Castilla y León afirma que Garoña está abocada al cierre en 2013

En declaraciones a los periodistas en el Salón del Vehículo Eléctrico y Combustible Alternativos, el consejero de Economía y Empleo ha criticado que Nuclenor, la empresa propietaria de la central de Garoña, no haya recurrido ante el Ministerio de Industria para ampliar el plazo de solicitud de la prorroga de la vida útil de la planta hasta 2019.

Tomás Villanueva ha considerado «incomprensible» e «inexplicable» la postura de la empresa de no recurrir ante el Ministerio de Industria debido a que, según él, la central nuclear burgalesa está «en unas condiciones inmejorables para seguir».

Por ello, el consejero de Economía y Empleo ha insistido en que «alguna solución tendrá que dar el Gobierno», tras lo que ha argumentado que «España no puede permitirse el lujo de abandonar una tecnología segura» y ha advertido que «a quien le corresponde dictaminar su estado y sus posibilidades de futuro es el Consejo de Seguridad Nuclear».

Junta CyL evaluó en 224 millones anuales las pérdidas por el cierre de Garoña

La Junta de Castilla y León calculó en 224 millones anuales las pérdidas por el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos), según el informe de alegaciones al Plan Garoña que el ejecutivo regional remitió al Ejecutivo central en 2009.

En el documento, se calculan unas pérdidas directas de 166 millones al año y 58 millones más de pérdidas indirectas.

También se recoge que se perderían 343 empleos directos y más de mil indirectos, incluidos negocios de la zona que no guardan relación directa con la central pero ofrecen bienes o servicios que dependen de su actividad.

La Junta de Castilla y León anunciaba en el escrito que no formaría parte de la comisión de gestión del Plan Garoña para la generación de alternativas económicas y de empleo al margen de la central nuclear, ni aportaría fondos al plan.

Sin embargo, la Junta reclamó beneficios fiscales para el área norte de Burgos, planteó todo un listado de actuaciones que consideraba necesarias y que solicitó al Gobierno, entonces dirigido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

Entre ellas figuraban varias infraestructuras, sobre todo carreteras, de titularidad autonómica y el rescate o la subvención del peaje de la AP-1.

También pidió una inversión de 11 millones de euros para mejora de patrimonio dependiente del Gobierno regional, como un centro teatral y cultural en Medina de Pomar o la restauración de las iglesias de Encio o Santa Gadea del Cid.

Incluso planteó la restauración de un edificio en Valpuesta para poner en marcha un centro de la lengua castellana.

Los fotovoltaicos de Anpier piden más inversión de las eléctricas en la seguridad de las centrales nucleares

La asociación calificó de «alarmante» el resultado de las centrales españolas y contrapuso la preocupación por la seguridad de estas instalaciones con el funcionamiento de la tecnología fotovoltaica, que genera energía «limpia y segura», y que es «inmune a las catástrofes naturales y contribuye, además, a la rápida recuperación de la normalidad tras un desastre y al auxilio de los afectados».

Anpier aludió a las 22 plantas de energía fotovoltaica de Lorca, con una potencia de 120 megavatios (MW), para decir que, pese al terremoto, siguieron funcionando sin ninguna incidencia. «A los pocos segundos del temblor, suministraron fluido eléctrico en condiciones de absoluta normalidad·, asegura.

«El presidente de Anpier, Miguel Ángel Martínez-Aroca aseguró que «la responsabilidad es la mejor de las rentabilidades» y que, «en el momento del temblor, de haber estado instalada una central nuclear en el lugar en el que están las plantas de energía fotovoltaica de Lorca, las consecuencias hubieran sido nefastas tanto para Lorca como para todo el Sur de España».

«Solicitamos al Ministerio de Industria, Energía y Turismo responsabilidad y visión de futuro, y, pare ello, le pedimos que tenga muy en cuenta los resultados de estas pruebas de resistencia nuclear en el diseño del futuro modelo energético español», afirma.

El presidente de Anpier sostuvo además que «los megavatios que produce anualmente la central de Garoña podrían generarse con una superficie equivalente al aeropuerto de Barajas en paneles fotovoltaicos, que aportaría una energía sostenible, limpia y segura, que supondría, además, la creación de 2.146 puestos de trabajo».

Los fotovoltaicos de Anpier piden más inversión de las eléctricas en la seguridad de las centrales nucleares

La asociación calificó de «alarmante» el resultado de las centrales españolas y contrapuso la preocupación por la seguridad de estas instalaciones con el funcionamiento de la tecnología fotovoltaica, que genera energía «limpia y segura», y que es «inmune a las catástrofes naturales y contribuye, además, a la rápida recuperación de la normalidad tras un desastre y al auxilio de los afectados».

