Los directores técnicos de seguridad nuclear y protección radiológica del CSN toman posesión de sus cargos

Antonio Munuera es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y pertenece a la Escala Superior del Cuerpo Técnico de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear. Ingresó en el CSN en 1985 y ocupó diversos puestos en la Dirección Técnica de la que ahora toma posesión.

La Dirección Técnica de Seguridad Nuclear es la encargada de realizar, entre otras actividades, la evaluación, inspección y control de las instalaciones nucleares, y los transportes de sustancias nucleares o materiales radiactivos así como elaborar las propuestas de apertura de expedientes sancionadores y de adopción de medidas coercitivas en las materias de su competencia, según se establece en el artículo 39 del Estatuto del CSN.

En su toma de posesión, Munuera destacó que asume su nuevo cargo con el compromiso de «continuar trabajando con una especial dedicación, esfuerzo y rigor, para ir cumpliendo, en el corto y medio plazo, con las funciones asignadas al área que ahora dirige.

Por su parte, María Fernanda Sánchez Ojanguren es doctora en Química Industrial por la Universidad Complutense de Madrid y pertenece a la Escala Superior del Cuerpo Técnico de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear.

Sánchez ingresó en el CSN en 1983, aunque su andadura profesional comenzó en la antigua Junta de Energía Nuclear, hoy Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).

El Gobierno aprueba nombrar como directores técnicos del CSN a Antonio Munuera y Fernanda Sánchez

Según la información difundida por el Ejecutivo, Munuera es Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y pertenece a la Escala Superior del Cuerpo Técnico de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear.

En la Subdirección de Ingeniería de la Dirección Técnica de Seguridad Nuclear del Consejo de Seguridad Nuclear ha sido, sucesivamente, jefe de Unidad, jefe de Área de Sistemas Nucleares y subdirector, puesto que ocupa desde 2000.

Además, el ahora director técnico de Seguridad Nuclear del CSN, estuvo destacado en la Comisión Regulatoria Nuclear de Estados Unidos y ostenta actualmente la representación del Consejo en el Grupo de Trabajo sobre Seguridad Nuclear de la Unión Europea. Ha participado en la evaluación en las pruebas de resistencia de las centrales nucleares españolas como consecuencia del accidente de la central de Fukushima.

Por su parte, la nueva directora técnica de Protección Radiológica del CSN es Doctora en Química Industrial por la Universidad Complutense de Madrid y pertenece a la Escala Superior del Cuerpo Técnico de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear.

Sánchez ha trabajado en la antigua Junta de Energía Nuclear, hoy CIEMAT, y en el desarrollo de diversas labores técnicas relacionadas con la seguridad nuclear y protección radiológica. Desde 1996 ha sido asesora de diversos miembros del Consejo de Seguridad Nuclear, así como jefa de Relaciones Institucionales de la presidenta del organismo.

El almacén temporal de El Cabril recibió 2.892,63 m3 de residuos radiactivos en 2012, un 32% más

Estas cantidades, según informó Enresa durante su VI Jornada de Comunicación en la propia instalación de El Cabril, sitúan a 2012 como el segundo año en que más residuos se recibieron en la instalación cordobesa tras 1998, cuando se almacenaron 3.207 metros cúbicos.

Con el volumen recibido en 2012, la capacidad para almacenamiento de baja y media actividad se encuentra al 67,50%, mientras que la primera estructura para residuos de muy baja actividad se encuentra al 16,87%. Así lo constata el informe anual de la instalación cordobesa, presentado por la directora del almacén, Eva Noguero.

En concreto, los residuos radiactivos llegaron a la instalación en 278 expediciones: 140 de ellas fueron de residuos de baja y media actividad y 138 de muy baja actividad.

En total, desde enero de 1986, cuando comenzó a operar El Cabril, hasta diciembre del pasado año, la instalación cordobesa acumuló en sus celdas de almacenamiento un total de 36.613,325 metros cúbicos de residuos radiactivos, lo que hace que en la actualidad haya 18 estructuras de almacenamiento de residuos de baja y media actividad llenas, dos en operación y tres ocupadas temporalmente con residuos procedentes de incidentes en acerías.

