó que «si Tokio quiere que Teherán coopere en este campo, Irán estará preparado», según informó la agencia de noticias iraníes FARS.

En septiembre de 2011, el subdirector de la OEAI, Mohamad Ahmadian, anunció que Irán había identificado un total de 34 lugares potenciales en los que se podrían construir centrales nucleares adicionales en el país y subrayó la capacidad de Irán para llevar a cabo este tipo de tareas.

Irán asegura que está preparado para construir centrales nucleares

«Estamos preparados para cooperar con aquellos estados que cumplan las normas de la AIEA para la construcción de centrales nucleares», apuntó Abbasi en una rueda de prensa concedida tras una reunión del Gabinete iraní en Teherán.

Preguntado sobre si Japón es considerado como uno de los países a los que Irán podría prestar su ayuda, Abbasi indicó que «si Tokio quiere que Teherán coopere en este campo, Irán estará preparado», según informó la agencia de noticias iraníes FARS.

En septiembre de 2011, el subdirector de la OEAI, Mohamad Ahmadian, anunció que Irán había identificado un total de 34 lugares potenciales en los que se podrían construir centrales nucleares adicionales en el país y subrayó la capacidad de Irán para llevar a cabo este tipo de tareas.

El CSN analiza la información que existe sobre la fabricación de las vasijas de los reactores de las centrales de Garoña y Cofrentes

El CSN destacó que en Cofrentes la vasija no estaría potencialmente afectada por los defectos detectados en Doel III, puesto que los procesos y materiales de fabricación de su vasija (conformada por chapas semicirculares soldadas verticalmente) son distintos, según señalaron los informes.

En cuanto a la central nuclear Santa María de Garoña, el proceso de fabricación utilizado sí es similar, aunque existirían diferencias como el tamaño, el espesor, las dimensiones, el número de piezas forjadas y el tipo de reactor, que es de agua en ebullición (BWR), según apuntó el órgano de seguridad.

El pasado mes de agosto se informó de la aparición de defectos en la vasija del reactor de la central nuclear Doel III, que podrían provenir del proceso de fabricación, de ahí que la Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica (FANC), convocara a diversos reguladores nucleares a una reunión en Bruselas.

Los reguladores asistentes a la reunión fueron Estados Unidos, Francia, Suiza, Suecia, Holanda, Alemania, Reino Unido y España. En la mayoría de estos países existen centrales nucleares donde la empresa holandesa Rotterdam Droogdok Maatschappij, suministradora de la vasija de Doel III, también fabricó vasijas.

Según explicó el CSN, preliminarmente, el organismo regulador belga, clasificó el hallazgo como de nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES) que comprende del 0 al 7.

Varias fisuras en Doel III y Tihange II fueron detectadas a finales de los 70

Por otra parte, y según informó el diario flamenco «De Morgen«, varias de las fisuras en los reactores nucleares de Doel III y Tihange II en Bélgica fueron detectadas ya a finales de los años setenta. Para ello citó un artículo publicado por este mismo rotativo el 5 de enero de 1980 en el que se confirmaba, «con suficiente certidumbre», sobre fugas por fisuras.

Ambos reactores permanecen cerrados para realizar inspecciones técnicas a fin de comprobar su seguridad después de que se detectaran miles de fisuras de varios centímetros en una vasija del reactor de Doel III a principios de junio, construida por el fabricante holandés Rotterdam Droogdok Maatschappij, una empresa que ya no existe.

El mismo fabricante es el responsable de una veintena de reactores repartidos en todo el mundo, entre ellos una decena en Estados Unidos, nueve en Europa –dos en España (Santa María de Garoña y Cofrentes), dos en Países Bajos, dos en Alemania, uno en Suecia, dos en Suiza– y otro en Argentina, según el diario galo «Le Monde«.

La Agencia Federal Nuclear de Bélgica (AFCN) aseguró que las fisuras en Doel III fueron detectadas por primera vez a principios de junio en el marco de una inspección rutinaria en el reactor y las primeras evaluaciones apuntan a un fallo de fabricación en la vasija.

