El CSN se pronunciará a finales de mes sobre una posible reapertura de Garoña y Nuclenor trabaja para alargar su vida diez años más

El Real Decreto sobre gestión del combustible nuclear ya fue estudiado y aprobado por el CSN el pasado 24 de abril, pero el Ministerio de Industria introdujo nuevas modificaciones al texto, y pidió un pronunciamiento no vinculante al máximo órgano de seguridad nuclear.

La clave de esas modificaciones es que introducen la posibilidad de que una central nuclear, como Garoña, pueda pedir una licencia de renovación desde el año de su cese, si este obedeció a razones económicas y no de seguridad.

De esta manera, se rebajan las exigencias a las empresas que operan las centrales, que ya no tendrían que solicitar una nueva autorización para explotarlas tras su cierre, sino una «renovación», que es un permiso que requiere de muchos menos requisitos que una nueva autorización.

Esta reforma normativa promovida por Industria, sobre la que los técnicos del CSN están elaborando informes, marcaría un precedente para el resto de nucleares en operación.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la orden por la que se establecía el cese definitivo de la explotación de Garoña el pasado 6 de julio.

Nuclenor, la empresa participada por Iberdrola y Endesa que opera la central, ya se anticipó a ese cese de actividad en diciembre de 2012 para evitar las nuevas tasas a las nucleares que entraban en vigor en enero, aunque siempre sostuvo que estaría dispuesta a seguir operando Garoña en condiciones más favorables.

Con 42 años, Santa María de Garoña es la central nuclear más antigua del parque nuclear español.

Nuclenor trabaja para alargar la vida de Garoña diez años más

Varios directivos de Nuclenor mantuvieron un encuentro con responsables de las empresas subcontratadas en la central nuclear de Santa María de Garoña, a los que transmitieron su intención de solicitar una licencia «por diez años» en caso de que el Gobierno articule medidas que así se lo permitan y hagan viable económicamente la planta, según publicó el «Diario de Burgos».

El rotativo indicó que en el encuentro se explicó de primera mano a los responsables de distintas empresas cuál es la situación actual y qué expectativas existen a partir de ahora, con la vista puesta en los dos escenarios con los que Nuclenor trabaja: el de un posible cese definitivo de la actividad o el de una posible continuidad.

La reunión siguió la senda de la mantenida la pasada semana con los alcaldes de la Asociación de Municipios en Áreas Nucleares (Amac), a quienes también se les expuso la situación.

En Nuclenor no esperan ningún cambio de rumbo en la actual situación de transición hasta los meses de septiembre u octubre. De momento, se ha de esperar a que acabe el plazo de información pública del proyecto de real decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y los residuos radioactivos, fijado en el 26 de julio próximo. Este real decreto también tiene que ser informado por el Consejo de Seguridad Nuclear, al que le fue remitido el pasado jueves.

Una vez que acabe este periodo de alegaciones y el CSN emita su informe, el real decreto deberá ser aprobado de forma definitiva y con él se abrirá la puerta a que las centrales nucleares españolas que hayan cesado su actividad por motivos distintos a los de la seguridad cuenten con un plazo de un año a contar desde su cese para solicitar una renovación de su autorización de explotación.

Pero la posible continuidad de Garoña deberá salvar otros escollos para hacer viable la central. Entre ellos se encuentra la nueva fiscalidad para las nucleares que entró en vigor el pasado mes de enero, la consideración de que la vida útil se ciñe a los 40 años, los estrictos plazos con los que trabaja el CSN para informar sobre las autorizaciones de explotación y las posibles exigencias de renovación de equipos que el regulador plantee, al solicitarse una licencia que va más allá de 2019.

El CSN advirtió el pasado mes de mayo, cuando se trató de dar una prórroga a Garoña para mantenerse durante un año en situación de parada, que si se solicitaba una licencia más allá de 2019, se debía realizar con tres años de antelación al arranque de la planta, porque ese es el tiempo que precisa el regulador atómico para emitir sus informes, periodo que Nuclenor no puede soportar con la planta parada y sin ingresos con unos gastos muy elevados en inversiones y mantenimiento de la plantilla.

