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Bruselas fija los criterios para identificar los biocombustibles que generan más emisiones de CO2 por sus efectos sobre el territorio

Europa Press.- La Comisión Europea ha publicado los criterios para identificar los biocombustibles con alto riesgo de ILUC, aquellos con riesgo de generar más emisiones de dióxido de carbono (CO2) como consecuencia de un cambio en el uso de la tierra que antes se utilizaba para la producción de alimentos o pastos. Este cambio en el uso de la tierra puede provocar un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Bruselas estaba obligada a publicar este documento tras la aprobación de la nueva directiva de energías renovables, que establece el objetivo de que el 32% del consumo energético de la Unión Europea en 2030 provenga de renovables. La nueva directiva sobre energías renovables fija una reducción progresiva, hasta 2030, de dichos biocombustibles. También establece que los Estados miembros podrán utilizar importar los biocombustibles con alto riesgo de ILUC, pero no podrán contabilizarlos en los objetivos de utilización de energías renovables.

En concreto, el acto delegado del Ejecutivo comunitario establece 2 criterios acumulativos para identificar las materias primas que se utilizan como biocombustible y que generan un incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Así, una materia prima será considerada como tal si su producción global se ha incrementado anualmente en más de un 1% y 100.000 hectáreas desde 2008 y si más del 10% de dicha expansión ha tenido lugar en áreas con un elevado stock de carbono.

Ecologistas en Acción exige a la UE finalizar con la deforestación por el biodiésel de palma que amenaza al orangután de Borneo

Europa Press. – Ecologistas en Acción se concentraron ante las oficinas de representación de la Comisión Europea en Madrid, Berlín, Bruselas, Lisboa, París y Roma para exigir el fin del biodiésel de palma que está provocando la deforestación de las selvas donde vive el orangután de Borneo.

De esta manera, la ONG ha recogido más de medio millón de firmas que avalan esta petición que insta a la Comisión Europea a publicar un acto delegado que permita acabar con el aceite de palma en el biodiésel.

Así, el incremento del consumo de aceite de palma en Europa para producir biodiésel está provocando una rápida deforestación de grandes extensiones de selva virgen y el drenaje de turberas. Lo que significa grandes cantidades de emisiones de efecto invernadero. El 51% del aceite de palma importado por la Unión Europea (UE) se usa en forma de biodiésel.

En este sentido, durante el último mes del pasado 2018, la Unión Europea aprobó una nueva Directiva de Renovables (DERII) que estableció el compromiso de publicar como muy tarde el 1 de febrero de 2019 un método para identificar aquellos biocombustibles que tengan riesgo de provocar altas cantidades de emisiones debido al cambio de uso de la tierra que conlleva su cultivo. Un fenómeno que ocurre en el caso de la palma y la soja.

 

En España

En lo que concierne a nuestro país, Ecologistas en Acción han realizado varios actos en la Plaza de Callao de Madrid, el Mercado central de Valencia y la Rotonda de la Puntilla en el Puerto de Santa María (Cádiz) para exponer a los ciudadanos el «lado oscuro» del aceite de palma y su impacto en la destrucción de la selva en Indonesia.

La coordinadora de la campaña ‘No en mi depósito’, Rosalía Soley, ha asegurado que hay que actuar «ahora». En el mismo sentido, Soley ha afirmado que «la Comisión Europea debe escuchar a la ciudadanía que rechaza masivamente el uso del aceite de palma como biocombustible. Por eso nos tomamos las calles de Madrid como orangutanes para mostrar la urgencia de un acto delegado»

 

La alemana Volkswagen desarrolla un biocombustible llamado R33 BlueDiesel que reduce un 20% las emisiones de CO2 frente al diesel

Europa Press.- Volkswagen ha desarrollado el combustible R33 BlueDiesel en su estación de servicio en Wolfsburg (Alemania), un combustible que permite un ahorro de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de al menos un 20% más que con el diésel convencional, gracias al uso de biocombustibles, según ha indicado la compañía. Los empleados de la firma alemana sometieron este combustible a pruebas durante un periodo de 9 meses, llenando los depósitos de los vehículos de la empresa con el R33 BlueDiesel.

