Los niveles de radiación en el agua de mar cerca de Fukushima llegan a su punto más alto desde el año 2011

Así, TEPCO está vertiendo cientos de toneladas de agua para bajar la temperatura de los reactores y tuvo problemas para contener el agua irradiada en la planta.

Este miércoles, un trabajador por error separó una tubería conectada a un sistema de tratamiento lo que provocó la liberación de siete toneladas de agua altamente radiactiva.

Los accidentes en la planta de Fukushima, a 220 kilómetros al norte de Tokio, se suman a la crisis y están generando dudas sobre las capacidades de TEPCO para llevar a cabo una limpieza en el complejo que se espera tarde décadas.

TEPCO informó de que las lecturas combinadas de cesio-134 y cesio-137 en las afueras del dañado reactor número dos se dispararon a 1.200 bequerelios por litro el miércoles, más de 13 veces el nivel del martes.

Concretamente, las lecturas de cesio-134 fueron de 370 bequerelios por litro, mientras que las de cesio-137 fueron de 830 bequerelios por litro dentro de una malla protectora justo fuera del edificio del reactor.

Los límites reglamentarios para el cesio, que emite una fuerte radiación gamma y es perjudicial para el cuerpo humano es de 90 bequerelios por litro para el cesio-137 y de 60 bequerelios por litro para el cesio-134.

El aumento repentino de la radiación se debe a los trabajos de construcción cerca del edificio número dos, según apuntó un portavoz de TEPCO.

Asimismo, añadieron que la presión de bombeo de productos químicos en el suelo –que se están inyectado para endurecer el suelo en el borde costero de los edificios de los reactores para evitar que el agua contaminada vaya al océano– empujó «un poco» de tierra contaminada hacia la zona del puerto.

Japón y la AIEA trabajarán juntos para disipar el temor por las fugas

Asimismo, Japón y la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) acordaron trabajar juntos para disipar el temor por las fugas de agua radiactiva que se produjeron en los últimos meses desde la central nuclear de Fukushima.

El ministro de Economía, Industria y Comercio de Japón, Toshimitsu Motegi, se reunió con el director general de la AIEA, Yukiya Amano, para analizar la situación en Fukushima, según informó la televisión pública NHK.

Motegi solicitó a Amano la ayuda de la AIEA para llevar a cabo un control fiable del agua radiactiva contenida en los tanques superficiales que rodean la central nuclear y para informar de ello al público internacional.

Amano, por su parte, accedió a la petición japonesa, sobre todo en lo concerniente a las fugas radiactivas, y subrayó que, por lo que respecta a la AIEA, Fukushima está estable, en términos generales.

Estados Unidos y Vietnam firman un acuerdo en energía nuclear civil

El pacto rubricado por el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y su homólogo vietnamita, Pham Binh Minh, permitirá a Vietnam recibir tecnología y combustible atómico a cambio de renunciar temporalmente al enriquecimiento de uranio.

El acuerdo tiene que ser aprobado por el Congreso de Estados Unidos.

Vietnam, con una población que se acerca a los 90 millones de habitantes, afronta un serio problema para atender la creciente demanda de energía.

Aunque los planes para tener centrales nucleares datan de 1995, sólo a partir de 2006 se trabajó con determinación y se logró desde entonces compromisos con Rusia y Japón para contar con plantas operativas a partir de 2020.

TEPCO asegura que hará todo lo posible para evitar los daños causados por errores humanos en la central nuclear de Fukushima

Hirose admitió que las condiciones laborales en la central nuclear no son las idóneas y se comprometió a mejorarlas para evitar que los empleados acaben exhaustos, lo que impide que hagan bien su trabajo, según informó la televisión pública NHK.

Hirose hizo estas declaraciones en la comparecencia pública ante la Cámara Alta. El presidente de TEPCO estuvo acompañado por el ministro de Economía, Comercio e Industria, Toshimitsu Motegi, y por el director de la Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear, Shunichi Tanaka.

El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al océano Pacífico.