El director general de la agencia, Willy De Roovere, puso en duda la continuidad del reactor Doel III porque en su opinión es «prácticamente imposible» poder sustituir la vasija del reactor –algo que no se ha hecho nunca en ninguna parte del mundo por el riesgo que existe de fuga radioactiva– a partir de finales de septiembre, cuando se conozcan los resultados finales de las inspecciones.

De Roovere también reconoció que cree que existen «más del 50% de probabilidades» de que el segundo reactor de Tihange presente problemas similares que los detectados en Doel III y aseguró que en Bélgica se realizarán controles en todos los reactores del país.

También se mostró partidario de que se lleven a cabo inspecciones en todos los reactores de todos los países afectados, sobre todo si se detectan también problemas en Tihange, cuyos resultados de las inspecciones no se conocerán hasta mediados de septiembre.

El director general aseguró en declaraciones a «De Morgen» que no recuerda que se constataran problemas en ambas centrales hace más de tres décadas, a pesar de que era responsable desde finales de los años setenta de la empresa gestora de los reactores, Electrabel, encargado de supervisar la construcción y la puesta en funcionamiento de ambos reactores.

Greenpeace pide al CSN que emule al regulador belga y pare los reactores de Cofrentes y Garoña para estudiar las vasijas

Greenpeace ha pedido al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que emule al regulador belga, que ha detenido el reactor de Doel 3, y pare los reactores de las centrales nucleares de Confrentes (Valencia) y Garoña (Burgos) para estudiar las vasijas y determinar si tienen las mismas grietas que se han hallado en la de la central belga, que fue fabricada por la misma empresa.

La portavoz de Energía Nuclear de la organización ecologista, Raquel Montón, ha afirmado que si las autoridades belgas han tomado una «medida de precaución», esta debería aplicarse «no solo Garoña y Cofrentes, sino en todos los reactores afectados por este presunto problema porque la seguridad debería ser la misma para todos los ciudadanos».

Además, Montón ha asegurado que «da igual» que el CSN informe de las diferencias entre el proceso de fabricación y materiales con los que están hechas las vasijas de Garoña y Cofrentes y la de Doel3, porque «el regulador belga no ha determinado si las grietas proceden del material o las soldaduras o de los métodos de construcción».

Finalmente, ha denunciado que «las centrales europeas, incluida Doel 3, han pasado las pruebas de resistencia y ahora, después de haberlas pasado presumiblemente, encuentran estos defectos». «Es una prueba del algodón de que estas pruebas no son concluyentes y deberían ser repensadas», ha aseverado.

El CSN analiza la información que existe sobre la fabricación de las vasijas de los reactores de las centrales de Garoña y Cofrentes

El CSN destacó que en Cofrentes la vasija no estaría potencialmente afectada por los defectos detectados en Doel III, puesto que los procesos y materiales de fabricación de su vasija (conformada por chapas semicirculares soldadas verticalmente) son distintos, según señalaron los informes.

En cuanto a la central nuclear Santa María de Garoña, el proceso de fabricación utilizado sí es similar, aunque existirían diferencias como el tamaño, el espesor, las dimensiones, el número de piezas forjadas y el tipo de reactor, que es de agua en ebullición (BWR), según apuntó el órgano de seguridad.

El pasado mes de agosto se informó de la aparición de defectos en la vasija del reactor de la central nuclear Doel III, que podrían provenir del proceso de fabricación, de ahí que la Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica (FANC), convocara a diversos reguladores nucleares a una reunión en Bruselas.

Los reguladores asistentes a la reunión fueron Estados Unidos, Francia, Suiza, Suecia, Holanda, Alemania, Reino Unido y España. En la mayoría de estos países existen centrales nucleares donde la empresa holandesa Rotterdam Droogdok Maatschappij, suministradora de la vasija de Doel III, también fabricó vasijas.

Según explicó el CSN, preliminarmente, el organismo regulador belga, clasificó el hallazgo como de nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES) que comprende del 0 al 7.

Varias fisuras en Doel III y Tihange II fueron detectadas a finales de los 70

Por otra parte, y según informó el diario flamenco «De Morgen«, varias de las fisuras en los reactores nucleares de Doel III y Tihange II en Bélgica fueron detectadas ya a finales de los años setenta. Para ello citó un artículo publicado por este mismo rotativo el 5 de enero de 1980 en el que se confirmaba, «con suficiente certidumbre», sobre fugas por fisuras.