El concepto R33 fue desarrollado conjuntamente por Volkswagen, la Universidad de Coburg (Alemania) y otros socios. El proveedor actual desde enero es Shell Global Solutions en cooperación con Tecosol y Neste, que suministran combustibles certificados según las normas europeas. El R33 BlueDiesel tiene un contenido biológico de hasta el 33% basado exclusivamente en residuos y materiales de desecho. Este nuevo combustible cumple con la norma de diésel DIN EN 590 y con todos los criterios para su uso como combustible estándar y también se puede utilizar en vehículos diésel sin necesidad de convertir el motor, ya que cumple totalmente con el estándar de combustible diésel.

Tras haber superado con éxito la fase de pruebas, el R33 BlueDiesel se está utilizando de forma permanente en las estaciones de servicio de Volkswagen en Wolfsburg (Alemania) y se ha iniciado una operación de prueba en Salzgitter (Alemania). «La respuesta a R33 BlueDiesel es muy alentadora para Volkswagen y sus socios del proyecto. R33 BlueDiesel es particularmente adecuada para las compañías que dependen de los vehículos diesel debido a sus rangos largos de combustible y todavía queremos alcanzar sus objetivos ambientales«, señaló el gerente del proyecto del departamento de Desarrollo de Volkswagen, Thomas Garbe.

Bolivia opta por su propio bioetanol para mejorar la calidad y el rendimiento del combustible y reducir las importaciones

EFE.- Bolivia está a las puertas de iniciar la producción masiva de bioetanol para sustituir la importación de aditivos para gasolina o diesel, utilizados para mejorar el rendimiento de ambos combustibles, luego de realizarse pruebas que han sido calificadas como «óptimas».

El proyecto está en gran medida relacionado con el ingenio azucarero de Guabirá, de administración privada, situado en la ciudad de Montero colindante con Santa Cruz, la urbe más grande y poblada de Bolivia, y al que podrían sumarse otras plantas del país.

En este sentido, el presidente del directorio del ingenio azucarero Guabirá, Mariano Aguilera, destacó que con la producción del combustible «no vamos a importar» otros aditivos para combustibles.

Aguilera resaltó el resultado «óptimo» que han dado los primeros 10.000 litros de bioetanol fabricados en el ingenio de Guabirá, que se entregaron a la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Esta cantidad de combustible se puso a prueba en vehículos de distinta gama que recorrieron regiones tropicales y de altitud con buenos resultados, mencionó Aguilera.

«En este momento tenemos 5 millones de litros para entregar a YPFB», recalcó el empresario.

Aguilera señaló que han hecho «grandes inversiones» y que únicamente se aguarda una ley nacional que regule las características de la producción y venta del bioetanol.

En mayo de este año el Gobierno boliviano y los productores de caña de Santa Cruz acordaron trabajar en la producción de este combustible que implica, entre otras cosas, la extensión del los cultivos de caña.

Se espera que, para este fin, en los próximos años se inviertan alrededor de 1.500 millones de dólares y que el área de plantación del principal insumo del bioetanol pase de las 151.000 a las 330.000 hectáreas, de acuerdo a estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Aguilera citó que Guabirá tiene «en este momento» una capacidad de destilación de 600.000 litros diarios, que pretende se incremente a 1 millón.

Al mismo tiempo se pondrá en funcionamiento una planta deshidratadora de alcohol, «la más grande del país», capaz de tratar un millón de litros por día, señaló.

Aguilera detalló que el proceso de extensión de cultivos de caña de azúcar ya ha comenzado durante esta gestión y que han llegado a las 9.000 hectáreas, que han supuesto una inversión de 9 millones de dólares.