España importó 103 toneladas de uranio para uso nuclear en 2012

Desde el año 2000 España no produce uranio pese a que tiene unas reservas de 14.000 toneladas, puesto que resulta más rentable económicamente importarlo del exterior que la fabricación propia.

En concreto, según datos del Foro Nuclear, el uranio con el que se trabajó en España procede en su mayoría de Rusia (34%), Namibia (26%), Níger (15%) y Sudáfrica (4%). El 21% restante corresponde a RHEU, un consorcio entre EE.UU. y Rusia. Este uranio es comercializado por tres empresas: Areva, Cameco y Nukem.

Según las fuentes consultadas, la procedencia del uranio varía según los contratos que se cierren, ya que éstos se hacen a muy largo plazo.

En la fábrica de la empresa pública Enusa Industrias Avanzadas, en la localidad salmantina de Juzbado, se procesa el uranio para su uso en las centrales nucleares españolas, aunque también se exporta a otras plantas.

En concreto, el año pasado se exportó uranio hecho combustible a Francia, Suecia y Bélgica, si bien el grueso de la actividad se centró en la gestión para el uranio a España, ya que Enusa tiene que almacenar el uranio que necesitaría todo el parque nuclear español durante un año.

España importó 103 toneladas de uranio para uso nuclear en 2012

Desde el año 2000 España no produce uranio pese a que tiene unas reservas de 14.000 toneladas, puesto que resulta más rentable económicamente importarlo del exterior que la fabricación propia.

En concreto, según datos del Foro Nuclear, el uranio con el que se trabajó en España procede en su mayoría de Rusia (34%), Namibia (26%), Níger (15%) y Sudáfrica (4%). El 21% restante corresponde a RHEU, un consorcio entre EE.UU. y Rusia. Este uranio es comercializado por tres empresas: Areva, Cameco y Nukem.

Según las fuentes consultadas, la procedencia del uranio varía según los contratos que se cierren, ya que éstos se hacen a muy largo plazo.

En la fábrica de la empresa pública Enusa Industrias Avanzadas, en la localidad salmantina de Juzbado, se procesa el uranio para su uso en las centrales nucleares españolas, aunque también se exporta a otras plantas.

En concreto, el año pasado se exportó uranio hecho combustible a Francia, Suecia y Bélgica, si bien el grueso de la actividad se centró en la gestión para el uranio a España, ya que Enusa tiene que almacenar el uranio que necesitaría todo el parque nuclear español durante un año.

España importó 103 toneladas de uranio para uso nuclear en 2012

Desde el año 2000 España no produce uranio pese a que tiene unas reservas de 14.000 toneladas, puesto que resulta más rentable económicamente importarlo del exterior que la fabricación propia.

En concreto, según datos del Foro Nuclear, el uranio con el que se trabajó en España procede en su mayoría de Rusia (34%), Namibia (26%), Níger (15%) y Sudáfrica (4%). El 21% restante corresponde a RHEU, un consorcio entre EE.UU. y Rusia. Este uranio es comercializado por tres empresas: Areva, Cameco y Nukem.

Según las fuentes consultadas, la procedencia del uranio varía según los contratos que se cierren, ya que éstos se hacen a muy largo plazo.

En la fábrica de la empresa pública Enusa Industrias Avanzadas, en la localidad salmantina de Juzbado, se procesa el uranio para su uso en las centrales nucleares españolas, aunque también se exporta a otras plantas.

En concreto, el año pasado se exportó uranio hecho combustible a Francia, Suecia y Bélgica, si bien el grueso de la actividad se centró en la gestión para el uranio a España, ya que Enusa tiene que almacenar el uranio que necesitaría todo el parque nuclear español durante un año.

ICV insiste al Gobierno en pedir que aclare si se va a dar el cierre definitivo de la nuclear de Garoña

A pesar de haber emitido una orden ministerial de cierre el pasado 5 de julio y por la que se declaró el cese definitivo de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, la diputada ecosocialista argumentó que es «el propio Gobierno» el que ha creado esa incertidumbre.