Respecto a los residuos de muy baja actividad, la primera estructura específica, la denominada celda 29, presentó el pasado mes de agosto la documentación de licencia para construir la siguiente estructura para este tipo de residuos.

La actividad de El Cabril estuvo sometida, entre otros controles, al Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental (PVRA), que en 2012 recabó 1.046 muestras de agua, aire, sedimentos, alimentos, etcétera, para certificar el nulo impacto radiológico de El Cabril en su entorno.

Por otro lado, El Cabril continuó siendo en 2012 un foco de interés público, al recibir 4.445 visitantes entre los que se encontraban estudiantes, vecinos, profesionales de los medios de comunicación, representantes institucionales y técnicos de distintos países del mundo.

Además de conocer los datos operativos de la instalación en 2012, los asistentes a la VI Jornada de Comunicación de Enresa pudieron conocer ‘in situ’ el ensayo de capas de cobertura que Enresa desarrolla en la instalación desde 2009 y que tiene como objetivo evaluar el comportamiento de dos variantes, a escala, de la cobertura que se construirá sobre las estructuras de almacenamiento de residuos.

Tal y como explicó el responsable del proyecto, Manuel Ordóñez, este ensayo permitió adquirir experiencia previa, al proporcionar un conocimiento real sobre la construcción de la misma. Asimismo, servirá para definir aspectos del diseño de detalle de la cobertura, que es una de las barreras del sistema de almacenamiento de residuos y el elemento final que permite que El Cabril recupere su aspecto original.

La Unión Europea inaugura un centro de formación para luchar contra el tráfico ilegal de materiales nucleares y radioactivos

EUSECTRA ofrecerá una formación avanzada en materia de identificación y detección de materiales, de tratamiento de escenas de delitos radioactivos y de elaboración de planes nacionales de intervención y contribuirá a reforzar la cooperación transfronteriza y la creación de redes de expertos, según informó la Comisión Europea.

La comisaria del Interior, Cecilia Malmström, se mostró confiada en que el nuevo centro de formación «dotará a los agentes encargados de emergencias de instrumentos mucho mejores para prevenir y afrontar los accidentes nucleares que, aunque raros, pueden tener terribles consecuencias».

«EUSECTRA servirá no solo para proteger a los ciudadanos europeos sino que será también un punto de referencia para otras organizaciones que operan en este sector», defendió.

Por su parte, la comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia, Máire Geoghegan-Quinn, dejó claro que «la formación y la cooperación internacional en materia de detección son elementos clave de nuestra respuesta a la amenaza que representa el tráfico ilícito de materiales radiactivos y nucleares» y aunque admitió que «la seguridad nuclear es un gran reto mundial del siglo XXI» defendió que el nuevo centro de formación «se sitúa a la vanguardia de la investigación y la tecnología en este ámbito».

De hecho, el centro ofrecerá una formación práctica, utilizando una gran variedad de materiales radiactivos y nucleares y una amplia gama de equipos e instrumentos de medición y cuenta con instalaciones por ejemplo que reproducen un aeropuerto con un arco de detección de metales para controlar a los pasajeros y una cinta transportadora de rayos X. En total, se utilizarán más de 30 instrumentos de medición y detección como arcos de detección y rayos X.

El Centro, ubicado en los locales del Instituto de Elementos Transuránicos (ITU) del Centro de Investigación Conjunto europeo (JRC) en Karlsruhe, reforzará las actividades de formación llevadas a cabo en este ámbito hasta ahora por el JRC en sus sedes de Ispra y Karlsruhe.

La Unión Europea acordó crear el nuevo centro en el marco de su plan de acción para reforzar la seguridad en el ámbito químico, biológico, radiológico y nuclear (QBRN) adoptado por los líderes europeos en 2009 a fin de facilitar formación en el ámbito de la seguridad nuclear y radiológica y apoyar y completar las actividades en la materia realizadas a nivel nacional.

