Nuclenor apuesta por continuar con Garoña, pero no recurrirá la no ampliación del plazo para la renovación de su explotación

Tras la reunión mantenida este lunes para analizar la situación de la compañía, el Consejo señala que aun cuando siguen subsistiendo «algunas de las incógnitas e incertidumbres que aconsejaron no solicitar la autorización de explotación el día 5 de septiembre pasado, el Consejo sigue apostando por la opción de la continuidad, en la confianza de que tales incógnitas e incertidumbres se irán despejando en un plazo prudencial».

Además, indica que entre los temas tratados está el próximo vencimiento del plazo para recurrir, en reposición, la desestimación de la petición de ampliación del plazo para presentar la solicitud de renovación del permiso de explotación de la central de Garoña.

En este sentido, el Consejo considera que, dado que el recurso debe ser resuelto por el mismo órgano que adoptó la decisión que se pretendía impugnar (y que es de esperar que éste confirme la decisión por las razones que tuvo en cuenta en su día) ha decidido no interponer el mencionado recurso de reposición, sin perjuicio, como se ha señalado de forma reiterada, de seguir apostando por la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo denegó a Nuclenor una ampliación del plazo para solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central de Garoña porque el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) cree que afectaría negativamente al rigor y profundidad de su revisión, según señala el Ministerio en una orden en la que cita un documento del CSN.

En el informe, que Industria solicitó al CSN, el organismo señala que la fecha establecida como límite para presentar la solicitud, el 6 de septiembre de 2012, «ya implica un periodo de tiempo menor que el año normalmente requerido por el CSN para la renovación de una autorización de explotación».

Tras esta decisión, Nuclenor comunicó el pasado 5 de septiembre al Ministerio de Industria que no estaba en condiciones de solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central porque hasta el momento, desconoce «cómo le afectarían las nuevas condiciones que podrían establecerse para la actividad de generación nuclear en el marco de la reforma energética aún pendiente de aprobación por parte del Gobierno».

Posteriormente, el pasado 12 de septiembre el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) remitió a Garoña la Instrucción Técnica Complementaria para que la instalación remita antes del próximo 6 de noviembre la documentación asociada al cese definitivo de la explotación en 2013.

La CE pide una inversión de hasta 25.000 millones en la seguridad de sus 134 centrales nucleares

El documento sobre los resultados de las pruebas de resistencia efectuadas a las centrales nucleares europeas, tras la crisis nuclear de marzo de 2011 en Fukushima (Japón) concluye que casi todos los reactores «tienen que acometer mejoras» para aumentar su seguridad.

La CE señala que, incluso décadas después de que se introdujeran medidas para proteger las plantas nucleares a raíz de los accidentes de Chernóbil (Ucrania) en 1986 y Three Mile Island (EEUU) en 1979, las pruebas de resistencia «han demostrado que incluso hoy en día su implementación está todavía pendiente en algunos Estados miembros».

El borrador del informe, que la CE adoptará el jueves, cita como ejemplo de las deficiencias el hecho de que haya plantas que sólo puedan funcionar menos de una hora en caso de que pierdan el suministro eléctrico o la refrigeración a través de sumidero final de calor, como ocurrió en Fukushima.

Es el caso de la nuclear Olkiluoto, en Finlandia, y de Forsmark, en Suecia, de acuerdo con la tabla de deficiencias halladas por los expertos de los Estados miembros.

Otro ejemplo que menciona la CE es que en 10 instalaciones nucleares no se han instalado aún instrumentos sísmicos en el emplazamiento.

Por el contrario, cuatro países operan actualmente sistemas de seguridad adicionales plenamente independientes de los mecanismos habituales que están situados en áreas bien protegidas contra eventos externos, como en búnkers, y otro quinto Estado miembro está evaluando esta opción, indica la CE.

Equipos móviles, especialmente generadores de diésel requeridos en caso de una pérdida completa de energía, eventos externos o situaciones graves de accidentes, están ya disponibles en siete países y serán instalados en la mayoría de los restantes, señala.