Ambos reactores permanecen cerrados para realizar inspecciones técnicas a fin de comprobar su seguridad después de que se detectaran miles de fisuras de varios centímetros en una vasija del reactor de Doel III a principios de junio, construida por el fabricante holandés Rotterdam Droogdok Maatschappij, una empresa que ya no existe.

El mismo fabricante es el responsable de una veintena de reactores repartidos en todo el mundo, entre ellos una decena en Estados Unidos, nueve en Europa –dos en España (Santa María de Garoña y Cofrentes), dos en Países Bajos, dos en Alemania, uno en Suecia, dos en Suiza– y otro en Argentina, según el diario galo «Le Monde«.

La Agencia Federal Nuclear de Bélgica (AFCN) aseguró que las fisuras en Doel III fueron detectadas por primera vez a principios de junio en el marco de una inspección rutinaria en el reactor y las primeras evaluaciones apuntan a un fallo de fabricación en la vasija.

El director general de la agencia, Willy De Roovere, puso en duda la continuidad del reactor Doel III porque en su opinión es «prácticamente imposible» poder sustituir la vasija del reactor –algo que no se ha hecho nunca en ninguna parte del mundo por el riesgo que existe de fuga radioactiva– a partir de finales de septiembre, cuando se conozcan los resultados finales de las inspecciones.

De Roovere también reconoció que cree que existen «más del 50% de probabilidades» de que el segundo reactor de Tihange presente problemas similares que los detectados en Doel III y aseguró que en Bélgica se realizarán controles en todos los reactores del país.

También se mostró partidario de que se lleven a cabo inspecciones en todos los reactores de todos los países afectados, sobre todo si se detectan también problemas en Tihange, cuyos resultados de las inspecciones no se conocerán hasta mediados de septiembre.

El director general aseguró en declaraciones a «De Morgen» que no recuerda que se constataran problemas en ambas centrales hace más de tres décadas, a pesar de que era responsable desde finales de los años setenta de la empresa gestora de los reactores, Electrabel, encargado de supervisar la construcción y la puesta en funcionamiento de ambos reactores.

Greenpeace pide al CSN que emule al regulador belga y pare los reactores de Cofrentes y Garoña para estudiar las vasijas

Greenpeace ha pedido al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que emule al regulador belga, que ha detenido el reactor de Doel 3, y pare los reactores de las centrales nucleares de Confrentes (Valencia) y Garoña (Burgos) para estudiar las vasijas y determinar si tienen las mismas grietas que se han hallado en la de la central belga, que fue fabricada por la misma empresa.

La portavoz de Energía Nuclear de la organización ecologista, Raquel Montón, ha afirmado que si las autoridades belgas han tomado una «medida de precaución», esta debería aplicarse «no solo Garoña y Cofrentes, sino en todos los reactores afectados por este presunto problema porque la seguridad debería ser la misma para todos los ciudadanos».

Además, Montón ha asegurado que «da igual» que el CSN informe de las diferencias entre el proceso de fabricación y materiales con los que están hechas las vasijas de Garoña y Cofrentes y la de Doel3, porque «el regulador belga no ha determinado si las grietas proceden del material o las soldaduras o de los métodos de construcción».

Finalmente, ha denunciado que «las centrales europeas, incluida Doel 3, han pasado las pruebas de resistencia y ahora, después de haberlas pasado presumiblemente, encuentran estos defectos». «Es una prueba del algodón de que estas pruebas no son concluyentes y deberían ser repensadas», ha aseverado.

Greenpeace pide el cierre cautelar de Garoña y Cofrentes para realizar pruebas a las vasijas del reactor

El pasado 8 de agosto las autoridades belgas decidieron cerrar de forma preventiva la planta nuclear Doel-III al encontrar grietas en la vasija del reactor y convocaron al CSN, junto con otros reguladores nucleares, el pasado jueves 16 de agosto para una reunión.