Desde entonces, las fugas de agua radiactiva no cesaron e hicieron que en el último mes los niveles de radiactividad en Fukushima se hayan disparado hasta picos de 200.000 becquerelios por litro, capaces de matar a una persona.

TEPCO sospecha que las fugas radiactivas se deben al desgaste de la resina que une las placas de acero que forman los tanques en los que se almacena el agua contaminada de Fukushima, a pesar de que se trata de un compuesto especial, precisamente, para evitar la permeabilidad.

Si bien, admitió errores de todo tipo. Entre ellos, que los trabajadores se dejaran abiertas las válvulas que controlan la entrada de agua contaminada desde los reactores a los tanques, la ausencia de contadores en todos los tanques y las escasas patrullas alrededor de los tanques para comprobar que no hay fugas radiactivas.

En este contexto, el primer ministro, Shinzo Abe, anunció que este mes pondrá en marcha un plan que recupera la vieja idea de congelar el suelo alrededor de los cuatro reactores dañados de Fukushima, valorado en 160 millones de euros .

Las pruebas de viabilidad comenzarán en el reactor cuatro, en cuyo subsuelo se construirá un entramado de tuberías a las que se inyectará cloruro de calcio a menos 40 grados celsius para congelarlas, encerrando una superficie subterránea de diez metros cuadrados.

Se espera que el «muro helado» esté operativo hacia el próximo mes de marzo. Si funciona, los operarios de TEPCO construirán otros alrededor de los reactores uno, dos y tres de Fukushima. El proyecto estaría completado hacia 2015.

La SEPI dice que la construcción del ATC cumple con sus plazos

«El cronograma de la construcción de la ATC de Villar de Cañas (Cuenca), que tiene un importe estimado de 1.000 millones de euros de inversión, tiene totalmente dentro de su cronograma cumplidos los plazos, aunque se hayan producido algunos retrasos al inicio».

El presidente de la empresa estatal de residuos nucleares ENRESA, Francisco Gil Ortega, afirmó recientemente que el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado iniciará su actividad «a principios de 2018», ya que se están haciendo «todos los esfuerzos».

Tepco informa de un fallo en las bombas que inyectan agua para enfriar los reactores en Fukushima

La Autoridad de Regulación Nuclear ha indicado que un operario que realizaba las inspecciones del sistema apretó por error un botón que apagó el suministro de los sistemas en los cuatros edificios de reactores en la planta de Fukushima.

Tepco está introduciendo cientos de toneladas de agua al día en los reactores para enfriarlos tras el devastador terremoto y tsunami de marzo de 2011, que generó fusiones y explosiones de hidrógeno.

La empresa ha indicado que se estaba bombeando agua a los reactores número uno, dos y tres en la planta y que se estaban refrigerando las piscinas que almacenan las barras de combustible gastadas.

El último incidente es otro recordatorio del precario estado de la central de Fukushima, que ha sufrido una serie de contratiempos y accidentes este año. A principios de este año, Tepco perdió la energía para enfriar las barras de uranio gastadas en la planta cuando una rata tropezó con un cable eléctrico.

La empresa está bajo presión después de hallar en agosto que 300 toneladas de agua altamente radiactiva se habían filtrado de unos tanques de almacenamiento construidos precipitadamente en Fukushima. El Gobierno nipón reforzó los apoyos al operador el mes pasado, prometiendo 500 millones de dólares para ayudar a contener el agua contaminada en Fukushima.

La compañía está teniendo dificultades para almacenar grandes cantidades de agua contaminada en el lugar al tiempo que planea un complejo desmantelamiento que podría llevar décadas.

Almaraz produce 7.646,7 millones de kwh hasta el mes de junio

Por unidades, la producción de energía eléctrica bruta correspondiente a la Unidad I fue de 3.445,3 millones de kwh, y la Unidad II generó una producción bruta de 4.201,4 millones de kwh.

Estos datos fueron ofrecidos por el director de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres), José María Bernaldo de Quirós, y por el portavoz de la instalación, Aniceto González, para ofrecer los datos de operación de la central durante el primer semestre del año.