Así, apuntó que son los medios de comunicación los que aseguran que el Gobierno está negociando con Nuclenor, empresa propietaria de la instalación atómica, «ciertos beneficios fiscales así como la posibilidad de la reapertura de la central».

Por ello, registró una batería de 15 preguntas dirigidas al Gobierno en las que le cuestionó sobre si es cierto que el Gobierno estaría dispuesto a suavizar las tasas que paga la central por el combustible.

En caso afirmativo, quiere conocer si no le parece al Gobierno un trato de favor a Nuclenor, «además de una irresponsabilidad», después del segundo episodio de la polémica entre el titular de Industria y el de Hacienda sobre la próxima reforma eléctrica y quién va a asumir los costes de la tarifa.

Asimismo, quiere conocer si es cierto que el Gobierno estaría dispuesto a conceder una nueva licencia de explotación para que la central, ahora con una antigüedad de 42 años, pueda seguir operando hasta los 60 años, y si está negociando con Nuclenor la posibilidad de reapertura de Santa María de Garoña, y en tal caso, en qué términos.

Por otro lado, desea conocer si el Ejecutivo está trabajando en un decreto que establecería que la declaración de cese definitivo de una central podrá no ser definitiva hasta un año después si se produce por motivos económicos y con ello, le pregunta si es por esta razón por la que el Gobierno ha incluido por primera vez en una orden ministerial estos motivos como justificación de cierre, cuando nunca antes se había hecho.

En este contexto, duda de cómo Garoña y el Gobierno alegan criterios económicos para cerrar la planta si la retribución de la energía nuclear en España es un 60% mayor que la media europea y cuestiona los motivos por los que el Ejecutivo cree que la retribución de la energía nuclear en España es un 60% más cara que la media europea.

«¿Cómo puede ser que Nuclenor reclamara en 2010 ante el Tribunal Supremo una indemnización de 950 millones de euros por el lucro cesante, y ahora afirmen que su explotación no es rentable y que perdieron 133 millones de euros en 2012?», insistió en su planteamiento.

ICV insiste al Gobierno en pedir que aclare si se va a dar el cierre definitivo de la nuclear de Garoña

A pesar de haber emitido una orden ministerial de cierre el pasado 5 de julio y por la que se declaró el cese definitivo de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, la diputada ecosocialista argumentó que es «el propio Gobierno» el que ha creado esa incertidumbre.

Así, apuntó que son los medios de comunicación los que aseguran que el Gobierno está negociando con Nuclenor, empresa propietaria de la instalación atómica, «ciertos beneficios fiscales así como la posibilidad de la reapertura de la central».

Por ello, registró una batería de 15 preguntas dirigidas al Gobierno en las que le cuestionó sobre si es cierto que el Gobierno estaría dispuesto a suavizar las tasas que paga la central por el combustible.

En caso afirmativo, quiere conocer si no le parece al Gobierno un trato de favor a Nuclenor, «además de una irresponsabilidad», después del segundo episodio de la polémica entre el titular de Industria y el de Hacienda sobre la próxima reforma eléctrica y quién va a asumir los costes de la tarifa.

Asimismo, quiere conocer si es cierto que el Gobierno estaría dispuesto a conceder una nueva licencia de explotación para que la central, ahora con una antigüedad de 42 años, pueda seguir operando hasta los 60 años, y si está negociando con Nuclenor la posibilidad de reapertura de Santa María de Garoña, y en tal caso, en qué términos.

Por otro lado, desea conocer si el Ejecutivo está trabajando en un decreto que establecería que la declaración de cese definitivo de una central podrá no ser definitiva hasta un año después si se produce por motivos económicos y con ello, le pregunta si es por esta razón por la que el Gobierno ha incluido por primera vez en una orden ministerial estos motivos como justificación de cierre, cuando nunca antes se había hecho.

En este contexto, duda de cómo Garoña y el Gobierno alegan criterios económicos para cerrar la planta si la retribución de la energía nuclear en España es un 60% mayor que la media europea y cuestiona los motivos por los que el Ejecutivo cree que la retribución de la energía nuclear en España es un 60% más cara que la media europea.