«Guabirá tiene planificado invertir más de 40 millones de dólares en dos años», subrayó Aguilera.

El bioetanol o alcohol anhidro se caracteriza por estar libre de agua mediante un proceso de deshidratación que tiene el objetivo de conseguir un 100% de consistencia, explicó Samuel Oporto, un ingeniero industrial que trabaja en el ingenio Guabirá.

Habitualmente se somete a este proceso el alcohol que se extrae de la caña de azúcar o del sorgo, del que se obtiene el alcohol anhidro útil para posteriormente incorporarlo a la gasolina y subir su octanaje.

Aguilera aseguró que la expansión que este proyecto puede tener «es muy grande» y citó los casos de los países vecinos de Bolivia que han decidido producir el combustible y que en ninguno de ellos se ha retirado de esta producción.

«El país que ha entrado a la era de los biocombustibles no se ha salido, todos lo están fomentando», recalcó.

El empresario añadió que con este proyecto «ganamos todos», en referencia a los trabajadores, empresarios, Gobierno y consumidores. Al respecto, consideró que el bioetanol es un combustible amigable con el medio ambiente, renovable y que además permitirá el ahorro de divisas, hasta ahora destinadas a la importación de aditivos de gasolina.

Las organizaciones ecologistas ven «peligrosamente» poco ambicioso el nuevo objetivo de renovables para 2030 pese a la apuesta por autoconsumo

Europa Press.- Las ONG ambientales consideran que el nuevo objetivo europeo de energías renovables, que fija un 32% para 2030, es «demasiado conservador» y «peligrosamente poco ambicioso» aunque celebran la apuesta por el autoconsumo en la Unión Europea, que supondrá a partir de 2021 el fin del llamado impuesto al sol en España y otras penalizaciones en el resto de los Veintiocho.

Para el responsable de clima y energía de Amigos de la Tierra, Héctor de Prado, mientras otras regiones mundiales apuestan «decididamente» por un futuro renovable, Europa sigue «sin hacer los deberes» y necesita cambiar su concepción sobre la energía.

«Celebramos que finalmente los decisores hayan empezado a allanar el camino que permitirá a la ciudadanía aportar su granito de arena a la transformación total del sistema para mediados de siglo», ha manifestado.

Pese a que consideran «insuficiente» el objetivo para afrontar su responsabilidad climática, estima «muy positivamente» los avances para empoderar a los ciudadanos europeos como nuevos actores energéticos en el sistema.

Además, el portavoz clima y energía de Ecologistas en Acción, Javier Andaluz, ha lamentado que el nuevo objetivo rebaja en dos puntos la propuesta del Parlamento, del 34% al 32%, lo que supone una producción de la energía primaria de Austria y Portugal juntas.

De hecho, ha asegurado que «falta bastante más» para cumplir el Acuerdo de París y estima que el objetivo debería situarse, seguro por encima del 40%, y preferiblemente por encima del 45%.

Por otro lado, ve «muy preocupante» que la propuesta permita seguir quemando aceite de palma como combustible y advierte de criterios «bastante laxos» al respecto, lo que permite incluir a grandes centrales de biomasa, que pueden llegar a quemar grandes toneladas de bosques y a empeorar la calidad del aire.

En todo caso, ve como noticia «positiva» que se imponga la «necesidad» de proteger el derecho de quien produce su propia energía. «Valoramos que se está ganando una batalla en el horizonte energético en el que está más cerca que cada uno pueda producir su propia energía más allá de los grandes nodos eléctricos y las grandes empresas», ha concluido.

Por su parte, Greenpeace celebra que la Unión Europea haya declarado «ilegal» el impuesto al solpor lo que urge al Gobierno a «suprimir todas las barreras» al autoconsumo renovable, que será incompatible con la nueva norma europea.

Para la ONG un 32% es «todavía insuficiente» para luchar contra el cambio climático y cree que el Ejecutivo debe poner fecha para alcanzar un sistema 100% renovable en su Plan Integrado de Energía y Clima y en la Ley de Cambio climático y Transición energética.