Los programas de formación se establecieron en colaboración con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y el Departamento de Energía de Estados Unidos, cuyos representantes también han participado en la inauguración.

Los locales de EUSECTRA incluyeron nuevos laboratorios de formación sobre salvaguardias nucleares para inspectores nucleares de la Comisión Europea (Euratom) y de la AIEA, que fueron formados en el curso de los últimos 20 años en una serie de técnicas por el JRC.

Según explicó el Ejecutivo comunitario, ya se organizaron una serie de sesiones piloto con anterioridad especializadas destinadas a funcionarios, formadores y expertos de primera línea, que contaron con participantes de numerosos países de África del Norte y África Central, de Asia Central y del Sudeste Asiático, de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y de Europa.

Los costes de generación eléctrica en Japón se disparan debido al apagón nuclear y la bajada del yen

El incremento calculado es mayor que el registrado en el año fiscal 2012, que en Japón concluyó el pasado 31 de marzo, debido a la depreciación que sufrió el yen frente a las principales divisas, lo que hace que la importación de hidrocarburos les resulte más caro a las eléctricas.

El año pasado la subida en los costes, resultado del incremento del ritmo de sus plantas térmicas para compensar la detención de casi todos los reactores nucleares del país, fue de 23.947 millones de euros.

Debido a que las eléctricas tienen previsto reflejar esas subidas en la factura de la luz, el ministerio hizo un llamamiento también a que ahorren más en costes.

Hasta el momento la única empresa que subió las tarifas es Tokyo Electric Power (TEPCO), la propietaria de la accidentada central de Fukushima, que elevó en 2012 en un 15% y en más de un 8% las facturas para empresas y particulares, respectivamente.

Sin embargo, otras dos, Kansai Electric Power y Kyushu Electric Power, ya tienen luz verde para subir el precio de la luz una media del 9,7% y del 6,2%, respectivamente.

Además, aquellas que dan servicio a la isla de Hokkaido (norte), a la de Shikoku (sur) y a la región del noreste, devastada por el terremoto y tsunami de 2011, ya tramitan con el Gobierno subidas de entre el 10% y el 11%, en el caso de las dos primeras, y de más del 17% en lo que respecta a la zona nororiental.

Tras el accidente nuclear de Fukushima, las eléctricas japonesas detuvieron gradualmente sus reactores nucleares en todo el país. En la actualidad solo dos, las unidades 3 y 4 de la central de Oi, de los más de 50 reactores comerciales que posee el país están en funcionamiento.

El nuevo Gobierno conservador de Shinzo Abe no descartó la reactivación de plantas, aunque las nuevas pruebas de resistencia establecidas para las centrales por la autoridad reguladora y la reticencia de la opinión pública hacen difícil pensar que la energía atómica vuelva a proliferar en Japón a corto plazo.

De este modo, el Ministerio de Industria estimó también que la tasa de operación nuclear en Japón durante el año fiscal 2013 será sólo del 3,8%, al igual que el año pasado.

Fukushima sufre una cuarta fuga de agua radiactiva en una semana

La fuga se produjo desde un entramado de tuberías a la cubierta de uno de los siete tanque que almacenan agua radiactiva. Los operarios calculan que contenía unos 6.300 becquerelios, un alto nivel de contaminación.

Al parecer, ocurrió cuando los operaciones de TEPCO estaban bombeando el agua radiactiva desde los tanques dañados, en los que ya se produjeron tres fugas, a los que todavía siguen en buenas condiciones.

El pasado sábado, el portavoz de TEPCO Masayuki Ono informó de que se había producido una fuga de agua radiactiva en uno de los siete contenedores que sirven para almacenar el agua que se utiliza para refrigerar la central nuclear.

Al parecer, los ingenieros de la compañía eléctrica detectaron 120 toneladas (el 0,85% de la capacidad del tanque) de agua con estroncio entre las capas impermeables que cubren las instalaciones de almacenaje.

