Estados Unidos apoyará el proyecto Nabucco

Estados Unidos se compromete a garantizar junto a la Unión Europea la seguridad del proyecto del gasoducto Nabucco, con el que Europa quiere acceder al gas del mar Caspio y reducir así su dependencia energética de Rusia.

Así se recoge en el Carta Estados Unidos-Georgia que se ha firmado en Washington, una asociación estratégica que persigue acercar a Georgia a la Unión Europea y a la OTAN y promover su desarrollo económico, político y cultural, explicó en rueda de prensa en Madrid la secretaria del Consejo de Seguridad del país caucásico, Eka Tkeshelashvili.

La mandataria georgiana subrayó que el conflicto del gas entre Rusia y Ucrania, que ha conllevado el corte del suministro a varios países europeos, ha puesto de relieve el peligro que supone el «monopolio» energético de Rusia, una situación que, subrayó, no supondría un problema si se tratara de un Estado «democrático».

Tkeshelashvili subrayó que Rusia ha demostrado que no tiene «límites» y destacó que es imprescindible asegurar la diversificación energética de Europa para recortar su dependencia del país soviético, al tiempo que criticó a la Unión Europea por no prestar la suficiente atención a este asunto.

Recordó que el proyecto Nabucco pretende llevar a Europa el gas del mar Caspio a través de Turquía pasando por Georgia, con lo que se evitaría atravesar Rusia. Aseguró que uno de los motivos que llevó a Rusia a invadir Georgia este verano fue el de impedir esta alternativa de suministro energético.

Añadió que en el acuerdo firmado, Estados Unidos muestra su compromiso a apoyar la seguridad de este corredor energético del sur de Europa para lo que, no obstante es necesario discutir conjuntamente con la Unión Europea.

«Ahora tenemos una buena posición para negociar», aseguró Tkeshelashvili, que subrayó que el gasoducto de Nabucco podría aportar el equivalente al 40 ó 50 por ciento del suministro europeo.

Rechazada la propuesta de la UE en la crisis del gas

El intento de la UE de solucionar la crisis del gas con el envío de observadores a Ucrania fracasó tras la exigencia del consorcio ruso Gazprom de que la misión incluya monitores rusos, algo que rechaza Kiev.

La intensa jornada de contactos en Bruselas entre la presidencia checa de la UE, la Comisión Europea y los presidentes de Gazprom, Alexei Miller, y de la ucraniana Naftogaz, Oleg Dubina, concluyó sin una solución al conflicto después de que Bruselas ya había obtenido el acuerdo de Ucrania para enviar observadores europeos a ese país.

«Los rusos no tienen ninguna razón para rechazar esta propuesta», afirmó el ministro checo de Industria y Comercio, Martin Riman, en una rueda de prensa al término de las reuniones. A pesar de todo, la UE comenzará el envío a Ucrania de su misión de observadores.

El comisario europeo de Energía, Andris Piebalgs, explicó que «no ha habido un cambio en las condiciones» y que los rusos «nunca dijeron que aceptarían que los observadores fueran de la Unión Europea» únicamente, pero que en cualquier caso éste es un punto que deben resolver Rusia y Ucrania sin intervención de la UE. Piebalgs recalcó que la exigencia de Gazprom de que haya observadores rusos en Ucrania es la «única condición» que ponía el consorcio gasístico ruso.

La falta de acuerdo se anunció en una jornada caótica en la que, a media tarde, Miller aseguró que había un consenso con la Unión Europea para reanudar el suministro de gas hacia Europa y el viceprimer ministro ucraniano, Grygoriy Nemyria, anunció que aceptado la misión de observadores europeos planteada por la UE.

La Unión insiste en que sigue trabajando para ayudar a desbloquear la crisis y, según Riman, el primer ministro checo y presidente de turno de la UE, Mirek Topolanek, volvió a tratar la cuestión con el primer ministro ruso Vladimir Putin.