En su intervención, el director de la central se refirió al sistema eléctrico español, cuyo primer semestre «ha sido flojo» debido a que los datos de consumo son inferiores en un 2,7% respecto al mismo periodo del año anterior.

Según explicó, este fue «un año atípico porque al haber muchísima agua, la producción hidroeléctrica fue enorme, y eso hizo que prácticamente el resto de tecnología en el primer semestre hayan trabajado muy pocas horas».

De cara al segundo semestre, Bernaldo de Quirós espera que sea «mejor», porque el verano no fue muy caluroso, aunque «en general los resultados del año tienen pinta de que van a ser en el mejor caso, los de 2012, si es posible».

Bernaldo de Quirós recordó que tras la parada de recarga de la Unidad I, el pasado 10 de enero se acopló a la red y registró «un inicio del ciclo complicado» debido a un problema que surgió en el equipo de excitación del generador eléctrico, que provocó dos paradas automáticas y una de mantenimiento.

Este situación provocó una parada de 20 días, que obligó a mandar el equipo a revisar y se detectó un problema en su fabricación, por lo que se fabricó uno nuevo, que se instalará en próximas paradas. A partir de entonces, la Unidad I «lleva funcionando a plena carga sin novedad».

En cuanto a la Unidad II, estuvo operando «a plena carga durante 308 días» hasta que el 23 de mayo se registró un problema en una protección del generador principal, y ya se aprovechó para cambiar un cierre de un bomba de una bomba, lo que provocó una parada de una semana.

Por otra parte, y respecto al combustible gastado, el director de la Central Nuclear de Almaraz destacó que a finales del primer semestre, la Unidad I registró una ocupación del 80,63% de su piscina de combustible gastado, y se prevé su saturación en el año 2021. Respecto a la Unidad II, su piscina de combustible gastado está al 76,02% de ocupación, y su año de saturación está previsto para el 2022.

Ante esta ocupación, Bernaldo de Quirós señaló que «se hace fundamental» que antes de esa fecha de saturación esté disponible el Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas.

Por otra parte, el director de la central explicó que a fecha 30 de junio de 2013, la instalación sumaba un total de 410 empleados.

En los primeros seis meses del año se realizaron 43.972 horas de formación, de las que 27.172 fueron para personal de la plantilla de Almaraz y 16.799 para personal de las empresas de servicios, con 917 trabajadores de estas empresas que han pasado por sus aulas.

En ese sentido, Bernaldo de Quirós avanzó que el pasado mes de marzo abrieron sus puertas las nuevas instalaciones del centro de formación de la central, en las que ya se impartieron los nuevos cursos en sus aulas taller, que ofrecen «la posibilidad de formarse en directo con maquetas y con simuladores». Unos cursos que versaron sobre bombas centrífugas verticales, reparación de tarjetas electrónicas o mantenimiento de las válvulas Hopkinsons de agua y vapor.

Además, en este periodo el Centro de Información atendió a 1.975 personas, mientras que desde su apertura en 1977, son 644.926 las personas que pasaron por este lugar, según los datos que aportó el portavoz de la central, Aniceto González.

Este Centro de Información fue sometido este semestre a una adaptación para instalar «un sistema vanguardista de pantallas gigantes interactivas», explicó González.

Almaraz gastará 16,9 millones de euros en la recarga de la unidad II

Asimismo, la Central Nuclear de Almaraz invertirá 16,9 millones de euros en la recarga de combustible de la Unidad II, que supone la número 21 que se realiza, comenzará a partir del 26 de octubre y tendrá una duración estimada de 65 días.

Para estos trabajos, la Central Nuclear de Almaraz contratará a «entre 1.000 y 1.100 personas» adicionales a su plantilla habitual, según avanzó el director de la instalación.

El coste de la parada de recarga, que se cifra en 16.970.000 euros, no incluye el de los elementos combustibles, que asciende a otros 64 millones de euros, aclaró el director de la central.

