La central de Ascó (Tarragona) inaugura su almacén nuclear con el traslado de dos contenedores

Se trata del tercer almacén nuclear de estas características que existe en España, después de los puestos en marcha en Trillo y Zorita (Guadalajara), y permite a Ascó disponer de una capacidad adicional de almacenaje de residuos, dado que sus dos piscinas estaban próximas a llegar al límite de capacidad-

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) había dado su visto bueno a principios de abril para la inauguración del ATI de Ascó, después de que la central completara los trabajos de construcción del emplazamiento a mediados de febrero, un proyecto elaborado junto a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa).

El ATI de Ascó tiene un espacio útil aproximado de 20.000 metros cuadrados, está formado por dos losas sísmicas de hormigón de 40 metros de longitud, 11 de ancho y 60 centímetros de profundidad sobre las que se pueden ubicar hasta 32 módulos de almacenamiento, cada uno con capacidad para 32 elementos combustibles irradiados.

El sistema elegido, denominado Hi-Storm 100, está compuesto por una cápsula metálica, un contenedor de transferencia y el propio módulo externo que conforma una barrera estructural y radiológica, ya que los contenedores quedan instalados al aire libre.

Los técnicos seleccionaron los elementos irradiados a transferir y los cargaron en el interior de la piscina, antes de soldar la tapa de la cápsula metálica y llenarla con gas helio para asegurar una transferencia de calor adecuada durante el almacenamiento, en un proceso que concluyó con el traslado con un vehículo oruga por unos viales construidos para la ocasión.

La carga de los dos primeros contenedores ha coincidido en el tiempo con la recarga de combustible de Ascó II, que finalizó el jueves, lo que ha llevado al director de la central, Manel Campoy, a subrayar el «gran esfuerzo de planificación y trabajo en equipo realizado».

Anav tramitó la petición para construir el ATI en enero de 2010 y empezó las obras en octubre de dicho año, ante la imposibilidad de que se finalizara a tiempo el almacén temporal centralizado (ATC), y que será edificado finalmente en Villar de Cañas (Cuenca), si bien Ascó se presentó como candidato a acogerlo.

El silo nuclear de Villar de Cañas concentrará todos los residuos generados en España, también los procedentes de la clausurada Vandellòs I y que actualmente guarda Francia, pero hasta que ello suceda Ascó requería de un ATI para seguir operando.

Ascó I traslada combustible radiactivo gastado al almacén temporal individual

La central nuclear de Ascó I ya ha trasladado el combustible radiactivo gastado al almacén temporal individualizado (ATI), que consta de dos contenedores, informa la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV), titular de la planta.

El combustible gastado de la unidad 1 de Ascó 1 ya está preservado en el ATI tras una maniobra de carga y traslado desde la piscina de combustible y colocación en el ATI de dos contenedores con capacidad para 32 elementos irradiados cada uno.

El combustible se almacena en seco, en una atmósfera de gas inerte, en contenedores diseñados para ello y es el tercer ATI que entra en servicio en España, tras la puesta en marcha de las centrales de Trillo y Zorita, ahora en desmantelamiento.

El nuevo ATI dispone de un espacio útil aproximado de 20.000 metros cuadrados, está formado por dos losas sísmicas sobre las que se pueden depositar hasta 32 módulos de almacenamiento y cada uno módulo albergará un máximo de 32 elementos.

Estas losas son estructuras de hormigón armado, diseñadas a prueba de sismos, con unas dimensiones de más de 40 x 20 metros y 61 centímetros de grosor y fue el mismo que se usó en la central de José Cabrera (Zorita).

El ATI es un Hi-Storm 100, formado por una cápsula metálica en la que se alojan los 32 elementos de combustible (MPC), el contenedor de transferencia (HiTrac), que se utiliza para la carga y traslado de la MPC desde la piscina hasta el módulo de almacenamiento, y el propio módulo.

El ATI dispone de un foso de transferencia, diseñado para resistir sismos, con dimensiones de 5 x 5 metros y su función es servir de medio para la futura transferencia de la MPC del módulo de almacenamiento Hi-Storm a un contenedor de transporte si hay que trasladar el combustible.

Para transferir la cápsula MPC al interior del módulo de almacenamiento Hi-Storm que se traslada al ATI se ha usado un vehículo oruga de grandes dimensiones y para ello se ha habilitado un vial de características especiales desde los edificios de combustible de los grupos I y II hasta el ATI.

La carga de estos dos primeros contenedores ha coincidido temporalmente con la 21 recarga de combustible de la central nuclear de Ascó II.

Narbona propone que Nuclenor pida una nueva autorización si quiere operar Garoña en el futuro

En el texto de su voto particular, registrado en el CSN este lunes a raíz del informe favorable que el organismo emitió el viernes pasado respecto a la solicitud de Nuclenor a Industria para tener un año más de plazo en el que pueda pedir la renovación de su licencia, que expira el 6 de julio próximo, Narbona criticó la presión y la urgencia a las que se sometió al CSN.

Así, en el voto particular, la consejera y ex ministra de Medio Ambiente recordó que la solicitud de renovación debe presentarse un año antes del vencimiento del periodo de validez y que, en el caso de Garoña se dispuso que la fecha límite para este trámite fuera el 6 de septiembre de 2012. A su juicio, esta fecha ya implicaba «un inusual periodo de tiempo menor que el año normalmente requerido por el CSN» para este supuesto. En ese sentido, recordó que Nuclenor no presentó en ese plazo solicitud alguna, por lo que ya expiró su plazo legal para solicitarla.

Al mismo tiempo, subrayó que cuando se votó la solicitud del Ministerio de Industria, Energía y Turismo para que se pronunciara sobre la petición de Nuclenor, el CSN ya tenía redactado el informe relativo a la declaración del cese de explotación de la central e iba a ser remitido de forma inminente al Ministerio.

De este modo, Narbona argumentó que la petición de Nuclenor imposibilita al CSN a cumplir los plazos y procedimientos de buenas prácticas aplicadas y desarrolladas por el organismo regulador durante los últimos años.

Por otro lado, criticó que ni el Ministerio ni tampoco el titular de la planta atómica justificaron con precisión la finalidad concreta de esta solicitud, ya que no se solicita para cumplir con el objetivo de la central, que es producir energía eléctrica de manera segura y consideró que esto se debe al «único fin de ganar tiempo» para poder preparar otra renovación de licencia.

«El CSN, como consecuencia, ha recibido una inédita solicitud de autorización de explotación de una central para que esté en situación de parada y por el periodo de un año», lamentó.

En este contexto, denunció que la petición del Ministerio, en los términos en que se formuló y en los tiempos que se cursó, obligó a someter al cuerpo técnico del CSN a una «presión inaceptable». De hecho, se celebraron cuatro reuniones del pleno en una semana para analizar la prolija documentación e informes técnicos y jurídicos requeridos «con urgencia», algo que Narbona consideró «del todo injustificado».

En definitiva, la consejera subrayó que «no comparte» el informe favorable aprobado puesto que, en su opinión, el CSN no debe en ningún caso ser «instrumentalizado por el Gobierno para alcanzar objetivos que son consecuencia de una negociación» en curso entre el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y diferentes empresas del sector público. «Esta evidencia atenta contra la independencia del organismo regulador, cuya única misión es la de garantizar la seguridad nuclear y la radiológica, de acuerdo con la normativa vigente y las buenas prácticas», añadió.

Al mismo tiempo, estimó que la decisión adoptada supone reducir al mínimo los plazos y las condiciones de revisión, evaluación e inspección del CSN para examinar las solicitudes de renovación de autorizaciones de explotación.

Asimismo, acusó al Gobierno de que la decisión adoptada, por tres votos a favor y dos en contra, establece «un proceso inédito y ad hoc, para ampliar la operación de una central, no para generar electricidad» ya que se mantendrá en parada fría durante un año con el objetivo de facilitar una alternativa legal para que el titular pueda presentar, más adelante, una solicitud de renovación de la autorización de explotación hasta 2019″.

Por ello, lamentó que la decisión del pleno sienta un precedente que genera incertidumbre sobre la aplicación en el futuro de criterios y de buenas prácticas en próximas solicitudes de renovación de autorizaciones de explotación de reactores nucleares.

Narbona recordó también que los procesos y procedimientos ya establecidos y practicados para las renovaciones de licencia en las centrales nucleares son «inherentes y co-sustanciales a las garantías de seguridad, ya que la seguridad requiere de una visión integral e integrada de la misma.

Finalmente, manifestó que aún no se han implantado las mejoras emanadas a raíz de las pruebas de resistencia practicadas a las centrales nucleares tras el accidente de Fukushima (Japón) y que sigue pendiente la ampliación de estudios e inspecciones a la vasija de Garoña, tras detectarse en julio de 2012 defectos «aparentemente similares» a los identificados en la central nuclear belga de Döel 3.

«El PSOE y el PNV tomaron decisiones para que Garoña siga abierta»

Por su parte, y tras la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear de prorrogar la actividad de Garoña, el portavoz del PP de Álava, Carmelo Barrio, afirmó que el PSOE y el PNV tomaron las decisiones oportunas para que la central nuclear, ubicada a 45 kilómetros de Vitoria, siga funcionando en la actualidad.

El portavoz del PP alavés dijo que la posición de su partido se va a basar en las razones «técnicas» y se mostró seguro de que ninguna administración va a tomar decisiones sobre el futuro de esta central «en contra de esos criterio técnicos».