La nueva directiva de renovables, que entrará en vigor en 2021, reconoce el derecho de los ciudadanos al autoconsumo y a compartir energía e impide que la penalización con impuestos o cargas económicas extra o con barreras administrativas gravosas.

Para la responsable de la campaña de energía de Greenpeace, Sara Pizzinato, el fin del impuesto al sol es «una victoria de la ciudadanía» que ha «presionado» durante años. «Es más fácil liberarse del poder de las grandes eléctricas», prevé.

Sin embargo, advierte de que tendrán que seguir demandando objetivos de renovables más ambiciosos para luchar contra el cambio climático y conseguir que las eléctricas «estén obligadas a desengancharse de los combustibles fósiles y otras falsas soluciones».

En su opinión, el objetivo «mínimo» se queda «peligrosamente corto respecto al necesario para prevenir un cambio climático catastrófico» y coincide con el resto de ONG en que se debería alcanzar el 45%.

Para Pizzinato, el «giro de última hora» en la posición de los Gobiernos de España e Italia ha hecho posible «algo que parecía perdido». «Ahora es el momento de plasmar a nivel nacional esa ambición y encarrilar decididamente la transición energética hacia un sistema 100% renovable para proteger a la ciudadanía del cambio climático», ha añadido.

En la misma línea, la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz, cree que este «es un paso pero no es suficiente» porque la Unión Europea debe ser un acicate a los países que están en la cola, pero también ante los que están siendo más ambiciosos.

Así, añade que es preciso «empujar más para cumplir el objetivo que el planeta necesita para mantener el calentamiento por debajo de 1,5 grados centígrados», para lo que al menos debería establecerse un 45% de renovables en esa fecha. Sin embargo celebra las medidas que se toman respecto al autoconsumo que permitirán el fin del impuesto al sol y otras trabas.

Por último, la responsable de clima y energía de WWF, Mar Asunción, ha manifestado que las nuevas normas son «buenas» en lo que se refiere al autoconsumo, por lo que llama al nuevo Gobierno y a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para que «quite las barreras de una vez» al conocido como el impuesto al sol, ahora que la Directiva europea lo respalda.

En cuanto al objetivo del 32% también opina que «no es suficientemente ambicioso» sino que está «lejos del 45%» que reclama WWF.

Sin embargo, ha añadido que para la ONG lo «más preocupante» es que la Directiva no establece objetivos por países y aunque «de cualquier modo es mejor que el 27% anterior», se trata de un paso adelante «tímido y que hay que reforzar».

Finalmente, denuncia que la bioenergía es «el principal escollo» porque los objetivos y requisitos son en su opinión «bastante laxos» de modo que no garantizan que la biomasa que se produzca emita menos que si se hubiera producido esta energía con combustibles fósiles.

La industria aérea se marca como objetivo alcanzar los 1.000 millones de pasajeros en vuelos sostenibles con biocombustibles en 2025

Europa Press.– La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha establecido como objetivo alcanzar los 1.000 millones de pasajeros en vuelos propulsados por una mezcla de combustible convencional y biocombustible para el año 2025, coincidiendo con el décimo aniversario del primer vuelo en el que se utilizó la mezcla de ambos combustibles.

En febrero de 2008, un Virgin Atlantic Boeing 747 voló de Londres a Amsterdam con combustible de aviación sostenible en uno de sus motores. El vuelo demostró la viabilidad de los biocombustibles, que se pueden combinar con el combustible de aviación tradicional, utilizando la infraestructura aeroportuaria existente. Un vuelo completamente impulsado por combustible sostenible tiene el potencial de reducir las emisiones de ese vuelo hasta en un 80%, según la IATA, patronal que engloba al 83% del tráfico aéreo mundial.