El principal objetivo sigue siendo el restablecimiento inmediato del suministro, pero entretanto una misión de observación integrada por entre 10 y 12 expertos comunitarios en la materia partirá rumbo a Kiev y el lunes se celebrará un Consejo extraordinario de Ministros de Energía para evaluar las medidas que deben adoptarse.

– La Unión Europea insite en que el suministro se reanude de forma inmediata

En relación al cruce de acusaciones entre rusos y ucranianos, el comisario Piebalgs reconoció que la UE «no tiene información para juzgar quién tiene razón y quién no», pero insistió en que el suministro se reanude de forma inmediata.

La presidencia checa de la UE y la CE reconocieron que el problema ha alcanzado un nivel en el que hace falta «voluntad política«, que debe materializarse con la reanudación del flujo del gas.

El checo Riman reconoció que la UE afronta una «crisis profunda» que pone de manifiesto su dependencia europea del gas ruso y su «vulnerabilidad» ante una interrupción del suministro, por lo que pidió una reflexión a largo plazo para garantizar la seguridad energética que incluya un debate sobre la energía nuclear.

El Comité de Coordinación del Gas de la UE se reunirá en Bruselas y Piebalgs indicó que se estudiarán medidas para paliar los problemas de los países afectados, como estudiar qué reservas de gas se les pueden enviar, medidas de restricción del consumo o combustibles alternativos.

En Praga, los ministros y viceministros de Asuntos europeos, que abordaron la crisis del gas en un encuentro informal, aprobaron una declaración en la que urgen a Moscú y Kiev a «cumplir sus obligaciones» sin dilación para poner fin a una interrupción que ya afecta a dos tercios de los países europeos.

– Vladímir Putin

Desde Rusia, el primer ministro, Vladímir Putin, lamentó que la Comisión Europea no haya firmado el protocolo sobre el control del tránsito del gas ruso por territorio ucraniano y advirtió de que sin observadores no se reanudará el suministro.

Noruega no tiene capacidad para aumentar su producción de gas

El principal consorcio petrolero y gasístico noruego agregó que todo el gas que produce, a excepción del de la planta de Snøhvit, en el mar de Barents, se exporta a Europa, y que tanto la larga duración de los contratos de suministro como las limitaciones de la capacidad impiden un incremento sustancial de la producción.

Según la portavoz de la compañía, Rannveig S. Stangeland, Statoil Hydro produce casi a «plena capacidad» en la plataforma noruega, además de que el 90 por ciento de la producción está comprometida en contratos a largo plazo, si bien admitió una mínima posibilidad de flexibilidad.

Gassco, la compañía pública que transporta el gas noruego al continente y a Gran Bretaña, bombea actualmente unos 320 millones de metros cúbicos de gas diarios, cerca de su capacidad máxima, fijada en 350 millones, según datos de la empresa.

Noruega suministra de media un 17 por ciento del gas que se consume en la UE, aunque en países como Alemania, Francia y Gran Bretaña ese porcentaje asciende al 30 por ciento.

Gazprom decidió cortar el suministro de gas a Europa por territorio ucraniano, argumentando que Ucrania ha paralizado el tránsito y desvía el carburante.

El conflicto gasístico entre Moscú y Kiev, que se responsabilizan mutuamente, condujo al corte total de los suministros de gas ruso a los países europeos a través de Ucrania, por donde pasa el 80 por ciento del carburante que Gazprom vende a Europa.

La presidencia checa de la Unión Europea emplazó a Rusia y Ucrania a que reanuden mañana los suministros de gas a la UE, y advirtió de que en caso contrario se tomarán «medidas más severas».

Gazprom cortó el gas a Ucrania el 1 de enero tras no alcanzar un acuerdo con Naftogaz sobre su precio en 2009 y la tarifa de tránsito por territorio ucraniano, pero prosiguió los suministros con destino a Europa mientras acusaba a Naftogaz de desviar carburante.