Tras recordar que Garoña es una central de características similares a otras a las que se prorrogó su vida útil hasta los sesenta años, Barrio arremetió contra el PSOE y el PNV por su postura actual cuando tomaron decisiones, dijo, que permitieron que siga abierta.

Recordó que fue el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el que en 2009 pudo decidir el cierre de Garoña y aprobó su prórroga de explotación y ahora los socialistas se colocan «en la pancarta con un planteamiento simplista de cara a la galería».

Del PNV afirmó que mantiene esa misma postura «buenista sustentada en la falsedad» y se preguntó si hay un PNV político, que critica a la central, y otro económico, que apoya su funcionamiento.

En este sentido, explicó que el PNV gobernó la BBK, accionista de Iberdrola, eléctrica que, a su vez, es propietaria, junto con Endesa, de Nuclenor, dueña de Garoña y que en los ámbitos económicos en los que tuvo oportunidad no adoptó ninguna decisión favorable al cierre de la central.

Apoyó la posición del diputado general de Álava, Javier de Andrés (PP), de pedir información al Gobierno de España sobre las razones que llevaron al CSN a otorgar un plazo de un año para que se pueda replantear el permiso de explotación y se mostró seguro de que el Ejecutivo de Mariano Rajoy dará esas explicaciones.

El PSE pedirá a Urkullu «un papel activo a favor del cierre»

El PSE pedirá en el Parlamento vasco que el lehendakari, Iñigo Urkullu, asuma «un papel institucional activo a favor del cierre» de la central nuclear de Santa María de Garoña. Además, llevará al próximo pleno una moción «para que toda la Cámara pueda pronunciarse» sobre la posible continuidad de la central.

En un artículo colgado en su blog, Txarli Prieto se mostró convencido de que «el cierre o no» de la central burgalesa «ya no es consecuencia de la finalización de su vida útil de explotación más la prórroga de dos años» ni de «una opción energética», como tampoco de «una necesidad de garantizar el suministro energético para la población».

«Tampoco es consecuencia de una decisión sobre la situación de su seguridad. La decisión del Gobierno socialista anterior de cerrar en 2013, y la de éste de continuar de momento hasta 2014 tiene otra clave«, advirtió.

Para el dirigente socialista, la decisión de Nuclenor de solicitar el mantenimiento de su explotación «se reduce a las expectativas de lucro que hace meses creyeron no tener y hoy acarician recuperar». Además, cree que «el escándalo se multiplica cuando el Gobierno de España del Partido Popular se apresura de forma irresponsable a alentar esta pretensión de Nuclenor».

«Obviamente no estamos ante un concurso de coincidencias entre Nuclenor y el Gobierno. Aquí hay una expectativa de negocio propiciada por el Gobierno Rajoy, mediante una necesaria promesa de revisar y cambiar la política fiscal prevista para las centrales nucleares, que en su día le llevó a decir a Nuclenor que no a la central por su aparente escasa rentabilidad, y que hoy vuelve a tener expectativa de lucro», aseguró.

En su opinión, «el escándalo se multiplica» al conocerse que a los técnicos que estaban trabajando «en el cierre, desmantelamiento y tratamiento de los residuos radioactivos», se les pidió un pronunciamiento sobre su continuidad «por sorpresa, de manera premeditadamente precipitada, sin tiempo y sin medios para hacerlo».

Por otro lado, destacó el «espectáculo» del Consejo de Seguridad Nuclear, «totalmente dividido», al convocar «aceleradamente reunión tras reunión, presionado por el Gobierno y las eléctricas», para pronunciarse sobre «este más que temerario cambio político del Gobierno de España y de Nuclenor». «Es un reflejo clave de improvisación, inseguridad e insensatez a raudales», manifestó.

En opinión de Prieto, «el escándalo se sigue multiplicando cuando todo se hace con ocultación a la sociedad vasca, a sus instituciones, a sus intereses, de espaldas a las instituciones alavesas y a toda su ciudadanía». «Porque prefiero pensar que ni el alcalde de Vitoria y parlamentario, ni el diputado general de Álava, están al tanto de esto, que Rajoy no ha contado con ellos».

En opinión del dirigente del PSE de Álava, la «insensible e insensata propuesta al alimón del Gobierno Rajoy y de Nuclenor merece respuesta, un rechazo unitario a esta barbaridad, a este riesgo, de quedar atrapados por una central nuclear caducada, que tiene todos los procedimientos y requisitos para ser cerrada» y adelantó que los socialistas están «trabajando para que se dé» mediante su oposición a la nueva prórroga de Garoña en el CSN.

«La seguridad frente a los riesgos radioactivos y las opciones energéticas alternativas, limpias, de Álava y de Euskadi, no pueden quedar a merced de los beneficios económicos de Nuclenor», reprochó antes de anunciar que el PSE participará «en los actos que sean necesarios hasta conseguir su cierre».

Narbona propone que Nuclenor pida una nueva autorización si quiere operar Garoña en el futuro

En el texto de su voto particular, registrado en el CSN este lunes a raíz del informe favorable que el organismo emitió el viernes pasado respecto a la solicitud de Nuclenor a Industria para tener un año más de plazo en el que pueda pedir la renovación de su licencia, que expira el 6 de julio próximo, Narbona criticó la presión y la urgencia a las que se sometió al CSN.

Así, en el voto particular, la consejera y ex ministra de Medio Ambiente recordó que la solicitud de renovación debe presentarse un año antes del vencimiento del periodo de validez y que, en el caso de Garoña se dispuso que la fecha límite para este trámite fuera el 6 de septiembre de 2012. A su juicio, esta fecha ya implicaba «un inusual periodo de tiempo menor que el año normalmente requerido por el CSN» para este supuesto. En ese sentido, recordó que Nuclenor no presentó en ese plazo solicitud alguna, por lo que ya expiró su plazo legal para solicitarla.

Al mismo tiempo, subrayó que cuando se votó la solicitud del Ministerio de Industria, Energía y Turismo para que se pronunciara sobre la petición de Nuclenor, el CSN ya tenía redactado el informe relativo a la declaración del cese de explotación de la central e iba a ser remitido de forma inminente al Ministerio.

De este modo, Narbona argumentó que la petición de Nuclenor imposibilita al CSN a cumplir los plazos y procedimientos de buenas prácticas aplicadas y desarrolladas por el organismo regulador durante los últimos años.

Por otro lado, criticó que ni el Ministerio ni tampoco el titular de la planta atómica justificaron con precisión la finalidad concreta de esta solicitud, ya que no se solicita para cumplir con el objetivo de la central, que es producir energía eléctrica de manera segura y consideró que esto se debe al «único fin de ganar tiempo» para poder preparar otra renovación de licencia.

«El CSN, como consecuencia, ha recibido una inédita solicitud de autorización de explotación de una central para que esté en situación de parada y por el periodo de un año», lamentó.

En este contexto, denunció que la petición del Ministerio, en los términos en que se formuló y en los tiempos que se cursó, obligó a someter al cuerpo técnico del CSN a una «presión inaceptable». De hecho, se celebraron cuatro reuniones del pleno en una semana para analizar la prolija documentación e informes técnicos y jurídicos requeridos «con urgencia», algo que Narbona consideró «del todo injustificado».

En definitiva, la consejera subrayó que «no comparte» el informe favorable aprobado puesto que, en su opinión, el CSN no debe en ningún caso ser «instrumentalizado por el Gobierno para alcanzar objetivos que son consecuencia de una negociación» en curso entre el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y diferentes empresas del sector público. «Esta evidencia atenta contra la independencia del organismo regulador, cuya única misión es la de garantizar la seguridad nuclear y la radiológica, de acuerdo con la normativa vigente y las buenas prácticas», añadió.

Al mismo tiempo, estimó que la decisión adoptada supone reducir al mínimo los plazos y las condiciones de revisión, evaluación e inspección del CSN para examinar las solicitudes de renovación de autorizaciones de explotación.

Asimismo, acusó al Gobierno de que la decisión adoptada, por tres votos a favor y dos en contra, establece «un proceso inédito y ad hoc, para ampliar la operación de una central, no para generar electricidad» ya que se mantendrá en parada fría durante un año con el objetivo de facilitar una alternativa legal para que el titular pueda presentar, más adelante, una solicitud de renovación de la autorización de explotación hasta 2019″.

Por ello, lamentó que la decisión del pleno sienta un precedente que genera incertidumbre sobre la aplicación en el futuro de criterios y de buenas prácticas en próximas solicitudes de renovación de autorizaciones de explotación de reactores nucleares.

Narbona recordó también que los procesos y procedimientos ya establecidos y practicados para las renovaciones de licencia en las centrales nucleares son «inherentes y co-sustanciales a las garantías de seguridad, ya que la seguridad requiere de una visión integral e integrada de la misma.

Finalmente, manifestó que aún no se han implantado las mejoras emanadas a raíz de las pruebas de resistencia practicadas a las centrales nucleares tras el accidente de Fukushima (Japón) y que sigue pendiente la ampliación de estudios e inspecciones a la vasija de Garoña, tras detectarse en julio de 2012 defectos «aparentemente similares» a los identificados en la central nuclear belga de Döel 3.

«El PSOE y el PNV tomaron decisiones para que Garoña siga abierta»

Por su parte, y tras la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear de prorrogar la actividad de Garoña, el portavoz del PP de Álava, Carmelo Barrio, afirmó que el PSOE y el PNV tomaron las decisiones oportunas para que la central nuclear, ubicada a 45 kilómetros de Vitoria, siga funcionando en la actualidad.

