Almaraz I no se acoplará a la red eléctrica hasta mediados de febrero

Ese es el plazo que se fijaron los propietarios de la instalación nuclear cacereña si no se presentan problemas en la solución de la avería que tiene parado el reactor, según informó el portavoz de la planta, Aniceto González,

Almaraz I lleva parada desde el mes de noviembre, cuando comenzó su recarga de combustible, ya que al intentar volver a operar en enero sufrió anomalías eléctricas cuando se había acoplado a la red y estaba en pleno proceso de carga.

Las tres anomalías eléctricas, registradas a mediados de enero en tres días distintos, fueron muy similares y afectaban a la excitatriz del reactor.

«Hoy por hoy, el reactor sigue parado», según González, que explicó que la estimación fija que el problema podría estar solucionado entre el 11 y el 15 de febrero.

Con ese calendario trabaja la central nuclear, ya que se decidió sustituir la excitatriz actual por la antigua, que fue retirada hace tres años. Se trata de una operación compleja que requiere tiempo, según indicó González.

Almaraz I no se acoplará a la red eléctrica hasta mediados de febrero

Ese es el plazo que se fijaron los propietarios de la instalación nuclear cacereña si no se presentan problemas en la solución de la avería que tiene parado el reactor, según informó el portavoz de la planta, Aniceto González,

Almaraz I lleva parada desde el mes de noviembre, cuando comenzó su recarga de combustible, ya que al intentar volver a operar en enero sufrió anomalías eléctricas cuando se había acoplado a la red y estaba en pleno proceso de carga.

Las tres anomalías eléctricas, registradas a mediados de enero en tres días distintos, fueron muy similares y afectaban a la excitatriz del reactor.

«Hoy por hoy, el reactor sigue parado», según González, que explicó que la estimación fija que el problema podría estar solucionado entre el 11 y el 15 de febrero.

Con ese calendario trabaja la central nuclear, ya que se decidió sustituir la excitatriz actual por la antigua, que fue retirada hace tres años. Se trata de una operación compleja que requiere tiempo, según indicó González.

Almaraz I no se acoplará a la red eléctrica hasta mediados de febrero

Ese es el plazo que se fijaron los propietarios de la instalación nuclear cacereña si no se presentan problemas en la solución de la avería que tiene parado el reactor, según informó el portavoz de la planta, Aniceto González,

Almaraz I lleva parada desde el mes de noviembre, cuando comenzó su recarga de combustible, ya que al intentar volver a operar en enero sufrió anomalías eléctricas cuando se había acoplado a la red y estaba en pleno proceso de carga.

Las tres anomalías eléctricas, registradas a mediados de enero en tres días distintos, fueron muy similares y afectaban a la excitatriz del reactor.

«Hoy por hoy, el reactor sigue parado», según González, que explicó que la estimación fija que el problema podría estar solucionado entre el 11 y el 15 de febrero.

Con ese calendario trabaja la central nuclear, ya que se decidió sustituir la excitatriz actual por la antigua, que fue retirada hace tres años. Se trata de una operación compleja que requiere tiempo, según indicó González.

La industria nuclear y el Gobierno francés presentan medidas para incentivar la contratación de unas 110.000 personas de aquí a 2020

«El Estado y los industriales se movilizarán para dar a conocer a los jóvenes estos oficios y mantener la excelencia de la oferta de formación», destacaron los ministros de la Reconstrucción Productiva, Arnaud Montebourg, y de Ecología, y Energía, Delphine Batho.

Los dos ministros presidieron en la planta Valinox de Montbard (al noreste de Francia) un Comité Estratégico del Sector Nuclear (CSFN) en presencia de Henri Proglio, responsable ejecutivo de la eléctrica EDF, y pusieron el acento en que esta energía seguirá teniendo un peso «muy importante», pese a la voluntad por reducirlo del Ejecutivo de izquierdas.

Además, alabaron el «carácter estratégico del desarrollo de la exportación» de la experiencia nuclear francesa basada en «el más alto nivel de seguridad» y por eso aseguraron que se movilizarán plenamente instrumentos de financiación de sus exportaciones.

Montebourg y Batho indicaron que se va a constituir una estructura para federar a todos los actores para poner en valor el sector y promover su oferta, en particular de cara a vender en el extranjero.

El Ejecutivo y las empresas crearon un «fondo de modernización de las empresas nucleares», dotado de 133 millones de euros, e indicaron su voluntad de reforzar la actividad de desmantelamiento de instalaciones atómicas ante las «importantes necesidades» en este terreno en todo el mundo.