Anpier aludió a las 22 plantas de energía fotovoltaica de Lorca, con una potencia de 120 megavatios (MW), para decir que, pese al terremoto, siguieron funcionando sin ninguna incidencia. «A los pocos segundos del temblor, suministraron fluido eléctrico en condiciones de absoluta normalidad·, asegura.

«El presidente de Anpier, Miguel Ángel Martínez-Aroca aseguró que «la responsabilidad es la mejor de las rentabilidades» y que, «en el momento del temblor, de haber estado instalada una central nuclear en el lugar en el que están las plantas de energía fotovoltaica de Lorca, las consecuencias hubieran sido nefastas tanto para Lorca como para todo el Sur de España».

«Solicitamos al Ministerio de Industria, Energía y Turismo responsabilidad y visión de futuro, y, pare ello, le pedimos que tenga muy en cuenta los resultados de estas pruebas de resistencia nuclear en el diseño del futuro modelo energético español», afirma.

El presidente de Anpier sostuvo además que «los megavatios que produce anualmente la central de Garoña podrían generarse con una superficie equivalente al aeropuerto de Barajas en paneles fotovoltaicos, que aportaría una energía sostenible, limpia y segura, que supondría, además, la creación de 2.146 puestos de trabajo».

La gran industria se plantea comprar Garoña si sale a subasta

La vida útil de Garoña termina el año que viene y su propietaria, Nuclenor, ya ha anunciado que no va a pedir una prórroga, por lo que desde Confemetal confían en que este activo se ponga a la venta o se adjudique mediante subasta, ya que no se cerraría por problemas de seguridad, sino por un trámite administrativo.

De esta manera, la gran industria pretende compensar el impacto del paquete de medidas fiscales que tiene previsto aprobar el Gobierno para la generación de electricidad, ya que la energía constituye una parte muy importante de los gastos de estas empresas.

Confemetal asegura que este encarecimiento de los costes «mermaría sensiblemente» la competitividad de estas empresas e incluso podría «colapsar» el sector.

Así, inspirados por la experiencia de un grupo de industriales finlandeses, los empresarios agrupados en la patronal pretenden explotar el reactor para garantizarse «un suministro energético barato y de calidad».

Actualmente, el autoconsumo eléctrico no está recogido en la legislación, por lo que, según se ha apuntado desde la patronal, la energía generada se vendería en el mercado mayorista y de ahí lo adquirirían las industrias.

De esta manera, la sociedad que gestionaría la nuclear, propiedad de las industrias, suscribiría contratos bilaterales de venta de la electricidad con esas mismas industrias a precios mucho más bajos que los del mercado.

Aunque el valor de Garoña no está cuantificado, las 100.000 empresas asociadas en Confemetal consideran que tendrían «suficiente capacidad económica y de gestión» para afrontar la compra.

La gran industria se plantea comprar Garoña si sale a subasta

La vida útil de Garoña termina el año que viene y su propietaria, Nuclenor, ya ha anunciado que no va a pedir una prórroga, por lo que desde Confemetal confían en que este activo se ponga a la venta o se adjudique mediante subasta, ya que no se cerraría por problemas de seguridad, sino por un trámite administrativo.

De esta manera, la gran industria pretende compensar el impacto del paquete de medidas fiscales que tiene previsto aprobar el Gobierno para la generación de electricidad, ya que la energía constituye una parte muy importante de los gastos de estas empresas.

Confemetal asegura que este encarecimiento de los costes «mermaría sensiblemente» la competitividad de estas empresas e incluso podría «colapsar» el sector.

Así, inspirados por la experiencia de un grupo de industriales finlandeses, los empresarios agrupados en la patronal pretenden explotar el reactor para garantizarse «un suministro energético barato y de calidad».

Actualmente, el autoconsumo eléctrico no está recogido en la legislación, por lo que, según se ha apuntado desde la patronal, la energía generada se vendería en el mercado mayorista y de ahí lo adquirirían las industrias.

De esta manera, la sociedad que gestionaría la nuclear, propiedad de las industrias, suscribiría contratos bilaterales de venta de la electricidad con esas mismas industrias a precios mucho más bajos que los del mercado.

Aunque el valor de Garoña no está cuantificado, las 100.000 empresas asociadas en Confemetal consideran que tendrían «suficiente capacidad económica y de gestión» para afrontar la compra.