En general, afirma la CE, hay una «falta de consistencia con respecto a la evaluación y la gestión de amenazas externas a la seguridad de las centrales» nucleares europeas y «diferencias continuadas entre los Estados miembros» que provocan que no haya una política homogénea acerca de la regulación de seguridad nuclear.

Las provisiones sobre la independencia de las autoridades nacionales competentes y las medidas para garantizar su eficacia «son mínimas y deficientes» y no ayuda tampoco que las responsabilidades reguladoras están a menuda divididas entre varias agencias o en los ministerios de Economía o Medio Ambiente, recalca el borrador del informe no vinculante.

La CE recomienda entre otras medidas, que se desarrollen unas directrices europeas sobre la evaluación de amenazas naturales, incluidos seísmos, inundaciones y condiciones meteorológicas y márgenes de seguridad, con el fin de aumentar la coherencia de la respuesta de los Estados miembros.

También propone revisiones de seguridad periódicas de cada central nuclear al menos cada diez años para mantener y mejorar la seguridad y la solidez de las plantas y revaluar las amenazas naturales a las que podrían verse sometidas.

La CE pide además «medidas reconocidas» para proteger la contención como última barrera a la protección de los ciudadanos y el medio ambiente frente a radiactividad y que se prevengan accidentes generados por amenazas naturales te tal manera que se limiten sus consecuencias.

Bruselas propone equipos soterrados para prevenir y gestionar accidentes graves, centros de respuesta a emergencias protegidas y equipos de rescate y equipamientos de reacción rápida para apoyar a los operadores locales durante incidentes de larga duración.

En este sentido, calcula que los costes de las mejoras adicionales en materia de seguridad de las plantas nucleares europeas oscilarán entre 30 y 200 millones de euros por reactor.

Por ende, el coste total para los 134 reactores operativos en la UE podrían alcanzar entre 10.000 y 25.000 millones de euros para todas las unidades durante los próximos años.

La CE pide una inversión de hasta 25.000 millones en la seguridad de sus 134 centrales nucleares

El documento sobre los resultados de las pruebas de resistencia efectuadas a las centrales nucleares europeas, tras la crisis nuclear de marzo de 2011 en Fukushima (Japón) concluye que casi todos los reactores «tienen que acometer mejoras» para aumentar su seguridad.

La CE señala que, incluso décadas después de que se introdujeran medidas para proteger las plantas nucleares a raíz de los accidentes de Chernóbil (Ucrania) en 1986 y Three Mile Island (EEUU) en 1979, las pruebas de resistencia «han demostrado que incluso hoy en día su implementación está todavía pendiente en algunos Estados miembros».

El borrador del informe, que la CE adoptará el jueves, cita como ejemplo de las deficiencias el hecho de que haya plantas que sólo puedan funcionar menos de una hora en caso de que pierdan el suministro eléctrico o la refrigeración a través de sumidero final de calor, como ocurrió en Fukushima.

Es el caso de la nuclear Olkiluoto, en Finlandia, y de Forsmark, en Suecia, de acuerdo con la tabla de deficiencias halladas por los expertos de los Estados miembros.

Otro ejemplo que menciona la CE es que en 10 instalaciones nucleares no se han instalado aún instrumentos sísmicos en el emplazamiento.

Por el contrario, cuatro países operan actualmente sistemas de seguridad adicionales plenamente independientes de los mecanismos habituales que están situados en áreas bien protegidas contra eventos externos, como en búnkers, y otro quinto Estado miembro está evaluando esta opción, indica la CE.

Equipos móviles, especialmente generadores de diésel requeridos en caso de una pérdida completa de energía, eventos externos o situaciones graves de accidentes, están ya disponibles en siete países y serán instalados en la mayoría de los restantes, señala.

En general, afirma la CE, hay una «falta de consistencia con respecto a la evaluación y la gestión de amenazas externas a la seguridad de las centrales» nucleares europeas y «diferencias continuadas entre los Estados miembros» que provocan que no haya una política homogénea acerca de la regulación de seguridad nuclear.

Las provisiones sobre la independencia de las autoridades nacionales competentes y las medidas para garantizar su eficacia «son mínimas y deficientes» y no ayuda tampoco que las responsabilidades reguladoras están a menuda divididas entre varias agencias o en los ministerios de Economía o Medio Ambiente, recalca el borrador del informe no vinculante.

