El Gobierno japonés y TEPCO aceleran el desmantelamiento de dos reactores de Fukushima-1

De acuerdo con la nueva ‘hoja de ruta’ -recogida por la televisión pública NHK-, las tareas para desmantelar los reactores uno y dos comenzarán en la primera mitad de los años fiscales 2022 y 2024, respectivamente.

En cuanto a los demás reactores de Fukushima-1, el Gobierno y TEPCO han acordado que, tal y como estaba previsto, el desmantelamiento del reactor tres comience en la segunda mitad del año fiscal 2021, mientras que el cuatro sigue sin fecha, debido a su mal estado.

A lo largo de estos dos años, se han trazado varios planes para el desmantelamiento de los reactores de Fukushima-1. El más ambicioso de todos ellos preveía el del uno y el dos para la primera mitad del año fiscal 2020.

La volatilidad de estos planes se debe, sobre todo, a que dependen de la estabilidad de los reactores, que cambia a medida que TEPCO implementa nuevas tecnologías para reducir los niveles de radiactividad.

El nuevo calendario es fruto de las recomendaciones formuladas por el Ministerio de Industria y la Agencia de Seguridad Nuclear. El Gobierno lo aprobará de forma definitiva a final de este mes, después de escuchar a las autoridades locales.

El 11 de marzo de 2011, un terremoto y un tsunami arrasaron la costa de la prefectura japonesa de Fukushima (noreste), dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

Ello provocó la liberación de una gran cantidad de partículas radiactivas a la atmósfera. Desde entonces, operadores de TEPCO -que gestiona Fukushima-1- tratan de enfriar la central nuclear bombeando agua hacia sus seis reactores.

La gran cantidad necesaria para devolver a Fukushima-1 a niveles seguros de radiactividad ha obligado a construir tanques subterráneos para almacenar el agua contaminada, pero en los últimos meses se han producido varias filtraciones.

El accidente de Fukushima aumentó cien veces el estroncio radiactivo en la costa de Japón

El accidente de marzo de 2011 en la central nuclear de Fukushima hizo aumentar casi cien veces por encima de los niveles previos la presencia de estroncio radiactivo en la costa este de Japón, según un estudio realizado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (Icta) y de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Según los datos recogidos sobre el terreno, la presencia del estroncio 90 de fondo era de 1,2 becquerelios por metro cúbico antes del tsunami que provocó el colapso de la nuclear, mientras que las concentraciones posteriores alcanzaron los 85 becquerelios, ha informado este martes la UAB en un comunicado.

Asimismo, la presencia del estroncio 89, que tiene un periodo de semidesintegración de 50 días, llegó a alcanzar los 265 becquerelios por metro cúbico, lo que los científicos consideran una «prueba evidente» de que en los tres meses posteriores al accidente se vertieron al Oceáno Pacífico entre 90 y 900 terabecquerelios de estroncio 90.

Los científicos comprobaron que las concentraciones más elevadas de este elemento se encontraron a 130 kilómetros de la costa, al norte de la corriente de Kuroshio, una barrera natural que impidió que el material radiactivo se transportara hacia latitudes más bajas.

En términos globales, el vertido entre marzo y junio de 2011 supuso un incremento de radioisótopos en los océanos de menos de un 1%, reconocen los investigadores, aunque también apuntan que el impacto en la zona de estudio fue «muy evidente» y demuestra la necesidad de continuar analizando el sector para evaluar posibles consecuencias en la fauna y la flora costeras.

«Después de junio de 2011 se han producido otros vertidos importantes de estroncio procedentes de Fukushima que no se han determinado con precisión», ha indicado el investigador del Icta y coordinador del trabajo, Pere Masqué.

Los científicos consideran que tras el accidente sí se realizaron seguimientos exhaustivos de la presencia en el medio marino de yodo y cesio, pero no de estroncio, por lo que destacan que su investigación suple una carencia que existía hasta la fecha.

El trabajo «sirve como punto de partida para otros estudios en marcha actualmente», ya que la presencia de radioisótopos se mantendrá durante décadas y ello permitirá que se utilicen como herramienta para trazar la dinámica de las corrientes marinas del Pacífico Norte.

El Gobierno japonés y TEPCO aceleran el desmantelamiento de dos reactores de Fukushima-1

De acuerdo con la nueva ‘hoja de ruta’ -recogida por la televisión pública NHK-, las tareas para desmantelar los reactores uno y dos comenzarán en la primera mitad de los años fiscales 2022 y 2024, respectivamente.

En cuanto a los demás reactores de Fukushima-1, el Gobierno y TEPCO han acordado que, tal y como estaba previsto, el desmantelamiento del reactor tres comience en la segunda mitad del año fiscal 2021, mientras que el cuatro sigue sin fecha, debido a su mal estado.

A lo largo de estos dos años, se han trazado varios planes para el desmantelamiento de los reactores de Fukushima-1. El más ambicioso de todos ellos preveía el del uno y el dos para la primera mitad del año fiscal 2020.

La volatilidad de estos planes se debe, sobre todo, a que dependen de la estabilidad de los reactores, que cambia a medida que TEPCO implementa nuevas tecnologías para reducir los niveles de radiactividad.

El nuevo calendario es fruto de las recomendaciones formuladas por el Ministerio de Industria y la Agencia de Seguridad Nuclear. El Gobierno lo aprobará de forma definitiva a final de este mes, después de escuchar a las autoridades locales.

El 11 de marzo de 2011, un terremoto y un tsunami arrasaron la costa de la prefectura japonesa de Fukushima (noreste), dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

Ello provocó la liberación de una gran cantidad de partículas radiactivas a la atmósfera. Desde entonces, operadores de TEPCO -que gestiona Fukushima-1- tratan de enfriar la central nuclear bombeando agua hacia sus seis reactores.

La gran cantidad necesaria para devolver a Fukushima-1 a niveles seguros de radiactividad ha obligado a construir tanques subterráneos para almacenar el agua contaminada, pero en los últimos meses se han producido varias filtraciones.

El accidente de Fukushima aumentó cien veces el estroncio radiactivo en la costa de Japón

El accidente de marzo de 2011 en la central nuclear de Fukushima hizo aumentar casi cien veces por encima de los niveles previos la presencia de estroncio radiactivo en la costa este de Japón, según un estudio realizado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (Icta) y de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Según los datos recogidos sobre el terreno, la presencia del estroncio 90 de fondo era de 1,2 becquerelios por metro cúbico antes del tsunami que provocó el colapso de la nuclear, mientras que las concentraciones posteriores alcanzaron los 85 becquerelios, ha informado este martes la UAB en un comunicado.

Asimismo, la presencia del estroncio 89, que tiene un periodo de semidesintegración de 50 días, llegó a alcanzar los 265 becquerelios por metro cúbico, lo que los científicos consideran una «prueba evidente» de que en los tres meses posteriores al accidente se vertieron al Oceáno Pacífico entre 90 y 900 terabecquerelios de estroncio 90.