El comité de empresa de Garoña da por sentado el cese de actividad de la planta para julio de 2013

El comité de empresa, que el miércoles expresó su optimismo respecto a la posibilidad de que Garoña siguiera operando hasta 2019, ha cambiado su postura tras una reunión que ha mantenido con el director general de Nuclenor, propietaria de Garoña, Martín Regaño.

Al término de ese encuentro, González ha asegurado que «la incertidumbre ha finalizado».

De hecho, ha asegurado que el comité de empresa empezará a trabajar con las herramientas que recoge el convenio colectivo de Garoña para «que ningún trabajador quede desprotegido».

El alcalde del municipio donde se encuentra Garoña urge a que se hagan inversiones en la zona

El alcalde del Valle de Tobalina, donde se encuentra la central nuclear de Santa María de Garoña, Rafael González Mediavilla, ha urgido inversiones públicas en la zona para paliar los efectos del cierre de la planta.

González Mediavilla ha recordado que el Ayuntamiento de la localidad decidió hace un año pedir que se mantuviera el «Plan Garoña» independientemente de que la planta cerrará en 2013 o unos años después.

En su opinión, ahora se deberían reactivar esas ayudas a la generación de empleo en la zona y añadir el apoyo de la Junta de Castilla y León.

El alcalde del Valle de Tobalina ha pedido que se dé prioridad a este municipio en la recepción de ayudas porque es donde está Garoña.

Ha explicado que se trata de una zona rural con una dependencia mucho más alta de la central nuclear que otros municipios más grandes que están en el área de influencia de la central, «cuya problemática es muy distinta y tienen un menor grado de dependencia».

González Mediavilla ha reclamado un esfuerzo al Ministerio de Industria y las empresas Iberdrola y Endesa, que forman la empresa propietaria de Garoña, para «sentarse a negociar y garantizar el mantenimiento de la planta».

En este sentido, se ha mostrado convencido de que el futuro de Garoña es sólo «parte de una negociación más amplia».

Para González Mediavilla, los grandes afectados por la «incertidumbre» que se ha generado sobre el futuro de Garoña son «los trabajadores de la central y las empresas de la zona que de una u otra forma viven de la planta nuclear».

La Junta de Castilla y León afirma que sólo cuando Nuclenor presente el plan de cierre no habrá marcha atrás

La Junta de Castilla y León se ha mostrado aún optimista sobre la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, más allá, del 2013, y ha afirmado que sólo cuando Nuclenor presente el plan de cierre, para lo que tiene de plazo hasta noviembre, «no habrá marcha atrás».

Así lo ha sostenido hoy en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, quien ha insistido en que todavía cabe el optimismo ya que «se puede pensar con cierta flexibilidad administrativa».

El también consejero de la Presidencia ha insistido en que el mismo planteamiento que ayer expuso la empresa Nuclenor, propietaria de Garoña, «hace alimentar cierta esperanza».

Fuentes jurídicas señalaron que la no presentación del recurso administrativo no impediría a la empresa formular un recurso contencioso administrativo y pedir la paralización de la orden de cierre de la planta en 2013 hasta su resolución.

El comité de empresa de Garoña da por sentado el cese de actividad de la planta para julio de 2013

El comité de empresa, que el miércoles expresó su optimismo respecto a la posibilidad de que Garoña siguiera operando hasta 2019, ha cambiado su postura tras una reunión que ha mantenido con el director general de Nuclenor, propietaria de Garoña, Martín Regaño.

Al término de ese encuentro, González ha asegurado que «la incertidumbre ha finalizado».

De hecho, ha asegurado que el comité de empresa empezará a trabajar con las herramientas que recoge el convenio colectivo de Garoña para «que ningún trabajador quede desprotegido».

El alcalde del municipio donde se encuentra Garoña urge a que se hagan inversiones en la zona

El alcalde del Valle de Tobalina, donde se encuentra la central nuclear de Santa María de Garoña, Rafael González Mediavilla, ha urgido inversiones públicas en la zona para paliar los efectos del cierre de la planta.

González Mediavilla ha recordado que el Ayuntamiento de la localidad decidió hace un año pedir que se mantuviera el «Plan Garoña» independientemente de que la planta cerrará en 2013 o unos años después.

En su opinión, ahora se deberían reactivar esas ayudas a la generación de empleo en la zona y añadir el apoyo de la Junta de Castilla y León.