La alemana E.on ha dejado de recibir gas ruso desde Ucrania

El portavoz de la filial de gas E.on Ruhrgas, Kai Krischnak, dijo que la empresa va a conseguir el gas ruso mediante rutas alternativas en la región.

E.on Ruhrgas, el mayor importador de gas en Alemania, tuvo antesdeayer un suministro de gas ruso desde Ucrania durante algunas horas, pero ayer se ha interrumpido por completo, añadió la fuente.

El gigante alemán de la energía recibe un 26 por ciento del gas de Rusia, un 25 por ciento de Noruega y el resto de Holanda, Gran Bretaña y de Alemania.

Krischnak aseguró que E.on tiene la situación bajo control y que ningún hogar en Alemania se quedará sin gas por la interrupción del suministro de gas ruso desde Ucrania.

El director de E.on Ruhrgas, Bernhard Reutersberg, ha instado a ambas partes, Rusia y Ucrania, a que encuentren pronto una solución.

En un momento en el que una ola de frío azota a Alemania, la crisis del gas entre Rusia y Ucrania ya ha tenido efectos en el suministro de este carburante a la mayor economía de la zona del euro, como han denunciado las compañías E.on y RWE, tras sufrir restricciones parciales o totales en el abastecimiento.

A su vez, RWE denunció ayer también notables recortes en el suministro de gas de Rusia en la República Checa.

La disputa entre Rusia y Ucrania paralizó por completo los suministros a Europa, mientras Moscú y Kiev se acusaban mutuamente y apelaban a la Unión Europea (UE).

El Brent se desploma un 9,2 ciento y vuelve a alejarse de los 50 dólares

El precio del barril de crudo Brent detuvo su fulgurante subida de los últimos días y se desplomó un 9,2 por ciento en el mercado de futuros de Londres, lo que vuelve a alejarle de la barrera psicológica de los 50 dólares por unidad.

El barril del petróleo del mar del Norte, el crudo de referencia en Europa, para entrega en febrero acabó la jornada en 45,86 dólares, 4,67 dólares menos que al cierre del martes en el International Exchange Futures (ICE).

En su máximo de la jornada, el Brent se cotizó a 51,40 dólares mientras que el mínimo fue de 45,67 dólares, 4,86 dólares por debajo del último cierre. De esta manera, el mercado de futuros de Londres frena su fulgurante escalada de la última semana del año pasado.

Desde las vacaciones de Navidad, el Brent se había revalorizado en torno al 32% y vivió una jornada especialmente alcista el día de Nochevieja, cuando el precio aumentó un 13,5 por ciento.

Impulsado inicialmente por la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de reducir su producción para cumplir con el último recorte acordado por la OPEP y animado por las noticias de que las reservas estadounidenses crecían menos de lo esperado, el petróleo parecía haber rebotado de los mínimos por debajo de los 40 dólares por barril que alcanzó a mediados del mes de diciembre.

Pero la noticia de que las reservas en Estados Unidos subieron en 6,7 millones de barriles la pasada semana, mucho más de lo esperado, cayeron como una losa sobre el ánimo de los inversores.

Hacia la media sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en febrero restaban 3,3 dólares al precio del martes y se negociaban a la baja por segunda sesión consecutiva.

Los datos que difundió el Departamento de Energía (DOE) de EEUU tomaron por sorpresa a los operadores al mostrar subidas en las existencias de crudo superiores a los que se preveían. En el caso del crudo, el incremento fue casi cinco veces superior a lo que calculaban los analistas consultados por la firma de información de energía Platts.

Tras marcar el pasado mes de julio un máximo histórico que superó los 147 dólares, el Brent se ha abaratado más de 100 dólares, lastrado sobre todo por el descenso de la demanda por parte de los países consumidores como consecuencia de la crisis económica.