Los científicos comprobaron que las concentraciones más elevadas de este elemento se encontraron a 130 kilómetros de la costa, al norte de la corriente de Kuroshio, una barrera natural que impidió que el material radiactivo se transportara hacia latitudes más bajas.

En términos globales, el vertido entre marzo y junio de 2011 supuso un incremento de radioisótopos en los océanos de menos de un 1%, reconocen los investigadores, aunque también apuntan que el impacto en la zona de estudio fue «muy evidente» y demuestra la necesidad de continuar analizando el sector para evaluar posibles consecuencias en la fauna y la flora costeras.

«Después de junio de 2011 se han producido otros vertidos importantes de estroncio procedentes de Fukushima que no se han determinado con precisión», ha indicado el investigador del Icta y coordinador del trabajo, Pere Masqué.

Los científicos consideran que tras el accidente sí se realizaron seguimientos exhaustivos de la presencia en el medio marino de yodo y cesio, pero no de estroncio, por lo que destacan que su investigación suple una carencia que existía hasta la fecha.

El trabajo «sirve como punto de partida para otros estudios en marcha actualmente», ya que la presencia de radioisótopos se mantendrá durante décadas y ello permitirá que se utilicen como herramienta para trazar la dinámica de las corrientes marinas del Pacífico Norte.

El Gobierno japonés y TEPCO aceleran el desmantelamiento de dos reactores de Fukushima-1

De acuerdo con la nueva ‘hoja de ruta’ -recogida por la televisión pública NHK-, las tareas para desmantelar los reactores uno y dos comenzarán en la primera mitad de los años fiscales 2022 y 2024, respectivamente.

En cuanto a los demás reactores de Fukushima-1, el Gobierno y TEPCO han acordado que, tal y como estaba previsto, el desmantelamiento del reactor tres comience en la segunda mitad del año fiscal 2021, mientras que el cuatro sigue sin fecha, debido a su mal estado.

A lo largo de estos dos años, se han trazado varios planes para el desmantelamiento de los reactores de Fukushima-1. El más ambicioso de todos ellos preveía el del uno y el dos para la primera mitad del año fiscal 2020.

La volatilidad de estos planes se debe, sobre todo, a que dependen de la estabilidad de los reactores, que cambia a medida que TEPCO implementa nuevas tecnologías para reducir los niveles de radiactividad.

El nuevo calendario es fruto de las recomendaciones formuladas por el Ministerio de Industria y la Agencia de Seguridad Nuclear. El Gobierno lo aprobará de forma definitiva a final de este mes, después de escuchar a las autoridades locales.

El 11 de marzo de 2011, un terremoto y un tsunami arrasaron la costa de la prefectura japonesa de Fukushima (noreste), dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima-1 estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

Ello provocó la liberación de una gran cantidad de partículas radiactivas a la atmósfera. Desde entonces, operadores de TEPCO -que gestiona Fukushima-1- tratan de enfriar la central nuclear bombeando agua hacia sus seis reactores.

La gran cantidad necesaria para devolver a Fukushima-1 a niveles seguros de radiactividad ha obligado a construir tanques subterráneos para almacenar el agua contaminada, pero en los últimos meses se han producido varias filtraciones.

El accidente de Fukushima aumentó cien veces el estroncio radiactivo en la costa de Japón

El accidente de marzo de 2011 en la central nuclear de Fukushima hizo aumentar casi cien veces por encima de los niveles previos la presencia de estroncio radiactivo en la costa este de Japón, según un estudio realizado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (Icta) y de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Según los datos recogidos sobre el terreno, la presencia del estroncio 90 de fondo era de 1,2 becquerelios por metro cúbico antes del tsunami que provocó el colapso de la nuclear, mientras que las concentraciones posteriores alcanzaron los 85 becquerelios, ha informado este martes la UAB en un comunicado.

Asimismo, la presencia del estroncio 89, que tiene un periodo de semidesintegración de 50 días, llegó a alcanzar los 265 becquerelios por metro cúbico, lo que los científicos consideran una «prueba evidente» de que en los tres meses posteriores al accidente se vertieron al Oceáno Pacífico entre 90 y 900 terabecquerelios de estroncio 90.

Los científicos comprobaron que las concentraciones más elevadas de este elemento se encontraron a 130 kilómetros de la costa, al norte de la corriente de Kuroshio, una barrera natural que impidió que el material radiactivo se transportara hacia latitudes más bajas.

En términos globales, el vertido entre marzo y junio de 2011 supuso un incremento de radioisótopos en los océanos de menos de un 1%, reconocen los investigadores, aunque también apuntan que el impacto en la zona de estudio fue «muy evidente» y demuestra la necesidad de continuar analizando el sector para evaluar posibles consecuencias en la fauna y la flora costeras.

«Después de junio de 2011 se han producido otros vertidos importantes de estroncio procedentes de Fukushima que no se han determinado con precisión», ha indicado el investigador del Icta y coordinador del trabajo, Pere Masqué.

Los científicos consideran que tras el accidente sí se realizaron seguimientos exhaustivos de la presencia en el medio marino de yodo y cesio, pero no de estroncio, por lo que destacan que su investigación suple una carencia que existía hasta la fecha.

El trabajo «sirve como punto de partida para otros estudios en marcha actualmente», ya que la presencia de radioisótopos se mantendrá durante décadas y ello permitirá que se utilicen como herramienta para trazar la dinámica de las corrientes marinas del Pacífico Norte.

La central nuclear de Ascó II vuelve a conectarse a la red

Ascó II tuvo que hacer una parada automática después de que, durante la realización de una prueba de mantenimiento eléctrico en los interruptores principales de salida desde la central hacia el parque eléctrico, se produjera la apertura de dichos interruptores.

Según informó el titular de la central, propietaria de Endesa e Iberdrola, al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), durante la prueba se produjo la apertura de dichos interruptores, cuando esta prueba, que se realiza para comprobar la continuidad del circuito, no debía abrirlos.

En consecuencia, se produjo la parada automática de la turbina, y al estar la planta operando por encima del 34% de potencia, se activó a su vez la parada automática del reactor.

El titular continúa investigando la causa de la apertura de los interruptores que motivó la parada de la central.

El suceso, según el CSN, no tuvo impacto en los trabajadores, el público ni en el medio ambiente, y «preliminarmente» se clasificó con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

La central nuclear de Ascó II vuelve a conectarse a la red

Ascó II tuvo que hacer una parada automática después de que, durante la realización de una prueba de mantenimiento eléctrico en los interruptores principales de salida desde la central hacia el parque eléctrico, se produjera la apertura de dichos interruptores.