El alcalde del Valle de Tobalina ha pedido que se dé prioridad a este municipio en la recepción de ayudas porque es donde está Garoña.

Ha explicado que se trata de una zona rural con una dependencia mucho más alta de la central nuclear que otros municipios más grandes que están en el área de influencia de la central, «cuya problemática es muy distinta y tienen un menor grado de dependencia».

González Mediavilla ha reclamado un esfuerzo al Ministerio de Industria y las empresas Iberdrola y Endesa, que forman la empresa propietaria de Garoña, para «sentarse a negociar y garantizar el mantenimiento de la planta».

En este sentido, se ha mostrado convencido de que el futuro de Garoña es sólo «parte de una negociación más amplia».

Para González Mediavilla, los grandes afectados por la «incertidumbre» que se ha generado sobre el futuro de Garoña son «los trabajadores de la central y las empresas de la zona que de una u otra forma viven de la planta nuclear».

La Junta de Castilla y León afirma que sólo cuando Nuclenor presente el plan de cierre no habrá marcha atrás

La Junta de Castilla y León se ha mostrado aún optimista sobre la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, más allá, del 2013, y ha afirmado que sólo cuando Nuclenor presente el plan de cierre, para lo que tiene de plazo hasta noviembre, «no habrá marcha atrás».

Así lo ha sostenido hoy en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, quien ha insistido en que todavía cabe el optimismo ya que «se puede pensar con cierta flexibilidad administrativa».

El también consejero de la Presidencia ha insistido en que el mismo planteamiento que ayer expuso la empresa Nuclenor, propietaria de Garoña, «hace alimentar cierta esperanza».

Fuentes jurídicas señalaron que la no presentación del recurso administrativo no impediría a la empresa formular un recurso contencioso administrativo y pedir la paralización de la orden de cierre de la planta en 2013 hasta su resolución.

La Comisión Europea pedirá más mejoras en la seguridad de las centrales nucleares españolas

El informe concede que «todos los países han empezado a dar pasos» para mejorar la seguridad de sus plantas, pero advierte de que sigue habiendo importantes deficiencias y que será necesario invertir entre 30 y 200 millones de euros por reactor para cumplir las nuevas exigencias.

En el caso de las centrales españolas, el informe ofrece recomendaciones generales para todas ellas -Almaraz, Ascó, Vandellós, Santa María de Garoña, Cofrentes y Trillo- como planes concretos ante escenarios de «fuertes lluvias y temperaturas extremas».

También plantea medidas para reforzar la protección exterior ante el riesgo de inundaciones y que valore la inclusión de sistemas de filtrado de ventilación de contención, así como revisar la estrategia para calcular los márgenes de tiempo para el control y mitigación de accidentes graves.

De acuerdo a los cálculos del Ejecutivo comunitario, el coste de la inversión para corregir los fallos en todo el parque nuclear de la Unión Europea se elevaría hasta una horquilla de entre 10.000 y 25.000 millones de euros. Los 14 Estados miembros con centrales nucleares suman 134 reactores en suelo comunitario.

Con todo, Bruselas precisa que esta inversión se dedicaría a actualizar las medidas de seguridad de las centrales ya existentes y no cree que tuviera un impacto en los costes de las nuevas plantas por construir. Tampoco recomienda el cierre de ninguno de los reactores en la UE.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE examinarán las conclusiones de estas pruebas de resistencia en su próxima Cumbre, el día 18 y 19 de octubre, mientras que Bruselas prepara de aquí a principios de 2013 una revisión de las normas europeas en materia de seguridad nuclear.

El Ejecutivo comunitario advierte ya de que vigilará que las recomendaciones se cumplen y de que en junio de 2014 presentará una evaluación de su aplicación. El objetivo es que en 2015 todas las centrales nucleares cumplan con las mejoras exigidas.

ICV tacha de «barbaridad» que existan riesgos «tan altos» en las nucleares españolas

La diputada en el Congreso de IU-ICV, Laia Ortiz, ha tachado de «barbaridad» que existan riesgos «tan altos» en las nucleares españolas, después de conocer el borrador de la comunicación de la Comisión Europea sobre las pruebas de resistencia aplicadas a las instalaciones atómicas europeas.

En este sentido, la parlamentaria señala que las centrales de Almaráz, Ascó, Cofrentes y Garoña, requieren de «medidas para prevenir explosiones de hidrógeno u otros combustibles gaseosos en caso de accidente» y recomienda un «sistemas de filtrado de ventilación de la contención».