Los analistas no creen que el precio del petróleo vaya a repuntar con fuerza a corto plazo y consideran que se mantendrá lejos del nivel de los 150 dólares de mediados de 2008.

El Gobierno británico evaluará la reducción de emisiones de sus coches

La recomendación ha sido elevada al Ejecutivo por la Comisión del Transporte Integrado y el Foro de Automovilistas, que piden promover una implantación amplia y extendida de este sistema, que también reduciría sustancialmente las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

En declaraciones a la cadena pública BBC, el portavoz del Foro de Automovilistas, John Lewis, explicó que la implantación de los limitadores debería hacerse de manera voluntaria: «que sean los conductores quienes decidan si quieren instalarlos o no, que decidan ellos si quieren superar el límite de velocidad o no».

El dispositivo, conectado a un sistema de GPS con los límites de velocidad en todas las vías del país, reduce automáticamente la marcha de un automóvil si supera el máximo permitido, lo que para los promotores no sólo reducirá los accidentes, sino también las multas a los conductores y la correspondiente pérdida de puntos.

Hay empresas británicas como British Gas que ya utilizan este sistema en sus furgonetas, que no pueden superar en ningún caso las 70 millas por hora (112 kilómetros por hora).

Según Jon York, responsable de la flota de British Gas, los accidentes de sus empleados se han reducido desde la implantación del limitador, en una medida que, en su opinión, tiene que combinarse con un cambio en la educación viaria de los conductores.

Pero la iniciativa no gusta nada a grupos como Safe Speed (Velocidad Segura), cuya portavoz Claire Armstrong afirmó que los limitadores inducirán a los conductores «a conducir como si fueran zombis» y, por lo tanto, serán potencialmente peligrosos.

Según Armstrong, ya hay estudios que demuestran ese peligro, como en el caso de los conductores de camiones que ya utilizan los limitadores, que «se fatigan más rápidamente de la conducción». Los limitadores suponen «quitar la responsabilidad al conductor y eso no es bueno para la seguridad viaria», en opinión de Safe Speed.

Derek Charter, de la Asociación de Investigación de la Industria del Motor, fue más lejos y afirmó que los limitadores de velocidad provocarán más accidentes de los que evitarán. «Lo último que quieres en la carretera es que haya coches acelerando y frenando, con coches delante y detrás, porque al frenar se causa una ralentización general de la marcha que supone un tráfico más denso y por lo tanto mayor riesgo de incidentes», dijo.

Rusia y Ucrania acceden a que la UE verifique su disputa sobre el tránsito de gas

Las autoridades de Rusia y Ucrania se han comprometido con la UE a someter a verificación internacional su disputa sobre el tránsito de gas ruso hacia Europa, cuya interrupción ha creado ya en varios estados europeos una situación de emergencia.

El presidente de turno de la Unión, el checo Mirek Topolanek, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, han anunciado en una rueda de prensa conjunta ese compromiso contraído por los primeros ministros de Rusia y Ucrania, tras una serie de contactos telefónicos.

«Es una luz al final del túnel», ha afirmado el primer ministro Topolanek, quien se ha expresado no obstante con extrema cautela sobre los resultados prácticos.

Según han explicado los dos máximos responsables europeos, la presidencia de turno checa y la CE han invitado a representantes de los monopolios estatales del gas de Rusia y Ucrania a una reunión «técnica», en Bruselas, en la que se decidirán las condiciones del envío de la misión. Se trata de comprobar a qué obedece la interrupción del flujo de gas ruso que debería transitar por Ucrania hacia Europa.

Según Barroso, que ha hablado en las últimas horas tanto con el primer ministro ruso, Vladímir Putin, como con la primera ministra ucraniana, Yulia Timoshenko, ambas partes aseguran estar cumpliendo sus contratos.