Apenas 24 horas después, TEPCO informaba de una segunda fuga de agua radiactiva, aunque subrayando que la cantidad vertida era «muy poca», por lo que ni siquiera se planteaba trasvasar el resto del agua a otro tanque.

El pasado miércoles, TEPCO indicó que el nivel de cloro entre las tres capas impermeables de uno de los tanques había ascendido hasta 910 partes por millón, desde las cuatro partes por millón de hacía dos días, lo que evidenciaba que había otra fuga de agua radiactiva.

La compañía eléctrica explicó que la fuga se produjo desde las capas inferiores, porque, aunque es habitual que haya fugas en las superiores, pueden mantener el tanque al 80% y actualmente está al 55% de su capacidad.

El 11 de marzo de 2011 un terremoto y un tsunami sacudieron la prefectura de Fukushima, ubicada en el noreste de Japón, dando lugar a una crisis humanitaria y a un accidente nuclear que, junto al de Chernóbil (Ucrania), es el peor de la historia mundial.

Desde entonces, los operarios de TEPCO han intentado enfriar la central nuclear bombeando agua hacia sus instalaciones y depurándola después con unos sistemas especiales para garantizar la seguridad ambiental.

El agua contaminada se estuvo acumulando en siete tanques que se instalaron en los alrededores de la central nuclear, cada uno de los cuales posee una capacidad de hasta 14.000 toneladas, aunque se cree que podrían ser insuficientes.

Burgos mantendrá operativo el Plan de Emergencia Nuclear mientras haya combustible dentro de Garoña

Arribas, quien presidió un encuentro para informar sobre la implantación del Penbu en 2013, señaló que la vigencia del plan podría prolongarse, al menos, una década más, aunque el riesgo nuclear esté «minimizado» debido a la situación de parada fría.

«Debería mantenerse hasta el desmantelamiento completo», aseveró Arribas, antes de recalcar que Garoña es una central segura «desde el punto de vista de la producción energética y su funcionamiento».

En cuanto a la posible continuidad de la planta burgalesa más allá de la fecha fijada para su cierre definitivo, recordó que su cese no está condicionado por aspectos de seguridad de la propia central, sino por el ámbito empresarial.

El Penbu de 2013 prevé tres jornadas públicas de información a la población en colaboración con los municipios de Valle de Tobalina, Trespaderne y Miranda de Ebro, así como el desarrollo de un curso de formación básica para actuantes del propio plan, impartido por la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio de Interior, a través de su plataforma online.

Asimismo, contempla el desarrollo de una serie de simulacros, cuyo seguimiento controlará la Subdelegación del Gobierno en Burgos, y ejercicios de activación del Centro de Coordinación Operativa y del Plan de Actuación Municipal en Emergencia Nuclear.

Antonio Cornadó, actual director de comunicación de Nuclenor, es el nuevo presidente del Foro Nuclear

En su toma de posesión, Cornadó subrayó la necesidad de continuar por la senda emprendida por el Foro Nuclear en los últimos años y que es «necesario potenciar la atención al conjunto de la industria nuclear» porque es un sector «indispensable, muy dinámico y prestigioso, con un gran potencial de crecimiento en el mercado mundial».

A su juicio, el sector nuclear es «estratégico» para la economía de España y las empresas que lo integran «mantienen un decidido compromiso con la seguridad nuclear, aportando a la sociedad española un alto valor añadido y dando empleo estable y de calidad a miles de trabajadores».

Cornadó es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, compaginará su labor de Presidente en Foro de la Industria Nuclear Española con la responsabilidad de la Dirección de Comunicación y Relaciones Institucionales de Nuclenor.

El Foro de la Industria Nuclear Española, asociación civil sin ánimo de lucro que desde 1962 (entonces «Fórum Atómico Español») representa los intereses del sector nuclear, cuenta entre sus socios con las principales empresas eléctricas, las nucleares y las empresas de ingeniería y consultoría relacionadas con el mundo nuclear.