En su opinión, es una «barbaridad» que existan riesgos tan altos para la sociedad y sin embargo el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se pone, a su juicio, a favor de los lobbies nucleares, calificando de «tendencioso y exagerado» el informe.

Por ello, insiste en que es necesario sustituir progresivamente estas energías y apostar por un cambio de modelo energético, como están realizando países del resto de Europa y del mundo, centrado en las energías renovables.

Por su parte, el eurodiputado de ICV, Raül Romeva, insta a la Comisión Europea a no diluir las pruebas de resistencia o ‘estrés test’ realizadas sobre las centrales nucleares europeas tras el desastre de Fukushima (Japón), por las presiones que pueden estar ejerciendo los lobbies nucleares.

Así, ha alertado de que los grupos de presión de la industria nuclear están haciendo «todo lo posible» para diluir el contenido propuesto por la CE que, aunque denuncia que un gran número de reactores nucleares en Europa son «deficientes» en aspectos de seguridad básicas, «no evalúan correctamente» los riesgos ni tampoco exige el cierre de los reactores inseguros.

«El informe final será una farsa», ha adelantado Romeva, al mismo tiempo que ve «claro» que «toda esta orquesta mediática busca que las pruebas generen poco estrés a la industria nuclear», ha lamentado.

En este sentido, el parlamentario europeo explica que, si bien el informe revela deficiencias en muchos de los reactores nucleares de Europa, no hay propuestas reales para revertir la situación, ni se sugiere cerrar ninguna central nuclear.

«Es inaceptable que las pruebas de estrés no hayan considerado los riesgos en áreas cruciales como el envejecimiento tecnológico, ataques terroristas o errores humanos», ha añadido Romeva.

En esta línea, quiere que la Comisión presione para que se reviertan las deficiencias de seguridad detectadas aunque ha alertado de «los costos prohibitivos de la inversión» requerida por razones de seguridad, por un montante que asciende hasta los 25 mil millones de euros. Además, pide que estas pruebas no sean utilizadas como una excusa para justificar las extensiones de la vida de los reactores nucleares.

La Comisión Europea pedirá más mejoras en la seguridad de las centrales nucleares españolas

El informe concede que «todos los países han empezado a dar pasos» para mejorar la seguridad de sus plantas, pero advierte de que sigue habiendo importantes deficiencias y que será necesario invertir entre 30 y 200 millones de euros por reactor para cumplir las nuevas exigencias.

En el caso de las centrales españolas, el informe ofrece recomendaciones generales para todas ellas -Almaraz, Ascó, Vandellós, Santa María de Garoña, Cofrentes y Trillo- como planes concretos ante escenarios de «fuertes lluvias y temperaturas extremas».

También plantea medidas para reforzar la protección exterior ante el riesgo de inundaciones y que valore la inclusión de sistemas de filtrado de ventilación de contención, así como revisar la estrategia para calcular los márgenes de tiempo para el control y mitigación de accidentes graves.

De acuerdo a los cálculos del Ejecutivo comunitario, el coste de la inversión para corregir los fallos en todo el parque nuclear de la Unión Europea se elevaría hasta una horquilla de entre 10.000 y 25.000 millones de euros. Los 14 Estados miembros con centrales nucleares suman 134 reactores en suelo comunitario.

Con todo, Bruselas precisa que esta inversión se dedicaría a actualizar las medidas de seguridad de las centrales ya existentes y no cree que tuviera un impacto en los costes de las nuevas plantas por construir. Tampoco recomienda el cierre de ninguno de los reactores en la UE.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE examinarán las conclusiones de estas pruebas de resistencia en su próxima Cumbre, el día 18 y 19 de octubre, mientras que Bruselas prepara de aquí a principios de 2013 una revisión de las normas europeas en materia de seguridad nuclear.

El Ejecutivo comunitario advierte ya de que vigilará que las recomendaciones se cumplen y de que en junio de 2014 presentará una evaluación de su aplicación. El objetivo es que en 2015 todas las centrales nucleares cumplan con las mejoras exigidas.

ICV tacha de «barbaridad» que existan riesgos «tan altos» en las nucleares españolas

La diputada en el Congreso de IU-ICV, Laia Ortiz, ha tachado de «barbaridad» que existan riesgos «tan altos» en las nucleares españolas, después de conocer el borrador de la comunicación de la Comisión Europea sobre las pruebas de resistencia aplicadas a las instalaciones atómicas europeas.