El portavoz del PP alavés dijo que la posición de su partido se va a basar en las razones «técnicas» y se mostró seguro de que ninguna administración va a tomar decisiones sobre el futuro de esta central «en contra de esos criterio técnicos».

Tras recordar que Garoña es una central de características similares a otras a las que se prorrogó su vida útil hasta los sesenta años, Barrio arremetió contra el PSOE y el PNV por su postura actual cuando tomaron decisiones, dijo, que permitieron que siga abierta.

Recordó que fue el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el que en 2009 pudo decidir el cierre de Garoña y aprobó su prórroga de explotación y ahora los socialistas se colocan «en la pancarta con un planteamiento simplista de cara a la galería».

Del PNV afirmó que mantiene esa misma postura «buenista sustentada en la falsedad» y se preguntó si hay un PNV político, que critica a la central, y otro económico, que apoya su funcionamiento.

En este sentido, explicó que el PNV gobernó la BBK, accionista de Iberdrola, eléctrica que, a su vez, es propietaria, junto con Endesa, de Nuclenor, dueña de Garoña y que en los ámbitos económicos en los que tuvo oportunidad no adoptó ninguna decisión favorable al cierre de la central.

Apoyó la posición del diputado general de Álava, Javier de Andrés (PP), de pedir información al Gobierno de España sobre las razones que llevaron al CSN a otorgar un plazo de un año para que se pueda replantear el permiso de explotación y se mostró seguro de que el Ejecutivo de Mariano Rajoy dará esas explicaciones.

El PSE pedirá a Urkullu «un papel activo a favor del cierre»

El PSE pedirá en el Parlamento vasco que el lehendakari, Iñigo Urkullu, asuma «un papel institucional activo a favor del cierre» de la central nuclear de Santa María de Garoña. Además, llevará al próximo pleno una moción «para que toda la Cámara pueda pronunciarse» sobre la posible continuidad de la central.

En un artículo colgado en su blog, Txarli Prieto se mostró convencido de que «el cierre o no» de la central burgalesa «ya no es consecuencia de la finalización de su vida útil de explotación más la prórroga de dos años» ni de «una opción energética», como tampoco de «una necesidad de garantizar el suministro energético para la población».

«Tampoco es consecuencia de una decisión sobre la situación de su seguridad. La decisión del Gobierno socialista anterior de cerrar en 2013, y la de éste de continuar de momento hasta 2014 tiene otra clave«, advirtió.

Para el dirigente socialista, la decisión de Nuclenor de solicitar el mantenimiento de su explotación «se reduce a las expectativas de lucro que hace meses creyeron no tener y hoy acarician recuperar». Además, cree que «el escándalo se multiplica cuando el Gobierno de España del Partido Popular se apresura de forma irresponsable a alentar esta pretensión de Nuclenor».

«Obviamente no estamos ante un concurso de coincidencias entre Nuclenor y el Gobierno. Aquí hay una expectativa de negocio propiciada por el Gobierno Rajoy, mediante una necesaria promesa de revisar y cambiar la política fiscal prevista para las centrales nucleares, que en su día le llevó a decir a Nuclenor que no a la central por su aparente escasa rentabilidad, y que hoy vuelve a tener expectativa de lucro», aseguró.

En su opinión, «el escándalo se multiplica» al conocerse que a los técnicos que estaban trabajando «en el cierre, desmantelamiento y tratamiento de los residuos radioactivos», se les pidió un pronunciamiento sobre su continuidad «por sorpresa, de manera premeditadamente precipitada, sin tiempo y sin medios para hacerlo».

Por otro lado, destacó el «espectáculo» del Consejo de Seguridad Nuclear, «totalmente dividido», al convocar «aceleradamente reunión tras reunión, presionado por el Gobierno y las eléctricas», para pronunciarse sobre «este más que temerario cambio político del Gobierno de España y de Nuclenor». «Es un reflejo clave de improvisación, inseguridad e insensatez a raudales», manifestó.

En opinión de Prieto, «el escándalo se sigue multiplicando cuando todo se hace con ocultación a la sociedad vasca, a sus instituciones, a sus intereses, de espaldas a las instituciones alavesas y a toda su ciudadanía». «Porque prefiero pensar que ni el alcalde de Vitoria y parlamentario, ni el diputado general de Álava, están al tanto de esto, que Rajoy no ha contado con ellos».

En opinión del dirigente del PSE de Álava, la «insensible e insensata propuesta al alimón del Gobierno Rajoy y de Nuclenor merece respuesta, un rechazo unitario a esta barbaridad, a este riesgo, de quedar atrapados por una central nuclear caducada, que tiene todos los procedimientos y requisitos para ser cerrada» y adelantó que los socialistas están «trabajando para que se dé» mediante su oposición a la nueva prórroga de Garoña en el CSN.

«La seguridad frente a los riesgos radioactivos y las opciones energéticas alternativas, limpias, de Álava y de Euskadi, no pueden quedar a merced de los beneficios económicos de Nuclenor», reprochó antes de anunciar que el PSE participará «en los actos que sean necesarios hasta conseguir su cierre».

Industria no prevé alargar la vida de las nucleares a 60 años y dice que no se debería cerrar Garoña

En un desayuno informativo en Burgos, dentro del ciclo «Los encuentros de Radio Televisión Española de Castilla y León«, el ministro detalló que en la revisión sólo se contemplarán los cambios de reparto del mix energético tanto de régimen general como especial, pero insistió en que en este momento no se va a revisar la duración de la viuda útil de las nucleares.

Para Soria, es «una prioridad que continúe la actividad de la central nuclear de Garoña», en Burgos, que es «una cuestión en trámite», tras la solicitud de la propietaria, Nuclenor, para poder mantener la planta un año más y de la que el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear decidió, por tres votos a favor y dos en contra, informar favorablemente, aunque deberá permanecer en parada segura y sin combustible en el reactor.

En este sentido, aseguró que el Gobierno está «convencido» de que Garoña «no va a cerrar» y «tiene indicios» de que va a ser así, por lo que en este momento no se plantea una mayor inversión del Plan Reindus para la reindustrialización de la zona de influencia de la central burgalesa.

Soria afirmó además que el Ministerio de Industria y el Gobierno «no van a modificar» la carga impositiva, que sirvió a Nuclenor como argumento para detener la actividad de Garoña en diciembre de 2012, «porque aunque no gustaron a las empresas del sector, son impuestos necesarios».

Sin embargo, dejó abierta la puerta a que el Ministerio de Hacienda pueda «interpretar» el texto legal que fija esos impuestos.

Precisamente Nuclenor, propiedad de Endesa e Iberdrola, se encuentra a la espera de la respuesta a una consulta que elevó a la dirección general de Tributos del Ministerio de Hacienda hace varios meses para saber si podía «estar exenta o ser objeto de reducción» de alguno o varios de los nuevos impuestos fijados por el gobierno a finales de 2012.

El ministro desveló que la Secretaría de Estado de Energía se encuentra realizando un análisis «exhaustivo» del informe que emitió CSN ante la petición planteada por Nuclenor.

Ese informe, según Soria, servirá para determinar la postura del Gobierno, que «respetará lo que diga el CSN porque no tiene prejuicios a favor ni en contra de Garoña ni de la energía nuclear».

En este sentido, aclaró que si del informe se deduce que Garoña cumple las condiciones medioambientales y de seguridad necesarias, el Gobierno autorizará su petición, «no solo por el mix energético sino por lo que supone para la economía, el empleo en su entorno y desde el punto de vista energético».

Soria concluyó que el sistema energético español «no puede permitirse el lujo» de prescindir de energía nuclear ya instalada y con una larga fase de amortización, siempre que se respeten las condiciones de seguridad.

Castilla y León cree que el cierre supondría «una gran pérdida»

Por su parte, el consejero de Economía y Empleo de Castilla y León, Tomás Villanueva, se felicitó por la «noticia positiva» que supone el informe del CSN en el que se aboga por ampliar el plazo para que Nuclenor pueda solicitar la prórroga de la actividad de la central, y subrayó que su cierre sería «una gran pérdida para Castilla y León».

Villanueva puso «entre comillas» el apelativo de «positivo» porque «lo importante es que el Consejo de Ministros decida ampliar dicho plazo», puesto que el informe del CSN no es vinculante, y advirtió de que prescindir de los 500 megavátios que puede generar esta planta «en condiciones normales» es «un lujo» que «el país no se puede permitir».

«Necesitamos una buena política energética para abaratar costes», insistió el consejero, quien recordó que Castilla y León «no debe perder su capacidad de producción energética».

En cuanto al impuesto propuesto por el Gobierno para gravar la producción de electricidad a partir de energía nuclear y que llevó a Nuclenor a no solicitar inicialmente la prórroga de su actividad, Villanueva puntualizó que esta decisión depende de «muchas circunstancias», pero apuntó que «si la empresa pide la ampliación del plazo» es porque «quizá vea posibilidades de seguir con la central».

Industria no prevé alargar la vida de las nucleares a 60 años y dice que no se debería cerrar Garoña

En un desayuno informativo en Burgos, dentro del ciclo «Los encuentros de Radio Televisión Española de Castilla y León«, el ministro detalló que en la revisión sólo se contemplarán los cambios de reparto del mix energético tanto de régimen general como especial, pero insistió en que en este momento no se va a revisar la duración de la viuda útil de las nucleares.

