Iberdrola está estudiando vender a Westinghouse su participación en el proyecto nuclear británico «Nugen»

Las fuentes de Iberdrola consultadas rehusaron realizar comentarios sobre esta información, según la cual el acuerdo de venta con el fabricante de equipos nucleares, filial de Toshiba, estaría próximo.

El diario británico aseguró que las aspiraciones de Westinghouse son incluso mayores y que estaría dispuesto a comprarle a GDF Suez una parte de su 50% en la sociedad conjunta, lo que le convertiría en el accionista mayoritario.

Las conversaciones se encuentran más pendientes del visto bueno de Toshiba que de la voluntad de los vendedores, con lo que existe un clima de «optimismo» en torno al cierre de la operación, que sería recibida sin reticencias por parte del Gobierno británico.

Las partes «se mueven en la dirección correcta», dijeron desde el Ejecutivo británico, cuyo apoyo político a la energía nuclear va en aumento. Los liberales, coaligados con los conservadores en el Gobierno de David Cameron, acaban de suavizar su tradicional rechazo a esta tecnología.

La irrupción de Westinghouse en el programa nuclear británico daría si cabe un mayor peso a la industria, en detrimento de las «utilities», dentro de los tres consorcios encargados de los proyectos. El año pasado, Hitachi ya compró el consorcio Horizon, que aspira a construir la planta de Anglesey.

Este cambio de perfil llegaría además en un momento en el que las conversaciones entre EDF y el Gobierno acerca de los subsidios del futuro emplazamiento de Hinkley Point siguen sin resolverse. El Tesoro se niega a pagar más de 90 libras por megavatio hora (MWh), mientras que EDF pide 93 libras.

El presidente de CyL considera que el Gobierno de Rajoy ha cumplido su compromiso con la central de Garoña

Herrera, quien rubricó un protocolo de colaboración con la Universidad de Burgos (UBU) para la cesión de 40.000 metros cuadrados del antiguo Hospital Militar de la capital burgalesa, insistió en que ahora son las empresas, «que son las que no han cumplido con sus obligaciones», las que tienen que dar los siguientes pasos.

Asimismo, reiteró que el cese de la actividad de la planta burgalesa es un «capricho» que conlleva la pérdida de cerca de un millar de puestos de trabajos directos y otros tantos indirectos, a la vez que recordó la importancia de garantizar la seguridad de las instalaciones en todo momento, para lo que se debe contar con el beneplácito del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

«Ante todo seguridad y luego el empleo», concluyó Herrera.

España defiende en la OIEA la cooperación técnica como pilar para mejorar la seguridad de las nucleares

Así lo subrayó la embajadora representante permanente de España ante la Oficina de la Organización de las naciones Unidas y los Organismos Internacionales con sede en Viena, Carmen Buján, defendió durante la LVII Conferencia General del OIEA.

En este sentido, valoró la participación de expertos españoles del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en la elaboración del informe detallado sobre el accidente de la central nuclear de Fukushima, que pretende exponer todos los aspectos técnicos relevantes y las lecciones aprendida del mismo.

La embajadora resaltó que España, a través del CSN está participando «intensamente» en la planificación, redacción y revisión de normativa internacional, donde se incluyen las mejores prácticas de trabajo y se refirió al apoyo prestado por el regulador atómico español a otros países hispanohablantes para la mejora de sus capacidades reguladoras.

La declaración de España fue redactada de manera conjunta por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el CSN y el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT).

El texto se centró en el esfuerzo y la mejora de la seguridad nuclear a través de la cooperación entre diferentes organizaciones y en el intercambio de lecciones aprendidas. Además, la declaración española recogió las actividades relacionadas con la respuesta ante emergencias en las que ha defendido que España está «plenamente involucrada» e insistió en los planes de comunicación para este tipo de situaciones.

Antes de la declaración española, la delegación del CSN, encabezada por su presidente, Fernando Marti, mantuvo un encuentro con el director general de la OIEA, Yukiya Amano, con quien intercambió impresiones respecto a la mejora de la seguridad nuclear en el último año. La reunión, según informó el CSN, estuvo marcada por el «refuerzo de la buena colaboración y sintonía que mantienen ambos organismos».

Por su parte, la vicepresidenta del CSN, Rosario Velasco, intervino en una sesión sobre el control de las fuentes radiactivas en el Mediterráneo, un programa que la OIEA realiza con un proyecto de cooperación técnica que financia la Comisión Europea. En su intervención expuso los logros en este ámbito.