Una de las promesas electorales del actual presidente francés, François Hollande, que reafirmó desde que está en el cargo, es el cierre durante su mandato de la central nuclear en activo más antigua de Francia, la de Fessenheim, y disminuir el peso de esta energía en la producción de electricidad del 75% actual al 50% en el horizonte de 2025.

El sector nuclear da trabajo en Francia a 220.000 empleados y factura 46.000 millones de euros anuales, de los cuales 5.600 millones en exportaciones.

La industria nuclear y el Gobierno francés presentan medidas para incentivar la contratación de unas 110.000 personas de aquí a 2020

«El Estado y los industriales se movilizarán para dar a conocer a los jóvenes estos oficios y mantener la excelencia de la oferta de formación», destacaron los ministros de la Reconstrucción Productiva, Arnaud Montebourg, y de Ecología, y Energía, Delphine Batho.

Los dos ministros presidieron en la planta Valinox de Montbard (al noreste de Francia) un Comité Estratégico del Sector Nuclear (CSFN) en presencia de Henri Proglio, responsable ejecutivo de la eléctrica EDF, y pusieron el acento en que esta energía seguirá teniendo un peso «muy importante», pese a la voluntad por reducirlo del Ejecutivo de izquierdas.

Además, alabaron el «carácter estratégico del desarrollo de la exportación» de la experiencia nuclear francesa basada en «el más alto nivel de seguridad» y por eso aseguraron que se movilizarán plenamente instrumentos de financiación de sus exportaciones.

Montebourg y Batho indicaron que se va a constituir una estructura para federar a todos los actores para poner en valor el sector y promover su oferta, en particular de cara a vender en el extranjero.

El Ejecutivo y las empresas crearon un «fondo de modernización de las empresas nucleares», dotado de 133 millones de euros, e indicaron su voluntad de reforzar la actividad de desmantelamiento de instalaciones atómicas ante las «importantes necesidades» en este terreno en todo el mundo.

Una de las promesas electorales del actual presidente francés, François Hollande, que reafirmó desde que está en el cargo, es el cierre durante su mandato de la central nuclear en activo más antigua de Francia, la de Fessenheim, y disminuir el peso de esta energía en la producción de electricidad del 75% actual al 50% en el horizonte de 2025.

El sector nuclear da trabajo en Francia a 220.000 empleados y factura 46.000 millones de euros anuales, de los cuales 5.600 millones en exportaciones.

La industria nuclear y el Gobierno francés presentan medidas para incentivar la contratación de unas 110.000 personas de aquí a 2020

«El Estado y los industriales se movilizarán para dar a conocer a los jóvenes estos oficios y mantener la excelencia de la oferta de formación», destacaron los ministros de la Reconstrucción Productiva, Arnaud Montebourg, y de Ecología, y Energía, Delphine Batho.

Los dos ministros presidieron en la planta Valinox de Montbard (al noreste de Francia) un Comité Estratégico del Sector Nuclear (CSFN) en presencia de Henri Proglio, responsable ejecutivo de la eléctrica EDF, y pusieron el acento en que esta energía seguirá teniendo un peso «muy importante», pese a la voluntad por reducirlo del Ejecutivo de izquierdas.

Además, alabaron el «carácter estratégico del desarrollo de la exportación» de la experiencia nuclear francesa basada en «el más alto nivel de seguridad» y por eso aseguraron que se movilizarán plenamente instrumentos de financiación de sus exportaciones.

Montebourg y Batho indicaron que se va a constituir una estructura para federar a todos los actores para poner en valor el sector y promover su oferta, en particular de cara a vender en el extranjero.

El Ejecutivo y las empresas crearon un «fondo de modernización de las empresas nucleares», dotado de 133 millones de euros, e indicaron su voluntad de reforzar la actividad de desmantelamiento de instalaciones atómicas ante las «importantes necesidades» en este terreno en todo el mundo.

Una de las promesas electorales del actual presidente francés, François Hollande, que reafirmó desde que está en el cargo, es el cierre durante su mandato de la central nuclear en activo más antigua de Francia, la de Fessenheim, y disminuir el peso de esta energía en la producción de electricidad del 75% actual al 50% en el horizonte de 2025.

El sector nuclear da trabajo en Francia a 220.000 empleados y factura 46.000 millones de euros anuales, de los cuales 5.600 millones en exportaciones.