Según informó el titular de la central, propietaria de Endesa e Iberdrola, al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), durante la prueba se produjo la apertura de dichos interruptores, cuando esta prueba, que se realiza para comprobar la continuidad del circuito, no debía abrirlos.

En consecuencia, se produjo la parada automática de la turbina, y al estar la planta operando por encima del 34% de potencia, se activó a su vez la parada automática del reactor.

El titular continúa investigando la causa de la apertura de los interruptores que motivó la parada de la central.

El suceso, según el CSN, no tuvo impacto en los trabajadores, el público ni en el medio ambiente, y «preliminarmente» se clasificó con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

La central nuclear de Ascó II vuelve a conectarse a la red

Ascó II tuvo que hacer una parada automática después de que, durante la realización de una prueba de mantenimiento eléctrico en los interruptores principales de salida desde la central hacia el parque eléctrico, se produjera la apertura de dichos interruptores.

Según informó el titular de la central, propietaria de Endesa e Iberdrola, al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), durante la prueba se produjo la apertura de dichos interruptores, cuando esta prueba, que se realiza para comprobar la continuidad del circuito, no debía abrirlos.

En consecuencia, se produjo la parada automática de la turbina, y al estar la planta operando por encima del 34% de potencia, se activó a su vez la parada automática del reactor.

El titular continúa investigando la causa de la apertura de los interruptores que motivó la parada de la central.

El suceso, según el CSN, no tuvo impacto en los trabajadores, el público ni en el medio ambiente, y «preliminarmente» se clasificó con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

El alcalde de Vitoria vota a favor del cierre inmediato de Garoña en contra del criterio del Grupo Popular

La petición del Parlamento vasco ha salido adelante con el apoyo de PNV, EH Bildu y PSE, y con la oposición del PP y UPyD. Sin embargo, el alcalde de Vitoria ha votado a favor del texto, en contra del criterio de su grupo parlamentario.

En declaraciones a los medios de comunicación tras la votación, Maroto ha explicado que ha comunicado previamente en su grupo su decisión de votar a favor de la iniciativa con el objetivo de mantener una «posición coherente», ya que cree que «si uno piensa una cosa, debe mantenerla en cualquier foro».

«Mi posición es a favor del cierre de la central Nuclear de Santa María de Garoña y eso lo defenderé aquí, en el ayuntamiento, en la calle, y donde me toque», ha zanjado antes de asegurar que desconoce las consecuencias de este voto en el seno de la formación.

El pleno del Parlamento vasco ha exigido al Gobierno central que no facilite a Nuclenor una nueva fecha para solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, y proceda al «cese inmediato» de la actividad y que se inicien los trabajos del desmantelamiento de la infraestructura nuclear para la fecha prevista el próximo 6 de julio.

El texto reitera los pronunciamientos de la Cámara vasca en contra de la continuidad de la central nuclear y pide al Gobierno vasco un pronunciamiento en este mismo sentido. Además, comparte la preocupación expresada por diferentes agentes locales en relación con la prórroga y denuncia el «claro riesgo» que supone para el País Vasco y por proximidad, a los pueblos de Álava, expresando su apoyo a las iniciativas ciudadanas encaminadas al cierre definitivo de la central.

Por otro lado, pide al Gobierno central que haga partícipes a los ayuntamientos vascos afectados por la proximidad de la central, de las ventajas del Plan de Dinamización Económica y Medidas de empleo aprobado por el Consejo de Ministros en 2009 y de cualquier otro plan de ayuda que se aprobara para beneficiar a los municipios cercanos ante un cierre definitivo de la central nuclear.

Por otro lado, el parlamentario del PP Carmelo Barrio ha criticado la «posición injustificable» de PSE y PNV y cree que «el único objetivo de este debate tramposo es arremeter contra el PP». «Garoña les importa muy poco», ha asegurado.

Tras defender que las posiciones tanto del Gobierno central como de Nuclenor están «perfectamente justificadas», ha recordado que Garoña está parada desde el pasado 16 de diciembre del año 2012 y que la central «trabaja por su cierre», asegurando que cualquier decisión que se deba hacer sobre esta cuestión «se hará sobre criterios técnicos, de seguridad y viabilidad que imponga el CSN y las agencias internacionales de energía nuclear».

El parlamentario del PSE Txarli Prieto ha acusado al Gobierno central del PP de intentar «llevarnos al pasado» y de utilizar su mayoría absoluta para ayudar a Nuclenor a seguir con la actividad de la central, tomando decisiones «contradictorias y oscuras». «Volvemos a estar en la amenaza de la prórroga porque el PP urgió al CSN a continuar con su explotación», ha criticado.

Asimismo, ha considerado que se trata de un «escándalo político, con riesgo de gravísimas consecuencias para la ciudadanía por el empecinamiento ideológico nuclear del PP y supuesto botín de beneficios para Nuclenor si se atendieran todas sus exigencias» y ha acusado al Gobierno central de «instrumentalizar» al CSN «a favor de intereses económicos de dos empresas eléctricas y en detrimento de la seguridad nuclear y radiológica».

El parlamentario del PNV Juan Carlos Ramírez-Escudero ha acusado al PP de dar un «balón de oxígeno» a Nuclenor para alargar la vida de Garoña «en contra de lo que pide la sociedad» y ha criticado que en anteriores debates el alcalde de Vitoria se ausentara del pleno de la Cámara. «Había mucha gente en este país que pensábamos que podría haber algún tipo de negociación oscura entre PP y Nuclenor para evitar el cierre del 6 de julio», ha insistido.

Para el PNV, se trata de un debate sobre seguridad de los vecinos que viven en los alrededores de la central y ha rechazado que el tema sea la política nuclear sino que ha enmarcado el asunto en la propia central nuclear de Garoña. «No pedimos al Gobierno que no haya centrales sino que se cierre una central muy cercana, peligrosa y ya amortizada», ha defendido.

El parlamentario de EH Bildu Dani Maeztu ha recordado las informaciones que revelan una subida de los beneficios económicos de las empresas eléctricas a pesar de la bajada de la demanda, para criticar a continuación «los oligopolios» formados por las eléctricas en los que enmarca la actual situación de Garoña. «Las empresas dueñas de Garoña son Endesa e Iberdrola, quienes toman las decisiones en torno al sistema eléctrico», ha insistido.

Maeztu ha insistido en que «la única lógica de estas empresas privadas es sacar beneficios», y ha asegurado que la relación entre el ámbito publico y privado es «muy estrecha» rechazando que se trate de un debate técnico. «Si hoy se decide desconectar de la red eléctrica todas las centrales nucleares del Estado no pasaría nada, está asegurada la cobertura eléctrica en el sistema español», ha asegurado.