«¿Cómo puede ser que Nuclenor reclamara en 2010 ante el Tribunal Supremo una indemnización de 950 millones de euros por el lucro cesante, y ahora afirmen que su explotación no es rentable y que perdieron 133 millones de euros en 2012?», insistió en su planteamiento.

ICV insiste al Gobierno en pedir que aclare si se va a dar el cierre definitivo de la nuclear de Garoña

A pesar de haber emitido una orden ministerial de cierre el pasado 5 de julio y por la que se declaró el cese definitivo de la explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña, la diputada ecosocialista argumentó que es «el propio Gobierno» el que ha creado esa incertidumbre.

Así, apuntó que son los medios de comunicación los que aseguran que el Gobierno está negociando con Nuclenor, empresa propietaria de la instalación atómica, «ciertos beneficios fiscales así como la posibilidad de la reapertura de la central».

Por ello, registró una batería de 15 preguntas dirigidas al Gobierno en las que le cuestionó sobre si es cierto que el Gobierno estaría dispuesto a suavizar las tasas que paga la central por el combustible.

En caso afirmativo, quiere conocer si no le parece al Gobierno un trato de favor a Nuclenor, «además de una irresponsabilidad», después del segundo episodio de la polémica entre el titular de Industria y el de Hacienda sobre la próxima reforma eléctrica y quién va a asumir los costes de la tarifa.

Asimismo, quiere conocer si es cierto que el Gobierno estaría dispuesto a conceder una nueva licencia de explotación para que la central, ahora con una antigüedad de 42 años, pueda seguir operando hasta los 60 años, y si está negociando con Nuclenor la posibilidad de reapertura de Santa María de Garoña, y en tal caso, en qué términos.

Por otro lado, desea conocer si el Ejecutivo está trabajando en un decreto que establecería que la declaración de cese definitivo de una central podrá no ser definitiva hasta un año después si se produce por motivos económicos y con ello, le pregunta si es por esta razón por la que el Gobierno ha incluido por primera vez en una orden ministerial estos motivos como justificación de cierre, cuando nunca antes se había hecho.

En este contexto, duda de cómo Garoña y el Gobierno alegan criterios económicos para cerrar la planta si la retribución de la energía nuclear en España es un 60% mayor que la media europea y cuestiona los motivos por los que el Ejecutivo cree que la retribución de la energía nuclear en España es un 60% más cara que la media europea.

«¿Cómo puede ser que Nuclenor reclamara en 2010 ante el Tribunal Supremo una indemnización de 950 millones de euros por el lucro cesante, y ahora afirmen que su explotación no es rentable y que perdieron 133 millones de euros en 2012?», insistió en su planteamiento.

El alcalde de Almonacid de Zorita es el nuevo presidente de la AMAC

Higuera fue elegido en la Asamblea General ordinaria que se celebró en Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant (Tarragona) y en la que participaron los alcaldes de los 68 municipios miembros de la asociación.

El nuevo presidente sustituirá al alcalde de Vandellós y el Hospitalet del Infant (Tarragona). Además, se nombró como vicepresidente a la alcaldesa de Almaraz, Sabina Hernández.

En su primer intervención como presidente de AMAC, Higuera destacó que los principales restos del futuro ejercicio serán la «resolución definitiva de la posible continuidad de Garoña, el desarrollo económico alternativo en la zona de José Cabrera y la mejora de los planes de emergencia nuclear».

Además, hizo hincapié en la celebración del CURIEX 2013, un simulacro general de intervención en respuesta a un supuesto accidente nuclear en el entorno exterior de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres), en el que participarán los municipios de AMAC.

Durante la asamblea, los municipios abordaron los distintos puntos de la actualidad de la asociación. Respecto a Garoña, lamentaron la «constante indefinición acerca de su futuro por los efectos negativos que esta inestabilidad tiene sobre sus vecinos y sus pueblos».

Además, en la Asamblea se informó también sobre la relación con Protección Civil, con la que se creó una mesa de trabajo permanente que facilitará la relación del mundo local con los profesionales de la gestión de emergencias. Del mismo modo, los alcaldes del entorno de Almaraz destacaron que la preparación del CURIEX 2013 está siendo una experiencia «muy constructiva», que los vecinos están acogiendo «muy positivamente».