«Putin me ha dicho que Rusia proporciona el gas, pero que hay problema de transito por Ucrania; por su parte, la primera ministra Timoshenko me asegura que no hay problema, y que puede enviar el gas, si lo recibe de Rusia», ha referido Barroso.

«Esperamos que Rusia -ha añadido- proporcione el gas a la red ucraniana y que Ucrania no lo esté cortando. Las dos partes nos dicen que aceptan observadores extranjeros para verificar» que es así.

La crisis energética provocada por los cortes en el suministro de gas, en uno de los inviernos más fríos de la década, han centrado buena parte de la reunión de coordinación que han celebrado en Praga los miembros del Gobierno checo y de la Comisión Europea.

Topolanek se ha felicitado por el hecho de que, pese a haber tenido que estrenarse en las riendas de la Unión «más deprisa de lo esperado», con una emergencia como la del gas, hay ya una perspectiva de solución.

Además de la reunión técnica de Bruselas, a la que están invitados el presidente del directorio de la rusa Gazprom y el de Naftogas, tendrá lugar en Praga una reunión informal de los ministros de Asuntos Europeos de los Veintisiete, donde se tratará igualmente la cuestión.

Según la presidencia checa, los socios de la UE analizarán un informe de expertos sobre la crisis y evaluarán las necesidades de los estados miembros más afectados (Bulgaria, Rumanía, Hungría, Grecia y Eslovaquia, de momento), por si fuera necesario activar la «cláusula de solidaridad» en su apoyo.

La UE exige a Rusia y Ucrania que, al margen de su disputa bilateral, el aprovisionamiento en gas a Europa quede restablecido inmediatamente, en cuanto los supervisores internacionales puedan verificar sobre el terreno cuál es la situación. «El viernes es el día clave», ha dicho Topolanek.

Pero ni él ni Barroso han querido adelantar cuál será la respuesta europea si los cortes no se solucionan, aunque el primero había advertido previamente, en una charla con un grupo de corresponsales de Bruselas, que Europa «tomaría medidas más enérgicas». «Concentrémonos en buscar una solución positiva», ha subrayado por su lado el presidente de la CE.

Ahora bien, ha advertido Barroso, «si no se restablece el aprovisionamiento, habrá dudas muy serias sobre la fiabilidad de Ucrania como país de tránsito y de Rusia como proveedor energético. Espero que no lleguemos a eso».

Lo que está claro para Topolanek es que los dos países «perderán» si los consumidores europeos siguen siendo víctimas de su conflicto bilateral. «Se acelerarán los dos ‘bypass'», ha pronosticado el primer ministro, en alusión a las dos alternativas de gasoductos por el Báltico al norte y Turquía al sur, con el fin de cortocircuitar el paso del carburante por Ucrania. «Algo que deseo», ha recalcado Topolanek.

Aumentan en 6,7 millones de barriles las reservas de petróleo de Estados Unidos

Las reservas de petróleo en Estados Unidos aumentaron en 6,7 millones de barriles la semana pasada y quedaron en 325,5 millones de barriles, anunció el Departamento de Energía.

La mayoría de analistas esperaba un aumento de más de 2 millón de barriles en las reservas de crudo. La agencia informó que las reservas de crudo se encuentran por encima del promedio para esta época del año. El volumen de reservas fue un 13,6 por ciento superior al de un año antes.

Inmediatamente después de que se divulgaron los datos oficiales el precio de futuros del petróleo crudo para entrega en febrero bajó 1,68 dólares a 46,90 dólares por barril (159 litros) en la Bolsa Mercantil de Nueva York.

Por lo que se refiere a los inventarios de gasolina, el informe precisa que aumentaron en 3,3 millones de barriles (un 1,6 por ciento), con lo que se situaron en 211,4 millones, frente a los 208,1 millones de la semana precedente. En la Bolsa Mercantil de Nueva York el precio de la gasolina reformulada para entrega en febrero bajó 2,78 centavos de dólar a 1,1614 dólar por galón (0,3072 dólar por litro).