Desde UPyD, Gorka Maneiro ha calificado la decisión del Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero de cerrar Garoña como un «error estratégico» que «anteponía sus intereses a los de los ciudadanos» y ha considerado que se ha hecho mucha «demagogia» contra la energía nuclear, celebrándose debates políticos y no técnicos. «Este asunto no es ni de derechas ni de izquierdas», ha insistido. Además, cree necesaria la energía nuclear y ha defendido que cumpliendo con todos los «requisitos necesarios», la central burgalesa podría seguir funcionando.

El Parlamento de Navarra insta al Gobierno central al cierre definitivo de la central nuclear de Garoña

La Comisión de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Parlamento de Navarra ha aprobado una moción por la que se insta al Gobierno de España al «cierre definitivo de la central nuclear de Garoña el próximo día 6 de julio de 2013».

La resolución, presentada por Izquierda-Ezkerra, ha recabado el apoyo del PSN, Bildu y Aralar-NaBai, mientras que UPN se ha abstenido.

En la exposición de motivos, la moción se remite a los «peligros reales» derivados de una central nuclear, «la más antigua del Estado», que ha sufrido «más de ocho accidentes en los últimos años debido a los problemas de estructura y corrosión localizados en el reactor».

Por todo ello, el grupo proponente pide al Gobierno que «deniegue la solicitud de renovación de la explotación de la planta por un año, solicitud que, además, implica la revocación parcial de la orden ministerial de 3 de julio de 2009».

Ecologistas considera que la vuelta atrás del cierre de la central es cada día más «improbable»

Ecologistas en Acción considera que la interrupción o vuelta atrás en el proceso hacia el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) parece «improbable» ya que añadiría «aún más desconcierto a los últimos días de historia de la central».

Así, el portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, ha señalado que la posible falta de acuerdo entre Iberdrola y Endesa (propietarias al 50 por ciento de Nuclenor, titular de Garoña) con el Gobierno han provocado daños en la imagen de autoridad del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y en la independencia del Consejo de Seguridad Nuclear, por lo que ambas están ahora «debilitadas».

«La situación de la central de Garoña se acerca cada día más al cierre definitivo», añade Castejón. Ahora, lo que queda es que el 5 de julio, el Ministerio comunique a la central la orden de cese de explotación.

Castejón considera que «el daño ya está hecho» porque la opinión pública internacional ha seguido una «cronología de despropósitos». Entre ellos, apunta la orden ministerial de 29 de junio que abría la puerta a que Nuclenor pidiera una nueva prórroga de explotación antes del 6 de septiembre, pero la empresa no lo hizo, en su opinión, para presionar al Gobierno contra la Ley de Medidas Fiscales.

Así, cuando ya se daba por cerrada la central, el titular «sorprendió» pidiendo al Gobierno una prórroga para mantenerse en su estado actual durante un año. Cuando el CSN dio luz verde a esta prórroga, «de forma extrañísima el Minetur no la concede».

De este modo, Ecologistas en Acción valora que estos vaivenes han dejado una «muy mala impresión» del Ministerio y del CSN y levantan «todo tipo de sospechas» sobre las expectativas que Nuclenor tenía puestas en la nueva ley del sector eléctrico que se está elaborando».

«En estos momentos, el cierre definitivo de Garoña está mucho más próximo. Si el curso de acontecimientos que conducen al cierre definitivo se paralizara ahora, el escándalo sería aún mayor que todos los citados anteriormente», ha concluido.

CyL tacha de «insensatez» la actuación de Gobierno y Nuclenor y les acusa de no preocuparse por los empleados

El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, ha considerado que tanto el Gobierno como Nuclenor actúan con «insensatez» ante la prórroga de la central nuclear de Santa María de Garoña en Burgos, al tiempo que les ha acusado de no preocuparse por los 1.000 puestos de trabajo que se pierden si finalmente se clausura.

«Los únicos sensatos en este asunto son los trabajadores de Garoña, a nadie le preocupa los 1.000 empleos excepto a la Junta de Castilla y León y a los trabajadores, con ellos estamos nosotros», ha destacado el portavoz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde ha reclamado que en este asunto «impere la cordura y el sentido común».

De este modo, De Santiago-Juárez ha lamentado que la «declaración verbal» del ministro de Industria, José Manuel Soria, sobre la revocación de la orden de cierre «no se ha plasmado» en una resolución administrativa, por lo que ha exigido que se refleje «de una vez».

«Ninguna de las dos partes han tenido un comportamiento ejemplar, les importa poco los 1.000 trabajadores, estamos con ellos y defendemos que si la empresa en segura continúen con ella», ha concluido.

El alcalde de Vitoria vota a favor del cierre inmediato de Garoña en contra del criterio del Grupo Popular

La petición del Parlamento vasco ha salido adelante con el apoyo de PNV, EH Bildu y PSE, y con la oposición del PP y UPyD. Sin embargo, el alcalde de Vitoria ha votado a favor del texto, en contra del criterio de su grupo parlamentario.

En declaraciones a los medios de comunicación tras la votación, Maroto ha explicado que ha comunicado previamente en su grupo su decisión de votar a favor de la iniciativa con el objetivo de mantener una «posición coherente», ya que cree que «si uno piensa una cosa, debe mantenerla en cualquier foro».

«Mi posición es a favor del cierre de la central Nuclear de Santa María de Garoña y eso lo defenderé aquí, en el ayuntamiento, en la calle, y donde me toque», ha zanjado antes de asegurar que desconoce las consecuencias de este voto en el seno de la formación.

El pleno del Parlamento vasco ha exigido al Gobierno central que no facilite a Nuclenor una nueva fecha para solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, y proceda al «cese inmediato» de la actividad y que se inicien los trabajos del desmantelamiento de la infraestructura nuclear para la fecha prevista el próximo 6 de julio.

El texto reitera los pronunciamientos de la Cámara vasca en contra de la continuidad de la central nuclear y pide al Gobierno vasco un pronunciamiento en este mismo sentido. Además, comparte la preocupación expresada por diferentes agentes locales en relación con la prórroga y denuncia el «claro riesgo» que supone para el País Vasco y por proximidad, a los pueblos de Álava, expresando su apoyo a las iniciativas ciudadanas encaminadas al cierre definitivo de la central.

Por otro lado, pide al Gobierno central que haga partícipes a los ayuntamientos vascos afectados por la proximidad de la central, de las ventajas del Plan de Dinamización Económica y Medidas de empleo aprobado por el Consejo de Ministros en 2009 y de cualquier otro plan de ayuda que se aprobara para beneficiar a los municipios cercanos ante un cierre definitivo de la central nuclear.

Por otro lado, el parlamentario del PP Carmelo Barrio ha criticado la «posición injustificable» de PSE y PNV y cree que «el único objetivo de este debate tramposo es arremeter contra el PP». «Garoña les importa muy poco», ha asegurado.