La tarifa de la luz asumirá 53 millones de euros de la moratoria nuclear en 2012, de la que todavía quedan 317 millones por pagar

El pago de 2012 para indemnizar a los promotores de los proyectos de construcción de tres centrales nucleares suspendidos en 1984 es un 15% inferior a los 63 millones de euros dedicados a este mismo concepto en 2011, según aparece reflejado en la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En concreto, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo calculó que la anualidad de 2012 para la central de Lemóniz será de 27,8 millones de euros, tras lo que quedan pendientes 165,3 millones de euros para compensar definitivamente el coste de la instalación.

Por su parte, la central de Valdecaballeros tiene asignada una anualidad de 24,8 millones de euros en 2012, mientras que la de Trillo II, de 806.781 euros. Una vez descontados estos importes anuales, la cifra pendiente de compensación asciende ahora a 147 millones de euros y 4,7 millones de euros para estas centrales de Valdecaballeros y Trillo II, respectivamente.

La central de Lemóniz era propiedad Iberdrola al 100% en el momento de la moratoria, mientras que Valdecaballeros estaba participada en un 48,08% por Iberdrola y en un 51,9% por Sevillana de Electricidad. En Trillo II participaban Unión Fenosa (63,6%) y Endesa (36,3%).

Las compañías recibieron la indemnización total, de 4.383 millones de euros, en un solo pago y a través de un fondo de titulización constituido en 1996 por 4.278 millones de euros y conocido como Fondo de Titulización de Activos Resultantes de la Moratoria Nuclear.

El importe global de la moratoria se distribuye a razón de 2.273 millones de euros para Lemóniz, 2.043 millones de euros para Valdecaballeros y 66 millones de euros para Trillo II.

La compensación total debe quedar «plenamente satisfecha»a través de la tarifa eléctrica por los consumidores durante 25 años a partir del 20 de enero de 1995, esto es, hasta 2020, mediante un porcentaje inferior al 3,54%. En abril de 2006 entró en vigor un real decreto que fijó en el 0,33% el porcentaje de la tarifa eléctrica con destino específico para la moratoria.

La Ley 40/1994 de Ordenación del Sistema Eléctrico Nacional (Losen), actualizada en la norma de 1997 sobre el sector eléctrico, decretó la paralización definitiva de las centrales en proyecto así como la extinción de las autorizaciones concedidas.

Ante esta situación, la propia ley contemplaba que los titulares percibirán una «compensación por las inversiones realizadas en los mismos y el coste de su financiación mediante la afectación a ese fin de un porcentaje de la facturación por venta de energía eléctrica a los usuarios».

Precisamente, es Industria, a través de la Dirección General de Política Energética y Minas, quien calcula cada año la anualidad necesaria para satisfacer las compensaciones, después de recibir un informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) con el importe de cada una de las partidas que deben quedar restituidas.

La tarifa de la luz asumirá 53 millones de euros de la moratoria nuclear en 2012, de la que todavía quedan 317 millones por pagar

El pago de 2012 para indemnizar a los promotores de los proyectos de construcción de tres centrales nucleares suspendidos en 1984 es un 15% inferior a los 63 millones de euros dedicados a este mismo concepto en 2011, según aparece reflejado en la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En concreto, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo calculó que la anualidad de 2012 para la central de Lemóniz será de 27,8 millones de euros, tras lo que quedan pendientes 165,3 millones de euros para compensar definitivamente el coste de la instalación.

Por su parte, la central de Valdecaballeros tiene asignada una anualidad de 24,8 millones de euros en 2012, mientras que la de Trillo II, de 806.781 euros. Una vez descontados estos importes anuales, la cifra pendiente de compensación asciende ahora a 147 millones de euros y 4,7 millones de euros para estas centrales de Valdecaballeros y Trillo II, respectivamente.

La central de Lemóniz era propiedad Iberdrola al 100% en el momento de la moratoria, mientras que Valdecaballeros estaba participada en un 48,08% por Iberdrola y en un 51,9% por Sevillana de Electricidad. En Trillo II participaban Unión Fenosa (63,6%) y Endesa (36,3%).

Las compañías recibieron la indemnización total, de 4.383 millones de euros, en un solo pago y a través de un fondo de titulización constituido en 1996 por 4.278 millones de euros y conocido como Fondo de Titulización de Activos Resultantes de la Moratoria Nuclear.

El importe global de la moratoria se distribuye a razón de 2.273 millones de euros para Lemóniz, 2.043 millones de euros para Valdecaballeros y 66 millones de euros para Trillo II.

La compensación total debe quedar «plenamente satisfecha»a través de la tarifa eléctrica por los consumidores durante 25 años a partir del 20 de enero de 1995, esto es, hasta 2020, mediante un porcentaje inferior al 3,54%. En abril de 2006 entró en vigor un real decreto que fijó en el 0,33% el porcentaje de la tarifa eléctrica con destino específico para la moratoria.