Las reservas de combustible para calefacción subieron en 1,8 millones de barriles (1,3 por ciento) y se ubicaron en 137,8 millones de barriles frente a los 136 millones de barriles de la semana anterior. En la Bolsa Mercantil de Nueva York el precio del combustible para calefacción para entrega en febrero bajó 1,34 centavos de dólar y quedó en 1,6129 dólares por galón (0,4266 dólar por litro).

El informe señaló asimismo que en la semana pasada las refinerías petroleras en Estados Unidos operaron al 84,6 por ciento de su capacidad, comparado con 84,7 por ciento de la semana anterior.

Estas cifras excluyen la Reserva Estratégica de Petróleo del Gobierno de Estados Unidos, que cuenta con 701,8 millones de barriles, el mismo volumen que en la semana anterior.

El total de existencias de crudo y productos refinados en Estados Unidos, incluida la Reserva Estratégica, alcanzó la pasada semana a 1.718,9 millones de barriles frente a los 1.711,3 millones de barriles de la semana anterior.

El Brent vuelve a superar los 50 dólares

El precio del barril de crudo Brent subió hoy el 1,83 por ciento en el mercado de futuros de Londres y volvió a situarse por encima de la barrera psicológica de los 50 dólares por unidad.

El barril del petróleo del mar del Norte, el crudo de referencia en Europa, para entrega en febrero acabó la jornada en 50,53 dólares, 0,91 dólares más que al cierre del lunes en el International Exchange Futures (ICE).

En su máximo de la jornada, el Brent llegó a situarse por encima de los 52 dólares (52,21), mientras que el mínimo fue de 48,60 dólares, 1,02 dólares por debajo del último cierre.

De esta manera, el mercado de futuros de Londres mantiene su escalada constante desde la última semana del pasado año y se sitúa en los niveles de finales del mes de noviembre.

Desde las vacaciones de Navidad, el Brent se ha revalorizado en torno al 32 por ciento, viviendo una jornada especialmente alcista el día de Nochevieja, cuando el precio aumentó un 13,5 por ciento.

Impulsado inicialmente por la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de reducir su producción para cumplir con el último recorte acordado por la OPEP y animado por las noticias de que las reservas estadounidenses crecieron menos de lo esperado, el petróleo parece haber rebotado de los mínimos por debajo de los 40 dólares por barril que alcanzó a mediados del mes de diciembre.

En las últimas fechas, el impulso ha venido además de la escalada del conflicto bélico en la franja de Gaza y la agudización de la disputa por el gas entre Rusia y Ucrania.

Tras marcar el pasado mes de julio un máximo histórico que superó los 147 dólares, el Brent se ha abaratado más de 100 dólares, lastrado sobre todo por el descenso de la demanda por parte de los países consumidores como consecuencia de la crisis económica.

Pese al sprint de los últimos días, los analistas no creen que el precio del petróleo vaya a repuntar con fuerza a corto plazo y acercarse al nivel de los 150 dólares de mediados de 2008.

Esto se debe sobre todo al pronóstico de que la demanda mundial de crudo descienda en 450.000 barriles diarios durante este año, una disminución que, de confirmarse, supondría la primera vez en tres décadas en que baja durante dos años consecutivos.

La escalada de la crisis del gas se une a la ola de frío en Europa

Las alarmas sonaron después de que el ministerio búlgaro de Energía informara del corte total de los suministros de gas natural procedentes de Rusia que llegan a través de Ucrania.

En la madrugada del martes quedaron completamente cortados los suministros a Bulgaria, Turquía, Grecia y Macedonia, y horas después ocurrió lo mismo en Bosnia-Herzegovina, Serbia y Hungría, mientras que otros países como Polonia, Rumanía, la República Checa, Eslovenia, Eslovaquia, Austria, Alemania y Francia, detectaron reducciones sustanciales de sus importaciones de gas ruso.