Finalmente, se trasladó a los asociados los avances del programa de la Comisión Europea que está revisando los planes de emergencia nuclear exterior de todos los estados miembros, tras el accidente de Fukushima (Japón), con el objetivo de finalizar este trabajo antes de finalizar el año.

El alcalde de Almonacid de Zorita es el nuevo presidente de la AMAC

Higuera fue elegido en la Asamblea General ordinaria que se celebró en Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant (Tarragona) y en la que participaron los alcaldes de los 68 municipios miembros de la asociación.

El nuevo presidente sustituirá al alcalde de Vandellós y el Hospitalet del Infant (Tarragona). Además, se nombró como vicepresidente a la alcaldesa de Almaraz, Sabina Hernández.

En su primer intervención como presidente de AMAC, Higuera destacó que los principales restos del futuro ejercicio serán la «resolución definitiva de la posible continuidad de Garoña, el desarrollo económico alternativo en la zona de José Cabrera y la mejora de los planes de emergencia nuclear».

Además, hizo hincapié en la celebración del CURIEX 2013, un simulacro general de intervención en respuesta a un supuesto accidente nuclear en el entorno exterior de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres), en el que participarán los municipios de AMAC.

Durante la asamblea, los municipios abordaron los distintos puntos de la actualidad de la asociación. Respecto a Garoña, lamentaron la «constante indefinición acerca de su futuro por los efectos negativos que esta inestabilidad tiene sobre sus vecinos y sus pueblos».

Además, en la Asamblea se informó también sobre la relación con Protección Civil, con la que se creó una mesa de trabajo permanente que facilitará la relación del mundo local con los profesionales de la gestión de emergencias. Del mismo modo, los alcaldes del entorno de Almaraz destacaron que la preparación del CURIEX 2013 está siendo una experiencia «muy constructiva», que los vecinos están acogiendo «muy positivamente».

Finalmente, se trasladó a los asociados los avances del programa de la Comisión Europea que está revisando los planes de emergencia nuclear exterior de todos los estados miembros, tras el accidente de Fukushima (Japón), con el objetivo de finalizar este trabajo antes de finalizar el año.

El alcalde de Almonacid de Zorita es el nuevo presidente de la AMAC

Higuera fue elegido en la Asamblea General ordinaria que se celebró en Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant (Tarragona) y en la que participaron los alcaldes de los 68 municipios miembros de la asociación.

El nuevo presidente sustituirá al alcalde de Vandellós y el Hospitalet del Infant (Tarragona). Además, se nombró como vicepresidente a la alcaldesa de Almaraz, Sabina Hernández.

En su primer intervención como presidente de AMAC, Higuera destacó que los principales restos del futuro ejercicio serán la «resolución definitiva de la posible continuidad de Garoña, el desarrollo económico alternativo en la zona de José Cabrera y la mejora de los planes de emergencia nuclear».

Además, hizo hincapié en la celebración del CURIEX 2013, un simulacro general de intervención en respuesta a un supuesto accidente nuclear en el entorno exterior de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres), en el que participarán los municipios de AMAC.

Durante la asamblea, los municipios abordaron los distintos puntos de la actualidad de la asociación. Respecto a Garoña, lamentaron la «constante indefinición acerca de su futuro por los efectos negativos que esta inestabilidad tiene sobre sus vecinos y sus pueblos».

Además, en la Asamblea se informó también sobre la relación con Protección Civil, con la que se creó una mesa de trabajo permanente que facilitará la relación del mundo local con los profesionales de la gestión de emergencias. Del mismo modo, los alcaldes del entorno de Almaraz destacaron que la preparación del CURIEX 2013 está siendo una experiencia «muy constructiva», que los vecinos están acogiendo «muy positivamente».

Finalmente, se trasladó a los asociados los avances del programa de la Comisión Europea que está revisando los planes de emergencia nuclear exterior de todos los estados miembros, tras el accidente de Fukushima (Japón), con el objetivo de finalizar este trabajo antes de finalizar el año.