Para Soria, es «una prioridad que continúe la actividad de la central nuclear de Garoña», en Burgos, que es «una cuestión en trámite», tras la solicitud de la propietaria, Nuclenor, para poder mantener la planta un año más y de la que el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear decidió, por tres votos a favor y dos en contra, informar favorablemente, aunque deberá permanecer en parada segura y sin combustible en el reactor.

En este sentido, aseguró que el Gobierno está «convencido» de que Garoña «no va a cerrar» y «tiene indicios» de que va a ser así, por lo que en este momento no se plantea una mayor inversión del Plan Reindus para la reindustrialización de la zona de influencia de la central burgalesa.

Soria afirmó además que el Ministerio de Industria y el Gobierno «no van a modificar» la carga impositiva, que sirvió a Nuclenor como argumento para detener la actividad de Garoña en diciembre de 2012, «porque aunque no gustaron a las empresas del sector, son impuestos necesarios».

Sin embargo, dejó abierta la puerta a que el Ministerio de Hacienda pueda «interpretar» el texto legal que fija esos impuestos.

Precisamente Nuclenor, propiedad de Endesa e Iberdrola, se encuentra a la espera de la respuesta a una consulta que elevó a la dirección general de Tributos del Ministerio de Hacienda hace varios meses para saber si podía «estar exenta o ser objeto de reducción» de alguno o varios de los nuevos impuestos fijados por el gobierno a finales de 2012.

El ministro desveló que la Secretaría de Estado de Energía se encuentra realizando un análisis «exhaustivo» del informe que emitió CSN ante la petición planteada por Nuclenor.

Ese informe, según Soria, servirá para determinar la postura del Gobierno, que «respetará lo que diga el CSN porque no tiene prejuicios a favor ni en contra de Garoña ni de la energía nuclear».

En este sentido, aclaró que si del informe se deduce que Garoña cumple las condiciones medioambientales y de seguridad necesarias, el Gobierno autorizará su petición, «no solo por el mix energético sino por lo que supone para la economía, el empleo en su entorno y desde el punto de vista energético».

Soria concluyó que el sistema energético español «no puede permitirse el lujo» de prescindir de energía nuclear ya instalada y con una larga fase de amortización, siempre que se respeten las condiciones de seguridad.

Castilla y León cree que el cierre supondría «una gran pérdida»

Por su parte, el consejero de Economía y Empleo de Castilla y León, Tomás Villanueva, se felicitó por la «noticia positiva» que supone el informe del CSN en el que se aboga por ampliar el plazo para que Nuclenor pueda solicitar la prórroga de la actividad de la central, y subrayó que su cierre sería «una gran pérdida para Castilla y León».

Villanueva puso «entre comillas» el apelativo de «positivo» porque «lo importante es que el Consejo de Ministros decida ampliar dicho plazo», puesto que el informe del CSN no es vinculante, y advirtió de que prescindir de los 500 megavátios que puede generar esta planta «en condiciones normales» es «un lujo» que «el país no se puede permitir».

«Necesitamos una buena política energética para abaratar costes», insistió el consejero, quien recordó que Castilla y León «no debe perder su capacidad de producción energética».

En cuanto al impuesto propuesto por el Gobierno para gravar la producción de electricidad a partir de energía nuclear y que llevó a Nuclenor a no solicitar inicialmente la prórroga de su actividad, Villanueva puntualizó que esta decisión depende de «muchas circunstancias», pero apuntó que «si la empresa pide la ampliación del plazo» es porque «quizá vea posibilidades de seguir con la central».

El CSN autoriza al Gobierno a dar un año más a Garoña para decidir si prorroga la vida útil de la central

El CSN emitió una «decisión favorable» a la petición que le trasladó el Ministerio de Industria para que, antes del 1 de junio de 2013, se modificara dicha orden ministerial, tras la solicitud de Nuclenor, la propietaria de Garoña. En ella, se solicita un nuevo plazo de un año para poder pedir la prórroga de la actividad en la planta más allá del 6 de julio, que es cuando finaliza el permiso vigente.

Las deliberaciones comenzaron este lunes en una reunión convocada con carácter de urgencia. Ese día, los miembros del Pleno estimaron necesario pedir al CSN más informes técnicos y, al no llegar a una decisión, la reunión se aplazó al miércoles. Entonces, los consejeros solicitaron más informes internos y la reunión terminó sin llegar a una conclusión, por lo que la cita se aplazó al jueves por la tarde. De nuevo, y sin un acuerdo definitivo, los consejeros decidieron reunirse este viernes por la mañana.

En esta reunión, el Pleno del CSN acordó esta decisión por tres votos a favor y dos en contra. El Pleno está formado actualmente, tras su reciente renovación, por los consejeros Fernando Martí (presidente), Fernando Castelló (ambos del PP), Rosario Velasco (vicepresidenta), Cristina Narbona (ambas del PSOE) y Antoni Gurguí (CiU).

En su comunicación, el organismo nuclear remarcó que la central debe permanecer en «situación de parada segura y sin combustible en el reactor».

En esta línea, el CSN sostuvo que, «para reforzar, en su caso, la seguridad de la planta», ha «impuesto la condición de que el titular no pueda introducir combustible en el reactor, sin la autorización previa del CSN», si se modificase la orden ministerial que autoriza la producción en Garoña, refiriéndose a la Orden Ministerial IET/1453/2012, de 29 de junio.

El CSN manifestó que la decisión adoptada se apoya en los informes técnicos y jurídicos, solicitados para la ocasión así como en el resultado de las evaluaciones realizadas a principios de 2013, como consecuencia de la decisión de Nuclenor de parar la central y almacenar todo el combustible irradiado en su piscina.

En la decisión final adoptada, aseguraron que se tuvieron en cuenta igualmente las condiciones de seguridad analizadas por los técnicos del Consejo para informar, al Ministerio, al respecto de las condiciones asociadas a la declaración de cese definitivo de la explotación, dado que esta es la «única situación objeto de trámite administrativo» pedida por el titular de la central «en el momento actual».

El Consejo aprovechó la revisión de Garoña y advirtió que, «para poder realizar una hipotética carga del combustible» se le exigiría una serie de cambios que pasan por las » modificaciones de diseño requeridas y establecidas en anteriores informes del CSN e instrucciones técnicas complementarias, relacionados con los programas de mejora, relativos al diseño, instalación y puesta en servicio de un nuevo sistema de tratamiento de gases de reserva, las modificaciones sobre el aislamiento de la contención y sus pruebas de fugas, las modificaciones sobre la independencia de los sistemas eléctricos y las modificaciones sobre protección contra incendios.

También que se mantenga el programa de inversiones y modificaciones de diseño asociadas a las mejoras a implantar derivadas de las lecciones aprendidas del accidente de la central nuclear Fukushima, recogidas en el informe de las pruebas de resistencia e instrucciones técnicas complementarias del CSN.

Y que se efectúe la inspección de la vasija, que permita descartar la aplicabilidad del suceso, acontecido en junio de 2012, de detección de defectos en la vasija de la central nuclear belga de Döel 3, similar a Garoña.

Aún más, se deberá llevar a cabo un programa de inspección de los manguitos de las penetraciones de los mecanismos de accionamiento de las barras de control, de las soldaduras de la vasija, y en general de todos los componentes internos sometidos a la inspección de servicio.

Los informes que emite el CSN son preceptivos, en el caso de ser positivos, por lo que ahora está en manos del Gobierno acceder o no a la petición. Si el Pleno hubiera emitido un informe desfavorable, la decisión, además de preceptiva, tendría un carácter vinculante, por lo que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo tendría que haber denegado la solicitud de Nuclenor.

Ahora, la decisión está en manos del departamento de dirige José Manuel Soria, quien reiteró en varias ocasiones que el Gobierno es «partidario» de que la planta burgalesa siga operando siempre y cuando cumpla todos los requerimientos de seguridad que dicta el regulador. Además, manifestó que el Ejecutivo no desprecia ninguna tecnología y ninguna fuente de energía en mix y que, por ello, si el CSN es favorable a la solicitud planteada, el Gobierno también lo será.

Nuclenor, empresa participada a partes iguales por Iberdrola y Endesa, sostiene que está a la espera de un informe de la Dirección General de Tributos sobre la retroactividad de los impuestos del sector energético.

Cuando Nuclenor comunicó su decisión de cese definitivo de la actividad de Garoña en diciembre de 2012, ya indicó que éste quedaba supeditado a dicho informe porque entiende que determinará si es viable o no la continuidad de la planta, tras la entrada en vigor de los nuevos impuestos del sector energético.

En su consulta, Nuclenor cuestionaba a Hacienda si el impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos tiene o no carácter retroactivo.

Fuentes empresariales consultadas apuntaron que esta solicitud de prórroga no altera la decisión de cese de actividad pero que, de no pedirla, Garoña estaría en una «situación irreversible» si el informe sale después del 6 de julio. Se trata de un «paso adelante para intentar salvar Garoña «, sostienen de la empresa propietaria.

El CSN autoriza al Gobierno a dar un año más a Garoña para decidir si prorroga la vida útil de la central

El CSN emitió una «decisión favorable» a la petición que le trasladó el Ministerio de Industria para que, antes del 1 de junio de 2013, se modificara dicha orden ministerial, tras la solicitud de Nuclenor, la propietaria de Garoña. En ella, se solicita un nuevo plazo de un año para poder pedir la prórroga de la actividad en la planta más allá del 6 de julio, que es cuando finaliza el permiso vigente.