Durante esta parada se realizarán las actividades habituales de recarga de combustible y mantenimiento general, y además se implantarán «varias modificaciones de diseño muy significativas», como es el Panel de Parada Alternativa, que permitirá «parar la central desde fuera de la sala de control».

Según explicó Bernaldo de Quirós, la central ya tenía unos paneles de este tipo, «pero la normativa actual requiere que tengan otro tipo de características» como es este Panel de Control «en otro punto de la central y totalmente independiente de la sala de control y de las señales actuales», señaló.

También se implantarán las modificaciones para el incremento del margen sísmico de equipos y aquellas relativas a Fukushima, como son las conexiones a tanques exteriores y otras conexiones, además de la prueba de la línea de suministro eléctrico exterior desde la central José María Oriol.

Cabe destacar que algunas de estas modificaciones se implantarán después de que el pleno del Consejo de Seguridad Nuclear propusiera una sanción a la central extremeña por usar componentes de grado comercial en aplicaciones de seguridad.

A este respecto, el director de la Central Nuclear de Almaraz explicó que «ha habido un problema formal en el proceso de dedicación» debido a la desaparición de suministradores: «nosotros compramos repuestos a nuestros suministradores homologados, pero periódicamente las líneas de fabricación cesan o el propio suministrador desaparece, y se hacen cargo otras empresas».

Así, señaló que cuando se trata de repuestos que se utilizan en componentes de seguridad, normalmente se compran al mismo fabricante y se requiere un «proceso de dedicación», pero «efectivamente en algún caso de algún repuesto, el suministrador no había realizado correctamente ese proceso».

Una vez detectada la situación «se identificaron los componentes que estaban en esa situación y se comprobó que cumplían todos los requisitos de operabilidad necesarios», ha señalado el director de la central, quien ha avanzado que esta próxima recarga se cambiarán.

En su intervención, Bernaldo de Quirós explicó que estas modificaciones forman parte de un proceso, que por un lado responde a los requerimientos de Fukushima y por otro a la autorización de explotación, y que tiene previsto finalizar entre 2015 y 2016.

«En este proceso que estamos hasta por lo menos 2016 no vamos a terminar el gran volumen de modificaciones en el que estamos», calculó Bernaldo de Quirós.

Respecto al cierre de la Central Nuclear de Almaraz, que cuenta con licencia hasta 2020, el director señaló que el horizonte con el que trabaja es el de «renovar la licencia en junio de 2020», y por tanto la voluntad de las compañías es solicitar esa renovación.

En ese sentido, Bernaldo de Quirós señaló que «el panorama es mejor, antes era algo que parecía casi innombrable, y ahora miembros muy cualificados del Ministerio de Industria están abogando por esa situación», señaló el director de la central, quien destacó que esta instalación está «puesta al día y en su mejor momento de funcionamiento».

TEPCO admite que la última fuga de agua radiactiva de Fukushima se debe a «falta de precaución»

TEPCO informó de que sus operarios descubrieron que se filtró agua radiactiva desde la parte superior de uno de los tanques del reactor cuatro, donde se detectaron niveles de radiación de 200.000 becquerelios por litro, cuando el límite legal es de 30.

La compañía eléctrica indicó que estaba segura de que el agua radiactiva traspasó los sistemas de seguridad y de que se filtró al subsuelo, señalando que, probablemente, también había llegado al océano Pacífico.

La compañía explicó que los cinco tanques del reactor cuatro están construidos en una pendiente y conectados por una red de tuberías, pero que el único que tiene un contador es el situado en la parte alta, según informó la televisión pública japonesa, NHK.

TEPCO detalló que el agua radiactiva se filtró desde uno de los tanques situados en la parte baja de la pendiente, por lo que reconoció que, si todos hubieran tenido un contador, podría haber detectado antes la fuga.

El pasado 8 de agosto, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón reveló que diariamente se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua desde la central nuclear, de las cuales unas 300 contienen sustancias altamente radiactivas que llegan al Pacífico.