«El impulso para los combustibles de aviación sostenibles es ahora imparable. Desde el primer vuelo en 2008, superamos el umbral de 100.000 vuelos en 2017, y esperamos llegar a un millón de vuelos durante 2020. Pero eso es solo una gota en el océano en comparación con lo que queremos lograr. Queremos que 1.000 millones de pasajeros hayan volado en un vuelo que utilice ambos combustibles en 2025″, indicó el director general y consejero de la IATA, Alexandre de Juniac.

No obstante, De Juniac advierte de que este objetivo «no será fácil de lograr». «Necesitamos que los gobiernos establezcan un marco para incentivar la producción de este tipo de combustible y asegurar que sea tan atractivo producirlo como los biocombustibles de automóviles», señaló. Las aerolíneas buscan un crecimiento neutro de las emisiones de carbono a partir de 2020 y reducir las emisiones netas de carbono en un 50% sobre 2005.

El Parlamento Europeo se posiciona a favor de elevar al 35% el objetivo de energías renovables para el año 2030

Europa Press.- El pleno del Parlamento Europeo negociará elevar el objetivo de energías renovables para la Unión Europea hasta el 35% en 2030, frente a la meta del 27% fijada en la actualidad, como parte de los esfuerzos del bloque comunitario para cumplir con los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París.

Los eurodiputados han aprobado con 492 votos a favor, 88 en contra y 107 abstenciones el informe del eurodiputado del PSOE, José Blanco, que fija la posición de la Eurocámara para las negociaciones que deben comenzar ahora con el Consejo de la Unión Europea, la institución comunitaria que representa a los Gobiernos de los Estados miembros, que aboga por mantener el objetivo en el 27%. «Podemos decir que el Parlamento Europeo ha dado un mensaje claro e inequívoco para cumplir con los objetivos de París y para impulsar una transición energética basada en una energía limpia y energías renovables», subrayó Blanco, que también calificó la postura del Consejo de la Unión Europea como «errática» y ha confiado en poder cambiarla.

Para alcanzar este porcentaje a nivel comunitario, los países deberán fijar sus propios objetivos nacionales, que serán coordinados y supervisados en virtud de otro proyecto legislativo sobre gobernanza energética, que también fue aprobado. Por otro lado, los eurodiputados fijaron un objetivo de eficiencia energética para 2030 también del 35%, que se calculará a partir de la proyección de consumo energético para ese mismo año según el modelo PRIMES, que simula el consumo y suministro de energía en la Unión Europea.

Además, el texto sobre renovables apuesta por impulsar el autoconsumo de energías renovables en el bloque comunitario al instar a los Estados miembros a «garantizar que los consumidores tengan derecho a convertirse en autoconsumidores de energías renovable». Para ello, estos consumidores deben estar autorizados «para autoconsumir y vender su excedente de producción de electricidad renovable sin ser objeto de procedimientos y cargas discriminatorios o desproporcionados que no reflejen los costes”. Además, los eurodiputados han aprobado una enmienda que pide permitir el consumo de electricidad renovable de producción propia y que permanece dentro de sus locales «sin estar sujetos a impuestos, tasas o tributos de ningún tipo». Esta enmienda ha recibido 594 votos a favor, 69 en contra y 20 abstenciones.

«Hemos blindado algo que era una pelea, a mi juicio justa, que es garantizar el autoconsumo como un derecho. El autoconsumo de energía renovable como un derecho y eliminando trabas administrativas y prohibiendo medidas como el impuesto que es conocido como impuesto al sol», ha enfatizado el eurodiputado socialista español. Preguntado por el futuro de esta enmienda en las negociaciones con los socios comunitarios, Blanco ha confiado en contar con el apoyo de la Comisión Europea y ha advertido de que la Eurocámara no renunciará, dado el apoyo que ha recibido esta parte del texto.