Durante la cita internacional, la consejera Cristina Narbona mantuvo numerosas reuniones en paralelo al desarrollo de la Conferencia General de la OIEA, muchas de ellas con el resto de los miembros del Foro Iberoamericano de Organismos Reguladores Radiológicos y Nucleares, del que el CSN es miembro fundador.

Cofrentes inicia una nueva parada para la recarga de combustible

Se trata de una parada programada habitual de las instalaciones nucleares que, en el caso de Cofrentes, tiene una periodicidad bienal y durante la que se repone parte del combustible nuclear albergado en la vasija para garantizar así otro nuevo periodo de dos años de producción eléctrica.

En esta ocasión, se sustituirán 256 elementos de combustible de los 624 que contiene la citada vasija. Además de la renovación del combustible, se va a aprovechar la parada para realizar otras tareas de modernización, mantenimiento y conservación que no se pueden realizar con la planta en producción.

Algunas de las tareas programadas más significativas que se van a realizar durante esta recarga son el cambio de 19 barras de control, la sustitución de 30 accionadores de barras de control, la revisión general del turbogrupo, la revisión y pruebas de ocho válvulas de alivio y seguridad, trabajos en las torres de refrigeración, la revisión general del generador diésel de emergencia división II y la sustitución de la bomba B del sistema de extracción de calor residual.

Hay más de 14.000 trabajos planificados para este periodo y 49 modificaciones de diseño que implicarán mejoras tecnológicas en la eficacia de procesos, en el mantenimiento y operación y la seguridad.

Para afrontar este elevado volumen de tareas, a los 600 profesionales con los que cuenta la planta valenciana se van a sumar otros 1.200 trabajadores contratados, a través de 100 empresas, para la ocasión, de los que el 50% procede del entorno próximo a la instalación.

Cofrentes suma más de cuatro años sin paradas no programadas. En la clasificación que la revista «Nuclear Engineering International» realiza de las centrales nucleares en base a su factor de carga –la relación entre la energía producida por una central y la que hubiera podido producir, en un periodo de tiempo determinado, funcionando a plena potencia–, la planta valenciana, con un porcentaje del 98,2%, es la primera española en el ranking y la 22ª de las 400 analizadas durante el último año.

Iberdrola tiene previsto invertir 62 millones de euros en la central nuclear de Cofrentes este año lo que, según la empresa, «es una muestra más de su consolidación como uno de los motores económicos en la Comunidad Valenciana, donde impulsa el tejido industrial y la creación de empleo, sobre todo, en el entorno de la planta».

De esta cifra, 21 millones irán a parar a la recarga con objeto de sustituir parte de su combustible nuclear y realizar el mantenimiento programado. La mayor parte de la inversión en recarga se dedicará a la contratación de 1.200 profesionales. Los restantes 41 millones de euros se invertirán en diferentes proyectos que implican la adquisición y montaje de equipos, componentes y materiales para dotar a la central con los últimos avances tecnológico.

PSOE e Izquierda Plural acusan al Gobierno de cambiar el impuesto nuclear «a la medida» de Nuclenor

Durante la Comisión de Hacienda del Congreso que dio luz verde a la normativa con las 17 enmiendas del PP antes de remitirla al Senado, el diputado socialista Pedro Sánchez calificó de «insultante» que se presente el proyecto de ley como de fiscalidad medioambiental cuando se trata de «rebajar los impuestos a las centrales nucleares» y, en concreto, a Garoña.

Y es que, a su juicio, las enmiendas del PP que plantean que el primer periodo impositivo de aplicación del impuesto que grava la producción de residuos nucleares y combustible nuclear gastado comience el 1 de enero de 2013 tiene como verdadero objetivo que «Nuclenor se ahorre 150 millones de euros».

«Es el colmo de la arbitrariedad, dejan a Garoña exenta del pago del impuesto porque descargó todo el combustible objeto del gravamen el 28 de diciembre de 2012, así que el objetivo de que el primer periodo impositivo comience el 1 de enero de 2013 es que Nuclenor se ahorre 150 millones», acusó el diputado.

Además, también criticó la decisión de introducir a través de una enmienda una nueva definición de lo que es el combustible nuclear gastado «sin haber siquiera consultado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)» y reprochó el «intervencionismo gubernamental» en este ámbito, ya que otra propuesta de modificación de los populares «habilita al Gobierno para modificar el reglamento de las centrales nucleares y abrir así la puerta a que Nuclenor pueda solicitar la renovación de la explotación de Garoña cuando pesa ya una orden ministerial definitiva de cese de actividad».