Desde entonces, las fugas de agua radiactiva no cesaron e hicieron que en el último mes los niveles de radiactividad en Fukushima se hayan disparado hasta picos de 130.000 becquerelios por litro, capaces de matar a una persona.

TEPCO sospecha que las fugas radiactivas se deben al desgaste de la resina que une las placas de acero que forman los tanques, a pesar de que se trata de un compuesto especial, precisamente, para evitar la permeabilidad.

En este contexto, el primer ministro, Shinzo Abe, anunció que este mes pondrá en marcha un plan valorado en 160 millones de euros que recupera la vieja idea de congelar el suelo alrededor de los cuatro reactores dañados de Fukushima.

Las pruebas de viabilidad comenzarán en el reactor cuatro, en cuyo subsuelo se construirá un entramado de tuberías a las que se inyectará cloruro de calcio a menos 40 grados celsius para congelarlas, encerrando una superficie subterránea de diez metros cuadrados.

Se espera que el «muro helado» esté operativo hacia el próximo mes de marzo. Si funciona, los operarios de TEPCO construirán otros alrededor de los reactores uno, dos y tres de Fukushima. El proyecto estaría completado hacia 2015.

La Autoridad Reguladora de la Energía Nuclear (NRA), por su parte, decidió elevar del uno –que indica una «anomalía»– al tres –que indica un «grave incidente»– el nivel de alerta por las fugas de agua radiactiva desde Fukushima.

La AIEA enviará un nuevo equipo de expertos a Fukushima

Por su parte, la Agencia de la ONU para la Energía Atómica (AIEA) anunció que enviará un equipo de expertos a Japón este mes para analizar los esfuerzos que se están llevando a cabo para limpiar las zonas afectadas en torno a la central nuclear de Fukushima.

Previamente, el regulador nuclear nipón ordenó a la empresa que gestiona la central que contrate a trabajadores adicionales si es necesario para acabar con las fugas de agua radiactiva de sus tanques e informe en el plazo de una semana de las medidas adoptadas para hacer frente a esta crisis.

La advertencia es la segunda en dos meses emitida a TEPCO después de que la compañía encontrara una segunda fuga de fluidos contaminados que probablemente llegó al océano Pacífico.

En Viena, la AIEA dijo que la misión, que transcurrirá entre el 14 y el 21 de octubre, «revisará la implementación de actividades para resolver el problema en las zonas afectadas por el accidente (…) y dar consejo para abordar los retos asociados a ello».

La misión, compuesta de 16 expertos de la agencia y otros, es un seguimiento de la realizada en 2011 y fue enviada a petición del Gobierno japonés, según precisó la AIEA.

Rajoy defiende la nuclear siempre que se garantice la seguridad

«Se debe seguir apostando por la energía nuclear. Pero es importante que se garantice la prevención y la seguridad», algo en lo que Japón y España podrían colaborar, apuntó el jefe del Ejecutivo español al diario nipón de mayor tirada.

Rajoy calificó de «equilibrado» el mix energético español y el peso que tiene la energía nuclear entre otras fuentes, como la fotovoltaica, la termosolar, la eólica, el carbón, el gasto o el petróleo. No obstante, «Yomiuri» recordó que «España está promoviendo la energía nuclear y solar, con lo que está tratando de dejar a un lado su dependencia a los combustibles fósiles».

«Creo que es una posición muy equilibrada, es la que defiende el Gobierno y la que hemos tenido en España en los últimos 30 años, aunque ha habido un aumento sobre todo de las energías renovables», añadió.

«En España llevamos toda la vida como en tantos y tantos países del mundo usando la energía nuclear, aunque son muchas las fuentes», aseguró el presidente español, para recordar que otros países no diversificaron tanto y cuentan con la nuclear como principal fuente de energía, como es el caso de Francia.

En su última jornada de visita oficial en Japón, el presidente del Gobierno español se desplazó a la ciudad de Fukushima y dijo que espera que su presencia allí «contribuya a disipar los temores» sobre el accidente de la central nuclear del mismo nombre causado por un terremoto y un tsunami en marzo de 2011. Rajoy es el primer mandatario occidental en visitar la ciudad, situada a unos 65 kilómetros de la central nuclear que sufrió el accidente.