Las deliberaciones comenzaron este lunes en una reunión convocada con carácter de urgencia. Ese día, los miembros del Pleno estimaron necesario pedir al CSN más informes técnicos y, al no llegar a una decisión, la reunión se aplazó al miércoles. Entonces, los consejeros solicitaron más informes internos y la reunión terminó sin llegar a una conclusión, por lo que la cita se aplazó al jueves por la tarde. De nuevo, y sin un acuerdo definitivo, los consejeros decidieron reunirse este viernes por la mañana.

En esta reunión, el Pleno del CSN acordó esta decisión por tres votos a favor y dos en contra. El Pleno está formado actualmente, tras su reciente renovación, por los consejeros Fernando Martí (presidente), Fernando Castelló (ambos del PP), Rosario Velasco (vicepresidenta), Cristina Narbona (ambas del PSOE) y Antoni Gurguí (CiU).

En su comunicación, el organismo nuclear remarcó que la central debe permanecer en «situación de parada segura y sin combustible en el reactor».

En esta línea, el CSN sostuvo que, «para reforzar, en su caso, la seguridad de la planta», ha «impuesto la condición de que el titular no pueda introducir combustible en el reactor, sin la autorización previa del CSN», si se modificase la orden ministerial que autoriza la producción en Garoña, refiriéndose a la Orden Ministerial IET/1453/2012, de 29 de junio.

El CSN manifestó que la decisión adoptada se apoya en los informes técnicos y jurídicos, solicitados para la ocasión así como en el resultado de las evaluaciones realizadas a principios de 2013, como consecuencia de la decisión de Nuclenor de parar la central y almacenar todo el combustible irradiado en su piscina.

En la decisión final adoptada, aseguraron que se tuvieron en cuenta igualmente las condiciones de seguridad analizadas por los técnicos del Consejo para informar, al Ministerio, al respecto de las condiciones asociadas a la declaración de cese definitivo de la explotación, dado que esta es la «única situación objeto de trámite administrativo» pedida por el titular de la central «en el momento actual».

El Consejo aprovechó la revisión de Garoña y advirtió que, «para poder realizar una hipotética carga del combustible» se le exigiría una serie de cambios que pasan por las » modificaciones de diseño requeridas y establecidas en anteriores informes del CSN e instrucciones técnicas complementarias, relacionados con los programas de mejora, relativos al diseño, instalación y puesta en servicio de un nuevo sistema de tratamiento de gases de reserva, las modificaciones sobre el aislamiento de la contención y sus pruebas de fugas, las modificaciones sobre la independencia de los sistemas eléctricos y las modificaciones sobre protección contra incendios.

También que se mantenga el programa de inversiones y modificaciones de diseño asociadas a las mejoras a implantar derivadas de las lecciones aprendidas del accidente de la central nuclear Fukushima, recogidas en el informe de las pruebas de resistencia e instrucciones técnicas complementarias del CSN.

Y que se efectúe la inspección de la vasija, que permita descartar la aplicabilidad del suceso, acontecido en junio de 2012, de detección de defectos en la vasija de la central nuclear belga de Döel 3, similar a Garoña.

Aún más, se deberá llevar a cabo un programa de inspección de los manguitos de las penetraciones de los mecanismos de accionamiento de las barras de control, de las soldaduras de la vasija, y en general de todos los componentes internos sometidos a la inspección de servicio.

Los informes que emite el CSN son preceptivos, en el caso de ser positivos, por lo que ahora está en manos del Gobierno acceder o no a la petición. Si el Pleno hubiera emitido un informe desfavorable, la decisión, además de preceptiva, tendría un carácter vinculante, por lo que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo tendría que haber denegado la solicitud de Nuclenor.

Ahora, la decisión está en manos del departamento de dirige José Manuel Soria, quien reiteró en varias ocasiones que el Gobierno es «partidario» de que la planta burgalesa siga operando siempre y cuando cumpla todos los requerimientos de seguridad que dicta el regulador. Además, manifestó que el Ejecutivo no desprecia ninguna tecnología y ninguna fuente de energía en mix y que, por ello, si el CSN es favorable a la solicitud planteada, el Gobierno también lo será.

Nuclenor, empresa participada a partes iguales por Iberdrola y Endesa, sostiene que está a la espera de un informe de la Dirección General de Tributos sobre la retroactividad de los impuestos del sector energético.

Cuando Nuclenor comunicó su decisión de cese definitivo de la actividad de Garoña en diciembre de 2012, ya indicó que éste quedaba supeditado a dicho informe porque entiende que determinará si es viable o no la continuidad de la planta, tras la entrada en vigor de los nuevos impuestos del sector energético.

En su consulta, Nuclenor cuestionaba a Hacienda si el impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos tiene o no carácter retroactivo.

Fuentes empresariales consultadas apuntaron que esta solicitud de prórroga no altera la decisión de cese de actividad pero que, de no pedirla, Garoña estaría en una «situación irreversible» si el informe sale después del 6 de julio. Se trata de un «paso adelante para intentar salvar Garoña «, sostienen de la empresa propietaria.

Narbona, consejera del CSN, denuncia presiones del Gobierno para responder rápidamente sobre Nuclenor y la vicepresidenta del organismo regulador lo niega

En declaraciones a los medios, Narbona ha señalado que su voto negativo particular, como el de la consejera Rosario Velasco -también del PSOE- tendrá un texto escrito que harán público el próximo lunes, en el que manifestará los argumentos que las han llevado a pronunciarse en contra de la cuestión planteada por Industria.

Así, ha destacado que, en la actualidad el organismo regulador ya estaba ultimando su informe sobre el cese de la explotación y ha precisado que estaba terminada su evaluación y que únicamente estaba pendiente de aprobación por el Pleno del Consejo para su remisión al Ministerio de Industria, Energía y Turismo antes del 6 de junio próximo. «Esto supondría el fin de Garoña y el inicio de una nueva fase de cese de la central», ha añadido.

Además, ha agregado que si después del 6 de julio, fecha del cese de explotación, Nuclenor quisiera pedir una nueva licencia, «tal cosa es posible». A su juicio, si se hubieran hecho las cosas «bien» y «respetando todos los tiempos y capacidades» el pleno del CSN tenía que haber mantenido el proceso en el que estaba e informar de forma negativa al Ministerio sobre esta cuestión y remitirle el informe sobre el cese de explotación.

«Y si Nuclenor quiere, después puede pedir una nueva solicitud», ha apostillado Narbona, que considera que esta habría sido la mejor solución «acorde a las normas, los procedimientos, la práctica habitual y respetando el organismo regulador».

Por ello, ha denunciado las «presiones» al Consejo para que se pronunciase sobre esta cuestión en tan poco tiempo y se ha quejado de que el pleno ha sufrido una «presión externa grave» que hará constar en el texto de su voto particular.

La exministra socialista ha insistido en esta denuncia porque el Ministerio les ha pedido el 16 de mayo que se pronunciara sobre si antes del 1 de junio el Gobierno podía cambiar la orden ministerial de 29 de junio de 2012 para que antes del 6 de junio Nuclenor pueda solicitar una autorización de un año, en el que permanecerá parada.

«Es totalmente inédita una presión en términos de plazos para algo que debe hacerse en términos de garantías», ha agregado Narbona, que ha acusado al Ministerio de instrumentalizar al Consejo de Seguridad Nuclear «en función de una negociación que está haciendo con el sector».

Asimismo, ha dicho que no es baladí la central nuclear en cuestión porque se trata de Garoña, de la que ha dicho que tiene una «reputación a escala internacional no precisamente óptima» y que será objeto de una visita de inspección el próximo mes de septiembre.

En su opinión, con actuaciones como esta, se pone en riesgo la credibilidad del organismo regulador, que «está muy alta en estos momentos a nivel mundial», ya que España está a la cabeza internacional en términos de exigencias, sobre todo después del accidente de Fukushima Dai-chi (Japón), lo que puede provocar una «gravísima pérdida de credibilidad».

Por ello, reitera que en su opinión, el pleno debía haber acordado no informar favorablemente al Ministerio y seguir el cauce previsto. Al mismo tiempo, ha destacado que los informes de cara al cese de explotación realizados por los técnicos del regulador atómico suman más de 3.000 horas de trabajo «que ahora se tiran al water» y ha dicho que esto supone una «enorme falta de respeto» hacia un organismo y hacia sus técnicos, que están muy preparados por culpa de unas negociaciones en las que no se debería implicar de esta manera al CSN.

Respecto a la extensión en el tiempo de las deliberaciones, la consejera ha explicado que se han pedido numerosos informes técnicos y jurídicos sobre los posibles escenarios y ha recordado que uno de ellos da soporte, precisamente, a la idea de que pese a una orden de cierre, nada impediría a Nuclenor solicitar una licencia nueva.

La vicepresidenta del CSN niega «cualquier tipo de condicionante político»

Por su parte, la vicepresidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Rosario Velasco, ha asegurado que la decisión final del Pleno del Consejo en relación con la situación de la central de Santa María de Garoña (Burgos) ha sido «ajena a cualquier tipo de condicionante político».

Velasco ha subrayado que la decisión se ha basado en «los excelentes» informes técnicos y jurídicos aportados que «han servido de profunda reflexión para todos los miembros del Pleno».

Así, ha insistido en que, desde el punto de vista de la misión del organismo, «que no es otra que velar por la seguridad nuclear y la protección radiológica», el acuerdo ha sido ajeno a cualquier tipo de condicionante político.

En este sentido, ha añadido que las deliberaciones de esta semana se han centrado en la solicitud que le trasladó el Ministerio de Industria, Energía y Turismo respecto a una posible modificación de la orden ministerial de 29 de junio de 2012, que posibilitaría a la central nuclear de Garoña continuar un año más en condición de parada.

