Los eólicos aceptan ajustes y piden regulaciones diferentes para las distintas renovables

En un encuentro informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), el presidente de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), José Donoso, dejó claro que «no vemos razones para cambios dramáticos» en la retribución que recibe el sector eólico, que calificó de «modélico». «Queremos regulaciones diferentes para las diferentes renovables«, con las que la eólica «no tiene nada en común», afirmó.

Explicó, además, que «España ha hecho, desde hace 15 años, una apuesta muy importante» por la energía eólica que «ha salido bien». «Los cambios hay que planteárselos cuando las cosas no funcionan. Ahora, si las cosas no se hacen bien, se puede poner en riesgo este modelo de éxito», dijo Donoso; algo que, añadió, sería un «error histórico», ahora que «recogemos los frutos y somos líderes» en esta industria.

De hecho, arremetió contra la normativa que en este último año «ha paralizado el sector», que ha perdido unos 15.000 empleos y tiene cerca de 360 megavatios (MW) de parques ya terminados pendientes de conectarse a la red.

Por ese motivo, quieren que se sustituya el sistema de pre-registro y se vuelva al anterior esquema en el que lo que daba prioridad a la hora de cobrar primas era el «acta de puesta en marcha» y no un «papel» de carácter administrativo.

Donoso argumentó que «no se puede utilizar la misma camisa» para tecnologías que tienen por delante todavía una curva de aprendizaje con otras que, como la eólica, están ya maduras, requieren de inversiones más cuantiosas, han reducido sus costes casi al máximo y cuentan con agentes sólidos y de mayor tamaño.

Igualmente, el presidente de la patronal aseveró que la eólica no es una tecnología cara y que, al contrario, supone un ahorro para el sistema eléctrico. «La eólica no es responsable del déficit (el sector se responsabiliza sólo de un 5% del mismo) ni de la subida de la luz. Nosotros no somos el problema y, por lo tanto, tampoco somos la solución«, dijo.

Los eólicos también quieren que se puedan instalar prototipos en España (lo que con la actual legislación es imposible) y que se flexibilicen los límites anuales impuestos a la instalación de nuevos parques (actualmente hasta 2012). Además, proponen un ambicioso plan de repotenciación de parques antiguos (que están en las mejores ubicaciones de viento).

Negociaciones con el Ministerio de Industria

La AEE, al igual que otras organizaciones del sector, mantiene actualmente conversaciones con responsables del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio para negociar el cambio regulatorio previsto para las llamadas energías «limpias».

Una modificación que el Ejecutivo pretende que esté lista a primeros de julio y que, en opinión de Donoso, está motivada por diversos factores, como la caída de la demanda la crisis y la «prioridad» del Gobierno de poner fin al déficit de tarifa.

Según indicó Donoso, parece haber cierta «convergencia» y acercamiento de posiciones en lo relativo a la retroactividad. «El Gobierno empieza a mostrarse sensible» a esta cuestión que, de terminar saliendo adelante, «perjudicaría la imagen y la credibilidad de España», al crear desconfianza entre los inversores, apuntó.

El principio fundamental de un sector regulado es que el inversor confíe en el regulador, porque si no lo hace, no invierte, dijo Donoso, que advirtió de que «cualquier tipo de retroactividad» rompería esa confianza y dañaría la imagen de España.

Sin embargo, no sucede lo mismo con lo que se refiere al futuro de las instalaciones eólicas, cuestión en la que Gobierno y AEE mantienen posiciones «alejadas».

Según Donoso, el Ministerio busca regular en periodos cortos (es decir, marcar objetivos de instalación «cortoplacistas»), tener un pre-registro (es decir, crear una lista de espera, en lugar de disponer de actas de puesta en marcha) y la estandarización de todas las tecnologías.

No obstante, aseguró que están dispuestos a aportar su «granito de arena para intentar reducir los costes de la electricidad», siempre y cuando se mantenga una rentabilidad razonable (con tasas internas de retorno del 8%), se cumpla con la legalidad y no haya retroactividad, dijo Donoso, tras haber lamentado que la política energética se haya centrado en los últimos años en poner fin al déficit de tarifa.

El sector eólico ve difícil que el nuevo marco regulatorio esté listo a finales de junio

En un encuentro con internautas en «www.elpais.com», José Donoso dejó claro su rechazo a cualquier cambio regulatorio que sea retroactivo, incluso aunque afecte sólo a la energía solar, y no a la eólica.

A su juicio, «este tipo de medidas es contraproducente ya que crea desconfianza en los entornos bancarios y financieros. Hay que tener mucho cuidado al intentar cambiar las reglas del juego a mitad de partido para no poner en peligro las inversiones pasadas, ni tampoco las presentes y las futuras», dijo.