«He venido a apoyar al pueblo de Japón y a la gente de Fukushima», afirmó el presidente del Gobierno. «Queremos mostrarles que no les olvidamos y confirmarles que nos tienen y nos tendrán a su disposición en el futuro en todo aquello que podamos ayudar para recuperar la plena normalidad», dijo allí el presidente del Gobierno.

En este sentido, Ecologistas en Acción consideró que las declaraciones de Rajoy sobre la central japonesa son «muy inoportunas» y se enmarcan en una «peligrosa actitud de intromisión».

Según la asociación, estas manifestaciones se producen en un momento de preocupantes injerencias gubernamentales en el control de las centrales españolas.

«Sus palabras llegan poco después del cese de los directores técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), críticos con los últimos episodios de la central de Garoña, y justo en el momento en que el Ejecutivo anuncia su intención de alargar la vida de las nucleares a 60 años», subrayó la organización.

Ecologistas en Acción llamó la atención sobre el hecho de que Rajoy diga que «los temores sobre Fukushima son infundados» el mismo día que la operadora de la central nipona, TEPCO, reconoce que se produjo una nueva fuga radiactiva de un tanque de almacenamiento y que el agua radiactiva puede haber llegado al mar.

TEPCO halla un nuevo punto de fuga

Por su parte, la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) informó de que halló otro punto de fuga en los tanques construidos alrededor de la central nuclear de Fukushima para almacenar el agua radiactiva que se utilizó para enfriarla tras el desastre natural.

Los operarios de TEPCO descubrieron que el agua radiactiva se está filtrando desde la parte superior de uno de los tanques del reactor cuatro, donde detectaron niveles de radiación de 200.000 becquerelios por litro, cuando el límite legal es de 30.

La compañía eléctrica indicó que está segura de que el agua radiactiva traspasó los sistemas de seguridad y se filtró al subsuelo y apuntó que, probablemente, también llegó al océano Pacífico, según la televisión pública NHK.

El CSN cesa al director técnico de protección radiológica y a los subdirectores de instalaciones y de emergencias y protección nuclear

El acuerdo de cese se tomó en el pleno del Consejo de la semana pasada y el Boletín Oficial del Estado convocó la provisión de varios puestos por el sistema de libre designación para cubrir estas plazas. «Los puestos ofertados coinciden con los ceses», señalaron fuentes del CSN.

A este respecto, Greenpeace consideró que el presidente del CSN, Fernando Marti Scharfausen cesó «de golpe» a parte de su cuerpo técnico porque pretende «eliminar obstáculos y trabas» en materia de seguridad nuclear en aras de favorecer a las empresas del sector.

En este sentido, aseguraron que Marti Scharfhausen quiso «facilitar las condiciones» para la explotación a las nucleares pero esto se ha tropezado con los requisitos de seguridad impuestos por el cuerpo técnico de este organismo. «Parece que ha decidido quitarse los problemas por la vía del despido», manifestó la responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Raquel Montón.

De este modo, la ONG aseguró que este movimiento del CSN es una muestra más de cómo el Gobierno está legislando a favor de las empresas eléctricas dueñas de las nucleares y acusó al organismo regulador de «parecer ser la trastienda donde se consienten estos favores».

«En España asistimos a la misma confluencia de intereses que estuvo detrás del accidente de Fukushima: la trama entre el Gobierno, las compañías eléctricas y el regulador», advirtió.

Marti ocupó anteriormente la secretaría de Estado de Energía y fue el encargado de revocar la orden ministerial de cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).

El presidente del CSN visita Japón junto al presidente del Gobierno Mariano Rajoy, donde ambos tratarán asuntos relativos a la seguridad nuclear, por lo que Montón aconsejó a Rajoy y Marti que aprovechen su visita a Japón para aprender de los errores cometidos en Fukushima, porque con las medidas que están tomando a favor de las nucleares en España están aumentando «peligrosamente el riesgo para la población».