Asimismo, los eurodiputados acordaron que el 12% de la energía utilizada en el sector del transporte proceda de fuentes renovables. En este contexto, la contribución de los biocombustibles de primera generación deberá limitarse al nivel de 2017, con un máximo del 7%, en el transporte por carretera y ferrocarril. De la misma forma, la cuota de biocombustibles avanzados, combustibles renovables para el transporte de origen no biológico, combustibles derivados de residuos y electricidad renovables deberá alcanzar el 1,5% en 2021 y aumentar progresivamente hasta el 10% en 2030. Por último, el 90% de las gasolineras en las carreteras dentro de las redes transeuropeas deberán estar equipadas con puntos de recarga para vehículos eléctricos en 2022.

Abengoa recibe el permiso para construir una planta de biocombustible en EEUU

EFE.- El grupo de ingeniería y energía Abengoa ha recibido el permiso para desarrollar la primera planta de Estados Unidos que producirá biocombustibles a partir de residuos sólidos urbanos, un proyecto que supondrá una inversión de 205 millones de dólares (177 millones de euros), ha informado hoy la empresa.

Previamente, la compañía Fulcrum BioEnergy, para la que Abengoa construirá la planta, había conseguido el cierre financiero del proyecto.

Abengoa será responsable de la ingeniería, el diseño, la construcción y la puesta en marcha de la planta, que estará situada en el estado de Nevada.

Las instalaciones permitirán producir 10 millones de galones de biocombustibles al año, que se utilizarán en el sector de la aviación.

Abengoa ha dedicado ya más de un año a los trabajos previos de ingeniería y aprovisionamiento para minimizar los posibles riesgos durante la construcción.

Está previsto que las obras comiencen de inmediato y se prolonguen durante más de dos años.

Se trata de la primera planta que producirá biocombustibles a partir de residuos sólidos urbanos mediante tecnología de gasificación.

Blanco (PSOE) plantea impedir desde la Unión Europea los cargos al autoconsumo con una regulación impulsada a nivel comunitario

Javier Angulo / Bruselas.- El eurodiputado socialista y ponente de la directiva de energías renovables, José Blanco, ha avanzado que el Parlamento Europeo impulsará una regulación del autoconsumo que impida cargos como el denominado impuesto al sol (término rebatido recientemente por el Tribunal Supremo), en los que el autoproductor tiene que contribuir a los costes del sistema como las redes. Blanco propone que la energía autoconsumida no tenga que afrontar estos cargos, abonando el uso de las redes cuando se pretenda verter energía al sistema.

De todos modos hay que recordar que el papel de Blanco es el de conseguir que las fuerzas políticas representadas en el Parlamento Europeo fijen una posición desde la que negociar a lo largo de 2018 con la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Por tanto conviene subrayar que cualquier cambio regulatorio no será en el corto plazo ya que a nivel comunitario no entrarán en vigor hasta 2020. El 28 de noviembre se votarán en la Comisión de Energía 7 informes para definir el sector energético de Europa en la próxima década, entre ellos el informe sobre renovables de Blanco, aunque la postura del Parlamento no será definitiva hasta que se apruebe en pleno en la primavera del 2018.

En lo que respecta a los objetivos de Energía y Clima para 2030, la propuesta de Blanco es conseguir una cuota de renovables del 35% sobre el consumo de energía final, lo que supondría añadir más ambición a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que fija esta meta en el 27%. Según Blanco, hay un mayoritario consenso en las instituciones europeas respecto a que el avance tecnológico ha dejado desfasada la cifra del 27% y desde el Parlamento Europeo han insistido a la Comisión para actualizar los datos de la inversión que supondría este avance hacia las renovables y la descarbonización de la economía. De hecho el comisario Miguel Arias Cañete ya ha hablado de un mínimo del 30%.