Según explicó Greenpeace, ese mismo día la Agencia Federal de Control Nuclear belga (FANC) aclaró que si las grietas se confirmaran, Doel-III no volvería a abrir. La organización destacó que los resultados de las pruebas belgas estarán listas a mediados de septiembre y que se tomará una decisión en octubre.

A juicio de Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, «el CSN debería poner fin a la infinita lista de deficiencias que tiene Garoña y cerrarla, independientemente de que Iberdrola y Endesa soliciten o no la renovación de su licencia». «El CSN no puede mirar hacia otro lado», señaló.

En segundo lugar, la organización ecologista apuntó que las pruebas de resistencia que se están llevando a cabo hasta ahora en España deben ser revisadas desde esta perspectiva. Por ello, también solicitó al CSN y al European Nuclear Safety Regulators Group (ENSREG) que reevalúen las recomendaciones realizadas a esta central».

«Si este problema, que pasó desapercibido durante décadas, se confirma finalmente, mostrará por enésima vez que no se puede confiar en la industria nuclear», indicó Montón.

Finalmente, Greenpeace reiteró que es posible y rentable avanzar hacia un modelo energético basado cien por cien en energías renovables y en la eficiencia cuya viabilidad técnica y económica «está sobradamente demostrada».

ICV intsa al Gobierno a paralizar «inmediatamente» Garoña y Cofrentes

Por su parte, la diputada de ICV-EUiA en el Congreso, Laia Ortiz, presentó una Proposición No de Ley (PNL) en el Congreso de los Diputados en la que instó al Gobierno a «paralizar de forma inmediata las centrales nucleares de Cofrentes (Valencia) y Garoña (Burgos) y llevar a cabo las inspecciones pertinentes en los reactores para evaluar su estado».

Ortiz decidió presentar la PNL «después de que se hayan detectado 8.000 fisuras de dos centímetros en los vasos de los reactores en algunas centrales de Bélgica construidas por el mismo constructor que las centrales españolas».

Además, la diputada ecosocialista pidió al Gobierno que inspeccione no sólo estas dos nucleares sino «todos los reactores de todas las nucleares españolas para analizar y evaluar que no haya más fisuras ni ningún otro problema».

Finalmente, sobre el hecho que la Comisión Europea haya anunciado que confía en que los diferentes países realizarán las inspecciones pertinentes, Ortiz preguntó al Ejecutivo «si, además, seguirá las recomendaciones europeas y revisará la calidad de los materiales de las centrales y las normas sobre la protección de sus trabajadores».

Greenpeace pide el cierre cautelar de Garoña y Cofrentes para realizar pruebas a las vasijas del reactor

El pasado 8 de agosto las autoridades belgas decidieron cerrar de forma preventiva la planta nuclear Doel-III al encontrar grietas en la vasija del reactor y convocaron al CSN, junto con otros reguladores nucleares, el pasado jueves 16 de agosto para una reunión.

Según explicó Greenpeace, ese mismo día la Agencia Federal de Control Nuclear belga (FANC) aclaró que si las grietas se confirmaran, Doel-III no volvería a abrir. La organización destacó que los resultados de las pruebas belgas estarán listas a mediados de septiembre y que se tomará una decisión en octubre.

A juicio de Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, «el CSN debería poner fin a la infinita lista de deficiencias que tiene Garoña y cerrarla, independientemente de que Iberdrola y Endesa soliciten o no la renovación de su licencia». «El CSN no puede mirar hacia otro lado», señaló.

En segundo lugar, la organización ecologista apuntó que las pruebas de resistencia que se están llevando a cabo hasta ahora en España deben ser revisadas desde esta perspectiva. Por ello, también solicitó al CSN y al European Nuclear Safety Regulators Group (ENSREG) que reevalúen las recomendaciones realizadas a esta central».

«Si este problema, que pasó desapercibido durante décadas, se confirma finalmente, mostrará por enésima vez que no se puede confiar en la industria nuclear», indicó Montón.

Finalmente, Greenpeace reiteró que es posible y rentable avanzar hacia un modelo energético basado cien por cien en energías renovables y en la eficiencia cuya viabilidad técnica y económica «está sobradamente demostrada».