Con todo, Donoso sí comentó que «en el sector eólico no se puede hablar en ningún caso de burbuja. Es un sector que en España ha tenido un crecimiento acompasado a la planificación prevista«, al contrario que otros.

Asimismo, salió en defensa de la energía eólica que, indicó, «no está subvencionada: recibe bonificaciones para compensar que los costes de las energías contaminantes no recogen el impacto económico real que tienen para la sociedad (contaminación, salud, etcétera)».

Auguró, además que en poco tiempo, a medida que suba el precio de los combustibles fósiles, las primas no serán necesarias para los nuevos parques que se vayan instalando.

«No se puede acusar a la eólica de ser una tecnología cara. En los últimos cinco años, la eólica le ha costado 1,3 euros mensuales a cada hogar (78 euros en total)», explicó.

Este dinero «se ha quedado en España y se ha reinvertido en la economía española. La mayor parte del dinero que pagamos por la generación eléctrica con gas o petróleo sale del país, son transferencias netas de renta al extranjero», añadió.

Finalmente, Donoso tachó de «despilfarro» tener parques construidos que podrían estar produciendo energía con coste variable cero y que están parados por no haber entrado en el registro. «Y España no está para despilfarros, sobre todo cuando se trata de una legislación sobrevenida dictada sin consenso previo con el sector», afirmó. Por ese motivo «le hemos solicitado al Ministerio que dé una solución lo antes posible para resolver la situación», concluyó.

Gamesa prevé invertir 370 millones de euros en nueve parques eólicos en Navarra

El proyecto, ha indicado en conferencia de prensa el consejero portavoz, Alberto Catalán, afecta a varios términos municipales, a cuyos ayuntamientos se somete el PSIS a información pública y audiencia.

Se trata del asentamiento de nueve parques eólicos y sus instalaciones asociadas en cuatro áreas de Navarra.

En concreto, el proyecto prevé en la zona de Cortes dos parques eólicos, El Valle I+D y Valdenavarro, con 11 y 3 aerogeneradores respectivamente, y en Las Masadas de Caparroso, otro con 7 molinos.

En el Espinar de San Adrián, Azagra y Andosilla se proyectan los parques el Espinar, El Raso y Las Lombas I y II, con 7, 6, 11 y 6 aerogeneradores; y en La Planilla entre Los Arcos, Mendavia y Lazagurría dos parques más, La Planilla y Valdelaguardia, con 8 y 6 molinos.

Asimismo el proyecto incluye líneas eléctricas de alta tensión Cortes-Tudela, Las Masadas-Olite, Las Lombas-Olite, La Planilla y Valdelaguardia-Dicastill, y las subestaciones eléctricas de Cortes (Cortes), Las Masadas (Caparroso), Las Lombas (San Adrián), La Planilla (Lazagurría) y Valdelaguardia (Los Arcos).

Gamesa prevé la construcción de los nueve parques eólicos entre 2011 y 2013, El Valle I+D el primero en el primer trimestre de 2011 y el último La Planilla (fase I y II) para el primer trimestre de 2013.

Así su puesta en servicio se calcula entre el cuarto trimestre de 2011, en el caso del primer parque que se va a construir, hasta el cuarto trimestre de 2013, fechas previstas para el último.

Tres empresas alemanas financian un parque eólico frente a las costas inglesas

El parque eólico, bautizado en galés Gwynt y Mor, se construirá en Liverpool Bay, a unos 18 kilómetros de la costa del norte de Gales y constará de 160 turbinas con una capacidad generadora total de 567 megavatios, informa el diario Financial Times.

RWE Inngy tendrá una participación del 60 por ciento en la empresa conjunta, y Stadtwerke München y Siemens proveerán las turbinas.

El parque eólico comenzará a generar electricidad en 2013, y cuando esté plenamente operativa deberá suministrar energía a 400.000 hogares.

Los parques eólicos en las aguas del mar son tres veces más costosas que los instalados en tierra, y el futuro de algunos parques proyectados, como el London Array, en el estuario del Támesis, están siendo revisados debido al incremento de los gastos.

Las turbinas para el parque Gwynt y Mor se construirán en Dinamarca dado que el Reino Unido no dispone de plantas industriales capaces para hacerlo.

Las siete zonas prioritarias eólicas catalanas crearán 2.000 empleos, según CC.OO.

CC.OO. valoró de forma positiva el establecimiento definitivo de las ZDP, a pesar de un «excesivo retraso». Además, precisó que el sector cuenta con trabajadores cualificados, y que el 80% tiene contrato indefinido.