Más de 50 empresas integran la asociación, cuyo «máximo objetivo es normalizar el debate nuclear en el contexto de un futuro energético que contemple todas las tecnologías disponibles».

La central nuclear de Ascó II inicia su recarga y traslada los elementos gastados al almacén temporal

El ATI permite a la central tener una capacidad adicional para almacenar combustible gastado, guardado en seco en contenedores, hasta que se construya el Almacén Temporal Centralizado, en Villar de Cañas (Cuenca).

Según informa la Asociación Nuclear Ascó Vandellós (ANAV), los trabajos de esta 21 recarga de combustible dará paso a un nuevo ciclo de operación de 18 meses de la central.

Entre las actuaciones más relevantes que se llevarán a cabo en esta parada, además de la sustitución de 64 de los 157 elementos combustibles, destacan trabajos para mejorar la seguridad y la eficiencia de la central, como la instalación del control digital de calentadores y la sustitución de los recalentadores separadores de humedad (MSRs).

A lo largo de la parada se ejecutarán más de 10.400 órdenes de trabajo, de las cuales un 76% corresponde a tareas de mantenimiento preventivo e inspecciones, un 4% a trabajos correctivos, un 5% a trabajos auxiliares y el 15% restante a modificaciones de diseño de la central.

Para ello, se incorporan unos mil profesionales adicionales, con lo que se duplica la plantilla habitual.

Uno de los trabajos de envergadura que se completará durante esta recarga es la instalación del control digital de los calentadores, que supone la digitalización de todos los niveles de agua de los tanques y calentadores del sistema secundario de la central.

Además se sustituirán los recalentadores separadores de humedad (MSR’s), que tienen la función de adecuar las características del vapor de salida de la turbina de alta presión para evitar la humedad en el vapor que pasa a la turbina de baja presión y así protegerla y mejorar su eficiencia.

Y se cambiará el actual sistema informático que gestiona la operación de la central SAMO (Sistema de Apoyo Mecanizado a la Operación), por su nueva versión OVATION, que mejorará el proceso de gestión de la información, siempre según ANAV, a lo que añadió que mientras duren los trabajos, la planta enviará «temporalmente» los datos sobre el estado de la planta al CSN por correo electrónico cada ocho horas.

El nuevo sistema «proporciona mejoras en el proceso de gestión de la información que genera la operación de la planta», especificó la Anav.

Igualmente se realizarán modificaciones de diseño y trabajos para cumplir las instrucciones técnicas complementarias emitidas por el Consejo de Seguridad Nuclear como resultado de las pruebas de resistencia llevadas a cabo en Ascó, tras el accidente de Fukushima.

La central declara inoperable el tren B de los subsistemas de refrigeración de emergencia del reactor

El titular de la central comunicó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la detección de un poro en una tubería de agua de uno de los subsistemas redundantes de refrigeración de emergencia del reactor correspondientes al tren B durante la verificación planificada en los trabajos de preparación de la parada para recarga.

En un primer momento, según informa el CSN en un comunicado, el titular de la central consideró «operables» los mencionados subsistemas según requiere el código ASME (American Society of Mechanical Engineers).

Sin embargo, esta consideración debe basarse en unos análisis que, a su vez, deben apoyarse en datos a obtener en ensayos no destructivos, que ha sido imposibles de completar en el plazo establecido en las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (ETF) debido a que el poro está localizado junto a un soporte de la tubería que dificulta su realización.

Por ello, el titular de la central ha declarado inoperable el tren B de los subsistemas de refrigeración de emergencia del reactor y prevé elaborar una evaluación definitiva de operabilidad de estos subsistemas a lo largo de la parada de recarga prevista.

Asimismo, el titular de Ascó II planea realizar también durante la parada los ensayos necesarios para determinar la causa de la aparición del poro en la mencionada tubería.

La clasificación INES (Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos) ha quedado pendiente hasta disponer de los resultados de los nuevos ensayos, señala el CSN.