ICV intsa al Gobierno a paralizar «inmediatamente» Garoña y Cofrentes

Por su parte, la diputada de ICV-EUiA en el Congreso, Laia Ortiz, presentó una Proposición No de Ley (PNL) en el Congreso de los Diputados en la que instó al Gobierno a «paralizar de forma inmediata las centrales nucleares de Cofrentes (Valencia) y Garoña (Burgos) y llevar a cabo las inspecciones pertinentes en los reactores para evaluar su estado».

Ortiz decidió presentar la PNL «después de que se hayan detectado 8.000 fisuras de dos centímetros en los vasos de los reactores en algunas centrales de Bélgica construidas por el mismo constructor que las centrales españolas».

Además, la diputada ecosocialista pidió al Gobierno que inspeccione no sólo estas dos nucleares sino «todos los reactores de todas las nucleares españolas para analizar y evaluar que no haya más fisuras ni ningún otro problema».

Finalmente, sobre el hecho que la Comisión Europea haya anunciado que confía en que los diferentes países realizarán las inspecciones pertinentes, Ortiz preguntó al Ejecutivo «si, además, seguirá las recomendaciones europeas y revisará la calidad de los materiales de las centrales y las normas sobre la protección de sus trabajadores».

La agencia nuclear belga pide el cierre de 20 reactores, incluidos Cofrentes y Garoña, puesto que podrían tener fisuras en la vasija

El mismo fabricante es el responsable de veintidos reactores repartidos en todo el mundo, entre ellos una decena en Estados Unidos, nueve en Europa -dos en España, dos en Países Bajos, dos en Alemania, uno en Suecia, dos en Suiza– y otro en Argentina, según el diario galo «Le Monde«.

Según confirmaron fuentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), en España hay dos centrales que compraron los materiales para fabricar sus vasija en el misma empresa: la de Santa María de Garoña (Burgos) y Cofrentes (Valencia).

«Estas centrales tienen que cerrar de forma permanente si encontramos fisuras serias. Esperamos que todos estos países lleven a cabo inspecciones, especialmente si descubrimos que también hay fisuras en Tihange», explicó De Roovere en una entrevista publicada este sábado en el diario «De Morgen«.

De Roovere, que informó a expertos nucleares de varios países, incluido España, sobre los problemas detectados en Doel III, puso en duda la continuidad del reactor belga a partir del 31 de agosto por las fisuras descubiertas -8.000 de dos centímetros– en la vasija del reactor, que permanecerá cerrado hasta entonces para concluir los análisis técnicos definitivos.

Este hecho, fue calificado por la Agencia Internacional de Energía Atómica como un suceso de nivel 1 en la escala INES. Pero más allá de la clasificación de lo descubierto se consideró que el verdadero problema radica en el procedimiento de detección.

Según parece la inspección de la vasija del reactor Doel-III se llevó a cabo mediante un nuevo tipo de equipo de detección ultrasónica que no se había aplicado antes, y en unas zonas de la vasija que no eran sometidas a inspección de manera rutinaria. Lo que explicaría que el fenómeno estuviese tan extendido.

De Roovere reconoció que será «muy difícil» probar la seguridad total del reactor tras recordar que nunca antes se ha cambiado una vasija de un reactor nuclear en ninguna parte del mundo y confirmó que en Bélgica revisará la seguridad de todos los reactores sin excepción.

La agencia nuclear belga consideró en todo caso que la reparación de la vasija es «prácticamente imposible» y no sería la opción adecuada por los riesgos de radiación y por el riesgo de provocar más fisuras en las paredes de la vasija.

Los fallos detectados en Doel III, a priori achacados a un fallo de fabricación de la vasija, fueron descubiertos en el marco de una inspección de seguridad rutinaria en la central, que llevaron a su cierre provisional a principios de junio.

De Roovere reconoció al diario «De Morgen» que estaría «sorprendido» si no se detectan problemas similares a Doel III en el segundo reactor de la central belga de Tihange, cuyas inspecciones se llevarán ahora a cabo. «Hay más del 50% de probabilidades que encontremos fallos de fabricación similares», admitió, aunque hasta «mediados de septiembre» no se conocerán los resultados de los controles.