El sindicato recordó el último informe sobre emisiones de gases de efecto invernadero, que mostraba un descenso del 21% del CO2 durante 2009, del que el 4,4% era imputable al descenso del consumo por la crisis económica, pero el resto con el aumento del peso de las renovables.

El desarrollo de las siete ZDP comportará la inversión de entre 1.200 y 1.300 millones de euros, según la Generalitat, aunque CC.OO. duda de que pese a estas nuevas zonas se alcance el objetivo fijado para 2015 de producir 3.500 megavatios anuales mediante la energía eólica, dado el retraso en la tramitación de muchos parques.

El sindicato reivindicó la necesidad de impulsar «decididamente» el sector eólico, con el objetivo de configurar un nuevo modelo más competitivo para la economía catalana, que genere ocupación de calidad y permita afrontar el reto que supone el cambio climático.

Iberdrola Renovables participa en un proyecto europeo para integrar la eólica en la red

Según informó la compañía, el proyecto, en el que colaboran 26 socios de once países, representa la iniciativa más ambiciosa en el ámbito energético dentro del Programa Marco de Investigación, Desarrollo y Demostración de la Comisión Europea.

En concreto, la firma española lidera los trabajos para demostrar cómo a través de los parques eólicos se puede contribuir a gestionar el sistema eléctrico de cara a garantizar la estabilidad del mismo.

Para ello, Iberdrola Renovables estudiará el comportamiento y la gestión de las instalaciones eólicas de forma muy detallada, desde el control de una única turbina, al funcionamiento de un gran área de regulación compuesta por agrupaciones de complejos eólicos.

La compañía tiene previsto llevar a cabo desarrollos y pruebas que se centrarán en el control y la integración segura de más de 200 turbinas que suman una potencia de 500 megavatios y pertenecen a los parques eólicos de la empresa en Andalucía.

Para realizar estos proyectos, Iberdrola Renovables colaborará con Red Eléctrica de España, en su papel de operador del sistema, Gamesa, como fabricante de maquinas, y la Universidad de Comillas, para llevar a cabo diversos estudios.

Según la misma fuente, este proyecto europeo contribuirá de forma definitiva a conseguir el triple objetivo de la Unión Europea para 2020 en materia energética: reducir en un 20% las emisiones de CO2, mejorar la eficiencia energética del 20% y que las renovables cubran el 20% del consumo energético.

Fersa recibe el acta de puesta en marcha del parque eólico de Mudéfer (Tarragona)

Según informó Fersa a la CNMV, Mudéfer es el segundo parque eólico que instala en Cataluña, y con la entrada en funcionamiento de estos 45 MW (37,8 MW atribuibles), la compañía incrementa su potencia instalada atribuible en explotación hasta los 186,5 MW (165,1 MW atribuibles). Además, Fersa ha incrementando en cifras atribuibles un 20% su potencia instalada en lo que lleva de año.

La producción prevista de ambos parques a pleno rendimiento es de 156 gigavatios por hora (GWh) anuales, lo que supone unas 2.700 horas equivalentes (factor de carga del 31%), y permitirá evitar la emisión de 150.000 toneladas de CO2 al año, así como el proporcionar la energía suficiente para cubrir el consumo eléctrico de más de 39.000 hogares. Desde enero la disponibilidad de los parques de Cater ha sido del 99%.

El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio confirmó el pasado 15 de diciembre la inscripción de los parques de Mudéfer y Mudéfer II en el registro de preasignación de primas. Ambos parques forman parte del total de 253,77 MW de proyectos eólicos (217,27 MW atribuibles) que Fersa ha conseguido inscribir en dicho registro.

Gamesa aprueba que sus accionistas puedan cobrar el dividendo en acciones

Al término de la Junta celebrada en Vitoria, Gamesa ha dado a conocer los resultados del ejercicio de 2009, ya adelantados el mes pasado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Según esos datos, en 2009 Gamesa obtuvo un beneficio neto atribuido de 114,7 millones de euros, lo que supone un recorte del 64,2 por ciento respecto a 2008, cuando logró unas plusvalías de 143 millones por la venta de su negocio solar, por lo que la reducción del beneficio sería del 35 por ciento sin el efecto de extraordinarios.

El presidente de Gamesa, Jorge Calvet, ha justificado estos descensos por la crisis económica, que ha endurecido las condiciones financieras para promotores e inversores y ha reducido la demanda de energía en el mundo.

Además, ha advertido de que en España el sector se enfrenta a unas perspectivas difíciles, tras la aprobación del Registro de Preasignación, que ha provocado una fuerte ralentización del sector industrial eólico, con un ritmo inferior de pedidos y la pérdida de miles de empleos.