Tras defender que las posiciones tanto del Gobierno central como de Nuclenor están «perfectamente justificadas», ha recordado que Garoña está parada desde el pasado 16 de diciembre del año 2012 y que la central «trabaja por su cierre», asegurando que cualquier decisión que se deba hacer sobre esta cuestión «se hará sobre criterios técnicos, de seguridad y viabilidad que imponga el CSN y las agencias internacionales de energía nuclear».

El parlamentario del PSE Txarli Prieto ha acusado al Gobierno central del PP de intentar «llevarnos al pasado» y de utilizar su mayoría absoluta para ayudar a Nuclenor a seguir con la actividad de la central, tomando decisiones «contradictorias y oscuras». «Volvemos a estar en la amenaza de la prórroga porque el PP urgió al CSN a continuar con su explotación», ha criticado.

Asimismo, ha considerado que se trata de un «escándalo político, con riesgo de gravísimas consecuencias para la ciudadanía por el empecinamiento ideológico nuclear del PP y supuesto botín de beneficios para Nuclenor si se atendieran todas sus exigencias» y ha acusado al Gobierno central de «instrumentalizar» al CSN «a favor de intereses económicos de dos empresas eléctricas y en detrimento de la seguridad nuclear y radiológica».

El parlamentario del PNV Juan Carlos Ramírez-Escudero ha acusado al PP de dar un «balón de oxígeno» a Nuclenor para alargar la vida de Garoña «en contra de lo que pide la sociedad» y ha criticado que en anteriores debates el alcalde de Vitoria se ausentara del pleno de la Cámara. «Había mucha gente en este país que pensábamos que podría haber algún tipo de negociación oscura entre PP y Nuclenor para evitar el cierre del 6 de julio», ha insistido.

Para el PNV, se trata de un debate sobre seguridad de los vecinos que viven en los alrededores de la central y ha rechazado que el tema sea la política nuclear sino que ha enmarcado el asunto en la propia central nuclear de Garoña. «No pedimos al Gobierno que no haya centrales sino que se cierre una central muy cercana, peligrosa y ya amortizada», ha defendido.

El parlamentario de EH Bildu Dani Maeztu ha recordado las informaciones que revelan una subida de los beneficios económicos de las empresas eléctricas a pesar de la bajada de la demanda, para criticar a continuación «los oligopolios» formados por las eléctricas en los que enmarca la actual situación de Garoña. «Las empresas dueñas de Garoña son Endesa e Iberdrola, quienes toman las decisiones en torno al sistema eléctrico», ha insistido.

Maeztu ha insistido en que «la única lógica de estas empresas privadas es sacar beneficios», y ha asegurado que la relación entre el ámbito publico y privado es «muy estrecha» rechazando que se trate de un debate técnico. «Si hoy se decide desconectar de la red eléctrica todas las centrales nucleares del Estado no pasaría nada, está asegurada la cobertura eléctrica en el sistema español», ha asegurado.

Desde UPyD, Gorka Maneiro ha calificado la decisión del Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero de cerrar Garoña como un «error estratégico» que «anteponía sus intereses a los de los ciudadanos» y ha considerado que se ha hecho mucha «demagogia» contra la energía nuclear, celebrándose debates políticos y no técnicos. «Este asunto no es ni de derechas ni de izquierdas», ha insistido. Además, cree necesaria la energía nuclear y ha defendido que cumpliendo con todos los «requisitos necesarios», la central burgalesa podría seguir funcionando.

El Parlamento de Navarra insta al Gobierno central al cierre definitivo de la central nuclear de Garoña

La Comisión de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Parlamento de Navarra ha aprobado una moción por la que se insta al Gobierno de España al «cierre definitivo de la central nuclear de Garoña el próximo día 6 de julio de 2013».

La resolución, presentada por Izquierda-Ezkerra, ha recabado el apoyo del PSN, Bildu y Aralar-NaBai, mientras que UPN se ha abstenido.

En la exposición de motivos, la moción se remite a los «peligros reales» derivados de una central nuclear, «la más antigua del Estado», que ha sufrido «más de ocho accidentes en los últimos años debido a los problemas de estructura y corrosión localizados en el reactor».

Por todo ello, el grupo proponente pide al Gobierno que «deniegue la solicitud de renovación de la explotación de la planta por un año, solicitud que, además, implica la revocación parcial de la orden ministerial de 3 de julio de 2009».

Ecologistas considera que la vuelta atrás del cierre de la central es cada día más «improbable»

Ecologistas en Acción considera que la interrupción o vuelta atrás en el proceso hacia el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) parece «improbable» ya que añadiría «aún más desconcierto a los últimos días de historia de la central».

Así, el portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, ha señalado que la posible falta de acuerdo entre Iberdrola y Endesa (propietarias al 50 por ciento de Nuclenor, titular de Garoña) con el Gobierno han provocado daños en la imagen de autoridad del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y en la independencia del Consejo de Seguridad Nuclear, por lo que ambas están ahora «debilitadas».

«La situación de la central de Garoña se acerca cada día más al cierre definitivo», añade Castejón. Ahora, lo que queda es que el 5 de julio, el Ministerio comunique a la central la orden de cese de explotación.

Castejón considera que «el daño ya está hecho» porque la opinión pública internacional ha seguido una «cronología de despropósitos». Entre ellos, apunta la orden ministerial de 29 de junio que abría la puerta a que Nuclenor pidiera una nueva prórroga de explotación antes del 6 de septiembre, pero la empresa no lo hizo, en su opinión, para presionar al Gobierno contra la Ley de Medidas Fiscales.

Así, cuando ya se daba por cerrada la central, el titular «sorprendió» pidiendo al Gobierno una prórroga para mantenerse en su estado actual durante un año. Cuando el CSN dio luz verde a esta prórroga, «de forma extrañísima el Minetur no la concede».

De este modo, Ecologistas en Acción valora que estos vaivenes han dejado una «muy mala impresión» del Ministerio y del CSN y levantan «todo tipo de sospechas» sobre las expectativas que Nuclenor tenía puestas en la nueva ley del sector eléctrico que se está elaborando».

«En estos momentos, el cierre definitivo de Garoña está mucho más próximo. Si el curso de acontecimientos que conducen al cierre definitivo se paralizara ahora, el escándalo sería aún mayor que todos los citados anteriormente», ha concluido.

CyL tacha de «insensatez» la actuación de Gobierno y Nuclenor y les acusa de no preocuparse por los empleados

El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, ha considerado que tanto el Gobierno como Nuclenor actúan con «insensatez» ante la prórroga de la central nuclear de Santa María de Garoña en Burgos, al tiempo que les ha acusado de no preocuparse por los 1.000 puestos de trabajo que se pierden si finalmente se clausura.

«Los únicos sensatos en este asunto son los trabajadores de Garoña, a nadie le preocupa los 1.000 empleos excepto a la Junta de Castilla y León y a los trabajadores, con ellos estamos nosotros», ha destacado el portavoz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde ha reclamado que en este asunto «impere la cordura y el sentido común».