El Gobierno no prevé rebajar las medidas técnicas de seguridad de la central nuclear de Garoña pese a que el titular ha decidido no renovar

Así se desprende de una respuesta parlamentaria dirigida al portavoz del PSOE en el Congreso en materia de Energía, José Segura Clavell, en la que interrogaba al Ejecutivo sobre si pensaba rebajar las medidas técnicas para que Garoña continuara funcionando más allá de este verano.

En ella, el Ejecutivo recordó también que no está habilitado para llevar a cabo esta actuación, dado que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) es el único organismo competente en materia de seguridad nuclear y protección radiológica, y es independiente del Gobierno.

De hecho, en otra respuesta parlamentaria al diputado de IU Gaspar Llamazares, sobre las previsiones de cierre de la central, el Ejecutivo recordó las órdenes por las que se acuerda para la citada fecha el cese definitivo de la explotación de esta instalación atómica.

Con ello, rememoró que, con anterioridad al 6 de septiembre de 2012, Nuclenor, empresa titular de esta central, podía solicitar al Ministerio de Industria una renovación de la autorización de explotación por un nuevo periodo no superior a seis años, que finalmente declinó.

«Dado que, pasada dicha fecha, Nuclenor no ha presentado la solicitud de renovación prevista, esta central nuclear cuenta con una autorización de explotación hasta el 6 de julio de 2013, debiendo de cumplir, tanto en el periodo que resta de funcionamiento, como en el posterior proceso de cierre y desmantelamiento de la central, los requisitos de seguridad que le sean impuestos por parte del CSN», añadió el Gobierno.

Por lo que se refiere al resto del parque nuclear, el Gobierno consideró que, en las circunstancias económicas actuales y teniendo en cuenta que España es uno de las Estados miembros de la Unión Europea con una mayor dependencia energética del exterior, no se puede infrautilizar ninguna de las fuentes energéticas disponibles.

Por ello, sostuvo que, mientras las nucleares que actualmente están en funcionamiento en España cumplan con los requisitos que en materia de seguridad les sean impuestos por el órgano regulador y sus titulares consideren de interés su explotación, éstas deben seguir contribuyendo a la seguridad del suministro energético español, la optimización de los costes energéticos y la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

Garoña reduce 10% de importaciones energéticas de España

Según el Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, el funcionamiento de la central de Garoña reduce las importaciones energéticas de España en un 10%, puesto que disminuye las importaciones energéticas en unos 5.600.000 barriles de petróleo equivalente/año, y representa un ahorro en emisiones de 3.700.000 toneladas de CO2 si toda su energía se sustituyera por ciclos combinados, pero sería más del doble, si se reemplazara por centrales térmicas de carbón.

La Comisión de Energía de la agrupación destacó que si el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) «la considera segura», Garoña «presenta evidentes ventajas socioeconómicas y ambientales».

La central de Garoña «representa un activo tecnológico desde el punto de vista industrial muy difícil de sustituir», añadió el Colegio de Ingenieros, en la que destacó que, según las pruebas de control del CSN , la planta «es segura y mantiene sus indicadores de operación entre los mejores del parque nuclear».

En paro técnico de funcionamiento, Garoña cerrará definitivamente en julio, tras el anuncio de sus operadores, Iberdrola y Endesa, de que las nuevas tasas e impuestos a los residuos nucleares hacían su gestión inviable.

«La situación actual se resume en que los propietarios no están dispuestos a continuar con la operación si no se les disminuye el impacto de los nuevos (…) y el Gobierno mantiene la postura de que para poder controlar el déficit de tarifa resulta imprescindible mantener la normativa fiscal», señala el comunicado.

Los ingenieros propusieron resolver «el punto muerto» con un plazo de licencia superior, como el de 20 años otorgado a sus centrales homólogas en Estados Unidos.

Así, dijeron, disminuirían los costes de capital derivados de los requisitos de seguridad del CSN para el nuevo plazo de operación y también los de amortización de los 153 millones de euros asociados a la tasa de combustible nuclear.