La Ley 40/1994 de Ordenación del Sistema Eléctrico Nacional (Losen), actualizada en la norma de 1997 sobre el sector eléctrico, decretó la paralización definitiva de las centrales en proyecto así como la extinción de las autorizaciones concedidas.

Ante esta situación, la propia ley contemplaba que los titulares percibirán una «compensación por las inversiones realizadas en los mismos y el coste de su financiación mediante la afectación a ese fin de un porcentaje de la facturación por venta de energía eléctrica a los usuarios».

Precisamente, es Industria, a través de la Dirección General de Política Energética y Minas, quien calcula cada año la anualidad necesaria para satisfacer las compensaciones, después de recibir un informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) con el importe de cada una de las partidas que deben quedar restituidas.

La tarifa de la luz asumirá 53 millones de euros de la moratoria nuclear en 2012, de la que todavía quedan 317 millones por pagar

El pago de 2012 para indemnizar a los promotores de los proyectos de construcción de tres centrales nucleares suspendidos en 1984 es un 15% inferior a los 63 millones de euros dedicados a este mismo concepto en 2011, según aparece reflejado en la resolución publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En concreto, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo calculó que la anualidad de 2012 para la central de Lemóniz será de 27,8 millones de euros, tras lo que quedan pendientes 165,3 millones de euros para compensar definitivamente el coste de la instalación.

Por su parte, la central de Valdecaballeros tiene asignada una anualidad de 24,8 millones de euros en 2012, mientras que la de Trillo II, de 806.781 euros. Una vez descontados estos importes anuales, la cifra pendiente de compensación asciende ahora a 147 millones de euros y 4,7 millones de euros para estas centrales de Valdecaballeros y Trillo II, respectivamente.

La central de Lemóniz era propiedad Iberdrola al 100% en el momento de la moratoria, mientras que Valdecaballeros estaba participada en un 48,08% por Iberdrola y en un 51,9% por Sevillana de Electricidad. En Trillo II participaban Unión Fenosa (63,6%) y Endesa (36,3%).

Las compañías recibieron la indemnización total, de 4.383 millones de euros, en un solo pago y a través de un fondo de titulización constituido en 1996 por 4.278 millones de euros y conocido como Fondo de Titulización de Activos Resultantes de la Moratoria Nuclear.

El importe global de la moratoria se distribuye a razón de 2.273 millones de euros para Lemóniz, 2.043 millones de euros para Valdecaballeros y 66 millones de euros para Trillo II.

La compensación total debe quedar «plenamente satisfecha»a través de la tarifa eléctrica por los consumidores durante 25 años a partir del 20 de enero de 1995, esto es, hasta 2020, mediante un porcentaje inferior al 3,54%. En abril de 2006 entró en vigor un real decreto que fijó en el 0,33% el porcentaje de la tarifa eléctrica con destino específico para la moratoria.

La Ley 40/1994 de Ordenación del Sistema Eléctrico Nacional (Losen), actualizada en la norma de 1997 sobre el sector eléctrico, decretó la paralización definitiva de las centrales en proyecto así como la extinción de las autorizaciones concedidas.

Ante esta situación, la propia ley contemplaba que los titulares percibirán una «compensación por las inversiones realizadas en los mismos y el coste de su financiación mediante la afectación a ese fin de un porcentaje de la facturación por venta de energía eléctrica a los usuarios».

Precisamente, es Industria, a través de la Dirección General de Política Energética y Minas, quien calcula cada año la anualidad necesaria para satisfacer las compensaciones, después de recibir un informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) con el importe de cada una de las partidas que deben quedar restituidas.

El Gobierno español pide a Corea del Norte que suspenda «toda la actividad» de su programa nuclear

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación afirmó que los programas nuclear y balístico de la República Popular y Democrática de Corea «no sólo vulneran dichas resoluciones del Consejo de Seguridad, sino que también constituyen una provocación que afecta negativamente al entorno de seguridad regional».

Por ello, exhortó al Ejecutivo de la República Popular y Democrática de Corea a «suspender toda actividad» relacionada con su programa nuclear y de misiles balísticos, al considerar que son una «fuente de inestabilidad en el Lejano Oriente».

Igualmente, le instó a que retorne a las negociaciones abiertas para la solución de la cuestión nuclear en el marco de las Conversaciones a Seis. Exteriores recalcó que España se mantiene en estrecho contacto con sus socios de la Unión Europea y con otros países del Lejano Oriente para estudiar las medidas oportunas.