La CE recomienda entre otras medidas, que se desarrollen unas directrices europeas sobre la evaluación de amenazas naturales, incluidos seísmos, inundaciones y condiciones meteorológicas y márgenes de seguridad, con el fin de aumentar la coherencia de la respuesta de los Estados miembros.

También propone revisiones de seguridad periódicas de cada central nuclear al menos cada diez años para mantener y mejorar la seguridad y la solidez de las plantas y revaluar las amenazas naturales a las que podrían verse sometidas.

La CE pide además «medidas reconocidas» para proteger la contención como última barrera a la protección de los ciudadanos y el medio ambiente frente a radiactividad y que se prevengan accidentes generados por amenazas naturales te tal manera que se limiten sus consecuencias.

Bruselas propone equipos soterrados para prevenir y gestionar accidentes graves, centros de respuesta a emergencias protegidas y equipos de rescate y equipamientos de reacción rápida para apoyar a los operadores locales durante incidentes de larga duración.

En este sentido, calcula que los costes de las mejoras adicionales en materia de seguridad de las plantas nucleares europeas oscilarán entre 30 y 200 millones de euros por reactor.

Por ende, el coste total para los 134 reactores operativos en la UE podrían alcanzar entre 10.000 y 25.000 millones de euros para todas las unidades durante los próximos años.

La Comisión Europea dice que la seguridad de las centrales nucleares de la UE es satisfactoria en general

«En general la situación es satisfactoria, hoy hay espacio para la complacencia», indicó el comisario en una declaración escrita remitida a la prensa en Bruselas.

La Comisión puso en marcha unas pruebas de resistencia de las plantas nucleares europeas tras el accidente sufrido en la central japonesa de Fukushima en marzo de 2011.

«Nuestras pruebas de estrés fueron estrictas, serias y transparentes. Revelan clara y objetivamente lo que está bien y lo que hay que mejorar», indicó Oettinger.

La Comisión Europea abordará el miércoles en su reunión semanal el estudio concluido por los servicios de Oettinger, en tanto que está previsto que sea presentado a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en el Consejo Europeo que tendrá lugar el 18 y 19 de octubre en Bruselas, informó en una rueda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner.

Antes de conocerse los detalles de las pruebas, el comisario advirtió que hay que trabajar juntos «para garantizar que los más altos estándares de seguridad estén vigentes en cada central nuclear en Europa».

Las pruebas las ha llevado a cabo el Grupo de Reguladores Europeos de Energía Nuclear (ENSREG) por medio de evaluaciones realizadas por operadores nucleares, autoridades nacionales y expertos de ese organismo, que durante meses fueron visitando las instalaciones nucleares comunitarias.

La Comisión Europea dice que la seguridad de las centrales nucleares de la UE es satisfactoria en general

«En general la situación es satisfactoria, hoy hay espacio para la complacencia», indicó el comisario en una declaración escrita remitida a la prensa en Bruselas.

La Comisión puso en marcha unas pruebas de resistencia de las plantas nucleares europeas tras el accidente sufrido en la central japonesa de Fukushima en marzo de 2011.

«Nuestras pruebas de estrés fueron estrictas, serias y transparentes. Revelan clara y objetivamente lo que está bien y lo que hay que mejorar», indicó Oettinger.

La Comisión Europea abordará el miércoles en su reunión semanal el estudio concluido por los servicios de Oettinger, en tanto que está previsto que sea presentado a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE en el Consejo Europeo que tendrá lugar el 18 y 19 de octubre en Bruselas, informó en una rueda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner.

Antes de conocerse los detalles de las pruebas, el comisario advirtió que hay que trabajar juntos «para garantizar que los más altos estándares de seguridad estén vigentes en cada central nuclear en Europa».

Las pruebas las ha llevado a cabo el Grupo de Reguladores Europeos de Energía Nuclear (ENSREG) por medio de evaluaciones realizadas por operadores nucleares, autoridades nacionales y expertos de ese organismo, que durante meses fueron visitando las instalaciones nucleares comunitarias.