Además, Velasco ha precisado que, «independientemente del sentido del voto particular contrario al de la mayoría», este será entregado en el plazo que marca el estatuto del Consejo.

Finalmente, ha añadido que este voto será público, ya que constará en el acta correspondiente que estará disponible en la página de Internet del organismo regulador, probablemente el próximo miércoles, después de la celebración del pleno ordinario del organismo regulador.

Nuclenor califica de «positiva» la decisión del CSN

Nuclenor, el titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), ha calificado de «positiva» la decisión adoptada por el Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de mostrarse favorable a que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo revoque parcialmente la orden de cierre de 29 de junio de 2012, para que éste pueda pedir un año de prórroga. Sin embargo, ha manifestado que ahora «espera la respuesta» del departamento que dirige José Manuel Soria.

Así, en un escueto comunicado, destaca que el organismo regulador ha analizado las condiciones de seguridad nuclear y protección radiológica de la central, tal y como le corresponde al CSN.

Nuclenor señala que el objetivo de la solicitud planteada es mantener la posibilidad de solicitar la renovación de la autorización de explotación vigente que permita continuar en un futuro con la operación de Santa María de Garoña.

«No obstante, Nuclenor permanece a la espera de la respuesta oficial del Ministerio de Industria, organismo al que se ha dirigido formalmente esta solicitud», subraya el titular que añade que, una vez conocida su decisión, se analizará el «nuevo escenario para la planta burgalesa».

Los trabajadores muestran «cierto optimismo»

Los trabajadores de la central nuclear burgalesa de Santa María de Garoña han mostrado «cierto optimismo» ante la posibilidad de que Nuclenor decida finalmente solicitar la prórroga en la actividad de la planta, tras conocerse este viernes la decisión favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

El portavoz del Comité de Empresa, Alberto César Gónzalez, ha reconocido que, aunque con «prudencia», la postura del CSN ha trasladado «algo de optimismo» a los empleados de la planta. «Lo hemos acogido como una buena noticia, pero con prudencia», ha aseverado.

En este sentido, ha recordado que, cuando todo estaba preparado para funcionar hasta 2019, «se decidió que la central no era viable» debido a las tasas aplicadas a las eléctricas y que, desde entonces, «todo ha sido un ir y venir», al que ya se han acostumbrado.

En relación al futuro inmediato de la central, ha explicado que en estos momentos «hay que esperar» a los siguientes pasos que puedan darse de cara a la continuidad, aunque ha confiado en que todo «se aclare», una vez que se conozcan las medidas del Gobierno de la nación para la estabilización del sistema energético.

El CSN un «simple negociado» al servicio de sus intereses políticos

El secretario federal de ordenación del Territorio y Sostenibilidad del PSOE, Hugo Morán, denunció que el Gobierno pretende que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) se convierta en «un simple negociado al servicio de sus intereses políticos».

Morán consideró que el CSN puede ver «pisoteada su independencia», debido a que el Ministerio de Industria se mostró partidario de prorrogar la vida útil de la planta si los expertos dan su visto bueno.

Por ello, aseguró que el Consejo de Seguridad Nuclear español «se enfrenta a un ataque sin precedentes a su solvencia». Para Morán, esto se debe a un «desesperado intento del Gobierno por salvar aquella imagen de Rajoy haciendo una promesa en plena campaña electoral en relación con algo tan sensible como es el funcionamiento de una central nuclear».

A su juicio, las dos últimas semanas se está viviendo una situación sin precedentes en ningún país con reactores nucleares en su mix de generación energética como en España, donde acusó al Gobierno de intentar forzar «hasta más allá de cualquier límite sensato las competencias de un organismo independiente que tiene en sus manos, quizás como ningún otro, la salvaguarda del interés general».

Por ello, consideró que el CSN se ha convertido en el «pimpampum» de una partida entre el Gobierno y las empresas eléctricas en el que se están dilucidando intereses políticos y económicos «por igual».

Finalmente, lamentó que esta circunstancia se dé en momentos en los que los organismos encargados de velar por la seguridad nuclear en todos los países se enfrentan al reto de ganar credibilidad ante los ciudadanos, «tras las escandalosas deficiencias y connivencias destapadas en Japón», tras el accidente en la central nuclear de Fukushima.

El Gobierno vasco muestra su rechazo porque es una central «obsoleta»

Gobierno vasco ha mostrado su rechazo a la continuidad de Garoña porque es una central «obsoleta» que carece de «vida útil», después de conocer la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear.

El Ejecutivo de Iñigo Urkullu ha mostrado su «rotunda» disconformidad con la decisión y ha reiterado su posicionamiento favorable al cierre, al tiempo que ha reclamado medidas compensatorias para los municipios vascos del ámbito de influencia de esta central.

En este sentido, la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, ha aludido a «motivos de obsolescencia y de seguridad» para rechazar la continuidad de su actividad.

Según ha indicado la consejera Tapia, dado que la central de Santa María de Garoña corresponde a la primera generación de centrales nucleares, «se trata de una central obsoleta en su concepción en relación con los diseños actuales para este tipo de instalaciones». Tapia ha añadido que a ello se suma «que la central con sus 43 años de explotación ha sobrepasado el umbral de su vida útil de funcionamiento».

Arantza Tapia ha afirmado que, en la actualidad, existe un parque de generación eléctrica «más moderno, seguro y competitivo», lo que supone que el funcionamiento autorizado por el Consejo de Seguridad Nuclear en Garoña «no aporta seguridad de suministro de electricidad ni eficiencia económica al sistema».

Por último, ha indicado que el Gobierno vasco reclamará ante el Ministerio de Industria que los municipios vascos sean reconocidos como «municipios de influencia de Garoña», de modo que se pongan en marcha por parte del Estado todas las políticas de reactivación de la zona de Garoña, «para que los efectos negativos que del cierre pudieran derivarse en la población tuvieran una compensación también en esa misma zona geográfica».

EH Bildu denuncia asegura que es «la peor noticia»

El parlamentario de EH Bildu Dani Maeztu ha asegurado que la concesión de un año de plazo para que la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), situada a unos 60 kilómetros de Vitoria, pueda renovar su licencia para operar es «la peor noticia que puede haber para el necesario cambio hacia un modelo energético basado en energías renovables».

«Una vez más, ha quedado claro que las decisiones sobre el sistema energético se toman ateniendo a intereses privados. Cualquier otra excusa que puedan utilizar en referencia a la concesión, tales como la necesidad de abastecimiento energético, son meras excusas», ha censurado.

En opinión de Maeztu, el objetivo final de estas decisiones es «asegurar mayores ganancias a las empresas que gestionan Garoña, asegurarles los beneficios económicas por encima de cualquier otro interés».

EH Bildu ha anunciado, además, que se adhiere a las movilizaciones que se producirán en los próximos días en contra de la decisión del CSN.

Greenpeace «reforzará» la denuncia ante la AN

Greenpeace ha anunciado que «reforzará» la denuncia en la Audiencia Nacional contra el Ministerio de Industria después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) haya dado el visto bueno a que Nuclenor pueda pedir una prórroga para Garoña en el plazo de un año.

Greenpeace ha explicado que incluirá «de manera inmediata esta vulneración del proceso reglamentario» establecido en el proceso de denuncia que mantiene abierto ante la Audiencia Nacional contra el Ministerio de Industria «hasta conseguir que se declare la nulidad» de la Orden de 3 de julio de 2012 que revocó el cierre de Garoña.

Al respecto, la organización ecologistas considera que la «decisión política» tomada por el CSN «afecta negativamente al rigor y a la profundidad necesarios para realizar las inspecciones», y a la evaluación de las modificaciones tanto del plan de cese de la explotación, como del nuevo proceso «inédito» abierto, como del plan de acción relativo a las pruebas de resistencia que tienen aprobado y en ejecución.

La organización ecologista considera que la solicitud de una compañía privada como Nuclenor, propiedad de Iberdrola y Endesa, en defensa de sus «intereses económicos» ha prevalecido «sobre la protección de la población y el medio ambiente».

«Si el ministro de Industria rectifica sus leyes al dictado de Iberdrola y Endesa, Greenpeace lo va a denunciar en los tribunales», ha declarado Mario Rodríguez, director Ejecutivo de Greenpeace.

«El CSN ha sido obligado por el Partido Popular para que el Gobierno tenga una coartada: les han obligado a renunciar a la independencia en la defensa de la seguridad nuclear«, ha aseverado.

Los próximos 11 y 12 de junio en Bruselas, durante la segunda conferencia que el Grupo de Reguladores de Seguridad Nuclear Europea (ENSREG) que se celebrará para valorar el seguimiento estas pruebas, la organización ecologista denunciará públicamente la violación del proceso de las pruebas de resistencia de las centrales nucleares y, en particular, los planes de acción nacionales y su aplicación.

«En Bruselas no se va a entender que España vulnere las pruebas de resistencia con Garoña. Desacreditar la seguridad nuclear es negativo para los que sabemos que son peligrosas y para los que creen que no», ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace.

«Tampoco van a entender que se defiendan los intereses privados por encima del interés público en materia nuclear», ha concluido.

Ecologistas en Acción lamenta la falta de independencia del CSN

Ecologistas en Acción ha lamentado la «falta de independencia» que denota la decisión del Consejo de Seguridad Nuclear. A su juicio, no había argumentos técnicos para esta decisión y se ha conseguido que la imagen del CSN quede «profundamente desacreditada» a nivel nacional e internacional.