«Tengan algo de pudor, planteen otro proyecto y haremos otro debate», reclamó el socialista, reprochando que, una vez más, el grupo mayoritario aproveche el trámite parlamentario para presentar enmiendas sobre aspectos que no están recogidos en el texto original, lo que supone «hurtar» al Pleno del Congreso el debate sobre temas importantes para la sociedad española.

En términos parecidos se pronunció la portavoz de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Laia Ortiz, quien calificó las enmiendas populares de «atropello manifiesto» a un impuesto energético que fue aprobado por las Cortes hace apenas nueve meses, y sólo con el objetivo de hacer un «nuevo regalo» a Garoña.

«Y eso sólo responde al empecinamiento del ministro de Industria, José Manuel Soria, de mantener abierta una central más que obsoleta, con problemas de seguridad y que necesitaría de inversiones millonarias», criticó.

Y es que, a su entender, las modificaciones en el gravamen sobre residuos nucleares que ahora se aprobó a instancias del PP significa que «o creen que hicieron mal entonces o es que responden a las peticiones de Endesa», una de las empresas gestoras de la central burgalesa a través de Nuclenor junto con Iberdrola.

En este sentido, la diputada catalana reprochó que el Ejecutivo sea «siempre sensible» para con las peticiones de las eléctricas mientras que las llamadas contra la retroactividad de las medidas que afectan a las renovables «les entran por un oído y les salen por el otro».

Finalmente, la portavoz de Hacienda del PP en la Cámara Baja, Ana Madrazo, aseguró que las enmiendas de su grupo buscan únicamente «clarificar la regulación introducida por el PP y facilitar la aplicación práctica del impuesto», sin entrar a responder a las acusaciones planteadas por la oposición.

En este sentido, insistió en los argumentos ya recogidos en las propias enmiendas, alegando que modifica el periodo impositivo del impuesto «para adaptarlo al ciclo de cada reactor» y se define el concepto de combustible nuclear gastado «para darle mayor claridad».

Japón ordena desmantelar los dos reactores de la central de Fukushima que sobrevivieron al tsunami de 2011

«Trabajaré duro para contrarrestar los rumores que cuestionan la seguridad de la planta de Fukushima», aseguró tras una visita de una hora a la central. Según explicó el primer ministro, la empresa que opera la planta, TEPCO, fijó un calendario para abordar el problema de la filtración de agua contaminada.

«Para que se concentren en ello, les he dado orden de desmantelar los reactores número 5 y número 6 que actualmente están parados«, afirmó. Según precisó, el presidente de TEPCO, Naomi Hirose, prometió que la compañía tomará una decisión sobre el desmantelamiento de los dos reactores en el plazo de un año.

La visita de Abe a Fukushima, que se encuentra a 240 kilómetros de Tokio, se produce después de que prometiera que el Gobierno asumirá un papel más central en la limpieza de los efectos del accidente nuclear que se produjo como consecuencia del tsunami en el marco de la concesión de los Juegos Olímpicos de 2020.

Cuatro de los reactores de la central quedaron destruidos por la fisión de los núcleos y explosiones de hidrógeno. Los reactores 5 y 6 no sufrieron daños serios, lo que permitió a TEPCO incluir estas instalaciones como un bien en su hoja de balance.

La compañía eléctrica, que registró pérdidas netas por valor de 27.000 millones de dólares desde el desastre, está negociando con un sindicato de los bancos nipones una refinanciación de 816 millones de dólares que cumple el próximo mes.

Entretanto, TEPCO comenzó a desmantelar los tanques construidos alrededor de los reactores de Fukushima desde los que se cree que se está filtrando el agua contaminada que se usó para enfriar la central nuclear.

La compañía eléctrica explicó que el pasado martes aisló el tanque desde el que cree que se produjeron las fugas radiactivas y que finalmente comenzó a desmantelarlo este jueves, en un proceso que durará varios días.

TEPCO adelantó que revisará uno por uno los componentes de este tanque para determinar el origen del vertido contaminante, aunque sospecha que la causa podría ser el deterioro de la resina que une las placas de acero.

Los operarios de TEPCO comenzarán con los reactores ubicados alrededor del reactor cuatro y, en caso de no encontrar la fuente de las fugas radiactivas, continuarán con los 350 que rodean la central nuclear, según informó la televisión pública NHK.

El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al Pacífico.

Desde entonces, las fugas de agua radiactiva no cesaron e hicieron que en las últimas semanas los niveles de radiactividad en Fukushima se hayan disparado hasta picos de 130.000 becquerelios por litro, capaces de matar a una persona.