En este punto el eurodiputado socialista ha arremetido contra “la hipocresía de muchos Gobiernos, que aplauden los acuerdos de París sin poner en marcha la senda adecuada para cumplir esos objetivos”. Precisamente Blanco subrayó que el PP Europeo y países como España son los que están mostrando mayores reticencias a esta meta para 2030. “Un país con un gran potencial de renovables como es España no puede trabajar a la contra de este objetivo con las interconexiones como excusa”, subrayó Blanco, que tampoco quiso restar relevancia a las conexiones energéticas de la Península con Europa ya que desde el Parlamento Europeo se pretende fijar una meta del 15% de interconexión respecto a la potencia instalada del sistema eléctrico en 2030.

Por otro lado, en este encuentro con periodistas españoles y portugueses previo a la Conferencia de Energía que se celebra este martes en Bruselas, Blanco insistió en que los objetivos de Energía y Clima para 2030 deben mantener su carácter vinculante para los Estados miembros, no solo en lo que respecta al objetivo europeo sino también en los específicos de cada país, tal y como se fijaron para 2020, ya que es un instrumento “que ha funcionado bien”, propiciando un avance tecnológico que ha bajado considerablemente los costes de las energías renovables. “Renunciar a establecer objetivos vinculantes supondría introducir incertidumbre en el sistema”, aseveró Blanco.

El eurodiputado socialista ha avanzado que se pretenden introducir medidas para reforzar la seguridad jurídica para los inversores, evitando medidas que supongan perjuicios con carácter retroactivo. Blanco reconoció que se pretende introducir “clausulas de penalización” para los Estados miembros que incumplan lo establecido sobre retroactividad en las futuras directivas europeas, pero descartó cualquier opción de resarcir a los inversores afectados por medidas del pasado. En clave española denunció que los arbitrajes internacionales sí que van a resarcir a los inversores extranjeros por los recortes retributivos realizados a las renovables en la reforma eléctrica de 2013, por lo que demandó que “ante el mismo hecho, los tratamientos tienen que ser iguales pues, en caso contrario, se estaría consolidando una injusticia insoportable”.

En materia de las renovables en el transporte, Blanco defendió fijar un objetivo entre el 10% y el 12% de biocombustibles para 2030, aunque parece una meta más difícil de lograr por las reservas que expresa la izquierda europea y los sectores ecologistas hacia la sostenibilidad de los biocombustibles. En este sentido, la eurodiputada de Izquierda Unida, Paloma López, se mostró más partidaria de fijar objetivos sectoriales que cifró en un 9% de renovables en el transporte por carretera y de un 6,8% en el sector de la aviación. Finalmente, la eurodiputada lamentó que desde instancias europeas no se puedan tomar medidas efectivas contra la pobreza energética por la negativa de la derecha a tramitarlas.

El Parlamento Europeo pide un objetivo de energías renovables del 35% para 2030 con metas vinculantes para cada país

Europa Press.- La comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ha pedido establecer un objetivo de energía procedente de energías renovables para 2030 de al menos el 35%, así como introducir objetivos nacionales obligatorios para alcanzar este porcentaje. Los eurodiputados han aprobado este informe con 32 votos a favor, 29 en contra y 4 abstenciones, pero la competencia principal recae sobre la comisión de Industria, que se pronunciará el próximo 28 de noviembre.

El documento forma parte de la reforma de la directiva europea sobre energías renovables. La Comisión Europea propuso un objetivo menos ambicioso, de al menos el 27% para 2030. La normativa en vigor pretende alcanzar una cuota de renovables del 20% sobre el consumo final de energía en el bloque comunitario en 2020. Así, la comisión parlamentaria aboga por elevar este objetivo para 2030 hasta al menos el 35% y además introducir objetivos obligatorios para los Estados miembros que contribuyan al alcanzar la meta común.

Con respecto a los biocombustibles, sobre los que sí tiene competencia, la comisión de Medio Ambiente ha propuesto una eliminación progresiva de aquellos que están basados en cultivos para el año 2030 y desde el 2021 para aquellos producidos a partir de aceite de palma. La propuesta de Bruselas establece que la cuota de biocombustibles en la Unión Europea no debe superar el 7% del consumo final de energía del transporte ferroviario y por carretera.