Por ello, acusa al Ministerio de Industria, Energía y Turismo de haber hecho un «daño enorme» a la institución garante de la seguridad nuclear al forzarla a tomar una decisión «en tiempo ridículo».

Así, el portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, ha señalado que con esta cuestión se ve cómo el lobby nuclear «ha torcido el brazo de un gobierno democrático» y subraya que «no fue suficiente» con revocar la orden ministerial de 2009 «a medida de Nuclenor» sino que se ha tenido que introducir «esta enorme presión» sobre el regulador atómico para satisfacer los intereses de una empresa privada.

Por ello, Castejón se cuestiona qué se estará egociando entre los co-titulares de Nuclenor (ENDESA e Iberdrola) y el Gobierno para dar «tan lamentable espectáculo».

A su juicio, la presión de un informe en tan poco tiempo, abre la puerta a que los técnicos se vean obligados a estudiar la seguridad de una instalación nuclear en siete días naturales o cinco laborales, lo que contraviene las recomendaciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que consideran necesarios varios meses para la realización de estos informes.

Por ello, insiste en que esto hace «mucho daño» a la imagen del CSN porque los reguladores europeos estaban pendientes de los sucesos españoles.

Además, apunta que ahora se abren varias incógnitas sobre el estado de seguridad de la central durante este tiempo y considera que la autorización para permanecer en parada fría es «inédita y marca un peligroso precedente a nivel mundial».

En este sentido, Castejón recuerda que en su informe de 2009, el CSN se mostró a favor de una autorización hasta 2019 condicionada a la realización de una serie importante de reparaciones en 2013, como el cambio de cientos de metros de trenes de cables que sirven para monitorizar los parámetros de la central.

Respecto a la votación, el representante de Ecologistas en Acción ha subrayado que la decisión, finalmente, ha sido por votación no unánime y que ha sido necesario el voto de calidad del presidente para inclinar la balanza. A su juicio, esto demuestra que no había argumentos técnicos de suficiente peso para dar la autorización, lo que lleva a pensar que es una «decisión política». De este modo, considera que los técnicos del CSN, «que han resultado ejemplares en los últimos tiempos, no se merecen que se les coloque en esta situación».

El CSN retoma las deliberaciones para tomar una decisión sobre la petición de prórroga para Garoña

Esta es la tercera vez, en menos de una semana, que se reúnen los consejeros del CSN para evaluar la petición de Nuclenor, la sociedad propietaria de Garoña, participada por Endesa e Iberdrola.

Según las fuentes del CSN, en principio está previsto que la votación tenga lugar durante el día de hoy. Actualmente el pleno del CSN está compuesto por cinco miembros: dos del PSOE: Rosario Velasco y Cristina Narbona; Antonio Gurguí de CIU y Fernando Castelló y Fernando Martí (presidente del CSN), ambos del PP.

La reunión de ayer, que se prolongó durante cinco horas, se convocó después de que el Pleno extraordinario del pasado día 20, lunes, no lograra ningún acuerdo y tampoco se lograra en el pleno que tuvo lugar el pasado miércoles.

El pasado día 16, el Ministerio de Industria solicitó al CSN que se pronunciara antes del 1 de junio para valorar si la empresa puede prorrogar su actividad durante un año, periodo en el que Nuclenor no pretende producir electricidad.

En diciembre de 2012, Garoña se desacopló de la red eléctrica para transferir su combustible gastado a la piscina de almacenamiento, una decisión que adoptó -dijo- por su desacuerdo con las nuevas tasas contenidas en la Ley de Medidas Fiscales para la sostenibilidad energética.

Los impuestos que gravan el combustible gastado y los residuos radiactivos entraron en vigor el pasado 1 de enero.

Nuclenor ha preguntado a Hacienda si dichas tasas tienen o no carácter retroactivo. A ese respecto, la Dirección General de Tributos ha informado que la respuesta puede demorarse entre tres y cinco meses.

El presidente de la patronal de las grandes eléctricas (Unesa), Eduardo Montes, ha dicho que «siempre y cuando una central (Garoña) sea necesaria para el sistema y opere en condiciones de rentabilidad puede seguir».

El Comité Asesor del CSN celebra su quinta reunión sin hablar de Garoña porque es «un tema sub judice«

Según explicó el portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, que es miembro del comité, los ecologistas han tratado de hablar sobre la cuestión de Garoña pero el presidente del organismo, Fernando Marti, ha manifestado que no se podía hablar del tema porque estaba sub judice .

Esto significa que está pendiente de la decisión del Pleno del Consejo, convocado para resolver si es favorable a que el titular de la planta, Nuclenor, pueda presentar una solicitud de renovación de su licencia en el plazo de un año, mientras se mantiene un año sin producir electricidad. En la actualidad, la licencia de explotación de Garoña finaliza el próximo 6 de julio.

En todo caso, según Castejón, ha dicho que ha expuesto «con preocupación» lo que él opinaba de la cuestión y que ha tratado de reforzar la independencia del Consejo. A este respecto, ha valorado que el organismo regulador se ha comprometido a informar al comité asesor en cuanto concluya este proceso que se está dirimiendo, sin esperar a la próxima cita, prevista para el mes de octubre.

Concretamente, en el orden del día, además de la aprobación del acta de la reunión del 4 de octubre de 2012, figuraba la información de algunos miembros del comité, por ejemplo la secretaria, motivo por el que la cita se ha retrasado un mes con respecto a la fecha inicial, prevista para el mes de abril.

Por su parte, la responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, ha dicho que han manifestado la inquietud de la ONG respecto a Garoña. En este sentido, ha destacado que el organismo regulador ha sido «independiente» y por eso «no puede ni debe decir nada» por que la opinión del comité podría «significar influencia».

«Hay una posición común del apoyo desde todos los ámbitos y en distinas razones a la institución para que siga manteniendo su independencia. No hay más que percepciones humanas del momento que estamos viviendo», ha agregado respecto a este tema, al tiempo que ha dicho que el CSN está «obligados por ley» a no pronunciarse.

El CSN informa al Comité Asesor sobre los planes de emergencia en centrales y el simulacro de emergencia en Almaraz

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha informado en el Comité Asesor para la información y participación pública sobre las novedades en la reciente aprobación del Plan Nacional sobre mejoras de seguridad relacionadas con las pruebas de resistencia realizadas en las centrales nucleares españolas tras el accidente en la planta japonesa de Fukushima Dai-chi.

Así, según ha señalado el organismo regulador, también ha informado sobre el proceso de revisión que está en curso de los planes de emergencia nuclear y sobre la planificación del simulacro de emergencia exterior que se realizará el próximo otoño en la central nuclear de Almaraz (Cáceres).

Además, en el comité asesor se ha informado sobre el resultado de la actividad en el ámbito de la información y comunicación y se han expuesto las actuaciones realizadas en respuesta a las cuatro recomendaciones realizadas por el citado comité en 2012.

Concretamente, se habían realizado recomendaciones respeto a la divulgación de información sobre la evolución y normalización de la situación radiológica en la zona de Palomares (Almería), el proceso de revisión de los planes de emergencia nuclear, la difusión de los resultados y mejoras de seguridad derivadas de las pruebas de resistencia realizadas a las centrales nucleares españolas, así como la realización de estudios para identificar las expectativas de los grupos de interés sobre la labor del organismo regulador.

El Comité Asesor está integrado por representantes de administraciones públicas de carácter estatal, autonómico y local, de la sociedad civil, de los sindicatos y de las empresas reguladas por el CSN.

La de este jueves ha sido la quinta reunión desde su creación en 2011. Se trata de la primera cita tras la renovación de los miembros del CSN finales de 2012. Por ello, se ha presentado la nueva composición del Consejo y el nuevo equipo directivo nombrado en abril de 2013, así como los cambios en la composición de los miembros del Comité, representantes de las administraciones públicas, que se han producido desde la pasada reunión. La próxima reunión tendrá lugar, de manera tentativa, el día 24 de octubre de 2013.

Toxo exigirá al Gobierno una explicación técnica si mantiene abierta Garoña

El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, ha exigido al Gobierno que aporte una explicación técnica en el caso de que permita mantener abierta la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos.

Así lo ha afirmado a los medios de comunicación en una rueda de prensa en Zaragoza, preguntado por la decisión de UGT de apostar por la continuidad de la central, después de que Nuclenor, la empresa titular, haya solicitado al Ministerio de Industria disponer de más tiempo para renovar su licencia.

Al respecto, ha afirmado que CC.OO. presentará una opinión «definitiva» sobre esta cuestión, cuando el Gobierno adopte los elementos técnicos que aconsejen el mantenimiento de dicha central.

De todas formas, ha precisado que esta organización sindical ha reclamado en numerosas ocasiones la apertura de un «debate integral» sobre el modelo energético de país, ya que no se puede «andar como el péndulo, atendiendo a los chantajes de un determinado colectivo».

«Tenemos un problema, ya que se habla de un déficit tarifario de 28.000 millones de euros, que acaba pagando el conjunto de la sociedad y de unos precios de la electricidad que debilitan la capacidad competitiva de nuestro país, que gravan a las familias«, ha concluido.

PSE pide al Parlamento vasco que exija al Gobierno el rechazo de la prórroga y proceda al «cierre inmediato» de Garoña

El PSE-EE de Álava ha pedido al Parlamento vasco que exija al Ministerio de Industria que rechace la propuesta de Nuclenor para mantener abierta la Central Nuclear de Santa María de Garoña y proceda al «cierre inmediato» de la central, «respetando así la decisión mayoritaria de la sociedad alavesa y de sus instituciones».