Calvet ha explicado que por ello en 2009 Gamesa ha dado prioridad a la eficiencia y la rentabilidad.

Ha precisado que el 73 por ciento de las ventas de aerogeneradores se efectuaron el año pasado en mercados internacionales, sobre todo en Europa, EEUU y China, frente al 61 por ciento de 2008.

Ante esta situación, Gamesa ha ampliado las capacidades de producción en EEUU, China e India, país este último donde ha puesto en marcha su primer centro de producción.

De cara al futuro, el presidente de esta compañía prevé un crecimiento a corto y medio plazo, aunque para responder al «nuevo escenario sectorial, más selectivo», impulsará la apertura de hasta 33 nuevos mercados y la expansión a medianos y pequeños promotores para duplicar su red de ventas en el mundo.

Gamesa pretende también duplicar la actividad de operación y mantenimiento hasta alcanzar ventas por valor de 400 millones de euros y un beneficio de explotación del 15 por ciento el próximo año.

El lanzamiento en los próximos años de dos nuevos modelos de aerogeneradores para lugares de viento medio y bajo, y una nueva plataforma, llamada Gamesa G10X-4,5 MW, forman también parte de su estrategia, además de introducirse en el negocio offshore (energía eólica marina), a través de alianzas o del desarrollo de tecnología propia.

Calvet ha anunciado asimismo que Gamesa modificará su estrategia de implantación industrial para atender a mercados donde se prevén crecimientos importantes como Asia, Estados Unidos, Latinoamérica o el norte de África, aunque ha advertido de que si la compañía se implanta en esos países deberá «asumir la reducción productiva de las empresas originarias».

«Las perspectivas a medio y largo plazo son optimistas» ha explicado Calvet, quien ha destacado que la capacidad instalada de la industria eólica en el mundo alcanzará los 490 GW en 2014, una cifra que representa un incremento del 16 por ciento respecto a 2009, según las estimaciones del Consejo Mundial de Energía Eólica.

La Junta ha ratificado además la decisión de la compañía de cambiar su sede social de Vitoria por la de Zamudio (Vizcaya) y reducir el mandato de los consejeros de seis a cuatro años.

También ha aprobado emitir, por un plazo de cinco años, bonos, obligaciones y otros valores de renta fija, con un límite máximo de 700 millones de euros, y pagarés por importe de 300 millones de euros.

Iberdrola construirá en México un parque eólico de 228 MW por unos 80 millones de euros

Según informó la firma española, Iberdrola Ingeniería, que con este contrato consolida su posición de liderazgo en el ámbito de la construcción de este tipo de instalaciones en México, participa en el consorcio adjudicatario en un 50,3%.

El proyecto, encargo de Gesa Eólica México, se realizará bajo la modalidad de «llave en mano» e incluye los trabajos de ingeniería y obra civil, así como la instalación de los aerogeneradores y del resto de las infraestructuras necesarias.

Además, el consorcio se ocupará de la operación y mantenimiento del parque durante el período de garantía.

Iberdrola Ingeniería ya ha construido dos parques eólicos en México que suman 163,3 megavatios de capacidad instalada y actualmente desarrolla otro de 102,85 MW.

Un hogar medio español paga 1,3 euros al mes por las primas a la energía eólica

Así lo afirmó el director de Políticas Energéticas de esta organización, Heikki Willstedt, que intervino en la Feria Internacional de las energías renovables y la eficiencia energética, «Genera 2010».

Según indicó, en el citado periodo se produjeron 138 teravatios por hora (TWh) de energía eólica y las primas al sector ascendieron a 5.200 millones de euros.

«Si en vez de usar recurso eólico se hubiese utilizado gas para producir esa misma cantidad de energía, el coste hubiese sido de unos 5.000 millones de euros que, además, no se hubiesen quedado en España y se hubiesen transferido, vía importaciones, al extranjero», añadió.

A este coste habría que sumar otros 700 millones de euros en importaciones de CO2 evitadas por la eólica, según esgrimió Willstedt.

«En total, se han evitado 5.700 millones de euros de transferencia de rentas al extranjero gracias a la eólica en cinco años«, dijo.

Por todo ello, «la retribución a la eólica en España está muy por debajo de la de otros países del entorno» y «su impacto económico favorable es muy superior al coste de las primas», sostuvo.

En este sentido, Willstedt recordó que la energía eólica aporta más de 3.80 millones de euros al PIB, que ha creado 41.000 empleos y que sólo en 2008 exportó por valor de más de 2.900 millones de euros.