En este contexto, el primer ministro, Shinzo Abe, anunció que el próximo mes de octubre pondrá en marcha un plan valorado en 160 millones de euros que recupera la vieja idea de congelar el suelo alrededor de los cuatro reactores dañados de Fukushima.

Las pruebas de viabilidad comenzarán en el reactor cuatro, en cuyo subsuelo se construirá un entramado de tuberías a las que se inyectará cloruro de calcio a menos 40 grados celsius para congelarlas, encerrando una superficie subterránea de diez metros cuadrados.

Se espera que el «muro helado» esté operativo hacia el próximo mes de marzo. Si funciona, los operarios de TEPCO construirán otros alrededor de los reactores uno, dos y tres de Fukushima. El proyecto estaría completado hacia 2015.

La Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear (NRA), por su parte, decidió elevar del uno –que indica una «anomalía»– al tres –que indica un «grave incidente»– el nivel de alerta por las fugas de agua radiactiva desde Fukushima-1.

Además, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) expresó su preocupación por las fugas de agua radiactiva desde Fukushima-1 y ofreció al Gobierno de Japón su ayuda para resolver este problema.

Los problemas en Fukushima se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

El Gobierno de Japón explica a la AIEA las razones de las fugas de agua radiactiva de la central de Fukushima

Durante la Conferencia General de la AIEA, que comenzó en Viena, el ministro de Ciencia y Tecnología de Japón, Ichita Yamamoto, aseguró que el impacto de las fugas de agua radiactiva se limita a un radio de 0,3 kilómetros desde el puerto de Fukushima.

El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al Pacífico.

Las filtraciones se producen desde los tanques construidos alrededor de los reactores de Fukushima para almacenar el agua usada para enfriar la central nuclear. Se cree que la causa podría ser el deterioro de la resina de las juntas.

La Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) explicó que no detectó antes los vertidos contaminantes porque los tanques no tienen contadores y el único medio de control eran patrullas rutinarias, por lo que hasta que no se han formado charcos superficiales no han saltado las alarmas.

Desde entonces, las fugas de agua radiactiva no cesaron e hicieron que en las últimas semanas los niveles de radiactividad en Fukushima se hayan disparado hasta picos de 130.000 becquerelios por litro, capaces de matar a una persona.

En este contexto, el primer ministro, Shinzo Abe, anunció que el próximo mes de octubre pondrá en marcha un plan valorado en 160 millones de euros que recupera la vieja idea de congelar el suelo alrededor de los cuatro reactores dañados de Fukushima.

Las pruebas de viabilidad comenzarán en el reactor cuatro, en cuyo subsuelo se construirá un entramado de tuberías a las que se inyectará cloruro de calcio a menos 40 grados celsius para congelarlas, encerrando una superficie subterránea de diez metros cuadrados.

Se espera que el «muro helado» esté operativo hacia el próximo mes de marzo. Si funciona, los operarios de TEPCO construirán otros alrededor de los reactores uno, dos y tres de Fukushima. El proyecto estaría completado hacia 2015.

La Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear (NRA), por su parte, decidió elevar del uno –que indica una «anomalía»– al tres –que indica un «grave incidente»– el nivel de alerta por las fugas de agua radiactiva desde Fukushima.

Los problemas en Fukushima se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

Japón se sume en su segundo apagón nuclear desde el accidente en la central de Fukushima

Hacía 14 meses que Japón no registraba un apagón nuclear. El reactor número 4 de la central de Ohi, situada en la prefectura de Fukui, en el oeste del país, se paralizó para evaluar su seguridad en base a las regulaciones nucleares promulgadas en julio, según la agencia de noticias Kyodo.

El reactor cuatro de la central de Ohi era el único en funcionamiento desde que a comienzos de septiembre otro de los reactores de esta planta se paralizara para tareas de mantenimiento, según informó la cadena japonesa NHK.

Los 50 reactores nucleares de Japón permanecerán apagados por tercera vez desde 1970 hasta finales de este año mientras las autoridades proceden a realizar las tareas de evaluación de seguridad y tratar de recobrar así la confianza de la población en la energía nuclear.

Las compañías eléctricas niponas solicitaron a la Autoridad de Regulación Nuclear que apruebe la reanudación de doce reactores de un total de seis centrales nucleares, incluida la planta de Ohi. Antes del accidente de Fukushima, la energía nuclear representaba el 30% del consumo nacional.