En un comunicado, los socialistas han hecho referencia a la solicitud de Nuclenor para mantener la continuidad de la Central Nuclear de Santa María de Garoña, para reiterar su «deseo» de que se lleve a cabo el «cese definitivo» de la explotación de la central nuclear previsto para el próximo 6 de julio.

Por este motivo, y a través de varias iniciativas en el Ayuntamiento de Vitoria, en las Juntas Generales de Álava y en el Parlamento vasco, el PSE ha exigido al Ministerio de Industria que rechace la solicitud de Nuclenor y proceda al cierre inmediato de la central, «respetando así la decisión mayoritaria de la sociedad alavesa y de sus instituciones, que se han pronunciado con claridad en diversas ocasiones en contra de la continuidad de la central y a favor de su cierre definitivo».

Finalmente, ha expresado su apoyo a todas las iniciativas ciudadanas encaminadas al cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña y ha manifestado que espera encontrar ese mismo apoyo por parte de las instituciones alavesas y del Gobierno vasco.

Ezker Anitza-IU critica la actitud «tibia» del Gobierno vasco con Garoña y pide que exija su cierre

Ezker Anitza-IU ha criticado la «actitud tibia» del Gobierno vasco ante la posible prórroga de la Central Nuclear de Santa María de Garoña y ha pedido al Ejecutivo del PNV que «cierre dudas plantando cara a Garoña, exigiendo su cierre, sin las posiciones ambiguas que viene mostrando hasta el momento».

En un comunicado, ha formación ha reiterado su exigencia para que la Central Nuclear de Garoña sea cerrada y desmantelada «sin más aplazamientos y de una forma segura».

Tras recordar que el CSN está compuesto por dos miembros del PP, dos del PSOE y uno de CIU, la coordinadora de Ezker Anitza-IU, Isabel Salud, ha destacado que la «llave» de la decisión queda en el representante de esta última formación.

«Siendo sobradamente conocidas las buenas relaciones entre CIU y el PNV, resultan más sorprendente, aún, la actitud tibia del Gobierno vasco ante una decisión que afecta gravemente a la seguridad de la ciudadanía vasca», ha destacado.

Por ello, se ha preguntado si hay «intereses inconfesables» por parte del PNV acerca de la posible prórroga de la central de Garoña, y ha pedido al Gobierno vasco que «cierre dudas plantando cara a Garoña, exigiendo su cierre sin las posiciones ambiguas y de cara a la galería, que viene mostrando hasta el momento».

Para Salud, la actitud del PNV resulta «inquietante» y ha destacado las últimas declaraciones de la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno vasco, Arantza Tapia, reclamando «garantías», en caso de que se prorrogue la central.

«¿Nos van a ofrecer las mismas garantías que a los ciudadanos de Fukushima?», se ha preguntado la coordinadora de Ezker Anitza que ha recordado que la «tristemente célebre» central japonesa es considerada la «hermana gemela» de la central de Garoña, «tal y como se jactaban los propios responsables de Garoña antes de que Fukushima entrara en desgracia».

Por otro lado, ha calificado de «vergonzosa» la actitud de diversos miembros del PP vasco, como el diputado general de Álava, Javier de Andrés, «a quien le preocupa más la incertidumbre que se genera por el aplazamiento de la decisión, que el que se ponga en riesgo la salud y la vida de miles de ciudadanos ampliando el periodo de funcionamiento de esta central».

«Resulta evidente que lo que al señor de Andrés le preocupa es que el Gobierno de España no se pliegue, una vez más, a los intereses de las compañías eléctricas», ha indicado.

Finalmente, ha manifestado que «resulta escandaloso que tras haber comunicado su intención de cerrar Garoña, Nuclenor esté exigiendo al Gobierno una nueva prórroga creando un grave, aunque no nuevo, precedente de cesión del gobierno a intereses particulares en contra del interés general».

Diputado general de Álava pedirá explicaciones a Industria si se concede la prórroga a la central de Garoña (Burgos)

El diputado general de Álava, Javier de Andrés, pedirá explicaciones al ministro de Industria, José Manuel Soria, si finalmente el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y el Ministerio conceden la prórroga de un año para la central nuclear de Garoña, situada en Burgos.

En el transcurso de una Comisión de Régimen Foral y Promoción Económica en las Juntas Generales, el diputado alavés ha abogado por la no concesión de la autorización de prórroga y, en caso de que se conceda, ha afirmado que pedirá explicaciones a Soria para que informe respecto a las «razones que han motivado este cambio» en el Ministerio.

EH Bildu propone que las Juntas de Álava «reprueben la actitud irresponsable» del Gobierno

EH Bildu ha registrado en las Juntas Generales de Álava una declaración institucional en la plantean la denuncia y reprobación de la «actitud irresponsable» del Gobierno al considerar que con la posible continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña, se ha «plegado» a las «presiones e intereses» de las eléctricas, lo que ha supuesto una «ofensa» a las reiteradas exigencias de la sociedad alavesa a favor del cierre de la central.

La coalición ha informado de que ha presentado esta declaración institucional para que se debata su posible aprobación en el tradicional pleno de Tierras Esparsas que se celebrará este domingo en la localidad de Samaniego.

En el texto presentado al presidente de las Juntas Generales de Álava, EH Bildu propone que la Cámara foral exija al Gobierno y a todas las administraciones implicadas que cumplan con la fecha del 6 de julio de 2013 para que el cierre de la planta de Garoña se convierta en «definitivo e irreversible», y pueda así iniciarse «sin dilación» el proceso de desmantelamiento, «garantizando en todo momento la seguridad y la transparencia en el mismo».

Además, plantea que las Juntas Generales «denuncien y reprueben la irresponsable actitud» del Gobierno central que, «plegándose a las presiones e intereses de las empresas eléctricas» propietarias de Garoña, ha accedido a tramitar una petición de prorroga «por encima del procedimiento y de la orden de cierre definitivo» de la misma.

«Esta oscura maniobra del Gobierno español supone una ofensa a las reiteradas exigencias de la sociedad alavesa en pos del cierre definitivo de Garoña, así como una falta de respeto a todas las instituciones alavesas que durante décadas han exigido su clausura», señalan en la iniciativa.

Por ello, apunta, las Juntas Generales exigirán a la Diputación Foral de Álava que «repruebe de forma oficial» las decisiones del Gobierno central tendentes a la prórroga de la Central Nuclear de Garoña.

Asimismo, comparten la preocupación expresada por diversos sectores y agentes sociales de Álava ante la posibilidad de que se admita la prorroga y denuncian el «grave riesgo» que ello puede suponer para Álava, y en especial para los pueblos más afectados por su cercanía a central.

La coalición también plantea que las Juntas Generales, como máximo órgano de representación del Territorio Histórico, se muestren dispuestas a liderar la respuesta, tanto institucional como social, frente al Gobierno y exigen la Diputación Foral alavesa «una implicación absoluta y efectiva en defensa de los intereses de Álava frente a quienes ponen en peligro el futuro del Territorio Histórico».

Finalmente, la propuesta de declaración institucional expresa su reconocimiento a todas las personas, agentes sociales y entidades locales que a lo largo de los últimos años han trabajado por el cierre de la central nuclear de Garoña sumándose a sus reivindicaciones y convocatorias y comprometiéndose a trabajar en común con todas ellas para lograr el cierre «definitivo e irreversible».

La nuclear de Ascó II se conecta a la red eléctrica tras 47 días de parada por recarga de combustible

Según informó la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (ANAV), más de mil profesionales con formación específica se sumaron al personal habitual de la instalación durante los días de la parada para poder acometer en plazo todas las tareas planificadas.

Durante la parada se ejecutaron las más de 10.400 órdenes de trabajo programadas, un 76% de las cuales corresponden a tareas de mantenimiento preventivo e «inspecciones relevantes dirigidas a la mejora de la fiabilidad de los componentes y a garantizar la operación segura y a largo plazo».

Entre estas actividades, además de la sustitución de 64 de los 157 elementos combustibles que han de permitir otro ciclo completo de generación de energía, destacó el cambio del ordenador central de la planta por uno tecnológicamente más avanzado, bautizado como Ovation.

Otra modificación significativa fue la sustitución de los recalentadores separadores de humedad (MSR) que protegen y mejoran la eficiencia de la turbina de baja presión, además de ampliar su rendimiento.

También se completó la instalación del control digital de los calentadores, lo que supone la digitalización de todos los niveles de agua de los tanques y calentadores del sistema secundario de la central.

Además, se llevaron a cabo distintos trabajos para dar cumplimiento a las instrucciones técnicas complementarias emitidas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) como resultado de las pruebas de resistencia llevadas a cabo en la central.

El director de Central, Manel Campoy, valoró muy positivamente la ejecución de la 21 recarga, teniendo en cuenta que «se ha llevado a cabo en plazo, pese a acumular diversas actividades de gran envergadura que la hacían especialmente compleja».

Campoy explicó que los trabajos de recarga se hayan llevado a cabo de manera simultánea con los de carga en el nuevo Almacén Temporal Individualizado (ATI) de los primeros dos contenedores de elementos combustibles, procedentes de la unidad I.

«La planta ha superado con éxito dos retos considerables e independientes, además de la operación a potencia de Ascó I», añadió, y destacó la planificación y el compromiso profesional de todos los empleados.