Las centrales de Garoña y Cofrentes son seguras, según afirma el CSN

La vasija belga y la de las centrales españolas fueron fabricadas por la misma empresa holandesa. Tras el incidente en el reactor Doel 3, el CSN abrió una investigación sobre los reactores de Garoña y Cofrentes.

Fuentes del sector nuclear indicaron a que el problema sólo radica en el reactor belga y tuvo su origen en un error en la fabricación de esa vasija en concreto, por lo que los españoles están bien.

El análisis emprendido por el CSN le llevó más de un mes, ya que se revisaron los documentos y estudios desde la construcción de ambas centrales, en los años 60 y 70, respectivamente. El CSN estudió desde las medidas con las que se transportaron las vasijas hasta los análisis que se les han hecho en los últimos años.

Las centrales de Garoña y Cofrentes son seguras, según afirma el CSN

La vasija belga y la de las centrales españolas fueron fabricadas por la misma empresa holandesa. Tras el incidente en el reactor Doel 3, el CSN abrió una investigación sobre los reactores de Garoña y Cofrentes.

Fuentes del sector nuclear indicaron a que el problema sólo radica en el reactor belga y tuvo su origen en un error en la fabricación de esa vasija en concreto, por lo que los españoles están bien.

El análisis emprendido por el CSN le llevó más de un mes, ya que se revisaron los documentos y estudios desde la construcción de ambas centrales, en los años 60 y 70, respectivamente. El CSN estudió desde las medidas con las que se transportaron las vasijas hasta los análisis que se les han hecho en los últimos años.

El CSN participa en una reunión de los reguladores europeos en Bruselas sobre la puesta en marcha del Plan de Acción Post-Fukushima

Durante este encuentro, los representantes de las autoridades nucleares europeas han abordado, entre otras cuestiones, asuntos como el hallazgo de indicaciones en la vasija del reactor de Doel 3 (Bélgica) y los avances realizados por los grupos de trabajo de Seguridad Nuclear, Residuos y Transparencia.

Asimismo, han debatido el formato de la ‘II Conferencia Reguladora Europea’, que ENSREG celebrará en Bruselas en junio de 2013, y que estará presidida por su expresidente, el responsable del organismo regulador esloveno, Andrej Stritar.

Además, los representantes de los países europeos han tratado con miembros de la Comisión Europea diversos aspectos relacionados con los contenidos de la comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, relativa a las conclusiones derivadas de las pruebas de resistencia a las centrales nucleares europeas.

Por último, el presidente de ENSREG, Tero Varjoranta, ha despedido y felicitado al presidente del organismo regulador francés, André-Claude Lacoste, que concluye su mandato.

El CSN participa en una reunión de los reguladores europeos en Bruselas sobre la puesta en marcha del Plan de Acción Post-Fukushima

Durante este encuentro, los representantes de las autoridades nucleares europeas han abordado, entre otras cuestiones, asuntos como el hallazgo de indicaciones en la vasija del reactor de Doel 3 (Bélgica) y los avances realizados por los grupos de trabajo de Seguridad Nuclear, Residuos y Transparencia.

Asimismo, han debatido el formato de la ‘II Conferencia Reguladora Europea’, que ENSREG celebrará en Bruselas en junio de 2013, y que estará presidida por su expresidente, el responsable del organismo regulador esloveno, Andrej Stritar.

Además, los representantes de los países europeos han tratado con miembros de la Comisión Europea diversos aspectos relacionados con los contenidos de la comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, relativa a las conclusiones derivadas de las pruebas de resistencia a las centrales nucleares europeas.

Por último, el presidente de ENSREG, Tero Varjoranta, ha despedido y felicitado al presidente del organismo regulador francés, André-Claude Lacoste, que concluye su mandato.

Enresa afirma que las actuaciones de mejora en carreteras y accesos al ATC comenzarán en febrero

De este modo se ha pronunciado el presidente de Enresa poco antes de la celebración de la Jornada informativa ‘Perspectivas empresariales, denominaciones de origen y seguridad en torno al ATC’, donde también ha indicado que el proyecto de obra y el vivero de empresas comenzarán a construirse alrededor de marzo-abril.