Los procedimientos de evaluación de seguridad no están previstos que duren menos de seis meses, una vez que la gran mayoría se iniciaron en julio. No obstante, su reapertura depende, asimismo, de la aprobación de las autoridades locales, reticentes ante la impopularidad de la energía nuclear.

Detectan sustancias altamente radiactivas en Fukushima

Por otra parte, la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), que gestiona la central nuclear de Fukushima, detectó altos niveles de sustancias radiactivas en el agua que había en una zanja cercana a un tanque de almacenamiento de la planta que había registrado fugas, cuando los trabajadores se preparan para la llegada de un tifón.

TEPCO confirmó que la muestra de agua, recogida el viernes, tenía 940 bequerelios por litro, ocho veces más que hace una semana. En otra muestra, a 100 metros del punto, la radiactividad detectada ascendía a 3.000 bequerelios, frente a los 2.400 del día anterior, según la agencia de noticias japonesa Jiji Press.

La compañía atribuyó estos niveles a sustancias que podrían haberse filtrado a través de los sacos de arena colocados para contener el agua radiactiva poco después del accidente del 11 de marzo de 2011 y evitar que llegara al mar.

Todo esto se produce en un momento en el que los trabajadores de la central se preparan para afrontar la llegada del tifón «Manyi» a la costa este del país y que amenaza la planta nuclear, ante el peligro de que se filtre agua radiactiva al mar.

Foro Nuclear compara educación con energía nuclear porque ambas trabajan en el largo plazo

Cornadó subrayó la importancia de que los maestros y profesores ahonden en la tecnología nuclear, no sólo en materia de energía, sino en las distintas aplicaciones atómicas. «Ellos son palancas para formar a los futuros ciudadanos», valoró el representante del foro de la industria nuclear.

A su juicio, la energía y la educación tienen varios paralelismos porque ambos trabajan a largo plazo y porque «muchas veces» se les mide y son noticia cuando las cosas no funcionan. «No somos noticia cuando todo va bien, por lo que se nos juzga más por percepciones que por realidades», añadió.

Asimismo, agregó que las encuestas de opinión reflejan que cuanto mayor conocimiento hay sobre las cuestiones nucleares, mayor es la aceptación hacia esta tecnología y viceversa. Por ello, insistió en que para el Foro Nuclear es muy importante ofrecer una buena información y que los profesores estén bien informados, también sobre otros usos comunes que no son los propiamente energéticos.

A las XXX Jornadas Nacionales sobre Energía y Educación a las que asisten 250 profesores de toda España se celebran este fin de semana en Madrid. El curso está dirigido a profesionales de la enseñanza de todos los niveles educativos y está reconocido con créditos de formación del profesorado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

El título de 2013, «Las aplicaciones de la energía nuclear y su influencia en el mundo científico«, tienen como principal objetivo la formación del profesorado en energía y medio ambiente. Para aportar la mejor y más actual información sobre las distintas áreas, expertos de cada una de las aplicaciones participarán en las conferencias y sesiones.

Los temas que abordarán, entre otros, serán las radiaciones y sus efectos, los usos de la tecnología nuclear en la agricultura, la medicina, la industria y el medio ambiente, así como la gestión de los residuos radiactivos tanto en España como en la Unión Europea.

Además del programa técnico, los participantes realizan visitas a instalaciones relacionadas con las distintas aplicaciones como laboratorios de investigación, instalaciones de producción de energía y centros de medicina nuclear.

TEPCO desmontará el tanque de aguas residuales para determinar las causas de las filtraciones del pasado mes de agosto en Fukushima

La decisión fue comunicada a las Autoridades de Regulación Nuclear, y el desmontaje del tanque comenzará, previsiblemente, el viernes de la próxima semana.

TEPCO aseguró que examinará todas las partes del tanque y cada uno de los materiales de cimentación para determinar la causa de la filtración de alrededor de 300 toneladas de agua contaminada el pasado mes de agosto, parte de las cuales acabaron vertidas en el mar.

Los inspectores que examinaron durante las últimas tres semanas el exterior del tanque no pudieron averiguar la ubicación de la fuga, aunque se sospecha que el agua haya podido salir por las juntas de los paneles de acero. Durante las próximas inspecciones se revisarán los suelos y los cimientos de hormigón que están bajo el tanque.

Tras la publicación de información acerca del incremento de los niveles de isótopos radiactivos en las aguas subterráneas cercanas al tanque de Fukushima, las autoridades han previsto cavar nuevos pozos para evitar que el agua contaminada fluya y poder bombear agua no contaminada al mar.