De este modo, De Santiago-Juárez ha lamentado que la «declaración verbal» del ministro de Industria, José Manuel Soria, sobre la revocación de la orden de cierre «no se ha plasmado» en una resolución administrativa, por lo que ha exigido que se refleje «de una vez».

«Ninguna de las dos partes han tenido un comportamiento ejemplar, les importa poco los 1.000 trabajadores, estamos con ellos y defendemos que si la empresa en segura continúen con ella», ha concluido.

El alcalde de Vitoria vota a favor del cierre inmediato de Garoña en contra del criterio del Grupo Popular

La petición del Parlamento vasco ha salido adelante con el apoyo de PNV, EH Bildu y PSE, y con la oposición del PP y UPyD. Sin embargo, el alcalde de Vitoria ha votado a favor del texto, en contra del criterio de su grupo parlamentario.

En declaraciones a los medios de comunicación tras la votación, Maroto ha explicado que ha comunicado previamente en su grupo su decisión de votar a favor de la iniciativa con el objetivo de mantener una «posición coherente», ya que cree que «si uno piensa una cosa, debe mantenerla en cualquier foro».

«Mi posición es a favor del cierre de la central Nuclear de Santa María de Garoña y eso lo defenderé aquí, en el ayuntamiento, en la calle, y donde me toque», ha zanjado antes de asegurar que desconoce las consecuencias de este voto en el seno de la formación.

El pleno del Parlamento vasco ha exigido al Gobierno central que no facilite a Nuclenor una nueva fecha para solicitar la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, y proceda al «cese inmediato» de la actividad y que se inicien los trabajos del desmantelamiento de la infraestructura nuclear para la fecha prevista el próximo 6 de julio.

El texto reitera los pronunciamientos de la Cámara vasca en contra de la continuidad de la central nuclear y pide al Gobierno vasco un pronunciamiento en este mismo sentido. Además, comparte la preocupación expresada por diferentes agentes locales en relación con la prórroga y denuncia el «claro riesgo» que supone para el País Vasco y por proximidad, a los pueblos de Álava, expresando su apoyo a las iniciativas ciudadanas encaminadas al cierre definitivo de la central.

Por otro lado, pide al Gobierno central que haga partícipes a los ayuntamientos vascos afectados por la proximidad de la central, de las ventajas del Plan de Dinamización Económica y Medidas de empleo aprobado por el Consejo de Ministros en 2009 y de cualquier otro plan de ayuda que se aprobara para beneficiar a los municipios cercanos ante un cierre definitivo de la central nuclear.

Por otro lado, el parlamentario del PP Carmelo Barrio ha criticado la «posición injustificable» de PSE y PNV y cree que «el único objetivo de este debate tramposo es arremeter contra el PP». «Garoña les importa muy poco», ha asegurado.

Tras defender que las posiciones tanto del Gobierno central como de Nuclenor están «perfectamente justificadas», ha recordado que Garoña está parada desde el pasado 16 de diciembre del año 2012 y que la central «trabaja por su cierre», asegurando que cualquier decisión que se deba hacer sobre esta cuestión «se hará sobre criterios técnicos, de seguridad y viabilidad que imponga el CSN y las agencias internacionales de energía nuclear».

El parlamentario del PSE Txarli Prieto ha acusado al Gobierno central del PP de intentar «llevarnos al pasado» y de utilizar su mayoría absoluta para ayudar a Nuclenor a seguir con la actividad de la central, tomando decisiones «contradictorias y oscuras». «Volvemos a estar en la amenaza de la prórroga porque el PP urgió al CSN a continuar con su explotación», ha criticado.

Asimismo, ha considerado que se trata de un «escándalo político, con riesgo de gravísimas consecuencias para la ciudadanía por el empecinamiento ideológico nuclear del PP y supuesto botín de beneficios para Nuclenor si se atendieran todas sus exigencias» y ha acusado al Gobierno central de «instrumentalizar» al CSN «a favor de intereses económicos de dos empresas eléctricas y en detrimento de la seguridad nuclear y radiológica».

El parlamentario del PNV Juan Carlos Ramírez-Escudero ha acusado al PP de dar un «balón de oxígeno» a Nuclenor para alargar la vida de Garoña «en contra de lo que pide la sociedad» y ha criticado que en anteriores debates el alcalde de Vitoria se ausentara del pleno de la Cámara. «Había mucha gente en este país que pensábamos que podría haber algún tipo de negociación oscura entre PP y Nuclenor para evitar el cierre del 6 de julio», ha insistido.

Para el PNV, se trata de un debate sobre seguridad de los vecinos que viven en los alrededores de la central y ha rechazado que el tema sea la política nuclear sino que ha enmarcado el asunto en la propia central nuclear de Garoña. «No pedimos al Gobierno que no haya centrales sino que se cierre una central muy cercana, peligrosa y ya amortizada», ha defendido.

El parlamentario de EH Bildu Dani Maeztu ha recordado las informaciones que revelan una subida de los beneficios económicos de las empresas eléctricas a pesar de la bajada de la demanda, para criticar a continuación «los oligopolios» formados por las eléctricas en los que enmarca la actual situación de Garoña. «Las empresas dueñas de Garoña son Endesa e Iberdrola, quienes toman las decisiones en torno al sistema eléctrico», ha insistido.

Maeztu ha insistido en que «la única lógica de estas empresas privadas es sacar beneficios», y ha asegurado que la relación entre el ámbito publico y privado es «muy estrecha» rechazando que se trate de un debate técnico. «Si hoy se decide desconectar de la red eléctrica todas las centrales nucleares del Estado no pasaría nada, está asegurada la cobertura eléctrica en el sistema español», ha asegurado.

Desde UPyD, Gorka Maneiro ha calificado la decisión del Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero de cerrar Garoña como un «error estratégico» que «anteponía sus intereses a los de los ciudadanos» y ha considerado que se ha hecho mucha «demagogia» contra la energía nuclear, celebrándose debates políticos y no técnicos. «Este asunto no es ni de derechas ni de izquierdas», ha insistido. Además, cree necesaria la energía nuclear y ha defendido que cumpliendo con todos los «requisitos necesarios», la central burgalesa podría seguir funcionando.

El Parlamento de Navarra insta al Gobierno central al cierre definitivo de la central nuclear de Garoña

La Comisión de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Parlamento de Navarra ha aprobado una moción por la que se insta al Gobierno de España al «cierre definitivo de la central nuclear de Garoña el próximo día 6 de julio de 2013».

La resolución, presentada por Izquierda-Ezkerra, ha recabado el apoyo del PSN, Bildu y Aralar-NaBai, mientras que UPN se ha abstenido.