– Miles de hogares búlgaros quedaron sin calefacción

«Bulgaria es el país que más sufre por el conflicto entre Rusia y Ucrania», dijo Georgui Parvanov, el presidente de Bulgaria, país que depende en un 90% del gas ruso para cubrir su demanda energética.

Miles de hogares búlgaros estaban sin calefacción ya esta tarde y la población afronta la incertidumbre de cómo pasará la noche y los próximos días con temperaturas bajo cero si Moscú y Kiev no alcanzan rápidamente un acuerdo sobre las tarifas del gas.

El primer ministro, Sergey Stanishev, recordó que el consumo diario de gas en el país balcánico es de unos 12 millones de metros cúbicos y que las reservas que posee para compensar la falta del gas natural ruso son sólo de 570 millones de metros cúbicos.

– Bosnia-Herzegovina recurrió al uso de combustibles alternativos

En Bosnia-Herzegovina, estaba garantizada la calefacción gracias al uso de combustibles alternativos, pero el director de la compañía de distribución del gas BH Gas, Almir Becarevic, advirtió de que cuenta con reservas para un máximo de cinco días y que «si dura mucho esta situación, podría convertirse en catástrofe humanitaria».

Debido a la caída de las temperaturas invernales que en algunas zonas del este de Bosnia descendieron hasta los 29 grados bajo cero, en los últimos días el consumo de gas natural de este país balcánico había aumentado un 20 por ciento.

– Problemas en Serbia

El corte total pone también en aprietos a Serbia, pues «las cantidades de gas en el sistema son suficientes sólo para unas horas y tienen que ser usadas para que las instalaciones paren con seguridad», según alertó en un comunicado la compañía Srbijagas.

– Otros paises afectados

En el resto de los países afectados las autoridades han asegurado que pueden defenderse de momento gracias a sus propias reservas, importaciones de otros países y fuentes alternativas de energía.

En Grecia, «el consumidor no tendrá problemas», declaró el presidente de la empresa estatal griega de gas natural DEPA, Asimakis Papagiorgiu, mientras que el ministro de Economía de Macedonia, Fatmir Besimi, instó a Rusia y a Ucrania a resolver la crisis «tan pronto como sea posible porque a largo plazo Macedonia, un país de dos millones de habitantes, podría afrontar problemas». Basimi dijo que «de momento, Macedonia no sufrirá mucho porque no usa demasiado gas natural».

«Ningún consumidor doméstico tendrá que sufrir y ningún ciudadano será afectado por el conflicto entre Rusia y Ucrania», tranquilizo el primer ministro de Rumanía, Emil Bloc, en Bucarest, tras una reunión de la Comisión para Gestión de Situaciones de Emergencia.

También parece de momento garantizada la calefacción en Austria y Francia, a pesar de que las importaciones de gas ruso cayeron un 90 y un 70 por ciento, respectivamente, así como en Polonia, Alemania y la República Checa.

– La Unión Europea exigio el restablecimiento «inmediato» del suministro de gas a los Veintisiete

La Unión Europea (UE) calificó de «inaceptable» esta situación que se produce justo cuando el Viejo Continente es azotado por la peor ola de frío en las últimas dos décadas, y exigió el restablecimiento «inmediato» del suministro de gas a los Veintisiete.

Europa importa el 60 por ciento del gas que consume, y el 42 por ciento de esas importaciones proviene de Rusia.

Al presentar el programa de la presidencia de la UE que ocupa la República Checa desde el primero de enero, el primer ministro de ese país, Mirek Topolanek, abogó en Praga por diversificar las fuentes de energía y de importación de gas, con el fin de reducir la alta dependencia de Moscú en este sector.

Topolanek destacó que la crisis actual es peor que la de enero de 2006, cuando una disputa similar entre Moscú y Kiev hizo también sonar las alarmas por afectar a los suministros de gas a Europa.