Aunque las primeras pruebas en Doel III apuntan a un fallo de fabricación en la vasija, el director de la agencia nuclear belga no descartó que las fisuras detectadas puedan deberse a un problema de calidad del acero empleado en su fabricación, algo que podría dar lugar «a un problema a nivel mundial» porque afectaría a todos los reactores de la misma generación que Doel y Tihange, es decir, alrededor de 350 del total de 450 que existen en todo el mundo.

De Roovere reconoció que el cierre de ambos reactores en Bélgica provocaría problemas de suministro eléctrico en el país en invierno, dado que se perdería una producción de unos 2.000 megavatios.

La Comisión Europea espera que los diferentes países realicen inspecciones en sus reactores y prometió «extraer las lecciones» a raíz de los problemas detectados en Doel III. En este sentido, apostó por que la legislación europea y nacional que cubre aspectos como la calidad de los materiales de las centrales nucleares y las normas sobre la protección de los empleados de las mismas «deben ser revisadas y controladas por las autoridades y los reguladores nacionales».

IU de CyL y la CEAN exigen la paralización de Garoña y Cofrentes

Por su parte, Izquierda Unida en Castilla y León y la Coordinadora Estatal Anti Nuclear (CEAN) exigieron la paralización de las centrales de Garoña y Cofrentes, después de que la FANC anunciara su decisión de cerrar el reactor nuclear Doel-III ante la detección de problemas de degradación de la vasija, cuyo fabricante sería el mismo en las tres instalaciones citadas.

A través de un comunicado, calificaron de «irresponsabilidad» que los representantes del CSN asistentes a la reunión en Bruselas aún no hayan informado directamente de los resultados de la reunión y de la información que fue puesta en su conocimiento.

«Creemos que es una negligencia que, dada la gravedad de los datos disponibles, el pleno del CSN no se haya reunido para decidir e informar sobre las medidas a aplicar en el caso de Garoña y Cofrentes, las centrales que pueden estar afectadas potencialmente por el mismo problema», censuraron IU y la CEAN.

Por ello, solicitaron al CSN y al Gobierno que, como medida de precaución, procedan a ordenar la parada inmediata de las centrales nucleares de Garoña y Cofrentes, y que determinen con urgencia un procedimiento para aplicar a las vasijas de ambas centrales las pruebas técnicas realizadas a la central de Doel-III, informando en el plazo más breve posible de los resultados de las mismas.

Desde IU en Castilla y León y la CEAN consideraron que lo sucedido en la nuclear de Doel-III y la transparencia informativa, independencia de criterio y visión del problema manifestada por la agencia reguladora belga FANC contrasta vivamente con la actitud histórica mantenida desde el CSN.

Además, se reafirman en que los hechos de Doel-III justifican su petición de un calendario de cierre ordenado y urgente de las centrales nucleares en funcionamiento, comenzando por la central de Garoña, a la que los acontecimientos de Doel-III añaden un nuevo argumento a una relación ya abrumadora de motivos para su cierre inmediato.

Asimismo, la diputada de Esquerra Unida en las Cortes valencianas, Marina Albiol, reclamó el cierre de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) tras las advertencias realizadas por Willy de Roovere, y resaltó que el reactor supone un riesgo «real y latente» para la población.

Para Albiol, la decisión del Gobierno de mantener la central nuclear valenciana en funcionamiento es una «actitud irresponsable y peligrosa» y recordó que el Gobierno afirmó en una respuesta al diputado de EUPV-Els Verds en el Congreso, Ricardo Sixto, que mantendría abierta Cofrentes a pesar de los numerosos incidentes.

«Las recomendaciones de Bélgica muestran claramente que hay que cerrar Cofrentes y hay que hacerlo pronto«, insistió la diputada, que contrapuso la «pasividad» del Gobierno español frente a las medidas tomadas por el Ejecutivo belga, que revisó todas las centrales nucleares que tenían a la empresa Rotterdam Droogdok Maatschappij como proveedora.

«Sorprende la inactividad del Gobierno español y el poco interés en un asunto tan grave para la seguridad de la población«, concluyó Albiol.