En cuanto al proyecto de ingeniería, el responsable de Enresa ha señalado que ya ha sido licitado y que, probablemente, se adjudicará en el mes de febrero, al tiempo que ha estimado que las obras del silo, propiamente dichas, comenzarán en año y medio.

«Hemos cogido velocidad de crucero para hacerlo en tiempo, y cuanto antes mejor», ha defendido Gil-Ortega, que ha añadido que en el encuentro que tendrán este martes en Cuenca con empresarios los técnicos de Enresa van a explicarles qué se va a hacer en años futuros.

Ha recordado que el ATC consiste en un edificio destinado a almacenar residuos nucleares, que es «totalmente seguro» y que si la seguridad se pudiese medir del 1 al 100 «diremos que el ATC tendrá un cien por cien de seguridad».

Gil-Ortega ha recordado que la inversión inicial para este proyecto supera los 1.000 millones de euros, «que tenemos en la casa preparados para gastar, porque no hay que buscar financiación», a lo que habrá que añadir la financiación que aporten las empresas que se instalen en Villa de Cañas.

«Eso será un revulsivo importante para Cuenca y para la comarca de Villar de Cañas, pues creará industria, ya que habrá empresas que vengan a construir el material dentro del campo que ya tenemos comprado», ha señalado.

Así las cosas, el responsable de Enresa ha destacado los puestos de trabajo que la construcción del silo va a generar, y que ha cifrado en unos 500 durante la construcción.

«Por tanto, me atrevo a decir, respetando la voluntad de todo el mundo y otros criterios, que para Cuenca y para Villar de Cañas ha sido un acierto que el Gobierno de España y el de Castilla-La Mancha hayan elegido este campo para que tengamos esta inversión».

«Podemos decir que Villar de Cañas, su comarca y Cuenca se van a transformar, que pasará a ser la provincia de las oportunidades, y para ello contamos con el apoyo de mucha gente», ha dicho Gil-Ortega, que ha valorado el apoyo de la Junta de Comunidades, del Gobierno de España, de la Cámara de Comercio, de CEOE Cepyme Cuenca y de la organización agraria ASAJA.

«Villar de Cañas y Cuenca es la envidia de otras poblaciones de España», ha insistido el presidente, que ha repetido que, a pesar de las voces discrepantes, «Villar de Cañas será el futuro a partir de que la inversión del silo se eproduzca en su suelo».

Por su parte, el presidente de CEOE CEPYME Cuenca, Abraham Sarrión, ha valorado que este proyecto tiene «asegurada» la inversión, algo, ha dicho, que para los empresarios es «importante», pues según «hay otros muchos proyectos que han llegado a esta tierra y no tenían respaldo presupuestario», ha matizado.

«Hay muchos empresarios que tienen las esperanzas depositadas en este proyecto para trabajar en él y muchas personas que ven aquí un puesto de trabajo», ha defendido Sarrión.

El presidente de los empresarios conquenses ha defendido que el ATC «es importante» para todo el mundo empresarial de la provincia. «Así se lo hicimos ver a Enresa y tenemos que agradecerle que esté hoy aquí presentando el proyecto de Villar de Cañas».

Así, ha explicado que a lo largo de la mañana los empresarios interesados tendrían tiempo de analizar las perspectivas empresariales de este proyecto y no sólo de este proyecto, sino experiencias similares que se han vivido en otros sitios, gracias a la presencia de empresarios de Córdoba que han vivido el desarrollo del almacén de El Cabril.

CEOE CEPYME Cuenca ha organizado estas ponencias, a las que han asistido cerca de 200 personas, en colaboración con la Cámara de Comercio de Cuenca, a fin de intentar «solventar» las dudas de los empresarios y autónomos de la provincia acerca de este proyecto que se desarrollará en la localidad de Villar de Cañas.

Por medio de este acto los organizadores han intentado disipar dudas sobre aspectos como el Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental, las necesidades, requisitos y perfiles profesionales o las denominaciones de origen en el entorno de centrales nucleares. También se ha analizado el desarrollo empresarial en torno a la instalación de El Cabril.