PSOE denuncia una «purga ideológica» y pide la renuncia de Marti

Por su parte, el secretario de Ordenación del Territorio y Sostenibilidad del PSOE, Hugo Morán, denunció que el cese de gran parte del equipo técnico de dirección del CSN supone en la práctica una «purga ideológica» en el organismo regulador.

A su juicio, estos ceses son un «nuevo ataque» del Gobierno a la independencia del organismo regulador y un deterioro de la credibilidad de un organismo que debería estar a salvo de injerencias ideológicas y económicas.

Todo esto coincide con el anuncio del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, de buscar fórmulas para ampliar la vida útil de las centrales nucleares españolas de 40 a 60 años.

En este sentido, destacó que el Gobierno impuso un «descabellado protocolo» para facilitar una hipotética reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) y añadió que el cuerpo técnico del CSN ahora cesado trató de salvaguardar la «responsabilidad última que la ley les encomienda, anteponiendo la seguridad del país por encima de otros intereses coyunturales e inconfesables, pero manifiestamente evidentes en las intenciones del Gobierno».

Para Morán la decisión del Pleno del CSN es una de las decisiones estratégicas de mayor calado que afectan al modelo energético de España, incluida la componente de seguridad. Por ello, insistió en que «no puede admitirse, de ninguna de las maneras, que el Gobierno pretenda imponer su modelo ideológico por encima de todos y de todo».

Respecto al presidente del regulador, consideró que demostró ser un «simple recadero del Gobierno» que no tiene otra alternativa que comparecer en el Parlamento «lo antes posible» para explicar su «desafortunada gestión» y anunciar su renuncia antes de que sus decisiones acarreen para el CSN «consecuencias más graves que el inmerecido desprestigio ocasionado».

Narbona afirma que Garoña está «favorecida» por el Gobierno pero que la «última palabra» la tiene el CSN

Narbona señaló que el futuro de la planta, que actualmente está en parada, depende en primer lugar, de la decisión de la empresa titular Nuclenor, participada por Iberdrola y Endesa.

La que fuera ministra de Medio Ambiente advirtió en un entrevista al portal de Medio Ambiente «i-ambiente» que «la última palabra la tendrá el CSN, que ya ha explicitado todas las exigencias en caso de que se solicite la renovación de su autorización (algunas de ellas, exigibles antes incluso de Fukushima, otras posteriores, otras especificas, como la verificación de las condiciones de la vasija…etc), cuyo cumplimiento tendría que ser cuidadosamente evaluado por el CSN antes de pronunciarse».

Narbona reivindicó su «firme convicción» de ir abandonando la energía nuclear para producir electricidad con otras fuentes, especialmente renovables. Respecto a por qué pertenece al CSN, la consejera indicó que el «único objetivo del Consejo de Seguridad Nuclear es el de garantizar la seguridad nuclear y radiológica» y que «no es, por lo tanto, una agencia de promoción de la energía nuclear».

La consejera del organismo que supervisa la energía nuclear en España sostuvo que «ninguna otra fuente energética tiene un riesgo potencial análogo».

En cuanto a la reforma energética, Narbona dijo que genera una «absoluta inseguridad jurídica» que provocará la pérdida de inversión extranjera, además de la «destrucción» de más de 50.000 puestos de trabajo.

A su juicio, España estaría en condiciones de producir el 70% de su electricidad con energías renovables en 2030 aprovechando su combustible «gratuito e inagotable».

Para reducir el déficit tarifario, Narbona señaló que «no es necesario hundir al sector de las energías renovables» sino que «bastaría regular su retribución de forma que se aprovechase la progresiva reducción de sus costes, y, sobre todo, reducir la sobre retribución que reciben las centrales hidroeléctricas y nucleares, que están ya totalmente amortizadas y colocan su producción al precio más alto del mercado eléctrico». «Esto es consecuencia del poder oligopolista de las grandes empresas eléctricas», afirmó.