En este sentido, la parlamentaria señala que las centrales de Almaráz, Ascó, Cofrentes y Garoña, requieren de «medidas para prevenir explosiones de hidrógeno u otros combustibles gaseosos en caso de accidente» y recomienda un «sistemas de filtrado de ventilación de la contención».

En su opinión, es una «barbaridad» que existan riesgos tan altos para la sociedad y sin embargo el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se pone, a su juicio, a favor de los lobbies nucleares, calificando de «tendencioso y exagerado» el informe.

Por ello, insiste en que es necesario sustituir progresivamente estas energías y apostar por un cambio de modelo energético, como están realizando países del resto de Europa y del mundo, centrado en las energías renovables.

Por su parte, el eurodiputado de ICV, Raül Romeva, insta a la Comisión Europea a no diluir las pruebas de resistencia o ‘estrés test’ realizadas sobre las centrales nucleares europeas tras el desastre de Fukushima (Japón), por las presiones que pueden estar ejerciendo los lobbies nucleares.

Así, ha alertado de que los grupos de presión de la industria nuclear están haciendo «todo lo posible» para diluir el contenido propuesto por la CE que, aunque denuncia que un gran número de reactores nucleares en Europa son «deficientes» en aspectos de seguridad básicas, «no evalúan correctamente» los riesgos ni tampoco exige el cierre de los reactores inseguros.

«El informe final será una farsa», ha adelantado Romeva, al mismo tiempo que ve «claro» que «toda esta orquesta mediática busca que las pruebas generen poco estrés a la industria nuclear», ha lamentado.

En este sentido, el parlamentario europeo explica que, si bien el informe revela deficiencias en muchos de los reactores nucleares de Europa, no hay propuestas reales para revertir la situación, ni se sugiere cerrar ninguna central nuclear.

«Es inaceptable que las pruebas de estrés no hayan considerado los riesgos en áreas cruciales como el envejecimiento tecnológico, ataques terroristas o errores humanos», ha añadido Romeva.

En esta línea, quiere que la Comisión presione para que se reviertan las deficiencias de seguridad detectadas aunque ha alertado de «los costos prohibitivos de la inversión» requerida por razones de seguridad, por un montante que asciende hasta los 25 mil millones de euros. Además, pide que estas pruebas no sean utilizadas como una excusa para justificar las extensiones de la vida de los reactores nucleares.

Nuclenor apuesta por continuar con Garoña, pero no recurrirá la no ampliación del plazo para la renovación de su explotación

Tras la reunión mantenida este lunes para analizar la situación de la compañía, el Consejo señala que aun cuando siguen subsistiendo «algunas de las incógnitas e incertidumbres que aconsejaron no solicitar la autorización de explotación el día 5 de septiembre pasado, el Consejo sigue apostando por la opción de la continuidad, en la confianza de que tales incógnitas e incertidumbres se irán despejando en un plazo prudencial».

Además, indica que entre los temas tratados está el próximo vencimiento del plazo para recurrir, en reposición, la desestimación de la petición de ampliación del plazo para presentar la solicitud de renovación del permiso de explotación de la central de Garoña.

En este sentido, el Consejo considera que, dado que el recurso debe ser resuelto por el mismo órgano que adoptó la decisión que se pretendía impugnar (y que es de esperar que éste confirme la decisión por las razones que tuvo en cuenta en su día) ha decidido no interponer el mencionado recurso de reposición, sin perjuicio, como se ha señalado de forma reiterada, de seguir apostando por la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo denegó a Nuclenor una ampliación del plazo para solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central de Garoña porque el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) cree que afectaría negativamente al rigor y profundidad de su revisión, según señala el Ministerio en una orden en la que cita un documento del CSN.

En el informe, que Industria solicitó al CSN, el organismo señala que la fecha establecida como límite para presentar la solicitud, el 6 de septiembre de 2012, «ya implica un periodo de tiempo menor que el año normalmente requerido por el CSN para la renovación de una autorización de explotación».

Tras esta decisión, Nuclenor comunicó el pasado 5 de septiembre al Ministerio de Industria que no estaba en condiciones de solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central porque hasta el momento, desconoce «cómo le afectarían las nuevas condiciones que podrían establecerse para la actividad de generación nuclear en el marco de la reforma energética aún pendiente de aprobación por parte del Gobierno».

Posteriormente, el pasado 12 de septiembre el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) remitió a Garoña la Instrucción Técnica Complementaria para que la instalación remita antes del próximo 6 de noviembre la documentación asociada al cese definitivo de la explotación en 2013.