En la exposición de motivos, la moción se remite a los «peligros reales» derivados de una central nuclear, «la más antigua del Estado», que ha sufrido «más de ocho accidentes en los últimos años debido a los problemas de estructura y corrosión localizados en el reactor».

Por todo ello, el grupo proponente pide al Gobierno que «deniegue la solicitud de renovación de la explotación de la planta por un año, solicitud que, además, implica la revocación parcial de la orden ministerial de 3 de julio de 2009».

Ecologistas considera que la vuelta atrás del cierre de la central es cada día más «improbable»

Ecologistas en Acción considera que la interrupción o vuelta atrás en el proceso hacia el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) parece «improbable» ya que añadiría «aún más desconcierto a los últimos días de historia de la central».

Así, el portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, ha señalado que la posible falta de acuerdo entre Iberdrola y Endesa (propietarias al 50 por ciento de Nuclenor, titular de Garoña) con el Gobierno han provocado daños en la imagen de autoridad del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y en la independencia del Consejo de Seguridad Nuclear, por lo que ambas están ahora «debilitadas».

«La situación de la central de Garoña se acerca cada día más al cierre definitivo», añade Castejón. Ahora, lo que queda es que el 5 de julio, el Ministerio comunique a la central la orden de cese de explotación.

Castejón considera que «el daño ya está hecho» porque la opinión pública internacional ha seguido una «cronología de despropósitos». Entre ellos, apunta la orden ministerial de 29 de junio que abría la puerta a que Nuclenor pidiera una nueva prórroga de explotación antes del 6 de septiembre, pero la empresa no lo hizo, en su opinión, para presionar al Gobierno contra la Ley de Medidas Fiscales.

Así, cuando ya se daba por cerrada la central, el titular «sorprendió» pidiendo al Gobierno una prórroga para mantenerse en su estado actual durante un año. Cuando el CSN dio luz verde a esta prórroga, «de forma extrañísima el Minetur no la concede».

De este modo, Ecologistas en Acción valora que estos vaivenes han dejado una «muy mala impresión» del Ministerio y del CSN y levantan «todo tipo de sospechas» sobre las expectativas que Nuclenor tenía puestas en la nueva ley del sector eléctrico que se está elaborando».

«En estos momentos, el cierre definitivo de Garoña está mucho más próximo. Si el curso de acontecimientos que conducen al cierre definitivo se paralizara ahora, el escándalo sería aún mayor que todos los citados anteriormente», ha concluido.

CyL tacha de «insensatez» la actuación de Gobierno y Nuclenor y les acusa de no preocuparse por los empleados

El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, ha considerado que tanto el Gobierno como Nuclenor actúan con «insensatez» ante la prórroga de la central nuclear de Santa María de Garoña en Burgos, al tiempo que les ha acusado de no preocuparse por los 1.000 puestos de trabajo que se pierden si finalmente se clausura.

«Los únicos sensatos en este asunto son los trabajadores de Garoña, a nadie le preocupa los 1.000 empleos excepto a la Junta de Castilla y León y a los trabajadores, con ellos estamos nosotros», ha destacado el portavoz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde ha reclamado que en este asunto «impere la cordura y el sentido común».

De este modo, De Santiago-Juárez ha lamentado que la «declaración verbal» del ministro de Industria, José Manuel Soria, sobre la revocación de la orden de cierre «no se ha plasmado» en una resolución administrativa, por lo que ha exigido que se refleje «de una vez».

«Ninguna de las dos partes han tenido un comportamiento ejemplar, les importa poco los 1.000 trabajadores, estamos con ellos y defendemos que si la empresa en segura continúen con ella», ha concluido.

Nuclenor presenta en Industria la documentación oficial para el cese de explotación de Garoña

El pasado 16 de mayo, Nuclenor presentó un escrito a Industria solicitando la revocación parcial de la Orden Ministerial del 29 de junio de 2012 con el fin de mantener abierta la posibilidad de solicitar la renovación por un año de la autorización vigente, manteniendo la central parada, con el objetivo de que durante ese periodo pudiera pedir una renovación de su permiso para operar si se produjeran cambios normativos.

Dicho escrito se presentó ante la expiración, el próximo día 6 de julio de 2013, de la vigente autorización de explotación de Garoña y teniendo en cuenta que todavía no se había recibido respuesta de la Dirección General de Tributos a la consulta vinculante realizada.

Entonces, el Ministerio de Industria solicitó al CSN un informe sobre la cuestión. El regulador, después de cuatro sesiones de reuniones del Pleno del Consejo, dio el 23 de mayo su visto bueno a esta posibilidad al considerar que no había impedimentos en materia de seguridad y protección radiológica. Sin embargo, el departamento que dirige José Manuel Soria, estableció en su propio escrito al CSN que antes del 1 de junio, en caso de informe favorable, se tendría que revocar la orden ministerial y, además, el titular, solicitar dicha prórroga.

Superado el plazo de 1 de junio de 2013 establecido por el Ministerio de Industria, sin que se haya producido la revocación parcial solicitada de la Orden Ministerial de 29 de junio, Nuclenor remitió al Ministerio de Industria los Documentos Oficiales de Explotación de la Central Nuclear de Santa María de Garoña asociados al cese de la explotación siguiendo los procedimientos administrativos vigentes.

El ministro de Industria reiteró en distintas ocasiones que el Gobierno es «partidario» de que Garoña siguiera abierta siempre y cuando cumpla con todos los requerimientos de seguridad que dicta el regulador.

En la carta de acompañamiento a la documentación citada, Nuclenor expuso, como ya indicó en el escrito presentado al Ministerio de Industria el pasado 28 de diciembre de 2012, que la comunicación de cese se debe a «motivos exclusivamente económicos», y no técnicos o de seguridad, de modo que, «si se produjesen cambios normativos que así lo permitiesen, Nuclenor consideraría la posibilidad de solicitar una renovación de la autorización de explotación».

La empresa consideró entonces que los cambios impositivos generarían un coste de unos 153 millones de euros, lo que haría inviable la continuidad por motivos económicos.

La documentación remitida al Ministerio de Industria siguió un riguroso proceso de evaluación por parte del Consejo de Seguridad Nuclear a lo largo de estos meses y debe ser aprobada por el Ministerio de Industria en caso de que éste declarase el cese definitivo de la explotación.

Nuclenor ya remitió en enero los documentos al CSN

También se sabe que Nuclenor ya remitió esta misma documentación hace meses al CSN para que el organismo regulador realizase el informe preceptivo sobre el cese de explotación de la planta, cuya licencia expira el próximo 6 de julio.

Según fuentes conocedoras de la tramitación, se trata de los documentos que el titular remitió al CSN, de acuerdo con el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas, para realizar el informe del cese de actividad que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, pidió el 3 de enero. Dicho informe, con las condiciones relativas al cierre, fue aprobado con dictamen favorablemente por el Pleno del organismo regulador y remitido al Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

El documento informa sobre los límites y condiciones de seguridad a los que se deberá ajustar en sus actividades, a partir del 6 de julio de 2013, la central nuclear Santa María de Garoña (Burgos), que lleva desacoplada de la red y sin generar electricidad por decisión de Nuclenor desde el 28 de diciembre de 2012 por «razones ajenas a la seguridad nuclear».

Óscar López celebra el posible cierre de la central

El secretario de Organización del PSOE, Óscar López, celebró el posible cierre definitivo de la central nuclear de Garoña a pesar de las «idas y venidas» del Gobierno y del Partido Popular.

El responsable socialista se expresó así en referencia a la presentación realizada por Nuclenor ante el Ministerio de Industria, Energía y Turismo de la documentación necesaria para el cierre definitivo el 6 de julio.

En este marco, López estimó que de esta forma España también se acerca a Europa, donde actualmente se desmantela la energía nuclear, de manera que una reducción de la misma sería «una buena fórmula» para hacerlo, al tiempo que criticó que el Gobierno no tenga una política medioambiental.

Cayo Lara califica de «intolerable» mantener abierta la central

Por su parte, el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, calificó de «intolerable» y «negativo» que se mantengan abiertas las puertas de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).

Durante su visita a la sede de IU en Salamanca, Cayo Lara incidió en que «plantear moratorias es intolerable», en referencia a los sectores que piden la continuidad de la planta burgalesa.

También tildó de «intolerable» el «cementerio» de residuos nucleares en Castilla La Mancha, porque sus efectos pasarán a futuras generaciones.

El Gobierno, eléctricas y Nuclenor «están cocinando» el futuro «con errores de bulto»

Por su parte, el secretario general del PSOE en Castilla y León, Julio Villarrubia, advirtió de que el Gobierno central, las compañías eléctricas y Nuclenor «están cocinando» la continuidad de la planta «de forma muy torpe y con errores de bulto».

Villarrubia indicó que el «penúltimo error» cometido en torno a esta cuestión es el no tener la documentación y las solicitudes adecuadas por parte del propio Gobierno de España para poder conceder la prórroga acordada con la empresa.

Ese acuerdo, según lamentó, se tomó «a espaldas» de la Junta de Castilla y León, los trabajadores de la central y la zona en que se ubica y «sin hacerse ni un euro de inversión para reactivar la comarca y recuperar el empleo en el futuro».

«Si hay negocio, como parece que lo hay si la prórroga llega a los 60 años, esto es la historia de una comedia, pero muy mal ejecutada por estas improvisaciones chapuceras del Gobierno con la empresa y las eléctricas.

En definitiva, un lío montado por el PP», criticó. El secretario regional del PSOE incidió en que su partido «ha venido denunciando y haciendo público desde hace ya bastantes meses» el «lío» en torno a Garoña, en el que se mezclan las «complicidades del Gobierno de España, la propia empresa y las potentes empresas eléctricas».

Los socialistas se mantienen, aunque a sabiendas de la «controversia» generada, «coherentemente» a favor del cierre de la central y de que se lleven a cabo los planes de reactivación de la zona, según expresó el responsable regional, quien precisó que tales planes «ya empezaron a ejecutarse con muchos millones y que el PP los paralizó».

Villarrubia insistió en que, de seguir adelante la actividad, el PSOE reclamará un gravamen sobre los beneficios de la empresa durante el tiempo que esté en funcionamiento la central con el fin de dedicar los recursos a la creación de empleo.

«También seguiremos expectantes en esta historia chapucera y desafortunada de estos que son los cómplices a espaldas de los intereses generales», aseveró.

Los sindicatos creen que trabajadores «no merecen lo que pasa»

El presidente del comité de empresa de la central nuclear de Garoña, Alberto César González, consideró que los trabajadores «no merecen lo que está pasando» con continuos «vaivenes», sobre todo desde septiembre de 2012, y con «incertidumbre» sobre el futuro de sus empleos.

González aseguró que los trabajadores están «hartos» de mensajes contradictorios y de no saber lo que ocurre, porque afirma desconocer «si se está hablando de Garoña, del mix energético o de todas las centrales nucleares españolas».

En este sentido, explicó que lo único que saben los trabajadores es que el comité de empresa estaba manteniendo reuniones con la empresa para acordar la mejor salida ante el previsible cierre de la planta.

Sin embargo, esas reuniones se suspendieron hace tres semanas, cuando la empresa apuntó la posibilidad de pedir una prórroga, y se retomarán «cuando quiera la empresa, porque la empresa y el Ministerio de Industria son los únicos que saben qué ocurre y hacia dónde van«.

Alberto César González aseguró estar «desconcertado» porque cuando parece definitivo el cierre de la planta nuclear aparece un cambio que apunta que puede seguir abierta y cuando parece que está decidido que se mantenga hasta una fecha determinada «vuelve a caer por tierra sin que se sepa la razón».

Ecologistas en acción prevé que «el culebrón no ha terminado»

Por último, la organización Ecologistas en Acción vaticinó que «el culebrón no ha terminado», en relación con la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), aunque considera que es «muy difícil» que la planta vuelva atrás (y reanude su operación).

El portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, vaticinó, sin embargo, que aún se verán nuevos gestos para la galería por parte de Nuclenor y del Gobierno.

A su juicio, todo indica a que las propietarias de Nuclenor, Iberdrola y Endesa, han estado negociando con el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, pero no llegaron a un acuerdo. En este sentido, explicó que el elemento clave en este asunto era la vida útil de la central, ya que el titular quiere que, por ley, se extienda la operación de las plantas atómicas a 60 años. Esto, dijo que no es posible porque depende de su seguridad, que establece y valora el Consejo de Seguridad Nuclear.

«Eso es imposible que figure por escrito porque el Gobierno tiene prerrogativas para cerrar una central, pero no para mantenerla abierta más allá de lo que diga el CSN», subrayó.

En el fondo de la cuestión, según Castejón, Garoña es «un aviso a navegantes o ejemplo futuro» para el resto de los reactores nucleares que operan en España. En todo caso, indicó que «todavía es posible revertir el proceso de la central nuclear burgalesa, pero «sería una cosa escandalosa. Todavía más escandalosa».

Además, criticó que el Gobierno está legislando bajo la presión del lobby nuclear y también bajo la presión de Bruselas, que fue la que impuso el gravamen al combustible gastado que provocó que Garoña decidiera dejar de operar el 28 de diciembre pasado.

Finalmente, Castejón se alegró de que el tiempo pase porque cada vez es más difícil revertir la situación pero lamentó que esto lleva un precio «altísimo» porque, en su opinión, queda demostrado que el Gobierno es «rehén de los poderes privados» y porque se hizo «mucho daño al CSN como institución».